10 enfermedades neurodegenerativas más comunes
Actualizado el 2 de octubre de 2026. Añadimos cómo se diagnostican y qué caracteriza a las principales enfermedades neurodegenerativas (contenido de otro artículo que antes publicábamos por separado), precisamos la enfermedad de Pick y corregimos las referencias.
Una enfermedad neurodegenerativa es un trastorno del sistema nervioso en el que las células nerviosas, también conocidas como neuronas, se deterioran o mueren de forma progresiva. Estas enfermedades pueden afectar diversas partes del sistema nervioso, incluyendo el cerebro, la médula espinal y los nervios periféricos.
Las enfermedades neurodegenerativas se caracterizan por el deterioro de las funciones cognitivas y motoras, lo que puede provocar problemas de memoria, dificultades para moverse y cambios en el comportamiento. Suelen tener un curso progresivo y no tienen cura en la actualidad, aunque existen tratamientos para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. La investigación científica sigue avanzando en busca de tratamientos más efectivos y terapias que puedan detener o ralentizar la progresión de estas enfermedades.
Las enfermedades neurodegenerativas más comunes pueden variar en términos de prevalencia según la región y la población. Sin embargo, en términos generales, las siguientes son algunas de las enfermedades neurodegenerativas más comunes:
- Enfermedad de Alzheimer: Esta es la forma más común de demencia en adultos mayores y se caracteriza por la pérdida de memoria y deterioro cognitivo progresivo.
- Enfermedad de Parkinson: Provoca trastornos del movimiento, incluyendo temblores, rigidez y problemas de coordinación.
- Esclerosis lateral amiotrófica (ELA): También conocida como enfermedad de Lou Gehrig, afecta las neuronas motoras y conduce a la debilidad muscular y la parálisis.
- Enfermedad de Huntington: Es una enfermedad hereditaria que afecta el movimiento y la función cognitiva, con síntomas como movimientos incontrolados y cambios de personalidad.
- Demencia con cuerpos de Lewy: Se caracteriza por alucinaciones visuales, problemas cognitivos y fluctuaciones en el estado de alerta.
- Enfermedad de Parkinson de inicio temprano: Similar a la enfermedad de Parkinson, pero se diagnostica en personas más jóvenes, generalmente antes de los 50 años.
- Atrofia multisistémica: Es un grupo de trastornos que afectan las funciones autónomas y motoras, incluyendo la atrofia olivopontocerebelosa (AOP) y la atrofia striatonígrica (ASN).
- Enfermedad de la motoneurona: Incluye trastornos como la esclerosis lateral primaria (ELP) y la atrofia muscular espinal (AME), que afectan las neuronas motoras y el control muscular.
- Enfermedad de Wilson: Un trastorno metabólico hereditario que puede llevar a la acumulación de cobre en el cuerpo y afectar el hígado y el sistema nervioso.
- Enfermedad de Pick: Una forma rara de demencia frontal que afecta la personalidad, el comportamiento y el lenguaje. Hoy se considera una de las formas de degeneración lobar frontotemporal (ver más abajo).
Es importante recordar que la gravedad y la progresión de estas enfermedades pueden variar ampliamente entre los individuos, y la investigación médica sigue buscando tratamientos y terapias efectivas para estas afecciones.
Cómo se diagnostican y qué caracteriza a las más frecuentes
Muchas de estas enfermedades comparten un mecanismo: la agregación y acumulación de proteínas mal plegadas que se depositan dentro o fuera de las células y acaban provocando la muerte neuronal. Cada una afecta de forma selectiva a determinadas áreas del sistema nervioso central, y de ahí los síntomas propios de cada enfermedad. Aunque no todas están asociadas al envejecimiento, la edad suele ser un factor de riesgo relevante (Jurado, Mataró y Pueyo, 2013).
Enfermedad de Alzheimer
La pérdida neuronal se concentra en las áreas de asociación de las cortezas frontal, temporal y parietal, mientras que las cortezas primarias (motora, somatosensorial, visual y auditiva) suelen quedar relativamente preservadas. Los criterios del National Institute on Aging y la Alzheimer’s Association, que actualizaron en 2011 los criterios clásicos NINCDS-ADRDA, piden un comienzo insidioso (de meses a años, no de horas o días) y un deterioro que puede presentarse de forma amnésica —dificultad para aprender y recordar información reciente, con afectación de al menos otro dominio cognitivo— o no amnésica: con predominio del lenguaje (dificultad para encontrar palabras), visoespacial (agnosia de objetos, dificultad para reconocer caras, simultagnosia, alexia) o de las funciones ejecutivas (razonamiento, juicio y resolución de problemas) (McKhann et al., 2011).
Enfermedad de Parkinson y demencia con cuerpos de Lewy
El Parkinson es una enfermedad crónica y progresiva del grupo de los trastornos del movimiento, debida a la pérdida de neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra (Chávez-León, Ontiveros-Uribe y Carrillo-Ruiz, 2013). Sus síntomas clave son el temblor, la rigidez, la lentitud de movimientos, la inestabilidad postural y las alteraciones de la marcha; además pueden aparecer alteraciones cognitivas, emocionales y conductuales, y síntomas vegetativos como exceso de salivación, estreñimiento o seborrea. La demencia con cuerpos de Lewy se considera un parkinsonismo atípico, con pérdida neuronal y cuerpos de Lewy en la corteza, el sistema límbico, el diencéfalo y el tronco cerebral.
Degeneración lobar frontotemporal
Engloba varias enfermedades que afectan sobre todo a los lóbulos frontales y temporales y se manifiestan con un deterioro progresivo de la conducta o de la cognición: conducta socialmente inapropiada, impulsividad, apatía, menor interés y calidez en las relaciones, conductas repetitivas o rituales, cambios en las preferencias de comida, atracones o aumento del consumo de alcohol o tabaco, entre otros signos.
Enfermedad de Huntington
Es un trastorno neurodegenerativo hereditario, de transmisión autosómica dominante. La pérdida neuronal en el estriado produce corea (movimientos involuntarios) y deterioro cognitivo (Azzarelli, 2000). En una persona con riesgo genético, el diagnóstico se apoya en los síntomas motores —corea, distonía y bradicinesia—; los movimientos coreicos suelen empezar en los dedos de manos y pies y en algunos músculos de la cara.
Esclerosis múltiple
Aunque se clasifica sobre todo como una enfermedad desmielinizante, autoinmune e inflamatoria del sistema nervioso central, suele estudiarse junto a las neurodegenerativas. Según Izquierdo y Ruiz-Peña (2003), la forma de presentación más común son los trastornos sensitivos o motores en uno o más miembros (alrededor del 50 % de los pacientes), seguida de la neuritis óptica (síntoma inicial en el 25 %); también pueden aparecer visión doble, ataxia, vejiga neurógena, fatiga o vértigo.
Fuentes de este apartado:
- Azzarelli, A. (2000). Enfermedad de Huntington y degeneraciones de algunos núcleos subcorticales. En F. F. Cruz Sánchez (Ed.), Neuropatología: diagnóstico y clínica (pp. 603-620). Edimsa.
- Chávez-León, E., Ontiveros-Uribe, M. P. y Carrillo-Ruiz, J. D. (2013). La enfermedad de Parkinson: neurología para psiquiatras. Salud Mental, 36(4), 315-324. SciELO
- Izquierdo, G. y Ruiz-Peña, J. L. (2003). Evaluación clínica de la esclerosis múltiple: cuantificación mediante la utilización de escalas. Revista de Neurología, 36(2), 145-152. PDF
- Jurado, M. Á., Mataró, M. y Pueyo, R. (2013). Neuropsicología de las enfermedades neurodegenerativas. Síntesis.
- McKhann, G. M., et al. (2011). The diagnosis of dementia due to Alzheimer’s disease: Recommendations from the National Institute on Aging-Alzheimer’s Association workgroups on diagnostic guidelines for Alzheimer’s disease. Alzheimer’s & Dementia, 7(3), 263-269. https://doi.org/10.1016/j.jalz.2011.03.005
Referencias:
- Alzheimer’s Association. (2021). 2021 Alzheimer’s disease facts and figures. Alzheimer’s & Dementia, 17(3), 327-406.
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- Hardy, J., & Selkoe, D. J. (2002). The amyloid hypothesis of Alzheimer’s disease: Progress and problems on the road to therapeutics. Science, 297(5580), 353-356.
- Mangialasche, F., Solomon, A., Winblad, B., Mecocci, P., & Kivipelto, M. (2010). Alzheimer’s disease: Clinical trials and drug development. The Lancet Neurology, 9(7), 702-716.
- Pringsheim, T., Jette, N., Frolkis, A., & Steeves, T. D. L. (2014). The prevalence of Parkinson’s disease: A systematic review and meta-analysis. Movement Disorders, 29(13), 1583-1590.
- Ross, C. A., Aylward, E. H., Wild, E. J., Langbehn, D. R., & Long, J. D. (2014). Huntington disease: Natural history, biomarkers and prospects for therapeutics. Nature Reviews Neurology, 10(4), 204-216.
- Schapira, A. H. V., & Olanow, C. W. (2004). Neuroprotection in Parkinson disease: Mysteries, myths, and misconceptions. Journal of the American Medical Association, 291(3), 358-364.
- Vossel, K. A., Tartaglia, M. C., Nygaard, H. B., Zeman, A. Z., & Miller, B. L. (2017). Epileptic activity in Alzheimer’s disease: Causes and clinical relevance. The Lancet Neurology, 16(4), 311-322.
- Vonsattel, J. P. G., & DiFiglia, M. (1998). Huntington disease. Journal of Neuropathology & Experimental Neurology, 57(5), 369-384.
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