La moda del detox ha llegado con fuerza. Ya no solo hay que tomar batidos verdes y tés para desintoxicarnos de toda la supuesta inmundicia que consumimos, sino que también hay que abstenerse de las redes sociales porque supuestamente nos hacen más infelices, depresivos, solitarios y ansiosos.

Eso lo que nos dicen todos los dias en los medios, charlas y conferencias. El problema con la idea del detox tecnológico – y con el de los batidos también pero es tema para otro artículo – es que está basada en un cuerpo de evidencia contradictoria. Por un lado tenemos un grupo de estudios, en su mayoría correlacionales y retrospectivos, que han encontrado una débil relación, relación entre el uso de las redes sociales y efectos negativos, y otro grupo de investigaciones que no han encontrado tales efectos negativos.

¿Qué efectos podemos encontrar si elegimos activamente apartarnos de las redes sociales para mejorar nuestra salud?

Una nueva investigación de la Universidad de Kansas llevó esta pregunta al laboratorio y estudió directamente qué sucede cuando las personas deciden activamente evitar las redes sociales. Para ello reclutaron a un grupo de adultos y los agruparon en cinco grupos: un grupo que usaba las redes sociales (Facebook, Twitter, Snapchat e Instagram) como lo hacían normalmente (grupo control), otros cuatro grupos que se abstuvieron de utilizarlas por 1, 2, 3 y 4 semanas respectivamente. Para controlar que los participaran cumplieran con la abstinencia, los investigadores crearon cuentas epara chequear la actividad que tenían los participantes en las redes.

Todos los investigadores completaron diariamente un diario que registraba la cantidad de tiempo que pasaban haciendo diversas actividades durante el día: comer, trabajar, ver televisión, hablar con amigos, etc. También completaron una serie de cuestionarios psicométricos para evaluar el bienestar, calidad de vida y soledad. Al final se excluyeron a todos los participantes que no pudieron abstenerse de usar las redes por el tiempo acordado y la muestra final quedó reducida a 130 participantes.

Los autores revisaron los datos y buscaron algún tipo de relación entre la evitación de las redes sociales y un posible incremento en el bienestar de las personas, pero los datos no mostraron ningún efecto significativamente positivo, ni cuando se abstuvieron de usar las redes por 1 o 4 semanas.

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Los resultados refuerzan el argumento de que la evidencia de los efectos nocivos de las redes sociales es contradictoria, que no tenemos datos rigurosos para culpabilizar a las redes sociales como causa de los problemas de salud mental y que tenemos que interpretar con mayor escrutinio las investigaciones correlacionales que reportan la influencia negativa de las redes sociales y debemos ser muy cuidados a la hora de decir tajantemente que el uso de redes sociales se relaciona con depresión, síntomas negativos, etc, porque la evidencia presentada a este momento es insuficiente.

Referencia del estudio original:Jeffrey A. Hall, Chong Xing, Elaina M. Ross & Rebecca M. Johnson (2019) Experimentally manipulating social media abstinence: results of a four-week diary study, Media Psychology, DOI: 10.1080/15213269.2019.1688171

Fuente: BPS

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