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  • Psicología clínica

Bulimia y anorexia nerviosa: síntomas, diagnóstico y tratamiento

  • 03/09/2015
  • Amparo Caladín
Infografía con los síntomas de bulimia y anorexia nerviosa
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Actualizado el 2 de octubre de 2026. Añadimos los criterios diagnósticos actuales (DSM-5-TR y CIE-11), el diagnóstico diferencial de la bulimia (antes en un artículo aparte), los tratamientos que recomienda la guía NICE, señales de alarma y dónde pedir ayuda; corregimos criterios antiguos y un dato erróneo sobre la mortalidad.

A continuación resumimos los síntomas de bulimia y anorexia nerviosa, así como su diagnóstico y tratamiento.

Directorio Psyciencia · Trabaja con trastornos alimentarios

AC

Ana Cristina Barahona

Psicóloga · PanamáAtiende online

TCAAnsiedadVer perfil

Criterios diagnósticos actuales (DSM-5-TR y CIE-11)

Los manuales diagnósticos vigentes son el DSM-5-TR (Asociación Estadounidense de Psiquiatría, 2022) y la CIE-11 (Organización Mundial de la Salud, en vigor desde 2022, códigos 6B80 para la anorexia nerviosa y 6B81 para la bulimia nerviosa). En resumen, el DSM-5-TR describe así ambos trastornos:

Bulimia nerviosa

  • Atracones recurrentes: comer en un periodo determinado una cantidad de comida claramente mayor que la que comería la mayoría de las personas en circunstancias similares, con sensación de pérdida de control.
  • Conductas compensatorias inapropiadas y recurrentes para evitar el aumento de peso: vómitos autoprovocados, laxantes, diuréticos u otros medicamentos, ayuno o ejercicio excesivo.
  • Atracones y conductas compensatorias se producen, de media, al menos una vez por semana durante tres meses (el DSM-IV exigía dos veces por semana).
  • La autoevaluación está excesivamente influida por el peso y la figura corporal.
  • No ocurre exclusivamente durante episodios de anorexia nerviosa.

Anorexia nerviosa

  • Restricción de la ingesta que lleva a un peso corporal significativamente bajo para la edad, el sexo, la etapa del desarrollo y la salud física.
  • Miedo intenso a ganar peso o a engordar, o conductas persistentes que interfieren con el aumento de peso, incluso con un peso significativamente bajo.
  • Alteración en la forma de percibir el propio peso o la figura, influencia excesiva de estos en la autoevaluación o falta persistente de reconocimiento de la gravedad del bajo peso.
  • Se especifica el subtipo: restrictivo o con atracones/purgas.

Dos cambios importantes respecto a criterios antiguos que todavía circulan: desde el DSM-5 (2013), la amenorrea (ausencia de menstruación) ya no es un requisito para diagnosticar anorexia, y no se usa un umbral fijo como «un 15 % por debajo del peso esperado»; en adultos, la gravedad se valora con el índice de masa corporal.

Bulimia

Síntomas

Generalmente las personas que padecen bulimia han sido obesas o han realizado numerosas dietas sin control médico. Tratan de ocultar los vómitos y las purgaciones, por lo que la enfermedad suele pasar desapercibida durante mucho tiempo. Los síntomas típicos de un cuadro de bulimia son los siguientes:

  • Atracones o sobreingesta de alimentos: El enfermo come una gran cantidad de alimentos en un espacio de tiempo muy corto. No tiene control sobre la ingesta y es tal la ansiedad que cree que no puede parar de comer.
  • Para prevenir el aumento de peso y compensar el atracón o el exceso de las comidas se provoca vómitos, utiliza laxantes, diuréticos, fármacos, o recurre a otros medios que le permitan controlar el peso, como la practica abusiva de actividades deportivas.
  • Los ciclos de atracones y vómitos se manifiestan, según el DSM-5-TR, al menos una vez por semana durante tres meses.
  • La autoestima del enfermo es baja y la identifica con su cuerpo.

Asimismo, se producen otros cambios físicos y emocionales (depresión, ansiedad) que manifiestan el desarrollo de la enfermedad. Los bulímicos se ven gordos, incluso cuando su peso es normal; se avergüenzan de su cuerpo y lo rechazan, por lo que intentan hacer dieta en todo momento. A pesar de todo, la ingestión compulsiva a escondidas o durante la noche es una de las principales características de esta patología. Pueden llegar a gastar una gran cantidad de dinero en comida o recurrir a la que ya hay en casa, que comienza a desaparecer misteriosamente de la despensa. No sienten ningún placer al comer ni preferencias en cuanto al tipo de alimentos, sólo buscan saciarse. Intentan evitar los lugares en los que hay comida y procuran comer solos. Su comportamiento suele ser asocial, tienden a aislarse, y la comida es su único tema de conversación. Además, la falta de control sobre los alimentos les produce grandes sentimientos de culpa y vergüenza.

En cuanto a los signos físicos que evidencian la enfermedad se encuentran la debilidad, dolores de cabeza; hinchazón del rostro por el aumento de las glándulas salivales y parótidas, problemas con los dientes, mareos, pérdida de cabello, irregularidades menstruales, y bruscos aumentos y reducciones de peso, aunque generalmente no sufren una oscilación de peso tan importante como la que se manifiesta en la anorexia. La bulimia puede ir acompañada de otros trastornos como la cleptomanía, el alcoholismo o la promiscuidad sexual. Consecuencias clínicas:

  • Arritmias que pueden desembocar en infartos.
  • Deshidratación.
  • Colon irritable y megacolon.
  • Reflujo gastrointestinal.
  • Hernia hiatal.
  • Pérdida de masa ósea.
  • Perforación esofágica.
  • Roturas gástricas.
  • Pancreatitis.

Diagnóstico

El médico sospecha bulimia nerviosa si una persona está demasiado preocupada por el aumento de su peso, que presenta grandes fluctuaciones, en especial si existen signos evidentes de una utilización excesiva de laxantes. Otras pistas incluyen tumefacción de las glándulas salivales de las mejillas, cicatrices en los nudillos por haber usado los dedos para inducir el vómito, erosión del esmalte dental debido al ácido del estómago y un valor bajo de potasio sanguíneo. Sin embargo, el diagnóstico dependerá de la descripción del paciente de una conducta comida excesiva-purga.

El diagnóstico  resulta complicado ya que los episodios de voracidad y vómitos se ocultan con facilidad. Además, algunos síntomas pueden ser confundidos con los de otras patologías. Para un diagnóstico adecuado es necesaria una entrevista psiquiátrica que desvele la percepción que el enfermo tiene del propio cuerpo y la relación que mantiene con la comida. Asimismo, es necesaria una exploración física completa para detectar los trastornos fruto de su comportamiento alimenticio. Los objetivos del tratamiento son corregir los trastornos alimenticios y psicológicos de la enfermedad.

Tratamientos

Las dos aproximaciones al tratamiento son la psicoterapia y los fármacos. Es mejor que la psicoterapia la realice un terapeuta con experiencia en alteraciones del apetito, pudiendo resultar muy eficaz. Un fármaco antidepresivo a menudo puede ayudar a controlar la bulimia nerviosa, incluso cuando la persona no parece deprimida, pero el trastorno puede reaparecer al interrumpirse la administración del fármaco.

En virtud de la gravedad se puede recurrir a un tratamiento ambulatorio o a la hospitalización. En primer lugar se trata de evitar los vómitos, normalizar el funcionamiento metabólico del enfermo, se impone una dieta equilibrada y nuevos hábitos alimenticios. Junto a este tratamiento, encauzado hacia la recuperación física, se desarrolla el tratamiento psicológico con el fin de reestructurar las ideas racionales y corregir la percepción errónea que el paciente tiene de su propio cuerpo. El tratamiento también implica la colaboración de la familia, ya que en ocasiones el factor que desencadena la enfermedad se encuentra en su seno. La curación de la bulimia se alcanza en el 40 por ciento de los casos, si bien es una enfermedad intermitente que tiende a cronificarse. La bulimia aumenta el riesgo de muerte, en parte por las complicaciones de los vómitos y del uso de purgantes, aunque la mortalidad más alta entre los trastornos alimentarios corresponde a la anorexia nerviosa: en un metaanálisis de 36 estudios, la razón de mortalidad estandarizada fue de 5,86 en la anorexia y de 1,93 en la bulimia (Arcelus et al., 2011).

Diagnóstico diferencial de la bulimia

Para diagnosticar bulimia nerviosa es importante descartar (APA, 2013):

  • Trastorno por atracón: hay atracones, pero no conductas compensatorias inapropiadas después de ellos.
  • Síndrome de Kleine-Levin y otros trastornos neurológicos: puede haber una alimentación alterada, pero no suele haber preocupación por el peso y la figura.
  • Trastorno depresivo mayor con características atípicas: comer de más es frecuente, pero sin conductas compensatorias ni preocupación excesiva por el peso.
  • Trastorno límite de la personalidad: los atracones pueden formar parte del comportamiento impulsivo característico de este trastorno.

Las conductas de purga pueden provocar complicaciones graves (desgarros esofágicos, arritmias cardíacas o rotura gástrica, entre otras), y la bulimia se asocia a un riesgo elevado de suicidio, algo que siempre debe evaluarse.

Anorexia Nerviosa

No se conocen las causas exactas de la anorexia nerviosa. Muchos factores probablemente estén involucrados. Los genes y las hormonas pueden jugar un papel. Las actitudes sociales que promueven tipos de cuerpos muy delgados también pueden contribuir.

Los factores de riesgo para la anorexia abarcan:

  • Estar más preocupado o prestarle más atención al peso y la figura
  • Tener un trastorno de ansiedad en la niñez
  • Tener una imagen negativa de sí mismo
  • Tener problemas alimentarios durante la lactancia o la primera infancia
  • Tener ciertas ideas culturales o sociales respecto de la salud y la belleza
  • Tratar de ser perfeccionista o demasiado centrado en reglas

La anorexia generalmente comienza durante los años de adolescencia o a principios de la edad adulta y es más común en mujeres, aunque también se puede ver en hombres. El trastorno se observa principalmente en mujeres de raza blanca, de alto rendimiento académico y que tienen familia o personalidad orientada hacia el logro de metas.

Síntomas

Una persona con anorexia por lo general:

  • Tiene un miedo intenso de aumentar de peso o engordar, incluso cuando su peso es insuficiente.
  • Se niega a mantener el peso en lo que se considera normal para su edad y estatura (el DSM-5-TR habla de un peso significativamente bajo para la edad, el sexo, la etapa del desarrollo y la salud física; ya no se usa el antiguo umbral del 15 % por debajo del peso normal).
  • Tiene una imagen corporal que está muy distorsionada, está muy concentrada en el peso corporal o la figura y se niega a admitir el peligro de la pérdida de peso.

Las personas con anorexia pueden limitar mucho la cantidad de alimento que comen, o comen y luego se provocan el vómito. Otros comportamientos abarcan:

  • Cortar el alimento en pedazos pequeños o moverlos alrededor del plato en lugar de comérselos.
  • Hacer ejercicio a toda hora, incluso cuando hay mal tiempo, están lastimadas o están muy ocupadas.
  • Ir al baño inmediatamente después de las comidas.
  • Negarse a comer con otras personas.
  • Usar pastillas que las hagan orinar (diuréticos), tener deposiciones (enemas y laxantes) o que disminuyan su apetito (pastillas para adelgazar).

Otros síntomas de anorexia pueden abarcar:

  • Piel amarillenta o manchada que está reseca y cubierta con un fino vello
  • Pensamiento confuso o lento, junto con mala memoria o capacidad de discernimiento
  • Depresión
  • Boca seca
  • Sensibilidad extrema al frío (usar varias capas de ropa para permanecer caliente)
  • Pérdida de la fortaleza ósea
  • Atrofia muscular y pérdida de grasa corporal

Pruebas y exámenes

Se deben hacer exámenes para ayudar a determinar la causa de la pérdida de peso o ver qué daño ha causado. Muchos de estos exámenes se repetirán con el tiempo para vigilar a la persona.

Estos exámenes pueden abarcar:

  • Albúmina
  • Pruebas de densidad ósea para buscar huesos delgados (osteoporosis)
  • Conteo sanguíneo completo
  • Electrocardiografía (ECG o EKG)
  • Electrólitos
  • Pruebas de la función renal
  • Pruebas de la función hepática
  • Proteína total
  • Pruebas de la función tiroidea
  • Análisis de orina

Tratamiento

El mayor desafío en el tratamiento de la anorexia nerviosa es ayudarle a la persona a reconocer que tiene una enfermedad. La mayoría de las personas que sufre este tipo de anorexia niega tener un trastorno alimentario y, con frecuencia, ingresan al tratamiento sólo cuando su afección es grave.

Los objetivos del tratamiento son primero restaurar el peso corporal normal y los hábitos alimentarios. Un aumento de peso de 1 a 3 libras por semana se considera una meta segura.

Se han diseñado diferentes programas para tratar la anorexia. Algunas veces, la persona puede aumentar de peso:

  • Incrementando la actividad social.
  • Disminuyendo la cantidad de actividad física.
  • Usando horarios para comer.

Muchos pacientes comienzan con una estadía corta en el hospital y siguen en control con un programa de tratamiento diario.

Se puede necesitar una hospitalización más prolongada si:

  • La persona ha perdido mucho peso (estar por debajo del 70% de su peso corporal ideal para su edad y estatura). Para la desnutrición grave y potencialmente mortal, la persona puede requerir alimentación intravenosa o una sonda de alimentación.
  • La pérdida de peso continúa incluso con el tratamiento.
  • Se presentan complicaciones médicas, como problemas cardíacos, confusión o niveles bajos de potasio.
  • La persona tiene una depresión grave o piensa cometer suicidio.

Los profesionales de la salud que por lo general están involucrados en estos programas incluyen:

  • Enfermeras profesionales
  • Médicos
  • Asistentes médicos profesionales
  • Nutricionistas o dietistas
  • Profesionales en salud mental

El tratamiento a menudo es muy arduo y requiere un trabajo intenso por parte de los pacientes y sus familias. Es posible que se ensayen muchas terapias hasta que el paciente logre vencer este trastorno.

Los pacientes pueden marginarse de los programas si tienen esperanzas poco realistas de «curarse» con la terapia sola.

Se utilizan diferentes tipos de psicoterapia para tratar a las personas con anorexia:

  • La terapia individual cognitiva conductista (un tipo de psicoterapia), la terapia de grupo y la terapia de familia han sido todas efectivas.
  • El objetivo de la terapia es cambiar los pensamientos o comportamiento de un paciente con el fin de estimularlo a comer de un modo más sano. Esta clase de terapia es más útil para tratar a los pacientes más jóvenes que no hayan tenido anorexia durante mucho tiempo.
  • Si el paciente es joven, la terapia puede involucrar a la familia entera. La familia es vista como parte de la solución, en lugar de ser la causa del trastorno alimentario.
  • Los grupos de apoyo también pueden ser una parte del tratamiento. En estos grupos, los pacientes y las familias se reúnen y comparten lo que les ha pasado.

Los medicamentos, como antidepresivos, antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo, pueden ayudar a algunos pacientes anoréxicos cuando se administran como parte de un programa de tratamiento completo. Estas medicinas pueden ayudar a tratar la depresión o la ansiedad. Aunque estos fármacos pueden ayudar, no se ha demostrado que algún medicamento disminuya el deseo de bajar de peso.

Qué tratamientos recomiendan las guías

La guía británica NICE sobre trastornos de la conducta alimentaria (NG69) es una de las referencias más usadas. Sus recomendaciones principales son (NICE, 2017):

  • Bulimia en adultos: considerar primero un programa de autoayuda guiada centrado en la bulimia, basado en materiales cognitivo-conductuales; si no es aceptable o no funciona tras 4 semanas, terapia cognitivo-conductual individual específica para trastornos alimentarios (TCC-TA), de hasta 20 sesiones.
  • Bulimia en niños y adolescentes: terapia familiar centrada en la bulimia; si no es adecuada, TCC-TA individual.
  • Anorexia en adultos: TCC-TA individual, el tratamiento de Maudsley para adultos (MANTRA) o el manejo clínico de apoyo especializado (SSCM). Recuperar un peso saludable es un objetivo clave.
  • Anorexia en niños y adolescentes: terapia familiar centrada en la anorexia.
  • Medicación: no debe ofrecerse como único tratamiento ni para la anorexia ni para la bulimia.

Señales de alarma y dónde pedir ayuda

Si reconoces estos síntomas en ti o en alguien cercano, el primer paso es consultar con un profesional de atención primaria o de salud mental, idealmente con experiencia en trastornos alimentarios. Cuanto antes se busca ayuda, mejor suele ser el pronóstico.

Busca atención médica urgente ante desmayos, dolor en el pecho o palpitaciones, confusión, vómitos con sangre, debilidad intensa o ideas de suicidio. Si existe un riesgo inmediato, llama a los servicios de emergencia de tu país.

Fuentes: Medline; Dmedicina

Referencias añadidas en esta actualización

  • American Psychiatric Association (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5.ª ed., texto revisado; DSM-5-TR). Washington, DC: APA.
  • Arcelus, J., Mitchell, A. J., Wales, J. y Nielsen, S. (2011). Mortality rates in patients with anorexia nervosa and other eating disorders: a meta-analysis of 36 studies. Archives of General Psychiatry, 68(7), 724–731. https://doi.org/10.1001/archgenpsychiatry.2011.74
  • NICE (2017, actualizada en 2020). Eating disorders: recognition and treatment (NG69). https://www.nice.org.uk/guidance/ng69
  • Organización Mundial de la Salud (2022). CIE-11: 6B80 Anorexia nerviosa; 6B81 Bulimia nerviosa. icd.who.int


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Amparo Caladín

Amparo Calandín (Colegiada CV-11319), psicóloga en su propio centro de psicología clínica y formación, es Licenciada en Psicología por la Universidad de Valencia, especialista de enfoque cognitivo-conductual.Ha cursado el Máster Oficial “Avances en Investigación y Tratamientos en Psicopatología y Salud” impartido por la Universidad de Valencia y el prestigioso Máster en Psicología Clínica del Centro de Terapia de Conducta (Valencia). Actualmente colabora como terapeuta domiciliaría en el centro de atención temprana "ATTEM" trabajando y coordinando a niños con diversos trastornos del desarrollo. Puedes Visitar su blog: https://psicologaamparocalandin.blogspot.com.es/

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