Entender el trastorno de estrés postraumático (PDF)
Interesante artículo sobre los cambios cerebrales en las mujeres después de la menopausia:
El descenso característico del estrógeno durante la menopausia no solo altera el funcionamiento de algunas regiones cerebrales, sino que también modifica la estructura del cerebro; las imágenes muestran un volumen reducido en los cerebros menopáusicos en comparación con los cerebros masculinos de la misma edad y con los de las mujeres premenopáusicas.
Estos cambios neurológicos pueden ser responsables de algunos síntomas de la menopausia, incluidos los bochornos, los cambios de humor y un declive menor, casi siempre temporal, en la memoria y la cognición.
También se parecen a los cambios cerebrales que preceden a la demencia, según Mosconi. “Algunas de las regiones cerebrales afectadas por la menopausia coinciden con algunas de las afectadas por la enfermedad de Alzhéimer”, afirmó, pero todavía no entendemos del todo la relación entre ambas.
Ayudar a otros a afrontar los conflictos maritales es, a veces, más fácil que resolver los propios:
Sin embargo, en mi propio matrimonio, no estaba siendo difícil del modo en que abogo por mis clientes. Estaba siendo difícil de una forma mucho más corrosiva. Reservada y resentida, dejé de hablar con mi marido de lo que me pasaba más allá de lo estrictamente necesario. Había muchas otras cosas de las que hablar —nuestros hijos adolescentes, su trabajo, las noticias—, pero había dejado de compartir cosas sobre mí.
La disparidad entre la manera en que brindamos apoyo a nuestros pacientes y cómo enfrentamos nuestros propios desafíos es evidente. La única ventaja, en caso de existir, radica en nuestra capacidad ocasional para identificar rápidamente patrones perjudiciales en nuestras propias vidas y buscar asistencia.
El artículo completo pertenece a la columna Modern Love de The New York Times. Léelo completo aquí.
Gema Fernández-Blanco Martín para El País:
La hipnosis como método de tratamiento, combinada con otros tratamientos, se utiliza en muchos casos. El problema aquí es que no hay mucha certeza de su validez real. Contamos con estudios científicos publicados de casos en los que sí funciona pero no conlos suficientes casos en los que no funciona. Esto no pasa solo con la hipnosis, pasa en la ciencia a nivel general. El campo en el que se ha visto que mejor actúa es como técnica para alivio o disminución del dolor, combinado con otros tratamientos. Se utiliza mucho para, por ejemplo, dejar de fumar, pero no podemos hablar de certezas, ya que no contamos con estudios suficientes que demuestren su eficacia.
¿Y las regresiones?
Luego están las llamadas regresiones -teniendo en cuenta que esto no es científico- que es como llaman los que lo practican al proceso que llevaría a una persona a conectar con sus vidas o experiencias pasadas. Esto no tiene nada de ciencia, y nos sirve para hablar de uno de los grandes problemas de la hipnosis y es que puedes inducir falsos recuerdos en una persona (sabiendo que también pueden inducirse falsos recuerdos sin hipnosis). Por eso es importante tener cuidado y ser consciente del tipo de sugestiones que se están provocando y del rol que uno ocupa como profesional.
Clara Angela Brascia para El País:
Los terapeutas sexuales a menudo se encuentran con que sus pacientes, que lamentan la falta o la poca frecuencia de relaciones sexuales, tienen una idea equivocada de lo que es el sexo. “Los encuentros sexuales van mucho más allá de lo que es el coito como tal”, insiste García. “Sería mucho más sano pensar en la actividad sexual como en un menú donde hay muchos platos, y la penetración es uno más”.
El coitocentrismo, explica la experta, es la razón por la cual existe una brecha entre hombres y mujeres a la hora de hablar de orgasmos en encuentros heterosexuales. De ahí que los expertos rechazan la definición de “preliminares” para hablar de todas las prácticas —que involucran en mayor o menor medida a los genitales— que históricamente se relacionan a la que es la fase previa al coito. Larrazábal destaca: “Cuando llamamos preámbulo al juego erótico que es la suma de las caricias, los tocamientos y la estimulación de los genitales, le estamos quitando importancia. Es como si todos estos contactos fueran la antesala de algo, cuando en realidad el juego erótico es sexualidad pura y dura, igual que la penetración”.
El artículo incluye cinco mitos muy difundidos y bastante dañinos de la sexualidad. Léelo completo en El País.
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