Fotografía portada: grupo de niños en un poblado afectado por el ébola. En Yoria, Distrito de Koinadugu, Sierra Leona.

En Sierra Leona, como en la gran mayoría de países, es muy importante rendir homenaje a los seres queridos que han fallecido a modo tanto de tributo como de despedida, para que así puedan irse en paz. El proceso de luto desde el inicio de fallecimiento es muy significativo, la expresión y la manera en que se lleva a cabo el ritual de entierro es sumamente trascendental. El virus del ébola ha llevado consigo un profundo impacto en los ritos funerarios, dada la alta capacidad de contagio que presenta un cadáver fallecido a causa del virus, repercutiendo de forma significativa en la despedida de sus seres queridos.

No pudimos acudir al funeral. No fui feliz con la forma de despedirme de ellos ya que no fueron dignificados, no de la manera en que deberían haber sido enterrados (familiar afectado, cod168)

Dicho de otra manera, los familiares no pudieron estar presentes en los entierros, lo que afectó de manera notoria en su concepción y satisfacción sobre su último adiós. En la gran mayoría de casos, el funeral fue llevado a cabo por el “burial team” equipo especializado en entierros, en ausencia de la familia, con la finalidad de evitar contagio.

+4 nov Yoria (30)
El “Equipo de enterramiento” es la traducción a aquellos que trabajaron para sepultar a aquellos fallecidos a causa del ébola. La imagen forma parte de una campaña para sensibilizar la importante labor de este equipo para la erradicación del virus.

Esto posibilitó la falta de contacto con el familiar fallecido, pero también la falta de rituales o ceremonia que se pudiera rendir al ser querido.

A nadie se le permitió atender el funeral, daba igual la enfermedad ¿Cómo voy a saber si este fue respetuoso? (familiar afectado, cod105)

La mitad de los familiares afectado por el brote de ébola (44%)[note]Los datos se encuentran en el Estudio sobre supervivientes del ébola y familias afectadas por el brote en el Distrito de Koinadugu. * Título original Witkowska, O., & Vadillo, A. (2015) EVD Survivors and Affected Families Assessment Report. Koinadugu DERC Psychosocial Pillar. Médicos del Mundo: DFID.[/note] declararon no estar satisfechos por el ritual de entierro de sus familiares, por dos razones principales:

Cabe destacar que mucho de estos casos no eran posibles de acudir por la razón de estar bajo cuarentena, dado el contacto con su familiar positivo de ébola. Esto les imposibilitaba cualquier movimiento lejos de su vivienda cercada y acotada de cualquier tipo de contacto, y eso incluía los funerales de sus familiares. Por otro lado, muchos fallecimientos ocurrieron en los Centros de Tratamiento de Ébola (ETC en inglés) por los que los familiares no sólo no pudieron asistir al funeral, sino que ni siquiera supieron dónde está la lápida o cuerpo de su familiar fallecido.  Muchos estuvieron semanas sin saber si su familiar falleció o bien se convirtió en superviviente. Todo esto les hizo considerar que su entierro no fuera respetuoso o dignificado.

Falleció en el distrito de Bo. No pudimos asistir al funeral, a nadie se le permitió moverse de un distrito a otro, así que nadie asistió. Ninguna ceremonia, nadie vio a nuestro familiar fallecido, o sabemos cómo fue el entierro ni donde está (familiar afectado, cod165)

+4 nov Yoria (31)
Líder religioso que presta cuidados espirituales a las familias que llamen al 117. Forma parte de una campaña de sensibilización para mostrar a la comunidad el respeto y cuidado.

No estuve en ese momento [del fallecimiento] debido a la cuarentena de mi casa. Mis vecinos tampoco pudieron dar su último adiós. Nada respetuoso, no puedo recordar la última imagen de mis familiares fallecidos (familiar afectado, cod119)

Finalmente el burial team tuvo algún tipo de entrenamiento en el que se les proporcionaba al fallecido aquellos rituales que previamente la familia les ha habido solicitado, lo que les ayudaba a sentir a ellos que el entierro era, al menos, más digno. En otros casos, el familiar simplemente falleció en casa junto con el resto de familiares, dado que nadie supo de la condición de ébola positivo.

Artículo relacionado:
¿Cómo construir un psicoanálisis contemporáneo?

De los 105 entrevistados Solo un 12% de ellos se declararon satisfechos con el procedimiento de funeral y ceremonia, con sus costumbres y valores. La mayoría de ellos fueron los pocos que pudieron asistir al funeral.

 En ese tiempo no supimos que era ébola así que hicimos la ceremonia funeraria como de costumbre. Lavamos el cuerpo, la vestimos fuimos a la mezquita a rezar. Fue respetuoso ya que pudimos lavarla y rezar por ella (familiar afectado, cod193)

Tal y como se hablará en el siguiente volumen sobre el duelo, la falta de un funeral acorde a sus costumbres y creencias espirituales podría haber contribuido a un duelo no cerrado, esto es, a la falta de sentimiento de un último adiós hacia el familiar que se va sin avisar y que no se le despide como merece.

Artículo previamente publicado en el blog de Airam Vadillo y cedido para su publicación en Psyciencia.

Airam Vadillo
Psicólogo. Trabajo la internvención psicosocial en países en desarrollo. Estuve en Kenia, y en un proyecto psicosocial por el brote del ébola en Sierra Leona. Actualmente trabajo en Juba, Sudán del Sur con la ONG Handicap International para capacitar las instituciones de Salud Mental tanto en el Hospital Psiquiátrico como en prisiones. Autor de airamVL.com