Cigarrillos electrónicos dificultan la detección de consumo de tabaco en adolescentes
Brian X. Chen describe en The New York Times, una serie de recomendaciones muy buenas para no caer en en la trampa de la desinformación:
Apréndete este atajo del teclado: Ctrl+T (o Command+T en una Mac). Eso crea una nueva pestaña en el explorador en Chrome y Firefox. Lo vas a usar mucho. La razón: permite que hagas preguntas y quizá obtengas respuestas con una búsqueda rápida en internet.
Todo es parte de un ejercicio que Byron llama lectura lateral. Mientras lees un artículo, el primer paso es abrir una pestaña en el explorador. El segundo paso es hacerte las siguientes preguntas:
A partir de ahí, con esa nueva pestaña del navegador abierta, podrías empezar a responder esas preguntas. Cuando sea posible, haz una búsqueda en la web sobre el autor del contenido. Podrías hacer otra búsqueda para ver qué dicen otras publicaciones sobre el mismo tema. Si la afirmación no se repite en otro lugar, puede ser falsa.
Pero la técnica más importante y más sencilla es:
“La regla número uno es ir más despacio, hacer una pausa y preguntarse: ‘¿Estoy lo suficientemente seguro de esto como para compartirlo?’”, dijo Peter Adams, vicepresidente sénior del News Literacy Project, una organización sin fines de lucro de educación en medios. “Si todos hicieran eso, veríamos una reducción dramática de la desinformación en línea”.
Kelly DiNardo explica The New York Times, una serie de ejercicios que se pueden implementar en la rutina o protocolos clínicos para mejorar el sueño:
Numerosos estudios han demostrado que el ejercicio puede reducir el tiempo que tardamos en conciliar el sueño y el tiempo que pasamos despiertos por la noche. También aumenta el tiempo y la calidad del sueño. Aunque los expertos sugieren evitar el ejercicio vigoroso una hora de acostarse (porque eleva el ritmo cardíaco, la temperatura corporal y la adrenalina), se ha comprobado que los estiramientos y los movimientos meditativos como el yoga mejoran la calidad del sueño. Este tipo de ejercicios activan la respuesta de relajación, en la que el cuerpo experimenta una avalancha de hormonas relajantes y reacciones fisiológicas que calman el sistema nervioso.
El artículo incluye ilustraciones para practicar cada una de las posiciones. Puedes leerlo en The New York Times en Español.
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