Psyciencia
  • Inicia sesión
  • MEMBRESÍA
  • Archivo
  • Nosotros
    • Publicidad
Psyciencia
  • Inicia sesión
  • MEMBRESÍA
  • Archivo
  • Nosotros
    • Publicidad
  • Recomendados

El silencio ya no es un derecho, es un privilegio →

  • David Aparicio
  • 14/12/2025

Javier Lacort en Xataka:

El estatus ya no se exhibe con coches ruidosos ni relojes que tintinean. Se exhibe, o mejor dicho, se oculta, con silencio. Vivir sin ser interrumpido, sin vibraciones, sin voces ajenas atravesando paredes demasiado finas. Poder cerrar el mundo cuando te apetece.

Mis AirPods no filtran ruido. Filtran realidad. Y esa capacidad, hoy, cuesta dinero.

La investigación muestra que la exposición prolongada al ruido aumenta la activación fisiológica, dificulta la atención sostenida, afecta la memoria de trabajo y eleva el riesgo de ansiedad y síntomas depresivos. Y no hablamos solo de ruidos intensos. Hablo de conversaciones que se filtran por las paredes, tráfico permanente, televisores encendidos, notificaciones que no paran. El sistema nervioso lo registra todo, incluso cuando creemos que ya “nos acostumbramos”.

El problema es que el silencio no está disponible para todos. Hoy tiene un costo. Es un privilegio que permite aislarse del entorno, filtrar estímulos y decidir cuándo, cómo y qué escuchar. Cancelación de ruido, viviendas mejor aisladas, barrios más tranquilos, espacios privados. Para muchos, esa posibilidad simplemente no existe.

En ese contexto, el valor de ciertos espacios se vuelve más evidente. La psicoterapia, como una iglesia o un lugar de meditación, ofrece algo cada vez más escaso: silencio, un ritmo más lento y la posibilidad de pensar sin interrupciones. No solo para hablar, sino para permitir que el cuerpo y la mente bajen la guardia, aunque sea por un momento.

Lee el artículo completo en Xataka.

Ver Publicación
  • Recomendados

“El aprendizaje es a la vez doloroso y placentero, y sobre todo, comunitario” →

  • David Aparicio
  • 13/12/2025

El titulo de este artículo me lo encontré en este bello artículo El secreto para terminar libros grandes, densos y difíciles de Sebastian Castillo para The New York Times, en el que relata cómo un club de lectura online los ayudó a terminar libros difíciles que, no podrían haber terminado si emprendían ese viaje solos:

¿Qué sentido tiene esto? ¿Por qué nos hacemos esto a nosotros mismos? ¿Es solo un fetiche por terminar un libro difícil y la autocomplacencia que esto permite? Ninguno de nosotros es un filósofo académico, ni mucho menos; tenemos trabajos ocupados y otras responsabilidades adultas apremiantes. Pero el proceso ha resultado fructífero. He descubierto que surge una camaradería cuando un grupo se dedica a una tarea que requiere un gran esfuerzo. La experiencia también suele ser divertida: la mitad de las reuniones durante nuestra lectura de El Anti Edipo, una crítica del psicoanálisis que escribieron Deleuze y Guattari, se dedicaron a quejarnos del desdén ligeramente risueño de los autores hacia sus lectores. (“La literatura es como la esquizofrenia”, escriben). Sobra decir que el libro me encantó. El aprendizaje es a la vez doloroso y placentero, y sobre todo, comunitario.

Leer suele ser una actividad solitaria. Y algunos libros, además, exigen tiempo, atención y paciencia. Como casi todo lo que vale la pena, lo difícil se vuelve más llevadero cuando se hace en compañía. A veces terminar libros es como hacer un viaje a Mordor y por eso Frodo no viaja solo, hace toda la travesía con un grupo de amigos que lo protege y les da aliento. Sé que la analogía no es perfecta, pero ustedes me entienden.

Por otro lado, en Psyciencia he intentado organizar varios clubes de lectura. Algunos han funcionado muy bien; otros se han quedado a medio camino porque varias personas se dieron de baja antes de terminar. Al inicio pensé que era un problema específico de mis clubes, pero con el tiempo vi que las tasas de abandono suelen ser altas y que eso forma parte de este tipo de actividades. Tenerlo claro cambia la expectativa y ayuda a diseñar mejor los próximos clubes de lectura.

Artículo completo en The New York Times.

Ver Publicación
  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro
  • Neurociencias

El trauma infantil deja una huella biológica distinta en las mujeres

  • David Aparicio
  • 12/12/2025
Un estudio reciente publicado en Journal of Traumatic Stress aporta una pieza clave para entender por qué el trauma no afecta igual a todas las personas. En particular, muestra que las mujeres cuyo…
Ver Publicación
  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro
  • Psicología aplicada

La ansiedad social en adolescentes no implica falta de habilidades: el problema está en el hábito de preocuparse

  • David Aparicio
  • 12/12/2025
Un estudio reciente publicado en The Journal of Early Adolescence ofrece un matiz importante para entender la ansiedad social en adolescentes. Los investigadores encontraron que los jóvenes con altos niveles de ansiedad…
Ver Publicación
  • Recomendados

Lo que hay que saber sobre la prohibición de las redes sociales en Australia →

  • David Aparicio
  • 10/12/2025

Victoria Kim para The New York Times:

Se calcula que hay unos 440.000 adolescentes australianos, de entre 13 y 15 años, en Snapchat. En Instagram, 350.000 de ese grupo de edad son usuarios activos, y en TikTok, 200.000. Incluso Facebook, que no está precisamente en el espíritu de la Generación Alfa, tiene 150.000.

El miércoles, se supone que esas cifras cambiarán drásticamente en virtud de una ley histórica que exigirá que los usuarios de Australia tengan al menos 16 años para tener cuentas en esas plataformas y otros servicios de redes sociales.

Los padres, investigadores y funcionarios de todo el mundo seguirán de cerca el despliegue de la ley, con todos sus inconvenientes. La experiencia de Australia puede servir de modelo para las autoridades de otros lugares —como Dinamarca, la Unión Europea y Malasia— que planeen imponer restricciones similares, o de advertencia sobre los posibles escollos.

Este movimiento de Australia marca un giro fuerte en la regulación global de las redes sociales, y lo interesante es que muestra una tensión que ya estaba ahí: todos reconocen los riesgos para la salud mental de los adolescentes, pero nadie tiene una solución perfecta ni libre de costos.

El dato inicial —cientos de miles de menores activos en Snapchat, Instagram o TikTok— deja claro que estas plataformas son parte central de la vida social de los adolescentes. La nueva ley intenta poner un freno elevando la edad mínima a 16 años, pero lo hace con mecanismos que todavía son técnicamente ambiguos y que dependerán, en gran medida, de la capacidad de las empresas para estimar la edad por comportamiento, interacción y biometría.

Lo que busca el gobierno es reducir la exposición a algoritmos, notificaciones y dinámicas diseñadas para maximizar uso compulsivo. Es una meta legítima: hay evidencia sólida de que la presión social, el acoso, la comparación constante y la hiperconectividad incrementan síntomas de ansiedad, depresión y riesgo suicida en algunos adolescentes. Sin embargo, la implementación trae sus propios desafíos: posibles errores en la verificación de edad, riesgos para la privacidad, pérdida de funciones de seguridad y la reacción previsible de los jóvenes, que en su mayoría ya dijeron que seguirán usando las plataformas por otros medios.

Las empresas argumentan que esta ley puede quitar herramientas que estaban desarrollando para proteger a los menores dentro de los entornos digitales. Los adolescentes, por su parte, consideran que la medida no resolverá el problema y que además los excluye de espacios donde se informan, socializan y participan políticamente. Incluso ya hay recursos legales cuestionando su constitucionalidad.

La gran pregunta es si esta ley se convertirá en un modelo internacional o en un ejemplo de los límites de la regulación. Probablemente será ambas cosas. Sirve como recordatorio de que reducir riesgos en entornos digitales no se logra solo con restricciones: también requiere educación digital, acompañamiento adulto, diseño ético y políticas públicas que entiendan cómo se relacionan realmente los jóvenes con la tecnología.

Australia acaba de iniciar un experimento a gran escala. El resto del mundo va a mirar muy de cerca si protege, controla, o simplemente desplaza el problema a otros espacios menos visibles.

Artículo completo en The New York Times.

Ver Publicación
  • Sponsor

Aprovecha el verano para avanzar en tu formación clínica

  • David Aparicio
  • 10/12/2025
Es una época con más espacio, más claridad y más libertad para dedicarte a lo que quizá has estado posponiendo: capacitarte de manera seria y a tu propio ritmo. Toda…
Ver Publicación
  • Artículos de opinión (Op-ed)
  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Lo importante exige esfuerzo

  • David Aparicio
  • 09/12/2025
Hoy leí un artículo excelente en Psyche que explica algo que a veces damos por sentado: muchos hábitos saludables que valoramos —como correr, cocinar de manera más nutritiva o elegir opciones sostenibles—…
Ver Publicación
  • Artículos de opinión (Op-ed)
  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Cuando el amor no alcanza: lo que revela una primera ruptura

  • David Aparicio
  • 08/12/2025
Hay canciones que llegan en el momento preciso, no porque traigan soluciones, sino porque logran poner palabras a experiencias difíciles de nombrar. My Love Is Not Enough, de White Lies,…
Ver Publicación
  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Masking: el costo silencioso de actuar para encajar

  • David Aparicio
  • 05/12/2025
El masking (“ponerse una máscara”) describe un fenómeno más común de lo que parece: modificar la conducta, la expresión emocional o incluso la forma de relacionarse para evitar críticas, pasar…
Ver Publicación
  • Artículos de opinión (Op-ed)
  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

El valor psicológico de tener reglas claras

  • David Aparicio
  • 02/12/2025
Hace poco leí un texto de Craig Mod (léelo es muy bueno) sobre un pequeño restaurante en Tokio donde todo está diseñado para una sola cosa: comer con atención. No…
Ver Publicación

Paginación de entradas

Anterior 1 … 3 4 5 6 7 … 687 Próximo

Únete a Psyciencia Pro y apoya nuestro trabajo 💞.

      Únete a la membresía    
Contenido para miembros
  • Inicia sesión
  • Tips para terapeutas
  • Podcast
  • Recursos
  • Webinars
  • Artículos
  • El duelo no es un proceso de cinco etapas. Es como vidrio roto
  • Entender la psicosis (guía)
  • La carta compasiva como herramienta clínica en pacientes con TLP
  • «Superar miedos y barreras», con María Celeste Airaldi – Watson, episodio 12
  • Cuando sueñas y lo sabes: por qué algunos sueños se graban en tu mente
Psyciencia
  • Contáctanos
  • Publicidad
  • Nosotros
  • Publica
Psicologia y neurociencias en español todos los días

Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.