La pobreza acorta la vida más que la obesidad, el alcohol y la hipertensión
Javier Salas para El País:
La evidencia científica es robusta: la pobreza y la desigualdad social perjudican seriamente la salud. Sin embargo, las autoridades sanitarias no ponen el foco sobre estos factores sociales tanto como lo hacen sobre otros cuando tratan de mejorar la salud de los ciudadanos. Un macroestudio sobre 1,7 millones de personas, que publica la revista médica The Lancet, vuelve a la carga con este problema descuidado: la pobreza acorta la vida casi tanto como el sedentarismo y mucho más que la obesidad, la hipertensión y el consumo excesivo de alcohol. El estudio supone una crítica a las políticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por no querer incluir en su agenda este factor determinante de la salud tan importante o más que otros que sí forman parte de sus objetivos y recomendaciones.
Lee el artículo completo en El País.
Artículos relacionados:
- El impacto del nivel socioeconómico en la actividad física y la salud
- El empoderamiento: una potente propuesta para erradicar la pobreza
- Inseguridad alimentaria y estrecha relación con los problemas de salud mental
- La justicia social es más importante para la salud mental que la terapia y la medicación, declaró el vocero de la ONU
- La pobreza aumenta en gran medida las tasas de suicidio juvenil
Los comentarios son exclusivos para miembros de Psyciencia Pro.
Hazte Pro → · ¿Ya eres miembro? Inicia sesión