«Un mundo feliz»: 3 tendencias que Huxley anticipó hace casi un siglo
Un mundo feliz (Brave New World) se publicó en 1932, hace 94 años. BBC Mundo acaba de publicar un artículo de Rafael Abuchaibe que repasa tres tendencias de nuestra época que Aldous Huxley parece haber anticipado, con la ayuda de dos profesores de literatura: Nathan Waddell (Universidad de Birmingham) y John Greenberg. Te resumo lo que plantean.
1. Bebés en masa y eterna juventud
La novela abre con una reproducción industrializada: el ficticio «proceso Bokanovsky» produce «hombres y mujeres estandarizados; en lotes uniformes». BBC Mundo recuerda que esto se escribió años antes de que se conociera el papel genético del ADN, y que el primer nacimiento por fertilización in vitro llegó recién en 1978. A eso se suma una sociedad donde nadie envejece: «Todos los estigmas de la vejez han sido abolidos», dice el libro. Para Greenberg, es «una cultura totalmente centrada en la juventud».
2. La pastilla de la felicidad
El soma, la droga «eufórica, narcótica, agradablemente alucinante» del libro, sirve para borrar cualquier malestar. Greenberg cuenta que sus estudiantes reconocen esa idea —«tienes mal genio o algo está mal y simplemente te tomas un soma»— como parte de la cultura actual.
3. El placer inmediato
Huxley imaginó «máquinas de música sintética» y un mundo sin ningún intervalo entre el deseo y su satisfacción. Waddell lo compara con el arte generado por inteligencia artificial: «pareciera calcado de 2026, ¿no te parece?». El artículo también recuerda la carta en la que Huxley le dice a Orwell, según la paráfrasis de Waddell, que no hace falta obligar a la gente a obedecer a golpes: «basta con darles todo lo que buscan».
BBC Mundo también señala en qué no acertó: Huxley no previó la conectividad global, ni el avance de los derechos de las mujeres, los derechos civiles y los derechos de los homosexuales, y la familia sigue siendo una institución central.

Mi comentario
Lo que más me inquieta de Un mundo feliz no es la distopía en sí, sino lo cómoda que se ve. Nadie sufre, nadie se queja, nadie espera. Y justamente por eso da miedo.
Pienso en lo poco que toleramos hoy la espera: un video que tarda en cargar, un mensaje que no responden, una tarde aburrida. Tenemos a mano algo que nos quite la incomodidad en segundos. No digo que todo eso sea malo; muchas comodidades nos mejoran la vida. Pero me pregunto qué perdemos cuando ya no hay espacio entre querer algo y tenerlo. A veces en ese espacio es donde pensamos, extrañamos, decidimos o descubrimos qué nos importa.
Tampoco creo que la respuesta sea romantizar el sufrimiento. El malestar no es una virtud. Pero una vida sin ninguna fricción se parece mucho a la de los personajes de Huxley: estable, agradable y un poco vacía. Quizás la pregunta que nos deja el libro, casi un siglo después, no es si la tecnología nos va a controlar, sino cuánto de nuestra incomodidad estamos dispuestos a regalar a cambio de sentirnos bien todo el tiempo.
¿Y tú? ¿Cuál de las tres tendencias te parece más cercana a tu día a día?
Fuente: Abuchaibe, R. (17 de octubre de 2026). «Un mundo feliz»: 3 inquietantes tendencias que la famosa novela distópica de Aldous Huxley predijo hace casi 100 años. BBC News Mundo.
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