Litio: qué es, para qué se usa y efectos secundarios
Respuesta corta: ¿para qué sirve el litio?
El litio que se usa como medicamento (casi siempre carbonato de litio) es un estabilizador del estado de ánimo. Está aprobado para el trastorno bipolar, tanto para tratar los episodios de manía como para prevenir recaídas, y en España también como complemento en la depresión mayor que no respondió bien a los antidepresivos. La guía NICE lo recomienda como primera opción de tratamiento a largo plazo del trastorno bipolar. La dosis eficaz y la tóxica están muy cerca, por eso exige análisis de sangre periódicos y atención a la deshidratación y a ciertos medicamentos, como el ibuprofeno. No se debe empezar, cambiar ni suspender sin el médico.
¿Qué es el litio y cómo actúa?
El litio es un elemento químico (un metal alcalino) que se encuentra en la naturaleza, sobre todo en salares o en zonas de actividad volcánica. En medicina se usa en forma de sales, como el carbonato de litio. El medicamento no tiene nada que ver con las propiedades del metal puro (que es reactivo e inflamable) ni con sus usos industriales, como las baterías: lo que se toma es una sal en comprimidos o cápsulas.
Cómo actúa. No se sabe con exactitud. Tanto la ficha de la FDA como la ficha técnica española dicen que su mecanismo como estabilizador del ánimo es desconocido; la española añade que hay varias hipótesis. No es correcto presentarlo como un fármaco que «mantiene el equilibrio» químico del ánimo.
¿Para qué sirve el litio? Usos aprobados y usos fuera de indicación
Las indicaciones aprobadas varían según el país; consulta la ficha técnica de tu país. Las de EE. UU. (FDA) y España (AEMPS) son estas:
- Trastorno bipolar. En EE. UU., como tratamiento único del trastorno bipolar I: episodios maníacos y mixtos, y tratamiento de mantenimiento para prevenir recaídas, desde los 7 años. En España, tratamiento y prevención de los episodios maniacodepresivos del trastorno bipolar. La guía NICE (CG185) recomienda ofrecer el litio como primera opción de tratamiento a largo plazo del trastorno bipolar.
- Depresión mayor resistente, como tratamiento añadido a un antidepresivo (España, cuando el antidepresivo no dio una respuesta óptima). En EE. UU. no figura en la ficha. La guía NICE de depresión (NG222, 2022) contempla añadir litio a un antidepresivo cuando la depresión no ha respondido a otros pasos. Puedes leer más en ¿Tiene el litio un lugar en la depresión unipolar? Un análisis crítico de la evidencia.
- Niños y adolescentes: en EE. UU. está aprobado desde los 7 años en el trastorno bipolar I. En España, la ficha técnica dice que no hay estudios adecuados en niños y no recomienda su uso en esa población.
- Esquizofrenia: no es una indicación aprobada ni en EE. UU. ni en España. Si un especialista lo usa en ese contexto, es un uso fuera de indicación, no un tratamiento habitual.
¿Reduce el riesgo de suicidio? Varios estudios sugieren que el litio reduce el riesgo de suicidio en los trastornos del estado de ánimo (por ejemplo, el metaanálisis de Cipriani y cols., 2013), aunque los ensayos más recientes no han podido confirmarlo: el ensayo aleatorizado más grande (Katz y cols., 2022, 519 personas) no encontró diferencias, y dos metaanálisis posteriores (Nabi y cols., 2022; Wang y cols., 2025) no alcanzaron significación estadística. El tema sigue en debate entre los investigadores.
Carbonato de litio 150, 300, 400 y 600 mg: ¿qué significa cada presentación?
Esta sección es solo orientativa. La dosis la decide y ajusta el médico. No uses esta información para cambiar tu dosis.
- Presentaciones según el país. En EE. UU. hay comprimidos de 300 mg, cápsulas de 150, 300 y 600 mg, y comprimidos de liberación prolongada (como Lithobid, de 300 mg). En España, la presentación habitual es Plenur, comprimidos de 400 mg de liberación modificada. En otros países cambian los nombres y las presentaciones: en México, por ejemplo, se vende como Carbolit (tabletas de 300 mg) y Carbolit LP (tabletas de liberación prolongada de 300 y 450 mg). Consulta el prospecto de tu país. Los comprimidos de liberación prolongada o modificada deben tragarse enteros, sin masticarlos ni triturarlos.
- Con el litio, los miligramos dicen poco por sí solos. La dosis se ajusta según la cantidad de litio en sangre (la litemia) y la respuesta de cada persona, porque dos personas pueden necesitar dosis muy distintas para el mismo nivel. Las fichas y guías sitúan el rango habitual aproximadamente entre 0,5 y 1,2 mEq/L (en el litio, mEq/L y mmol/L son equivalentes), según la fuente y la fase del tratamiento (NICE propone 0,6–0,8 mmol/L al empezar), y los síntomas de intoxicación suelen aparecer a partir de 1,5 mEq/L, aunque algunas personas los tienen con niveles considerados normales. El análisis se hace unas 12 horas después de la última toma, justo antes de la siguiente.
- Cambiar de marca o de forma no es un detalle. Según la ficha española, la absorción varía entre productos (sobre todo entre los de liberación inmediata y los de liberación prolongada), así que el cambio debe tratarse como el inicio de un tratamiento nuevo, con litemias.
- Si olvidas una dosis, no tomes el doble (ficha de la FDA): consulta con tu médico o farmacéutico qué hacer.
¿Cuánto tarda el litio en hacer efecto?
- Según la ficha técnica española, la acción terapéutica empieza a notarse en unos 5–7 días y la mejoría clínica aparece entre 1 y 3 semanas. Como prevención de recaídas, su beneficio se valora a lo largo de meses y años.
- En los primeros días pueden aparecer temblor fino de las manos, sed, orinar más, náuseas y malestar general. Suelen ceder con el tiempo, aunque el temblor, la sed y la orina abundante pueden mantenerse.
- Que no notes mejoría al principio no es motivo para subir la dosis o dejarlo por tu cuenta: coméntalo con el médico.
Efectos secundarios del litio
Si notas algún efecto secundario, coméntalo con tu médico. Según la ficha española, la mayoría dependen del nivel de litio en sangre y son poco frecuentes por debajo de 1,0 mEq/L.
Muy frecuentes (más de 1 de cada 10 personas), según la ficha técnica española: sed y orina abundante (por una menor capacidad del riñón para concentrar la orina, llamada diabetes insípida nefrogénica), temblor fino de las manos, somnolencia, cansancio, debilidad muscular, pequeñas sacudidas musculares, dolor de cabeza, ligera dificultad para articular las palabras o para concentrarse, náuseas, vómitos, diarrea, dolor o hinchazón abdominal, estreñimiento, aumento del calcio en sangre y cambios benignos en el electrocardiograma. La ficha incluye también la confusión; como además es un signo de intoxicación, hay que consultarla siempre.
En la ficha de la FDA, los más comunes en adultos son temblor fino de manos, orinar mucho, sed leve, náuseas y malestar general al inicio. En el ensayo con niños y adolescentes de 7 a 17 años, los más frecuentes fueron náuseas o vómitos, orinar más (incluida la enuresis), temblor, cansancio, sed, mareo y alteraciones de la tiroides.
Frecuentes (entre 1 de cada 100 y 1 de cada 10): hipotiroidismo y bocio, aumento de los glóbulos blancos (reversible), pérdida de apetito, rigidez o hiperreflexia (síntomas extrapiramidales), sequedad de boca, alteración del gusto (sabor metálico), y acné o foliculitis.
Poco frecuentes o raros (agrupados aquí para no alargar; detalle en la ficha): aumento o pérdida de peso, mareo y vértigo, visión borrosa, latido lento, arritmias y desmayos, psoriasis o su empeoramiento, caída o fragilidad del cabello, disfunción sexual, hiperparatiroidismo, hipertiroidismo, hipertensión intracraneal benigna (dolor de cabeza persistente con alteraciones de la vista), y, con el uso durante años, daño renal crónico y síndrome nefrótico.
Signos de intoxicación por litio: es una urgencia
Busca atención médica de inmediato si aparecen diarrea o vómitos persistentes, un temblor que empeora o se vuelve grueso, torpeza o falta de coordinación al caminar, debilidad muscular marcada, mucha somnolencia, habla arrastrada, visión borrosa, zumbido en los oídos, confusión, latidos irregulares, convulsiones o desmayos. La ficha de la FDA indica dejar de tomarlo y contactar con el médico si aparecen estos signos, y la ficha española pide consultar de inmediato. No hay un antídoto específico: se trata en el hospital, y en los casos graves con hemodiálisis. Tras una toma excesiva, los síntomas pueden tardar hasta 24 horas en aparecer, así que también hay que consultar aunque al principio no haya síntomas.
Consulta también de inmediato si hay fiebre con rigidez muscular, temblor, confusión o mucho decaimiento (puede ser un cuadro neurológico grave, parecido al síndrome neuroléptico maligno, descrito sobre todo cuando el litio se combina con antipsicóticos); si hay agitación con sudoración, temblor y sacudidas musculares (posible síndrome serotoninérgico, sobre todo si tomas también antidepresivos), o si tienes ideas de hacerte daño.
Advertencia oficial (recuadro negro de la FDA)
La ficha de la FDA lleva una advertencia de recuadro: toxicidad por litio. La toxicidad está muy relacionada con la concentración de litio en sangre y puede aparecer con dosis cercanas a las terapéuticas, por lo que antes de empezar el tratamiento debe poder medirse la litemia de forma rápida y fiable.
Controles necesarios: litemia y análisis de sangre
- Antes de empezar: función renal, electrolitos, función tiroidea, signos vitales y revisión de los otros medicamentos; en mujeres que pueden quedar embarazadas, valorar esa posibilidad (FDA). La ficha española añade la función cardíaca, y NICE, el peso, el calcio, el hemograma y un electrocardiograma si hay riesgo cardiovascular.
- Durante el tratamiento (NICE): litemia una semana después de empezar y de cada cambio de dosis, hasta que se estabilice; luego cada 3 meses el primer año y después cada 6 meses (o cada 3 meses en personas mayores, con medicamentos que interactúan o con riesgo renal o tiroideo). Función renal, calcio y tiroides cada 6 meses.
- También hace falta repetir la litemia al empezar o dejar un medicamento que interactúa, con una enfermedad intercurrente o con un cambio marcado en la actividad física.
Precauciones e interacciones
- Lo que puede subir el litio en sangre: deshidratación, vómitos, diarrea, sudoración intensa, fiebre o infecciones, dietas bajas en sal o cambios bruscos de sal, y la disminución de la función renal. NICE aconseja mantener la ingesta de líquidos, sobre todo tras sudar (ejercicio, calor, fiebre), y buscar atención médica si hay diarrea o vómitos o una enfermedad aguda.
- Medicamentos que suben sus niveles: antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno, también los de venta libre (NICE aconseja no tomarlos por cuenta propia); diuréticos, en especial las tiazidas; IECA y ARA-II (algunos medicamentos para la presión arterial, como el enalapril); y el metronidazol. Avisa siempre al médico y al farmacéutico antes de empezar cualquier medicamento nuevo, también los de venta libre y los productos naturales.
- Medicamentos que bajan sus niveles: acetazolamida, teofilina y cafeína, bicarbonato y algunos antidiabéticos (empagliflozina, dapagliflozina).
- Medicamentos serotoninérgicos (ISRS, IRSN, tricíclicos, IMAO, triptanes, tramadol, fentanilo, hierba de San Juan): las fichas advierten del riesgo de síndrome serotoninérgico.
- Antipsicóticos: se han descrito reacciones neurotóxicas, desde síntomas extrapiramidales hasta un cuadro parecido al síndrome neuroléptico maligno; si se combinan, hay que vigilar. Lo mismo ocurre con algunos anticonvulsivos (carbamazepina, fenitoína) y con los antagonistas del calcio (diltiazem, verapamilo).
- Riñón: puede reducir la capacidad de concentrar la orina y, con el uso prolongado, dañar el riñón. En la insuficiencia renal grave no se debe usar.
- Tiroides y paratiroides: puede causar hipotiroidismo (y, rara vez, hipertiroidismo) y aumento del calcio por hiperparatiroidismo.
- Corazón: puede desenmascarar el síndrome de Brugada, una alteración hereditaria del ritmo cardíaco con riesgo de muerte súbita; en España está contraindicado si hay síndrome de Brugada o antecedentes familiares. Avisa al médico si en tu familia hubo muertes súbitas inexplicadas antes de los 45 años o si tienes desmayos o palpitaciones. También puede alargar el intervalo QT.
- Cirugía: avisa al anestesista. La ficha española recomienda suspenderlo 24 horas antes de una cirugía mayor, siempre por indicación médica.
- Personas mayores: tienen más riesgo de intoxicación, incluso con niveles que en otras personas se toleran bien, y suelen necesitar dosis más bajas.
- Embarazo y lactancia: habla con tu médico antes de quedar embarazada y avísale lo antes posible si ya lo estás, sin suspenderlo por tu cuenta. El litio en el primer trimestre se ha asociado a malformaciones del corazón (como la anomalía de Ebstein); la FDA dice que los estudios más recientes indican que ese aumento de riesgo probablemente es pequeño, y NICE, que su magnitud es incierta. La ficha española dice que no debe usarse en el embarazo, sobre todo en el primer trimestre, y NICE recomienda no ofrecerlo a quien planea un embarazo o está embarazada salvo que los antipsicóticos no hayan funcionado. Si se mantiene, hacen falta litemias más frecuentes, ajustes cerca del parto y vigilancia del recién nacido. La lactancia no se recomienda durante el tratamiento (FDA y AEMPS). El trastorno sin tratar también tiene riesgos, por lo que la decisión se toma con el médico.
- Conducción: puede producir somnolencia, mareo y visión borrosa; no conduzcas ni manejes máquinas hasta saber cómo te afecta.
Suspender el litio
No lo suspendas de golpe ni bajes la dosis por tu cuenta. Dejarlo bruscamente aumenta el riesgo de recaída. NICE recomienda reducirlo de forma gradual durante al menos 4 semanas, y preferiblemente hasta 3 meses, y vigilar de cerca durante los 3 meses siguientes los primeros signos de manía o de depresión. La excepción son los signos de intoxicación descritos arriba, que obligan a consultar de inmediato. El médico decide el ritmo en cada caso.
Preguntas frecuentes
¿El litio del medicamento es el mismo de las baterías? Es el mismo elemento químico, pero el medicamento es una sal de litio (carbonato de litio) y sus efectos no tienen relación con los usos industriales del metal.
¿Por qué necesito tantos análisis de sangre? Porque la dosis eficaz y la tóxica están muy cerca, y porque el litio puede afectar al riñón, la tiroides y el calcio con el tiempo. Los análisis permiten ajustar la dosis y detectar problemas a tiempo.
¿Puedo tomar ibuprofeno? Los antiinflamatorios como el ibuprofeno pueden subir el litio hasta niveles tóxicos. No los tomes por tu cuenta; pregunta antes a tu médico o farmacéutico qué analgésico puedes usar.
¿Qué hago si tengo diarrea, vómitos o fiebre? Consulta con tu médico pronto: la pérdida de líquidos puede subir el litio en sangre. Mantén la hidratación.
¿El litio engorda? Puede hacerlo en algunas personas; en la ficha española el aumento de peso aparece como poco frecuente. Si te preocupa, habla con tu médico; no lo dejes por tu cuenta.
¿El litio da sueño? Puede darlo, sobre todo al principio. La ficha técnica española incluye la somnolencia y el cansancio entre los efectos muy frecuentes (más de 1 de cada 10 personas) y dice que suelen aparecer al inicio del tratamiento y ser pasajeros. La ficha de la FDA también advierte de que puede causar somnolencia, en especial al empezar. No conduzcas ni manejes máquinas hasta saber cómo te afecta, y no cambies la dosis por tu cuenta. Si la somnolencia es intensa o aparece de repente, o viene con vómitos, diarrea, un temblor que empeora, torpeza o confusión, consulta de inmediato, porque puede ser un signo de intoxicación.
¿Puedo cambiar de marca o de presentación? Solo con indicación médica y con un análisis de litemia, porque la absorción varía entre productos.
¿Por qué me recetaron litio si no tengo trastorno bipolar? En algunos países también está aprobado como complemento en la depresión que no respondió a los antidepresivos, y a veces se usa fuera de indicación. Pregunta a tu médico para qué te lo indicó.
Referencias
- FDA / DailyMed. Lithium carbonate tablets and capsules (Hikma). Etiqueta revisada en noviembre de 2025 (publicada en DailyMed el 10 sep 2026). https://dailymed.nlm.nih.gov/dailymed/drugInfo.cfm?setid=b839ff4b-f62d-41ab-a823-550a756d58ec
- FDA / DailyMed. LITHOBID (lithium carbonate) extended-release tablets (ANI Pharmaceuticals). Publicada en DailyMed el 24 ago 2026. https://dailymed.nlm.nih.gov/dailymed/drugInfo.cfm?setid=f7f5b69a-c2a1-4586-a189-1475d41387c0
- AEMPS-CIMA. Ficha técnica de Plenur 400 mg comprimidos de liberación modificada (revisión de julio de 2024). https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/48932/FT_48932.html
- Psicofarma. Carbolit y Carbolit LP (carbonato de litio). Información para prescribir, registro sanitario 118M83 SSA III. Mi Vademécum México. Consultado el 19 de octubre de 2026. https://mx.mivademecum.com/medicamento/carbolit-psicofarma
- NICE. Bipolar disorder: assessment and management (CG185). Última actualización: 2 sep 2025. https://www.nice.org.uk/guidance/cg185
- NICE. Depression in adults: treatment and management (NG222). Publicada el 29 jun 2022. https://www.nice.org.uk/guidance/ng222
- NICE. Antenatal and postnatal mental health: clinical management and service guidance (CG192). Actualizada el 11 feb 2020. https://www.nice.org.uk/guidance/cg192
- Cipriani A, Hawton K, Stockton S, Geddes JR. Lithium in the prevention of suicide in mood disorders: updated systematic review and meta-analysis. BMJ. 2013;346:f3646. https://doi.org/10.1136/bmj.f3646
- Katz IR, et al. Lithium treatment in the prevention of repeat suicide-related outcomes in veterans with major depression or bipolar disorder: a randomized clinical trial. JAMA Psychiatry. 2022;79(1):24-32. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2021.3170
- Nabi Z, et al. Effects of lithium on suicide and suicidal behaviour: a systematic review and meta-analysis of randomised trials. Epidemiol Psychiatr Sci. 2022;31:e65. https://doi.org/10.1017/S204579602200049X
- Wang JX, et al. The efficacy of lithium in the treatment of suicidal ideation, behavior and suicide: an updated systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. J Affect Disord. 2025;387:119487. https://doi.org/10.1016/j.jad.2025.119487
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Actualizado el 19 de octubre de 2026.
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