Funciones ejecutivas del cerebro: para qué sirven y cómo mejorarlas
Actualizado el 2 de octubre de 2026. Añadimos qué componentes forman las funciones ejecutivas, cuándo se alteran, cómo se evalúan y cómo se rehabilitan, con el contenido de otro artículo que antes publicábamos por separado.
¿Qué son las funciones ejecutivas y para qué sirven?
«Las funciones ejecutivas son las habilidades que utilizamos para controlar conscientemente pensamientos, emociones y acciones con el fin de alcanzar objetivos», especialmente los nuevos o más creativos. «Es lo que usamos cuando necesitamos romper con un hábito, inhibir nuestros impulsos y anticiparnos.» Sabine Doebel parte desde esta breve y clara explicación en una interesante charla TED. Ella es científica cognitiva, y estudia la mente en desarrollo para comprender cómo la experiencia moldea nuestras habilidades de pensamiento y control ejecutivo.
Usamos la función ejecutiva cada día en todos los aspectos de nuestras vidas. Y muchas veces podemos tener lapsos en la función ejecutiva, a los que calificamos como simples “distracciones,” como cuando planificamos pasar por el supermercado luego de trabajar y, sin notarlo, llegamos a nuestras casas sin haber hecho las compras.
Los investigadores han descubierto que la función ejecutiva predice muchas cosas desde la infancia: como habilidades sociales, logros académicos, salud mental y física, generar dinero, ahorrar dinero e incluso mantenerse fuera de prisión. Su gran relevancia es lo que motiva a Sabine y otros científicos a estudiar, entender y descubrir formas de mejorar las funciones ejecutivas.
En esta charla señala que, si bien podemos llegar a ejercitarlas a través de ciertas apps para celulares, estas sólo nos ayudarán en un sentido limitado. Para mejorar realmente las funciones ejecutivas es importante entender cómo está influenciada por el contexto. Valiéndose de ejemplos de su investigación, Sabine explica cómo el contexto puede ayudar a usar mejor las funciones ejecutivas del cerebro, cómo puede influir en la motivación y en la creación e implementación de estrategias que nos ayudarán a alcanzar los objetivos que nos propongamos. Si bien el contexto no lo es todo, puede tener la capacidad de moldear nuestros comportamientos, y nosotros podemos utilizar este conocimiento para mejorar.
Componentes de las funciones ejecutivas
Llamamos funciones ejecutivas a las habilidades implicadas en generar, supervisar, regular, ejecutar y reajustar conductas para alcanzar objetivos, sobre todo los nuevos o más creativos. Pueden ser objetivos cognitivos o emocionales, y tienen en cuenta tanto las consecuencias inmediatas como las de largo plazo. Según Verdejo-García y Bechara (2010), sus componentes principales son:
- Actualización: renovar los contenidos de la memoria de trabajo.
- Inhibición: cancelar respuestas automáticas que no son adecuadas para la situación.
- Flexibilidad: alternar esquemas mentales y patrones de acción según el entorno.
- Planificación y multitarea: anticipar y ensayar tareas futuras y sus consecuencias.
- Toma de decisiones: elegir entre alternativas la solución más adecuada.
Cuándo se alteran
Las funciones ejecutivas pueden verse afectadas en enfermedades neurológicas como el Parkinson, el Alzheimer, la esclerosis múltiple, el síndrome de Tourette, los accidentes cerebrovasculares, los tumores o los traumatismos craneoencefálicos, y también en distintos trastornos mentales. Algunas señales comunes son la dificultad para concentrarse en una tarea, la rigidez de conducta, la falta de flexibilidad, la dificultad para entender conceptos abstractos y una menor creatividad.
Cómo se evalúan
Para evaluarlas con detalle hay que aislar cada componente y usar pruebas específicas. Un protocolo de referencia en español (Tirapu-Ustárroz et al., 2005) incluye, entre otras:
- Memoria de trabajo: dígitos, localización espacial y letras y números de la escala de memoria de Wechsler; paradigma de Sternberg; tareas duales.
- Inhibición y flexibilidad: test de Stroop y test de clasificación de cartas de Wisconsin.
- Planificación: Torre de Hanói y Mapa del Zoo.
- Toma de decisiones: Iowa Gambling Task.
Rehabilitación de las funciones ejecutivas
Cuando están alteradas, la capacidad de llevar una vida independiente puede verse afectada, algo que a menudo resulta difícil de entender para las familias. El objetivo de la rehabilitación es restaurar las funciones afectadas o compensarlas con estrategias y ayudas externas. Requiere un trabajo estructurado, con ejercicios y pautas que puedan aplicarse en distintos ámbitos de la vida para que se generalicen; al principio el terapeuta organiza mucho la actividad y el tiempo, y poco a poco la persona gana autonomía (Muñoz-Céspedes y Tirapu-Ustárroz, 2004).
Bibliografía:
- Muñoz-Céspedes, J. M. y Tirapu-Ustárroz, J. (2004). Rehabilitación de las funciones ejecutivas. Revista de Neurología, 38(7), 656-663.
- Tirapu-Ustárroz, J., Muñoz-Céspedes, J. M., Pelegrín-Valero, C. y Albéniz-Ferreras, A. (2005). Propuesta de un protocolo para la evaluación de las funciones ejecutivas. Revista de Neurología, 41(3), 177-186.
- Verdejo-García, A. y Bechara, A. (2010). Neuropsicología de las funciones ejecutivas. Psicothema, 22(2), 227-235.
Fuente: Ted
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