4 errores que cometemos cuando nos sentimos solos (ilustración)
Publicaciones por autor
Adam Gopnik para The New York Times:
El logro es la finalización de la tarea impuesta desde fuera; la recompensa suele ser un camino hacia el siguiente logro. La realización es el punto final de una actividad absorbente que hemos elegido, cuya recompensa es la repentina sensación de plenitud, el sentimiento de felicidad que solo aparece como resultado de sumergirse en algo externo a nosotros.
Nuestro mundo social a menudo conspira para menospreciar la realización en favor del logro derivado de la repetición. Toda nuestra observación nos dice que los jóvenes, en particular, son empujados sin cesar hacia el siguiente examen, o hacia ingresar a la “mejor” escuela secundaria, preparatoria o universidad que puedan. Inventamos pruebas de rendimiento diseñadas para ser completamente inmunes al entrenamiento y, por lo tanto, tenemos entrenadores cada vez más caros a fin de que superemos la prueba de rendimiento para la cual no es posible prepararse (aquellos que no pueden costear estos lujos simplemente quedan fuera de la jugada). Conducimos a estos jóvenes hacia el logro, hacia tareas que solo conducen a otras tareas, hacia algo parecido no tanto a una carrera de locos, sino a un laberinto de locos, con otro trago de agua azucarada esperando a la vuelta de la esquina, pero el camino hacia el centro —o la finalidad de todo ello— nunca queda claro.
Estupendo artículo de Karelia Vasquez para El País:
Otros expertos opinan que la soltura con que se manejan palabras y conceptos de la psicología y la psiquiatría genera un sobreanálisis de cada interacción que puede dinamitar las relaciones personales. Si una amiga se distancia y cuando preguntas los motivos te suelta del tirón: “Hasta hoy he cuidado nuestra amistad como un tesoro, pero estamos evolucionando en direcciones opuestas y ya no estoy en condiciones de seguir invirtiendo en esta relación”, debes saber que semejante discurso no es de su autoría, solo está siguiendo las pautas de una de las tantas plantillas virales de TikTok para romper un vínculo. Tienen en común la jerga terapéutica, el tono displicente y profesional, la condescendencia y un mínimo de empatía. Otra posibilidad es que haya encontrado el manual de instrucciones en Twitter, donde también se comparten estas plantillas para despachar conversaciones desagradables en la mínima unidad de tiempo posible, con frialdad y una abundante terminología psicológica que deja a la otra parte desarmada.
Hablar con términos psicológicos y decir que van al psicólogo es la nueva estrategia de seducción. Muy bueno el análisis que presenta el artículo.
Artículo recomendado: Responsabilidad profesional y divulgación de psicología en las redes sociales
Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.