agorafobia
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Los trastornos de ataques de pánico y agorafobia son bastante frecuentes en la práctica clínica. En un estudio español del 2010, se observó que el 7% de la población de atención médica ha presentado problemas de ataque de pánico y el 3.4% problemas de agorafobia, siendo más frecuente en las mujeres que en los hombres.


Se dice que una persona tiene agorafobia cuando siente un miedo irracional y desproporcionado al salir de su casa, estar sola o ir a lugares donde hay mucha gente. El DSM V hace una lista de las situaciones que evitan:

  1. Uso del transporte público (auto, autobuses, trenes, barcos, aviones).
  2. Espacios abiertos (zonas de estacionamientos, supermercados, puentes)
  3. Sitios cerrados (tiendas, teatros, centros comerciales o cines).
  4. Hacer una cola o estar en medio de una multitud.

Las personas con agorafobia evitan dichas situaciones porque tienen la idea de que escapar de ahí o conseguir ayuda sería muy difícil si aparecen los síntomas de pánico u otro síntoma incapacitante o vergonzoso (incontinencia, miedo a caerse, etc). La evitación ante las situaciones es activa y por lo general requieren de la ayuda de una persona que los acompañe en dichas situaciones.

Sin embargo, mucha gente no buscan la ayuda necesaria o no reciben los tratamientos recomendados, ocasionando que se aíslen, pierdan el contacto con sus amigos y familiares y dejen de hacer sus actividades, ya que están constantemente preocupados por los sentimientos de miedo.

El alto precio de no tratar la agorafobia

Viviendo en constante miedo

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Las personas con agorafobia viven en un miedo constante y visceral que corroe su calidad de vida haciéndolas inseguras e incapaces de dar el mínimo paso fuera de las puertas de su casa.

Soledad

Quien padece dicho trastorno siente a menudo una terrible soledad, sin poder compartir con sus amigos y seres queridos de las actividades que antes les hacían feliz. Una simple salida al cine, a caminar al centro comercial, etc. se convierten en actividades muy difíciles y ansiógenas, solo hacen que la persona con agorafobia quiera regresar a la seguridad de su hogar.

Vergüenza

El miedo a perder el control y las reacciones físicas de la ansiedad y ataques de pánico en un autobus o en el cine, pueden generar mucha vergüenza al ser observados y juzgados por otras personas. Todos evitamos la vergüenza y las situaciones potencialmente peligrosas, pero la agorafobia puede llevarlo al extremo de evitar cualquier tipo de actividad por miedo a la vergüenza.

Inhabilidad para trabajar

El trabajo nos ofrece la oportunidad de sentirnos valiosos y desenvolernos en actividades profesionales con nuestros pares, fomentando así una sana autoestima y contribuyendo al desarrollo de otras personas y de nuestra propia carrera. Pero para las personas con agorafobia sin tratamiento, la rutina de trabajo puede ser especialmente difícil porque su interacción con sus compañeros y la capacidad de resolver problemas se ve deteriorada por la ansiedad y miedo constantes que sienten al dejar su casa, viajar hasta su trabajo y mantenerse así.

¿Qué hacer?

Busca tratamiento para la agorafobia:

I- Lo primero que debes hacer es buscar información. Aquí hay una buena guía para pacientes con agorafobia que les explicará los conceptos básicos del trastorno, el mantenimiento de los síntomas y las opciones de tratamiento.

II- La terapia cognitivo conductual y la terapia de exposición han demostrado ser tratamientos efectivos para el tratamiento de la agorafobia.

III- También es importante que la familia y seres queridos tomen parte activa y se involucren en ayudar a romper el círculo vicioso de la evitación en las personas con agorafobia.

Fuente: Psychcentral
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