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Una investigación publicada en el diario Journal of Applied Cognitive Psychology indica que la memoria de trabajo podría desempeñar un papel importante al momento de procesar experiencias negativas, así como en el contexto de la depresión y la disposición al optimismo.

El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de North Florida y consideró la aplicación de pruebas a más de 2.000 voluntarios no clínicos de entre 16 y 79 años, de un amplio espectro demográfico. Se les realizaron preguntas del tipo: «Pienso en lo triste que me siento». Los participantes también respondieron ítems en relación con su disposición al optimismo para determinar si eran típicamente más optimistas, si creían en resultados futuros positivos o más pesimistas, o si se aferraban a un resultado más fatalista.

LAS PERSONAS CON DEPRESIÓN CLÍNICA TIENEN DIFICULTADES PARA SUPRIMIR INFORMACIÓN NEGATIVA IRRELEVANTE

Si bien estudios previos han utilizado tareas visuales de memoria de trabajo que implican contenido emocional (caras felices o tristes), en este estudio se realizó una medición de la memoria de trabajo mediante una tarea de forma que no implicaba estímulos emocionales. Esto permitió a los investigadores distinguir entre la capacidad de la memoria de trabajo y la trascendencia de los estímulos emocionales.

Los resultados más importantes señalan:

  • Que la edad es un predictor mayor al momento de determinar qué tan pesimista es una persona.
  • Que los individuos más jóvenes (adolescentes y en la veintena de años) presentan un grado de pesimismo mayor en comparación con los de mayor de edad.
  • Que casi el 20 por ciento de las diferencias individuales en las perspectivas pesimistas se explican a razón de la edad.
  • Que una perspectiva pesimista de la vida es un predictor de la depresión.
  • Que casi el 85 por ciento de los sujetos que reportaron sentirse deprimidos tenían una visión negativa respecto al futuro, y creían que si algo malo podía ocurrirles les ocurriría, y que casi nunca esperaban que las cosas salieran a su manera.
  • Que la memoria de trabajo puede orientar la atención hacia una perspectiva positiva del mundo, servir como predictora de la disposición al optimismo y contrarrestar la visión pesimista.

La función de la memoria de trabajo en este escenario es explicada por Tracy Alloway, quien condujo el estudio junto a John Horton.

«Hay un cuerpo de investigación creciente que apoya el rol de la memoria de trabajo en la regulación emocional», explica Alloway. «Sabemos que aquellas personas con depresión clínica tienen dificultades para suprimir información negativa de carácter irrelevante, mientras que aquellos con una memoria de trabajo funcionando a tope son capaces de ignorar emociones negativas, pero también queríamos investigar la similitud de los patrones en adultos sanos a lo largo de su ciclo de vida». 

la memoria de trabajo puede orientar la atención hacia una perspectiva positiva del mundo

En términos de predisposición biológica, enfocarse en los estímulos negativos más que en los positivos es una respuesta natural vinculada a la supervivencia. No obstante, una memoria de trabajo reforzada podría ayudar a las personas con tendencia o riesgo de depresión a redirigir su atención hacia estímulos más positivos y adoptar una visión más saludable de la vida.

Fuente: Science Daily

Rita Arosemena P.
Graduada en Comunicación y especialista en Educación Superior. Amante de la literatura, el arte y las ciencias (y del café. El café no se lo toquen). Le interesan especialmente la neuropsicología, la psicología evolutiva y la psicopatología. Le apasiona la música francesa y no tiene nada contra Freud.