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664 Publicaciones

En esta sección encontrarás una selección de artículos publicados en otros medios en español que nos parecen interesantes y que pueden serles de utilidad a nuestros lectores. Para nosotros es muy importante el respeto de las publicaciones y no hacemos el famoso copy/paste de los artículos completos. Nosotros comentamos por qué creemos que el artículo es interesante, agregamos un fragmento en formato cita en bloque, agregamos el link directo al artículo y mencionamos el nombre del autor y publicación.

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Si los roles de género no son algo biológico, ¿cómo se explican los roles sexuales en los animales?

  • David Aparicio
  • 29/06/2017

En el mes de abril se publicó en Quora una pregunta que cuestiona desde una perspectiva biológica, los roles de género como una construcción cultural:

He tenido pollos como mascotas y me he dado cuenta de que también tienen roles sexuales: los gallos rara vez ayudan a las gallinas a criar a los polluelos. Si los roles de género no son algo biológico, ¿cómo explican las feministas estos casos?

Más allá de todos los debates y emociones que este tipo de preguntas puede generar, recomiendo que lean la respuesta de Suzanne Sadedin, Licenciada (con honores) en Zoología (Hons) y Doctora en Biología Evolutiva, con información sobre las principales investigaciones y teorías sobre los roles de género:

Creo que se trata de una pregunta perfectamente razonable y es algo a lo que le he dado muchas vueltas durante una buena parte de mi carrera. Básicamente, en todas las especies animales los machos y las hembras tienden a comportarse de forma distinta y en gran medida estas distinciones tienen causas biológicas y no son el resultado de una aculturación: algo que es muy probable porque la mayoría de animales no tiene una cultura compleja.

Desde el punto de vista de la biología, sería muy sorprendente que los hombres y las mujeres no tuvieran tendencias de comportamiento innatas diferentes. Como mujer bióloga y feminista (o eso me gusta pensar), esta idea va en contra de la mayor parte de la teoría feminista tradicional.

De hecho, si lo vemos de esa forma da un poco de miedo: si los hombres y las mujeres son diferentes por naturaleza, ¿podremos entendernos algún día? ¿Acaso la igualdad es algo utópico? Si los estereotipos son ciertos, ¿cómo podemos decirle a la gente que no los usen? Estos temores se basan tanto en la idea anticuada de negar las diferencias de género innatas como en el feminismo reciente más radical que excluye a las mujeres transexuales. Ambos puntos de vista suelen ignorar las pruebas biológicas y antropológicas y las tachan de datos subjetivos procedentes del patriarcado. Dicha idea podría ser razonable a nivel biológico si el género realmente fuera una pizarra en blanco, pero no lo es.

Por suerte, existen investigadores que en vez de encerrarse en sus torres de marfil (o de cristal) se dedican a estudiar datos contrastados y como resultado tenemos datos sobre las diferencias en los géneros humanos que son simplemente… interesantes. Cuando se publican este tipo de factores, el público los suele tratar como carne de cañón ideológica. Puede que a veces las interpretaciones sean feministas o a veces misóginas, pero los datos no lo son.

Lee la respuesta completa traducida al español en Magnet.

*Por favor lean la respuesta completa antes de comentar. De esta manera evitaremos malos entendidos y debates infructuosos.

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Muerte
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Los síntomas de la muerte

  • David Aparicio
  • 26/06/2017

Sara Manning Peskin, residente de neurología, The New York Times en español escribe sobre la muerte:

Tú y yo moriremos algún día de lo mismo. Le daremos distintos nombres: cáncer, diabetes, falla coronaria, infarto. Un órgano dejará de funcionar y luego otro. O quizá todos al mismo tiempo. Tú y yo nos pareceremos más que la gente que continuará viviendo, sin importar cuál sea tu diagnóstico inicial, ni el mío.

Morir tiene su propia biología y síntomas. Constituye un diagnóstico en sí mismo. Aunque las semanas y los días que desembocan en la muerte pueden variar de una persona a otra, las horas que anteceden a la muerte son similares en la gran mayoría de los padecimientos humanos.

Algunos síntomas, como el estertor de muerte, la falta de aire y la agitación terminal se perciben como agonizantes, pero por lo general no son incómodos para el moribundo. Pueden tratarse eficazmente con medicamentos. La disponibilidad de los cuidados paliativos en todo el mundo ha hecho que sea raro morir con dolor.

Los síntomas de los que nadie quiere hablar, pero que todos paradójicamente viviremos. El artículo puede ser un valioso recurso para trabajar la tanatofobia o la fobias a la muerte. La lista completa en el enlace:

Lee el artículo completo en The New York Times.

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Condena millonaria contra Sci-Hub, el portal de acceso gratuito a investigaciones de pago

  • David Aparicio
  • 23/06/2017

Sci-Hub, la web que da acceso gratuito a más de sesenta millones de investigaciones acaba de ser condenada a pagar 15 millones de dólares por los supuestos daños ocasionados a El Sevier, una de las editoriales científicas más importantes del mundo.

Sci-Hub se ha vuelto la página de los investigadores y estudiantes porque ofrece acceso gratuito a investigaciones que por lo general cuestan 35 dólares cada una. Imagínense el enorme gasto que supondría para un tesista de licenciatura que debe pagar esa cantidad por cada investigación que usó en su bibliografía, para todos ellos y los investigadores Sci-Hub es la salvación.

Ángela Bernardo, editora de ciencia de Hipertextual, escribió una buena síntesis sobre la condena que afronta Sci-Hub y la respuesta de la comunidad científica:

El pasado mes de mayo, Elsevier presentó un centenar de artículos científicos, también denominados papers, a los que se podía acceder gratuitamente a través de Sci-Hub, para denunciar que la plataforma vulneraba sus derechos de propiedad intelectual. El juez ha considerado ahora que la plataforma, utilizada por miles de investigadores de todo el mundo, infringe el copyright del gigante editorial y condena a Sci-Hub y otras páginas similares, como el motor de búsqueda Library of Genesis (LibGen), a pagar una indemnización por daños de 15 millones de dólares.

Todavía no sabemos cuales son las repercusiones de este fallo, ya que los servidores de Sci-Hub están en Rusia, fuera de la jurisdicción norteamericana.

Lee el artículo completo en Hipertextual.

También puedes leer el artículo que publicamos a inicios este año que explica el apoyo y las criticas que ha recibido Sci-Hub por parte de la comunidad científica.

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Entrevista al Dr. Jorge Barraca, especialista en Terapias de Tercera Generación

  • David Aparicio
  • 23/06/2017

Los colegas del Centro Integral de Psicología en México, entrevistaron al Dr. Jorge Barraca, uno de los referentes españoles más importantes de laTerapias de Tercera Generación o Tercera Ola, como también se les conoce.

El Dr. Barraca nos acerca a los principios que diferencian estas terapias con la TCC tradicional. Nos explica mucha claridad en qué consiste la Terapia Integral de Parejas, la Terapia de Aceptación y Compromiso y la disonancia cognitiva que afrontan algunos terapeutas ante los nuevos modelos terapéuticos:

No fue fácil seleccionar sola una de sus respuestas en esta elocuente entrevista, pero elegí su explicación sobre la Terapia Integral de Parejas, porque es un modelo que cuenta con mucha evidencia, pero que aún es poco conocido por los terapeutas de Latinoamérica:

La TIP es desde luego una intervención de pareja novedosa tanto por la explicación que brinda sobre los problemas diádicos, como por las técnicas originales que ha desarrollado para la solución de los conflictos y las desavenencias en el seno de la pareja. Probablemente, el aspecto más novedoso y crucial sea el de la incorporación del concepto de aceptación al ámbito de la pareja. Pero esta aceptación no es la de otras terapias de tercera generación -ACT en particular- porque no tiene que ver con uno mismo (aceptar pensamientos, recuerdos, sensaciones corporales, etc.), sino con la aceptación del otro miembro de la pareja (aceptar su forma de ser y aceptar las funciones derivadas de la conducta del otro).

Para propiciar esa aceptación, la TIP recurre a unas estrategias que fomentan la intimidad, la compasión, la colaboración (se denominan “unión empática” y “separación unificada”) y también a otras que, por caminos más indirectos, ayudan a desarrollar la tolerancia y, quizás a través de esta, puedan acabar suponiendo la aceptación. Así mismo, no renuncia a las estrategias de la terapia conductual tradicional, como el intercambio de reforzadores o los entrenamientos en comunicación y resolución de problemas conjunto, pero adquieren aquí funciones algo diferentes: se trataría de otro método para ayudar, al cabo, a mejorar la aceptación.

Esa aceptación, no es por un “esfuerzo” que uno haga y no es aceptar al otro haga lo que haga o sea como sea, lo que podría acabar siendo una aberración, sino una actitud que se va adquiriendo al entender las dinámicas de la pareja (por ejemplo, los procesos en que se polarizan) o se entra en contacto con los sentimientos hondos de la otra persona y se entienden a partir de la comprensión de sus vivencias e historia personal. Por eso en este modelo resulta tan importante que los miembros de la pareja se entiendan y estén de acuerdo con la formulación del caso que les presentará el terapeuta tras las sesiones de evaluación.

Lee la entrevista completa en Centro Integral de Psicología.

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riesgo de violencia
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Libro: Manual de evaluación del riesgo de violencia

  • David Aparicio
  • 20/06/2017

Descripción de Infocop del Manual de evaluación del riesgo de violencia de Ediciones Pirámide:

La valoración del riesgo puede considerarse un pilar imprescindible de la prevención de la violencia. La metodología ha evolucionado considerablemente en las últimas décadas y los distintos profesionales implicados necesitan formación y actualización sobre los métodos disponibles, su aplicación y el estado de la investigación. Este manual, primero específico sobre la evaluación del riesgo de violencia en español, pretende contribuir a estas necesidades formativas fomentando un desarrollo aún mayor de la metodología y los estándares de aplicación en el contexto hispanohablante.

La obra aborda desde cuestiones históricas que nos permiten entender la evolución de los métodos, pasando por aspectos técnicos de interés para valorar las propuestas disponibles, hasta la descripción minuciosa del proceso de aplicación. En la última parte se presentan algunas de las principales herramientas existentes para la violencia general, la de pareja, la sexual, la juvenil y para otras formas de violencia menos prevalentes pero de interés actual, como la radicalización, el acoso y la violencia laboral. Por último, se dedica un capítulo a una de las principales controversias en el ámbito criminológico: la evaluación del riesgo de violencia en mujeres.

Este libro está dirigido a profesionales y estudiantes de psicología, criminología, medicina, derecho y otras ramas sociales y de la salud afines a la materia. Se espera que esta gota en el mar del estudio y abordaje de la violencia contribuya a promover una mejor protección de aquellas personas que sufren estas situaciones en su vida.

El libro fue escrito por Ismael Loinaz y sin duda es un recurso que nos ayudará a evaluar precisamente si una persona se encuentra o no en riesgo de violencia.

Puedes comprarlo en formato impreso o en formato PDF desde cualquier país directamente desde la página de Editorial Pirámide.

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El terror nos está ganando

  • David Aparicio
  • 15/06/2017

Martín Caparrós, The New York Times:

Nos ganaron: nos cambiaron la vida. El terrorismo es eso: instalar el terror, cambiar conductas. Cuando un grupo político o religioso o patriótico no tiene suficiente poder para enfrentarse a sus enemigos en una lucha abierta –o ni siquiera para causarle un daño material importante– trata de arruinar su día a día. Para eso alcanza con muy poco: unas cuantas personas decididas a tomar muchos riesgos, dispuestas a morirse. Y una idea básica: atacar al azar para que nadie pueda creerse exento, para convencer a millones de que sus vidas corren riesgo, para crear terror.

Imperdible análisis psicológico político del poderoso efecto del miedo sobre nuestra vida y conductas en la sociedad, al punto que somos capaces de ceder nuestros más premiados derechos a costa de la «protección».

Lee el artículo completo en The New York Times.

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La historia de la psiquiatra que llaman cada vez que hay un desastre

  • David Aparicio
  • 11/06/2017

Fascinante artículo de Gisele Sousa Dias para Infobae que nos relata el arduo trabajo que hace Silvia Bentolila, como médica psiquiatra en el cuerpo de primeros auxilios psicológicos:

Hay algo que tiene Silvia y que comparte con médicos, bomberos, periodistas y todo aquel que trabaje con lo que ella llama «el sufrimiento humano»: son pocos los casos que la han hecho llorar. «Por eso los recuerdo perfectamente. Uno que me impactó mucho fue una vez que un tren arrolló a un colectivo en el que iba una mujer con sus tres hijos, uno de ellos era bebé. Cuando la estaban asistiendo dijo: ‘si mi bebé murió no quiero que me salven’. Y el bebé había muerto». Su trabajo fue acompañar a las hijas que sí habían sobrevivido para evaluar cuándo había que decírselo.

La razón por la que quienes trabajan con tragedias no se quiebran seguido es que, ante el dolor, activan un mecanismo defensivo llamado «disociación operativa»: desconectan su emoción de lo que están haciendo. «Pero eso no quiere decir que no nos pase nada, al contrario. Y es muy importante que nos ocupemos de nosotros mismos para no sucumbir a la angustia después, cuando llegamos a casa».

Lee el artículo completo en Infobae.

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Homicidio
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En América Latina se mata más

  • David Aparicio
  • 08/06/2017

Alejandra Sánchez Insua y José Luis Pardo Veiras escriben para The New York Times en español, un artículo sobre el tema del homicidio en Latinoamérica:

Aunque una mayoría de latinoamericanos nunca ha visto una víctima de homicidio más allá de los periódicos y la televisión, la minoría –usualmente conformada por pobres, morenos de los barrios más marginados– ha visto demasiados. Los que matan y mueren también suelen ser ellos. Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo señala que un 50 por ciento de los crímenes en las ciudades latinoamericanas ocurren en un 1,6 por ciento de sus calles.

Sobre la normalización del homicidio, explican:

El homicidio no es solo una consecuencia, es un fenómeno normalizado en nuestra sociedad para resolver conflictos. Como sucede con una enfermedad o adicción, el primer paso es aceptar que somos países asesinos. Durante años, los gobiernos han maquillado la cifras y han culpado al vecino. Los números, a veces, causan más preocupación que los muertos. Cada año, la ONG mexicana Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal publica “El listado de las 50 ciudades más violentas del mundo”. La lista la componen casi exclusivamente ciudades latinoamericanas (43 este año). La metodología de la organización utiliza a veces fuentes no fiables como reportes periodísticos. Pero cualquier autoridad quiere salir de la lista porque causa un revuelo internacional. Hace unos meses fuimos a Acapulco y el secretario de Turismo celebraba que su ciudad ya no estaba entre los primeros puestos y que había otras con índices peores (en 2016, Acapulco subió del cuarto al segundo lugar). Cuando San Pedro Sula encabezaba el listado, el alcalde hondureño nos respondió: “Aquí no hay tanques como en México”.

¿Cómo puede combatirse esta epidemia?

La cura a la epidemia de homicidios es larga y compleja. En América Latina hay algunas experiencias escasas que pueden estudiarse y replicarse. En Honduras, la Asociación para una Sociedad Más Justa desarrolló un proyecto para mejorar las investigaciones. En Venezuela, el Proyecto Alcatraz ofrece trabajo, deporte y formación a jóvenes en bandas criminales. En Brasil, se ha experimentado con policías comunitarias en lugares de riesgo con programas como Fica Vivo o Pacto Pela Vida. También se ha optado por poner el tema sobre la mesa con campañas contra la violencia letal como Guatemala 24-0, para promover 24 horas sin asesinatos. La restricción del porte de armas en ciudades colombianas ha derivado en disminuciones, aunque moderadas, de las tasas de asesinato. Regular la venta de alcohol como política de seguridad ha tenido éxito en Bogotá y en Diadema, en el estado de São Paulo.

El análisis de Sánchez Insua y Pardo Veiras cita algunos los planes de intervención social que han implementado ciertos países, los más afectados por la ola de homicidios, y menciona, con justa razón, la necesidad de políticas de justicia más eficaces. Sin embargo, no se nombra ninguna política de prevención a largo plazo que considere los factores sociales, nutricionales, educativos y de crianza (coherción), los cuales juegan un rol crucial en el desarrollo de las problemáticas relacionadas (abuso de sustancias, baja educación y pobreza) con la violencia y homicidios.

Esto me da a entender que no las mencionan porque ninguno de los países evaluados presentó un plan de prevención. Para lo cual tengo dos posibles hipótesis retroalimentadas:

  1. Las fluctuaciones políticas características de Latinoamérica no han permitido desarrollar programas rigurosos, basados en la evidencia, que hayan demostrado funcionar sobre: la reducción de consumo de sustancias, deserción escolar, homicidios y conducta violenta y reducción de costos para el estado.
  2. La psicología en Latinoamérica todavía se encuentra sumergida en el debate sobre si es necesario o no que se establezcan requisitos basados en la evidencia científica en la psicología. Este debate reduce la capacidad de responder de la psicología ante los graves problemas sociales de Latinoamerica, cuando en otras latitudes la psicología si ha podido dar respuestas concretas ante las mismas problemáticas1.

Lee el artículo completo en The New York Times en Español.

Video recomendado: 

 

 

  1. Anthony Biglan es uno de los investigadores más reconocidos en esta temática. Su libro The Nurture Effect; sintetiza lo que los planes de prevención basados en la evidencia han logrado durante los últimos 40 años. ↩
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Sobre el perdón de la infidelidad en la terapia de parejas

  • David Aparicio
  • 02/06/2017

Preparándome para un entrenamiento de terapia de parejas, encontré el texto de Coddou y Méndez, en la investigación titulada: Aproximación Terapéutica desde la Visión Sistémica a una Pareja que Consulta por Infidelidad, y quiero compartirles una viñeta que explica lo que realmente significa el perdón después de una infidelidad dentro de la relación de parejas y la confianza:

(…) para poder resolver el dolor de la infidelidad en el otro se hace necesaria una muy explícita petición de perdón junto con una muy explícita promesa de que nunca más se la tomará como un camino posible frente a dificultades dentro de la relación. Si la infidelidad, como una opción entendible queda vinculada a una mala relación de pareja, la reinstauración de la confianza se hace imposible. Sólo se podrá empezar a cerrar ese doloroso capítulo en el compromiso de que en cualquier momento de la vida conjunta, cuando cualquiera de los dos se sienta insatisfecho esto será confrontado dentro de la relación y nunca de nuevo se tomará como una opción la infidelidad (Coddou y Méndez, 2002).

En base al perdón es muy interesante constatar cómo, en nuestra cultura, se tiende a pensar que perdonar y olvidar o son lo mismo o van necesariamente juntos. Y eso definitivamente no es así. Los seres humanos no olvidamos los hechos emocionalmente significativos. Por lo tanto, si esperamos que sea lo mismo, no podemos perdonar (Coddou y Méndez, 2002).

Perdonar es una opción. Uno decide si perdona, cuándo perdona, cómo perdona. Implica la posibilidad de seguir con el otro, a pesar del error que el otro cometió, optando por creer que no se repetirá. Implica sentirse capaz de asumir el dolor que el otro causó y de no guardarlo como un arma de guerra presente de por vida. Implica aceptar que «perdonar» no es «olvidar». Implica que llega un momento en que se cierra el interrogatorio sobre el tercero o tercera involucrado; que, una vez sintiendo que el otro está con uno nuevamente en su lealtad, seguir con la puerta del interrogatorio abierta es o seguir en el castigo hacia el otro o sentir que «como no he olvidado y debiera haber olvidado necesito aún tener más información» (Coddou y Méndez, 2002).

La opción de perdonar se traduciría en la práctica de tal manera que en toda la interacción futura de la pareja no se usara la «infidelidad perdonada» ni nada que se relacione con ésta como un argumento intencional en ningún aspecto de la relación (Coddou y Méndez, 2002).

Coddou y Méndez (2002) señalan que a partir de su experiencia clínica, han observado otro error en la percepción de nuestra cultura en relación al acto de perdonar. Usualmente se invita a quien ha sido objeto de un acto que requiere ser perdonado, que tenga una actitud generosa y que motivado por esa generosidad decida perdonar. Esto es, que el perdón es un acto generoso del que perdona. Sin embargo, lo que observamos en este contexto es que con mucha facilidad, esta «generosidad» a la que se es invitada («se bueno/a; perdónalo/la»), es vivida por ésta como una ingenuidad, casi como una estupidez. La reflexión espontánea que muchas veces está presente en quien sufre la infidelidad es: «Quiere que lo/la perdone después de haber tenido su aventura, de pasarlo bien, de vivir lo que vivió sin pensar en mí, y yo el/la tonto/a estoy dispuesto/a a perdonar» (Coddou y Méndez, 2002).

Por el contrario, si se considerara que, como plantean Coddou y Méndez (2002), perdonar es el único instrumento del que dependemos los seres humanos para reparar una relación, es importante hacerse cargo también de que si se toma esta opción es porque los beneficios para el nosotros, y para el sujeto, de poder reparar la relación son mayores que los costos de perderla o mantenerla deteriorada. Es poder perdonar, no como un acto de bondad o generosidad hacia el otro, sino como un acto motivado por una libre elección de asumir el costo emocional que tuvo esa infidelidad, como consecuencia del deseo de mantener la relación (Coddou y Méndez, 2002).

¿Y la confianza?

¿Qué puede hacer la persona que ha sido infiel para que el otro pueda recuperar la confianza?. Coddou y Méndez plantean que ésta puede llevar a cabo muchas conductas reparatorias para reasegurar al otro en cuanto a su relación. Sin embargo, muy claramente esta situación tiene un límite. La confianza también es una opción, una decisión personal. Nadie nunca nos puede estar mostrando o demostrando minuto a minuto que está siendo leal. Eso es imposible. No hay relación que resista algo así, y a nivel práctico en la vida cotidiana, tampoco es posible (Coddou y Méndez, 2002).

Lee el artículo completo en formato PDF.

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España presenta su primer plan de prevención de suicidio

  • David Aparicio
  • 30/05/2017

La web ABC informa sobre el primer plan de prevención de suicidios en España:

La consellera valenciana de Sanidad, Carmen Montón, ha presentado el primer plan autonómico de España para prevenir los suicidio, que pretende hacer frente a un problema de salud pública «silenciado» e incluye medidas específicas para víctimas de violencia machista, adolescentes o mayores.

Montón ha destacado que entre las adolescentes de 15 años hay un «pico muy importante» de tentativas de suicidio, que también existe en el caso de varones de más de 70 años.

El grupo de mujeres de 15 y 16 años presenta un número de tentativas mucho mayor respecto al de 16-30 años, y respecto a los varones de 70 años, se alcanzan tasas por encima de 30 suicidios por cada 100.000 habitantes en edades avanzadas.

En España la tasa de suicidios es 7,76 casos por cada 100.000 habitantes, según los últimos datos disponibles, de 2015, facilitados en la rueda de prensa de presentación del plan, lo que supuso un descenso del 7,8 por ciento con respecto al año anterior.

El programa mejorará la detección del riesgo de suicido en las mujeres en situación de violencia machista, se practicarán cribados de depresión en el programa del anciano y se creará un protocolo de coordinación con los servicios sociales para la detección de conductas suicidas entre las personas sin hogar.

El plan español se suma a las iniciativas como el desarrollo de la app argentina CALMA para prevenir los intentos suicidas. Ambas propuestas dignas de admirar y reproducir en otros países en donde se ha instaurado fuertemente la idea de que no se puede hacer nada para prevenir el suicidio.

Lee el artículo completo en la web ABC.

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