El tiempo en pantalla puede hacer que te sientas mal: aquí tienes formas de controlar el cibermareo
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Les comparto un artículo que no tiene mucho que ver con la psicología, pero que es muy interesante y nos permite entender un espasmo molesto que asusta a muchas personas. El artículo fue publicado en Xakata Ciencia, por Sergio Parra:
Si sufrís este temblor seguramente estáis padeciendo lo que se llama mioquimia palpebral, un espasmo involuntario del párpado que es inofensivo, aunque normalmente está desencadenado con la fatiga, el estrés o el exceso de cafeína. Para solucionarlo basta, pues, con relajarse o echarse una buena siesta.
Durante mucho tiempo, sin embargo, la quinina (en forma de agua tónica) se ha empleado para eliminar estos temblores de los ojos. Pero si no os gusta la tónica, también sirve apretar suavemente e punto del temblor durante unos segundos, lo cual ayuda a pararlo temporalmente.
Valeriya Safronova, explica en The New York Times, que las gafas de protección de luz azul son una pérdida de dinero:
“Desde cualquier punto de vista, resulta muy difícil justificar el gasto de dinero extra”, afirma John Lawrenson, profesor de ciencias visuales clínicas en la City, Universidad de Londres. (Los precios varían, pero empiezan en torno a los 20 dólares). Tras analizar varios estudios que probaban la eficacia de las lentes que bloquean la luz azul, él y sus colegas concluyeron que los anteojos no son necesarios.
La fatiga ocular digital es real, pero es imposible afirmar con certeza que la culpable sea la luz azul. “Nadie ha establecido una asociación causal independiente entre la luz azul procedente de la computadora y los síntomas visuales”, afirma Lawrenson. Recomendó acudir a un oftalmólogo para una revisión en vez de apresurarse a comprar lentes sin receta.
Y agrega:
La cantidad de luz azul que emiten nuestros dispositivos es demasiado pequeña como para suponer un riesgo grave, afirma David Ramsey, especialista en retina del Lahey Hospital & Medical Center de Massachusetts. Nuestros ojos reciben mucha más luz azul en el exterior que en el interior, incluso cuando está nublado. Para tener una idea de la escala, Ramsey sugiere sacar uno de tus dispositivos en un día luminoso. “¿Cuántos de nosotros hemos estado en la playa con nuestra computadora portátil o nuestro celular y nos ha impresionado lo difícil que es leer la pantalla?”, dijo.
Bueno, cada quién hace lo que quiere con su dinero. También los puedes comprar porque te gustan o simplemente te quedan bien.
Marcelo Cetkovich, director médico de INECO, escribió para el diario La Nación, un artículo que ayuda a contextualizar la conducta de la población joven durante la pandemia:
En este contexto vemos que se demoniza a los jóvenes y sus encuentros masivos. Antes de levantar el dedo acusador, tenemos que tener presente que estudios científicos serios sobre los efectos psicológicos de la pandemia mostraron con claridad que los jóvenes fueron los más afectados, con los más elevados niveles de ansiedad y depresión.
Estas dos circunstancias, por sí mismas, interfieren con la atención y la función ejecutiva, que definimos como la toma de decisiones en un contexto cambiante. Por otro lado, la necesidad de agruparse y pertenecer es un elemento conductual distintivo de la adolescencia, que fue menoscabado en forma flagrante por la pandemia.
Un estudio de los Países Bajos publicado en las últimas horas, demostró que jóvenes estudiantes tuvieron durante la cuarentena, dificultades para llevar a cabo estrategias de regulación emocional, como por ejemplo, hacer ejercicio cuando uno se siente abatido. Esta dificultad, se expresó en mayor incidencia de síntomas de depresión. No queremos justificar el descuido, pero sí es importante contextualizar.
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