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Publicaciones por autor

Andrés Díaz

18 Publicaciones
Estudiante de psicología y escritor en psyciencia interesado en la psicología y neurociencias
  • Ciencia y Evidencia en Psicología

La impaciencia te está quitando tu salud

  • Andrés Díaz
  • 22/04/2016

Estás en tu auto, camino al trabajo, con el tiempo justo y el conductor del auto que está más adelante no se da cuenta de que la luz del semáforo cambió a verde y pierdes tu turno de cruzar. Estás viendo tu serie favorita después de un largo día de trabajo y de repente se cae el Internet. Estas son son solo dos ejemplos de cosas que parecen tontas pero que a muchos de nosotros nos desesperan y que nos hacen querer maldecir a los cuatro vientos.

Desesperarse o ser impacientes es algo común en el mundo de hoy. Estamos tan apurados y obsesionados por la eficiencia que nos olvidamos de la importancia de tomarnos un respiro y evaluar las urgencias y necesidades. Parece que ser pacientes hoy en día no es tarea fácil, pero es algo a lo que debemos prestar mucha atención, porque la impaciencia a largo plazo puede tener efectos devastadores sobre nuestra salud. La BBC hizo un recuento de los principales efectos negativos de la impaciencia, estos son:

1. Obesidad

Expertos han señalado que las personas impacientes tienen más probabilidades de ser obesas que aquellas personas que saben esperar, pues suelen alimentarse peor y consumir mayores cantidades de comida rápida, sobre todo cuando tienen fácil acceso a ella.

Un estudio del Economic Journal publicado el año pasado, descubrió que el fácil acceso a los alimentos pocos saludables es una de las principales causas que afectan a aquellas personas con un carácter impaciente.

«Quienes son más impacientes se ven más afectados por la disponibilidad a corto plazo de alimentos asequibles, lo cual supone un aumento de la obesidad en esta parte de la población», escribieron los autores de dicha investigación.

La accesibilidad a la comida es uno de los factores que se relaciona con la obesidad, pero también se ha descubierto que la impaciencia constante –y su consecuente ira y tensión– incrementa la liberación de adrenalina y cortisol, dos hormonas que pueden disparar el aumento de peso de las personas, facilitando también la adhesión de la grasa a las paredes de nuestras arterias y aumentando el riesgo de ataques al corazón.

2. Hipertensión

Cuando nos impacientamos, aumenta nuestro nivel de estrés y también la presión arterial.

La Asociación Médica Estadounidense (JAMA, por sus siglas en inglés) incluye la impaciencia como un factor de riesgo de la hipertensión, incluso entre adultos jóvenes.

Un estudio, llevado a cabo por especialistas de la Escuela Feinberg de Medicina de la Universidad Northwestern de Chicago, reflejó que el tipo de personalidad A (aquel que corresponde a personas impacientes y hostiles) tiene un 84% más de riesgo de sufrir hipertensión, en comparación con quienes tienen un carácter más calmado, después de analizar más de 3.300 casos a lo largo de 15 años.

La razón, apuntan los expertos, es el estrés asociado a la impaciencia, que puede llegar a estrechar los vasos sanguíneos, incrementando la presión arterial.

«La idea de que el patrón de conducta tipo A es ‘malo’ para la salud existe desde hace muchos años», asegura Barbara Alving, de la Escuela de Salud Pública de Maryland, EE.UU.

«Este estudio nos ayudó a comprender qué aspectos de ese patrón de comportamiento perjudican nuestra salud», explica la experta.

Para Alving, la hipertensión arterial «es una condición compleja que implica factores biológicos y dietéticos», aunque el estudio demuestra que «el comportamiento y el estilo de vida pueden jugar un papel fundamental en la prevención y el manejo de la patología».

La hipertensión es un importante factor de riesgo de enfermedades del corazón, del hígado y de accidentes cerebrovasculares.

3. Envejecimiento

Por último, un estudio de la revista PNAS, reveló que ser impaciente también puede acelerar el envejecimiento. Este estudio encontró que los telómeros (extremos de los cromosomas del ADN) son más cortos en las personas impacientes.

Estas estructuras, que protegen al ADN de su degradación, están asociadas a la longevidad, y los científicos creen que cuanto más rápido desaparecen, más envejecemos.

Según los investigadores (que sólo observaron este fenómeno en las mujeres) queda por averiguar si es la impaciencia la que acelera el envejecimiento o si, por el contrario, las personas con telómeros más cortos «saben», de alguna forma, que van a envejecer antes y desarrollan un carácter más impaciente.

Fuente: BBC

  • Salud Mental y Tratamientos

Una nueva mutación genética estaría relacionada tanto a los patrones inusuales de sueño como a la depresión estacional

  • Andrés Díaz
  • 09/03/2016

He vivido toda mi vida en Panamá, un país tropical en el que tenemos días calurosos con períodos complementarios de 12 horas de luz y 12 de oscuridad durante todo el año. No me imagino cómo sería mi vida en otras partes del mundo, donde  hay periodos en el año donde no se ve el sol o que no hay noches, como por ejemplo al norte de Finlandia, donde sus habitantes tienen 73 días sin que el sol se oculte y 51 días sin luz solar.

Esos cambios bruscos en el ritmo circadiano ocasionados por la falta de luz hacen que las personas que viven en esos lugares presenten mayor riesgo de tener problemas de sueño, mayores sentimientos de tristeza y depresión.

Un estudio publicado en la revista PNAS, buscó una explicación que fuera más allá de los factores ambientales provocados por la falta de luz, e identificó un mecanismo genético-molecular específico que conecta los patrones de sueño inusuales y el aumento de las tasas de depresión estacional. Estos hallazgos podrían promover nuevos tratamientos.

La Dra. Ying-Hui-Fu, autora principal del estudio, y el Dr. Louis Ptáček, son profesores de neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de California, San Francisco, y han estudiado las bases  genéticas del sueño durante décadas, mediante entrevistas y la genotipificación de cientos de familias con inusuales problemas de sueño. Han estudiado durmientes hiper-eficientes que necesitan sólo unas pocas horas de sueño durante la noche, personas con importantes alteraciones del sueño heredadas, las personas que son más activas durante la noche o las que prefieren el día.

Anteriormente, el equipo había descubierto varios genes mutados que causaban un comportamiento raro del sueño en el que las personas presentaban un reloj biológico «rápido». Quienes tenían ésta condición, llamada “fase del sueño familiar avanzada” (FSFA), se acuestan a dormir a las 7:30 p.m. y con frecuencia despiertan a las 4:30 a.m.

Esta es la primera mutación humana directamente relacionada con el trastorno afectivo estacional

Ahora, mediante el estudio de tres miembros de una familia en la que muchos de sus miembros experimentan tanto FSFA y depresión estacional, también conocido como trastorno afectivo estacional (TAE), los investigadores han identificado una mutación genética específica que se produce en los miembros de la familia que experimentan ambas condiciones, lo que sugiere que el gen – PER3, un miembro de la familia de los genes circadianos – parece ser la clave en el nexo entre el sueño y el estado de ánimo.

«Esta es la primera mutación humana directamente relacionada con el trastorno afectivo estacional, y la primera señal clara de un mecanismo que podría vincular el sueño con los trastornos del estado de ánimo,» dijo Ptáček.

El TAE es uno de los trastornos del estado de ánimo más comunes del mundo, que afecta a aproximadamente el 3% de los estadounidenses y hasta un 9% de la población en los países de latitudes lejanas del norte y del sur, donde el acortamiento de los días de invierno es más extremo. Todavía no se sabe por qué algunas personas son particularmente sensibles a los días de invierno, pero un reloj circadiano sensible a la luz podría ser un factor.

Investigaciones anteriores han señalado una relación entre el sueño y la depresión en términos más generales: los pacientes que sufren de depresión mayor a menudo comienzan a dormir mucho más o mucho menos de lo normal, mientras que los trastornos del sueño también pueden ser un factor de riesgo para el desarrollo de la depresión.

«Hasta ahora, la evidencia de todo ha sido circunstancial,» dijo Fu. «Estas fueron todas las pistas, pero aun así era un gran rompecabezas.»

Para entender cómo la versión mutada de PER3 afecta a los ritmos circadianos y depresión en el invierno, Fu y Ptáček introdujeron la forma mutada del gen que se encuentra en la familia FSFA humano en ratones modificados genéticamente y simularon los efectos del cambio de las estaciones mediante la alteración de la longitud del  día y de la noche.

Sorprendentemente, los ratones mutantes se comportaron en muchos aspectos como los seres humanos con FSFA, lo que es bastante común cuando el día y la noche son iguales, pero mostraron cambios en sus ritmos circadianos y desarrollaron síntomas leves parecidos a la depresión cuando se les expuso a días de 4 horas y noches de 20 horas. Este efecto de la depresión estacional humana se hizo aún más extremo en los ratones cuando los investigadores suprimieron el gen PER3 por completo, pero respondieron bien a los fármacos antidepresivos.

Los investigadores reconocen que es imposible determinar si un ratón está realmente experimentando «depresión» como un ser humano con TAE.

«Por supuesto, no podemos hacer una entrevista. No hay ningún cuestionario que podamos dar», dijo Ptáček. Por otra parte, dijo,los corolarios de larga data de depresión en roedores – como renunciar rápidamente cuando se los coloca en circunstancias adversas – siguen siendo una herramienta de investigación útil para hacer alusión a cómo este gen puede afectar el estado de ánimo en los seres humanos.

Para averiguar cómo el gen mutado PER3 en realidad podría afectar los ritmos circadianos y el estado de ánimo en un nivel celular, el equipo introdujo la mutación en las células aisladas en placas de Petri, donde encontraron que el gen mutado produce significativamente menos proteína PER3 que el gen normal. Entre los tantos efectos dominó que pueden surgir de este cambio, dicen los investigadores, es la desestabilización de la proteína relacionada PER2, que es conocida por establecer el período de 24 horas del reloj biológico y  la pérdida de esta proteína, lo que estaría acelerando los ritmos circadianos de las familias FSFA.

Por qué la mutación PER3 afecta el estado de ánimo sigue siendo una pregunta abierta, sin embargo, una pregunta que los investigadores están ansiosos de responder con sus ratones mutantes estacionalmente sensibles, estudiando cómo están relacionados los estados de ánimo y la depresión y cómo los circuitos cerebrales se ven afectados cuando estos ratones se exponen tanto a los días largos como a los días cortos.

Fuente: ScienceDaily

  • Ciencia y Evidencia en Psicología

El abuso sexual y sus efectos en el cerebro femenino, un estudio con animales

  • Andrés Díaz
  • 22/02/2016

El 30% de las mujeres que han tenido una relación de pareja dicen haber sufrido alguna forma de violencia física o sexual por parte de su pareja, según la Organización Mundial de la Salud. Estas formas de violencia pueden dar lugar a problemas de salud física, mental, sexual y reproductiva, y aumentar la vulnerabilidad al VIH.

Para conocer cómo afecta el abuso al cerebro femenino, los neurocientíficos de la Universidad de Rutgers desarrollaron un estudio basado en el modelo con roedores y encontraron que las hembras prepúberes emparejadas con machos con experiencia sexual tenían niveles más elevados de hormonas de estrés, menos capacidad de aprendizaje, y presentaban una reducción en los comportamientos maternales necesarios para el cuidado de las crías. Dicho estudio fue publicado en Scientific Reports.

«Este estudio es importante porque tenemos que entender cómo la agresión sexual afecta a todas las especies,» dijo Tracey Shors, autora principal del estudio y profesora en el Departamento de Psicología del Centro de Colaboración para la Neurociencia en la Facultad de Artes y Ciencias.

“Las mujeres que sufren violencia sexual son más propensas a sufrir de depresión, trastorno por estrés postraumático y otros trastornos del estado de ánimo. Aun así, a pesar de la innegable conexión entre el trauma sexual y la salud mental, se sabe poco sobre cómo afecta la agresión al cerebro femenino. En parte, esto se debe a que no se ha establecido un modelo de laboratorio para el estudio de las consecuencias de la agresión y el comportamiento de la función cerebral en las mujeres. Los modelos de laboratorio utilizados para medir el estrés en los animales han mirado tradicionalmente cómo el estrés afecta a los hombres y no han reflejado el tipo de estrés que experimentan las mujeres jóvenes«, dijo Shors.

Si bien los científicos no saben si este tipo de agresión sexual tendría los mismos efectos en los seres humanos, los estudios han demostrado que la agresión sexual y la violencia son dos de las causas más relacionadas con el TEPT en las mujeres, una condición que se asocia con la disminución de las funciones cerebrales relacionadas con el aprendizaje y la memoria. Los hijos de las mujeres que sufren violencia sexual también están en mayor riesgo de sufrir experiencias traumáticas a medida que crecen.

«Sabemos muy poco sobre los mecanismos cerebrales que explican el aumento de la depresión y los trastornos del estado del ánimo entre las mujeres que experimentan un trauma sexual y agresión, pero con los nuevos enfoques y la atención en este tema, podemos descubrir cómo el cerebro femenino responde a la agresión y cómo ayudar a las mujeres a aprender a recuperarse de la violencia sexual,» concluye Shors.

Fuente: Neuro Science News

  • Salud Mental y Tratamientos

Los cigarrillos electrónicos serían más peligrosos de lo que pensabas

  • Andrés Díaz
  • 11/09/2015

En los últimos años se han publicado diversos estudios en defensa del consumo de cigarrillo electrónico, dichos estudios mantienen dos líneas de defensa: la primera se centra en demostrar que los niveles de contaminantes son extremadamente bajos comparados con el cigarrillo tradicional de tabaco y la segunda en probar que su uso funciona como una terapia de reemplazo que, además, permite disminuir los niveles de nicotina contenidos en el líquido hasta hacerlos desaparecer.

el uso del e-cigarrillo de referencia se asocia con la progresión a fumar

Pero un reciente estudio asertó un duro golpe a la dulce imagen que se estaba formando alrededor del uso de estos novedosos dispositivos electrónicos. La investigación realizada a adolescentes y jóvenes adultos de Estados Unidos sugiere que el uso de cigarrillos electrónicos se asocia con una progresión a fumar cigarrillo tradicional.

Las autoridades de salud están preocupadas por la comercialización del e-cigarrillo ya que, de posicionarse, temen que pueda reclutar a los no fumadores, y la investigación ha confirmado sus temores porque halló que el uso de cigarrillos electrónicos ha aumentado entre los adolescentes y adultos jóvenes.

El estudio fue diseñado para ayudar a responder estas dudas y proporcionar evidencia objetiva sobre el papel de los cigarrillos electrónicos. Para ello, Brian A. Primack, MD, Ph.D., de la Universidad de Pittsburgh School of Medicine, y coautores examinaron si el uso del e-cigarrillo de referencia se asocia con la progresión a largo plazo del consumo de cigarrillos un año después.

La investigación incluyó encuestas a partir de una muestra nacional de 694 participantes (entre las edades de 16 a 26 años) que nunca fumaron cigarrillos y estaban actitudinalmente no susceptibles a fumar cigarrillos. Se les preguntó acerca de sus hábitos de consumo durante los años 2012-2013 y se evaluaron de nuevo un año después de completar la encuesta inicial.

La progresión al consumo de cigarrillos fue definida a lo largo de una trayectoria de tres etapas: los fumadores no susceptibles fueron los que dijeron que no intentarían fumar un cigarro común; los no fumadores susceptibles eran los que no podían descartar fumar alguna vez; y los fumadores.

Entre los 694 participantes, el 53,9 por ciento eran mujeres y el 76,5 por ciento eran blancos. Al inicio del estudio, 16 participantes (2,3 por ciento) utilizan los cigarrillos electrónicos.

Los autores encontraron que el de un año de seguimiento, 11 de los 16 fumadores de e-cigarrillos terminaron fumando cigarros comunes (68,9 por ciento) y 128 de 678 participantes que no habían consumido cigarrillos electrónicos (18,9 por ciento) progresaron hacia el fumar cigarrillos. En otros análisis, el uso del e-cigarrillo de referencia se asocia con la progresión a fumar y la progresión a la susceptibilidad entre los no fumadores inicialmente no susceptibles.

Sin embargo, los autores reconocen que a pesar de que no había riesgo considerable asociado con ser un usuario de e-cigarrillo al inicio del estudio, sólo había un pequeño número de usuarios de e-cigarrillos al inicio del estudio (2,3 %).

«Por lo tanto, se podría interpretar que este pequeño número puede no traducirse en riesgo importante para la salud pública». Sin embargo, los autores señalan que es importante continuar la vigilancia entre los jóvenes que fuman e-cigarrillo y la superposición con el uso de otros productos de tabaco.

es importante continuar la vigilancia entre los jóvenes que fuman e-cigarrillo

«Nuestro estudio identificó una asociación longitudinal entre el uso del e-cigarrillo de línea de base y la progresión a fumar cigarrillo tradicional entre los adolescentes y adultos jóvenes. Especialmente teniendo en cuenta el rápido aumento en el uso del e-cigarrillo entre los jóvenes, estos hallazgos apoyan las regulaciones para limitar las ventas y disminuir el atractivo de los cigarrillos electrónicos a los adolescentes y adultos jóvenes «, concluyen los investigadores.

La psicología ha trabajado mucho en programas para dejar el tabaco, una de las drogas más adictivas que existe y gracia a ello hoy en día su consumo se ha disminuido. Y aunque faltan estudios más concluyentes, los datos de esta investigación nos proporcionan una importante evidencia de que el uso de los cigarrillos electrónicos a largo plazo podrían conducirte a buscar el efecto verdadero de la nicotina.

El estudio completo lo puedes encontrar en la revista JAMA Psychiatry.

Fuente: Psychcentral

  • Ciencia y Evidencia en Psicología

El estudiante que filmó su propia cirugía cerebral

  • Andrés Díaz
  • 02/07/2015

Steven Keating es un joven de 27 años muy inteligente. Tiene títulos en ingeniería y cine en la Universidad de Queen, tiene dos inventos patentados y, actualmente, es candidato doctoral en el prestigioso MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) en donde está desarrollando nuevas plataformas de impresión 3D y productos biológicos sintéticos especialmente diseñados para mejorar la calidad vida de las personas.

Pero su prometedor futuro se vio amenazado el año pasado cuando fue sometido a una complicada cirugía cerebral para extirparle un cancer del tamaño de una pelota de béisbol, llamado astrocytoma.

Steven Cancer
Steven Keating – Flickr

Como una forma de afrontar esta difícil situación, Keating aprovechó para recolectar la mayor cantidad de datos, almacenó sus muestras de sangre, acopió todas las imágenes que le tomaron por Resonancia Magnética, recogió sus muestras de heces e incluso filmó su cirugía de 10 horas de duración en el hospital Brigham and Women de Boston.

«Yo pedí grabar esta cirugía», explica, «y había un par de enfermeras en la sala que utilizaban sus iPhones y grababan también, por lo que el sonido fue hecho a través de los teléfonos personales”.

¨Los datos pueden sanar¨. ¨Tener acceso a los datos permiten entender qué te está sucediendo, si puedes compartir esos datos, algunos investigadores y otros pacientes podrán usarlos y entender qué les sucede a ellos,¨ explicó Steven.

Después de su operación, Steven se convirtió en defensor del consentimiento informado y de que el paciente pueda expresar sus inquietudes. Él cree que es fundamental el acceso completo, estandarizado y digitalizado de los datos de los pacientes.

Steven adoptó una posición de curiosidad que le permitió entender qué le estaba pasando y afrontarlo. Así lo expresó:

«Si yo no hubiese visto este video no tendría idea de lo que me hicieron y creo que los pacientes tienen derecho a entender lo que la gente le está haciendo, especialmente cuando se trata de algo muy sensible como el cerebro.»

Steven proviene de Calgary, Canadá y se vigoriza con la creatividad y el diseño, y le encanta el jarabe de arce. Actualmente escribe artículos y presenta conferencias a diversos grupos de investigación, ingeniería mecánica y medicina. Sus proyectos de investigación cubren una gama diversa de impresión 3D, construcción a gran escala, estudios sobre la biología sintética, y los métodos de fabricación novedosos para explorar sus propios datos de tumores cerebrales.

Fuente: Vox

  • Ciencia y Evidencia en Psicología

La contaminación del aire estaría envejeciendo nuestro cerebro

  • Andrés Díaz
  • 24/06/2015

La contaminación ambiental está acabando con la vida en nuestro planeta. Según la OMS 3.7 millones de personas sufren de enfermedades relacionadas con la contaminación, como por ejemplo: cerebrovasculares, cánceres de pulmón y neumopatías crónicas y agudas, entre ellas el asma.  Pero según una investigación del Annals of Neurology, la contaminación también está carcomiendo nuestro cerebro.

Los investigadores estudiaron a 1.403 mujeres sin demencia que se inscribieron inicialmente en un estudio de salud que duró desde 1996 a 1998. Midieron su volumen cerebral con resonancia magnética entre 2005 y 2006, cuando las mujeres tenían entre 71 y 89 años de edad.

Disminución equivalente de uno a dos años de envejecimiento del cerebro

Informes del uso residencial y datos de contaminación del aire estimaron su exposición a la contaminación del aire desde 1999 hasta el año 2006. Se utilizaron los datos registrados en los sitios donde los sujetos fueron expuestos  a PM 2.5 (partículas diminutas que penetran fácilmente en los pulmones).

Cada aumento de 3,49 microgramos por centímetro cúbico de exposición acumulativa a los contaminantes se asoció con una disminución por centímetro cúbico de 6,23 en la materia blanca, el equivalente de uno a dos años de envejecimiento del cerebro. La asociación se mantuvo después de ajustar algunas variables como la edad, el tabaquismo, la actividad física, la presión arterial, el índice de masa corporal, la educación y los ingresos.

Estudios anteriores han demostrado que la contaminación del aire puede causar inflamación y daños en el sistema vascular, pero este estudio, mostró datos reales de daños al cerebro.

«Estos datos nos dicen que la contaminación del aire puede provocar un daño que va mucho más allá del sistema circulatorio», dijo el autor principal, Dr. Jiu-Chiuan Chen, profesor asociado de medicina preventiva en la Escuela Keck de Medicina de la Universidad de Carolina del Sur en Estados Unidos. «Las partículas en el aire son una neurotoxina ambiental para el envejecimiento del cerebro».

Aún se necesitan más estudios para determinar si las exposiciones a contaminantes ambientales dan lugar a perturbaciones de mielinización, alteración de la integridad axonal, daños y perjuicios a los oligodendrocitos, u otras neuropatologías de la materia blanca. Pero yo no esperaría a tener esos datos para empezar a cuidarme.

Fuente: New York Times

  • Ciencia y Evidencia en Psicología

El efecto de la publicidad de comida sobre los adolescentes con sobrepeso

  • Andrés Díaz
  • 26/05/2015

Enciendes la televisión y comienzas a ver tu programa favorito. De pronto aparece, en el espacio publicitario, un cremoso helado, una majestuosa hamburguesas acompañada de pollo, papas fritas y una enorme y refrescante bebida. Apetecible, ¿verdad?

Estas imágenes logran estimular nuestro cerebro de una manera normal: recompensas sentir hambre, sin embargo, en los adolescentes con sobrepeso ocurre algo distinto. Según un estudio de la universidad de Dartmouth, en los cerebros de estos adolescentes se da  una estimulación desproporcionada que incluye a las regiones que controlan el placer, el gusto y la boca.

Para el estudio, que fue publicado en la revista Cerebral Cortex, los investigadores utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional para examinar las respuestas del cerebro en veinticuatro anuncios de comida rápida y comerciales no alimentarios en adolescentes con sobrepeso y con peso saludable entre las edades de 12 y 16 años.

Los comerciales fueron incorporados mientras los adolescentes miraban el  programa de televisión, «The Big Bang Theory«. Los mismos no tenían conocimiento del propósito del estudio.

Los resultados muestran que, en todos los adolescentes, las regiones del cerebro implicadas en la atención, lóbulo occipital, circunvoluciones temporal superior, la ínsula derecha, la recompensa de procesamiento y la corteza orbitofrontal, fueron las áreas más activas durante la visualización de anuncios de comida, que en los comerciales no alimentarios.

Además, los adolescentes que tenían mas grasa corporal mostraron una mayor actividad relacionada con la recompensa en la corteza orbitofrontal y en regiones asociadas con la percepción del gusto, que los adolescentes de peso saludable, de acuerdo con las conclusiones del estudio.

Fueron las áreas más activas durante la visualización de anuncios de comida, que en los comerciales no alimentarios

Pero esto no fue todo, los anuncios de comida también activaban las regiones del cerebro que controlan la boca. Según los científicos, esta región es una parte muy importante del sistema sensorial para el aprendizaje por observación. Lo que significa que hay una fuerte probabilidad de que los adolescentes con sobrepeso, simulen mentalmente que comen mientras ven los anuncios de comida.

«Estas respuestas cerebrales pueden mostrar uno de los factores por los cuales los comportamientos alimenticios poco saludables quedan reforzados y se convirtieron en hábitos que potencialmente dificultan la capacidad de una persona para bajar de peso en el futuro. El circuito de recompensa del cerebro implica la liberación de dopamina y otros neurotransmisores químicos que dan placer y pueden conducir a un comportamiento adictivo”, explicaron los autores.

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“Aunque estudios previos han mostrado respuestas de recompensa cerebral aumentadas ante la visualización de comida apetitosa, el estudio de Dartmouth es uno de los primeros en extender esta relación a las señales de los alimentos en el mundo real, por ejemplo, los anuncios de televisión para McDonald’s y Burger King, que los adolescentes encuentran con regularidad”, añadieron los investigadores.

«Se cree que comer poco podría involucrar a la vez un deseo inicial de comer una comida tentadora, como un pedazo de  torta. Por lo tanto las estrategias de intervención de la dieta se centran en gran medida en la minimización o inhibición del deseo de comer la comida tentadora. La lógica es que si uno no desea, entonces uno no come” concluyó  Kristina Rapuano, directora de la investigación.

Fuente: Psychcentral

  • Ciencia y Evidencia en Psicología

Obesidad y alzheimer, un extraño vínculo

  • Andrés Díaz
  • 27/04/2015

Cualquiera pensaría que tener sobrepeso u obesidad no tiene nada de positivo ya que no hay estudios que describan los beneficios de ser obeso, pero un estudio publicado por la revista médica The Lancet Diabetes and Endocrinology podría ser el primero en encontrarle beneficios a esta condición, sugiriendo que las personas con obesidad mórbida (IMC superior a 40) tienen un 29% menos de riesgo de presentar demencia que las de peso normal.

Este estudio de tipo retrospectivo, basado en los informes médicos de 1.958.191 personas procedentes del Reino Unido desde el año 1992 hasta el 2007, incluyó a personas de 40 años o mayores. Se excluyó a personas con un historial previo de demencia. Además, se ajustaron los resultados para tener en cuenta otros factores de riesgo de demencia (como el alcohol o el tabaco).

Se encontró que las personas de entre 40 y 55 años, delgadas, tienen un 34% más riesgo de desarrollar demencias en el futuro, si se las compara con las que tienen un peso normal.

Estos resultados sirvieron para que los investigadores pudieran establecer un vínculo entre el aumento del IMC y la reducción progresiva del riesgo de sufrir demencia, incluyendo a las personas obesas o con sobrepeso.

El doctor Nawab Qizilbash, epidemiólogo y coordinador del estudio, reconoce que es incapaz, actualmente, de explicar los resultados.

«Numerosos factores como el régimen alimentario, la actividad física, la fragilidad, los factores genéticos o las modificaciones de peso relacionadas con otras patologías podrían influir», dice el doctor.

Estos hallazgos son preliminares, así que tomalos con pinzas, no estamos diciendo que debes subir de peso para prevenir el alzheimer.

Fuente: El País

  • Ciencia y Evidencia en Psicología

Los doctores no estarían comunicando el diagnóstico de Alzheimer a sus pacientes

  • Andrés Díaz
  • 20/04/2015

El Alzheimer es una de las enfermedades más temidas de nuestra época debido a que afecta profundamente la capacidad de recordar, de aprender y de razonar. Es una enfermedad que no tiene cura pero un diagnóstico oportuno podría ayudar a retrasar algunos de sus síntomas. Y, quizás más importante aún, seria de ayuda para las familias al momento de planificar y saber qué hacer para evitar que la calidad de vida del enfermo, en lo posible, no se vea afectada.

Pero aún sabiendo esto, solo el 45 % de los médicos están informado a sus pacientes de su enfermedad. Así lo divulgó una reciente investigación de la Asociación de Alzheimer, que preguntó  a 16000 pacientes si alguna vez sus médicos les habían dicho que tenían la enfermedad de Alzheimer y comparó sus respuestas con su historial médico para ver si coincidian.

Solo el 45 % de los médicos están informado a sus pacientes de su enfermedad

Keith Fargo, director de programas científicos y de divulgación de la Asociación, quien supervisó el análisis de los datos de la encuesta, dijo: «Lo que nos impactó fue que los médicos en general comprenden los beneficios de revelar un diagnóstico, y están de acuerdo con esos beneficios, pero muchos todavía no hacen divulgación en su propia práctica.»

¿Cuáles serían las principales razones de la omisión intencional?

Una de ellas podría ser el temor de causar angustia emocional en sus pacientes y la falta de tiempo y recursos para explicar plenamente lo que significa el diagnóstico.

Es cierto que muchos médicos pueden ser reacios a utilizar la palabra ¨Alzheimer¨con sus pacientes. Pero se necesita de diagnósticos transparentes y honestos para que el paciente pueda buscar información y ayuda necesaria.

Una de ellas podría ser el temor de causar angustia emocional en sus pacientes

Las dificultades a la hora de diagnosticar Alzheimer es que no existen análisis de sangre o escáner cerebral que puedan decir de manera concluyente a los médicos si un paciente tiene o no dicha condición: todavía es un diagnóstico que los médicos hacen basándose en los informes de evolución de las capacidades intelectuales de los pacientes y en los exámenes psiquiátricos que no son específicos para la enfermedad de Alzheimer.

Otro aspecto que dificulta la divulgación de este diagnóstico es que no existen  medicamentos eficaces para tratar la enfermedad. Los medicamentos utilizados podrían disminuir los efectos del deterioro cognitivo, pero no pueden detener su avance progresivo.

Si bien no hay tratamientos que los médicos puedan indicar a sus pacientes, si hay cosas que las personas pueden hacer para que su calidad de vida no se vea afectada. Según Beth Kallmyer, vicepresidente de servicios a los ciudadanos en la Asociación, se pueden conformar grupos de atención y preparar a los voluntarios con anticipación. Y pone de resalto la importancia del conocimiento sobre el diagnóstico al momento de buscar el apoyo que necesita cada paciente dentro de su círculo personal.

Fuente: Time

Sin categoría

Tomar leche podría ayudar a tu cerebro

  • Andrés Díaz
  • 09/04/2015

Recientemente la Escuela de Salud Pública de Harvard, eliminó la leche y otros productos lácteos de su guía de alimentación saludable, llamada Healthy Eating Plate, sugiriendo preferiblemente sustituirla tanto por agua, como por una dieta rica en vegetales que aporten las cantidades requeridas de calcio y hierro.

Aunque la publicación hecha por Harvard dañó un poco la reputación de la leche, un nuevo estudio podría sugerir que es beneficiosa para nuestro cerebro, porque en ella es un precursor del glutatión, el antioxidante más importante producido por el cuerpo humano que protege a las células del estrés oxidativo.

El estudio, realizado por la Universidad de Kansas Medical Center y publicado en la American Journal of Clinical Nutrition , ha encontrado una correlación entre el consumo de leche y el aumento de los niveles del glutatión en el cerebro de adultos sanos.

Los participantes que habían consumido leche recientemente tenían mayores niveles de glutatión en sus cerebros

El estudio contó con 60 participantes, cuyas dietas fueron supervisadas y luego se compararon sus niveles de glutatión mediante resonancias magnéticas. El Dr. Choi profesor asociado de neurología y la Dra. Sullivan profesora de dietética y presidenta de la nutrición en KU Medical Center, autores del estudio, encontraron que los participantes que habían consumido leche recientemente tenían mayores niveles de glutatión en sus cerebros. Esto es importante, según los investigadores, ya que el glutatión puede ayudar a evitar el estrés oxidativo y el daño resultante causado por los compuestos químicos reactivos producidos durante el proceso metabólico normal en el cerebro. “El estrés oxidativo es conocido por estar asociado con un número de diferentes enfermedades y condiciones, incluyendo la enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson y muchas otras condiciones”, dijo el Dr. Choi.

«Durante mucho tiempo hemos pensado en la leche como algo muy importante para los huesos y muy importante para los músculos», dijo Sullivan. «Este estudio sugiere que podría ser importante para nuestro cerebro.»

Preliminarmente esta investigación buscaba determinar el efecto preciso del consumo de la leche en el cerebro humano, pero no sugiere que debas beber más leche de la indicada.

Fuente: Psypost

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