Javier Jiménez nos cuenta en Xakataciencia, cómo la psicología entra poco a poco en el campo de la tecnología para ayudar a que los asistentes virtuales puedan responder a los pedidos de ayuda psicológicos de las personas.

A principios de 2016, un refugiado sirio de 27 años llamado Rakan Ghebar comenzó a hablar por chat con Karim, un consejero experto en salud mental. Ghebar había llegado a Beirut en 2014 huyendo de una guerra civil que no solo había destrozado su país, sino que había matado a varios miembros de su familia. Era licenciado en literatura inglesa y ejercía como subdirector en una escuela de primaria; sin embargo, bajo esa apariencia de normalidad, sufría un terrible trastorno de ansiedad.

Karim le dio consejos sobre cómo centrarse en el presente y cómo gestionar esos problemas emocionales. Y, aunque Ghebar reconoce que a veces encontró las instrucciones difíciles de seguir, está convencido de que le ayudó. Es posible.

Karim es un chatbot “especializado en psicoterapia” que ha acompañado y ayudado a muchos refugiados sirios desde 2014. Es uno de los cuatro o cinco bots diseñados por X2AI, una empresa dedicada a mejorar el acceso a los servicios de salud mental gracias a la inteligencia artificial.

En este sentido, aún no tenemos datos sobre la efectividad real de este tipo de “tratamientos” interactivos. Lo sustancial es que existen y se van haciendo más y más populares a medida que las personas canalizan sus necesidades a través de ellos. Por eso, Apple quería contratar a un psicólogo. Por eso y porque lo estaban haciendo rematadamente mal.

La tecnología de los asistentes virtuales es aun muy limitada. Creo que el nombre de asistente les queda muy grande todavía, pero quizás, en unas décadas, veremos una revolución de la inteligencia artificial parecida a la que vimos en la aclamada película Her (que por cierto recomiendo) en que las personas interactúan y hablan fluidamente con sus asistentes virtuales.

Pero lo que más llamativo del artículo no es el desarrollo tecnológico, sino lo común que se ha vuelto que las personas traten a sus celulares como un confidente, como un amigo al que recurren cuando tienen problemas y  al que le cuentan sus intimidades y más profundas preocupaciones. Parece que muchas personas sufren de una fuerte necesidad de intimidad y afecto que no están pudiendo satisfacer.

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Lee el artículo completo en Xakataciencia.

Imagen: Xakataciencia

1 Comentario

  1. Muy llamativo; en particular porque esta página tiene especial interés en rebatir los procedimientos y terapias que no están basados en la evidencia.

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