Diplomaturas en evaluación y diagnóstico neuropsicológico y diplomatura en estimulación y habilitación cognitiva de niños y adolescentes
Javier Tovar informa en EFE Salud, los principales puntos del último comunicado de Mike Ryan, director de emergencias sanitarias de la OMS:
“Sería prematuro y poco realista creer que acabaremos con el virus a finales de este año, pero sí podemos acabar con las hospitalizaciones y las muertes, terminar con la tragedia asociada con la pandemia”, aseguró Ryan en rueda de prensa.
“La principal meta ahora es mantener la transmisión del virus lo más bajo posible” para reducir esos casos graves y mortales, añadió.
Ryan también afirmó que algunos datos preliminares permiten ver que las vacunas ya empiezan a influir en el descenso de la transmisión del coronavirus en algunos países, algo “muy alentador”.
“Si las vacunas comienzan a impactar no sólo en menos muertes y hospitalizaciones, sino también en las dinámicas de transmisión, entonces creo que aceleraremos el control de la pandemia”, pronosticó Ryan, aunque admitió que “por ahora, es el virus el que tiene ese control”.
Mike Ryan advirtió de que las buenas noticias en relación con las vacunas vienen sin embargo acompañadas de nuevas cifras de ascenso de casos diarios globales, por lo que “aún afrontamos un fuerte reto”.
Una muy buena noticia. La salud mental no estaba incluida en los protocolos de emergencias que se utilizaron durante las cuarentenas por COVID-19 y fue muy difícil ofrecer una respuesta unificada para toda la población. Aquí un extracto de la noticia:
La integración de la salud mental en los planes de preparación y respuesta frente a las emergencias de salud pública debe ser una prioridad. Así lo establecieron los Estados Miembros en la reunión del Consejo Ejecutivo de la OMS celebrada en enero de 2021. En dicha reunión, los países manifestaron su compromiso firme para la adopción de una resolución al respecto en la próxima 74ª sesión de la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2021, de forma que se trata de un paso fundamental en el reconocimiento del impacto psicológico de las emergencias, catástrofes y desastres en las personas.
Juan Carlos Sanz para El País:
“Sin el código QR no se puede entrar”, avisaba con seriedad el director del gimnasio Lazuz (moverse, en hebreo) a los antiguos clientes que retornaban a la sala de entrenamientos después de siete meses de clausura. “Si me pilla el Ministerio de Sanidad me cae una multa de 1.000 shequels por cabeza”. Ohad Yehuda, de 32 años, lleva desde entonces viviendo de la prestación por desempleo, al igual que los 18 empleados del centro. Gimnasios y piscinas han reabierto sus puertas, pero solo para quienes dispongan del llamado “pase verde”, un flamante certificado digital que se puede descargar en el móvil una semana después de haber recibido la segunda dosis de la vacuna de Pzifer y BioNTech, la única inoculada hasta el momento en Israel.
(…)
Con el “pase verde” se podrá asistir también a acontecimientos deportivos, como partidos de fútbol y baloncesto, o espectáculos culturales, como obras de teatro y conciertos musicales. El uso de mascarillas y el mantenimiento de la distancia de seguridad, no obstante, siguen vigentes de forma indefinida. Tras la previsible reapertura del aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv dentro de dos semanas —cuando está previsto que comience la tercera y última fase de la desescalada— el certificado de vacunación puede ser además uno de los requisitos para embarcar en un vuelo al exterior desde la terminal —la principal puerta de entrada al país— clausurada desde el 25 de enero. Lo defiende el médico especialista en salud pública Ronni Gamzu, anterior coordinador del programa nacional para la pandemia. “El pasaporte verde servirá para allanar el camino a la recuperación del turismo”, aseguró el jueves en una teleconferencia con la prensa extranjera en Israel.
Ernesto Benavides nos cuenta una muy buena noticia en la BBC:
Es, sin duda, la noticia más esperada de todas: después de un año en que el SARS-CoV-2 mantuvo al mundo en vilo, el número global de casos bajó por sexta semana consecutiva y el número de muertes va en su tercera semana de descenso. De 836.463 casos de covid-19 el 10 de enero, a 314.816 el 22 de febrero. Y de 16.667 muertes el 28 de enero, a 7.658 el 22 de febrero, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.
De acuerdo a un informe de la OMS del 23 de febrero, un total de cuatro de las seis regiones reportadas por la OMS mostró una reducción del número de casos, Américas, Europa, África, Pacífico Occidental (que incluye entre otros países a China, Australia, Nueva Zelanda y Japón), mientras que solo dos, Sudeste asiático y el Mediterráneo Oriental (que incluye entre otros a Afganistán, Egipto, Líbano, EUA e Irán), mostraron un leve aumento del 2% y el 7% respectivamente).
Las cifras, por supuesto, reflejan el número de casos reportados, que no necesariamente coinciden con el número de casos reales. Las Américas, entre tanto, continúa siendo la región con el descenso más marcado en el número absoluto de casos. La OMS destacó que, basándonos en estas cifras, el descenso de casos y muertes en los últimos dos meses es tangible.
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