No demonices a la dopamina
Dana G. Smith en The New York Times aclara los conceptos erróneos de la dopamina:
Los científicos que estudian la dopamina afirman que estas preocupaciones se han exagerado. “No se basan necesariamente en la ciencia real de lo que sabemos sobre la dopamina”, aseveró Vijay Namboodiri, profesor adjunto de neurología en la Universidad de California, campus San Francisco.
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La nueva epidemia: menores de 3 años con retrasos en el lenguaje por criarse con pantallas
Esther Armora para el diario ABC:
Son, en su mayoría «hijos de la pandemia», niños que han crecido con «canguro digital» que pasean, comen, y muchos de ellos se acuestan y se despiertan con la estridencia de los estímulos visuales y sonoros de una pantalla pero sin el ‘feed-back’ que proporciona la interacción con sus padres o tutores. Ese abuso de tabletas y móviles altera, según alertan los especialistas, el desarrollo natural del cerebro en los menores. «Se expone a su cerebro, aún inmaduro, a una gran cantidad de estímulos que no está preparado para procesar y eso tiene consecuencias en el desarrollo», señala la doctora María del Pilar Mallada, del centro de salud de Rebolería de Zaragoza. Sabe de lo que habla. Según explica, en una sola semana, en agosto del año pasado, derivó hasta tres niños desde su centro de salud hacia los especialistas tras constatar déficits de adquisición del lenguaje de esos menores.
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Los ultraprocesados no son comida
Julia Diez para El País:
En resumen, los ultraprocesados son preparaciones industriales comestibles elaboradas a partir de sustancias derivadas de otros alimentos. Son productos mejorados para resultar atractivos al paladar y muy cómodos al poder consumirse en cualquier momento y lugar.
A esto se suma su enorme rentabilidad. Los ultraprocesados tienen una prolongada vida útil y un coste de producción muy bajo. De hecho, la producción de ultraprocesados (por ejemplo, de bebidas azucaradas) se ha convertido en una de las actividades comerciales más lucrativas y de mayor crecimiento. Son productos más baratos que los alimentos frescos o que los procesados y se publicitan mediante mensajes engañosos (”alto en vitaminas”) y acompañados de afirmaciones que buscan enmascarar posibles daños, para dirigir la demanda de los consumidores.
El ‘renacimiento psicodélico’: la ciencia reaviva el potencial terapéutico de las drogas psicoactivas
Jessica Mozo para El País:
Australia se convierte en el primer país que permite recetar MDMA para estrés postraumático y psilocibina, presente en hongos alucinógenos, para depresión. Los expertos admiten que los estudios son “prometedores”, pero piden cautela.
Los relojes inteligentes pueden detectar el párkinson años antes de su diagnóstico
Miguel Ángel Criado para El País:
Desde 2006 hay en marcha un estudio en el que las autoridades sanitarias del Reino Unido siguen la evolución de la salud de medio millón de personas que entonces tenían más de 40 años (UK Biobank). Una década más tarde, a 103.712 de ellos les dieron unos relojes inteligentes para registrar su actividad durante una semana. Esos datos han servido a un grupo de científicos para indagar en algo que la ciencia ansía encontrar: un marcador objetivo del párkinson que sirva para su detección precoz. Ya cuando les pusieron los relojes, había 273 con diagnóstico clínico de parkinsonismo. Y desde entonces se le ha diagnosticado a otros 196. Los datos de estos dos grupos han sido claves para detectar la señal anómala que indica que algo va mal en la sustancia negra, la parte del cerebro que degenera a medida que avanza la enfermedad.
Parkinson y problemas de sueño:
Precisamente el trabajo con los relojes inteligentes también obtuvo datos de los patrones de sueño, en este caso con una muestra de 65.000 personas. De nuevo, la inteligencia artificial pudo detectar un descenso de la duración y calidad del sueño tanto en los diagnosticados cuando les registraban la actividad como a los que recibieron diagnóstico años después. “Los relojes nos dicen que las personas experimentan despertares nocturnos más frecuentes y una mayor duración del sueño varios años antes de un diagnóstico de párkinson”, dice Sandor. Combinados los datos nocturnos con los diurnos, los acelerómetros podrían dar tiempo a los médicos para intentar frenar el mal.
Diplomado en abordaje del bullying y cyberbullying en niños y adolescentes
Protocolo unificado para trastornos emocionales
¿Qué le ocurre a mi cerebro cuando como picante?
La gastroenteróloga Trisha Pasricha nos explica en el New York Times que ocurre en nuestro cerebro cuando comemos picante:
Los chiles, el sabroso ingrediente base de muchos platillos picantes, contienen capsaicina, que se une a esos receptores y envía una señal de dolor al cerebro, de acuerdo con lo que descubrió Julius en su trabajo sobre el tema, el cual ganó el Premio Nobel.
Las sustancias químicas principales de los granos de pimienta, el rábano picante y la mostaza también se unen a los mismos receptores, aunque con menor potencia.
Estos nervios envían al cerebro señales similares a las que recibiríamos si estuviéramos en contacto con fuego real, y esta es la razón por la que posiblemente empecemos a sudar o a sonrojarnos; esa es la manera que tiene el cuerpo de enfriarse.
“La capsaicina engaña a tu cuerpo haciéndole creer que la temperatura subió y, por lo tanto, tu cerebro piensa que necesita liberar el calor”, explicó Julius. “En los humanos, eso lo hacemos en mayor medida mediante el sudor”.