Filosofía moral: ¿está bien matar a una persona antes que cinco?
Entrevista del diario El mundo al psicoanalista y escritor italiano Massimo Recalcati:
¿En qué se diferencia el maestro actual del de generaciones anteriores?
El hecho novedoso es que se ha roto el pacto generacional y esto ha incidido en el discurso educativo. Los padres y los profesores ya no trabajan juntos en la educación de los jóvenes. Los padres más bien son los aliados de los hijos contra los profesores. Es un cambio inaudito: los padres, en vez de apoyar el trabajo de los profesores, se han convertido en sindicalistas de sus propios hijos. Para Freud existía un vínculo espiritual entre padres y docentes. Hoy, este vínculo se ha deshecho. Cuando un profesor asume la responsabilidad de suspender a un alumno o iniciar un procedimiento disciplinario, las familias lo miran con sospecha. Se preguntan: ¿No estará abusando de su posición de poder? ¿No estará infravalorando la calidad de nuestro hijo?
¿Qué opina de la huelga contra los deberes que han promovido en España varias asociaciones de padres?
Es el signo de esa ruptura: reivindicar la libertad de los hijos significa negar la función educativa de la escuela. Es un viento anti-institucional que atraviesa nuestro tiempo. Descalificar la escuela es descalificar la dimensión colectiva de la vida. El niño es el rey de la familia; todo debe ser sometido a sus exigencias. Es una metamorfosis antropológica; ya no es el hijo el que tiene que hacer cuentas con la realidad, sino que es la realidad la que tiene que plasmarse según el capricho del hijo.
No comparto las ideas del psicoanálisis pero si comparto las opiniones de Recalcati sobre deteriorado vinculo que hay entre los padres y educadores. Para mi este es uno de los ejemplos en donde podemos compartir ideas desde diferentes posturas teóricas.
Impresionante y emotiva historia de resiliencia escrita en primera persona, por Lary León:
Nací sin brazos y con una sola pierna. Eso ha provocado que, desde mi niñez, haya tenido que enfrentarme a miradas de susto, compasión o sorpresa. Y, la verdad, nunca le he concedido mayor importancia: he preferido verme, por la forma de mi cuerpo, como una sirena. Esta es la historia de cómo, en mis 43 años, mi familia y yo decidimos transformar cada obstáculo en una fuerza positiva.
Una historia de vida que nos demuestra que podremos afrontar nuestras adversidades siempre y cuando seamos capaces de ver las cosas desde otra mirada:
Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.