Aviso: este texto tiene spoilers de la serie.
Cincuenta años después de haber vencido juntos al Rey Demonio, Himmel envejece y muere. Frente a la muerte de su mejor amigo, Frieren se da cuenta de algo que ya no tiene arreglo: tuvo todo ese tiempo y no lo usó para conocerlo, ni a él ni a sus otros amigos. Y ahora ya no puede.
La historia que nos cuenta Frieren: más allá del final del viaje empieza justo ahí, en el tramo de su larga vida que sucede después de esa muerte.
En las últimas semanas me recomendaron ver la serie y me apareció en reels y publicaciones de psicología un millón de veces, así que, un poco por obligación, me dispuse a verla. Entendí, en el camino de conocer a Frieren, por qué tanta obstinación: verla es casi un ejercicio de contemplación de la filosofía de la terapia de aceptación y compromiso (ACT, por sus siglas en inglés).
La serie animada (Yamada et al., 2023–presente), basada en el manga escrito por Kanehito Yamada e ilustrado por Tsukasa Abe, cuenta la historia de una elfa que ganó una batalla junto a sus amigos para derrocar al Rey Demonio y que tiene una particularidad que la coloca casi en la metáfora nuclear de ACT: no se va a morir, al menos no antes que todas las personas que quiere.

Frieren es una aventurera: va caminando por pueblos, haciendo favores y visitando cada tantos años a sus amigos héroes. Hasta la muerte de Himmel —casi que su interés romántico—, era una elfa a la que no se le daban bien las relaciones interpersonales; no parecía hacerse muchas preguntas sobre los demás ni sobre su propio rumbo, como si anduviera sin brújula por el bosque.
Esa muerte irrumpe de golpe y reordena todo. Por un lado, la enfrenta con algo evidente pero no integrado: sus afectos no van a estar siempre. Por otro, le devuelve una imagen incómoda: no había prestado demasiada atención a esos vínculos mientras estaban disponibles. Y, finalmente, la empuja a una pregunta más amplia: qué hace que una vida tenga sentido.
Hay dos momentos que considero claves para contemplar esos procesos. Uno es cuando Himmel la invita a unirse a la aventura para derrotar al Rey Demonio. El otro, cuando él muere.
“Te estoy hablando del presente”
En el primero, Frieren era una elfa que vagaba desde hacía cientos de años por el bosque sin propósito; había aprendido con una maestra cómo ocultar su poder para no ser derrotada por los demonios. Como su maestra era humana y se había muerto, se dedicó a hacer lo que creo que yo haría en su lugar: absolutamente nada. Himmel la encuentra, se da cuenta de que es una elfa superpoderosa y de que la necesitan para su misión, y como ella estaba negadísima —no practicaba hacía años y no tenía propósito—, lo ignora. Entonces Himmel hace dos cosas que los psicólogos clínicos conocemos bien (espero) y apreciamos muchísimo: la valida, diciéndole que sabe lo poderosa que es, y le dice: “Te estoy hablando del presente”.
Esta escena podría dialogar con varios conceptos centrales de la idea de construir una vida con sentido, pero voy a elegir uno. En ACT, el contacto con el momento presente implica prestar atención de manera flexible, voluntaria y sin juzgar a lo que ocurre aquí y ahora, en lugar de quedar atrapados en un pasado o un futuro construidos por la mente (Hayes et al., 2014). Si el futuro todavía no existe y el pasado no puede modificarse, entonces solo me queda el momento presente.
Eso es lo que Himmel le ofrece a Frieren. Solo cuando su amigo le presenta la idea de que ella puede elegir desde ese momento en adelante, ella logra ser flexible —la flexibilidad psicológica es, justamente, el objetivo central de ACT (Hayes et al., 2014)— y moverse.
El dolor de haber llegado tarde
Décadas más tarde llega el segundo momento: la muerte de Himmel. Ahí pareciera que Frieren se confronta con algo que los humanos conocemos bien, que existe, que nos acompaña aunque hagamos un esfuerzo terrible por evitarlo: el dolor. Un dolor que le traen dos cosas: que, cuando sus amigos mueran, ya no va a poder compartir con ellos —y entonces, de pronto, el tiempo pasa a ser algo importante— y, como consecuencia directa, que no usó ese tiempo para conocerlos, y ahora ya no puede.

En ACT, la aceptación —también llamada disposición— no es resignación ni aprobación de lo que pasó: es abrirse de forma activa a las emociones, los pensamientos y los recuerdos difíciles tal como son, sin intentar evitarlos o controlarlos cuando ese esfuerzo nos aleja de lo que nos importa (Hayes et al., 2014).
Frieren tiene que hacerle lugar, con aceptación, a ese dolor; después de todo, el duelo no mata por intenso, sino por rígido. A partir de este suceso, ella cambia.
¿Cambia la gente?
¿No es el cambio una pregunta que acompaña a la clínica todo el tiempo? Los psicólogos nos cuestionamos el cambio desde miles de perspectivas: ¿cambia la gente? ¿De qué manera? ¿Qué los hace cambiar? ¿Qué los aleja de cambiar? La terapia basada en procesos, por ejemplo, propone dejar de preguntarnos solamente qué técnica funciona para qué diagnóstico y empezar a pensar qué procesos de cambio están en juego en cada persona (Hofmann y Hayes, 2022).
En la serie, el cambio se presenta como un continuo, como un aprendizaje: es un viaje. Frieren se lleva en su nueva travesía a dos personajes: Stark, un aprendiz de guerrero que le parece interesante porque tiene miedo de combatir —y esa es su mejor competencia—, y Fern, una joven hechicera a la que está entrenando por pedido de Heiter, otro de sus amigos héroes. A Frieren le gustaba viajar sola, coleccionar magia y hacer favores en los lugares que visitaba, pero ahora hace algo distinto: se lleva a dos adolescentes inexpertos a su viaje y, a partir de eso, aprende.
Otra cosa que hace casi de manera constante es mirar el pasado y reivindicar los errores: le cuenta a todo el mundo que sus amigos héroes no eran perfectos ni leyendas, que se equivocaban, que no tenían los mejores hábitos y que eso es lo que los hizo trascender.
Un para qué: cultivar la memoria
Me gusta pensar que Frieren aprendió a partir de su dolor que tiene un “para qué”: cultivar la memoria de sus afectos. En el lenguaje de ACT, eso se parece mucho a un valor: una dirección vital elegida libremente, que nunca se alcanza del todo como si fuera una meta, pero que le da sentido y orientación a lo que hacemos (Hayes et al., 2014; O’Connell, 2018).
Ella va a seguir viviendo cuando las personas que quiere se mueran y puede entonces contarles a los demás sobre ellas; puede enseñar y acompañar a las personas que ama en el trayecto de sus vidas, pero para eso tiene que prestar atención y valorar el tiempo desde la finitud; de otra manera, no puede.
La acción comprometida, en ACT, es traducir los valores en conductas concretas e ir construyendo, paso a paso, patrones de acción cada vez más amplios a su servicio, aun cuando aparecen el malestar o los obstáculos (Hayes et al., 2014; O’Connell, 2018). Eso es lo que hace Frieren en la serie: practica la compasión, aprende a hacer regalos, aprende a resolver conflictos interpersonales, aprende a mirar desde otra perspectiva.
Si Frieren volviera en diez años
A mí la serie me conmovió, y además me invitó a hacerme preguntas de esas que nos acompañan a comprometernos. Te propongo un pequeño ejercicio: imaginate que tuvieras una amiga elfa que va apareciendo cada diez o quince años para ver en qué andás. Tomate un momento y respondé, aunque sea para vos:
- ¿Qué me gustaría contarle a Frieren que hice con mi vida cuando la vea en diez años?
- ¿Qué recuerdo me gustaría que cultive?
- ¿Qué persona me gustaría que describa cuando yo no esté?
Gracias a la insistencia y a las ideas devenidas de las charlas con Nahuel González, el arquitecto más ACT y fan del arte audiovisual que hay.
Referencias
Hayes, S. C., Strosahl, K. D. y Wilson, K. G. (2014). Terapia de aceptación y compromiso: Proceso y práctica del cambio consciente (mindfulness). Desclée de Brouwer.
Hofmann, S. G. y Hayes, S. C. (Eds.). (2022). Hacia una terapia basada en procesos (TBP): Ciencia y competencias clínicas básicas de la terapia cognitivo conductual. Tres Olas Ediciones.
O’Connell, M. (2018). Una vida valiosa: Los procesos de la terapia de aceptación y compromiso. Ediciones B.
Yamada, K. (Creador), Abe, T. (Creador) y Madhouse (Productora). (2023–presente). Frieren: Más allá del final del viaje . Nippon Television.
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