Los problemas psicológicos no son enfermedades
¿Los celulares pueden ayudar a predecir suicidios?
Ellen Barry para The New York Times:
Cada vez más, los sistemas de cuidado a la salud recurren al aprendizaje automático para tomar esta decisión. Se utilizan algoritmos basados en amplios conjuntos de datos —extraídos de las historias clínicas electrónicas, así como de otros factores— para asignar a los pacientes una puntuación de riesgo, de modo que las personas con un riesgo excepcionalmente alto puedan recibir atención adicional.
Los algoritmos han demostrado ser más precisos que los métodos tradicionales, que, según una revisión de 2017 de las investigaciones publicadas, no habían mejorado en 50 años y solo eran ligeramente mejores que el azar a la hora de predecir un resultado. Estos métodos ya se utilizan en algunos entornos clínicos. Desde 2017, el Departamento de Asuntos de los Veteranos ha utilizado un algoritmo para marcar el 0,1 por ciento de los veteranos con mayor riesgo de suicidio, unos pocos miles de pacientes en una población de seis millones.
Este enfoque ha tenido cierto éxito. Un estudio publicado el año pasado en JAMA Network Open descubrió que los veteranos inscritos en REACH VET, un programa para pacientes de riesgo, tenían un cinco por ciento menos de probabilidades de tener un intento de suicidio documentado, y menos probabilidades de ser ingresados en un centro psiquiátrico o de visitar la sala de urgencias. Pero el estudio no encontró ningún cambio significativo en la tasa de suicidio.
Muy interesante el artículo y muy bien balanceado. El mismo detalla las deficiencias que tenemos para prevenir el suicidio Y cómo la inteligencia artificial podría ayudarnos. También aclara que este tipo de iniciativas no es para todas las personas y que algunas se podrían beneficiar más de intervenciones más tradicionales.
Lee el artículo completo en The New York Times.
Artículo recomendado: El suicidio no se puede predecir
Dimensión histórica, síntomas y neurobiología del trastorno dismórfico corporal
Una historia de los experimentos psicológicos
Promoviendo la sensibilidad parental con una intervención temprana basada en la evidencia
Repetir curso no es bueno para casi nadie
Modalidades de la cualidad del pensamiento
El trabajo no remunerado puede afectar más la salud mental de las mujeres que de los hombres
Claire Cain Miller para The New York Times:
En todo el mundo, las mujeres realizan más trabajo no remunerado—las labores del hogar, el cuidado de los niños y los ancianos y la carga mental de gestionar una familia— que los hombres. Un nuevo estudio sugiere que esto afecta la salud de muchas de ellas.
Un metaanálisis de 19 estudios, que incluyó a 70.310 personas en todo el mundo, publicado en septiembre en la revista especializada The Lancet Public Health, encontró que cuanto más de este tipo de trabajo realizan las mujeres, peor es su salud mental. Esta investigación analizó el trabajo no remunerado de personas que también tenían un trabajo remunerado. De igual manera, otros estudios recientes han encontrado que el trabajo del hogar que realizan las mujeres se asocia con una mala salud, tanto física como mental.
Los hallazgos señalan una razón por la que a las mujeres se les suele diagnosticar ansiedad y depresión con más frecuencia que a los hombres y ayuda a explicar por qué, ahora que las escuelas están abiertas y las madres regresaron a sus empleos, todavía sienten más estrés del que sentían antes de la pandemia. Los efectos en la salud mental de ese trabajo adicional que las madres hicieron durante los momentos más difíciles de la pandemia aún prevalecen.
Muy interesante artículo. Los datos demuestran que las parejas del mismo sexo conversan más sobre sus responsabilidades dentro de la casa y no asumen tareas por el genero. Al mismo tiempo los datos refuerzan la idea de que cuando los hombres realizan más trabajos no remunerados dentro del hogar se alivia el impacto en las mujeres.
Los hombres hacen más preguntas que las mujeres en las conferencias académicas ¿Por qué?
Detección de la explotación sexual en la infancia y la adolescencia mediante la evaluación de indicadores de riesgo en España
Sobre la salud mental y la salud psicológica
Fabián Maero haciéndonos reflexionar en el día internacional de la salud mental:
Pero el verdadero problema es lo que “salud mental” deja afuera. Hablar de una salud ligada sólo a lo mental tiende a dejar por fuera los factores sociales, económicos, ecológicos, culturales, que afectan la vida cotidiana de las personas. Por ejemplo, se suele hablar de una epidemia de depresión, como si fuera una suerte de virus que afecta el funcionamiento mental de las personas, cuando lo que hay es una epidemia de aspectos contextuales que vuelven muy difícil conectar con un futuro deseable: crisis económicas generalizadas, el auge de polarizaciones de todo tipo que destruyen el tejido social, una desigualdad económica galopante, el cambio climático, y la exclusión respecto a la posibilidad de generar un cambio en esos aspectos, sostenidos por las clases políticas y económicas dominantes. Hablar de salud mental pone el énfasis en el lado incorrecto de la cuestión (también lo es hablar de salud emocional, por los mismos motivos), y corre el riesgo de convertirla en una cuestión exclusivamente interna e individual, como si fuese posible separarla de sus determinantes contextuales.
Santiago Benjumea entrevista a Carmen Luciano
Nervio vago: qué es y función
Especialista universitario en nuevas intervenciones en psicosis
El fascinante misterio de las matemáticas
Alec Wilkinson en The New York Times:
Sin embargo, si hubiera entendido la profundidad con que están integradas las matemáticas en el mundo, cómo figuran en cada gesto, ya sea cruzar una calle llena de gente o atrapar una pelota, cómo figuran en la pintura y la perspectiva y en la arquitectura y en el mundo natural, etcétera. Entonces tal vez las habría podido ver como las habían visto los antiguos: como una parte fundamental del diseño del mundo, quizá incluso el diseño mismo. Si hubiera sentido que el mundo estaba conectado en las partes de la matemática, podría haberme inspirado una especie de asombro y entusiasmo. Podría haber querido aprender.
Me enseñaron matemáticas de una forma tan abstracta y complicada que al final no aprendí mucho de las clases de matemáticas. Básicamente las clases consistían en resolver de memoria problemas en el libro de Algebra de Baldor. No siento odio hacia las matemáticas, siento frustración de no haberle podido sacar todo el provecho que se menciona en el artículo. Pero no es tarde, todavía puedo aprender.
Guía de orientaciones socioemocionales para docentes
La terapia psicológica: eficaz para abordar los síntomas de ansiedad y depresión en la demencia
INFOCOP sintetiza los principales datos del Reporte Mundial de Alzheimer:
La terapia psicológica es eficaz para las personas con demencia que sufren depresión incluso con más frecuencia que la población general. De no tratarse, la depresión en las personas con demencia no solo puede reducir gravemente la calidad de vida, sino también agravar aún más el aislamiento social y la pérdida de las habilidades cotidianas que genera la demencia. En el peor de los casos, pueden dar lugar a pensamientos y conductas suicidas, por lo que siempre es necesario el diagnóstico y tratamiento de la depresión en la demencia.
Esta es una de las conclusiones que recoge el informe mundial sobre Alzheimer 2022, elaborado por Alzheimer’s Disease International (ADI) -una federación formada por más de 100 asociaciones de Alzheimer y demencia de todo el mundo-, un documento elaborado a partir de datos recogidos a través de una encuesta realizada a 1.669 cuidadores informales de 68 países, 893 profesionales de la atención a la salud de 69 países y 365 personas con demencia de 41 países.
En esta nueva edición se realiza un análisis completo sobre el apoyo que reciben en todo el mundo las personas con demencia y sus familias una vez que se les da el diagnóstico.
Lee el resumen completo del informe en INFOCOP o descarga el documento completo en formato PDF.
Escribir sobre psicología
Fabián Maero en Grupo ACT:
Se le suele atribuir a Picasso la expresión de que los malos artistas copian, mientras que los grandes artistas roban. Adecuadamente, la frase no es de Picasso, pero condensa una idea notable que no suele ser bien entendida. Copiar es meramente emular a un artista o un estilo; es un intento de replicar los aspectos más visibles y señalados de lo copiado. Robar, en cambio, muy literalmente consiste en tomar algo ajeno y hacerlo propio. Copiar una idea es intentar que la propia producción siga los lineamientos del original; robar una idea es adueñarse de ella e incorporar su originalidad al propio repertorio.
Es en este sentido en el cual creo que escribir es una forma de apropiación, por partida doble. En primer lugar, la escritura – trátese tanto de traducir o de escribir un texto original– es la mejor forma que conozco de apropiarse de un texto o una idea. Escribir requiere resolver el encadenamiento de los argumentos, comprender el sentido de los conceptos y de su funcionamiento. Cada párrafo, cada oración, cada palabra, es un ejercicio de resolución de problemas, de seleccionar a cada paso la opción más adecuada siguiendo múltiples criterios: estéticos, argumentales, conceptuales. Escribir sobre un tema es la mejor manera de poner de manifiesto las propias confusiones. La escritura atestigua brutalmente los puntos débiles de lo que intentamos exponer, ya sea que surjan de nuestro propio conocimiento o de problemas con los conceptos en sí.
Por ese motivo escribir y enseñar son las mejores formas que conozco para aprender sobre un tema. Pero mientras que enseñar permite con mayor facilidad “hacer trampa” sobre los puntos flojos del argumento (la fugacidad de las palabras habladas puede ayudar a disimular lagunas y contradicciones), las palabras escritas no perdonan en ese sentido. Pero justamente ese rigor es el que obliga a quien escribe a pensar, a investigar, a encontrar soluciones. Es justamente ese rigor el que ayuda a aprender aquello sobre lo cual estamos aprendiendo.
¡Magistral!