Lo que nadie te contó sobre la psicología en contextos humanitarios y claves para ser mejor profesional
Alexia Rattazzi para el diario La Nación:
La diversidad humana es de una riqueza indescriptible. Si los niños experimentaran la diversidad desde sus primeros años, si los docentes supieran cómo enseñar según los perfiles de aprendizaje de cada niño, si las escuelas fueran inclusivas y aceptaran a todo niño o niña (independientemente de su condición) y si la sociedad toda tuviera una actitud de respeto a la diversidad, estaríamos derribando muchas barreras ligadas al prejuicio y la discriminación, y verdaderamente estaríamos, de una buena vez, navegando el nuevo paradigma de educación inclusiva y construyendo una sociedad más respetuosa y amable. ¿Te animás a subirte al barco? Ojalá que sí. Te va a hacer bien, y a otros muchos, también.
El cambio de paradigmas no sucede de la noche a la mañana, pero poco a poco vamos viendo cambios importantes para mejorar la educación de nuestros niños y por consiguiente nuestra sociedad.
Si quieres saber más sobre este tema, te recomiendo el artículo que publicamos a inicios del año de Geraldine Panelli sobre educación inclusiva.
Sergio Parra para Xakata Ciencia:
«En 2013, Johannes Frasnelli, profesor de anatomía de la Universidad de Quebec, fue uno de los autores de un estudio publicado en la revista Frontiers in Psychology que analizaba de cerca cómo las mujeres respondían al olor corporal del recién nacido. Sus colegas y él reclutaron a 30 mujeres, entre ellas 15 que acababan de dar a luz y 15 que nunca habían tenido un bebé.
Cada una de aquellas mujeres se sometió al olor de un recién nacido desconocido que tenía menos de 2 días de edad. Los resultados confirmaron lo que las madres en todas partes ya saben: El olor del bebé es fascinante. Las exploraciones cerebrales de las participantes mostraron que «los olores corporales de los recién nacidos de 2 días provocan la activación en las áreas cerebrales relacionadas con las recompensas en las mujeres»
El mejor recurso para obtener la protección de los padres.
Javier Salas para El País:
“Son muchísimas las evidencias científicas del gran poder de influencia que la publicidad tiene sobre la alimentación de los menores”, asegura Miguel Ángel Royo-Bordonada, investigador de la Escuela Nacional de Salud Pública y autor de numerosos estudios sobre este problema. El año pasado publicó el mayor análisis que se ha realizado sobre los anuncios que ven niñas y niños en la televisión española. “Los menores reciben 7.500 impactos al año de mensajes que les dicen que coman un producto que no es saludable, asociados además a emociones positivas, a regalos y obsequios, y que además aseguran que son más sanos cuando es al contrario”, denuncia este especialista.
¡Impresionante! Y todavía hay algunos que se atreven a negar el efecto de la publicidad sobre nuestros hábitos alimenticios.
Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.