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Señales de psicosis a observar en adolescentes
La vida tras perder a mi hija es terrible. Pero también bella
Sarah Wildman en The New York Times:
El dolor siempre está ahí para nosotros. Nos estará esperando en el apartamento cuando volvamos esta noche, y se tumbará junto a nosotros en la cama o vendrá a vernos cuando despertemos: siempre lo tenemos. Pero tenemos que dejar entrar a esta belleza, también. Esa será la tarea para el resto de nuestros días: sostener este dolor y esta belleza el uno junto a la otra, sin permitir que uno aplaste o desplace al otro. También tenemos que dejar entrar esta belleza.
Hermoso.
Por qué los noctámbulos tienen más riesgo de morir antes
Un estudio reciente encuentra que las personas que se acuestan y levantan más tarde tienen más probabilidades de ser fumadores y bebedores. Sin embargo, no hay evidencia de que la noche en sí misma esté directamente relacionada con una mayor mortalidad:
Ahora, un reciente estudio publicado en la revista Chronobiology International con datos obtenidos tras un seguimiento durante 37 años a más de 23.000 adultos finlandeses, ha concluido que la mayor mortalidad asociada al cronotipo vespertino (cifrada en un 9% en la investigación) podría deberse fundamentalmente a dos malos hábitos: fumar y beber. De hecho, según el estudio, en el caso de personas no fumadoras que, como mucho, son bebedores ocasionales, no se encontró ninguna asociación del cronotipo vespertino con la mortalidad. “Creo que el mensaje más importante que deja nuestro estudio es que las personas noctámbulas no se exponen a un mayor riesgo de muerte. El cronotipo es una característica personal, pero por razones que desconocemos vemos que los estilos de vida poco saludables parecen desarrollarse con más frecuencia entre los noctámbulos”, explica Jaakko Kaprio, profesor del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Helsinki y coautor del estudio.
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Valeria Sabater desglosa en La mente es maravillosa los diferentes cambios psicológicos que ocurren a lo largo de la vida.
Les comparto la etapa en la que estoy:
Adultez temprana (20-40 años)
Desarrollo profesional: si hay un periodo crítico y decisivo para orientar y dotar de estabilidad a tu vida, es ese contenido entre los 20 y los 40. Es un momento crucial en el que desarrollar tu carrera y alcanzar logros laborales y financieros.
Relaciones y formación de familia: a lo largo de estos años el ser humano madura en la esfera de sus relaciones sexoafectivas. Es frecuente que en esta etapa consolides, poco a poco, tu vida social y emocional hasta configurar tu red familiar y de apoyo.
Integración de la identidad y personalidad: a lo largo de estas décadas consolidas tu identidad y procuras construir tu vida de forma acorde a tus intereses particulares. De Vries et al. (2021) precisan que, aunque la personalidad sigue madurando, es frecuente demostrar en esta etapa mayor extroversión, amabilidad y madurez social.
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Receptor táctil
Las gafas con filtro de luz azul no funcionan
El filtro de luz azul puede tener sentido desde el punto de vista publicitario, pero ninguno desde el científico o de la salud. Las gafas que incorporan este extra tan común en reclamos comerciales son más caras, pero no han sido capaces de probar nada: ni evitan la fatiga ocular causada por el uso del móvil y el ordenador, ni mejoran la calidad del sueño.
Una revisión de 17 ensayos diferentes ha confirmado definitivamente esta idea, que lleva años reclamándose desde círculos científicos. Este collage de la mejor evidencia científica disponible hasta el momento no deja lugar a dudas. “El uso de lentes con filtro de luz azul para reducir la fatiga visual asociada con el uso del ordenador podría no tener ventajas a corto plazo. Tampoco está claro si estas gafas afectan a la calidad de la visión o del sueño”, explica Laura Downie, profesora de optometría en la Universidad de Melbourne y autora de la revisión científica. Downie cree que la gente debería “tener en cuenta estos hallazgos a la hora de decidir si compran estas gafas”.
En fin… No botes tu plata…
El calor extremo también sofoca tu mente
Apoorva Mandavilli para The New York Times:
Las temperaturas altas están estrechamente relacionadas con un aumento de los suicidios, según los hallazgos de los investigadores. El calor se ha asociado con un aumento de los delitos violentos y las agresiones, las visitas al área de emergencias y hospitalizaciones por trastornos mentales, así como las muertes, en especial entre personas con esquizofrenia, demencia, psicosis y consumo de drogas.
Por cada 1 grado Celsius que aumenta la temperatura, los científicos han calculado que el riesgo de muerte entre los pacientes con psicosis, demencia o consumo de sustancias aumenta casi un 5 por ciento.
¿Por qué?
Los científicos han propuesto varias explicaciones biológicas para la relación entre el aumento de las temperaturas y los trastornos mentales. Al menos algunas de estas enfermedades tienen un origen sencillo: la interrupción del sueño.
La temperatura ambiente debe descender por debajo de los 20 grados Celsius para un descanso cómodo. En las noches más cálidas, la gente se duerme más tarde, se despierta antes y la calidad de su sueño empeora.
Pasar días o semanas durmiendo en habitaciones demasiado calientes no solo agrava enfermedades crónicas como la diabetes y las cardiopatías, sino que también influye de manera negativa en los trastornos psiquiátricos, el riesgo de suicidio, la memoria, el estado de ánimo y la función cognitiva.
La pregunta que no debes hacer en terapia
Cuando los celos en la pareja se convierten en un problema
Enrique Echeburúa para El País:
En definitiva, no se debe tener vergüenza por sentir celos en un momento determinado, porque pueden ser un signo distintivo del amor y del temor a perder algo valioso. Se trata de una emoción que es necesario aceptar y canalizar adecuadamente. Otra cosa es cuando los celos invaden la libertad de la pareja, implican comportamientos controladores, impiden el disfrute del amor e incluso generan conductas violentas. Las personalidades celosas son muy resistentes al cambio de conducta; los celos patológicos, sin embargo, pueden remitir si la persona afectada se somete a un tratamiento adecuado.
Estudiando los problemas de salud mental como sistemas, no como síndromes
‘Phubbing’, el desagradable hábito telefónico que fastidia a las parejas durante el verano
Clara Angela Brascia para El País:
Pasa todo el rato. Dos personas están hablando, sentadas una al lado de otra, o separadas por una mesa. Podrían estar comiendo incluso, o mirando una serie en la televisión tras la cena. Están compartiendo un rato juntos, hasta que llega una notificación del móvil. Suena una alerta, o se ilumina la pantalla, y antes de darse cuenta, esta persona tiene el teléfono entre las manos y ha dejado de escuchar a la otra. En las redes se conoce como phubbing (del inglés phone, teléfono, y snubbing, despreciar), y es la causa de muchas peleas entre las parejas. “Es uno de los factores que crea más problemas, es la queja máxima. Vienen cada vez más personas lamentando que, mientras están juntos, sus parejas las ignoran porque están enganchadas al móvil”, explica Beatriz González, terapeuta de parejas.
A pesar de parecer un hábito aparentemente inofensivo, estudios recientes demuestran que puede tener serias consecuencias en las relaciones interpersonales. Una investigación reciente vincula los niveles más altos de phubbing con una mayor insatisfacción marital. De igual manera, un trabajo de la Universidad de Münster, en Alemania, evidencia que esta práctica puede generar sentimientos de “desconfianza y ostracismo” entre las personas que la sufren. Además, provoca un efecto dominó: quien ha sido objetivo de desdén, suele devolver la falta, alimentando así un círculo tóxico que solo puede empeorar la relación.