Cómo concentrarse en una cosa a la vez
Mark sugirió empezar por observarse a uno mismo a lo largo del día y darse cuenta de cuándo y cómo se cambia de tarea sin darse cuenta. A partir de ahí, el consejo es sencillo pero difícil: tendrás que practicar la monotarea, o hacer una sola cosa a la vez, para reeducar gradualmente tu concentración y aumentar tu tolerancia.
Según Mark, la monotarea puede resultar más fácil en los momentos en los que el rendimiento mental es mayor. Esto varía de una persona a otra, pero en un estudio realizado en el lugar de trabajo, ella y sus colegas descubrieron que la capacidad de la mayoría de las personas para enfrentarse a un trabajo exigente alcanzaba su máximo a media mañana y a media tarde.
Si tienes dificultades, empieza poco a poco. ¿Puedes concentrarte durante cinco minutos? ¿Qué tal 10? “Cuando se trata de nuestro cerebro, la estrategia lenta y constante siempre es buena”, dijo Byers.
El artículo incluye varias recomendaciones para enfocarnos en una tarea a la vez. Es algo muy parecido a lo que aprendemos con atención plena. Quizás este artículo pueda darte algunas pautas para ti y para tus pacientes.
¿Te gusta pasar tiempo en el suelo? Te decimos porqué
Christina Caron para The New York Times:
Cuando te tumbas boca arriba, tu postura es abierta y relajada, lo que puede tener un efecto calmante, dijo Ellen Hendriksen, psicóloga clínica de Boston.
“Tu cuerpo y tu estado de ánimo quieren alinearse”, dijo. Por eso es difícil sentirse esperanzado y optimista si estás desplomado en la silla, con la cabeza colgando hacia abajo, añadió. O por qué levantamos los hombros o apretamos las mandíbulas cuando estamos ansiosos.Tumbarse en el suelo también podría ayudarnos a evitar rumiar, explicó Alan Fogel, profesor emérito de psicología de la Universidad de Utah y autor de Restorative Embodiment and Resilience.
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Sin embargo, al tumbarte sobre una superficie más dura, como el suelo, puedes estar más atento a lo que siente tu cuerpo y menos concentrado en tus pensamientos.
Para estar cómodo, es necesario dejar reposar todo tu cuerpo en el suelo y ablandar los músculos, añadió Fogel. Concentrarte en dejarte llevar facilita la descompresión del cuerpo y la mente, para “simplemente existir”, dijo.
Yo soy de esos. Me encanta tirarme al suelo para tomar una siesta o para simplemente pensar.
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Los mensajes de audio nos invaden
Carly Lewis para The New York Times:
Se ha convertido en una escena habitual. Tu teléfono suena, pero en lugar de un mensaje de texto, es un aviso de que alguien ha grabado un pódcast privado solo para ti, de cualquier extensión imaginable y de tema desconocido hasta que pulses play. Puede ser un chisme jugoso, una anécdota repleta de giros y sorpresas, o un relato totalmente rutinario de alguien que simplemente no tenía las manos libres para escribirlo.
Es un mensaje de audio, una de las formas más controvertidas de comunicación moderna.
Más íntimos que un mensaje de texto y menos urgentes que una llamada, los mensajes de audio no tienen un límite máximo de tiempo, a diferencia de otros servicios de mensajería de voz, que acaban cortando la comunicación al remitente. Eso significa que los remitentes pueden pulsar grabar y embarcarse en un viaje verbal desinhibido, que deja a los destinatarios a su merced.
No me gustan en absoluto los mensajes de audio. Es tanto así que me resulta difícil responder a los mensajes de voz en WhatsApp, y en muchas ocasiones quedan sin respuesta. Exigen demasiada atención, suelen ser muy extensos y me quitan mucho tiempo. Por eso, con mis pacientes, aclaro que ante una emergencia deben llamarme, y para consultas administrativas, pueden escribirme, pero eviten enviar mensajes de voz.