Abandonar una rutina de ejercicios podría conducir a depresión
Pablo Baracheguren resume para el diario El País dos investigaciones recientes que alertan sobre el estado de salud mental de los doctorandos:
Un ejemplo reciente es el trabajo que acaba de publicarse en Nature Biotechnology donde se describe cómo los doctorandos son seis veces más propensos a desarrollar ansiedad o depresión en comparación con la población general. Según este trabajo dirigido por el investigador de la Universidad de Kentucky (EE UU) Nathan Vanderford, esto supone que el 39% de los doctorandos se encuentran en un perfil de depresión moderada o severa frente al 6% de la población general.
El segundo estudio publicado por la Universidad de Gante concluye:
(…) los estudiantes de doctorado, en comparación con otros grupos laborales con alta formación, sufren con mayor frecuencia síntomas de deterioro en su salud mental. “Esta es una publicación muy importante ya que progresivamente estamos comprendiendo que existen problemas de salud mental entre los doctorandos y estudios como este nos ayudan a entender mejor sus causas”, afirma Vanderford.
El estudio de la Universidad de Gante también consideró las posibles diferencias según la disciplina científica de los doctorando y el género de los tesistas:
(…) el desarrollo de estos síntomas es independiente de la disciplina en la cual se realice el doctorado ya sean ciencias, ciencias sociales, humanidades, ciencias aplicadas o ciencias biomédicas. No ocurre lo mismo con el género, ya que las mujeres que realizan su doctorado tienen un 27% más de posibilidades de sufrir problemas psiquiátricos que los hombres.
Los directores de tesis juegan un rol importante en el desarrollo o no de los trastornos mentales de los tesistas:
(…) la salud mental de los doctorandos era mejor de lo normal cuando tenían un mentor cuyo liderazgo les inspiraba. Por el contrario, otros estilos de liderazgo eran neutros o en el caso de aquellos supervisores que se abstenían de dirigir o guiar al doctorando, un tipo de liderazgo laissez-faire, sus estudiantes tenían un 8% más de posibilidades de desarrollar sufrimiento psicológico.
Estos resultados también nos hacen preguntarnos si hay diferencia con los tesistas de maestria y licenciatura. Mi hipótesis es que si hay diferencia porque el nivel académico y la exigencia en cuanto a la producción científica de la tesis de doctorado es mucho mayor a los niveles de maestría, especialmente en las universidades que no priorizan la investigación.
Lee el artículo completo en El País.
Referencias a los estudios originales:
Sebastian Torok en La Nación expone brevemente el aporte que ofrecen en el tenis de alta competición:
«Un partido de tenis es una pulseada anímica. Y eso no es algo simpático. Cuando el otro se equivoca, el tenista grita con mucho fervor un «¡Vamos!» y debe mostrar cierto placer por la equivocación ajena. Nadal eso lo hace muy bien. Por eso el tenis, emocionalmente, no es para cualquiera», comentó, hace un tiempo, Grande. Y añadió otro concepto relacionado al arte de las raquetas: «Cada vez que hay una derrota, el trabajo mental está en que uno no se autoconvenza de que no es bueno para eso».
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