Guía para responder con flexibilidad a situaciones difíciles
Ejercicio problemático, un síntoma desatendido de los TCA
Sara Tabares para El País:
“Voy a entrenar para cambiar el aspecto de mi abdomen”, “caminaré cuatro horas en una cinta sin parar para quemar la tarta de cumpleaños que me he comido” o “con estos vídeos de TikTok voy a perder grasa”. A simple vista son frases que parecen normales, pero si miramos más a fondo pueden esconder un síntoma. El ejercicio, como la comida, no es el problema, son intentos de solución. En torno a un 85% de los pacientes de estos TCA podrían manifestar comportamientos desadaptativos o problemáticos relacionados con la actividad física. La cuestión está ahí y resulta motivo de especial preocupación dado que se asocia con tiempos de tratamiento más largos, períodos más cortos entre recaídas, exacerbación de la sintomatología de la enfermedad y, a menudo, es uno de los últimos síntomas en desaparecer.
He visto este patrón mucho en la consulta y cada vez soy más cuidadoso con las preguntas que hago para entender mejor la función de la rutina de ejercicios de las personas con sobrepeso. No es mi especialidad, pero es un problema comorbido muy frecuente en las personas con desregulación. Este artículo pone en evidencia los detalles y características que tenemos que tener los psicólogos clínicos para intervenir o hacer buenas referencias.
El abuso de comida rápida ya causa más cirrosis que el alcohol
Adrián Cordellat para El País:
Existe gran desconocimiento sobre la relación entre la ingesta continuada de comida rápida y el desarrollo de hígado graso no alcohólico (también conocido como esteatosis hepática). Se trata de una afección potencialmente mortal producida por la acumulación de grasa en el hígado y que puede derivar, en estadios más avanzados, en cirrosis y en cáncer hepático. En países como Estados Unidos, ya es la principal causa de trasplante de hígado.
Según los resultados de un reciente estudio publicado en la revista científica Clinical Gastroenterology and Hepatology, las personas con obesidad o diabetes que consumen el 20% o más de sus calorías diarias en comida rápida presentan niveles muy elevados de grasa en el hígado en comparación con quienes consumen menos cantidad o nada de fast food. La población general también presenta aumentos de grasa en el hígado cuando basa una quinta parte o más de su dieta en aquel tipo de alimentos, aunque en este caso el incremento es más moderado.
Esto es muy preocupante.
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Los efectos psicológicos del ghosting
Karelia Vázquez comenta los resultados de una nueva investigación que exploró los efectos del ghosting:
Este es el hallazgo de una investigación de la Universidad de Georgia. “En nuestro estudio, dos de cada tres participantes, todos adultos jóvenes, habían hecho ghosting y también habían sido víctimas de esta práctica en repetidas ocasiones. La mayoría lo consideraba una estrategia ventajosa porque era fácil, evitaba la confrontación y les parecía más educado que un rechazo duro y frontal”, cuenta Christina Leckfor, autora principal del trabajo. Sin embargo, las conclusiones de su estudio mostraron que la huella del ghosting sobre la salud mental es más profunda que la del rechazo abierto. “Al cabo del tiempo el recuerdo de haber sufrido ghosting era más doloroso que el de una ruptura directa. Es muy posible que los que optan por esta salida no sean muy conscientes del daño que provocan a la otra parte”, dice Leckfor, que califica la práctica de “estrategia dolorosa de ruptura”.
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La cocaína acelera el envejecimiento de tu cerebro
Según Stephanie Witt, autora principal del estudio y bióloga molecular del Instituto Central de Salud Mental de Alemania:
Detectamos una tendencia hacia un envejecimiento biológico más fuerte del cerebro en individuos con trastorno por consumo de cocaína en comparación con individuos sin trastorno por consumo de cocaína. Esto podría ser causado por procesos de enfermedades relacionadas con la cocaína en el cerebro, como inflamación o muerte celular.
Dado que la estimación de la edad biológica es un concepto muy reciente en la investigación de la adicción y está influenciado por muchos factores, se requieren más estudios para investigar este fenómeno, con tamaños de muestra más grandes que los posibles aquí.
Los efectos de la polución en la salud ósea
Gizmodo reporta:
Un nuevo estudio recientemente publicado y liderado por el científico biomédico Diddier Prada, de la Universidad de Columbia en Nueva York, asegura que hay que sumar un nuevo problema a la polución y la contaminación del aire: la pérdida ósea más rápida a causa de la osteoporosis, una afección esquelética crónica que hace que los huesos sean más frágiles y propensos a romperse.
Para llegar a esta conclusión, el equipo recopiló datos sobre un grupo diverso de 9041 mujeres posmenopáusicas durante 6 años. Así, observaron específicamente la densidad mineral ósea: un indicador indirecto de osteoporosis y riesgo de fractura. Luego pasaron a estimar en las direcciones de sus viviendas el óxido nítrico, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y partículas PM10 (contaminación de menos de 10 micrómetros, el diámetro de un glóbulo rojo).
¿Qué encontraron? Que a medida que aumentaba la contaminación, la densidad mineral ósea se reducía en todas las áreas de los huesos del cuerpo, incluidos el cuello, la columna vertebral y la cadera. Según Diddier:
Nuestros hallazgos confirman que la mala calidad del aire puede ser un factor de riesgo para la pérdida ósea, independientemente de los factores socioeconómicos o demográficos.
Lee el artículo completo en Gizmodo.