Abraza tus valores y tu vulnerabilidad: una entrevista con Kelly Wilson, cofundador de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)
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Fabián Maero emprendió la titánica labor de traducir y anotar el artículo «El análisis operacional de los términos psicológicos», una obra fundamental en el legado de B.F. Skinner. Gracias a su esfuerzo, ahora podemos profundizar en nuestra comprensión del conductismo radical. Además de la traducción, Fabián ha preparado un artículo complementario que proporciona el contexto, la importancia y las características esenciales del texto original.
Un extracto del post de Fabián:
(…) En ese breve artículo (unas seis páginas a dos columnas) Skinner adelantó ideas clave que desarrollaría de manera más extensa en su producción posterior. Si se prendiese fuego toda la literatura conductual y pudiese salvar tan solo un texto, sería este, porque creo que desde allí se puede reconstruir todo lo demás. Whitehead dijo que la filosofía occidental era un conjunto de notas al pie a los diálogos platónicos; creo que algo similar puede decirse de la relación entre el corpus del conductismo radical y este texto.
El texto original no tiene ninguna nota, así que me tomé el atrevimiento de suplementarlo con un aparato de notas al pie, a veces proponiendo posibles interpretaciones o ejemplos de lo que Skinner escribe, o proporcionando información complementaria que arroje un poco de luz sobre algunos pasajes particularmente oscuros. Las notas no deben tomarse demasiado en serio. Son principalmente intromisiones cuya principal intención, a fin de cuentas, es llamar la atención sobre algo que me parece particularmente notable. Quizá en el futuro escriba algo en donde más sistemáticamente exponga lo que creo que son los puntos centrales del artículo del 45, pero eso dependerá del tiempo que tenga disponible. Sin embargo, como creo que a algunas personas pueden resultarles más una distracción que una ayuda, he creado una versión del documento sin notas, solo el texto original.
Mi intención ha sido facilitar el estudio y difusión de lo que creo es un texto fundacional, así que siéntanse libres de usar y compartir la traducción como quieran. No necesitan pedir permiso para ello – a lo sumo les pediría que no borren o distorsionen la atribución del trabajo.
No sé tanto de conductismo como Fabián, pero su descripción me dejó con mucha curiosidad de leer el artículo. Así que voy preparando la primera taza de café.
Eduardo Arcos, en ocasiones, nos regala ensayos que no solo destacan por su claridad y profundidad, sino que también nos invitan a reflexionar sobre temas fundamentales. Este es uno de esos ensayos que merece ser leído y compartido. En él, Arcos se adentra en una pregunta esencial: ‘¿Por qué?’. Esta simple interrogante, que a menudo pasamos por alto en la rutina diaria, es en realidad un reflejo de nuestras motivaciones más profundas, de los valores que guían nuestras decisiones y acciones. Al explorar este ‘¿Por qué?’, el ensayo nos invita a mirar hacia adentro, a cuestionar el sentido detrás de lo que hacemos y a reconsiderar si nuestras acciones están alineadas con lo que verdaderamente valoramos. Es un texto que no solo informa, sino que también transforma, dejando una huella en quienes se toman el tiempo de leerlo y reflexionarlo
Aquí les comparto un fragmento:
La vida es maravillosa, hasta que deja de serlo. Lo tienes todo resuelto, hasta que ya no es así. No se trata de lo que obtienes, se trata de lo que das. No siempre es acerca de lo que haces, sino de cómo lo haces. Se trata de quién eres, de cómo enfrentas los momentos altos y bajos. Se trata de ser real, contigo y con los demás.
Cada segundo cuenta. No es un tema de motivación, ni siquiera de disciplina. Es tu propósito. ¿Por qué haces lo que haces? Es preguntarte primero “por qué”, antes de “qué” o “cómo”. Conseguir tus metas no debería ser tu objetivo, debe ser la consecuencia.
No te enfoques en conseguir más accesos, más reconocimiento o incluso fama. Eso es alimento para el ego y, a veces, es vacío. Te desvía de lo importante. Enfócate en tu propio camino, tu propósito es tu GPS.
Aunque no se trate de un artículo de psicología en el sentido tradicional, esta entrevista del New York Times a Pepe Mujica es absolutamente imperdible. Mujica nos ofrece una reflexión profunda y valiosa sobre el estilo de vida que llevamos en la sociedad moderna y cuestiona el rumbo que está tomando nuestra humanidad. Sus palabras invitan a una introspección sincera, desafiándonos a reconsiderar nuestras prioridades y a reflexionar sobre lo que realmente significa vivir una vida plena y con propósito. Esta entrevista no solo es relevante para quienes estudian la psicología, sino para cualquiera que esté interesado en comprender mejor el impacto de nuestras elecciones cotidianas en nuestro bienestar individual y colectivo:
Eres libre cuando escapas a la ley de la necesidad, cuando gastas tiempo de tu vida en lo que a ti se te ocurre. Si las necesidades se te van multiplicando, gastas el tiempo de tu vida en cubrir las necesidades.
Ahora, los humanos podemos crear necesidades infinitas. Resulta que el mercado nos domina y se queda con todo el tiempo de nuestra vida.
La humanidad necesita trabajar menos y tener más tiempo libre y ser más sobria. ¿Para qué tanta basura? ¿Por qué hay que cambiar el auto? ¿Cambiar de heladera?
Porque la vida es una y se va. Hay que darle sentido a la vida. Hay que luchar por la felicidad humana. No solo por la riqueza.
¿Cree que la humanidad puede cambiar?
Podría cambiar. Pero el mercado es muy fuerte. Ha generado una cultura subliminal que domina nuestro instinto. Es subjetivo. No es consciente. Ha hecho de nosotros voraces compradores. Vivimos para comprar. Y vivimos para pagar. Y el crédito es una religión. Entonces estamos como enroscados.
Opina sobre el uso del celular:
Volviendo a los teléfonos: ¿Está diciendo que son demasiado para nosotros?
La culpa no la tiene el teléfono. Somos nosotros los que no estamos a la altura de la tecnología. Hacemos un uso desastroso.
Porque un muchacho anda con una universidad en el bolsillo. Es maravilloso. Pero no, avanzamos más tecnológicamente que en valores.
Sin embargo, es en el mundo digital donde se vive gran parte de la vida actualmente.
Nada sustituye esto. (Nos señala a los dos hablando). Esto es intransferible. No se habla solo con palabras. Nos comunicamos con los gestos, con la piel. La comunicación directa es insustituible.
Un artículo del New York Times narra el incidente de un presentador de noticias que experimentó un ataque de pánico en vivo. Aunque muchos podrían haber pensado que este episodio marcaría el final de su carrera, la realidad fue muy diferente. Su equipo de trabajo mostró una gran comprensión y lo apoyó de manera solidaria durante toda la crisis. Incluso, el presentador pudo comunicar a la audiencia que estaba sufriendo un ataque de pánico en ese momento.
El artículo es excelente, ya que no solo detalla las señales de un ataque de pánico, sino que también ofrece pautas sobre cómo brindar apoyo a una persona que está pasando por esta experiencia.
Jenny Taitz en The New York Times:
Parte de mi trabajo como terapeuta consiste en enseñar a la gente a manejar sus emociones. Y como les digo a mis pacientes, es posible honrar las fuentes legítimas de dolor y aun así reconocer que los momentos luminosos mejoran nuestro bienestar.
Cómo hacerlo:
Para aumentar tu sensibilidad a la recompensa, puedes probar un ejercicio basado en los planes de tratamiento de estos estudios. Conviértelo en una práctica diaria durante el tiempo que te resulte útil, pero comprométete a hacerlo al menos durante una semana.
Empieza por planificar una actividad al día que te haga feliz o te dé una sensación de logro. Así será menos probable que pospongas las experiencias positivas. Sé realista: puede ser algo tan pequeño como comer un bocadillo favorito, leer unas cuantas páginas de una novela o hablar por FaceTime con un amigo o amiga.
Después de disfrutar ese momento cotidiano, cierra los ojos y di en voz alta, en tiempo presente, dónde y cuándo experimentaste la mayor alegría. Fíjate en los detalles y las sensaciones físicas, como la brisa que te refresca el rostro mientras brilla el sol. Quizás todo esto suene cursi, pero no hay que pasar por alto los detalles, advirtió Meuret. La idea no es solo recordar cómo te sentiste, sino amplificarlo y revivirlo.
Los psicólogos llaman “saborear” al proceso de identificar las emociones positivas y sumergirse en ellas.
“Cultivar el resplandor de las emociones positivas”, en palabras de LaFreniere, refuerza el recuerdo de estas e incrementa la motivación para buscarlas en el futuro. Saborear también ayuda a contrarrestar la tendencia, tan humana, a enfocarse y recordar los aspectos negativos de algo: alguien que llegó 15 minutos tarde, algo que desearías no haber dicho.
Los terapeutas conductuales sabemos que la planificación de actividades de disfrute es importante para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes, pero este artículo incluye un componente que no conocía «saborear el momento». Me parece muy interesante para usarlo en consulta.
Por último: me encantó la frase de (…) «es posible honrar las fuentes legítimas de dolor y aun así reconocer que los momentos luminosos mejoran nuestro bienestar.» Creo que esas lineas resumen nuestro trabajo.
Somini Sengupta para The New York Times:
En resumen, las olas de calor, exacerbadas por la acumulación en la atmósfera de gases que calientan el planeta, están dificultando el aprendizaje. Incluso si las escuelas están abiertas, las temperaturas extremadamente altas, especialmente durante varias horas, perjudican los resultados del aprendizaje, incluidos los puntajes de los exámenes, según demuestran las investigaciones.
“Nos preocupa profundamente que el número de días de calor extremo provoque indirectamente pérdidas de aprendizaje”, dijo el martes en una entrevista telefónica Lily Caprani, jefa de defensa de derechos de Unicef.
Los efectos sobre el cierre de escuelas son una muestra de la cruda brecha generacional que suponen los peligros climáticos. Según los datos de Unicef, uno de cada cinco niños de todo el mundo experimenta hoy el doble de días de calor extremo que sus abuelos.
En total, 466 millones de niños de todo el mundo viven hoy en zonas que experimentan al menos el doble de días de calor extremo, definido como más de 35 grados centígrados, que sus abuelos.
Estos datos me dejan pensando en los niños que no tienen acceso a un ambiente climatizado. En muchas escuelas privadas este problema se solventa con aires acondicionados, pero en las escuelas publicas los niños tienen que sufrir con las olas de calor, lo que dificulta que puedan concentrarse y aprender. Al final los que menos tienen son los que sufren más de los efectos del cambio climático.
El diario El País comparte los hallazgos de una investigación de la revista Jama Pediatrics sobre el tiempo de uso de tablets y el incremento de rabietas en niños:
El trabajo, realizado con encuestas a 315 progenitores (el 93,4% de los que respondieron eran madres) entre 2020 y 2022, sugiere que el uso de tabletas con tres años y medio de edad estaba asociado con más rabietas y frustración un año después, y que la tendencia a tener rabietas con cuatro años y medio se asociaba a un mayor uso de las tabletas otro año después, con cinco y medio.
Sin embargo, como plantean los autores, es habitual que para amansar a un niño volátil se le dé un móvil o una tableta. Es difícil de averiguar, por tanto, si el mayor uso de este tipo de dispositivos dificulta el aprendizaje emocional o si el carácter del niño lleva a los padres a ponerle delante del móvil con mayor frecuencia. Además, el uso del móvil de los padres también reduce el tiempo que pueden dedicar a enseñar a sus hijos a controlar la ira o la frustración. Como dice el investigador Stanislas Dehaene, “cuando la gente discute el peligro de los teléfonos móviles, hablan como si las pantallas fuesen problemáticas para los niños, pero los que tienen problemas con las pantallas son los padres, porque les apartan de la interacción con sus hijos. La tecnología restringe el entorno de aprendizaje de los niños por los padres”, concluye.
Por eso hay que leer las investigaciones completas. El estudio no puede determinar si el uso de tablets es el «causante» de las rabietas de los niños, pero si nos permite hacer una hipótesis de que el uso excesivo de las tablets y teléfonos inteligentes en niños y adultos restringe el tiempo que pasan juntos y por lo tanto los niños no reciben el entrenamiento en habilidades de regulación que necesitan de sus padres. En vez de culpar a la tecnología o a los niños, este estudio es un llamado de atención para que los padres puedan evaluar el tiempo que pasan en sus dispositivos en vez de interactuar y de enseñar habilidades de regulación emocional.
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