¿Por qué es tan difícil dejar de creer en la información falsa?
Silvio Waisbord para The New York Times:
Estudios recientes muestran los efectos limitados de la verificación. Por ejemplo, es inusual que las correcciones modifiquen percepciones incorrectas sostenidas por determinados grupos ideológicos con fuertes creencias sobre diferentes temas políticos. Las percepciones incorrectas preexistentes están relativamente blindadas a la información que contradice. Por el contrario, hay casos de “efecto búmeran” cuando, lejos de modificar opiniones erradas, las correcciones fortalecen las creencias falsas. Somos reacios a aceptar correcciones aun cuando los datos contradicen nuestras convicciones. El principal obstáculo es el “razonamiento motivado” por convicciones partidarias, ideológicas y religiosas. Abundan percepciones incorrectas difíciles de modificar. Los ejemplos abundan: el contenido de políticas públicas, el cambio climático, los efectos de la vacunación, el impacto del matrimonio igualitario y las propuestas políticas de candidatos presidenciales.
Hay creencias resistentes a la información, especialmente si están sólidamente engarzadas con identidades individuales y colectivas: si son parte de un “cerebro ideológico” que filtra la realidad según convicciones férreas sobre el mundo. De hecho, la información puede inducir una “resistencia motivada” cuando pone en jaque convicciones y valores personales. Las falsedades son “pegajosas” si están arraigadas en sentimientos de identidad.
En resumidas cuentas, el artículo explica que las personas están más dispuestas a aceptar la evidencia cuando no tienen una convicción definida sobre un tema. El artículo se enfoca más en temas políticos, pero la reflexión se ajusta también a las necesidades y tendencias que vemos en la psicología. A menudo los psicólogos corremos el riesgo de poner nuestra experiencia y los años de formación — que son valiosos e importantes, pero que pueden ser limitados y sesgados — sobre los datos y la evidencia .
Creo que el argumentos presentados en el artículo son una buena manera de que reflexionemos sobre aquellas informaciones, teorías y explicaciones que damos por sentado en psicología y que la analicemos con una perspectiva más flexible.
El resentimiento en la Psicoterapia Gestalt
Podcast: Describiendo las enfermedades psicosomáticas
La Programación Neurolingüística (PNL), una pseudociencia que promete curarlo todo
El cerebro del adicto – Curso online de la Universidad Emory
¿Por qué es tan difícil aceptar nuestros errores?
Kristin Wong para The New York Times en español:
Los errores pueden ser difíciles de asimilar, por lo que a veces nos rehusamos a admitirlos, en vez de asumirlos. Nuestro sesgo de confirmación se impone y esto provoca que comencemos a buscar cómo probar nuestras creencias. El auto al que le bloqueaste el paso ya tenía una abolladura en la defensa, lo cual demuestra que fue culpa del otro conductor.
Los psicólogos denominan esto como disonancia cognitiva (el estrés que experimentamos cuando tenemos dos pensamientos, creencias, opiniones o actitudes contradictorias). Por ejemplo, es posible que pienses que eres una persona amable y razonable. Por lo tanto, al bloquearle el paso a alguien de forma abrupta, lo que experimentas es una disonancia y para poder sobrellevarla, niegas tu error e insistes en que el otro conductor debería haberte visto o que tenías el derecho de paso, aunque esto no haya sido así.
Cuando mantenemos nuestra postura:
Por otra parte, los estudios han demostrado que podemos sentirnos bien cuando mantenemos nuestra postura. En un estudio publicado en la revista European Journal of Social Psychology se descubrió que las personas que se rehusan a disculparse después de cometer un error tienen más autoestima y creen tener más control y poder, en comparación con las personas que asumen sus errores.
“En cierta forma, las disculpas les dan una sensación de poder a quienes las reciben”, menciona Tyler Okimoto, uno de los creadores de ese estudio. “Por ejemplo: al disculparme con mi esposa, asumo haber hecho algo mal, pero esa disculpa también le permite a ella elegir entre aminorar mi pena al perdonarme o intensificarla al guardarme rencor. Nuestro estudio ha descubierto que las personas experimentan un aumento a corto plazo en los sentimientos de poder y control personal después de rehusarse a pedir disculpas”.
Fantástica explicación de la disonancia cognitiva y los beneficios psicológicos que obtienen las personas cuando se niegan a aceptar sus errores.
5 beneficios psicológicos de decir groserías $%*¡!$
Las raíces genéticas de la inteligencia, según estudio
El sedentarismo agravaría el desempeño cognitivo en la psicosis
Entrevista a las columnistas de Psyciencia sobre los efectos de las pseudociencias
Mónica Lemos entrevistó a nuestras admiradas y queridas columnistas, Karemi Rodríguez Batista y Geraldine Panelli, para hablar sobre las pseudociencias y sus repercusiones en la salud mental en el blog Objetivo Tutti- Frutti. El artículo sintetiza y explica con facilidad qué son las pseudociencias, el falsacionismo de Popper y mucho más:
Geraldine:
“Cuando hablamos de pseudociencias nos referimos a todas las prácticas y disciplinas que realizan afirmaciones de las cuales no hay una comprobación científica correspondiente. Hoy por hoy encontramos en este haber disciplinas conocidas como a la homeopatía, a las terapias de vidas pasadas, a la bioneurodecodificacion, al psicoanálisis entre otros. Es realmente importante reconocer cuando hablamos de una disciplina científica, sobre todo en cuestiones de salud. Realizar un tratamiento no validado para una patología puede incrementar considerablemente los daños. En cuanto a los trastornos o afecciones mentales, un tratamiento inadecuado puede disminuir notablemente la calidad de vida del paciente y de su familia, perdiendo incluso la posibilidad de adquirir herramientas para una vida autónoma y socialmente adaptada.”
Karemi:
“(..) Nosotros, como psicólogos, tenemos la obligación de formarnos constantemente, de actualizarnos. Contamos con la división 12 de la APA (American Psychological Association), que aquí te adjunto, donde vienen indicadas las patologías y sus tratamientos con sus distintos niveles de evidencia, a tomar en cuenta de cara a la intervención con nuestros pacientes.
Sin embargo, seguimos encontrando, ahora mismo, muchos casos de personas que han abandonado un tratamiento psicológico, o peor aún, psiquiátrico en pos de una curación por imposición de manos, homeopatía, a manos de algún predicador sin escrúpulos, etc. Este es el peligro, no es tanto el dinero y tiempo que perdemos, no es el sentimiento de pérdida y frustración por haber fallado y seguir perdiendo nuestra salud (que ya esto de por si es bastante) es el que podemos agravarnos y según sea el caso, no existiría una vuelta atrás.”
Una enfermera italiana fingía vacunar a los niños pero en realidad tiraba los medicamentos a la basura
Necesitamos éxtasis y opioides en lugar de los antidepresivos y ansiolíticos
Guía de la UNICEF para tomar acciones sobre el abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes
¿Cuáles son las psicoterapias más eficaces para tratar el Trastorno Límite de la Personalidad?
Un poco más sobre CALMA: una herramienta para prevención del suicidio, de la mano de uno de sus creadores
¿A qué llamamos funciones ejecutivas?
Entrenamiento online: Terapia Breve Centrada en Soluciones con niños y adolescentes [sponsor]
El debate entre los padres sobre lo que es y lo que no es bullying
Sebastían A. Ríos para La Nación sobre el debate entre padres sobre lo que es el bullying y qué hacer cuando aparece:
Considerar el bullying «un problema de chicos» es uno de los principales obstáculos para su abordaje. Al hacerse a un lado, los padres validan el accionar de sus hijos y naturalizan la situación de maltrato. Pero en tiempos de redes sociales, esa ausencia se vuelve cada vez más peligrosa. «El bullying es hoy un tema ardiente. Y no porque se trate de un fenómeno nuevo, sino porque en los últimos tiempos se han multiplicado sus vías de acción y, por lo tanto, sus efectos psíquicos se hacen sentir con mayor crudeza», afirma la psicoanalista especialista en niñez y adolescencia Susana Mauer. «Las redes sociales se han convertido en un escenario privilegiado y maldito para accionar destructivamente sobre un compañero. El aparente anonimato del autor del acoso en el mundo virtual parece envalentonarlos con mayor facilidad a amenazar, inventar mentiras, a subir fotos inadecuadas de terceros, publicar información privada comprometida haciéndose pasar por otro. Un accionar impiadoso que entre los 9 y los 15 años se ha convertido en un fenómeno social endémico».
Pero más allá de lo poco aproximado o banalizado que sea el uso del término, lo cierto es que el bullying existe, que genera daño y que requiere de los padres atención y compromiso en su abordaje. Tanto de los padres de los chicos que lo sufren como -y es este generalmente el lado ausente- de los que lo ocasionan.
¿Se ha banalizado el término bullying?
María Antonia Osés, magíster en Lexicografía Hispánica y autora del primer Diccionario Paidós de bullying y ciberbyllying, opina sobre el tema: «El uso que se hace en general de las palabras relacionadas con esta temática no responde en todos los contextos a las definiciones precisas. Sin embargo, no me animaría a decir que se banaliza el uso de los términos, sino que se utilizan con significación aproximada -opina-. Si bien ya hay una realidad instalada en nuestras sociedades con manifestaciones de bullying, es un problema bastante nuevo. Y, como hablantes, nos expresamos utilizando muchas voces que tenemos a mano, ya sea porque las tomamos de los medios o porque las escuchamos casi a diario. Para dar un ejemplo de la vida cotidiana, en mi casa, cuando se sirve una porción de torta más pequeña a alguien, los chicos en seguida saltan diciendo: «Le hacen bullying a papá». Lo toman como sinónimo de discriminación o de una situación injusta».
Lo que aprendí con mi primera paciente con diagnóstico de Trastorno Límite de la Personalidad
La experiencia transformadora de atender pacientes, escrito por Nayeli Hernández para The Mind Proyect:
Con mi primera paciente TLP aprendí a ver la vida con diferentes matices de colores, más brillantes algunas veces, mas oscuros otras. Aprendí también a escuchar sin juzgar, aprendí a validar; aprendí a bailar entre emociones cambiantes sin tomarlo personal. Con mi primera paciente TLP conocí la belleza de la plena conciencia y la importancia de la autenticidad. La recompensa fue mía, no cabe duda. Y hoy en día le agradezco a mi primera paciente con diagnóstico de Trastorno límite de Personalidad, no sólo mi crecimiento profesional, pero mas allá de éste, le agradezco mi transformación personal.