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«Nos mató la convivencia» Análisis del incremento de divorcios durante la cuarentena
Evangelina Himitian escribió un notable artículo en el diario La Nación, que presenta las particularidades de los divorcios en la era de pandemia y las causas más frecuentes:
La relación de Juana y Manuel no atravesaba su mejor momento antes de la cuarentena, después de 16 años juntos y con dos hijos de 9 y 7 años. Pero la convivencia forzada 24 por 7 terminó de darle el golpe final. Se acabaron la tolerancia, la paciencia y las risas. «Nos mató la convivencia. Jamás habíamos pasado tantas horas del día juntos. Y tampoco somos los mismos que antes. Tener que trabajar, atender la casa, a los chicos, sin ayuda, ayudarlos con los Zoom, trabajar y sobrevivir fue demasiado. Después de casi dos meses de no hablarnos, hace dos semanas tuvimos una mediación y acordamos los términos de la convivencia hasta que termine la pandemia y podamos separarnos«, cuenta Juana, que es gerenta de marketing de una empresa alimentaria.
No es que no puedan divorciarse vía Zoom, como lo han hecho muchas parejas en este tiempo. Es que ahora es complicado resolver si venden la casa. Están trabajando con sus abogados en un exhaustivo pacto de convivencia, que indica quién tiene que hacerse cargo de cada cosa. Desde cocinar, las compras, conectarse a los Zoom con los chicos y hasta quién duerme en cada habitación. «Nos pusimos de acuerdo en dejar de pelear y eso ya es un montón. La mayoría de las cosas que figuran en el acuerdo, durante estos meses caían sobre mí. Fue demasiado», cuenta Juana.
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11 datos de la vacuna de Pfizer contra el COVID-19
Hay mucha expectativa sobre la nueva vacuna contra el COVID que fue desarrollada por Pfizer y BioNTech. La mayor parte de la información está disponible en revistas científicas, que utilizan un lenguaje especializado y un poco complicado para la población general. Para hacer la información más digerible, The New York Times ha resumido 11 puntos centrales con todo lo que se necesita saber.
El primer punto: Los resultados de las pruebas de efectividad
En julio, Pfizer y BioNTech iniciaron un ensayo clínico en la última etapa de una vacuna contra el coronavirus. La mitad de las personas recibieron la vacuna, mientras que la otra mitad recibió un placebo de agua salada. Las compañías esperaron a que la gente se enfermara para determinar si la vacuna ofrecía alguna protección.
Hasta ahora, 94 participantes de casi 44.000 se han enfermado de COVID-19. Una junta independiente de expertos analizó cuántas de esas personas recibieron la vacuna y cuántas el placebo. Ese análisis temprano sugiere que la vacuna tiene una eficacia superior al 90 por ciento.
Como es habitual en los ensayos clínicos, los datos fueron “cegados”, lo que significa que nadie, excepto la junta independiente —ni los voluntarios, ni los médicos, ni los altos ejecutivos de la compañía— sabe cuántas de las 94 personas enfermas por el virus recibieron la vacuna o el placebo. Sin embargo, dado que se estima que la vacuna tiene una efectividad superior al 90 por ciento, podemos asumir con seguridad que muy pocas personas que fueron vacunadas se enfermaron de COVID-19.