Apoyo académico de padres a hijos influye en la autoestima toda la vida
El suicidio no se puede predecir
Cómo el método Montessori transformó la educación
Raquel Lemos Rodríguez para La Mente es Maravillosa:
Afortunadamente, el método Montessori ha sobrevivido al paso del tiempo y hoy su espíritu forma parte de la estrategia educativa de diferentes colegios. Un tipo de formación donde se trabaja mucho con el juego, se favorece la independencia y autonomía del niño, y su interacción con elementos diversos que despierten su curiosidad. En definitiva, se aprovecha la inclinación natural hacia el juego y la diversión que se da en esta etapa para convertirlo en el principal motor educativo.
Sin embargo, a medida que nos sumergimos en la educación primaria el panorama cambia. Los niños se pasan horas sentados atendiendo a su profesor, recibiendo refuerzos por estarse quietos (o castigos por no hacerlo), no pudiendo hablar y teniendo que prestar atención durante periodos muy largos. Clases que se suceden unas tras otras, con una dinámica especializada en acabar con cualquier tipo de motivación intrínseca por el aprendizaje.
Excelente síntesis para conocer los principios básicos del método Montessori.
Ideas equivocadas sobre la depresión y su tratamiento (PDF)
Tener padres con problemas de alcohol incrementa el riesgo de violencia de pareja en la adolescencia
Las burlas y discriminación que sufren las personas con tartamudez
Francesco Rodella escribe para El País:
Frustración, miedo, rechazo, falta de comprensión y aislamiento son sentimientos que se asoman con mucha frecuencia en la vida de las personas con tartamudez. El desconocimiento sobre este trastorno, las bromas continuas y los prejuicios comunes dificultan su día a día. Muchas empresas rechazan sus candidaturas en las entrevistas o las apartan a puestos de poca responsabilidad: siete de cada diez aseguran sufrir discriminación laboral, según el estudio Las personas con tartamudez en España, realizado este año por asociaciones de apoyo a la discapacidad. Los expertos coinciden en denunciar que la sanidad pública no reconoce a las personas con tartamudez una discapacidad y no cubre sus tratamientos, dejando a este colectivo «en tierra de nadie».
La ketamina como remedio para las migrañas intratables
Enric Corbera ataca a los que se atreven a cuestionar a la bioneuroemoción
Cristian Reche para Economía Digital:
Corbera quiere eliminar el rastro de más de 300 páginas en la que se recogen testimonios de los que aparentemente fueron pacientes suyos. El documento, que cuenta con el respaldo de asociaciones como la fundación española contra el cáncer (FEFOC), reproduce también declaraciones vertidas por él mismo en algunos de sus cursos.
Pero, sin duda, el documento más estremecedor es el vídeo de una de sus expacientes, Maribel Candelas. La valenciana, enferma de cáncer, aseguró en una entrevista que había dejado la quimioterapia y se había entregado a la bioneuroemoción. Candelas falleció a los pocos meses de dejar la medicina convencional y Corbera retiró el clip alegando derechos de propiedad intelectual.
Aquí puedes leer el Dossier de 300 páginas en contra de la aberracción de la bioneuroemoción.
Se escuda al decir que la bioneuroemoción no es una terapia, sino simplemente un “método holístico”:
Su entorno, no obstante, siempre ha defendido que «la bioneuroemoción no es ni una terapia ni un tratamiento, porque su objetivo nunca ha sido curar o aliviar una enfermedad o sintomatología». Asimismo, insisten en que nunca ha recomendado dejar la quimioterapia ya que el de Corbera es un «método integrador y holístico que trabaja las emociones y que, aplicada al ámbito de la salud, es sumatoria de los tratamientos convencionales”.
Pero vean con sus propios ojos las salvajidades pseudocientificas sobre la osteoporosis y el cáncer que salen de la boca de este señor :
Aquí hay otro donde dice que hay personas que se curan con solo ver sus videos:
Parte de la culpa la tienen los propios psicólogos y universidades que han legitimizado a esta charlataneria al invitarlos a sus conferencias “científicas” de psicología.
¿Hasta cuando vamos a seguir dandole paso a los charlatanes dentro de las instituciones educativas? Tenemos que parar con el rancio pensamiento del «todo suma», especialmente cuando esos «métodos» son una aberración al conocimiento y desarrollo científico.
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El abandono tras perder a un hijo
Clara Marín escribe para El Mundo:
«Yo tenía un hueco en el vientre que al principio me resultaba insoportable. ¡Cómo se puede vivir, amar, trabajar, criar o disfrutar cuando tienes un agujero? Estás rota, no estos entera. Al final acepté que no iba a rellenarse ese agujero. Nunca. Un día, de pronto, caн en la cuenta con mucha emoción de que un agujero no tiene por qué ser algo tétrico, estéril, triste y negro. Un agujero es el hueco de la guitarra, es una maravillosa caja de resonancia. No podría ser mi hueco del vientre la caja de resonancia para el dolor de otros?»
Y:
«Yo hoy afirmo sin que me de ninguna vergüenza que volvería a gestar y parir a mis hijos, y sé que a muchos esto les parecer una locura. Evidentemente, yo quería que estuvieran vivos, por supuesto, pero si me dieran a elegir entre no haberlos tenido nunca y esto, elegiría esto, porque mis hijos me han dado mucho amor». Juan, su ‘bebé arcoíris’ es solo una muestra de ese amor del que habla. «Se llama así a los niсos que nacen después de una muerte perinatal, porque aunque todavía está lloviendo, sale el sol»
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En defensa de la tesis y en contra de la universidad como expendedora de títulos
Critica Ácida escribió:
Existe una tendencia en las universidades a eliminar la tesis como requisito para obtener el grado de licenciatura, y en algunos casos también para obtener la maestría. Esta lógica está convirtiendo a las universidades en meras expendedoras de títulos, pues se ha instalado la práctica de favorecer la “eficiencia terminal”, es decir, si ingresan 100 que egresen 100, no importa cómo. Por lo tanto se reblandecen los criterios de evaluación, a los alumnos ya no se les trata de enseñar a que desarrollen conocimiento, sino que adquieran competencias (se les enseña la técnica, pero no los porqués de la técnica ni de dónde deriva, si es buena o mala, etc.).
Y añade:
Se me dirá que el promedio universitario, derivado de las buenas calificaciones a lo largo de los años en las aulas universitarias es suficiente para evaluar la ideoneidad para obtener un título. Nada más falso, un buen promedio bien puede reflejar la buena calidad de un estudiante, pero no sabemos si fue solo por “cumplir” o por desarrollar criterio propio. Además en cuatro o cinco años el alumno pudo obtener buenas notas con profesores exigentes pero también con los mediocres. Un alumno que obtuvo buenas notas en las aulas, desarrollará con mejor éxito entonces una tesis, y ese conocimiento tendrá mayor valor que un simple promedio. Un buen alumno que mantuvo un promedio a lo largo de su carrera, querrá sobresalir mucho más, y elaborar una tesis lo pondrá por encima de los otros muchos que también tuvieron buen promedio, pues habrá de desarrollar sus propias ideas, demostrar que sabe y puede escribir sobre las materias que supone reflejan el título al que aspira.
Los estudiantes ven a la tesis como un obstáculo, un proceso burocrático, largo e innecesario para obtener su titulo. Muchos dirán que lo importante es graduarse, no importa como. En mi opinión y hablando desde el campo de la psicología, creo que la eliminación de la tesis como requisito ha perjudicado profundamente el desarrollo y la producción científica de la psicología en América Latina. La mayoría de los estudiantes la ven como un obstáculo, como un requisito académico innecesario para recibirse, cuando en realidad les ayudará a desarrollar el pensamiento analítico, la capacidad de expresarse a través de la palabra escrita y en consecuencia será capaz de capitalizar su conocimiento como ninguna otra materia universitaria.
Defendamos la tesis, exijamos que los estudiantes investiguen, que se atrevan a leer las investigaciones y colaborar con el desarrollo de la psicología con todo su esplendor.