Metaanálisis proporciona fuerte evidencia de una relación negativa entre inteligencia y religiosidad
¿Puede la ayahuasca ayudar a combatir el suicidio?
Normas APA 7.ª edición: 12 cambios que debes conocer
Seis fallos de la memoria que nos preocupan y, en realidad, son normales
Buena síntesis de Verónica Palomo y Andrés Masa en El País, sobre seis fallos de memoria muy comunes pero que suelen preocupar a las personas:
El motivo de muchos de los fallos de memoria comunes está en la falta de atención, muy frecuente en acciones mecánicas o que implican repetición. «Ser incapaz de recordar dónde aparcamos el coche o perder el hilo del discurso en el transcurso de una conversación son lo que los médicos llamamos lapsos atencionales, pero no son fallos de memoria genuinos y, en general, no deben alarmarnos», explica el director de la unidad de Investigación y tratamiento de los trastornos de la memoria del Centro Integral de Neurociencias HM CINAC, Javier Olazarán. Por esa razón tener un lugar para guardar cada cosa y usarlo suele ayudar a no tener que buscar las llaves cada vez que sales de casa.
Lee el artículo completo para que conozcas los seis fallos.
II Gran Cumbre Virtual del Cerebro y Memoria
La diferencia entre amor sano e insano
Pacientes con anorexia nerviosa atípica enfrentan mayores riesgos de salud
Espejito, espejito… ¿Nos percibimos más bonitos de lo que somos?
Intervenciones para promover la comunicación social en niños con trastornos del espectro autista
Terapia dialéctico conductual se muestra eficaz para reducir conductas autolesivas e intentos de suicidio
Comunicación efectiva para el líder actual
Uso de pantallas asociado con cambios estructurales en el cerebro de los niños
Cannabinoides no sirven para tratar los trastornos mentales
¿De los fracasos se aprende? Fallar algunas veces parecería optimizar el aprendizaje
Vulnerabilidad no es sinonimo de debilidad
Lindo artículo de Clotilde Sarrió sobre la diferencia entre vulnerabilidad y debilidad:
Quienes ridiculizan o infravaloran a quienes exhiben fácilmente su sensibilidad, propician la inercia de aprovecharse de las personas extravertidas al dar por supuesto que ser sensible es ser débil y por lo tanto vulnerable, cuando la realidad demuestra que no siempre es así, algo que puede producir graves fiascos que reviertan contra quienes tienen esta falsa creencia.
Sin embargo, para muchos, la sensibilidad es un motivo de vergüenza que les dificulta en la comunicación sobre todo cuando entran en juego los sentimientos.
Buena parte de culpa de esta vergüenza la tiene el cliché de la vulnerabilidad que se atribuye a quienes exteriorizan los sentimientos. Es por ello que quienes consiguen abandonar esta creencia impuesta —las más de las veces se logra a través de psicoterapia— experimenta un bienestar, seguridad, madurez y firmeza hasta entonces desconocidas.
Otra consecuencia es que el paciente se sentirá capaz de conectar de nuevo con las emociones que mantuvo soterradas. Esto permitirá que florezca una sensibilidad, que en un principio, tal vez le desconcertará (puede incluso creer que ha empeorado), cuando en realidad se trata de un signo de mejoría que podrá disfrutar al aplicar las nuevas habilidades adquiridas y poder sentir de otro modo.