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  • Ciencia

Investigaciones psicológicas que nos ayudan a entender el impacto del COVID-19

  • 06/05/2020
  • Alejandra Alonso

La pandemia nos ha puesto en una situación única y sin precedentes. Definitivamente representan un desafío complejo que no sabemos muy bien cómo manejar.

Tal vez los datos más útiles con los que contamos por ahora provienen de un gran cuerpo de estudios sobre respuestas y consecuencias psicológicas y conductuales en desastres. Entre los hallazgos encontramos que:

1. Las redes sociales podrías aumentar la ansiedad más que los medios tradicionales

Luego de la emergencia por el virus Zika en 2016, Chan, Winneg, Hawkins, Farhadloo, Hall Jamieson y Albarracín (2018) investigaron los efectos de los medios en la percepción de riesgo y conductas relacionadas al Zika en Estados Unidos. Leer sobre el tema en redes sociales se correlacionó con un mayor nivel de percepción de riesgo. Por otro lado, los medios tradicionales se correlacionaron con comportamiento protector, aunque dicho vínculo se observaba mayormente en poblaciones vulnerables.

Sin embargo, el psicólogo Paul Slovic opina que en esta pandemia el bombardeo constante de información en medios tradicionales es distinto y ese volumen de noticias puede ser un problema.

2. Demasiada exposición a los medios de cualquier tipo puede afectar la salud mental

La cantidad de tiempo que nos exponemos a los medios también importa. Holman, Garfin y Cohen Silver (2013) evaluaron si la exposición repetida a los medios durante el bombardeo del maratón de Boston se vinculaba con estrés agudo, comparado con el impacto de la exposición directa (es decir los que estuvieron en o cerca del bombardeo). Los resultados indicaron que la repetida exposición en los medios resultaba en un estrés agudo más alto que la exposición directa.

Por otro lado, durante la crisis por Ebola en 2014 (que recibió atención sin precedentes en Estados Unidos), Thompson, Garfin, Holman y Cohen Silver (2017) examinaron correlaciones teóricamente derivadas de la respuesta psicológica a la crisis, incluida la exposición a los medios relacionada con el Ébola, antecedentes previos de salud mental y la respuesta al estrés ante un trauma colectivo anterior reciente (el bombardeo antes mencionado). El estrés agudo sufrido durante el bombardeo, sumado a la exposición a noticias sobre Ebola aumentaban las preocupaciones de contraer Ebola. Y la exposición a los medios durante dicha crisis de salud pública se asociaba a efectos psicológicos negativos incluso en personas con bajo riesgo de contraer Ebola.

Es decir que es sabio seguir los consejos sobre consultar fuentes confiables y ser conscientes de la cantidad de tiempo que le dedicamos a las noticias sobre el Covid-19.

3. Buscar información confiable es importante

La mayoría de las personas son buenas evaluando riesgos cuando la información es certera y efectiva, concluye una investigación realizada por Fishhoff, Wong-Parodi, Garfin y Holman (2017) luego de la crisis de salud pública por Ebola. Además, las personas prefieren que la información sea transmitida de forma honesta y precisa, aunque preocupe a la gente.

4. La falta de control alimenta el estrés

Slovic escribe: “Juzgamos el riesgo por nuestros sentimientos más que por la observación de datos y estadísticas y evidencia.”

El miedo puede aumentar nuestra percepción de riesgo y, según Slovic (2006), ciertos factores pueden incrementar el miedo: una nueva amenaza, cuando percibimos poco control sobre la amenaza y cuando hay una sensación de pavor (como la exposición a historias alarmantes de enfermedad y muerte).

La pandemia actual tiene todos los ingredientes necesarios para hacer que nuestra alarma suene. Esto de ninguna manera significa que estemos exagerando. Lo sucedido en países como Italia nos muestra la rapidez con la que podríamos entrar en crisis, no tenemos una idea de qué pasará y es apropiado preocuparse ahora, dice Slovic.

5. Gestionar el estrés pronto podría prevenir problemas a largo plazo

Una revisión sistemática encontró que las personas que experimentaron estrés agudo luego de un evento traumático eran más propensas a presentar ciertos problemas de salud mental y física a largo plazo. Entre ellos: salud física deteriorada, mayor dolor y discapacidad, menor calidad de vida e incremento en el riesgo de mortalidad, depresión, ansiedad y conflictos familiares (Garfin, Thompson y Holman, 2018).

6. Las necesidades de los trabajadores de salud

El brote de SARS en 2003 se asoció a estrés a largo plazo en trabajadores de la salud (Maunder, Leszcz, Savage, Adam, Peladeau, Romano, Rose y Schulman, 2008). Dichos autores recomiendan mejorar la resiliencia en este valioso grupo de trabajadores, con programas terapéuticos como los de evaluación de estrés y afrontamiento descritas por Folkman y Greer (2000) y utilizando principios de Primeros Auxilios Psicológicos.

7. La cuarentena y el aislamiento podrían incrementar resultados negativos

Algunos de los efectos psicológicos reportados incluyen síntomas de TEPT, confusión y enojo (Brooks, Webster, Smith, Woodland, Wessely, Greenberg y Rubin, 2020). Los autores recomiendan que los gobiernos reduzcan la cuarentena tanto como se pueda, provean información clara y fundamentada sobre protocolos a seguir y se aseguren de que las personas en cuarentena tengan los suministros necesarios.

En cuanto a los niños y niñas, sus madres y padres cumplirán un rol clave durante el distanciamiento físico, siendo la fuente más cercana para buscar ayuda. Facilitar la comunicación, modelar conductas saludables, utilizar habilidades de crianza efectivas, monitorear el desempeño y comportamiento, respetar la identidad y necesidades de niñas y niños, ayudarles a desarrollar habilidades de autodisciplina, conversar sobre noticias e información que puedan causar temor, mejorar la interacción familiar, mejorar habilidades de autosuficiencia y aumentar la cantidad de actividades familiares, son algunas de las cosas que los padres y madres pueden tener en cuenta para dar apoyo a sus hijos (The Lancet, 2020).

Fuente: American Psychological Association

  • Ciencia

Efectividad del distanciamiento social en el lugar de trabajo para reducir la transmisión de un virus

  • 06/05/2020
  • Maria Fernanda Alonso

Ante la aparición de un virus, la posibilidad de inmunizar a la especie a través de una vacuna puede demorar 6 meses o más. Sin embargo, existen otros medios de protección cuya implementación inmediata es factible y tienen un gran potencial protector, sobre todo en aquellos espacios que naturalmente son zonas de contacto humano cotidiano. Un estudio encontró que establecer medidas de distanciamiento social en el lugar de trabajo se muestra efectivo para frenar la propagación de un virus y su efectividad se potencia cuando la medida es acompañada por otras adicionales (Ahmed et al., 2018). 

Los investigadores se propusieron examinar la efectividad del distanciamiento social en el lugar de trabajo para frenar la propagación de una pandemia de gripe. Con ese fin, exploraron los resultados de 15 estudios que examinaron el distanciamiento social en los lugares de trabajo fuera del sector de la salud. Doce estudios fueron estudios de modelado, lo que significa que utilizaron datos científicos para hacer predicciones. Nueve fueron estudios epidemiológicos basados ​​en entornos reales. Los orígenes de los estudios variaron desde América del Norte, Europa, Asia y Australia.

Los investigadores utilizaron un número de reproducción (R0) para denotar la transmisibilidad de un virus dado. El número asignado representaba el número promedio de casos secundarios resultantes de un solo caso de infección.

Los resultados mostraron que para los estudios que modelaron un número de reproducción menor a 1.9, “las medidas de distanciamiento social en el lugar de trabajo solas (intervención única) mostraron una reducción media del 23% en la tasa de ataque de influenza acumulada en la población general.” Cuando el distanciamiento social en el lugar de trabajo se combinó con intervenciones adicionales (por ejemplo, cierre de escuelas, contacto comunitario reducido y tratamiento farmacéutico), esta reducción media saltó al 75%.

Un retraso en el inicio del distanciamiento social en el lugar de trabajo, así como un menor cumplimiento de las intervenciones, redujeron la efectividad en los estudios de modelado. Los investigadores sugieren varias razones para esto.

«El desencadenamiento retrasado del distanciamiento social en el lugar de trabajo impide la oportunidad de afectar los casos que ya han ocurrido y representa una oportunidad perdida para disminuir la transmisión adicional,» resaltan. 

Además, sugieren que iniciar el distanciamiento social prematuramente también puede reducir la efectividad, al causar «fatiga de intervención» y disminuir el cumplimiento de las medidas de distanciamiento.

Cuatro estudios de modelado y un estudio epidemiológico proporcionaron evidencia de que el distanciamiento social en el lugar de trabajo puede retrasar el pico de un virus, mostrando un retraso medio de seis días con intervención en comparación con la no intervención. 

Los estudios epidemiológicos que observaron el distanciamiento en el lugar de trabajo durante la influenza A (H1N1) de 2009 también mostraron una reducción en la seroconversión, que se da cuando el sistema inmunitario comienza a producir anticuerpos después de infectarse con un virus. Además mostraron una disminución en la enfermedad similar a la gripe. Sin embargo, los investigadores reconocen posibles sesgos en los tres estudios epidemiológicos. Solicitan investigaciones futuras para emplear más estudios epidemiológicos y examinar el distanciamiento social en una diversidad de entornos laborales.

Proyectar estos hallazgos a pandemias futuras resulta desafiante, sostienen los investigadores, y advierten que «debido a que la efectividad del distanciamiento social en el lugar de trabajo dependerá de muchos factores, incluidos R0, el momento de la implementación y el cumplimiento, es difícil estimar la magnitud probable del impacto en una pandemia futura.»

Aún así, concluyen que una combinación de distanciamiento social en el lugar de trabajo con estrategias adicionales de intervención comunitaria será más efectiva para reducir la transmisión del virus.

Referencia bibliográfica:

Ahmed, F., Zviedrite, N., & Uzicanin, A. (2018). Effectiveness of workplace social distancing measures in reducing influenza transmission: a systematic review. BMC Public Health, 18(1), 518. https://doi.org/10.1186/s12889-018-5446-1

Fuente: Psypost

  • Recursos

Normas APA 7.ª edición: formato de página

  • 06/05/2020
  • Equipo de Redacción

El formato APA es una de los estilos de presentación de trabajos e investigaciones más importantes y usados en el mundo. La nueva versión del manual (7.ª) hace poco fue publicada con la intención de facilitar y simplificar la redacción y preparación de artículos de investigación y trabajos de estudiantes. La APA en su versión web ofrece una amplia variedad de recursos para guiar a los investigadores en el proceso de redacción pero todos están en inglés. En Psyciencia hemos traducido y adaptado la sección formato de página para que puedas empezar a utilizar el nuevo estilo.

La traducción y adaptación fue realizada por Alejandra Alonso y María Fernanda Alonso. Edición y diseño por David Aparicio.

Orden de las páginas

Todos los documentos incluyen una página de título, texto y referencias. Pueden incluir elementos adicionales, como tablas y figuras, dependiendo de la asignación. Los trabajos de los estudiantes generalmente no incluyen un resumen a menos que se solicite.

Organice las páginas de un documento de estilo APA en el siguiente orden:

  1. Portada
  2. Resumen
  3. Texto
  4. Referencias
  5. Notas al pie de página
  6. Tablas
  7. Figuras
  8. Apéndices

En general, comience cada sección en una página nueva. Sin embargo, el orden de las páginas es flexible en los siguientes casos:

  • Tablas y figuras: incrusta las tablas y figuras en el texto después de que se mencionen por primera vez, o coloque cada tabla y luego cada figura en páginas separadas después de las referencias. Si aparece una tabla o figura incrustada en la misma página que el texto, colóquela en la parte superior o inferior de la página e inserte una línea en blanco a doble espacio para separar la tabla o figura del texto adyacente.
  • Nota al pie de página: use la función de notas al pie de página de su programa de procesamiento de texto para insertar una nota al pie en la parte inferior de la misma página en que se encuentra el texto al que la nota corresponde, o enumere las notas al pie en una página separada después de las referencias.

Los trabajos como disertaciones y tesis pueden requerir elementos adicionales que no se enumeran aquí. Siga las pautas de su institución para ordenar las páginas de una disertación o tesis.

Configurando la portada

El estilo APA incluye dos tipos de portada: portada del estudiante, portada profesional.

Portada del estudiante

La portada del estudiante incluye el título del trabajo, los nombres de los autores, nombre de la facultad, universidad, nombre del curso, nombre del docente, la fecha de vencimiento del trabajo y número de página, como se muestra en el siguiente ejemplo.

Portada del estudiante, formato APA séptima edición.

Descarga la plantilla de portada del estudiante en formato DOCX.

Normas generales: el tamaño de página en todo el documento es tamaño carta (8,5 x 11,0 pulgadas) y los márgenes de 1 pulgada (2.54cm).

Pautas para dar formato a cada elemento de la portada del estudiante.

Elementos de portada del estudiante, formato APA séptima edición.

Portada profesional

Portada profesional, formato APA séptima edición.

Descarga la plantilla de portada profesional en formato DOCX.

Describimos los elementos particulares de la portada profesional.

Elementos de portada profesional, formato APA séptima edición.

Fuente

Se permite una variedad de fuentes en los documentos de estilo APA. Las opciones de fuente incluyen lo siguiente:

  • Fuentes sans serif como Calibri de 11 puntos, Arial de 11 puntos o Lucida Sans Unicode.
  • Fuentes serif como Times New Roman de 12 puntos, Georgia de 11 puntos o Computer Modern normal (10 puntos) (la fuente predeterminada para LaTeX).

La APA recomienda estas fuentes porque son legibles, están ampliamente disponibles y porque incluyen caracteres especiales como símbolos matemáticos y letras griegas. Históricamente, las fuentes sans serif se han preferido para trabajos en línea y las fuentes serif para trabajos impresos; sin embargo, las resoluciones de pantalla modernas generalmente pueden acomodar cualquier tipo de fuente, y las personas que usan tecnologías de asistencia pueden ajustar la configuración de la fuente a sus preferencias.

Use la misma fuente en todo el documento, con las siguientes excepciones:

  • Figuras: dentro de las imágenes de figuras, use una fuente sans serif con un tamaño de letra entre 8 y 14 puntos.
  • Código de la computadora: para presentar el código de la computadora, use una fuente monoespacial como Lucida Console de 10 puntos o Courier New de 10 puntos.
  • Nota al pie de página: al insertar notas al pie con la función de su programa de procesamiento de texto, use la configuración de fuente predeterminada. La fuente de la nota al pie de página puede ser más pequeña que la fuente del texto (y tener un espaciado de línea diferente), y no es necesario cambiarla.

Encabezado de página

El encabezado de la página aparece dentro del margen superior de cada página del documento.

  • Para los trabajos de los estudiantes, el encabezado de la página consiste únicamente en el número de la página.
  • Para documentos profesionales, el encabezado consiste en el número de página y el encabezado.

Número de página

Siga estas pautas para incluir números de página en documentos de estilo APA tanto para estudiantes como para profesionales:

  • Use la función de numeración de páginas de su programa de procesamiento de texto para insertar números de página En Word: _insertar _- número de página.
  • Inserte los números de página en la esquina superior derecha. El número de página debe aparecer en todas las páginas.
  • La página de título lleva el número de página 1.
Número de página en Microsoft Word.

Encabezado

El encabezado es una versión abreviada del título de su trabajo (o el título completo si el título ya es corto). No se requiere el encabezado para los trabajos de los estudiantes, a menos que el instructor o la institución lo soliciten. Por lo tanto, solo los documentos profesionales incluyen un encabezado. En Word: insertar – encabezado.

Encabezado en Microsoft Word.

Siga estas pautas para incluir un cabezal móvil en un documento de estilo APA:

  • Escriba el encabezado en mayúscula.
  • Asegúrese de que el encabezado no tenga más de 50 caracteres, incluidos espacios y signos de puntuación.
  • Evite usar abreviaturas en el encabezado.
  • El encabezado aparece en el mismo formato en cada página, incluida la portada.
  • No utilice la etiqueta «Encabezado:» antes del encabezado de ejecución.
  • Alinee el encabezado con el margen izquierdo del encabezado de página, frente al número de página alineado a la derecha.
Ejemplo de encabezado en portada profesional, formato APA séptima edición.

También puedes revisar el documento de muestra para ver cómo aparece el encabezado y el número de página en los documentos de estilo APA.

Interlineado

En general, se utiliza el interlineado doble en todas las partes de un documento de estilo APA, incluido el resumen, el texto, citas en bloque, números de tablas y figuras, títulos y notas y lista de referencias (incluidas entre y dentro de las entradas). No agregue espacio adicional antes o después de los párrafos. Para configurarlo en Word debes hacer click en formato – párrafo – interlineado.

Instrucción para usar interlineado doble en Microsoft Word.

Las excepciones al doble espacio entre líneas son las siguientes:

  • Portada: inserte una línea en blanco a doble espacio entre el título y la línea del nombre del autor. Para trabajos profesionales, incluya también al menos una línea en blanco a doble espacio sobre la nota del autor (los documentos de los estudiantes no incluyen notas del autor). Doble espacio en el resto de la portada.
  • Tablas: el cuerpo de la tabla (celdas) puede estar a espacio simple, a medio espacio o a doble espacio, según cuál sea el diseño más efectivo para la información. Doble espacio en el número de la tabla, el título y las notas.
  • Figuras: las palabras dentro de la parte de la imagen de una figura pueden ser de un solo espacio, un espacio y medio o doble espacio, dependiendo de cuál sea la más efectiva diseño para la información. Doble espacio en el número de la figura, el título y las notas.
  • Notas al pie: Al insertar notas al pie con la función de notas al pie de su programa de procesamiento de texto, use la configuración de fuente predeterminada (generalmente con un solo espacio y una fuente ligeramente más pequeña que el texto).
  • Ecuaciones mostradas: Está permitido aplicar un espacio triple o cuádruple en circunstancias especiales, como antes y después de una ecuación mostrada.

La APA explica que estas pautas se aplican a los documentos en estilo APA de los estudiantes y a los escritos que se envían para su publicación. Pero si estás utilizando estilo APA en otro contexto (por ejemplo, en un sitio web o en una publicación formal), puede ser apropiado un espacio diferente entre líneas.

Márgenes

Use márgenes de 1 pulgada (2.54 cm) en cada lado de la página para un documento en estilo APA. En Word puedes cambiar los márgenes en formato – diseño de documento:

Instrucciones para modificar márgenes en Microsoft Word.

Sin embargo, si está escribiendo una disertación o tesis, su asesor o institución puede especificar diferentes márgenes (por ejemplo, un margen izquierdo de 1.5 pulgadas ( 3.81 cm) para acomodar la encuadernación).

Alineación de párrafo y sangría

El estilo APA incluye pautas para la alineación de párrafos y las sangrías con el fin de garantizar que los documentos estén formateados de manera coherente y legible. Todos los autores deben seguir estas pautas.

Alineación de párrafo

Alinee el texto de un documento de estilo APA con el margen izquierdo. Deje el margen derecho desigual, o «irregular». No utilice la justificación completa para los trabajos de estudiantes o escritos que se envían para su publicación.

Alineación de párrafo en Microsoft Word.

No inserte guiones (saltos manuales) en palabras al final de la línea. Sin embargo, es aceptable si su programa de procesamiento de texto inserta automáticamente saltos en hipervínculos largos (como en un DOI o URL en una entrada de la lista de referencias).

Sangría de párrafo

Utilice sangría en la primera línea de cada párrafo del texto a 0.5 pulgadas (1.27 cm) del margen izquierdo. Use la tecla de tabulación o la función automática de formateo de párrafos de su programa de procesamiento de texto para lograr la sangría (la configuración predeterminada probablemente ya sea 0.5 pulgadas). No use la barra espaciadora para crear sangría.

Instrucciones para modificar sangría en Microsoft Word.

Las excepciones a estos requisitos de formato de párrafo son las siguientes:

  • Portada: para trabajos profesionales, el título (en negrita), el nombre del autor y las afiliaciones deben centrarse en la portada. Para los trabajos de los estudiantes, el título (en negrita), el nombre del autor, las afiliaciones, el número y nombre del curso, el instructor y la fecha de vencimiento de la tarea deben centrarse en la portada.
  • Etiquetas de sección: etiquetas de sección (por ejemplo, «Resumen», «Referencias») debe estar centrado (y en negrita) .
  • Resumen: la primera línea del resumen debe estar al ras de la izquierda (sin sangría).
  • Citas de bloque: poner sangría a una cita de bloque completo a 0.5 pulgadas del margen izquierdo. Si la cita en bloque abarca más de un párrafo, la primera línea del segundo y los párrafos posteriores de la cita en bloque deben tener una sangría adicional de 0.5 pulgadas, de modo que esas primeras líneas tengan sangría en un total de 1 pulgada. Puedes ver un ejemplo en el documento oficial de la APA.
  • Encabezados: los encabezados de Nivel 1 debe estar centrados (y en negrita), y los encabezados de Nivel 2 y 3 deben estar alineados a la izquierda (y en negrita o negrita cursiva, respectivamente). Los encabezados de los niveles 4 y 5 tienen sangría igual que los párrafos regulares.
  • Tablas y figuras: los números de tabla y figura (en negrita), los títulos (en cursiva) y las notas deben estar al ras de la izquierda.
  • Lista de referencias: las entradas de la lista de referencias deben tener una sangría colgante de 0.5 pulgadas.
  • Apéndices: las etiquetas y títulos de los apéndices deben estar centrados (y en negrita).

Títulos

Los títulos identifican el contenido dentro de las secciones de un documento.Deben ser descriptivos y concisos. Los títulos que tienen buen formato y están claramente redactados.

Niveles de los títulos

Hay cinco niveles de encabezados en el estilo APA. El nivel 1 es el nivel más alto o principal del título, el nivel 2 es un subtítulo del nivel 1, el nivel 3 es un subtítulo del nivel 2, y así sucesivamente hasta los niveles 4 y 5.

El número de títulos para usar en un documento depende de la longitud y complejidad del trabajo.

  • Si solo se necesita un nivel de encabezado, use el nivel 1.
  • Si se necesitan dos niveles de encabezado, use los niveles 1 y 2.
  • Si se necesitan tres niveles de encabezado, use los niveles 1, 2 y 3 (y así sucesivamente).

Use sólo la cantidad de títulos necesarios para diferenciar secciones distintas en su trabajo; es posible que los trabajos cortos de estudiantes no requieran ningún título. Además, evite estos errores comunes relacionados con los títulos:

  • Evite tener solo un título de sub-sección dentro de una sección, como en un esquema.
  • No etiquete los títulos con números o letras.
  • Utilice interlineado doble en títulos; no cambie a espaciado simple entre títulos.
  • No agregue líneas en blanco encima o debajo de los títulos, incluso si un título cae al final de una página.

Formato de los títulos

La siguiente tabla demuestra cómo dar formato a los títulos con estilo APA.

Niveles de títulos, fomrato APA séptima edición.

Recursos adicionales

  • En formato PDF:
    • Ejemplo completo de trabajo de estudiante en estilo APA (Inglés)
    • Ejemplo completo de trabajo profesional en estilo APA (Inglés)
  • En formato DOCX
    • Ejemplo de trabajo de estudiante en estilo APA
    • Ejemplo de trabajo profesional en estilo APA
  • Acceso gratuito a material y manuales de la APA durante la pandemia por coronavirus

Fuente: APA Style

  • Ciencia

Autocuidado del psicólogo durante la pandemia por COVID-19

  • 05/05/2020
  • Alejandra Alonso

El trabajo del psicólogo conlleva un nivel de complejidad más grande durante esta pandemia: estamos viviendo las mismas dificultades que el resto del mundo, sin embargo debemos dar apoyo a nuestros pacientes a la vez que tratamos de navegar esta situación y las preocupaciones asociadas.

El psicólogo no debe descuidar su autocuidado, que durante la pandemia consiste en seguir las mismas recomendaciones que les hemos dado a otros. La APA sugiere:

Priorizar

La Dra. Laura Boxley recomienda hacer una lista personal de prioridades, donde decidas que cosas puedes delegar o posponer. En tu horario agrega acciones relacionadas al autocuidado, no lo veas como algo trivial ya que será clave para afrontar esta situación.

Ser flexible

Para los que hacen clínica esto podría significar probar la modalidad de telepsicología (siguiendo las recomendaciones de aquellos que tienen experiencia en el tema y las guías) o retomar estudios. Para los que hacen investigación, Jeff Zacks recomienda hacer cosas que se suelen empujar para después, como análisis de datos y redacción.

Mantener una rutina

Muchos encuentran que hacerse un almuerzo para llevar y vestirse con ropa de trabajo les da una sensación de normalidad y estabilidad, que contrarresta los sentimientos disparados por la anormalidad de la situación que vivimos hoy.

Crear un espacio de trabajo separado

Tal vez ya lo has notado, pero al trabajar en casa es posible que sentimos que los límites entre el trabajo y la vida privada se van desvaneciendo. La psicóloga Nathaly Shoua-Desmarais cuenta que ella podría estar frente a la computadora todo el día. Para lograr una separación, ella recomienda crear un área destinada al trabajo, aunque sea en una esquina de la sala de estar de espaldas al resto del salón. También agrega que es importante que el dormitorio sea un espacio personal, dentro de lo posible.

Hacer ejercicio

Hay muchas formas de ejercitar en casa que puedes adaptar a tu situación particular. Se han publicado diversas rutinas en Instagram y Youtube. Además existen varias aplicaciones para hacer ejercicio que están ofreciendo planes gratis. Es posible que el gimnasio al que usualmente asistes también esté dando clases en línea. Incluso el baile es una actividad física muy eficaz.

Mantenerse conectado

El distanciamiento es físico solamente, podemos seguir comunicándonos con nuestros seres queridos, grupos de amigos, compañeros de trabajo e incluso iglesia. Aplicaciones de videollamada como Zoom, Skype y Google Hangouts ayudan a las personas a mantener el contacto y hasta sentirse más unidas durante el distanciamiento.

Limitar el consumo de noticias

Debes decidir en qué momento del día mirarás las noticias y por cuánto tiempo y comprometerte con esa decisión (si es difícil, pide ayuda a un amigo o familiar).
También es importante revisar solo fuentes confiables.

Practicar mindfulness y otras técnicas de relajación

Muchas investigaciones sugieren que practicar mindfulness es util para reducir los niveles de ansiedad (1, 2, 3, 4, 5). Y existen varias aplicaciones que puedes utilizar, en español contamos con: Intimind, Lojong, Meyo, Mindfulness audio guides, Headspace en español, o puedes utilizar los audios de Fabián Maero.

Aprende algo nuevo

Si te encuentras con un poco más de tiempo libre, podría ser un buen momento para aprender algo. Debido a la pandemia ahora contamos con muchos webinars gratuitos de temas variados. Otros recursos que puedes revisar son Coursera y Edx. Elige algo que te interese y disfrutes. Aprender cosas nuevas también te ayudará a distraerte de las noticias y de tus preocupaciones.

Adicionalmente recomiendo los siguientes podcasts que están muy interesantes: Las perras de Pavlov, Psicología para escépticos y Alguien quiere pensar en los niños.

No seas duro contigo mismo

Jaime Castillo escribe en su cuenta de instagram findyourshinetherapy: «A mis colegas terapeutas, un recordatorio de que ser terapeuta no te exime de las respuestas al trauma. Si te estás cuestionando tus habilidades para ayudar ahora, está bien. Si no mostraste una empatía, reflexión y replanteos perfectos, está bien. Si fracasaste en algo, está bien. Nuestros clientes no necesitan un robot perfecto, necesitan que estés presente en toda tú humanidad.”

Se amable contigo misma/o. No ser tan productivo como antes en estos momentos anormales, está bien.

Maten el contacto con tus colegas

Es bueno estar pendientes de nuestros colegas y hacerles saber que también nosotros estamos teniendo dificultades, como forma de normalizar. Adicionalmente, es una forma de fortalecer relaciones.

Fuente: American Pychological Association

  • Ciencia

Vivir experiencias adversas en la infancia incrementa riesgo de enfermedades cardíacas

  • 05/05/2020
  • Maria Fernanda Alonso

¿Es la infancia una etapa determinante de la vida? Investigaciones nos muestran que lo que sucede, y lo que no sucede, durante ese período, puede tener gran impacto en los años venideros. Así, se ha relacionado la falta de sueño durante la niñez con el posterior desarrollo de problemas de salud mental; la exposición al humo del cigarrillo durante los primeros años de vida se ha vinculado a problemas de hiperactividad y conducta; e incluso sin haber sufrido estrés extremo en esta etapa, el procesamiento emocional puede verse afectado.

Un nuevo estudio encontró que los niños que experimentan trauma, abuso, negligencia y disfunción familiar tienen un mayor riesgo de tener enfermedades cardíacas entre los 50 y 60 años (Pierce et al., 2020), destacando de esta forma los efectos a largo plazo de las experiencias vividas temprano en la vida. Los resultados de la investigación mostraron que las personas expuestas a los niveles más altos de adversidad infantil tenían más del 50% más de probabilidades de tener un evento de enfermedad cardiovascular, como un ataque cardíaco o un derrame cerebral, durante un período de seguimiento de 30 años.

Este estudio longitudinal de más de 3.600 participantes se encuentra entre los primeros en describir la trayectoria de la enfermedad cardiovascular y la muerte en función de las calificaciones del entorno familiar desde la edad adulta hasta la mediana edad. Para esta investigación fue utilizado el Estudio de Desarrollo de Riesgo de Arterias Coronarias en adultos jóvenes (CARDIA), que ha seguido a los participantes desde su reclutamiento en 1985-1986 hasta 2018, para determinar cómo el entorno psicosocial en la infancia se relaciona con la enfermedad cardiovascular y la mortalidad en la mediana edad.

El equipo de investigación informó que los niños que experimentan adversidades causadas por la disfunción familiar están predispuestos a tasas más altas de estrés, tabaquismo, ansiedad, depresión y estilo de vida sedentario que persisten hasta la edad adulta. Esto puede conducir a un aumento del índice de masa corporal (IMC), diabetes, aumento de la presión arterial, disfunción vascular e inflamación. «Es mucho más probable que esta población de adultos participe en conductas de riesgo, por ejemplo, usando la comida como un mecanismo de afrontamiento, que puede conducir a problemas con el peso y la obesidad,» explicó el primer autor Jacob Pierce; también tienen “tasas más altas de tabaquismo, que tiene un vínculo directo con la enfermedad cardiovascular.»

Por estas razones, señala el autor, puede ser muy beneficioso para esta población el asesoramiento sobre afrontamiento del estrés, así como control del tabaquismo y la obesidad. El profesor Joseph Feinglass, autor principal de este estudio, llama la atención sobre la gran cantidad de niños que continúan sufriendo abusos y disfunciones, que repercutirán en la salud física y mental así como en el funcionamiento social a lo largo de sus vidas. Para tener una idea general de cómo era el ambiente familiar de un participante del estudio durante su infancia, los participantes respondieron una encuesta que contenía preguntas como: “¿con qué frecuencia un padre u otro adulto en el hogar le hizo sentir que era amado, apoyado, y cuidado? o «¿con qué frecuencia un padre u otro adulto en el hogar le maldecía, le insultaba, le humillaba o actuaba de una manera que le hacía sentir amenazado?»

El factor más predictivo de enfermedad cardiovascular más adelante en la vida fue la respuesta a la pregunta «¿sabía su familia lo que estaba haciendo cuando era niño?» dijo Pierce. Si bien el estudio no abordó específicamente la atención de los padres, los hallazgos indican que su participación en la vida de sus hijos podría afectar su salud más adelante en la vida, concluyeron los investigadores. Según otra investigación, las personas que están cerca de los niños tienen la posibilidad de morigerar el impacto de estos sucesos, pues las relaciones positivas en la niñez pueden mitigar algunos de los efectos dañinos de las experiencias infantiles más negativas. Por otra parte, la necesidad de abordar esta problemática concierne a la sociedad en su conjunto, y dejan en evidencia la responsabilidad estatal en cuanto a su compromiso de protección de los grupos que se hallan en mayor estado de vulnerabilidad.

Referencia bibliográfica: Pierce, J. B., Kershaw, K. N., Kiefe, C. I., Jacobs, D. R., Sidney, S., Merkin, S. S., & Feinglass, J. (2020). Association of Childhood Psychosocial Environment With 30‐Year Cardiovascular Disease Incidence and Mortality in Middle Age. En Journal of the American Heart Association (Vol. 9, Número 9). https://doi.org/10.1161/jaha.119.015326

Fuente: Psychcentral

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  • Ciencia

Relación entre los rasgos de personalidad y el trastorno de ansiedad social

  • 04/05/2020
  • Maria Fernanda Alonso

Los rasgos de la personalidad que caracterizan a cada persona tendrían un fuerte vínculo con el diagnóstico de ansiedad social, según los hallazgos de un nuevo estudio, que encontró además ciertos subtipos dentro de las personas que padecen este trastorno, distinguibles por el predominio de distintos rasgos de la personalidad sobre otros (Costache et al., 2020). 

Participaron de esta investigación 265 personas con diagnóstico de trastorno de ansiedad social. Los sujetos realizaron estudios completos de personalidad, incluido el inventario de personalidad NEO revisado (NEO-PI-R) y las escalas de personalidad de Karolinska (KSP). Además, fueron comparados con sujetos de control sanos y con datos de la norma sueca.

Como resultado, los investigadores encontraron que las personas con trastorno de ansiedad social tenían rasgos de personalidad marcadamente diferentes, en particular un alto neuroticismo e introversión. En otras palabras, tenían una tendencia a ser emocionalmente inestables e introvertidos.

El equipo encontró, a su vez, tres grupos de personalidad según un análisis de conglomerados de las cinco dimensiones de personalidad.

  • El primer grupo fue denominado con “ansiedad social prototípica.” Aquí, los sujetos eran muy ansiosos e introvertidos, lo que puede verse como la forma típica del trastorno de ansiedad social. Representaron un 33%de la muestra total de pacientes.
  • El segundo grupo fue caracterizado como “ansiedad social introvertida y con alta conciencia.” Las personas incluídas eran muy introvertidas pero con una ansiedad más moderada y también tenían altos niveles de conciencia. Representaron el 29% de la muestra total de pacientes.
  • El tercer grupo presentaba un “trastorno de ansiedad social abierto inestable.” Estos sujetos estaban ansiosos, mientras tenían niveles casi normales de extraversión. Las comparaciones con los datos de la norma también mostraron que estos individuos obtuvieron puntajes altos en el rasgo de personalidad “apertura.” Este fue el grupo más grande, y representó un 33% de la muestra total de pacientes.

«Es posible que las causas de la ansiedad social difieran para los tres grupos, por ejemplo, con respecto a las anormalidades en los niveles de neurotransmisores cerebrales y los factores genéticos,» dijo el profesor Tomas Furmark del Departamento de Psicología de la Universidad de Uppsala, quien dirigió el estudio. 

El equipo de investigación señaló finalmente que si bien se necesitan estudios adicionales para determinar si los subtipos de personalidad en el trastorno de ansiedad social difieren en su causa y tratamiento, esta investigación demuestra que hay diferencias considerables en la personalidad de las personas con ansiedad social, lo que subraya que el trastorno de ansiedad social es un «trastorno multidimensional.»

Referencia bibliográfica:

Costache, M. E., Frick, A., Månsson, K., Engman, J., Faria, V., Hjorth, O., Hoppe, J. M., Gingnell, M., Frans, Ö., Björkstrand, J., Rosén, J., Alaie, I., Åhs, F., Linnman, C., Wahlstedt, K., Tillfors, M., Marteinsdottir, I., Fredrikson, M., & Furmark, T. (2020). Higher- and lower-order personality traits and cluster subtypes in social anxiety disorder. PloS One, 15(4), e0232187. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0232187

Fuente: Psychcentral

  • Ciencia

¿Las personas egoístas ajustan sus recuerdos para mantener su autoimagen moral?

  • 04/05/2020
  • Maria Fernanda Alonso

Una nueva investigación encontró que las personas egoístas tienden a recordar haber sido más benevolentes de lo que realmente fueron, según una serie de experimentos realizados por psicólogos de la Universidad de Yale (EEUU) y economistas de la Universidad de Zúrich en Suiza (Carlson et al., 2020).

La autora principal del estudio, Dra. Molly Crockett explica que recordar erróneamente las fallas éticas propias es una herramienta utilizada para mantener la autoimagen moral de acuerdo con los estándares personales.

¿Cómo equilibra alguien su interés personal con el deseo de ser visto como moral? Según este estudio, para justificar los comportamientos egoístas ante uno mismo y ante los demás, las personas participan en un proceso llamado razonamiento motivado. Por ejemplo, al dejar una mala propina, los clientes podrían convencerse de que su servidor no merecía más, explicaron los investigadores.

Este equipo de investigación indagó sobre el empleo de otra posible herramienta para mantener la autoimagen: ¿es posible que las personas recuerden sus comportamientos de manera diferente, de modo tal que pueden llegar a prescindir de un razonamiento motivado? 

Para clarificar la hipótesis explican que en lugar de convencerse a sí mismos de que su servidor no merecía una mejor propina, un cliente podría recordar erróneamente haber dado propinas más generosamente de lo que realmente sucedió, supusieron los investigadores.

En su primer experimento de laboratorio, presentaron a los sujetos una gran cantidad de dinero y les pidieron que decidieran cuánto guardar y cuánto dar a desconocidos anónimos.

Una vez que se distribuyó el dinero, a los sujetos se les hizo una serie de preguntas. Luego se les pidió que recordaran cuánto habían dado a los desconocidos anónimos. Los participantes recibían dinero extra si recordaban sus decisiones con precisión, informaron los investigadores.

Incluso con un incentivo financiero, los sujetos egoístas tienden a recordar haber dado más dinero de lo que realmente hicieron, según los hallazgos del estudio.

En otro par de experimentos realizados en el laboratorio y online, los investigadores preguntaron a los sujetos qué pensaban que era una distribución justa de dinero antes de pedirles que dividieran el bote. Los investigadores descubrieron que solo aquellas personas que habían dado menos de lo que personalmente consideraban justo recordaban ser más generosos de lo que realmente eran.

Un último par de estudios online mostró que los sujetos sólo recordaban erróneamente haber sido tacaños cuando se sentían personalmente responsables de sus decisiones. Cuando los participantes fueron instruidos explícitamente por los investigadores para dar cantidades menores, y por lo tanto no sintieron responsabilidad por sus acciones, recordaron su comportamiento de dar con precisión, descubrió el estudio.

«La mayoría de las personas se esfuerzan por comportarse éticamente, pero a veces no logran defender sus ideales,» dijo Carlson. «En tales casos, el deseo de preservar una autoimagen moral puede ser una fuerza poderosa y no sólo motivarnos a racionalizar nuestras acciones poco éticas, sino también a ‘revisar’ tales acciones en nuestra memoria.»

Crockett advirtió que debido a que los experimentos se llevaron a cabo en Suiza y los Estados Unidos, aún no está claro si los resultados se generalizarán en diferentes culturas.

También enfatizó que esta tendencia al recuerdo defectuoso solo se aplicaba a los egoístas. La mayoría de las personas se comportaron generosamente con desconocidos anónimos y recordaron su comportamiento con precisión.

Referencia bibliográfica: Carlson, R. W., Maréchal, M. A., Oud, B., Fehr, E., & Crockett, M. J. (2020). Motivated misremembering of selfish decisions. Nature Communications, 11(1), 2100. https://doi.org/10.1038/s41467-020-15602-4

Fuente: Psychcentral

  • Recursos

Modelo conductual y contextual de la etiología y mantenimiento del trastorno límite de la personalidad

  • 04/05/2020
  • David Aparicio

El trastorno límite de la personalidad (TLP) se encuentra entre las condiciones más costosas para quienes la padecen, su entorno social y las instituciones que asumen el reto de su tratamiento. Las intervenciones con soporte empírico para este problema siguen mostrando beneficios limitados.

Las terapias conductual-contextuales representan una alternativa prometedora y, desde esta perspectiva, se ofrecen dos aportaciones para la comprensión y el tratamiento de este trastorno: se desarrolla un modelo del TLP, y se menciona la utilidad de diversas técnicas conductual-contextuales de intervención; estrategias de conciencia plena, analítico funcionales, modificación y activación conductual.

Finalmente, se revisa el estado empírico de estas intervenciones. El artículo se propone contribuir a la comprensión y el desarrollo de tratamientos efectivos para este problema.

Descarga el artículo completo en formato PDF.

Autores: Michel André Reyes Ortega, Angélica Nathalia Vargas Salinas, Antonio Tena Suck

Fuente: Psicología Iberoamericana

  • Ciencia

Trastorno de aprendizaje no verbal: ¿un desorden común, a menudo pasado por alto?

  • 04/05/2020
  • Maria Fernanda Alonso

El trastorno de aprendizaje no verbal (TANV), es un trastorno que causa problemas con el procesamiento visual-espacial, a menudo pasado por alto, y que puede ser más común de lo que creemos. La prevalencia de este desorden lo convierte en uno de los trastornos de aprendizaje m´sa comunes, según surge de un estudio reciente (Margolis et al., 2020). Según los datos de esta investigación, dirigida por el Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia, estima que tal prevalencia afecta a cerca de 3 millones de niños y niñas en Estados Unidos. 

Una de las problemáticas del trastorno es su denominación, ya que los niños con TANV no son personas no verbales, como señala su nombre, ni tienen dificultad para leer. Estos pequeños tienen dificultades para procesar la información sensorial visual-espacial, lo que puede causar problemas con las matemáticas, la función ejecutiva y las habilidades motoras y sociales finas.

«Los niños con este trastorno podrían evitar hacer rompecabezas o jugar con legos,» dijo la autora principal del estudio, Dra. Amy E. Margolis, quien se desempeña como profesora asistente de psicología médica en el Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Columbia.

«Pueden tener problemas para atarse los zapatos, usar tijeras o aprender rutas u horarios.»
Ella señala que si bien la mayoría de los padres reconocen que un niño que no habla a los dos años debe ser evaluado por un trastorno del aprendizaje, nadie piensa en la necesidad de control profesional para aquellos que tienen problemas con las tareas visuales-espaciales. A esta situación se suma que el trastorno no está incluido en la edición actual del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5) de la Asociación Americana de Psiquiatría, no se conocen las causas y no existen tratamientos. De hecho, hay poco consenso entre los médicos sobre cómo diagnosticar el trastorno.

Con el objetivo de conocer la prevalencia del trastorno, este equipo de investigación analizó tres muestras independientes de niños (de 6 a 19 años) en los EE. UU y Canadá, con un total de 2596 personas. Se consideró que cualquier niño con un déficit en el razonamiento espacial y una discapacidad en dos de los cuatro dominios (habilidades motoras finas, cálculo matemático, funcionamiento ejecutivo visual y habilidades sociales) tenía TANV. Los investigadores encontraron que del 3 al 4 por ciento de los niños en cada muestra cumplían los criterios para TANV.

«Cuando se aplica a la población estadounidense menor de 18 años, esto se traduce en aproximadamente 2.2 a 2.9 millones de niños que tienen TANV,” dijo la Dra.Katherine Keyes, coautora del estudio y profesora asociada de epidemiología en la Facultad de Salud Pública Columbia Mailman.

Muchos de los niños en el estudio que fueron identificados con TANV habían sido diagnosticados con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o trastorno de ansiedad.

«Si bien existe cierta superposición en los síntomas entre los dos trastornos, es importante distinguirlos para que podamos comenzar a desarrollar intervenciones para TANV,” afirma Margolis.

Los investigadores planean presentar una solicitud a la Asociación Americana de Psiquiatría para incluir el trastorno en la próxima (sexta) edición del DSM. También planean proponer un cambio de nombre por “trastorno del desarrollo visual y espacial,” para mejorar la comprensión y el reconocimiento del trastorno.

Margolis aconseja a los padres que busquen una evaluación para niños que presenten síntomas de TANV.

Explica que, utilizando herramientas básicas de evaluación puede lograrse el diagnóstico, guiados por los lineamientos de este estudio y del DSM-5. “Luego pueden enviar pacientes a pruebas psicológicas básicas que siempre están disponibles en las escuelas para identificar/cuantificar un problema con el procesamiento visual-espacial,” señala.

Los autores esperan que estos hallazgos sirvan para una mejor comprensión de la neurobiología del trastorno y para desarrollar mejores tratamientos.

Referencia bibliográfica:

Margolis, A. E., Broitman, J., Davis, J. M., Alexander, L., Hamilton, A., Liao, Z., Banker, S., Thomas, L., Ramphal, B., Salum, G. A., Merikangas, K., Goldsmith, J., Paus, T., Keyes, K., & Milham, M. P. (2020). Estimated Prevalence of Nonverbal Learning Disability Among North American Children and Adolescents. JAMA Network Open, 3(4), e202551. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2020.2551

Fuente: Psychcentral

  • Clínica

Curso online de neurociencias: el cerebro del adicto

  • 04/05/2020
  • David Aparicio

La prestigiosa Universidad Emory de Estados Unidos, nos invita al curso online titulado: El cerebro del adicto.

La propuesta tiene el objetivo de describir, de manera significativa, cuales son los procesos que ocurren en el cerebro cuando se desarrolla una adicción y provee de información necesaria para saber cómo afrontar esta compleja problemática tomando en cuenta los factores que incrementan la vulnerabilidad de las personas hacia las adicciones y las modificaciones de las políticas públicas que se pueden aplicar para prevenir y tratar a las personas con esta problemática.

Toda la información se sustenta en la más reciente y rigurosa información científica, sin caer en explicaciones neurocentristas innecesarias e inescrupulosas.

Docente encargado

El curso es dictado por Michael Kuhar, Ph.D., profesor de farmacología y neurociencias de la Universidad Emory. Cada clase está compuesta por una serie de videos y lecturas que tratan con profundidad el tema de la adicción y el cerebro.

Módulos del curso

El curso consta de siete módulos que recorren:

  1. Antecedentes del uso de drogas
  2. Efectos que tienen las drogas en el cerebro
  3. Tipos y clases de drogas 1
  4. Tipos y clases de drogas 2
  5. Neurotrasmisores e imágenes cerebrales
  6. Vulnerabilidad: uso, abuso y prevención
  7. Tratamiento y políticas

Inscripción

Inscribirse en el curso es gratis. Pero te recomiendo hacer la inversión de 49 dólares para que puedas recibir el certificado de aprobación que podrás añadir a tu currículum profesional, porque no todos los días se puede tener un certificado de la Universidad Emory, una de las instituciones científicas más prestigiosas de Estados Unidos.

Haz click aquí para inscribirte en el curso El cerebro del adicto y obtener información sobre cada clase.

  • Recursos

Descarga libros gratis de psicología, investigación y neurociencias de la editorial Springer

  • 02/05/2020
  • David Aparicio

Springer es una editorial científica mundialmente reconocida con más de 2,900 revistas y más de 300,000 libros. En este momento de cuarentena ha puesto a disposición 500 libros para descarga gratuita en formato PDF. He revisado la lista completa y seleccioné 30 libros relacionados con la psicología, neurociencias e investigación. Para descargarlos solamente tienes que hacer click al titulo que más te interese que está más abajo. Si quieres revisar la lista completa puedes visitar la página de Springer.

Psicología

  • Clinical Assessment of Child and Adolescent Personality and Behavior
  • Psychology, religion and spirituality
  • International Perspectives on Psychotherapy
  • Applied Behavior Analysis
  • LGBT-Parent Families
  • Handbook of LGBT Elders
  • Psychology of Perception
  • A Clinical Guide to the Treatment of the Human Stress Response
  • The Psychology of Social Status
  • Handbook of Marriage and the Family
  • Foundations of Behavioral Health
  • Psychoeducational Assessment and Report Writing
  • Evidence-Based Interventions for Children with Challenging Behavior
  • Evidence-Based Practice in Clinical Social Work
  • Social Psychology in Action
  • Group Theory
  • Play-Responsive Teaching in Early Childhood Education
  • Clinical Methods in Medical Family Therapy

Investigación

  • Evidence-Based Critical Care
  • Applied Multivariate Statistical Analysis
  • Statistics and Analysis of Scientific Data
  • The Nature of Scientific Knowledge
  • SPSS for Starters and 2nd Levelers
  • A Modern Introduction to Probability and Statistics
  • Fundamentals of Clinical Trials
  • Sustainability Science
  • Research Methods for Social Justice and Equity in Education
  • The Biopsychosocial Model of Health and Disease

Neurociencias

  • Integrated Neuroscience
  • Child Neuropsychology
  • Recomendados

Hermosos fondos para tus conferencias en Zoom

  • 01/05/2020
  • David Aparicio

En medio de la cuarentena millones de personas pasan mucho tiempo en conferencias de trabajo, estudio o con amigos y familia. Estar encerrado no es fácil y para cambiar un poco la rutina y hacer un poquito más llevadera las conferencias online, Ikea ha puesto a nuestra disposición una amplia variedad de hermosos fondos de pantalla para hacernos sentir que estamos en una linda oficina, en un lugar con lindas vistas o en una celebración.

En mi caso los fondos de pantalla me han caído como anillo al dedo para romper un poco el hielo en mis sesiones de terapia online.

Los fondos de pantalla de Ikea se dividen en cinco categorías principales que pueden usar según la ocasión:

  • Oficina
  • Celebraciones
  • Con vistas
  • Cita romantica
  • Estancias

Cómo instalar los fondos de pantalla

Para instalarlo en tu computadora es muy fácil, solo debes seguir los siguientes pasos:

  1. Descarga los fondos desde a web de Ikea a tu computadora. Click aquí
  2. Abre Zoom y entra en “Configuración”
  3. En la sección “Fondo virtual”, haz click en el icono + y selecciona el fondo que descargaste. Importante: quita la opción de “reflejar mi video”, sino verás todo al revés
  4. Inicia tu conversación con tu fondo preferido

Los fondos son compatibles con Zoom y Microsoft Teams.

 

Artículo recomendado: Cómo sacarle el mayor provecho a Zoom en la terapias y clases online Fuente: Hipertextual

  • Clínica

Estilo personal del terapeuta

  • 01/05/2020
  • Dr. Leandro Casari

Desde los inicios de la investigación en psicoterapia, existe un interés por la figura del profesional que brinda atención psicológica, para conocer cómo debe actuar, qué características promueven el cambio terapéutico, y especialmente qué tan importante es para el éxito de la psicoterapia.

Así es que se han desarrollado distintos modelos para entender la actividad del terapeuta, uno de ellos es el estilo personal del terapeuta (en adelante, EPT). El concepto de EPT fue desarrollado por dos investigadores argentinos: Héctor Fernández-Álvarez y Fernando García (1998). Ha sido definido como:

Un conjunto de condiciones singulares que llevan a un terapeuta a trabajar en un modo particular en su trabajo. Se refiere a las características normales que cada terapeuta imprime a su trabajo como resultado de su particular manera de ser, más allá del foco de su trabajo y de los requerimientos específicos de la tarea (Fernández-Álvarez et al., 1998, p. 352,).

A lo largo de los años hubo distintas opiniones sobre las dimensiones o funciones, como llamaron los autores originales, que componen el EPT. El mayor consenso apunta a considerar que se trata de cinco funciones, que actúan de manera integrada en cada acto terapéutico, prevaleciendo en cierto momento cada una de ellas (Fernández-Álvarez et al., 2003). Cada dimensión es bipolar, pero esto no significa que, como profesionales clínicos, actuemos en los extremos, sino que la mayoría de las veces nos inclinamos hacia uno de los polos. Las funciones son:

  • Función atencional: relacionada a la búsqueda de información terapéutica, donde las acciones principales son escuchar y preguntar. Esto divide al profesional entre aquellos focalizados y abiertos. Ser más focalizado a nivel atencional, implica ser selectivo con la información terapéutica que se priorizará; ser abierto, está relacionado con una actitud más pasiva, los autores usan la analogía de un radar que aguarda el momento oportuno para intervenir.
  • Función operativa: en conexión con la función atencional, se ubica esta función que responde al modo de intervenir terapéuticamente, donde las polaridades son pautado o estructurado, y espontáneo. La primera polaridad alude a terapeutas más proclives al uso de intervenciones pautadas, a seguir los pasos de tratamientos manualizados, a predefinir en la medida de lo posible qué se trabajará y cómo en las diferentes sesiones. En tanto que, la segunda polaridad implica que la o el terapeuta defina de manera espontánea cómo trabajará terapéuticamente, es decir, irá definiendo según su propio criterio qué intervenciones realizará.
  • Función instruccional: se relaciona con el modo de establecer el encuadre de trabajo, es decir, las normas y reglas que como profesionales clínicos adoptamos para asegurar la viabilidad del proceso terapéutico. Esto nos divide en flexibles o rígidos, aunque la mayoría nos encontramos en algún punto medio, más inclinado hacia uno u otro polo. Algunos ejemplos incluyen: el pago de honorarios, los horarios, los lugares donde pueden ocurrir las sesiones, la duración de las mismas, etc.
  • Función expresiva: es el aspecto más emocional si quiere llamar de alguna forma, ya que alude a las distintas modalidades que como profesionales se adoptan para trabajar los aspectos afectivos. Por ejemplo, cómo actuar ante un paciente que rompe en llanto, ¿se permite el terapeuta utilizar autorreflexiones?, qué tipo de expresiones verbales se utilizan para expresar las emociones del profesional durante la terapia, hasta qué punto se incentiva la exploración emocional de los consultantes. Entre las polaridades, los extremos oscilan en proximidad emocional y distancia emocional.
  • Función de involucración: es prácticamente un sinónimo del compromiso que como profesionales adoptamos con la psicoterapia, el lugar que la misma ocupa en nuestras vidas, y la capacidad de poder desconectarnos de los pacientes cuando las sesiones concluyen.

En el mismo año en que se desarrolla el concepto (1998), se propone un instrumento para explorar este constructo, llamado Cuestionario de Estilo Personal del Terapeuta (EPT-C) (García y Gómez, 2019). Desde entonces, la relación entre teoría y práctica se nutrió en un cúmulo de investigaciones, siendo hoy casi 80 publicaciones donde de modo principal o secundario, se ha trabajo sobre el EPT. En tanto que, si solo incluimos aquellas que emplearon el EPT-C como instrumento, el número se reduce a más de 50 aproximadamente (Casari, Gómez, e Ison, 2019).

Encontramos textos publicados en diversas fuentes, tales como artículos de revistas, presentaciones a congresos, tesis de grado y posgrado, capítulos de libros y libros enteros. Recientemente se ha publicado un libro entero dedicado al EPT escrito por sus autores originales (Fernández-Álvarez y García, 2019). Y también se han publicado revisiones narrativas recientes, que dan cuenta de las principales líneas temáticas, resumiendo las fortalezas y limitaciones (Casari, Ison y Gómez, 2018; Casari et al., 2019).

Entre las principales líneas temáticas, encontramos los siguientes puntos:

  • Propiedades psicométricas del EPT-C: existen 5 modelos distintos del EPT-C que expresan distintos factores y cantidad de ítems. Principalmente se habla del modelo original de 36 ítems y 5 factores (Fernández-Álvarez et al., 2003) y del modelo abreviado, de 5 factores y 21 ítems (Castañeiras et al., 2008). Aunque en la mayoría de las investigaciones se emplee el modelo original, investigaciones recientes han demostrado mejores propiedades psicométricas en los modelos abreviados (Casari, Morán e Ison, 2017; Prado-Abril et al., 2019).
  • Adaptaciones en otros países: el EPT-C fue desarrollado originalmente para terapeutas argentinos/as. Luego se fueron realizando adaptaciones en distintos países, como Brasil, Chile, Perú, España, y Portugal (Silva Palma y Guedes Godim, 2016; Kantor, 2011; Quiñones Bergeret et al., 2010; Moura de Carvalho et al., 2011; Prado-Abril et al., 2019).
  • Estudio de las variables profesionales de los terapeutas: aquí se incluyen temáticas que tratan de relacionar el EPT con el enfoque teórico, entrenamiento, años de experiencia profesional, etc (Juárez et al., 208; Quiñones et al., 2019; Santibañez et al., 2019; Silva Palma y Guedes Godim, 2019).
  • Relaciones entre el EPT con variables personales del terapeuta: empleando distintos instrumentos, se ha demostrado que existe un vínculo entre la personalidad del terapeuta y su modo estilístico de trabajar (Cáceres Rivera, 2019; Casari, Ison y Gómez, 2019 a; de la Fuente Zepeda y del Castillo, 2017; Genise y García, 2016; Silva Palma y Guedes Godim, 2019)
  • El EPT en la atención de poblaciones clínicas específicas: dentro de esta línea temática encontramos investigaciones que intentan caracterizar el perfil del EPT, de acuerdo a las condiciones clínicas de los pacientes, por ejemplo: EPT en profesionales que trabajan en adicciones, autismo, pacientes oncológicos, etc. (Casari, Assennato y Grzona, 2017; Casari, Ison y Gómez, 2019 b; Gómez, 2015; Vera Cano, 2018)
  • El EPT y las actividades verbales del terapeuta: es una línea más reciente de trabajo, que se propuso explorar si las intervenciones verbales del terapeuta, tenían alguna relación con las funciones del EPT, encontrando resultados satisfactorios y aportando a la validez convergente (Fernández-Álvarez et al., 2017)
  • Desarrollo del EPT supervisor: es la línea más reciente de trabajo, en la cual existe solo un trabajo de investigación, cuyo objetivo fue explorar un nuevo modelo teórico y empírico que caracterice el EPT de los supervisores en psicoterapia (Fernández Oromendia, 2018)
  • La alianza terapéutica y el EPT: es quizás el enfoque más relevante a la hora de pensar qué funciones del EPT están relacionadas con una mejor alianza terapéutica, y a partir de ahí diagramar programas de formación específicos. El problema es que se han utilizado distintos instrumentos, no se han replicado exactamente investigaciones provenientes de otros contextos, y los hallazgos que disponemos indican que casi la totalidad de las funciones del EPT se vinculan de alguna manera al establecimiento de la alianza terapéutica (Cáceres Rivera, 2019; Corbella, 2019; de la Fuente Zepeda y del Castillo, 2017; Moya Cortés, 2015).

En síntesis, existen un vasto número de investigaciones sobre el EPT. Sin embargo, a modo de conclusión se exponen desafíos futuros:

  • Seguir profundizando en estudios más rigurosos sobre los vínculos entre el EPT y la alianza terapéutica.
  • Estudiar cómo varía el EPT en las modalidades de atención telepsicológica. Hasta ahora solo hay un estudio de este tipo (Durao, 2017).
  • Explorar la relación de las funciones del EPT con constructos psicológicos asociados: empatía, burnout, flexibilidad, etc (Fernández-Álvarez, García y Corbella, 2019).
  • Corroborar hasta qué punto las funciones autopercibidas del EPT, se corresponden con parámetros externos, por ejemplo, su percepción de cercanía emocional en la función expresiva.
  • Estudios transculturales sobre el EPT: comparar profesionales de distintos países para saber si existen variaciones en función de la cultura de cada terapeuta.

Leandro Casari ha desarrollado dos revisiones sobre el estilo personal del terapeuta y puedes descarglas en formato PDF:

  • Estilo personal del terapeuta: estado actual (1998 – 2017)
  • Investigaciones llevadas a cabo con el EPT C

Referencias bibliográficas

Caceres Rivera, J. L. (2019). Empatía y Estilo Personal del Terapeuta en la formación de la alianza terapéutica en psicólogos. Tesis para optar por el título profesional de Psicólogo. Facultad de Psicología, Relaciones Industriales y Ciencias de la Comunicación, Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Sitio web: https://repositorio.unsa.edu.pe/handle/UNSA/10376

Casari, L. M., Morán, V. E., e Ison, M. S. (2017). Cuestionario deEstilo Personal del Terapeuta: análisis factorial confirmatorio de modelosrivales con psicoterapeutas argentinos. Psychologia: Avances de la disciplina, 11 (2), 69-84. doi: 10.21500/19002386.2725

Casari, L., Assennato, F., y Grzona, S. (2017). Estilo Personal del Terapeuta de psicólogos que trabajan en Autismo. Revista de Psicoterapia, 108 (28), 169 – 188. https://doi.org/10.33898/rdp.v28i108.164

Casari, L., Ison, M., y Gómez, B. (2019b). Estilo Personal del Terapeuta en profesionales que trabajan en instituciones de adicciones. Revista Costarricense de Psicología, 38 (1), 57 – 74. DOI: https://dx.doi.org/10.22544/rcps.v38i01.04

Casari, L.M., Gómez, B., e Ison, M. (2019). Investigaciones llevadas a cabo con el EPT-C. En H. Fernández-Álvarez y F. García (Comps.), El estilo personal del terapeuta (pp. 91 – 116). Polemos.

Casari, L.M., Ison, M. & Gómez, B. (2018). Estilo Personal del Terapeuta: estado actual (1998 – 2017). Revista Argentina de Clínica Psicológica, 27 (3), 466-477. Doi: 10.24205/03276716.2018.1082.

Casari, L.M., Ison, M.S., y Gómez, B. (2019a). Personal Style of the Therapist and Personality Dimensions in a Sample of Argentinian Therapists. Research in Psychotherapy: Psychopathology, Process and Outcome, 22 (2), 292 -307. doi:10.4081/ripppo.2019.362.

Castañeiras, C.; Ledesma, R.; García, F. &Fernández-Álvarez, H. (2008). Evaluación del estilo personal del terapeuta: presentación de una versión abreviada del Cuestionario EPT-C. Terapia Psicológica, 26 (1), 5-13. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-48082008000100001

Corbella, S. (2019). El Estilo Personal del Terapeuta y la Alianza terapéutica. En H. Fernández-Álvarez y F. García (Comps.), El estilo personal del terapeuta (pp. 57 – 90). Polemos.

de la Fuente Zepeda, J., & del Castillo, C. C. (2017). Personalidad, Experiencia y Formación del Psicoterapeuta como predictor de la Alianza Terapéutica. Psicología Iberoamericana, 25(2), 17-25. https://www.redalyc.org/pdf/1339/133957572003.pdf

Durao, M. A. (2017). El uso de tecnología y la persona del terapeuta en psicoterapia. Presentación realizada en IX Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología XXIV Jornadas de Investigación XIII Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires. https://www.aacademica.org/000-067/254.pdf

Fernández Oromendia, M. (2018). Developing the Personal Style of the Supervisor Scale: An Evaluation of Stylistic Profiles of Clinical Supervisors. Doctoral dissertation. University of California, Santa Barbara. https://escholarship.org/uc/item/4gq1427x

Fernández-Álvarez, H., García, F. S., y Schreb, E. (1998). The research program at AIGLE. Journal of Clinical Psychology, 54 (3), 343-359. doi: 10.1002/(SICI)1097-4679(199804)54:3<343::AID-JCLP5>3.0.CO;2-Q

Fernández-Álvarez, H., García, F., Lo Bianco, J., y Corbella-Santomá, S. (2003). Assesment Questionnaire on The Personal Style of the Therapist PST-Q. Clinical Psychology and Psychotherapy, 10, 116-125. DOI: 10.1002/cpp.358

Fernández-Álvarez, H., García, F., y Corbella, S. (2019). Desarrollos futuros. En H. Fernández-Álvarez y F. García (Comps.), El estilo personal del terapeuta (pp. 117 – 132). Polemos.

Fernández-Álvarez, H., y García, F. (1998). El estilo personal del terapeuta: Inventario para su evaluación. En S. Gril, A. Ibañez, I. Mosca y P.L.R. Sousa (Eds.), Investigación en Psicoterapia (pp. 76-84). Educat.

Fernández-Álvarez, H., y García, F. (2019). Introducción. En H. Fernández-Álvarez y F. García (Comps.), El estilo personal del terapeuta (pp. 11 – 36). Polemos.

Fernández-Álvarez, J., Castañeiras, C., García, F., Gómez, B., y Fernández-Álvarez, H. (2017). Investigando el estilo personal del terapeuta: correspondencia entre las autodescripciones y la observación de jueces externos. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 22 (3), 207-217. doi: 10.5944/rppc.vol.22.num.3.2017.18238

García, F. y Gómez, B. (2019). La construcción del instrumento de evaluación. En H. Fernández-Álvarez y F. García (Comps.), El estilo personal del terapeuta (pp. 37- 56). Polemos.

Genise, S. y García, F. (2016). Estudio de correlación entre el EPT, estilo de apego adulto y factores de personalidad. Psiencia. Revista Latinoamericana de Ciencia Psicológica, 9, 27. Doi: 10.5872/psiencia/9.102

Gómez, B. (2015). El Estilo Personal del Terapeuta en Psicooncología. Tesis de doctorado en psicología (inédita). Universidad del Salvador, Argentina.

Juárez, S. A., Videla, R., Grzona, S., Muñoz, M., Casari, L., Martínez, A., Martinelli, C., Fernández, A., y Vergara, M. (2018). Estilo Personal del Terapeuta, comparación pre – post prácticas clínicas en estudiantes universitarios. Presentación realizada en 1° Congreso Regional de Salud Mental del NOA. 2° Congreso Federal Argentino de Terapeutas Cognitivo-Conductuales. Salta, 18-20 de octubre.

Kantor, D. (2011). Versión abreviada del Cuestionario Estilo Personal del Terapeuta (EPTC). Tesis para obtener Título de Licenciado en Psicología Clínica (inédita). Pontificia Universidad Católica del Perú.

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Moya Cortés, L. (2015). Influencia del Estilo Personal del Terapeuta en la calidad de la alianza. Tesis de Lic. en Psicología (inédita). Facultad de Ciencias Humanas y Sociales, Universidad Pontificia Comillas. https://repositorio.comillas.edu/xmlui/handle/11531/1040

Prado-Abril, J., Fernández-Álvarez, J., Sánchez-Reales, S., Jeong Young,S., Inchausti, F., y Molinari, G. (2019). La persona del terapeuta: Validación española del Cuestionario de Estilo Personal del Terapeuta (EPT-C). Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 24, 131-140. doi: 10.5944/rppc.24367

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  • Recursos

Aprende en casa con los retos de la UNICEF para niños

  • 01/05/2020
  • David Aparicio

La UNICEF ha preparado 21 retos diarios educativos y divertidos para apoyar a las familias mientras están en casa. Cada reto tiene una ilustración colorida que detalla los materiales (que tienes en la casa), los pasos y los beneficios de la actividad. Hasta ahora mis favoritos son:

Reto 1(spider web) Reto 4 (computadora reciclable) Reto 16 (teatro de emociones) Accede a todos los retos en la página de la UNICEF

  • Ciencia

Conferencias virtuales para reducir la violencia de género

  • 01/05/2020
  • David Aparicio

La Comunidad de Práctica de Servicios Esenciales es una institución conformada por representantes de instituciones de gobierno, personal del UNFPA y de otras agencias del Sistema de Naciones Unidas, Organizaciones de Sociedad Civil, otros aliados y especialistas en temas de violencia de género de 15 países de la región de América Latina y El Caribe, quienes han demostrado su interés en implementar el Paquete de Servicios Esenciales para mejorar la respuesta multisectorial a la violencia contra las mujeres y las niñas.

Durante el mes de mayo tienen cuatro conferencias destinadas a reducir la violencia de género, una problemática que se ha disparado durante las medidas de confinamiento por el COVID-19. Cada conferencia tiene un link de Zoom en el que te puedes registrar. Participa, aprende y ayuda a reducir la violencia contra las mujeres y las niñas.

  • 7 de mayo: Violencia contra mujeres y niñas indígenas, profundizando las respuestas desde la interculturalidad, desde lo comunitario y territorial. Enlace de Zoom
  • 14 de mayo: Violencia contra mujeres y niñas con discapacidad profundizando las respuestas desde los modelos inclusivos. Enlace de Zoom
  • 21 de mayo: Prácticas prometedoras y modelos replicables en el trabajo con hombres agresores. Enlace de Zoom
  • 28 de mayo: Presentación Guía Paso a Paso para la atención telefónica y servicios remotos de apoyo psicosocial a mujeres sobrevivientes de violencia de género. Enlace de Zoom

También podrán encontrar el calendario y enlaces para ingresar a las webinars desde la página de la Comunidad de Práctica de Servicios Esenciales

Agradecemos a Jorlenis Chávez por compartirnos la lista de conferencias.

  • Clínica

Dormir o morir

  • 01/05/2020
  • María Alejandra Delgado

“No estoy durmiendo bien” es una de tantas frases similares que solemos escuchar a nuestros pacientes y que pueden estar asociadas a la descripción de los síntomas de muchos problemas médicos y de salud mental diferentes. Pero no vamos a hablar de trastornos o al menos no específicamente. Vamos a hablar del sueño y sus implicaciones en nuestra supervivencia, porque sin él se nos va la vida.

Ritmos circadianos

Todos los seres humanos necesitamos dormir una cantidad de horas suficientes al día. El ciclo de sueño-vigilia que se repite como una constante ininterrumpida en la vida de cada ser vivo está determinado por un “reloj biológico” interno que nos dice cuando es despertar y cuándo dormir. En este punto estamos hablando del ritmo circadiano.

El ciclo circadiano en los humanos abarca un rango de aproximadamente 24 horas reloj, quizás algunos minutos más en promedio. Estas 24 horas de ciclo de sueño-vigilia se divide en 8 horas para el sueño y aproximadamente 16 horas para la vigilia. Eso sería en el caso de una persona que dedique las horas suficientes a dormir, pero esto puede variar considerablemente por diferentes factores y con sus respectivas consecuencias en la salud, de las cuales hablaremos más adelante.

Alondras y búhos

Una particularidad al hacer referencia a los ritmos circadianos es que la cantidad de sueño o la tendencia por levantarse temprano o dormir hasta tarde varía de persona a persona. Estamos hablando de variabilidad genética, las “alondras” y “búhos”, como coloquialmente se hace referencia a las personas que se despiertan muy temprano o se acuestan tarde en la noche, están sujetos genéticamente a estos patrones de funcionamiento. De hecho, según lo afirma el científico británico Matthew Walker en su libro Por qué dormimos cada persona tiene un patrón fijo de veinticuatro horas, aunque los puntos más altos y bajos de este ciclo varían considerablemente de persona a persona (Brody, 2019).

Las personas diurnas, o “alondras”, corresponden a más o menos el 40% de la población, es decir aquellas personas que prefieren despertar en las primeras horas del amanecer y funcionan de manera óptima en ese horario. Otro tipo de ritmo es el “nocturno”, los llamados búhos, que son esas personas que tienden irse a la cama tarde en la noche y despertar hasta horas más avanzadas de la mañana y no es una parte de la población pequeña, estamos hablando de aproximadamente el 30% de las personas.

Ahora podrías preguntarte cuál es tu ritmo y, sea cual sea, comprenderás qué hay ventajas y desventajas sustanciales. Primero, es un hecho que el mundo moderno está adaptado para las “alondras” y es que la mayoría de los casos las jornadas laborales inician desde temprano en la mañana, lo cual representa una ventaja en cuanto a productividad y rendimiento para los diurnos, en cambio los búhos muchas veces nos vemos obligados a funcionar en un horario que nos es ajeno a nuestro ritmo natural. Muchas veces debemos cumplir jornadas laborales o compromisos en horas de la mañana cuando injustamente nuestro desempeño será mucho más bajo que el de una persona diurna y forzarnos a “tratar de dormir” en cierto horario. Y digo tratar porque no siempre se logra a una hora donde nuestro organismo aún está en su punto alto de actividad. Además de lo antes mencionado piensa en cómo se cataloga o qué epítetos se suelen usar para describir a una persona que despierta en horas avanzadas de la mañana: “vago” ,“dormilón”, “perezoso”, etc.

Alteraciones de los ritmos circadianos

Hay circunstancias y factores que alteran los ritmos circadianos, algunos de ellas son:

Cafeína: es uno de los estimulantes más consumidos en el mundo. Bloquea los receptores de adenosina (responsable del deseo de dormir) , por lo cual contribuye a que en un momento dado podemos privarnos del sueño en favor de la productividad, de ser necesario. El problema es que la cafeína sale del cuerpo de forma más lenta de lo que nos gustaría, alterando el ritmo normal de sueño-vigilia aún contra los deseos de sus usuarios. En consecuencia, después de haber tomado una o varias tazas de café en la noche, al día siguiente podríamos percibir una sensación de cansancio y fatiga.

Grandes estudios transversales, como el de Orbeta et al. (2006) donde participaron 15,686 adolescentes estadounidenses, encuentran que después de ajustar factores socioeconómicos, los estudiantes que informan un alto consumo de cafeína tienen más probabilidades de estar cansados ​​por la mañana que aquellos que informan una ingesta muy baja. La reputación de la cafeína como ayuda para revertir los déficits asociados con la fatiga al mismo tiempo está implicada en causar la fatiga en primer lugar. (O’Callaghan et al., 2018.).

Jet-lag: la desincronización que se produce debida al cambio de horario al viajar a otras latitudes tiene un impacto importante en el ciclo sueño-vigilia, sobretodo para aquellos viajeros frecuentes como lo son los pilotos o personal de las aerolíneas.

La desincronización interna resultante es en gran medida responsable del malestar general (trastornos del sueño, pérdida de eficiencia mental, irritabilidad, ansiedad y fatiga) que se encuentran durante la primera semana después de un vuelo transmeridiano. En la medida en que el sistema circadiano endógeno es lento para adaptarse a nuevas horarios, una serie de problemas fisiológicos y de comportamiento persisten hasta que se restablece la relación de fase correcta entre los ritmos corporales y externos. (Srinivasan et al, 2010).

Turnos laborales rotativos y nocturnos: Sabemos que muchas personas, por la naturaleza de su trabajo, tienes que laborar a altas horas de la noche o tienen turnos de hasta más de 12 horas y rotativos (por ejemplo el personal sanitario). Este ritmo de vida tiene un impacto significativo en la salud de quienes tienen que mantenerlo a largo plazo y también se sabe que tiene consecuencias en la productividad laboral.

Algunos de ellos: son menos productivos, más propensos a accidentarse en comparación a los que trabajan en jornadas diurnas, son más irritables, falta de concentración, disminuye su tiempo de reacción, creatividad y su desempeño en tareas académicas (Robert S. Feldman, 1995).

Privación del sueño ¿En realidad es necesario dormir?

Ahora que hemos visto algunas circunstancias en que los ritmos circadianos pueden verse alterados, pensemos en algo que les pasa muy frecuentemente a los estudiantes universitarios, que por muchas razones pueden verse forzados a permanecer despiertos y además a rendir satisfactoriamente en periodos en los que se supone que están destinados a ser horas de sueño.

Pensemos en el ejemplo de un estudiante que además trabaja a tiempo completo: debe levantarse a las 6 a. m. para llegar a su trabajo, cuya jornada inicia a las 8 a. m. y finaliza a las 5 p. m.; luego debe apresurarse a llegar a la universidad a sus clases nocturnas que terminan aproximadamente a las 10.00 p. m. y, con mucha suerte llegar a las 11 p. m. a su hogar. Por último, muy exhausto después de un largo día, disponerse a estudiar o realizar tareas asignadas de la universidad como mínimo 2 horas más. Es decir que éste estudiante ha tenido que exigirle a su cuerpo un rendimiento por un periodo de casi 19 horas de vigilia, dejando tan solo unas pocas 5 horas o menos al sueño. El mantenimiento de esta rutina ciertamente tendrá un impacto negativo en el organismo. Los estudiantes con alteraciones en el dormir tienen mayor riesgo de sufrir de depresión e ideación suicida a largo plazo, así como mayor consumo de alcohol y cigarrillo. (Monterrosa , Ulloque y Carriazo. 2016)

Hoy por hoy se sabe que hay un sinnúmero de consecuencias con distintos niveles de severidad producto de la privación del sueño tanto a nivel físico como psicológico, emocional y cognitivo. Por ejemplo a corto plazo pueden haber accidentes de tránsito y laborales por la excesiva somnolencia diurna, además de alteraciones en la memoria y funciones cognitivas a largo plazo.

Las bondades de dormir bien

Ahora que tenemos un panorama de los efectos que tiene la privación del sueño a nivel orgánico surge la siguiente pregunta: ¿los beneficios o las bondades de dormir las horas suficientes son tan significativos como para que esto sea una prioridad en la vida? Y es que algunas personas, por distintas razones, pueden justificar su falta de horas de sueño con no necesitarlo o incluso considerar una pérdida de tiempo o productividad invertir más de 4 o 5 horas diarias en algo aparentemente tan innecesario. Pero lejos de estar en lo correcto, el no dormir representa un peligro para la propia vida.

Según Walker (2017), dormir representa un gran número de beneficios tanto en los procesos cerebrales como en todo el organismo. De hecho no hay función del cuerpo que no se vea beneficiada por una noche de sueño de calidad y que a su vez no se vea perjudicada por la privación de éste.

Muchos estudios que usan tareas de aprendizaje como método de valoración de los efectos del sueño en la memoria, han demostrado la necesidad de dormir para consolidar la retención de la información a largo plazo y, a su vez, dejar espacio para recibir nueva información posterior a un periodo de sueño, así como la eficiente recuperación de los elementos previamente aprendidos.

También se ha evaluado el impacto metabólico que tiene el dormir sobre la regulación de la glucosa en sangre y el apetito, así como también la reducción de las probabilidades de sufrir insuficiencia cardíaca, cáncer, diabetes, obesidad, etc.

¿Cuántas horas de sueño son suficientes para un adulto promedio?

Ya que se sabe con certeza lo importante que es dormir, cabría preguntarse ¿cuántas horas de sueño son suficientes? Hay una gran cantidad de estudios que se han realizado al respecto de la cantidad de horas de sueño recomendadas y todos parecen coincidir en algo: ni menos de 6 a 7 horas de sueño es suficiente para el organismo, ni más de 9 horas es beneficioso, ya que los efectos negativos superan los beneficios..

Un estudio realizado por el profesor de psiquiatría Daniel Kripke, que recolectó datos por seis años de una muestra de 1,1 millones de personas concluyó que las personas que dormían en un promedio de 6,5 a 7,4 horas al día tenían una tasa de mortalidad menor que aquellos que dormían menos o más horas. (Kripke et al., 2002)

Otro estudio que analizó los hábitos de sueño de una muestra de 16,000 usuarios de un sitio web que posteriormente fueron sometidos a pruebas cognitivas y otros 127,000 usuarios que realizaron pruebas aritméticas descubrieron que el desempeño cognitivo de los participantes fue mejor entre más horas de sueño habían tenido y alcanzando el punto más alto de desempeño a las 7 horas de sueño previo.

“Luego de siete horas dormir más no tenía beneficios, dijo Murali Doraiswamy (citado por Estilo Capital, 2014), quien señaló que el estudio replicaba investigaciones previas, incluido un análisis sobre pérdida de la memoria. Al pensar en las causas de la pérdida de memoria, el sueño probablemente sea uno de los factores que se modifican más fácilmente, sostuvo.”

¿Cómo sé si estoy durmiendo bien?

Hay algunas características muy puntuales que nos dan indicadores de que nuestro sueño está siendo reparador y tiene la calidad suficiente. Te puedes hacer a tí mismo las siguientes preguntas de acuerdo al científico Matthew Walker (2017) para confirmar si estás durmiendo lo suficiente, es decir si estás teniendo un sueño de calidad :

“La primera es: Después de despertarte por la mañana, ¿Podrías volver a dormirte a las diez o a las once de la mañana? si la respuesta es “SÍ”, probablemente no has dormido lo suficiente y tu sueño no ha sido de buena calidad. La segunda es: ¿Puedes mantenerte activo de forma óptima sin tomar cafeína antes del mediodía? Si la respuesta es “NO”, entonces probablemente estás automedicándote para sobrellevar tu privación crónica del sueño.”

Como última recomendación, es importante sopesar el uso de medicación para dormir pues sus efectos son muy cuestionables cuando se comparan realmente con el beneficio que pueden tener en la calidad y cantidad del sueño de sus usuarios. Actualmente existen buenos tratamientos terapéuticos basados en evidencia cómo la terapia cognitivo conductual que tienen un impacto positivo en la higiene de sueño y problemas como el insomnio.

Referencias bibliográficas:

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Capital financiero (2014), Dormir siete horas podría ser mejor que ocho Recuperado de: https://elcapitalfinanciero.com/dormir-siete-horas-podria-ser-mejor-que-ocho/)

de la Portilla Maya S., Dussán Lubert C., Montoya Londoño D., Taborda Chaurra J., Nieto Osorio L.. Calidad de sueño y somnolencia diurna excesiva en estudiantes universitarios de diferentes dominios. Hacia Promoc. Salud. 2019; 24 (1): 84-96. DOI: 10.17151/hpsal.2019.24.1.8

Monterrosa , Ulloque y Carriazo (2016), Calidad del dormir, insomnio y rendimiento académico en estudiantes de medicina. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/5121/512156302003.pdf

Navas, C. (2012). Efectos de la privación de sueño en la esfera neurológica y del comportamiento Consequences of sleep deprivation on cognition and behavior. Recuperado de: https://www.researchgate.net/publication/303299636_Efectos_de_la_privacion_de_sueno_en_la_esfera_neurologica_y_del_comportamiento_Consequences_of_sleep_deprivation_on_cognition_and_behavior

O’Callaghan F., Muurlink O., Reid N. (2018) Effects of caffeine on sleep quality and daytime functioning. Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6292246/

Srinivasan, V., Singh, J., Pandi-Perumal, S., Spence, D.,; Brown, Gregory M.; Cardinali, D., (2010). Jet lag, circadian rhythm sleep disturbances and depression : the role of melatonin and its analogs. Recuperado de: https://www.researchgate.net/publication/46181995_Jet_Lag_Circadian_Rhythm_Sleep_Disturbances_and_Depression_the_Role_of_Melatonin_and_its_Analogs

Walker, M. (2017). Por Qué Dormimos. Capitán Swing Libros.

Kripke, D. F., Garfinkel, L., Wingard, D. L., Klauber, M. R., & Marler, M. R. (2002). Mortality associated with sleep duration and insomnia. Archives of General Psychiatry, 59(2), 131–136. https://doi.org/10.1001/archpsyc.59.2.131

  • Artículos de opinión (Op-ed)
  • Ciencia

Día del trabajador: reconocimiento a psicólogos/as como agentes de la salud pública

  • 01/05/2020
  • Angel Elgier

Con motivo de conmemorarse el día del trabajador, desde la Sociedad Interamericana de Psicología, una de las organizaciones más antigua de la región y que nuclea a profesionales de toda la región, se emitió un comunicado precisamente reconociendo la labor de los innumerables profesionales de la salud pública, entre ellos psicólogos y psicólogas, quienes vienen dando una importante asistencia y contención psicológica frente a diversos problemas que se fueron presentando desde que comenzó la pandemia.

Diferentes profesionales y organizaciones psicológicas, desde sus capacidades, sin tanta visibilidad y reconocimiento como agentes de salud pública, y en muchos casos de manera voluntaria, han implementado diversas acciones de acompañamiento, asistencia, y orientación psicológica.

Asimismo se ratificó la importancia de que los gobiernos de la región y el mundo, no sólo inviertan más recursos en el campo de la salud mental, sino también que tomen en consideración los aportes de la psicología para la elaboración de las políticas públicas de salud y las diferentes medidas epidemiológicas que se implementen.

Por ello, en Argentina, llama la atención que la actividad profesional de los y las psicólogas no se encuentre plenamente exceptuada de las restricciones de circulación. Incluso que no se otorgue un lugar de mayor importancia a los profesionales de la psicología en la definición de políticas de salud pública.

Las estrategias epidemiológicas deben combinarse con estrategias psicosociales y preventivas de salud mental

Las diferentes medidas epidemiológicas que se están implementando en Argentina, y el resto del mundo, están teniendo importantes consecuencias sobre la salud mental de la población. No se discute la importancia y las buenas intenciones de estas medidas, pero es hora de que comience una planificación sustentada en los conocimientos psicológicos. Varios estudios han reportado sobre estas consecuencias en diferentes países del mundo, muchos de ellos publicados en revistas científicas de gran prestigio.

En Argentina ya existen varios resultados preliminares acerca de las manifestaciones psicológicas que se están presentando durante esta cuarentena y otros tantos estudios se encuentran en ejecución, por parte de investigadores del CONICET y equipos de las universidades nacionales. Además se cuenta con la información de diversos dispositivos de acompañamiento y contención psicológica en varias ciudades del país, que alertan sobre diferentes urgencias psicológicas.

Toda esta información disponible tendría que servir para hacer foco en las políticas públicas de salud que se están implementando, considerando que el aporte de los profesionales de la psicología debe integrar el primer nivel de respuesta y no meramente un lugar secundario y asistencial.

Entre las múltiples capacidades con las que cuenta la psicología, no sólo está el diagnostico, la asistencia, y el tratamiento de los problemas individuales, familiares y colectivos, sino también las acciones preventivas, de orientación, planificación y reducción de daño psicológico y psicosocial.

Si se lograra combinar las estrategias epidemiológicas con las basadas en los conocimientos psicológicos, se podrían evitar consecuencias mayores sobre la salud mental de la población, al mismo tiempo que las medidas implementadas podrían ser más eficaces y reducir los efectos no deseados.

Plan de salud mental ante el COVID-19

Es necesario que se elabore e implemente un Plan Especial de Salud Mental nacional que no sea meramente asistencial como se ha visto hasta el momento, sino que sea preventivo y que pueda acompañar las medidas epidemiológicas, mientras dure el aislamiento, y fundamentalmente, cuando se decida el retorno progresivo a las actividades cotidianas.

Será importante preparar a la población para lo que viene, estableciendo normas preventivas, antes que sancionadoras, y apuntando a un sentido de la responsabilidad, la solidaridad y el involucramiento individual, familiar y colectivo.

Es importante que la sociedad se involucre con su propio bienestar y cuidado. Desde la psicología se sabe que cuando se propicia un involucramiento directo de la población en las acciones de su entorno, se generan comportamientos de implicación con la situación y aumentan el sentido de comunidad.


Miguel Gallegos. Investigador del Conicet. Profesor y Doctor en Psicología (UNR) y Doctor en Educación (UFMG, Brasil). Actual Vicepresidentede América del Sur de la Sociedad Interamericana de Psicología.

Angel Elgier. Investigador del Conicet. Doctor en Psicología (UNC), profesor de la UBA y Director de Psicología en la UAI. Actual Representante Nacional de la Sociedad Interamericana de Psicología.

  • Recursos

Protocolo de evaluación neuropsicológica para adultos en cirugía de la epilepsia

  • 01/05/2020
  • Equipo de Redacción

La epilepsia refractaria conlleva la intratabilidad de las crisis, por lo que una de las intervenciones que permiten su eliminación o la disminución del número de crisis es la neurocirugía.

Se plantea la propuesta de un modelo de evaluación neuropsicológica dirigida a la medición del rendimiento cognitivo de pacientes adultos candidatos a cirugía de la epilepsia. Se propone un protocolo abierto, en consonancia con las propuestas más señaladas en los distintos centros de referencia para la epilepsia, dirigido a la obtención de una línea de base del rendimiento cognitivo global, la reserva cognitiva y la dominancia manual, así como procesos cognitivos como la atención, el lenguaje, las habilidades visuoconstructivas y manipulativas, la memoria y las funciones ejecutivas, entre otros, sin prescindir de la exploración psicopatológica y la calidad de vida del paciente, de forma que permita contribuir, junto con los resultados de otras especialidades diagnósticas, a la localización y minimización de las secuelas cognitivas secundarias a la intervención quirúrgica sobre el foco epiléptico, así como a la facilitación de información al equipo médico responsable del caso y a pacientes y familiares sobre las posibilidades y el pronóstico de la intervención. Es necesario disponer de un arsenal de técnicas y contar con un adecuado consenso a la hora de realizar la valoración de los datos obtenidos.

Se propone un modelo de evaluación que permite obtener información del perfil neuropsicológico del paciente candidato a cirugía de la epilepsia, abierto a la discusión y que sirva de modelo para el debate al resto de centros de referencia de la epilepsia.

Autores: B. Marín-Romero, J. Tirapu-Ustárroz, M.F. Chiofalo

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  • Ciencia

¿Los mismos factores que contribuyen al burnout podrían también llevar a la depresión?

  • 30/04/2020
  • Maria Fernanda Alonso

Los factores personales y laborales que predicen el burnout (agotamiento) se superponen en gran medida con los factores que contribuyen a los síntomas depresivos (Rotenstein et al., 2020). Investigadores encuestaron a 1552 pasantes médicos que ingresaron a programas de residencia en 68 instituciones diferentes sobre síntomas depresivos, agotamiento emocional y despersonalización, así como sobre posibles factores contribuyentes.

Los síntomas depresivos se midieron mediante un Cuestionario de Salud del Paciente estándar de 9 ítems, mientras que el agotamiento emocional y la despersonalización se midieron con un Inventario abreviado de Burnout de Maslach de 9 ítems.

La carga de trabajo y la satisfacción del entorno de aprendizaje se evaluaron con un instrumento estandarizado. Los factores personales evaluados incluyeron edad, género, etnia, estado civil, orientación sexual, estado de crianza, especialidad, antecedentes de depresión autoinformados, estrés en la vida temprana y puntaje de neuroticismo.

El estudio encontró una superposición significativa entre los factores que contribuyen a los síntomas depresivos y los que contribuyen al agotamiento, con aproximadamente dos tercios de la variación en los síntomas depresivos y el agotamiento atribuibles a factores personales, y un tercio de la variación en estas medidas atribuible factores del lugar de trabajo.

Los resultados de este estudio sugieren que la evaluación de los síntomas depresivos puede ser una alternativa validada y estandarizada para evaluar el agotamiento entre el personal médico.

También subrayan que las intervenciones que ayudan a abordar el burnout pueden ser efectivas para abordar los síntomas depresivos y viceversa. Los ejemplos de tales intervenciones incluyen el aprovechamiento de recursos como los escribientes para abordar las cargas de documentación, el tiempo de espera para el servicio médico y los recursos como el cuidado infantil para aliviar el estrés de los médicos con obligaciones familiares.

«Antes de este trabajo, la depresión y el agotamiento se conceptualizaron como entidades separadas con diferentes factores que contribuyen a estos resultados,» explicó la Dra. Guille, coautora del estudio.

«Este trabajo sugiere que hay una superposición sustancial entre factores del lugar de trabajo y factores personales que contribuyen a un aumento tanto en los síntomas depresivos como en el agotamiento,» concluyó.

Referencia bibliográfica:

Rotenstein, L. S., Zhao, Z., Mata, D. A., Guille, C., & Sen, S. (2020). Substantial Overlap Between Factors Predicting Symptoms of Depression and Burnout Among Medical Interns. Journal of General Internal Medicine. https://doi.org/10.1007/s11606-020-05664-x

Fuente: Psychcentral

  • Ciencia

Cómo hacer tu propio Tetris de cartón

  • 29/04/2020
  • David Aparicio

Blackhand es un canal de Youtube que enseñan cómo hacer manualidades de cartón de todo tipo y distintos niveles de dificultad. El canal ofrece horas de diversión y aprendizaje para todos por igual.

En esta ocasión explican cómo construir un Tetris (ese videojuego popular) con cajas de cartón, papeles de colores, goma y tijeras.

Si estás aburrido en casa con tu familia y quieres iniciar un proyecto juntos el Tetris de cartón es una muy buena opción.

Fuente: Microsiervos

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