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  • Artículos de opinión (Op-ed)

Psiquiatría sí, naturalmente – El País

  • 16/02/2016
  • David Aparicio

La semana pasada publicamos unos fragmentos de la entrevista que realizó el diario El País a Robert Whitaker, un periodista reconocido por sus investigaciones sobre el abuso en el consumo de psicofármacos y el creciente número de pacientes con trastornos mentales.

En la entrevista, Whitaker denuncia varias prácticas de la psiquiatría, especialidad médica que en opinión de él se encuentra sumida en una profunda crisis.

Sus declaraciones no pasaron desapercibidas y el propio presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, Miguel Gutiérrez Fraile, pidió un espacio en el mismo diario para responder una a una las declaraciones de Whitaker.

Las respuestas de Guiterrez nos permiten conocer el otro lado de una realidad extremadamente compleja.

Aquí les compartimos algunos fragmentos:

Sobre los beneficios de los psicofármacos:

«En estas circunstancias, el descubrimiento de la clorpromazina en Francia (1951) supuso la primera revolución psicofarmacológica e influyó de forma neta en la posterior desinstitucionalización del enfermo psiquiátrico, hasta entonces, mayoritariamente recluido en establecimientos asilares. La enfermedad mental se consideraba prácticamente inmodificable y la sociedad excluía a estos enfermos de por vida. Los antipsicóticos supusieron un avance incontestable. Esto marcó una modificación radical en la política asistencial americana y J. F. Kennedy (1962) arbitró cambios legales que permitieron nacer un nuevo modelo: la psiquiatría comunitaria, exportada posteriormente a todo el mundo y que supuso la externalización de los enfermos psiquiátricos más graves, el desarrollo de centros de salud mental, de servicios de psiquiatría en hospitales generales (comienzo de la medicalización de la psiquiatría en los años sesenta) y de recursos intermedios que mejoraron el tratamiento del enfermo.

Además, mejoró la formación de psiquiatras, psicólogos, enfermeras, trabajadores sociales… La relación entre los antipsicóticos y la desinstitucionalización de los enfermos mentales graves en EE UU es innegable. Se pasa de una cifra de 34 personas ingresadas por cada 10.000 americanos en 1955 a 3 personas ingresadas por cada 10.000 en 1994.»

Sobre el incremento progresivo de las personas con trastornos mentales:

«El aumento bruto de trastornos mentales en 30-40 años con toda probabilidad no es distinto porcentualmente del de cáncer de páncreas o artritis reumatoide en el mismo periodo. Para sustentar sus confusas opiniones, el periodista cita un artículo publicado en aquella época con claros problemas metodológicos, como que la medida —“buen resultado”— varía mucho según época y sociedades. Por ejemplo, entonces vivir con los padres a los 30 años era considerado “mal resultado” social en EE UU, cuando en España resultaba “normal”.»

Sobre la medicación para los trastornos de ansiedad y sobre uno de los medicamentos que, según él,  más ha beneficiado a la gente, el Valium:

«La ansiedad es consustancial con el ser humano, pero la ansiedad patológica no. El periodista no contempla el sufrimiento que presentan muchos enfermos que hasta hace pocas décadas no eran tratados, salvo en el restrictivo ámbito de la psiquiatría privada americana. En lo que se refiere al Valium, pocas veces en la historia un medicamento ha beneficiado a tanta gente y de tan diversas patologías.

Plantea este señor que la enfermedad mental no es una enfermedad cerebral. Cree al parecer que el cerebro es el único órgano del cuerpo que nunca se pone enfermo y siempre presenta un perfecto funcionamiento. Y que las enfermedades mentales se curan con palmaditas en el hombro. ¿Desde cuándo la actividad mental no está determinada por el cerebro? Diremos más, prácticamente todos los tratamientos psicosociales que se aplican en psiquiatría hoy se basan en pruebas de eficacia que descansan en modelos procedentes de la neurociencia cognitiva, que postula que el cerebro humano tiene capacidad de neurogénesis y plasticidad neuronal hasta su muerte, lo que le permite adquirir y consolidar nuevos hábitos que compensan funciones perdidas por la enfermedad mental. Y esto es algo más que “pastillas”. Es la parte nuclear de la psiquiatría moderna basada en modelos antitéticos a los que se proponen en esa entrevista.»

Sobre el «excesivo» consumo de psicofármacos:

«Efectivamente, ha habido un aumento global del uso de psicofármacos, aunque en EE UU esto se produce en menor medida en población negra e hispana. Poblaciones que cuando enferman tienen más probabilidades que los anglosajones de suicidarse o acabar en una prisión que ir al hospital o a la consulta privada de un psiquiatra. Las cifras son sobrecogedoras. Esto no parece importarle al señor Whitaker. Los enfermos ricos toman medicaciones y los pobres son excluidos socialmente, a la cárcel o al cementerio.

Los psicofármacos han permitido el desarrollo de terapias no coercitivas, no farmacológicas, destinadas a aliviar los déficits sociales de los enfermos así como a controlar sus síntomas más disyuntivos.»

Las respuestas del respetado psiquiatra Gutiérrez Fraile no me satisfacen, me dejan una sensación de incompletud. Entiendo que el espacio que le da el diario El País es reducido para explayarse en cada uno de los puntos y que sus palabras van al público general, pero aun así sus explicaciones quedan a medias y en algunos momentos siento que las respuestas van en cierto grado a lo personal. Por ejemplo, cuando dice Whitaker no le da importancia al hecho de que  las personas más pobres no tienen las mismas chances de recibir psicofármacos y que lo más probable es que terminen en la cárcel o en el cementerio. Así también termina criticando el nefasto efecto que la publicación de esa clase de entrevistas puede tener en la salud mental.

Por otro lado, yo leí a un Whitaker un poco más centrado en cuanto a sus declaraciones y que en ningún caso intentó decirles a los pacientes que dejaran su medicación. Él mismo aclara que su estudio es un análisis general para que se evalúe el camino que está tomando la psiquiatría. Por momentos Gutiérrez Fraile hace entender qué Whitaker está solo en estas denuncias, pero no es así. Hay otros psiquiatras y psicólogos, cómo: Martin Harrow, Lex Wunderkid, Peter C Gøtzsche , Irvin Kirsh y Scott Lilienfeld quienes han publicado investigaciones que cuestionan el excesivo consumo de psicofármacos y el énfasis exagerado que se le otorga al cerebro como centro de todos los trastornos mentales. Y la lista sigue creciendo…

Pero que no se me mal entienda. No estoy diciendo que hay que dejar la medicación de lado o negarse a recibirla o que la psiquiatría no es necesaria. Eso sería irresponsable. Sino que necesitamos, todos los profesionales de la salud mental (psicólogos, psiquiatras e investigadores) de un profundo y amplio análisis, con evidencia, del camino que estamos tomando y cómo eso afectará a corto y largo plazo la salud de todas las personas.

Lee el artículo completo en El País.

Nota del editor: si estás tomando psicofármacos, no los dejes ni modifiques sin consultar con tu clínico antes. Aún no hay datos definitivos sobre a qué personas pueden serle útiles o necesarios los antidepresivos, por lo cual toda decisión al respecto debe ser consultada con un psiquiatra. Existen varios tratamientos psicológicos con distintas perspectivas que han demostrado ser tan eficaces para la depresión como los antidepresivos a corto y a largo plazo (hemos mencionado algunos aquí , y en este link hay una lista más detallada), por lo cual quizá también quieras considerar preguntar a tu psicólogo o psiquiatra sobre alguno de ellos, sobre qué tan eficaz es en tu caso y qué podrías esperar al respecto.

  • Artículos de opinión (Op-ed)

El piropo como forma de acoso sexual

  • 15/02/2016
  • Raquel Gil del Prado

A partir del experimento de Gaona (pulsa en la imagen para dirigirte al vídeo) introduzco el tema del piropo.

Actualmente, el piropo no es sólo hacia mujeres ni sólo cometido por hombres, aunque generalmente así se produzca (hombres a mujeres). Tal como recoge Ortiz (2008), los inicios del uso del piropo se encuentran en el contexto de las cortes reales de Europa, cuando no estaba permitida entre sus miembros la demostración del afecto o la pasión y para seducir los cortesanos de los siglos XII y XIII debían recurrir a expresiones creativas y artísticas para demostrar la visión positiva que tenían de la mujer a la que le estuviese dirigiendo dichas adulaciones.

Los piropos acabarían deshumanizando a la persona, cosificándolas, acabando el cuerpo asociado con la vergüenza y la humillación

Hoy en día, dichas expresiones, señala, han degradado mucho y se utilizan adjetivos en un sentido literal y, con frecuencia, soeces. Las frases podrían, por tanto, considerarse una agresión a las mujeres, al situarlas en una posición de sometimiento. Carvajal (2014), se muestra reacia a considerar en algún punto de la historia el piropeo como algo positivo y recuerda la investigación de 1931 llevada a cabo por Werner –investigación que califica de “hito” en el estudio de este tema- en la que se expone cómo hay evidencia desde mediados del siglo XVI en La Comedia erudita de Sepúlveda de que los piropos no eran deseados y resultaban molestos, al encontrar en la misma una frase enunciada por el personaje femenino Violante, lamentándose de no poder salir fuera sin escuchar “pesadas libiandades” y “palabras torpes y señas deshonestas”.

Son dos las características que definirían al piropo como acoso en lugar de halago: su continuidad (se producen en distintos momentos en el tiempo) y que son “poco bienvenidos” (O´Neil, 2013, citado en Rodemann, 2015).

Siguiendo la clasificación propuesta por Gaytan (2009), el piropo sería acoso verbal, y por tanto, se encontraría dentro de las formas de acoso sexual en lugares públicos junto con el acoso expresivo, el acoso físico, las persecuciones y el exhibicionismo.

Gaytan (2009) señala el acoso sexual en la calle como una de las formas de acoso más generalizada y reivindica que, aunque el acoso sexual en lugares públicos es visto como un problema personal, esporádico y de escasa importancia (parte de ser sólo vinculado a las mujeres), es, en realidad, un componente básico de todas las interacciones en los lugares públicos dada su latencia, y provoca en las mujeres como respuesta una conducta de subordinación aparentemente momentánea, reducida a la situación de piropo. Cuestiona que sea algo efímero, exponiendo que en la psique de las personas que reciben el piropo se quedaría un reducto, organizando el acoso vivido en lugares públicos sus vidas y quedando afectados sus marcos interpretativos.

Por su parte, tres derechos fundamentales se ven inhibidos, a saber: la integridad, la privacidad y la seguridad (Rodemann, 2015), cuando son derechos que, en teoría, garantizaría la Constitución Española. Los piropos acabarían deshumanizando a la persona, dañando la integridad moral de las mujeres y cosificándolas, acabando el cuerpo asociado con la vergüenza y la humillación (Bowman, 1993, citado en Rodemann, 2015).

En la literatura se tiende a definir el piropo dentro del acoso sexual callejero. Gaytan (2009) prefiere utilizar el concepto acoso sexual en lugares públicos, ya que no se limita a la calle, sino que puede ocurrir en muchos sitios. Propone distinguir entre lugares públicos y semipúblicos (aquellos en los que algunas personas puedan acceder cuando quieran, pero con normas de exclusión para otros: restaurantes, bares, etc.).

La autora destaca que habría normatividades distintas a las formas de acoso en función de que este fuese bien en un lugar público o bien en un lugar semipúblico. Señala, a su vez, que sería más fácil de hacer frente en un lugar semipúblico (se puede llamar al mesero, por ejemplo) que en un lugar público, en el que no se da la figura de una autoridad concreta. Tampoco, en el caso de haber policías, se puede recurrir a ellos, puesto que piropear no es algo tipificado como delito.

el acoso perpetuado en las calles refleja un desequilibrio que coloca a las mujeres bajo una dominación masculina

En realidad, completa Gaytan (2009) el acoso sexual no se reduce al piropeo, sino que muchas veces va acompañado por miradas insistentes, silbidos, susurros (al oído), gruñidos y tosidos, llamadas insistentes, palabras malsonantes, toqueteos, saludos verbales, piropos como tales (halagadores, ofensivos, ingeniosos, etc.), incluso, eyaculación en algunos casos. Esto hace que Rodermann (2015) llegue a sentenciar que “el acoso perpetuado en las calles refleja un desequilibrio que coloca a las mujeres bajo una dominación masculina que las caracteriza como objetos sexuales”, de lo que se deriva un problema mayor, la desigualdad cometida con sistematicidad contra las mujeres por el mero hecho de serlo. La pregunta que surge es ¿por qué hay mujeres a las que les gusta ser piropeadas? Podría ser que dicha actitud se debiese a no reconocer la impotencia sentida ante dicha situación (Leonardo, 1981, citado en Rodermann, 2015).

De todo lo anterior se deduce que el piropo acaba siendo una auténtica forma de manifestarse de la violencia de género, y, más concretamente, de la violencia contra las mujeres.

Artículo previamente publicado en el blog de Raquel Gil y cedido para su publicación en Payciencia.

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¿Cuánto tiempo voy a estar con esta depresión?

  • 15/02/2016
  • Clotilde Sarrió

El objetivo de este artículo no es profundizar en el amplio tema de la depresión ni tampoco redundar en las manifestaciones clínicas o en su tratamiento como hemos hecho en otros artículos, sino mas bien transmitir al lector una experiencia personal que, como médico, he acopiado tras muchos años de ejercicio; se trata de la angustia que muchos pacientes manifiestan cuando los síntomas de su depresión mayor tardan en desaparecer aunque se haya instaurado el tratamiento (sobre todo durante las primeras semanas), haciendo que se muestren impacientes y reiterativos al manifestar sus ansias de mejoría.

En estas situaciones, el deprimido siente tal necesidad de curarse (no sólo mejorar sino hacerlo pronto y por completo) que pierde la objetividad al ser preguntado por su evolución («estoy igual que al principio» «esto no mejora nada»), se muestra pesimista respecto a su evolución y no reconocer las atisbos de mejoría que pueda ir presentando como, por ejemplo, recuperar algo el apetito, ser capaz de ducharse y vestirse tras varios días (o semanas) de pijama y abandono o afrontar pequeñas tareas que antes le resultaban imposibles (prepararse el desayuno, leer un poco…), datos que son percibidos por el entorno del paciente pero no disfrutados por él si persiste en la obstinación de querer «estar bien del todo» desde el principio.

Estas quejas (que son propias del inicio del proceso depresivo) no deben ser confundidas con los tardíos síntomas residuales que aparecen, como mínimo en un 20% de los pacientes y pueden llegar a presentarse hasta en un 74% de las depresiones; la persistencia de estos síntomas más allá de 3 meses desde inicio de la toma del antidepresivo, deberá contemplarse como una forma atenuada de depresión crónica con tendencia a la recidiva.

Los síntomas residuales son más frecuentes cuando hay antecedentes de depresiones anteriores. Del mismo modo, la persistencia de los síntomas residuales indica un riesgo de nuevas depresiones hasta doce veces mayor que en los pacientes que se recuperan por completo y no los presentan.

Los cinco síntomas residuales más frecuentes son la disminución del placer o el interés (es el más frecuente); el estado de ánimo triste (el segundo más frecuente); los trastornos del sueño; la astenia; las molestias físicas y/o los dolores crónicos (son los más resistentes al tratamiento).

No obstante, no son éstos los síntomas a tratar en esta exposición dirigida sólo a exponer la situación de angustiosa premura por curarse que aparece en algunas depresiones mayores, sobre todo en pacientes ansiosos y exclusivamente en las primeras semanas del proceso depresivo. Dejaremos pues en el tintero el tema de los síntomas residuales como una asignatura pendiente a tratar en un nuevo artículo.

¿Cuánto tarda en aparecer cierta mejoría en una depresión mayor?

Una vez diagnosticada una depresión, es habitual que el paciente se sienta desconcertado, frustrado y que experimente sentimientos de inutilidad al no poder hacer frente a sus ocupaciones. Todo ello suele ir asociado a un sentimiento de fatalidad y a una demanda urgente de solucionesformulada con desesperación al médico encargado de tratar el proceso.

Esta situación es vivida con angustia por parte del enfermo (también por sus familiares y hasta por el profesional sanitario) y son frecuentes los lamentos porque la depresión le ha sobrevenido en un momento especialmente inoportuno («hay que hacer algo cuanto antes» «ahora no puedo permitirme el lujo de estar así»), circunstancias que propician el victimismo («por qué precisamente a mí» «no me merezco esto» «por qué ahora») y a formular exigencias de apremio al psiquiatra para obtener una curación inmediata.

En esta fase de rabia e impaciencia (que no todos los deprimidos atraviesan) se genera mucho estrés y hay un gran riesgo de abandono de la medicación, pues los antidepresivos tardan entre 2 y 4 semanas en actuar y el enfermo cree que no le están haciendo efecto. Se trata de unas conflictivas semanas en las que es muy importante que tanto el psiquiatra como el psicoterapeuta, ofrezcan apoyo al paciente y le escuchen con empatía, aunque sin sucumbir a sus impacientes demandas.

El profesional de la salud deberá informar al paciente de que su depresión tiene un curso, unos tiempos y unas etapas para las cuales no existen atajos, etapas que deberán afrontarse con paciencia hasta que la medicación se ajuste y haga su efecto.

Termina de leer el artículo completo en el Gestalt Valencia, el blog especializado de Clotilde Sarrió. 

  • Ciencia

El efecto del amor en el cerebro (Vídeo)

  • 14/02/2016
  • David Aparicio
Amor

El amor tiene un poderoso efecto en nosotros. Cuando estamos enamorados sentimos la necesidad de estar con la persona amada, nos obsesionamos, percibimos el tiempo diferente, distorsionamos la realidad y pareciera que nada más importa e incluso estamos dispuestos a dar la vida por el amor.

Esto nos hace preguntarnos, ¿qué sucede en nuestro cuerpo? ¿qué sucede en nuestro cerebro cuando estamos enamorados?

En esta charla de TED, la antropóloga Helen Fisher nos cuenta los sorprendentes hallazgos que obtuvo con su equipo de investigadores cuando estudió con la Resonancia Magnética el cerebro de muchas personas enamoradas y muchas que habían sido rechazadas.

Un vídeo imperdible para cerrar esta noche de San Valentín.

Fuente: TED

  • Ciencia

El efecto de la preferencia parental por los hijos varones en la autoestima y felicidad de las hijas

  • 12/02/2016
  • Maria Fernanda Alonso

Ante la espera de un nuevo bebé, una de las preguntas que más frecuentemente reciben los futuros padres es: ¿será niña o niño?

Esta cuestión para muchos es una simple pregunta, cuya respuesta no alterará los planes ni las expectativas de los padres, sin embargo existen quienes manifiestan no solo su preferencia por tener un hijo varón sino también su descontento al tener una hija.

Muchos estudios sobre la discriminación parental en base al sexo exploran los devastadores efectos sociales y demográficos de la preferencia cultural por los niños varones. Un nuevo estudio, publicado en el Journal of Vulnerable Children and Youth Studies, examina sus efectos psicológicos en las hijas.

El Dr. Poh-Chua Siah, de la Universidad Tunku Abdul Rahman en Malasia, entrevistó a más de 800 chinos de Malasia, y les preguntó sobre su felicidad, autoestima y si sentían que eran tratados de manera diferente por sus padres por motivo de su sexo.

Esta comunidad china en Malasia fue una buena opción para tal estudio. Aunque la cultura malasia en general no prefiere un sexo sobre el otro, una preferencia por los varones es clara entre los chinos de Malasia, en la medida en que la proporción de los sexos al nacer está ahora desequilibrada.

Las hijas que sentían que sus padres preferían hijos varones eran menos felices y tenían menor autoestima

El Dr. Siah encontró que al percibir discriminación parental por motivo del sexo (PDPS), la felicidad y autoestima se relacionaban de manera negativa y significativa, pero, crucialmente, sólo para las niñas. En palabras simples, las hijas que sentían que sus padres preferían hijos varones eran menos felices y tenían menor autoestima.

La preferencia por los varones es una característica de muchas culturas a nivel global, razón por la que los resultados de este estudio tiene grandes implicancias.

“Este reporte sugiere que la preferencia parental por los hijos tuvo un impacto psicológico significativo en las hijas, por lo que debería invertirse más esfuerzos en analizar las consecuencias de la preferencia cultural por los hijos ,” sostuvo el Dr. Siah.

Estudios futuros sobre los efectos del PDPS deberían tomar en consideración entrevistas, observaciones y contribuciones de los padres, tanto como los reportes de los propios hijos. Es muy importante entender el daño potencial que tal preferencia puede causar, sobre todo sabiendo que muchas mujeres viven en culturas que expresan su preferencia por los hijos varones.

Fuente: Sciencedaily

Otras voces

💌 Sitios afines: amistades, colegas, referentes y compañeros de camino que leemos con gusto.

  • T The Classical Mind andrewbharker.substack.com Ensayos de la vida intelectual
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  • P Psyche psyche.co Revista de ensayos con artículos de psicología y neurociencias.
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  • Clínica

La meditación para aliviar el dolor, la ansiedad y la fatiga durante la biopsia de cáncer de mama

  • 12/02/2016
  • Alejandra Alonso

Hace poco me tocó hacerme una biopsia para confirmar la naturaleza de unos bultos en mis senos y, aunque lo más probable era que no fuera nada maligno (y no lo era) y las posibilidades de que fueran malas noticias era muy pequeña, yo no pude evitar sentirme mal mientras esperaba los resultados.

A pesar de esta experiencia, sólo puede imaginarme lo asustada y ansiosa que debe sentirse una mujer que se somete a una biopsia para realizar el diagnóstico de cáncer de mama, no solo es un procedimiento invasivo sino que también esperar los resultados del procedimiento es muy estresante.

¿Qué podemos hacer para aliviar la ansiedad y la fatiga durante la biopsia para descartar cáncer de mama?

Una investigación del Duke Cancer Institute descubrió que la meditación alivia la ansiedad, la fatiga y el dolor en mujeres que deben someterse a una biopsia por cáncer de mama. También se encontró que la música ayudaba, pero en menor medida. Un descubrimiento interesante que podría hacer de esta estresante experiencia, algo más llevadero.

Los investigadores notan que adoptar estas intervenciones simples y poco costosas podría ser de especial ayuda, sobre todo a la luz de reportes recientes que citan a la ansiedad y el dolor como factores potencialmente dañinos al someterse a procedimientos relacionados al cáncer de mamas.

“Las biopsias con aguja guiadas por imágenes, utilizadas para diagnoticar el cáncer de mamá son muy eficientes y exitosas, pero la ansiedad y potencial dolor pueden tener un impacto negativo en el cuidado del paciente”, dijo la Dra. Mary Scott Soo, profesora asociada de radiología en el Duke Cancer Institute y autora principal del estudio, que fue publicado el 4 de Febrero en el Journal of the American College of Radiology.

“Los pacientes que experimentan dolor y ansiedad pueden moverse durante el procedimiento, lo que a veces reduce la efectividad de la biopsia, o puede que no adhieran a chequeos y procedimientos de seguimiento”, agrega Soo.

La Dra. Soo cree que es muy importante prestar atención a estos problemas para proveer una mejor experiencia y un cuidado más compasivo a los pacientes.

Para el estudio, Soo y colaboradores reclutaron a 121 mujeres que iban a someterse a un diagnóstico de cáncer de mamá en Duke. Las asignaron azarosamente a uno de tres enfoques al realizarse una biopsia estereotáctica y guiada por ultrasonido: una meditación grabada, música o un cuidado estándar con un tecnólogo que ofrecía conversaciones casuales y apoyo.

La meditación consistía en un guión “amoroso/amable” enfocado en construir emociones positivas, tales como compasión hacia uno mismo y hacia otros, y la liberación de emociones negativas.

Los pacientes en el grupo de música escucharon a elección jazz instrumental, piano clásico, arpa y flauta, sonidos de la naturaleza o música mundial.

Los pacientes en el grupo de cuidados estándar recibieron diálogos consoladores y de apoyo con el radiólogo o técnico.

Inmediatamente antes y después de la biopsia, los participantes completaron cuestionarios que medían el nerviosismo y la ansiedad, clasificaron el dolor de la biopsia del 0 al 10 y evaluaron los sentimientos de debilidad y fatiga.

Los pacientes del grupo de música y los de meditación reportaron reducciones significativamente más grandes en la ansiedad y fatiga luego de la biopsia, comparados con aquellos que recibieron los cuidados estándar. Estos últimos reportaron un incremento en la fatiga luego de la biopsia.

Los participantes que pertenecían al grupo de meditación también mostraron menos dolor durante la biopsia, comparados con el grupo de la música.

La Dra. Soo comenta que la meditación y la música ayudaron a reducir la ansiedad y sentimientos de fatiga y opina que, si bien en estos casos también se utilizan procedimientos médicos que involucran drogas anti-ansiedad, estos sedan a los pacientes y así se requiere además que haya alguien que lleve al paciente a la casa.

Los investigadores creen que la meditación podría ser una excelente alternativa, ya que es simple y nada costosa. Además se muestran interesados en saber si ésta sencilla intervención puede beneficiar a pacientes que deben pasar por otras clases de procedimientos médicos. Ojalá este estudio inspire a algunos de nuestros lectores a seguir con esta investigación.

Fuente: Psypost

  • Ciencia

Los estilos de apego predicen las malas interpretaciones de los hombres acerca del interés sexual de las mujeres

  • 11/02/2016
  • David Aparicio

Muchos hombres suelen mal interpretar algunas acciones de las mujeres como intentos de seducción. Creen que cualquier mirada o sonrisa es una genuina muestra de interés. Pero aveces una mirada es solo una mirada y una sonrisa es solo una sonrisa. Este «fenómeno», por llamarlo de alguna manera, despertó el interés de los psicólogos del Union College en Estados Unidos, quienes se tomaron el trabajo de diseñar un estudio para encontrar una respuesta.

El equipo reclutó a 500 hombres y les pidió que se imaginaran un escenario en el que miran a una hermosa mujer en un bar. Ella se da cuenta de que la miran, y les regresa una sonrisa.

Luego de esa escena les pidieron que evaluaran el nivel de interés que ellos creían que tenía la mujer que se habían imaginado en una escala de: «nada interesada» a «extremadamente interesada». Los psicólogos también evaluaron sus tendencias hacia el apego ansioso o el apego evitativo.

Las investigaciones previas sostienen que aquellos con apego ansioso tienen una fuerte necesidad de sentirse amados y seguros y un marcado miedo al rechazo. Por otro lado, las personas con apego evitativo tienden a ser más reacias a confiar en los demás y le temen a la intimidad.

Los datos del estudio en cuestión sugieren que los hombres con mayores puntajes en el espectro de apego ansioso eran más propensos a imaginar que la mujer estaba interesada sexualmente en ellos. Según los autores esto se debe al profundo deseo de intimidad que ellos tienen y también a la proyección de sus propios intereses sexuales, esperando que los deseos de las mujeres sea recíproco.

«Si te crees seductor, eso también te condiciona a ver qué los demás se comportan de manera similar.» dijo Joshua Hart, autor de la investigación y profesor de psicología Esto me hace recordar a Barney Stinson de la serie How I Met Your Mother.

En cuanto a los hombres que se ubicaron en el otro lado del espectro, en el apego evitativo, se observó que estaban menos interesados en la mujer que debían imaginar porque se veían a ellos mismos como menos seductores, lo que provocaba que se la imaginaran menos interesada sexualmente en ellos.

La investigación es muy interesante y nos demuestra una vez más cómo nuestros deseos influyen en las relaciones sociales. Es bueno que recordemos esto y tengamos en cuenta que nuestras percepciones y creencias pueden estar muy alejadas de la realidad.

Los datos completos de este estudio están disponibles en el Journal of Personality and Individual Differences.

Fuente: ScienceDaily

  • Recomendados

Cuentos para trabajar los duelos y pérdidas en los niños

  • 11/02/2016
  • David Aparicio

Una de las primeras dificultades que descubrí al trabajar con niños es el de la diferencia del lenguaje a utilizar. Con los niños más chicos cuesta utilizar los mismos ejemplos y explicaciones que estaba acostumbrado a usar con los adultos. Varias veces me sentí incapaz de explicar claramente varios de los conceptos que los niños me preguntaban. Sentía que mis explicaciones eran incompletas, pero con la ayuda de mis colegas y de los recursos y libros especializados aprendí a usar un lenguaje más apto.

Uno de los temas más difíciles de explicar a los niños es el tema de la muerte. Aveces sentimos que los niños están muy chicos y que no debemos exponerlos a esos temas tan dolorosos. Muchos padres optan por mentir o esquivar las preguntas incómodas, pero al final del día hay que dar una respuesta.

Para ayudar a los padres a explicar con claridad y naturalidad el tema de las pérdidas y duelos el blog Educacion Docente ha puesto a disposición 8 cuentos especialmente pensados para ellos.

Los cuentos incluyen historias de familiares que sufren de enfermedades terminales; para afrontar los sentimientos de tristeza y desolación; para cuando mueren los abuelos y otros temas relacionados con la muerte.

Algunos de los libros están disponibles para leer gratuitamente y otros son de pago.

Algunos de los libros de la lista:

¿Dónde está el abuelo? De Mar Cortina. Tandem Edicions


Mar Cortina es una de las mayores especialistas en duelo de los niños del país. En este cuento, aprenderemos que la muerte forma parte de la vida y que aquellas personas que quieres nos van dejando a lo largo del camino. Los abuelos, son una parte muy importante en la existencia de los pequeños y una ausencia que probablemente tendrán que afrontar.

En esta guía de lectura, elaborada por Mar Cortina y Agustín de la Herran podéis encontrar actividades para trabajar en el primer ciclo de primaria.

Julia tiene una estrella de Eduard José. Editorial La Galera


La madre de Julia sufre una enfermedad terminal. Antes de morir le explica a la niña que irá a trabajar en una estrella. Es un cuento que trata el tema de las enfermedades y los desenlaces dolorosos.

Siempre te querré, pequeñín de Debi Glori. Editorial Estrella Polar


Es un cuento muy entrañable, dirigido a los más pequeños, que habla de el amor incondicional entre dos personas: la madre y el hijo. Además de plantear un tema tan importante como la durabilidad y la consistencia del amor, Debi Glori aborda el tema de la muerte. Está muy bien para trabajarlo en cualquier momento, aunque no se haya producido ninguna muerte.

Conoce la lista completa de cuentos en Educación Docente

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Mi plan para leer 8,475 páginas en un año

  • 11/02/2016
  • David Aparicio
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El año pasado Alejandra y yo adquirimos un Kindle Paperwhite para comprar libros digitales en la casi infinita librería de Amazon. La idea era que compraríamos los libros, nos turnaríamos para leerlos y después los comentábamos.

La idea por un tiempo funcionó, el Kindle es muy bueno para leer novelas y literatura de ficción, pero no cuando deseas profundizar en un tema académico, cuando necesitas escribir notas en los márgenes de las páginas o cuando deseas retroceder rápidamente  unas páginas para repasar un concepto del libro.

Así que decidimos volver a los libros tradicionales. A los libros que se pueden subrayar, escribir y releer rápidamente. Además, con el formato tradicional los podríamos coleccionar en la biblioteca que queremos construir. Otro factor que facilitó nuestra decisión de volver a los libros tradicionales fue que en Panamá tenemos rápido acceso a la librería de Amazon Compramos en Amazon porque ahí tenemos mayor acceso a cualquier tipo de libro que queramos, en inglés o en español. En Panamá las librerías son pocas y usualmente no traen los libros que buscamos de psicología, ya sea porque son muy nuevos o tan especializados que no les conviene traerlos., lo que significa que podemos comprar los libros que deseemos y los tenemos en nuestras manos en cuestión de 4 o 5 días, sin que sus precios se incrementen mucho, gracias a los bajos impuestos de importación que hay en Panamá.

A menudo me encuentro guardando libros por comprar con la esperanza de leerlos todos. Este año empecé con la biografía de Oliver Sacks y ahora estoy en el segundo capítulo de Brainwashed: “The Seductive Appeal of Mindless Neuroscience” de Sally Satel y el reconocido investigador Scott Lilienfeld, que habla de la obsesión de referirnos al cerebro para explicar todas las conductas. Pero siento que me distraigo mucho y no avanzó en la lectura como me gustaría. Quiero seguir el ejemplo de grandes lectores como Bill Gates, que prácticamente lee un libro por semana.

Necesito un plan que me ayude a centrarme en mi objetivo, un plan sencillo que se ajuste a mi rutina, mi trabajo y con el cual pueda llevar un registro de mi avance de lectura y que funcione como un motivador para no distraerme.

El plan

No intento inventar un método nuevo, ni nada por el estilo. Confié en a la inteligencia colectiva de la internet y me encontré con el fantástico artículo de Shane Parris para la popular plataforma de publicaciones web Medium, que propone una idea espectacularmente sencilla para probar.    

El plan consiste en comprometerse a leer 25 páginas por día. Parece muy poco, pero la idea es fijar un objetivo específico que se pueda cumplir y que permita obtener resultados a corto y largo plazo.

A corto plazo me ayudará a comprometerme todos los días con la lectura y sentiré que puedo cumplir con lo propuesto, que tendré un control diario sobre la lectura que debo hacer por muy larga que parezca. A largo plazo, más específicamente al terminar el año, habré leído 8,475 páginas. Eso significa alrededor de 17 libros de 500 páginas. Nada mal ¿no?…

Hagamos las matemáticas. A los 365 días que tiene el año, les restamos a cada mes 2 días en los que no pudimos leer por cualquier eventualidad o compromiso. Al año también le restamos los días de navidad y de vísperas de año nuevo. Lo que da como resultado 339 días de lectura x 25 páginas,  nos da como resultado las 8,475 páginas.

Pero probablemente lea un poco más, Parris explica que al plantearse el objetivo de las 25 páginas terminó leyendo más páginas de lo propuesto. Así que quizás acabe leyendo alrededor de 10,000 páginas.

25 páginas por día, sin excusas.

Pero no tengo tiempo para sentarme y leer de corrido 25 páginas ¿Cómo hago?

En mi caso particular no me funciona mucho leer en la cama porque me duermo enseguida y no podré avanzar con el plan, así que busqué una opción más acorde con mi rutina, mi trabajo y las horas que debo pasar en el tráfico en mi día a día.

Una vez leí sobre crear una rutina de lectura en las tres comidas diarias, porque nos ofrece un momento de paz que usualmente las otras personas suelen respetar también. Leer durante las comidas diarias me ofrece tres momentos específicos al día, que me ayudarán a forjar el hábito de la lectura y los distribuiré así: 8 páginas en el desayuno; 8 páginas en el almuerzo y 9 páginas en la cena.  

Este es el plan que yo seguiré, es el plan original de Parris, pero no significa que  debes seguirlo al pie de la letra. Puedes modificarlo según tus necesidades y objetivos específicos de lectura. Puedes proponerte leer 10 páginas por día, 10 minutos o 500 palabras, puedes usar la medida que desees. Lo importante es que te ciñas al plan, que seas constante y al final podrás adquirirás el hábito de la lectura y terminarás esos libros que tanto deseas.

¿Tienes otro plan de lectura? Compártelo en la sección de comentarios y ayúdanos a conocer otras estrategias.

  • Artículos de opinión (Op-ed)

La vocación amputada

  • 10/02/2016
  • Rita Arosemena P.

Una conocida aprovechó recientemente un acercamiento para explicarme detalle a detalle por qué había decidido renunciar a su trabajo. Desde luego, la gente renuncia a su trabajo todos los días, una decisión a la que seguramente le precede un cauteloso análisis introspectivo de las causas de su infelicidad laboral; lo curioso es que pocas veces el análisis gira en torno a las razones que impidieron su felicidad laboral, una revelación que sin duda esclarecería todo lo demás.

«En la vocación religiosa, se supone que quien llama es Dios, pero analíticamente (psicoanalíticamente) el “quién llama” se vuelve mucho más complejo. Yo pensé que quien llamaba era un objeto interno necesitado, o uno externo necesitado y destruido, que llama a la persona para que le ayude. Pensé que “quien llama” era el súper-yo o el objeto dañado mismo (…), pero quien llama es el niño que hemos sido. El niño que hubiésemos querido ser». Marie Langer, psiquiatra vienesa

Esta conocida, por otro lado, sostuvo entre los motivos de su renuncia el tormento que suponía invertir ocho horas de su vida cada día a tomar asiento en una oficina donde todos, en pleno, odiaban trabajar; donde mover un solo dedo para la consecución de cualquier logro no implicaba satisfacción o dicha, y donde lo más parecido a un brote de motivación ocurría en el efímero instante en que un cheque les ocupaba las manos. “No tienen vocación”, acabó diciendo ella. Pero ¿qué es, al fin y al cabo, la vocación?

Dicho de la manera más simple: es una inclinación. Un llamado.

Tradicionalmente, la vocación fue un término reservado para referirse exclusivamente a dos tipos de inclinación: la religiosa y la médica, un fenómeno que en las tribus y pueblos primitivos se conjugaba en la figura del chamán. Ha habido siempre un evidente peso de carácter social en el reconocimiento de la vocación de un individuo, pues incluso entonces no bastaba con sentir un ímpetu o una pasión, ni siquiera con poseer cualidades innatas, sino que era necesaria la aceptación social, que al individuo le fuese permitido atender a su llamado. En ese aspecto, poco o nada es distinto hoy.   

La influencia del medio en la formación del carácter y la personalidad ha sido estudiada desde mucho antes de la consolidación de la Psicología como ciencia. En el siglo IV a.c., Aristóteles ya elaboraba profundos juicios analíticos en su obra “Política” al asegurar que el hombre era, por naturaleza, un animal social, de modo que el individuo que por causas naturales se comportaba de manera asocial no podía ser sino una bestia, o un Dios.

En la contemporaneidad, psiquiatras como Enrique Pichón-Rivière y Ronald Laing realizaron aportes interesantes ligados al tema. Por un lado, Pichón-Rivière se refirió en su teoría social a la imposibilidad del sujeto para separarse de su entorno, incluso refugiándose en el vago concepto de la subjetividad, puesto que el individuo y su aparato psíquico (que Pichón llamó ECRO) estaban conformados a partir de una multiplicidad de voces. El sujeto nunca estaba solo, nunca era solo él, sino un compendio de las voces de todos.

A su vez, Ronald Laing en “Yo y los otros” (1971) habla de la identidad que la sociedad impone al individuo desde la infancia y de la posibilidad, siempre dificultosa, de transformarse en el camino rumbo a la conformación de una nueva:

«Son los otros quienes te dicen quién eres. Más tarde, asumimos su definición o tratamos de deshacernos de ella. Puede suceder que nos esforcemos por no ser lo que muy en el fondo «sabemos» que somos. Puede suceder que nos esforcemos por extirpar esa identidad «extraña» de la que hemos sido dotados o a la que hemos sido condenados, e intentamos crear con nuestros actos una nueva identidad que nos empecinamos en hacer reconocer de los demás. En todo caso, nuestra primera identidad social nos es conferida. Aprendemos a ser lo que nos dicen que somos.» Ronald Laing, psiquiatra escocés

¿Cómo ocurre, entonces, que la vocación es amputada? En definitiva, se trata de un proceso de índole social, pero ¿qué motivos lo impulsan?

Para Erich Fromm, el proceso social requiere la estandarización del sujeto de la misma forma en que la producción en masa requiere la estandarización de los productos. Así que, a los 3 o 4 años, el sujeto es sumergido en un patrón de conformismo tras el cual pasa a ser un miembro más del rebaño; incluso el día de su muerte (esa posibilidad que, citando a Heidegger, es la única que habita todas las posibilidades) el sujeto amaestrado está completamente de acuerdo con su patrón. Este es el componente que Fromm describe como un factor de la vida contemporánea, aquel que convierte al individuo en un “ocho horas” concebido para producir (porque todos producen) y para consumir (porque todos consumen). Cualquier atisbo de un presunto llamado a dedicar toda una vida a una práctica considerada inútil por su núcleo social, es juzgado, denigrado y, en ausencia de un YO fortalecido, aniquilado.

«Desde el nacimiento hasta la muerte, de lunes a lunes, de la mañana a la noche: todas las actividades están rutinizadas y prefabricadas. ¿Cómo puede un hombre preso en esa red de actividades rutinarias recordar que es un hombre, un individuo único al que sólo le ha sido otorgada una única oportunidad de vivir, con esperanzas y desilusiones, con dolor y temor, con el anhelo de amar y el miedo a la nada?»  Erich Fromm, psicólogo alemán.

Cuando a la psiquiatra Marie Langer le preguntaron por el fracaso vocacional y su relación con cualidades como la tenacidad y la perseverancia, hizo referencia a lo que Erik Erikson llamase Fuerza del Yo, un concepto que implica la capacidad de autoreconocerse y reafirmarse, de saber que uno es, que uno vale, que uno puede. Un YO fuerte prevalece porque se protege a sí mismo y es capaz de validarse ante la ausencia de validación; el descreimiento del mundo no hace tambalear los cimientos de su identidad, los obstáculos son trampolines y, los tropiezos, sinónimo de valentía.

Puede que el proceso social guíe al individuo a la renuncia, a la amputación, pero es finalmente el individuo quien decide o no renunciar.

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Referencias:

  • Langer, M. (2008). Marie Langer: Algunos textos Inéditos de Marie Langer. Marielanger.com. Consultado el 31 de Enero de 2016. Disponible en: https://www.marielanger.com/2008/03/txtos-inditos-de-marie-langer.html
  • Fromm, Erich (2007). El arte de amar. . México D.F., México: Editorial Paidós Mexicana, S.A
  • Clínica

La conmovedora historia de Donald Grey Triplett, el primer niño diagnosticado con autismo – BBC

  • 09/02/2016
  • David Aparicio

La BBC publicó la historia de Donald Grey Triplett, el primer niño diagnosticado con autismo. El artículo recopila la historia del diagnóstico del autismo, la infancia de Triplett, el doloroso momento en que sus padres lo internaron y el importante rol que jugó la comunidad donde él vive para lograr su integración y realización personal.

El primer artículo científico en hablar sobre el autismo fue un diagnóstico que citaba a Donald como el «Caso 1″de entre 11 niños, los cuales -estudiados por el psiquiatra de Baltimore, EE.UU., Leo Kanner- le ayudaron a esclarecer la idea de que estaba ante un tipo de trastorno del que no se había hablado antes en los libros médicos.

Lo llamó «autismo infantil». Más tarde sería denominado, simplemente, autismo.

Nacido en 1933 en Forsest, Mississippi, hijo de Beamon y Mary Triplett, un abogado y una maestra de escuela, Donald era un niño profundamente introvertido que nunca ofreció una sonrisa a su madre o respondió a su voz.

Parecía estar todo el tiempo en un mundo aparte, con su propia lógica, y tenía una manera especial de utilizar el lenguaje.

Donald podía hablar e imitar palabras, pero la mímica no parecía ajustarse al significado. A menudo hacía eco de palabras que escuchaba decir a su alrededor.

Durante un tiempo, por ejemplo, comenzó a pronunciar las palabras «enredadera» y «crisantemo» una y otra vez, además de la frase «podría poner una pequeña coma».

Sus padres trataron de que se abriera, sin éxito alguno.

Donald no estaba interesado en jugar con otros niños y ni siquiera levantó la vista cuando un hombre vestido de Santa Claus le visitó para darle una sorpresa.

A los padres les recomendaron que se olvidaran de su hijo:

Su memoria excepcional le permitía recordar el orden de un conjunto de perlas que su padre había colocado al azar en una cadena.

Pero sus dotes intelectuales no evitaron su ingreso en una institución, pues lo había recomendado el doctor.

Siempre era así, en esa época, para los niños que se alejaban de «lo normal», como era el caso de Donald.

La rutina que aconsejaron a los padres fue que trataran de olvidarse del niño y siguieran adelante con sus vidas.

A mediados de 1937, Beameon y Mary llevaron a cabo la recomendación, y Donald, de 3 años, fue ingresado en una institución, lejos de su casa.

Pero no le olvidaron

Lo visitaban todos los meses, probablemente discutiendo cada vez que comenzaban el largo trayecto de vuelta a su casa, en Forest, si debían traerlo con ellos de vuelta a casa la próxima vez.

Y eso fue lo que hicieron a finales de 1938.

La importancia de la comunidad en la vida de Donald:

La ciudad jugó un papel fundamental en la excelente recuperación de Donald.

Los cerca de 3.000 habitantes de la ciudad de Mississippi tomaron, probablemente, una inconsciente pero clara decisión sobre cómo iban a tratar a ese extraño chico que vivía en su comunidad.

Decidieron, en definitiva, aceptarlo; integrarlo como «uno de los suyos» y protegerlo.

Sabemos esto porque la primera vez que visitamos Forest y comenzamos a hacer preguntas sobre Donald, al menos tres personas nos advirtieron que nos vigilarían incluso si no hacíamos nada para lastimar a Donald.

Lee el artículo completo en la BBC.

  • Clínica

Trastorno Obsesivo Compulsivo y la Fusión Pensamiento-Acción

  • 09/02/2016
  • Janet Singer

Como muchos de nosotros ya sabemos, nuestras mentes tienen mentes propias. Toda clase de pensamientos corren a través de ellas diariamente: algunos felices, algunos angustiantes, algunos raros, algunos graciosos — tantos pensamientos sobre los cuales no tenemos control. Algunos se quedan más de lo que nos gustaría, mientras que otros son fugaces.

La mayoría de nosotros filtra los pensamientos que son necesarios e importantes en cualquier momento, y le dan poca o ninguna atención al resto. Pero para otros, incluyendo a aquellos con Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), rara vez es tan simple.

El TOC es complicado y hay muchos componentes que ocurren comúnmente como parte del trastorno. Uno de estos factores es la distorsión cognitiva, conocida como la fusión acción-pensamiento. Esto es cuando una persona cree que tener pensamientos malos o angustiantes es tan terrible como llevarlos a la acción.

Digamos que un pensamiento que involucra lastimar físicamente a alguien que es importante para ti se te viene a la cabeza. La mayoría de nosotros pensaría: “Qué extraño, ¿de dónde vino eso?”. Y luego seguimos con nuestras vidas. Pero no es así con aquellas personas que lidian con la fusión pensamiento-acción, no pueden simplemente dejarlo ir. Porque ellos creen que tener este pensamiento es tan horrible como llevarlo a la acción; no pueden simplemente descartarlo. ¡Imagínese qué aterrador debe ser esto! Y ciertamente no ayuda a la autoestima de uno; muchas de las personas con TOC sienten que deben ser muy malas personas por tener tales pensamientos.

Adicionalmente, la fusión pensamiento-acción suele también incluir la creencia de que tener estos terribles pensamientos de alguna manera puede hacerlos volverse realidad. Así que si tu crees que pensar hacerle daño a un ser querido puede causarle un daño real ¿qué harías? Muchos de nosotros trataríamos tanto como pudiéramos de dejar de pensar estas cosas. Y, dado que nuestras mentes tienen mentes propias, mientras más tratemos de no pensar en algo, menos podemos dejar de pensar en eso. No es difícil ver cómo este proceso puede conducir al desarrollo de obsesiones.

Aunque yo no tengo TOC, a veces puedo identificarme personalmente con diferentes aspectos del trastorno, hasta cierto punto. En términos de la fusión pensamiento-acción, me doy cuenta de que, en ocasiones, he sido supersticiosa acerca de tener algunos pensamientos negativos. Deja de pensar en eso, puede hacerse realidad. En realidad no creo que mis pensamientos puedan controlar lo que pasa, sin embargo me encuentro a mi misma tratando de frenar estos pensamientos de igual forma. No es muy diferente que sentir que tendras mala suerte si piensas o hablas sobre eso.

Una vez más vemos que los pensamientos y conductas de aquellas personas con TOC no suelen ser muy diferentes a los que tienen aquellos que no presentan el trastorno. Es la severidad lo que los diferencia. La fusión acción-pensamiento alimenta el TOC, la TCC con un terapeuta competente puede ayudar. Y una vez que esta distorsión cognitiva es conquistada, habrá mucha menos gasolina para encender el fuego del TOC.

Janet Singer, la autora de este artículo, ha escrito un libro sobre el tema, llamado Overcoming OCD: A journey to Recovery (Sobreponiéndose al TOC: Un viaje a la Recuperación) que puedes adquirir en inglés aquí.

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Artículo previamente publicado en Psychcentral y cedida su publicación a Psyciencia. Traducción realizada por Alejandra Alonso.

Fuente: Psychcentral

  • Recursos

Tipología de hombres condenados por violencia de género en un contexto de intervención psicológica en la comunidad (PDF)

  • 09/02/2016
  • David Aparicio

Queremos fomentar la lectura de investigaciones sobre psicología y neurociencias. Todo los martes compartiremos una investigación completa en formato pdf que nos pareció interesante o novedosa. Por favor comparte tus opiniones y comentarios en la sección que está al final del artículo.

Este estudio analiza una muestra de 61 hombres que participaron en un programa de intervención psicológica en la comunidad dirigido a sujetos condenados por un delito de violencia de género.

El objetivo es clasificar a los participantes en grupos homogéneos con el fin de detectar sus diferencias y semejanzas, y en particular determinar si valoran de manera distinta el programa de intervención. La información sobre los integrantes de la muestra ha sido obtenida a través de una entrevista semiestructurada, una valoración de sus expectativas ante el tratamiento y la utilidad de éste, y mediante la aplicación de los cuestionarios SCL-90-R, IRI, BDHI, IPDMV, MCMI-II y CTS-2.

La clasificación de los sujetos se ha realizado mediante análisis clúster y los resultados evidencian la existencia de 2 grupos con una fuerte cohesión interna. Uno lo forman individuos más estables emocionalmente, con menor consumo de sustancias y una expresión de la violencia de menor intensidad.

El otro lo constituyen sujetos que reconocen un mayor número de agresiones físicas menores (CTS-2) y que obtienen puntuaciones significativamente superiores en las escalas de personalidad antisocial, pasivo-agresiva y esquizotípica y en las de abuso de sustancias (MCMI-II). Sin embargo, no se observan diferencias significativas entre ambos grupos respecto a su valoración del programa de intervención psicológica.

Autores: Santiago Boira, Pedro Jodrá

Descarga la investigación completa en formato PDF

Fuente: Scielo

Sin categoría

Padres críticos y su relación con el Trastorno de Déficit de Atención persistente de sus hijos

  • 09/02/2016
  • David Aparicio

A medida que llegan a la adolescencia, muchos niños experimentan una reducción de la sintomatología del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Pero en un porcentaje de niños, los síntomas se mantienen constantes. ¿Qué causa esta diferencia?

Unos psicólogos en Sevilla nos explican una nueva investigación de la APA (Asociación Americana de Psicología) que exploró la relación entre la crítica constante de los padres y la constancia de los síntomas. Sus datos encontraron una importante relación.

El estudio examinó en un periodo de tres años a una muestra de 388 niños diagnósticados con TDAH y un grupo control de 127 sin TDAH, con sus familias. Del total de niños con TDAH, el 69% fueron varones (hay mayor prevalencia del TDAH en varones), 75% eran blancos y el 75% provenia de un hogar donde vivían ambos padres. Se midieron los cambios en la sintomatología del TDAH mientras los chicos crecían y los niveles de criticismo y de involucración emocional de los padres.

Una de las maneras en que se evaluó la relación de los padres con sus hijos consistió en pedirles que entablaran una conversación por cinco minutos sin interrupciones, que fueron grabadas en tres sesiones y evaluadas por un grupo de expertos, quienes tuvieron en cuenta sus niveles de criticismo (rudeza, declaraciones negativas acerca de los niños) y la sobreinvolucración emocional (sentimientos sobreprotectores hacia el niño). Todas estas mediciones se hicieron a través de dos años.

Los resultados demostraron que los niños con TDAH que viven con familias que continuamente expresan altos niveles de criticismo, no tuvieron la reducción usual de los síntomas del TDAH y en cambio sus síntomas se mantuvieron constantes.

Aún con una correlación que parece ser tan evidente, los autores llaman a la cautela y escriben que sus datos no proveen la evidencia sufiente para sostener que el criticismo sea la causa específica de los síntomas del TDAH. Pero sus resultados si sirven para que los padres sean más cautelosos a la hora de tratar a sus hijos, porque nadie se sentiría cómodo, aceptado y amado en un ambiente donde se es criticado todo el tiempo. Más aún cuando el niño tiene un diagnóstico y no se comporta de determinada manera porque le place sino porque tiene dificultades para regularse.

Las intervenciones familiares deberían no sólo concentrarse en la sintomatología del niño, sino también ofrecer un plan integral de entrenamiento a los padres que se sienten saturados por las conductas disruptivas de los niños con TDAH, que incluya evitar el exceso de críticas. Esto permitiría afrontar el problema desde dos frentes y generaría un mayor bienestar global en la familia.

Puedes leer el artículo completo en formato PDF en la revista Journal of Abnormal Psychology.

Fuente: APA

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«La psiquiatría está en crisis» – El País

  • 08/02/2016
  • David Aparicio

En 1955, habían en Estados Unidos, 355.000 mil personas en hospitales psiquiátricos; en 1987 había 1.250.000; y en el 2015 la cifra se disparó a más de 5 millones de personas. Hoy tenemos más psicofarmacos, más tratamientos, pero las cifras no parecen menguar ¿Qué estamos haciendo mal?

Robert Whitaker es el autor de Anatomía de una epidemia, libro en el que denuncia el erróneo camino que ha tomado la psiquiatría durante las últimas décadas y en esta entrevista nos da algunas explicaciones:

Pregunta: ¿En qué consiste esa historia falsa que, dice usted, nos han contado?

Respuesta: La historia falsa en EE UU y en parte del mundo desarrollado es que la causa de la esquizofrenia y la depresión es biológica. Se dijo que se debían a desequilibrios químicos en el cerebro; en la esquizofrenia, por exceso de dopamina; en la depresión, por falta de serotonina. Y nos dijeron que teníamos fármacos que resolvían el problema como lo hace la insulina con los diabéticos.

Pregunta: ¿Vivimos en una sociedad en la que necesitamos pensar que las pastillas pueden resolverlo todo?

Respuesta: Nos han alentado a que lo pensemos. En los cincuenta se produjeron increíbles avances médicos, como los antibióticos. Y en los sesenta, la sociedad norteamericana empezó a pensar que había balas mágicas para curar muchos problemas. En los ochenta se promocionó la idea de que si estabas deprimido, no era por el contexto de tu vida, sino porque tenías una enfermedad mental, era cuestión química, y había un fármaco que te haría sentir mejor. Lo que se promocionó, en realidad, en Estados Unidos, fue una nueva forma de vivir, que se exportó al resto del mundo. La nueva filosofía era: debes ser feliz todo el tiempo, y, si no lo eres, tenemos una píldora. Pero lo que sabemos es que crecer es difícil, se sienten todo tipo de emociones y hay que aprender a organizar el comportamiento.

Pregunta: ¿Qué le dice usted a la gente que está medicándose? Algunos tal vez no la necesiten, pero otros tal vez sí. Este mensaje, mal entendido, puede ser peligroso.

Respuesta: Sí, es verdad, puede ser peligroso. Bueno, si la medicación le va bien, fenomenal, hay gente a la que le sienta bien. Además, el cerebro se adapta a las pastillas, con lo cual retirarla puede tener efectos severos. De lo que hablamos en el libro es del resultado en general. Yo no soy médico, soy periodista. El libro no es de consejos médicos, no es para uso individual, es para que la sociedad se pregunte: ¿hemos organizado la atención psiquiátrica en torno a una historia que es científicamente cierta o no?

Hay que ser cuidadosos con llevar el trabajo de Whitaker al extremo. La psiquiatría es útil y necesaria en el cuidado y bienestar de las personas. El problema está cuando los médicos se olvidan de la complejidad de las personas y que el ambiente, el contexto, la familia, las relaciones sociales y la vida misma juegan un rol fundamental en la salud y no sólo el cerebro.

Lee el artículo completo en El País.

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Nota del editor:  si estás tomando antidepresivos,no los dejes ni modifiques sin consultar con tu clínico antes. Aún no hay datos definitivos sobre a qué personas pueden serle útiles o necesarios los antidepresivos, por lo cual toda decisión al respecto debe ser consultada con un psiquiatra. Existen varios tratamientos psicológicos con distintas perspectivas que han demostrado ser tan eficaces para depresión como los antidepresivos a corto y a largo plazo (hemos mencionado algunos aquí , y en este link hay una lista más detallada), por lo cual quizá también quieras considerar preguntar a tu psicólogo o psiquiatra sobre alguno de ellos, sobre qué tan eficaz es en tu caso y qué podrías esperar al respecto.

  • Ciencia

Por qué los trabajos nocturnos incrementan el riesgo de accidentes cardiovasculares

  • 08/02/2016
  • David Aparicio

Se sabe que la falta de sueño tiene peligrosos efectos en nuestra salud: incrementa el riesgo de sufrir de cáncer, obesidad y enfermedades cardiovasculares, pero no se sabía con exactitud cuáles eran los mecanismos subyacentes que relacionaban el sueño y la salud.

Para entender con mayor claridad esa conexión, los científicos del Brigham and Women Hospital en Boston, Estados Unidos, desarrollaron un estudio muy controlado de laboratorio que les permitió ingresar durante 16 días a un grupo de personas para evaluar cómo sus cuerpos se comportaban al invertirse el ritmo circadiano durante 12 horas.  

La investigación se dividió en dos fases de 8 días cada una. En la primera fase los voluntarios durmieron durante la noche y estaban activos durante el día (tuvieron un ritmo circadiano normal), esto les permitió a los investigadores observar cómo era su estado de salud bajo condiciones habituales. En la segunda fase del estudio, ellos durmieron normalmente durante las primeras tres noches, pero a la cuarta noche se les cambió el horario de sueño de 11AM a 7PM para emular el ritmo circadiano de una persona que trabaja en un turno nocturno de trabajo.

Terminadas las dos fases, se compararon los datos de los voluntarios y los hallazgos fueron contundentes.  Los cambios del ritmo circadiano se asoció fuertemente con un incremento de la presión sanguínea, menor actividad del sistema nervioso autónomo, y un incremento de la inflamación. Otro dato bastante llamativo fue que la reducción habitual de la presión sanguínea durante el sueño fue más débil en las personas que durmieron durante el día. Según los autores esto significa que sus cuerpos fueron menos capaces a la hora de regular la presión sanguínea.

¨Fuimos capaces de determinar, bajo condiciones altamente controladas de laboratorio, el impacto independiente del desajuste circadiano sobre las enfermedades cardiovasculares.¨ explicó el Dr. Frank Scheer, neurocientífico y coautor del estudio. “Nuestros hallazgos proveen la evidencia de que el desajuste circadiano es el mecanismo subyacente que explica por qué los trabajos nocturnos incrementan el riesgo de presión alta, hipertensión, inflamación y enfermedades cardiovasculares.¨

En esta investigación participaron personas sanas, sin problemas del corazón. Lo que significa que los efectos de los cambios del ritmo circadiano en el sistema cardiovascular y en las funciones inflamatorias podrían ser diferentes en las personas con hipertensión y que trabajan durante la noche.

Cada vez es más evidente de que las personas que trabajan durante la noche ponen en alto riesgo su salud. Es hora que este riesgo se reconozca por las empresas y gobiernos y que se tomen medidas preventivas y de compensación para todos aquellos que deben trabajar durante toda la noche.

La investigación está disponible en la revista Procedings of the National Academy of Sciences.

Fuente: Medical Daily

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Cómo aumentar tus capacidades intelectuales con el ajedrez – Psicocode

  • 08/02/2016
  • David Aparicio

Aprendí a jugar ajedrez recién a mis 28 años, cuando tuve la bendición ser entrenado por excelentes maestros ajedrecistas: dos niños de 8 y 12 años de edad con autismo, que me enseñaron con excesiva paciencia los pasos y jugadas claves de este complicado y apasionante juego. Las partidas las organizábamos por separado después de las sesiones terapéuticas en la clínica donde trabajaba. Nunca les pude ganar, eran muy buenos y yo muy malo, pero durante esos momentos creamos profundos lazos de confianza, de camaradería, de estrategia, paciencia, cuidado por el otro (cuidaban que no cometiera jugadas erradas), atención, desafío y cordialidad, que fortalecieron la relación terapéutica entre esos niños y yo.

Mi experiencia con el ajedrez y los niños de la clínica despertó mi interés por el artículo que la psicóloga María Alejandra Muñoz escribió para el portal Psicocode sobre los beneficios que ofrece el ajedrez en el desarrollo intelectual:

» (…) hablar de ajedrez hablar de mente, de procesos cognitivos, de inteligencia emocional, de personalidad, de estilo, de conducta no verbal, en fin, es necesario hablar de psicología.

La lucha ante el tablero de ajedrez pone en competencia a dos mentes, por lo que acorde a la psicología, es uno de los deportes que exige un mayor nivel de concentración y de dominio de emociones.

Siendo el cerebro un músculo, el ajedrez podría ser considerado como el gimnasio del mismo.

Al ser cada partida de ajedrez distinta a cualquier otra, este deporte representa el enigma de diversas acciones y circunstancias de la vida, desarrollando determinados procesos intelectuales entre sus jugadores. Investigaciones como la efectuada por Krogius (1972), señalan que procesos intelectuales como atención, memoria, concentración, creatividad y razonamiento, entre otros, se ven estimulados y potenciados por la práctica de dicha disciplina.

Siendo el cerebro un músculo, el ajedrez podría ser considerado como el gimnasio del mismo.

Al ser cada partida de ajedrez distinta a cualquier otra, este deporte representa el enigma de diversas acciones y circunstancias de la vida, desarrollando determinados procesos intelectuales entre sus jugadores. Investigaciones como la efectuada por Krogius (1972), señalan que procesos intelectuales como atención, memoria, concentración, creatividad y razonamiento, entre otros, se ven estimulados y potenciados por la práctica de dicha disciplina.»

Yo añadiría que no sólo intelectuales sino también sociales y emocionales. Durante las partidas de ajedrez con los niños con autismo, pudimos practicar la paciencia, la cordialidad, el respeto por el otro jugador, la camaradería. Los padres usualmente sólo piensan en los deportes físicos como el fútbol, baloncesto o fútbol americano, pero el ajedrez puede ser una muy buena alternativa para aquellos niños que no tienen interés por esos deportes físicos y que necesitan de mayor interacción social.

Lee el artículo completo en Psicocode.

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¿Qué hace que los programas «antibullying» sean eficaces?

  • 08/02/2016
  • Maria Fernanda Alonso

“Una nena de 11 años debió ser operada por lesiones y heridas cortantes. Sus compañeras de colegio la agredieron porque ‘se hace la inteligente’.”
“Un alumno de 10 años recibió un violento ataque por parte de sus compañeros. El ataque dejó como saldo una fractura de pelvis y varios hematomas en el cuerpo.”
“Un nene de 11 años perdió un testículo tras ser golpeado por compañeros de colegio.”
“Naira Ayelén Cofreces tenía 17 años. Murió en Junín, en el desenlace de lo que parece ser un caso extremo de bullying. Había sido atacada a la salida de la Escuela Secundaria Nº 5 Fuerte Federación, de esa ciudad bonaerense, y según la autopsia, su muerte se produjo por las graves lesiones que le causaron los golpes de puño y patadas que le propinaron tres mujeres, hermanas de acuerdo a varias versiones, una de ellas su compañera de estudio, y otra menor de edad, de 16 años.”

Estos son solo unos pocos casos de bullying ocurridos en los últimos años en Argentina. Según un informe de Bullying Sin Fronteras, durante el año 2015 en este país los casos de bullying aumentaron en un 25% respecto del año anterior.

El acoso escolar es un gran problema sufrido por muchos niños y adolescentes en todo el mundo por una amplia variedad de razones, pero la raza, los antecedentes étnicos, la apariencia u orientación sexual parecen ser los motivos más comunes. Sean amenazas verbales, intimidación física, presión emocional, o ciberbullying, los problemas de salud mental derivados de ser víctima pueden proyectarse a lo largo de la vida. El bullying ha sido vinculado al abuso de sustancias, la depresión, el suicidio adolescente y problemas con la ley en los intentos de las víctimas de contraatacar a sus agresores.

En los últimos años, muchos países han sancionado leyes conocidas como “antibullying” con el claro propósito de erradicar el acoso del ambiente escolar. Como consecuencia de ellas, se han diseñado programas y protocolos para abordar estas situaciones.

¿Cuán efectivos son estos programas?

Un meta-análisis sugiere que los programas antibullying funcionan mejor para los estudiantes más jóvenes pero, para los estudiantes de 13 años en adelante pueden ser contraproducentes. La mayoría de los estudios indican que los beneficios reales de estos programas pueden ser mínimos y que su impacto general puede no ser tan bueno como las escuelas esperan.

Un nuevo estudio publicado en la revista Psychology of Violence, examina la eficacia de los programas antibullying desde la perspectiva de los mismos estudiantes. Un equipo de investigadores, liderado por Charles E. Cunningham de la Universidad de McMaster en Hamilton, Ontario (Canadá), condujo grupos de discusión de estudiantes que tenían entre 10 y 13 años de edad. Los 38 niños y 59 niñas del estudio fueron ubicados en pequeños grupos de discusión para examinar sus propias impresiones de los programas antibullying y cuán eficaces son en transmitir su mensaje. Todos los estudiantes provenían de escuelas de Ontario y estaban familiarizados con PREVnet (Red de Promoción de Relaciones y Eliminación de la Violencia) y las directrices antibullying de sus propias escuelas. Para alentar a todos los estudiantes a participar, los grupos fueron divididos por edades y género.

los estudios indican que los beneficios reales de estos programas pueden ser mínimos y que su impacto general puede no ser tan bueno como las escuelas esperan

En estos grupos de discusión, los estudiantes reportaron con frecuencia que los pósters y presentaciones usadas por los docentes para educar a los alumnos sobre el bullying no tendían a ser útiles para involucrar a los estudiantes, especialmente si éstos los encontraban aburridos (como cuando una persona simplemente les habla desde el frente del salón). Otro asunto que surgió con frecuencia fue que los presentadores decían la misma cosa una y otra vez, llevando a que los alumnos se desconecten del mensaje con el tiempo.

Los estudiantes también reportaron problemas con mensajes antibullying que categóricamente les decían lo que no debían hacer. Mensajes como “no seas un bully” y “el bullying es malo” a menudo son ignorados por los alumnos que de manera regular enfrentan los desafíos de sus vidas cotidianas. En cuanto a la credibilidad de las personas encargadas de presentar el mensaje antibullying surgieron otros problemas: si el encargado es un profesor o director visto como alguien a quien “no le importa” o que no está dispuesto a ser firme con las sanciones a los bullies, estos no tienen mucha motivación para detenerse. Quienes tienen más probabilidades de ser ignorados son los presentadores que no pertenecen a las escuelas y van específicamente a llevar el mensaje antibullying, ya que los estudiantes no tienen una relación previa con ellos y no tienen modo alguno de juzgar si pueden creerles o no.

La eficacia de los programas antibullying también puede ser socavada de otras formas: como el bullying es, a menudo, visto como algo que sólo afecta a los “niños más jóvenes”, los estudiantes más grandes con frecuencia se muestran aburridos durante la presentación antibullying, algo que los estudiantes más jóvenes ven e imitan. Otros estudiantes, incluidos aquellos propensos a realizar comportamientos de bullying, pueden tratar de interrumpir activamente la presentación ya que el mensaje los incomoda. Incluso después, ellos intentan desacreditar al orador o a la presentación catalogando lo que se dijo como “estúpido.” Muchos de los estudiantes de los grupos de discusión mencionaron haber visto actos de bullying como respuesta directa a las actividades antibullying organizadas por las escuelas.

A la larga, lo que realmente determina si los programas antibullying son eficaces es que tan seguidas en las escuelas son las directrices antibullying. Si no hay suficientes docentes para vigilar o si los estudiantes tienen la sensación de que sus denuncias de bullying no serán creídas o no se hará nada al respecto, es probable que nada cambie. A eso se suma el miedo a las represalias que muchas víctimas de bullying deben soportar si su bully es castigado. Típicamente, los únicos castigos reales que reciben los bullies son suspensión o detención, los cuales usualmente no son efectivos a la hora de hacer sentir más seguros a los alumnos. Esto es especialmente cierto en cuanto a los estudiantes que afrontan hostigamientos por motivos homofóbicos, raciales o sexuales. Excepto en casos extremos, estos estudiantes raramente son expulsados de las escuelas, razón por la cual las víctimas continúan enfrentándose a estos bullies regularmente. La prueba decisiva de los programas antibullying es que tan bien se lidia con esta clase de desafíos.

¿Qué pueden hacer las escuelas para transmitir el mensaje antibullying a los estudiantes?

Basados en su investigación de los grupos de discusión, Charles Cunningham y sus coautores, proponen las siguientes recomendaciones:

Con el propósito de diseñar programas antibullying eficaces, las escuelas necesitan evitar la clase de mensajes negativos que los alumnos tienden a ignorar. Esto significa utilizar mensajes motivacionales más enfocados en lo positivo, dirigidos a alentar a los alumnos a defenderse a sí mismos. Todas las presentaciones antibullying necesitan ser probadas cuidadosamente en estudiantes de diferentes edades para ver cómo responden y deben realizarse los cambios necesarios antes de usarlos masivamente.

Las escuelas necesitan ser más cuidadosas al monitorear comportamientos de bullying, antes y especialmente después de actividades antibullying. Los docentes necesitan ser conscientes de que el bullying puede producirse después de una presentación antibullying, razón por la cual es importante que haya mayor vigilancia y deben alentar a los estudiantes a involucrarse tanto como puedan.

Mensajes como “no seas un bully” y “el bullying es malo” a menudo son ignorados

Cualquier reporte de bullying necesita ser tratado tan prontamente como sea posible para alentar a los estudiantes a denunciar cuando son acosados. Además, las escuelas deben responder a las quejas de bullying de manera justa e imparcial. Los estudiantes necesitan ver que cualquier clase de bullying tiene consecuencias reales y que las víctimas de bullying serán protegidas.

Los Ministerios de Educación y directivos de las escuelas deben asegurar que los docentes y personal escolar cuenten con los recursos necesarios para perseguir las denuncias de bullying. Ya que muchos docentes se quejan de que las demandas del trabajo los hacen menos capaces de lidiar con el bullying, las escuelas necesitan reconocer que las actividades anti bullying tomen prioridad frente a otras responsabilidades de los docentes.

Muchos de los acosos sexistas, homofóbicos y racistas que varios de los estudiantes experimentan son con frecuencia ignorados por las escuelas, especialmente si reflejan actitudes encontradas en la comunidad en general. A ello se suman los nuevos medios de acoso como el ciberbullying, que se ha convertido en un gran problema especialmente porque muchas de estas cosas pueden hacerse de manera anónima. Las víctimas del bullying y los mismos bullies necesitan aprender que esta clase de intimidación no será tolerada. Ignorar el problema no lo hará desaparecer.

Fuente: Psychology Today; Infobae; Aire de Santa Fe; Bullying Sin Fronteras; La Capital

  • Ciencia

La depresión de los adolescentes podría afectar el sistema inmunológico de los padres empáticos

  • 05/02/2016
  • David Aparicio

Siempre se ha concebido a la empatía como una cualidad exclusivamente positiva. Pero una investigación del Clinical Psychological Science sugiere que el exceso de empatía pondría en desventaja el sistema inmunológico de los padres de adolescentes con depresión.

La investigación en cuestión examinó la conexión entre el sufrimiento emocional de los adolescentes con depresión y el sistema inmunológico de 143 padres, a los cuales se les aplicó un test de empatía y pruebas de sangre para evaluar los niveles de citoquina, un compuesto químico que se relaciona con el sistema inmunológico y la inflamación crónica.

Los resultados confirmaron las hipótesis de los investigadores. Entre más empáticos eran los padres, más dolor fisiológico experimentaban. Por otro lado, los padres que obtuvieron puntajes bajos en las escalas de empatía sufrían menos por la depresión de sus hijos.

«Los padres que son más capaces de tomar el punto de vista de los demás y se comprometen más emocionalmente, experimentan más visceralmente y se sienten más agobiados por la angustia de sus hijos.» escribió Erika Manczak, coautora del estudio.

Los autores explican que está curiosa correlación podría ser válida para otros tipos de sufrimiento y no sólo para la depresión.

Ellos también señalan algunas limitaciones que deben ser tomadas en cuenta por las próximas investigaciones: se deben incluir padres y niños que provengan de una comunidad heterogénea. Así también es necesario utilizar escalas con mayor aporte científico, ya que la que fue utilizada en esta investigación, es comúnmente usada por otros estudios, pero no ha sido oficialmente validada.

Aun así, los autores escriben que esta investigación abre la consciencia sobre la prevención y cuidado no sólo de los jóvenes con depresión sino también con las familias comprometidas que también pueden ver afectada su salud.

Fuente: Psypost

  • Clínica

Fibromialgia: el dolor que la sociedad no ve ni entiende – La mente es maravillosa

  • 04/02/2016
  • David Aparicio

Valeria Sabater escribe para la web «La mente es maravillosa», un artículo muy completo que describe con mucha precisión el intenso dolor que viven día a día miles de personas con Fibromialgia y que muy pocas personas pueden comprender:

Se la conoce como la “enfermedad invisible” porque afecta a todas las partes blandas del aparato locomotor y no se puede diagnosticar fácilmente a través de pruebas médicas. La fibromialgia no se ve, no deja marcas en la piel ni produce heridas que otros puedan ver para identificarse. Es un dolor solitario, desesperante.

Y agrega:

Cuando una persona no puede levantarse de la cama porque siente que “agujas ardientes” hieren sus articulaciones, no está fingiendo ni busca una excusa para no ir al trabajo. Quien sufre fibromialgia debe sumar su propia enfermedad con la incomprensión social, con la sensación de sentirse invisible en un mundo que solo cree lo que ve.

El artículo también agrega útiles estrategias de afrontamiento que ayudarán a mejorar la calidad de vida de las personas que padecen de esta condición.

Lee el artículo completo en La mente es maravillosa.

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