Psyciencia
  • Membresía
    • Únete a Psyciencia Pro
    • Inicia sesión
    • Webinars
    • Recursos
    • Tips para terapeutas
    • Watson (podcast)
    • Café (red social)
  • Ciencia
  • Clínica
  • Biografías
  • Recursos
    • NORMAS APA
  • Nosotros
    • Nosotros
    • Uso de IA
    • Publicidad
    • Archivo
  • Tienda

Psicología humana en tiempos de máquinas 💞

Psyciencia
  • Membresía
    • Únete a Psyciencia Pro
    • Inicia sesión
    • Webinars
    • Recursos
    • Tips para terapeutas
    • Watson (podcast)
    • Café (red social)
  • Ciencia
  • Clínica
  • Biografías
  • Recursos
    • NORMAS APA
  • Nosotros
    • Nosotros
    • Uso de IA
    • Publicidad
    • Archivo
  • Tienda
  • Ciencia

Validación de la escala de evaluación del trastorno por déficit de atención/hiperactividad (EDAH) en población adolescente

  • 02/11/2012
  • David Aparicio

Objetivo

Validar la escala de evaluación del trastorno por déficit de atención/hiperactividad (EDAH) para población adolescente.

Sujetos y métodos

Con una muestra inicial de 3.400 participantes, la muestra definitiva quedó compuesta por 2.382 chicos/as. Esta pérdida se debió principalmente a que los padres no firmaron el consentimiento informado (948 casos) y a que los cuestionarios estaban incompletos (70 casos). Finalmente se extrae una submuestra con aquellos que presentan puntuaciones mayores al centil 75 en el factor EDAH total del cuestionario. Esta submuestra está conformada por 637 alumnos/as, de los cuales 258 son chicas (40,5%) y 379 chicos (59,5%), con un rango de edad de 11-17 años.

Resultados y conclusiones

La prueba original ha mostrado ser útil en la detección del trastorno por déficit de atención/hiperactividad en la infancia. El análisis factorial con rotación Varimax realizado sobre una muestra adolescente obtiene como principal resultado la aparición de un nuevo factor, ‘problemas de interacción social’, manteniendo los tres factores de la prueba original, aunque con alguna diferencia en su composición. Igualmente se observó una alta consistencia interna obtenida mediante el coeficiente alfa de Cronbach (0,85), lo que confirma la fiabilidad de la escala. Las variables sociodemográficas sexo y número de suspensos explican significativamente parte de la varianza de la puntuación total de la EDAH (28%); en ‘déficit de atención’, el sexo, la edad y el número de suspensos son las variables que ejercen una mayor influencia; en ‘problemas de interacción social’ intervienen la edad y el número de suspensos; en ‘hiperactividad’, son la edad y el sexo las variables que más pesan, y en ‘problemas de conducta’, ninguna de estas variables repercute en las puntuaciones obtenidas.

Fuente: Neurología.com

  • Ciencia

El entrenamiento cognitivo podría ayudar a adultos con VIH

  • 02/11/2012
  • Alejandra Alonso

Gracias a los avances de la terapia antirretroviral en los últimos 30 años, el VIH/SIDA ha pasado de ser una enfermedad aguda a una crónica. Pero, mientras que los pacientes son más longevos, las investigaciones indican que experimentan discapacidades cognitivas en una proporción más alta que las personas sin dicha enfermedad.

Un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Alabama en Birmingham, y publicado en Octubre de este año en el Journal of Association of Nurses in AIDS Care, muestra que los ejercicios de entrenamiento cognitivo pueden ayudar, mejorando la velocidad de procesamiento mental y la habilidad de completar tareas cotidianas en adultos de mediana edad  y mayores, que padecen VIH.

“Hoy, más del 25% de las personas que viven con VIH en los Estados Unidos son mayores de 50,” dice el autor principal, Dr. David Vance, profesor asociado en la Escuela de Enfermería de la UAB, director asociado del Centro de Investigación en Enfermería de la UAB y científico en el Centro Edward R. Roybal para Investigación en Gerontología Aplicada, de la misma universidad. Alrededor del 30% al 60%  de los adultos que viven con VIH, experimentan problemas cognitivos en algún momento de la enfermedad, una condición conocida como “Trastornos neurocognitivos asociados al VIH.” Es imperativo para las personas que padecen VIH y para sus equipos de tratamiento, ser proactivos en dirección a los problemas cognitivos cuando emergen, porque la falta de tratamiento de estas cuestiones – que imitan al envejecimiento prematuro – puede llevar a dificultades para vivir y trabajar de forma independiente.”

En un estudio piloto conducido en la UAB, 46 adultos con VIH de mediana edad y mayores, fueron asignados al azar a 10 horas de entrenamiento en velocidad de procesamiento computarizado o a no hacer dicho entrenamiento. “Velocidad de procesamiento” hace alusión a cuán rápido puede una persona llevar a cabo automáticamente tareas simples – como asimilar información, comprender relaciones y desarrollar conclusiones razonables – que requieren atención y concentración enfocada sin tener que pensar en ellos realmente.

El entrenamiento en velocidad de procesamiento es esencialmente, un ejercicio del cerebro. El estudio de la UAB involucra la utilización de un programa de computadora para realizar actividades desafiantes diseñadas para preservar, mejorar o desarrollar habilidades cognitivas. Los investigadores midieron las funciones cognitivas de cada grupo antes y después del estudio. El estudio utilizó el entrenamiento en velocidad de procesamiento computarizado del Posit Science para el grupo experimental.

El entrenamiento en velocidad de procesamiento ha sido estudiado de forma extensiva en adultos mayores, dice Vance. “Estos estudios han mostrado que incluso cuando la gente envejece, los entrenamiento computarizados mejoran la velocidad de procesamiento, prolongan la atención visual y el tiempo complejo de reacción. La meta fue ver si lo mismo era cierto para las personas con cuestiones cognitivas relacionadas con el VIH.»

Ese resultó ser el caso, dice Vance. “El grupo que realizó el entrenamiento computarizado mostró mejoras significativas en la velocidad de procesamiento visual y en la atención – una medida importante de la función cerebral – así como actividades de la vida cotidiana cronometradas, que miden cuán rápido puede una persona realizar actividades diarias, versus un grupo que no usó el entrenamiento computarizado,” explica el.

En una encuesta, los participantes que hicieron el entrenamiento computarizado también indicaron que sentían que el entrenamiento había mejorado su funcionamiento moderadamente en habilidades mentales, memoria, velocidad de procesamiento y atención.

“Este estudio muestra a las personas con VIH que tiene opciones no farmacológicas para considerar y que pueden mejorar el funcionamiento cognitivo en áreas que afectan directamente la calidad de vida,” dice Vance.  “Basados en esta investigación, mi equipo podría sugerir el ejercicio cognitivo a gente con VIH que ha notado problemas y quiere mejorar su salud mental.”

Vance agrega que incluso aunque este fue un estudio con grupos pequeños, los descubrimientos son alentadores y que próximos estudios sobre esta clase de intervención podrían incluir muestras de pacientes y comparar diferentes tipos de ejercicios de entrenamiento cognitivos.

Fuente: www.uab.edu

  • Clínica

¿Podemos ser empáticos y analíticos al mismo tiempo?

  • 01/11/2012
  • David Aparicio

¿Por qué Sheldon Cooper es incapaz de comprender un chiste sarcástico o empatizar con sus amigos? Al parecer una nueva investigación tiene la respuesta. Según sus resultados, cuando nuestro cerebro activa las redes neuronales que nos permiten empatizar, suprime al mismo tiempo las redes que utilizamos para realizar análisis.

En estado de reposo nuestro cerebro mantiene un ciclo entre las redes sociales y análiticas. Pero cuando se presenta una tarea, los adultos saludables encienden el patrón neuronal adecuado.

Según los investigadores, este estudio muestra por primera vez que tenemos una restricción incorporada en nuestra capcidad de ser empáticos y analíticos al mismo tiempo.

La investigación y los resultados

La investigación reclutó a 45 estudiantes universitarios sanos y se les tomaron imágenes por medio de IRM; mientras tanto los investigadores les presentaron, por medio del azar, 20 problemas escritos y 20 problemas en vídeos, que los hacían pensar cómo se podrían sentir los otros, y 20 problemas escritos y 20 problemas en videos que requerían de la física para ser resueltos.

Luego de leer el texto o ver el vídeo, los estudiantes proveyeron su respuesta a un cuestionario de si o no en 7 segundos y luego se les pidió que vieran una cruz roja en la pantalla durante los 27 segundos que se les otorgó para descansar.

Las imágenes por IRM mostraron que los problemas sociales desactivaron en el cerebro las regiones asociadas con el análisis y activaron las redes sociales. Estos hallazgos se mantuvieron constantes a través de las preguntas impresas o en vídeo. Mientras tanto, los problemas relacionados con física desactivaron las regiones asociadas con la empatía y activaron la red de análisis.

Anthony Jack, profesor de ciencia cognitiva en la universidad de Case Western Reserve y director de la investigación concluyó:

“Cuando los sujetos estaban acostados en el scanner, sin nada que hacer, al que llamamos estado de descanso, se hizo manifiesto el ciclo natural entre las dos redes. Esto nos dice que la estructura del cerebro adulto está impulsando una restricción fisiológica sobre la cognición. Estos hallazgos tienen implicaciones directas en una variedad de trastornos neuropsiquiátricos como: ansiedad, depresión, TDAH y esquizofrenia. Ya que todos están caracterizados con un tipo de disfunción social. Y los tratamientos deben enfocarse en encontrar un balance entre estas dos redes.”

La investigación fue publicada en la edición de octubre de la Revista NeuroImage.

Fuente: Eurekalert.org

  • Ciencia

Modificar el cerebro con luz

  • 01/11/2012
  • David Aparicio

Todo lo que somos –nuestras emociones, recuerdos, sueños y pensamientos– es el producto de los impulsos eléctricos de nuestras neuronas. Si pudiéramos encenderlas y apagarlas a voluntad, alcanzaríamos un conocimiento más profundo de cómo el cerebro controla nuestro comportamiento. Esto es, exactamente, lo que está logrando Gero Miesenböck, investigador de la Universidad de Oxford, mediante una técnica de la que es pionero: la optogenética.

Descarga la transcripción de la entrevista.

Fuente: Redesparalaciencia.com

  • Clínica

(PDF) Bullying y sus repercusiones en la salud a largo plazo

  • 31/10/2012
  • David Aparicio

Hasta hace poco se contaba con muy poca información sobre los efectos a largo plazo del bullying, pero una nueva investigación publicada en septiembre y realizada por el Instituto de Víctimas del Crimen en la Universidad de Sam Houston demostró los primeros datos sustanciales de las serias implicaciones a largo plazo que pueden incluir: problemas de salud físicos y mentales, problemas de conducta, trastornos alimenticios, adicción al cigarrillo y consumo de alcohol.

El estudio se basó en la Encuesta Nacional Longitudinal de Juventud, un estudio a largo plazo que sigue una muestra de residentes en Estados Unidos que nacieron entre 1980 y 1984. Según los datos 19 % de los sujetos que fueron encuestados aseguraron que fueron víctimas repetidas del bullying.

(Artículo relacionado: Por qué los niños autistas son blancos fáciles del Bullying)

La investigación encontró que los sujetos que fueron victimas del bullying tienen percepciones más negativas sobre su condición de salud general y mayores tasas de problemas emocionales/mentales o conductuales que interfieren con su desempeño escolar y laboral. También son más propensos a desarrollar trastornos alimenticios, a fumar, a consumir alcohol y a experimentar una victimización violenta posterior o a vivir sin hogar.

Leana Bouffard, Directora del Instituto de Víctimas del crimen sostuvo: “Lo que se desprende de estos resultados es que la victimización del bullying que ocurre en la vida temprana podría tener consecuencias significativas y sustanciales más adelante en la vida de esas víctimas. Por lo tanto, las consecuencias adversas para la salud de las víctimas del bullying son mucho más graves que un simple daño inmediato o trauma. Es muy importante comprender las  consecuencias a largo plazo  para así evaluar el verdadero número de víctimas y poder responder con mayor eficacia.”

(Artículo relacionado: Análisis del Bullying sufrido por Karen Klein, la monitora escolar de 68 años)

La co-autora de la investigación Maria Koeppel aseguró: «Estas consecuencias adversas también pueden servir como un mecanismo intermedio que generarían problemas de salud a más largo plazo, como el cáncer, el alcoholismo, la depresión y otros problemas de salud graves.»

Este estudio resalta la importancia de invertir en programas escolares de prevención efectivos que ayudarían a reducir el deterioro físico y mental a largo plazo y ayudaría a reducir el alto costo en los programas de salud y en la sociedad en general.

Fuente: Eurekalert.org

Descarga el PDF: BullyHealthfinal

Otras voces

💌 Sitios afines: amistades, colegas, referentes y compañeros de camino que leemos con gusto.

  • A Aterrizaje de emergencia - Dario Benitez aterrizajedeemergencia.com Productividad, psicología y reflexiones de Dario Benitez, psicólogo ACT y cofundador de Psicoflix
  • F Fabián Maero grupoact.com.ar Colega y amigo, escribe sobre ACT con rigor y humor
  • P Pablo Malo Ocejo pablomalo.substack.com Pablo Malo es psiquiatra, escritor y ensayista.
  • J Jonathan Yentch www.youtube.com Cada video es una aventura.
  • A Aeon aeon.co Filosofía en formato ensayo para publico general
→ ver todos
  • Análisis

Encuentros sexuales entre estudiantes universitarios más complejos de lo que se pensaba

  • 30/10/2012
  • Alejandra Alonso

 

Un grupo multidisciplinario de investigadores de la Universidad de Binghamton y el Instituto de Investigaciones sobre Sexo, Género y Reproducción de la Universidad de Indiana, realizó una revisión académica exhaustiva de la cultura de los encuentros sexuales. La conclusión general sugiere que dichos encuentros marcan un cambio en la abertura y aceptación del sexo sin compromiso entre los ‘adultos emergentes’ de Estados Unidos.

La revisión

“Lo que fuimos capaces de ver en la literatura fue un cambio real en la cultura de las citas,” dice Justin R. Garcia, un socio investigador del Instituto The Kinsey. “Desde la década de los ‘20, hemos visto un movimiento gradual que se alejaba de tener citas bajo la supervisión parental, de hecho sacándola fuera de la casa completamente. Este proyecto provee una fotografía instantánea muy colorida de dónde estamos hoy, al enfocarse en un período transicional único en la vida de un adulto emergente – los años de universidad. Lo que encontramos presenta una nueva toma de la conducta sexual hoy, que es que estamos enfrentándonos a una cultura entre adultos emergentes que ve al sexo como un camino sin compromisos, enfatizando la experiencia sobre las relaciones con compromiso.”

(Artículo relacionado: Sexting en la adolescencia vinculado a conductas sexuales de riesgo en el mundo real)

“Juntamos una verdadera mezcla de fuerzas para abordar este proyecto”, dijo Sean Massey, investigador asociado, profesor de estudios sobre la mujer, el género y la sexualidad en la Universidad de Binghamton, y coautor del estudio.

“Aprovechamos los conocimientos de un biólogo evolutivo, una antropóloga, un psicólogo social y una psicóloga del desarrollo -gente que no sólo era capaz de colaborar intelectualmente sino también prestar herramientas de diferentes esferas y metodologías. El resultado es una vista abarcativa que creemos que puede ofrecer un entendimiento mucho mejor de la actividad sexual y dar perspectivas.”

La antropóloga, Chris Reiber y Ann M. Merriwether, psicóloga del desarrollo, ambas de la Universidad de Binghamton, se unieron a García y Massey para conducir una revisión completa de estudios y opinar desde las perspectivas de sus respectivos campos para formular un cuadro abarcativo del fenómeno cultural conocido como “encuentros sexuales”.

“Un gran porcentaje de los encuentros entre adultos emergentes no es solo por sexo”, dijo Garcia. “Muchos hombres y mujeres están buscando algo más -en esencia, buscando amor, una relación romántica. Con la cultura de citas siendo dramáticamente diferente entre la juventud hoy, nos queda preguntar cómo los adultos emergentes alcanzan sus objetivos románticos y sexuales -ya que el deseo por ambos están en el corazón de la condición humana.”

(Artículo relacionado: Tratamiento para la Adicción al Sexo y ¿qué es la sobriedad sexual?)

Factores influyentes

Y no es todo por las cosas que los adultos emergentes ven en la TV o escuchan en sus iPods. Al aprovecharse del bombardeo de las referencias culturales en películas, programas de televisión y música a la que los adultos emergentes están sometidos, el estudio sugiere que la cultura pop está haciendo una jugada doble, simultáneamente representa aspectos de la conducta sexual real y provee “guiones” sexuales para adultos jóvenes. Los investigadores también encontraron que el alcohol y las drogas tenían mucho que ver con el sexo sin compromiso. De hecho, el alcohol estaba envuelto en aproximadamente un tercio de los casos de encuentros sexuales. “Ciertamente no era una sorpresa para nosotros”, dijo Chris Reiber. “Pero lo que era interesante fue el rol que el alcohol jugó en muchos encuentros: a veces consumido con el propósito de facilitar los encuentros y otras veces como una razón por la que los mismos fueron más allá de lo esperado o querido.”Los investigadores dicen que el uso del alcohol y las drogas puede aumentar dramáticamente los riesgos asociados a los encuentros sexuales.

Utilidades

Pero, de acuerdo con los investigadores, no todo son malas noticias. El estudio presenta una oportunidad única para padres y cualquier persona lidiando con las poblaciones de universitarios, de poder tener un mejor entendimiento de este estadio del desarrollo de una persona joven. “No condenamos ni apoyamos ninguna actividad sexual consensuada,” dice García. “Pero aprobamos la necesidad que tienen los adultos emergentes de conocer y comunicar honestamente sus intenciones, deseos y los niveles personales de comodidad y los de su/s compañero/s durante la actividad sexual”.

Massey espera que este estudio ayude a los padres y a aquellas personas que interactúan con adultos emergentes a estar mejor educados sobre conducta sexual. “Los encuentros sexuales se han convertido en una parte importante del discurso social de hoy, y del desarrollo sexual de muchos jóvenes” dijo Massey. “Tenemos la esperanza de que esta revisión y nuestros otros estudios sobre encuentros sexuales provean un punto de entrada para hablar sobre estas cuestiones mucho más abiertamente, y basados en datos disponibles. Hay lados positivos y negativos de esta situación, pero más importante aún, los datos demuestran una tremenda variedad en la expresión sexual humana.”

El grupo interdisciplinario de investigación actualmente está trabajando en muchos estudios empíricos referidos a conductas de encuentros sexuales, con muchos artículos recientemente completados en el tema. Estudios futuros apuntan a entender la relación entre la cultura de encuentros sexuales y la satisfacción sexual, la orientación sexual, el riesgo y el uso de profilácticos, el alcohol, los embarazos, entre otras cuestiones.

Fuente: www.sciencedaily.com

Sin categoría

Intolerancia a la incertidumbre (guía para autoayuda)

  • 30/10/2012
  • Fabián Maero

I. Geninet, P. Harvey, C. Doucet, & M. Dugas. Anxiety Disorders Laboratory, Concordia University, traducción Fabián Maero.

Cedido especialmente por Michel Dugas

Según entendemos el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), creemos que la intolerancia a la incertidumbre juega un rol mportante en la tendencia a preocuparse. Incertidumbre se refiere a lo incierto, desconocido o poco claro; es acerca de no estar seguro sobre algo. Las personas que se preocupan excesivamente reaccionan fuertemente a la incertidumbre; parecieran ser intolerantes o alérgicos a la incertidumbre. Incluso una pequeña “dosis” de incertidumbre les causa fuertes reacciones. La intolerancia a la incertidumbre puede ser descripta como la dificultad de aceptar el hecho de que no es imposible que un evento negativo suceda a pesar de su baja probabilidad.

Un ejemplo:

“Alicia y Brenda fueron derivadas para que les realizaran un ultrasonido abdominal a causa de dolores abdominales frecuentes. Alicia preguntó a su doctor cuál sería la posible causa de su dolor, acerca del procedimiento del ultrasonido, y programó una cita con el médico. Durante los siguientes días, ella piensa sobre el procedimiento y comienza a sentirse ansiosa. Se dice a sí misma, sin embargo,que el procedimiento ayudará a determinar la causa de su dolor. Continúa con sus actividades diarias y no piensa demasiado en el procedimiento.

Brenda, por otro lado, le hace muchas preguntas a su doctor. Quiere estar segura de que no tiene cáncer. Durante los siguientes días, ella piensa acerca del procedimiento, imaginando que le van a decir que tiene cáncer, que tendrá que pasar un tratamiento difícil, que podría morir, que sus niños vivirían sin una madre. Para calmarse, busca información en internet y le pide a su esposo que la tranquilice. A pesar de todo lo que le dice, continúa sintiéndose ansiosa y tiene problemas para dormir.”

Este ejemplo muestra cómo dos personas pueden reaccionar de manera muy distinta a situaciones inciertas. Alicia es más tolerante con la incertidumbre -no dramatiza la situación y espera tranquilamente el procedimiento. Brenda, sin embargo, es poco tolerante con la incertidumbre –inmediatamente imagina el peor escenario, busca reaseguros en vano y experimenta muchos síntomas de ansiedad.

¿Cómo reaccionás cuando encontrás situaciones inciertas que parecen confusas o ambiguas? ¿Te identificás más con la actitud de Brenda? Quizá seas intolerante a la incertidumbre con respecto a tu salud, pero tengas más tolerancia a la incertidumbre en otras áreas tales como finanzas o tu carrera. Quizá seas más tolerante a la incertidumbre respecto a tu salud, pero reacciones más fuertemente cuando tiene que ver con la seguridad de tus seres queridos o tus relaciones interpersonales. En resumen, la intolerancia a la incertidumbre no siempre impacta todos los aspectos de la vida de una persona.

¿Qué vínculo hay entre intolerancia a la incertidumbre y la preocupación?

Enfrentado con una situación incierta, alguien que se preocupa excesivamente hará preguntas del tipo “qué pasaría si…” (es posible que…, si tan solo…., quizás si….) Este tipo de preguntas hace que sea más fácil ver los aspectos negativos de una situación (llevando así a la preocupación). Considera el ejemplo de Brenda. Para ella, el procedimiento médico es sinónimo de un problema serio (“¿qué pasaría si es cáncer?”, “¿y si necesito quimioterapia?”, “¿voy a morir?”)

intolerancia a la incertidumbre

Las personas que no toleran la incertidumbre sobreestiman la probabilidad de que un evento negativo ocurra. Tienen una tendencia a exagerar el riesgo y las consecuencias negativas que podrían surgir de esa situación. El caso de Brenda, que rápidamente se imagina teniendo cáncer, ilustra esta tendencia. Alicia, por otro lado, también podría haberse imaginado teniendo cáncer, pero en lugar de eso consideró otras posibilidades más realistas. En resumen, cuanto más intolerante seas respecto a la incertidumbre, más harás preguntas del tipo “que pasaría si…”, y más vas a exagerar los riesgos y las consecuencias negativas, abriéndole la puerta a la preocupación.

¿Cómo lidiamos con la incertidumbre?

Para las personas que son intolerantes a la incertidumbre, la respuesta inicial al enfrentarse con ella puede ser tratar de eliminarla o evitarla. Por ejemplo: buscar reaseguros, hacer listas, evitar ciertas actividades, o informarse en exceso al respecto. Ahora bien: incrementar tu nivel de certeza, ¿es una manera efectiva de preocuparte menos? La respuesta es no.

En primer lugar, es importante notar que continuás preocupándote a pesar de tus esfuerzos para aumentar tu grado de certeza. Cualquier alivio es de corta duración, como ilustra el ejemplo de Brenda. Se sintió aliviada cuando su esposo le dijo que probablemente no tenía cáncer, pero sus preocupaciones rápidamente regresaron y tuvo que encontrar otra vía de reaseguro (por ejemplo, buscando información en internet). Es bien sabido que realizar conductas de chequeo lleva a creer que podría haber serias consecuencias si uno deja de chequear. La búsqueda de la certeza rápidamente disminuye la tolerancia de la incertidumbre y contribuye al mantenimiento de la preocupación.

Además, la búsqueda de certeza es inútil en tanto la incertidumbre es parte de la vida. Dado que es imposible estar 100% seguro de algo, la búsqueda de certeza te lleva a la preocupación. Por ejemplo, tiene sentido invertir dinero pensando en el momento de retirarse o jubilarse, sin embargo, chequear las fluctuaciones de tus inversiones semana a semana para reasegurarte de que no has perdido dinero no te garantiza que no experimentarás dificultades financieras. De manera similar, es una buena idea visitar a tu doctor para revisiones regulares, pero visitarlo a menudo tratando de identificar problemas futuros no te garantiza que serás saludable toda tu vida. De hecho, una variedad de factores más allá de nuestro control puede influenciar el curso de los eventos.

En resumen, el intento de incrementar la certeza disminuye la tolerancia a la incertidumbre y lleva al aumento de la  preocupación. Por el contrario, incrementar la tolerancia a la incertidumbre lleva a reducir la preocupación.

¿Qué hacer: incrementar las certezas o incrementar la tolerancia a la incertidumbre?

Si sos intolerante a la incertidumbre, ahora sabés que la búsqueda de certezas mantiene esta intolerancia y te lleva a la preocupación, pero, probablemente te estés preguntando qué podes hacer para sentir menos preocupación. Necesitás revertir tu manera usual de responder: en lugar de intentar sentir más certeza, debés aumentar tu tolerancia a la incertidumbre.

Algunos de nuestros pacientes confunden tolerancia a la incertidumbre con “dejarse estar” o negligencia. Pero podemos asegurarte, no te volverás negligente por tolerar la incertidumbre; esto sólo sirve para disminuir el número de oportunidades para preocuparte. Es importante hacer una distinción entre conducta responsable y la búsqueda de la certeza absoluta. Recordá este ejemplo: conducta responsable involucra revisiones médicas periódicas, no salir corriendo por reaseguro cada vez que un síntoma molesto aparezca.

Actuar concretamente es una manera excelente de cambiar tus hábitos. De hecho, podés incrementar tu tolerancia a la incertidumbre por medio de llevar a cabo acciones concretas, como si ya pudieras tolerar la incertidumbre. Para incrementarla, necesitás tomar pasos concretos diseñados para ayudarte a aceptar y lidiar con la incertidumbre en varias áreas de la vida. Como con todas las áreas de la vida (andar en bicicleta, manejar, cocinar, etc), la práctica hace al maestro.

Inicialmente, necesitarás identificar tus reacciones personales a la incertidumbre. Para ayudarte con esta tarea, la siguiente tabla presenta algunos ejemplos de cómo se manifiesta a veces la intolerancia a la incertidumbre. Puede ser que reacciones haciendo cosas que no deberías hacer, o por el contrario, no haciendo cosas que deberías hacer.

Manifestaciones de la intolerancia a la incertidumbre

Ejemplos

Evitar ciertas actividades

  • No discutir un tema sensible con un amigo

  • No intentar actividades que nunca antes intentaste

Encontrar obstáculos artificiales para evitar hacer ciertas cosas, crear desvíos

  • Rehusar un nuevo proyecto en el trabajo alegando que querés pasar más tiempo con tus hijos

  • No realizar una renovación en la casa alegando que no tenés dinero

Procrastinar (postergar para más tarde lo que podes hacer ahora)

  • Posponer revisar tu hipoteca porque no estás seguro/a del procedimiento

  • Decidir esperar antes de resolver un conflicto con un amigo porque no estás seguro/a de cuál será su reacción

Querer hacer todo por vos misma/o; no delegar tareas a otros

  • Hacer todo vos misma/o en la oficina porque no estás segura/o de la calidad del trabajo de tus colegas

  • Siempre preparar el almuerzo para tus hijos adolescentes para asegurarte que comen

    una dieta balanceada

Involucrarse parcialmente en una relación, trabajo o proyecto

  • Empezar con un proyecto, pero con la opción de renunciar si encontrás

    cualquier dificultad

Abarcar demasiado; dar varios pasos a la vez

  • Comenzar a limpiar la oficina, lavar la ropa e ir a hacer las compras.

  • Enviar solicitudes de empleo en muchas áreas distintas para encontrar algo interesante

Buscar más información antes de avanzar

  • Leer muchos folletos de viaje antes de elegir un destino para tus vacaciones

  • Preguntar lo mismo a varias personas antes de tomar una decisión

  • Recorrer lugares mucho antes de comprar un regalo para una persona.

Reconsiderar decisiones ya hechas porque no estás segura/o de que sean las correctas

  • Devolver un atuendo porque no estás segura/o de que te queda bien

  • Decidir no vender tu casa

    después de haber decidido venderla

Buscar reaseguro (preguntarle a las personas para que te reaseguren)

  • Preguntarle a tu pareja si tu conducta fue aceptable en una determinada situación

  • Disculparte repetidamente por llegar tarde para asegurarte que la otra persona no está

    ofendida

Chequear repetidamente acciones que son habitualmente realizadas mecánicamente porque querés estar seguro/a que efectivamente las hiciste

  • Chequear dos veces que la puerta de la casa o el auto está trabajad

  • Releer un texto para asegurarte que lo entendiste

Sobreproteger a otros o hacer cosas por ellos

  • Programar turnos con el medico para tu pareja

  • Evitar que tu hijo vaya a dormir a la casa de un amigo

Reasegurarte a vos mismo/a con un optimismo exagerado o tratando de explicar racionalmente todo.

  • Al encontrarte con una tarea difícil, decirte a vos mismo/a “soy capaz, ya lo he hecho antes, lo voy a manejar”, sin creerlo efectivamente

Tus propias reacciones hacia la incertidumbre

Tomate un tiempo para identificar tus propias reacciones hacia la incertidumbre. Encontrá dos ejemplos de cada manifestación que se aplique a tu caso. Si es necesario, quizá quieras agregar algunas otras manifestaciones que no estén en la tabla.

Es posible que al principio sea difícil identificar las conductas específicas asociadas con la intolerancia de la incertidumbre. Puede ser útil preguntarte lo siguiente: ¿Por qué reacciono de esta manera en esta situación? ¿He hecho algo que no debería haber hecho, o a la inversa, no hice algo que debería haber hecho?

Una vez que hayas identificado tus reacciones, estarás listo/a para practicar tolerar la incertidumbre a través de actuar concretamente. Podés elegir realizar ciertas acciones que te ayudarán a incrementar gradualmente tu tolerancia a la incertidumbre. Esto se denomina “exposición a la incertidumbre”. Tiene sentido comenzar con acciones que no sean muy difíciles de llevar a cabo para vos. Debés actuar como si ya fueras tolerante con la incertidumbre, o como actuaría alguien que conocés, que tolere la incertidumbre. Será tentador volver a tus viejos hábitos. Deberías saber, sin embargo, que es normal sentirse ansioso/a cuando comenzás un nuevo comportamiento, y que esta ansiedad gradualmente desaparecerá. Más aún, la motivación suele seguir a la acción: cuanto más actúes, más estarás motivada/o a continuar actuando de la misma manera.

¡Te toca a vos! Exposición a la incertidumbre.

Primero, elegí una de las manifestaciones de la intolerancia a la incertidumbre y describí la acción que has elegido para superarla. Desde este momento, esa acción será tu nueva conducta en respuesta a esta reacción de intolerancia a la incertidumbre. A continuación, identificá el malestar y los pensamientos durante y luego de la acción. Elegí una nueva acción cada semana. La meta última es convertirte en un detective hábil de tus reacciones a la incertidumbre y elegir actuar como si ya fueras tolerante con la incertidumbre. Este ejercicio te ayudará a manejar tu preocupación.

Ejemplo

Incertidumbre y cambio de conducta.

Fecha:

Descripción de la acción elegida: Sólo revisaré mi email dos veces por día (para combatir el chequearlo repetidamente)

Malestardurante la acción: Me siento muy mal cuando no puedo chequear mi email. Me siento nerviosa y agitada. Realmente quisiera chequear mi email ahora.

Pensamientos durante la acción: Creo que me voy a perder un email importante. Temo que las personas piensen que no soy responsable en mi trabajo. Un cliente podría tener unproblema y yo no podría ayudarlo

Observaciones luego de llevar a cabo la acción: El primer día fue muy difícil. Después de unos días, me di cuenta de que me resulta más fácil y no hay drama ni catástrofe.

Imagen: BRosen (Flickr)
  • Clínica

(PDF) Manual Dificultades Especificas de Aprendizaje: Dislexia

  • 30/10/2012
  • David Aparicio

El Manual de Atención al Alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo por presentar Dificultades Específicas de Aprendizaje: Dislexia, supone un paso más en el conocimiento de este alumnado así como en la mejora de su atención educativa, e incluye información de especial relevancia para los profesionales de la educación, así como para las familias. Se trata de un manual elaborado desde la participación por cuanto, desde el primer momento, el movimiento asociativo ha estado trabajando intensamente con la Consejería de Educación para conseguir que, hoy, esta publicación sea una realidad.

Descarga el PDF: Dificultades específicas de aprendizaje-dislexia

  • Clínica

¿Es diferente el desarrollo de los niños de 6 meses con trastorno del espectro autista?

  • 30/10/2012
  • David Aparicio

El desarrollo de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) es muy parecido al de los niños sin TEA a la edad de 6 meses, pero luego difiere. Esto fue lo que encontró el estudio longitudinal prospectivo más grande hasta la fecha que comparó el diagnóstico temprano y tardío en los niños con y sin TEA.

El estudio fue conducido por investigadores del Instituto Kennedy Krieger, la Universidad Johns Hopkins, la escuela pública Johns Hopkins Bloomberg y el Centro de Envejecimiento Cerebral en la Universidad de Harvard y fue publicado en la revista Child Development.

El objetivo y desarrollo de la investigación

El estudio trató de aprender más acerca de los patrones de desarrollo durante los primeros tres años de vida en niños con y sin TEA para así comprender mejor cómo el TEA puede ser detectado lo más pronto posible. Este es el primer estudio prospectivo que examina el inicio temprano del TEA alrededor de los 14 meses y de aparición tardía de TEA, después de 14 meses, durante los primeros tres años, señalando que el desarrollo tiene el mismo aspecto y donde diverge.

Los investigadores examinaron a 235 niños principalmente blancos con y sin hermano mayor con autismo y los pusieron a prueba en intervalos de 6 a 36 meses. Evaluaron  las habilidades de los niños de motricidad fina, comprensión del lenguaje hablado y las habilidades de lenguaje hablado con otros, por medio de evaluaciones estandarizadas y basadas en el juego.

El estudio observó el desarrollo temprano a través de tres grupos: niños sin TEA, niños con TEA que fueron identificados alrededor 14 meses, y niños con TEA que fueron identificados después de 14 meses.

¿Cuales fueron los resultados?

A los 6 meses el desarrollo temprano y tardío en el grupo de niños con TEA fue comparable con el grupo control de niños sin TEA.

A los 14 y 18 meses, el grupo de desarrollo temprano con TEA se desempeño por debajo en muchos aspectos del desarrollo en comparación al  grupo de desarrollo tardío. A los 24 y 36 meses, los dos grupos mostraron niveles similares de desarrollo.

Rebecca Landa, directora de la investigación, explicó los resultados:

“Los resultados demuestran que el TEA tiene una fase preclínica que puede ser muy difícil detectar.En algunos niños con TEA los signos tempranos del trastorno del desarrollo pueden no ser específicos de este trastorno. La evaluación del desarrollo por medio de cuestionarios de edades y etapas debe ser realizada a los 14 meses. La exploración debe repetirse a través de la primera infancia. Si se observan signos de retardo asociados con TEA en esas pruebas estandarizadas, entonces se justifica una evaluación adicional,”

Los investigadores concluyen que estos descubrimientos producirán implicaciones directas en el trabajo clínico y salud pública y en las políticas de diagnósticos.

Fuente: Eurekalert.org
Imagen:  xopherlance en Flickr

  • Clínica

Lección 7: Séptimo y Octavo principios de la terapia sistémica breve destinada a tratar los efectos del abuso sexual

  • 30/10/2012
  • Jorge Ayala Salinas

Esta claro: aunque no nos centremos en las soluciones y nos enfoquemos en observar las posibilidades del futuro a través de las excepciones, no podemos ignorar la experiencia del problema cuando la persona tiene la necesidad de ser escuchada.

La novedad es que podemos hacerlo atendiendo toda posibilidad de descubrir recursos por medio de la escucha activa, sin perder de vista el futuro, creando un verdadero clima de confianza y optimismo

Ver Publicación

  • Ciencia

(PDF) Utilidad de los estudios genéticos y de neuroimagen en el diagnóstico diferencial de la enfermedad de Parkinson

  • 29/10/2012
  • David Aparicio

Introducción.

El diagnóstico de la enfermedad de Parkinson (EP) se realiza habitualmente sobre la base de criterios clínicos. Actualmente existen pruebas genéticas y de neuroimagen que pueden contribuir al estudio de esta enfermedad.

Objetivos.

Revisar los avances recientes en estudios genéticos y en técnicas de neuroimagen aplicadas en EP, así como sus limitaciones, analizar los motivos de realización de dichas pruebas y discutir su trascendencia en la práctica clínica habitual, incluyendo una serie de reflexiones éticas.

Desarrollo.

El listado de alteraciones genéticas asociadas a EP se encuentra en ampliación y revisión continua, y se han definido ya al menos alteraciones patogénicas en 10 genes. Las mutaciones más frecuentes en nuestro medio se encuentran en el gen parkina (PARK2) y en el gen LRKK2 (PARK8). Son mutaciones con penetrancia no elevada y de expresión clínica variable. Imágenes obtenidas por resonancia magnética, tomografía computarizada por emisión de fotón simple, tomografía por emisión de positrones o mediante ecografía craneal aportan datos que pueden ayudar al diagnóstico de la EP y a la diferenciación de otras enfermedades, pero ninguna técnica es totalmente específica y existen discordancias clinicorradiológicas.

Conclusiones.

La detección de mutaciones no permite establecer una clara diferenciación pronóstica ni una distinta actitud terapéutica. Aún no esta claramente establecido el valor de las técnicas de neuroimagen en fases muy precoces y en casos dudosos. Se debate el hecho de que establecer un diagnóstico en fases muy precoces consiga en la actualidad algún beneficio para el paciente. Convendría intentar diferenciar qué pruebas se realizan con propósito clínico y cuáles con fines investigadores para poder proceder de la manera más adecuada.

Fuente:Neurología.com

Ver Publicación

  • Clínica

Activación conductual: Un tratamiento simple y eficaz para la depresión

  • 29/10/2012
  • Fabián Maero

 La activación conductual (AC) para la depresión es un procedimiento que cuenta con no menos de 30 años de historia, pero que en los últimos años ha vuelto a cobrar interés en el campo de las psicoterapias para la depresión.

Como toda buena idea, se basa en una premisa simple: sin importar cómo se genere la depresión, una de sus características principales es la inacción, la falta de actividad, que a su vez lleva a que el estado de ánimo y los pensamientos empeoren (y a menudo añade culpa a la tristeza ya existente), lo cual a su vez dificulta la acción. En lenguaje coloquial, esta es la principal característica que identificamos al decir que una persona “está deprimida”: le cuesta cumplir con sus obligaciones, pasa mucho tiempo encerrada, no parece disfrutar de ninguna actividad,etc.

Con esto en mente, un tratamiento posible podría dirigirse a «activar» a la persona, es decir, utilizar principios de aprendizaje y refuerzo para que paulatinamente la persona deprimida realice actividades que le resulten placenteras, importantes, o que le brinden una sensación de dominio sobre su vida, y de esa manera se rompe el circuito de «tristeza-inacción-tristeza-inacción». Esta es precisamente la propuesta que hace Activación Conductual (AC).

AC se basa en los trabajos de Ferster, quien realizó las primeras conceptualizaciones de la depresión utilizando análisis funcional, y los primeros desarrollos de Lewinsohn y sus colaboradores, quienes fueron los primeros en aplicar principios conductuales al tratamiento de la depresión (si bien el término “activación conductual” es posterior).

A pesar del considerable esfuerzo en investigación y desarrollo en el ala conductual, el abordaje se popularizó principalmente gracias a su inclusión como un componente de tratamiento en la Terapia Cognitiva (TC) de la depresión desarrollada por Aaron Beck, un modelo de tratamiento que incluía, además de intervenciones cognitivas como eje central del tratamiento , la planificación de actividades de agrado o dominio como parte del protocolo.

El modelo de Beck

En el caso que nos ocupa, TC es el estándar de tratamiento para depresión, un modelo sólido y con mucha evidencia a favor de su eficacia. TC incluye varias intervenciones, algunas cognitivas y algunas conductuales, es decir, incluye varios “ingredientes”. Una discusión completa del modelo de Beck está más allá del alcance de este artículo, pero basta con mencionar que el tratamiento de TC para depresión postula que las personas adquieren determinados esquemas cognitivos (también llamados creencias centrales), que son maneras estables de ver el mundo, como resultado de sus experiencias tempranas.

Estos esquemas cognitivos predisponen a las personas a interpretar negativamente los eventos vitales (las denominadas distorsiones cognitivas o pensamientos automáticos), y esto a su vez, lleva a que la persona actúe de manera depresiva. En las investigaciones y en la clínica, la TC demostró ser altamente efectiva para la depresión, logrando buenos resultados con tratamientos relativamente breves, y pronto se convirtió en el estándar de tratamiento para depresión, siendo hoy uno de los abordajes más populares en la práctica clínica guiada por evidencia. Sin embargo, no todo estaba dicho aún.

La investigación de Jacobson

Hacia mediados de los 90′ el equipo de Neil Jacobson realizó un análisis de componente de la TCC para depresión. Un análisis de componente es un tipo de investigación destinado a averiguar qué es efectivo en un tratamiento dado. La mayor parte de las terapias psicológicas incluyen distintas intervenciones, y la pregunta es cuál de esos «ingredientes» es el que mejor lleva al cambio y a la mejoría. Por ejemplo, suele ser frecuente que durante el tratamiento psicológico de un paciente deprimido se le recomiende hacer actividad física,  quizá también se le prescriba un antidepresivo, y todo esto a la vez que continúa con la psicoterapia. Ahora bien, la pregunta es: si el paciente mejora luego de seis meses, ¿lo atribuimos a la actividad física, a la psicoterapia, a la medicación, a la combinación de todo eso o a algún factor externo a la terapia (por ejemplo, el mero paso del tiempo o la resolución de un conflicto en la vida de la persona)? Ese es el tipo de pregunta que un análisis de componente intenta contestar. Comparando la eficacia de los componentes de tratamiento entre sí se puede saber cuál es el elemento activo, o en qué grado lo es, en cada caso. Y saber cuáles son los componentes activos y cuáles son innecesarios en un tratamiento permite mejorarlo, haciéndolo más simple y más eficaz.

La investigación que llevó a cabo el equipo de Jacobson se realizó con 152 pacientes diagnosticados con Trastorno Depresivo Mayor, que se asignaron aleatoriamente a una de tres condiciones de tratamientos posibles, siguiendo el modelo de tratamiento de Beck:

  1. La primera condición de tratamiento incluyó sólo el componente de activación conductual de la TC de Beck para depresión. Esto incluía actividades semiestructuradas dirigidas a activar a las personas en su ambiente cotidiano.

  2. La segunda condición de tratamiento abarcó, además del componente de AC, la detección y modificación de los pensamientos automáticos disfuncionales (PA) o distorsiones cognitivas, tal como se realiza en TC tradicional.

  3. La tercera condición de tratamiento incluyó el tratamiento TC completo: AC, la modificación de las distorsiones cognitivas, y además la identificación y modificación de los patrones estables de pensamiento: los esquemas cognitivos o creencias centrales, que son hipotéticamente la causa de los pensamientos negativos y la conducta depresiva.

Los resultados fueron sólidos e inesperados: no hubo diferencia de eficacia en los resultados al finalizar el experimento ni en el seguimiento a dos años que se hizo de los pacientes. La modalidad TC completa fue igual de efectiva que las otras dos condiciones (sólo AC, o bien AC+PA). Los descubrimientos (bastante inesperados para el equipo de Jacobson), pusieron en duda la necesidad de realizar intervenciones cognitivas para el tratamiento de la depresión. Es decir, si todo el paquete TC tiene la misma eficacia que AC (que es sólo una parte del mismo), ¿cuál sería la utilidad de agregar intervenciones cognitivas?. Adicionalmente, esta investigación puso en duda la premisa de Beck respecto a la causa de la depresión, es decir que las creencias o esquemas centrales y los pensamientos distorsionados son la causa de la depresión.

Todo esto llevó a un renovado interés en AC como tratamiento autónomo (es decir, no como parte de otro tratamiento sino como tratamiento en sí mismo) para la depresión, ya que ofrece un buen número de ventajas:

  • No requiere la discusión ni la modificación de los pensamientos del paciente depresivo, procedimiento que suele ser difícil de aprender y aplicar.

  • Es un tratamiento más sencillo de llevar a cabo para el terapeuta.

  • Es un tratamiento más sencillo para enseñar a los terapeutas.

A partir de las investigaciones de Jacobson se han comenzado a realizar investigaciones focalizadas exclusivamente en AC, comparándolas con otras intervenciones (psicológicas y farmacológicas), y los resultados han sido favorables, particularmente con los casos más graves de depresión.

Modelos de Activación Conductual

AC tiene una conceptualización propia de la depresión, que involucra principios conductuales y análisis funcionales de las conductas que constituyen la depresión.

En la actualidad hay dos formatos o modelos de activación conductual para la terapia: el modelo BA (Behavioral Activation), propulsado por Addis y Martell (que fueron colaboradores de Jacobson), y el modelo BATD (Brief Activation Treatment for Depression – Tratamiento Breve de Activación Conductual para la Depresión; Lejuez, Hopko et al.). Las diferencias entre ambos son relativamente pequeñas: se basan en distintos principios de aprendizaje; BATD es más estructurado que BA; BA incorpora elementos de análisis funcional y herramientas para lidiar con la rumiación, mientras que BATD se enfoca exclusivamente en la activación conductual. Pero de todos modos, ambos modelos comparten más semejanzas que diferencias.

BATD

BATD es de particular interés en nuestro contexto latinoamericano, en el cual los recursos económicos no suelen permitir tratamientos prolongados y complejos, y el acceso a la formación de los terapeutas suele ser limitado, ya que se trata de un protocolo breve, accesible a los terapeutas en su base teórica, y con buenas referencias empíricas respecto a su eficacia ,,,.

El modelo BATD propone la identificación y realización de actividades que se conectan estrechamente con los valores personales de cada paciente, en diversas áreas vitales, y si bien el modelo no ignora las emociones y pensamientos del paciente, pone el énfasis en la modificación de la conducta como medio para el cambio. Por ejemplo, supongamos que un paciente manifiesta como un valor “ser un buen padre para mis hijos”, en ese caso, el modelo BATD se centrará en identificar colaborativamente actividades adecuadas al nivel de actividad del paciente, actividades que encarnen ese valor, tales como jugar con sus hijos, ir a buscarlos al colegio, ayudarlos con la tarea, etc. La motivación es puesta aquí como un resultado, no como un requisito: la motivación no surge en el vacío, sino que nos sentimos más motivados a medida que interactuamos con el mundo.

El modelo BATD consta de pocos elementos de tratamiento: el registro de las actividades cotidianas, la evaluación de las áreas vitales y valores personales del paciente, la jerarquización y planificación de actividades seleccionadas y la utilización de los recursos sociales accesibles al paciente.

El procedimiento de BATD, así organizado, se puede aprender en pocas horas, y brinda una herramienta que puede ser utilizada en la clínica, ya sea como tratamiento único para depresión, o bien como complemento de otro tratamiento (algo que suele suceder en la práctica es dedicar la mitad de la sesión al protocolo BATD y la otra mitad a otros estilos de trabajo). Además de esto, AC puede utilizarse como eje de tratamiento en una amplia gama de trastornos (hay algunas investigaciones iniciales sobre la aplicación de BA en diversos trastornos de ansiedad, véase Hopko et al, 2004). Esto es: poner en movimiento al paciente y luego ir trabajando las dificultades que surgen al avanzar en determinada dirección (emociones negativas, pensamientos, recuerdos, etc.), con otros procedimientos.

En suma, se trata de un tratamiento con soporte empírico, sumamente interesante para nuestro contexto socio-economico, y que permite una nueva luz en el tratamiento de las personas que sufren de depresión.

Libro recomendado: Tratamiento breve de Activación Conductual para la depresión.

Para más informacion y recursos sobre el tratamiento puede visitar nuestra web en www.batd.com.ar.

Artículos relacionados:

  • Fabián Maero y Paula José, publican el libro Tratamiento Breve de Activación Conductual para la Depresión
  • Activación conductual para la depresión adolescente: Un abordaje basado en la evidencia
  • ¿Qué demonios son las terapias de tercera ola?
  • ¿Comprar online puede ser una adicción?
  • Regulación del estado de ánimo y activación conductual

Bibliografía:

Ferster, C. B. (1973). A functional analysis of depression. American Psychologist, 28(10), 857–870. doi:10.1037/h0035605

Lewinsohn P M. 1974. A behavioral approach to depression. In The Psychology of Depression: C ontemporary Theory and Research, ed. RJ Friedman, M M Katz, pp. 157–85. New York: Wiley

Beck, A. T., Rush, A. J., Shaw, B. F., & Emery, G. (1979). Cognitive therapy of depression. New York: The Guilford Press.

Jacobson, N., Dobson, K., Truax, P., Addis, M. E., & K. (1996). A component analysis of cognitive-behavioral treatment for depression. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 64(2), 295–304.

Gortner, E. T., Gollan, J. K., Dobson, K. S., & Jacobson, N. S. (1998). Cognitive-behavioral treatment for depression: relapse prevention. Journal of consulting and clinical psychology, 66(2), 377–84.

Dimidjian, S., Hollon, S. D., Dobson, K. S., Schmaling, K. B., Kohlenberg, R. J., Addis, M. E., Gallop, R., et al. (2006). Randomized trial of behavioral activation, cognitive therapy, and antidepressant medication in the acute treatment of adults with major depression. Journal of consulting and clinical psychology, 74(4), 658–70. doi:10.1037/0022-006X.74.4.658

Lejuez, C. W., Hopko, D. R., Acierno, R., Daughters, S. B., & Pagoto, S. L. (2011). Ten year revision of the brief behavioral activation treatment for depression: revised treatment manual. Behavior modification, 35(2), 111–61. doi:10.1177/0145445510390929

Hopko, D. R., Sanchez, L., Hopko, S. D., Dvir, S., & Lejuez, C. W. (2003). Behavioral activation and the prevention of suicidal behaviors in patients with borderline personality disorder. Journal of personality disorders, 17(5), 460–78. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14632378

Hopko, D. R., Lejuez, C. W., Lepage, J. P., Hopko, S. D., & Mcneil, D. W. (2003). A Brief Behavioral Activation Treatment for Depression: A Randomized Pilot Trial within an Inpatient Psychiatric Hospital. Behavior Modification, 27(4), 458–469. doi:10.1177/0145445503255489

Hopko, D. R., Lejuez, C. W., & Hopko, S. D. (2004). Behavioral Activation as an Intervention for Coexistent Depressive and Anxiety Symptoms. Clinical Case Studies, 3(1), 37–48. doi:10.1177/1534650103258969

 Collado-Rodriguez, A., Castillo, S.D., Maero, F., Lejuez, C.W. & MacPherson, L. Brief Behavioral Activation Treatment for Depression in Latinos with Limited English Proficiency: Preliminary Efficacy and Acceptability. Submitted manuscript.

  • Ciencia

Escáneres cerebrales podrian predecir la capacidad de lectura de los niños

  • 26/10/2012
  • Maria Fernanda Alonso

Para muchos, la lectura es tanto una actividad cotidiana como una herramienta educacional y comunicacional. Al leer, el cerebro conecta zonas distantes entre sí, como las que involucran la visión, la audición y el lenguaje.

Por lo general, en las instituciones destinadas a la educación básica, los niños dan sus primeros pasos por el mundo literario; y ya desde ese momento es posible notar diferencias en las habilidades de unos y otros para realizar esta actividad.

Una nueva investigación de la Universidad de Stanford en California muestra que los escáneres cerebrales pueden identificar las diferencias neuronales entre los niños que son fuertes lectores y los que son pobres lectores, y algún día podría conducir a un sistema de alerta temprana para los estudiantes con dificultades.

Las diferencias en el crecimiento de estos tractos predijo variaciones en la capacidad de lectura

Neurocientíficos de dicha institución, estudiaron las habilidades de lectura de 55 niños, con edades de entre 7 y 15 años, en un período de 3 años. También tomaron imágenes por resonancia magnética de los cerebros de los niños por lo menos 3 veces durante ese período para visualizar el crecimiento de dos grandes tractos de materia blanca – haces de fibras nerviosas que conectan las regiones del cerebro. Ellos encontraron que las diferencias en el crecimiento de estos tractos predijo variaciones en la capacidad de lectura.

Los hallazgos del estudio podrían eventualmente influir en las clases de lectura para niños de preescolar, adaptando la planificación de lecciones a las necesidades individuales.

El desarrollo de la materia blanca y las habilidades de lectura

El crecimiento de la materia blanca se rige por dos procesos: la poda, en el que las fibras nerviosas extrañas y las conexiones neuronales son eliminadas, y la mielinización, donde los tractos de las fibras nerviosas son rodeados por tejido graso que aumenta la velocidad con que se transmiten las señales eléctricas. Ambos están en parte determinados por la experiencia, por lo que suceden en diferentes momentos en las diferentes personas.

«Creemos que el tiempo relativo de la poda y la mielinización difiere entre los lectores fuertes y débiles», dijo Yeatman. «En los buenos lectores, ambos procesos se están desarrollando juntos a una velocidad constante. En los lectores pobres, los dos procesos no están sincronizados. Tienen un crecimiento rápido, temprano, y las vías se desarrollan incluso antes de que comiencen a aprender a leer.»

«Creemos que el tiempo relativo de la poda y la mielinización difiere entre los lectores fuertes y débiles»

Los investigadores escanearon la anatomía del cerebro de los 39 niños una vez al año durante tres años consecutivos. Luego, los niños fueron examinados mediante pruebas estandarizadas para medir sus habilidades cognitivas, de lenguaje y lectura. En cada caso, la tasa de desarrollo (medida por la anisotropía fraccional, o AF) en las regiones de materia blanca del cerebro, que están asociadas con la lectura, predijeron con precisión sus resultados de las pruebas.

En concreto, los niños con habilidades de lectura por encima de la media presentan un valor de AF en dos tipos de grupos de nervios – el fascículo arqueado del hemisferio izquierdo y el fascículo longitudinal inferior del hemisferio izquierdo – que es inicialmente bajo, pero aumenta con el tiempo. Los niños con inferiores destrezas de lectura tienen inicialmente un AF alto, pero disminuye con el tiempo.

Los hallazgos podrían eventualmente influir en las lecciones de lectura para niños en edad preescolar. Estudios anteriores han demostrado que las habilidades de lectura de un niño de 7 años de edad pueden predecir con precisión las habilidades de lectura 10 años después. Un niño que tiene dificultades a los 7 años tiene más probabilidades de ser un lector pobre a los 17 años.

Una detección temprana podría revelar qué estudiantes están en riesgo

«Para el momento en que los niños llegan a la escuela primaria, no somos muy buenos en encontrar maneras de ayudarlos a ponerse al día», dijo Jason D. Yeatman, candidato doctoral en psicología en Stanford y autor principal del estudio.

La buena noticia: una detección temprana podría revelar qué estudiantes están en riesgo; a una edad temprana, el cerebro es plástico, y los genes, el medio ambiente y las experiencias pueden afectar los valores de AF.

«Una vez que tengamos un modelo preciso sobre la maduración de los circuitos de lectura del cerebro a la adquisición de habilidades de lectura de los niños, y una vez que entendamos qué factores son beneficiosos, realmente creo que será posible desarrollar protocolos de intervención temprana para los niños que son lectores pobres, y adaptar planes de lecciones individualizadas para enfatizar un buen desarrollo», dijo Yeatman. «En los próximos cinco a 10 años, eso es lo que realmente estamos esperando hacer».

La investigación fue publicada en la última edición de Proceedings of the National Academy of Science.
Fuentes: Science Daily; Proceedings of the National Academy of Science; Nature; The Scientist.

  • Clínica

(PDF) Autismo y conectividad neural

  • 26/10/2012
  • David Aparicio

Introducción

Estudios recientes han investigado la conectividad funcional y estructural del cerebro en pacientes con trastornos del espectro autista (TEA). Los estudios de neuroimagen y electroencefalográficos han encontrado evidencias que sugieren que los patrones de conectividad están alterados en los TEA.

Objetivos

Revisar los trabajos publicados recientemente sobre neuroimagen estructural y funcional, así como los estudios neurofisiológicos, y aportar una síntesis de los avances en investigación sobre la alteración de la conectividad en los TEA.

Desarrollo

Los hallazgos funcionales ponen de manifiesto que los pacientes con TEA tienen déficit en las conexiones de larga distancia (subconectividad), con un déficit más destacado en las conexiones frontoposteriores. Respecto a la conectividad estructural, hay evidencia de alteración en las estructuras de sustancia blanca interhemisféricas. Menos estudios funcionales muestran que los pacientes con TEA también tienen un exceso de conexiones locales (sobreconectividad), pero los hallazgos de los estudios estructurales son bastante más contradictorios.

Conclusiones

Los hallazgos convergentes de anomalías en la conectividad funcional y anomalías en la sustancia blanca en el autismo sugieren que las alteraciones en la conectividad neural y la comunicación entre diferentes regiones cerebrales pueden estar implicadas en los déficits cognitivos y conductuales asociados al autismo

Fuente: Neurología.com

 

Sin categoría

(Vídeo) Los genes que regulan la personalidad

  • 26/10/2012
  • Equipo de Redacción

El manual de instrucciones con el que se ensambla nuestra biología está escrito en el ADN. Pero, ¿es posible que los genes, del mismo modo que regulan el desarrollo de nuestro cuerpo, también influyan en nuestra personalidad? En este capítulo de Redes, Punset indaga sobre esta cuestión con Dean Hamer, genetista de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos y divulgador científico. Hamer ha recopilado numerosas evidencias que sugieren que la felicidad, la espiritualidad, la orientación sexual y otros rasgos de la personalidad tendrían un componente genético.

Descarga la transcripción de la entrevista.

Fuente: Redesparalaciencia.com

  • Ciencia

Cómo nos influyen los vídeojuegos

  • 25/10/2012
  • David Aparicio

Violentos o no, los videojuegos de acción y de disparos tienen un objetivo primordial: divertir. Pese a haber estado creados sin otro fin, permiten a sus adeptos mejorar ciertas habilidades relacionadas con su cerebro y percepción. En este capitulo, la neurocientífica Daphne Bavelier explica a Eduard Punset sus hallazgos entorno a este tipo de videojuegos y sus posibles aplicaciones en campos como la educación o la rehabilitación de pacientes. También en este programa, Elsa Punset nos enseñará a aprovechar los beneficios y limitar los posibles riesgos de los videojuegos o de las tecnologías y soportes digitales que hoy inundan nuestras vidas.

Descarga la transcripción de la entrevista
Fuente: Redesparalaciencia.com

  • Clínica

Abrazando tus demonios: Un panorama de la Terapia de Aceptación y Compromiso

  • 24/10/2012
  • Paula José Quintero

Imagina una terapia que no hace intentos deliberados de reducción sintomática, pero obtiene la reducción sintomática como un subproducto. Imagina una terapia basada firmemente en la tradición de la ciencia empírica y aún así que mantiene un importante énfasis en valores, aceptación, compasión, contacto con el momento presente y con el sentido trascendente del ser. Una terapia tan difícil de clasificar que ha sido descripta como una “terapia cognitivo-conductual existencial humanística”. La Terapia de Aceptación y Compromiso, conocida como ACT (pronunciada como la palabra “act” y no como una sigla) es una terapia conductual basada en mindfulness que desafía las reglas básicas de la psicología occidental. Utiliza una mezcla ecléctica de metáforas, paradojas y habilidades de mindfulness (en general traducido como “atención o conciencia plena”) junto con una gran variedad de ejercicios experienciales e intervenciones conductales guiadas por  valores. ACT ha demostrado su efectividad para una amplia gama de condiciones clínicas.

La meta de ACT

El objetivo central de ACT es el de crear una vida rica y significativa, aceptando el dolor que inevitablemente viene con ella. ACT (que significa “actuar” en inglés) es una buena abreviación porque esta terapia se orienta a tomar acciones efectivas guiadas por nuestros valores más profundos, en las que estamos totalmente presentes y comprometidos. Es sólo a través de la acción en la que estamos presentes y conectados, que podemos crear una vida significativa. Por supuesto que al intentar crear esa vida nos vamos a encontrar con toda clase de barreras bajo la forma de indeseadas y displacenteras “experiencias privadas” (pensamientos, imágenes, emociones, sensaciones, impulsos y recuerdos).

El objetivo central de ACT es el de crear una vida rica y significativa, aceptando el dolor que inevitablemente viene con ella

ACT es una de las llamadas “Terapias Conductuales de Tercera Ola” por su énfasis en el desarrollo de habilidades de mindfulness. A la vez una diferencia sobresaliente es que ACT considera a la práctica formal de meditación como sólo uno de los muchos caminos en la transmisión de las habilidades de mindfulness .

Otra característica distintiva que hace a ACT única es que no descansa en el supuesto de la “normalidad saludable”.

Normalidad saludable y Normalidad destructiva

La psicología occidental se basa en el supuesto de la “normalidad saludable”, esto es: que por naturaleza los humanos son psicológicamente sanos y que dado un ambiente saludable, estilo de vida y contexto social que brinde oportunidades de desarrollo del máximo potencial, los humanos están naturalmente contentos y conformes. Desde esta perspectiva, el sufrimiento psicológico es visto como anormal; como una enfermedad o un síndrome impulsado por procesos patológicos inusuales. ACT sospecha que este supuesto es falso. Claramente, aún cuando el estándar de vida es más alto que nunca, el sufrimiento psicológico nos rodea de cerca.

La  raíz de este sufrimiento está en el lenguaje humano en sí mismo

ACT asume que los procesos psicológicos de la mente humana “normal” pueden ser destructivos y que tarde o temprano nos generan sufrimiento psicológico a todos nosotros. Más aun, ACT postula que la raíz de este sufrimiento está en el lenguaje humano en sí mismo. Desafortunadamente, el lenguaje humano es una espada de doble filo.  Nos ayuda a crear mapas y modelos del mundo, predecir y planificar a futuro, compartir conocimiento, aprender del pasado, imaginar cosas que nunca existieron y crearlas, desarrollar reglas que guían nuestro comportamiento efectivo, entre otras ventajas. Pero el lenguaje tiene también su lado oscuro:  lo usamos para hacer incapié y “revivir” eventos dolorosos del pasado, para asustarnos al imaginar eventos futuros displacenteros, para comparar, juzgar, criticar y condenarnos a nosotros mismos y a los demás y para crear reglas que pueden resultar restrictivas o destructivas.

Evitación Experiencial

ACT descansa entonces en la suposición de que el lenguaje humano naturalmente crea sufrimiento psicológico en todos nosotros. Una de las maneras en que lo hace es preparándonos para la lucha contra nuestros propios pensamientos y emociones, a través de un proceso llamado evitación experiencial. Dado que el abordaje desde la resolución de problemas funciona bien para el mundo exterior, es natural que intentemos aplicarlo a nuestro mundo interno: el mundo psicológico de pensamientos, emociones, recuerdos, sensaciones e impulsos. Pero con demasiada frecuencia, desarfortunadamente, cuando tratamos de evitar o deshacernos de nuestras experiencias privadas no deseadas, lo que hacemos es crearnos sufrimiento extra. Por supuesto, no todas las formas de evitación experiencial son poco saludables. ACT se focaliza en las estrategias de evitación experiencial  sólo cuando los clientes las usan en un grado tal que se convierten en altamente costosas y dañinas para la vida que es significativa para ellos (en el corto plazo, cancelar un evento social puede dar lugar a cierta clase de alivio, pero en el largo plazo, el incremento del aislamiento social puede aumentar la experiencia de la depresión, por citar un ejemplo). ACT ofrece a los clientes una alternativa a la evitación experiencial a través de una variedad de intervenciones terapéuticas.

Intervenciones Terapéuticas

Los clientes aprenden a dejar de luchar contra sus experiencias privadas –abrirse a ellas, hacerles espacio y permitirles ir y venir sin resistirse. La energía y el tiempo que gastaron previamente tratando de controlar cómo se sienten, es ahora invertida en realizar acciones efectivas (guiadas por sus valores) para cambiar su vida para mejor. De ahí que las intervenciones de ACT se focalizan en dos procesos principales: 1) desarrollar aceptación de experiencias privadas indeseables que están fuera del control personal y 2) desarrollar compromiso y acción orientada a vivir una vida valiosa.

El control es el problema, no la solución

Se trata de incrementar la toma de conciencia por parte del cliente de que las estrategias de control emocional son en realidad las responsables de sus problemas y de que mientras continúen obsesionados con tratar de controlar cómo se sienten, están atrapados en un círculo vicioso que incrementa el sufrimiento. El control es el problema, no la solución. Una vez que la “agenda de control emocional”, con la que llegan los clientes, es gentil y respetuosamente desestimada, introducimos los seis principios centrales de ACT.

Los Seis Principios de ACT

ACT utiliza estos principios para ayudar a los clientes a desarrollar Flexibilidad Psicológica. Cada principio tiene su propia metodología, ejercicios, metáforas y tareas.

1-Defusión Cognitiva: aprender a observar los pensamientos, imágenes, recuerdos y otras cogniciones como lo que son –nada más que piezas de lenguaje, palabras e imágenes- en oposición a lo que dicen ser –eventos amenazantes, reglas que tienen que ser obedecidas, verdades objetivas y hechos.

2-Aceptación: hacer espacio a emociones indeseadas, sensaciones, impulsos y demás experiencias privadas; permitirles “ir y venir” sin luchar contra ellas, huir de ellas o prestarles una indebida atención.

3-Contacto con el momento presente: brindar total atención a la experiencia en el aquí y ahora, con apertura, interés y receptividad, focalizándose y comprometiéndose totalmente (participando de lleno) en lo que se está haciendo en ese momento.

4-El Yo-observador: acceder al sentido trascendente del ser, la continuidad de conciencia que es imperturbable, siempre presente e impermeable al daño. Desde esta perspectiva, es posible experimentar en directo el hecho de que no somos nuestros pensamientos, emociones, recuerdos, impulsos o sensaciones. Estos fenómenos cambian constantemente y son aspectos periféricos de nosotros, pero no son la esencia de quienes somos.

5-Valores: clarificar lo que es más importante, desde el fondo del corazón, qué clases de personas queremos ser, qué es lo significativo y valioso en nuestra vida y qué queremos representar en esta vida.

6-Acción Comprometida: establecer metas guiadas por valores e involucrarse en acciones efectivas para alcanzarlas.

La Relación Terapéutica ACT

El entrenamiento en ACT ayuda a los terapeutas a desarrollar las cualidades esenciales de  compasión, aceptación, empatía, respeto y la habilidad de estar psicológicamente presente aún en presencia de emociones fuertes. Más aun, ACT enseña a los terapeutas que, gracias al lenguaje humano, están en el mismo barco que sus clientes –de modo que no tienen que ser “seres iluminados” o tener “todo resuelto”. De hecho, podríamos escucharlos decir a sus clientes algo como ésto:

No quiero que pienses que tengo toda mi vida en orden. Es más como si se tratara de ti escalando tu montaña allí y yo escalando la mía aquí. No es como si yo ya hubiera alcanzado la cumbre y estoy descansando. Es sólo que desde donde yo estoy  en mi montaña, puedo ver los obstáculos en tu montaña que tú no puedes ver. De modo que puedo señalártelos y tal vez mostrarte algún camino alternativo para sortearlos.

Fragmentos traducidos del texto: Embracing Your Demons: an Overview of Acceptance and Commitment Therapy

 

  • Clínica

Usando cuentos en psicoterapia

  • 24/10/2012
  • Jorge Ayala Salinas

Hace poco hablábamos de lo importante que resulta utilizar nuestros propios recursos en la terapia de manera creativa. Y creo que un gran ejemplo es el documento que he recibido desde España de mi gran amiga Adoración, que además de ser psicóloga con formación sistémica ha venido siempre intentando unir a su trabajo otra de sus pasiones: el diseño.

La inspiración para crear esta historia le vino a Adoración luego de que un amigo suyo le contara lo preocupado que estaba por su hija y la incapacidad que sentía para preguntarle si tenía algún problema.

A Adoración se le ocurrió que a través de un cuento y usando “la pregunta del milagro” que conocemos por la Terapia Centrada en Soluciones, él podría acercarse a la niña sin que ambos sientan que inician una conversación y continúan conociéndose a través de un problema. La utilización que hace Adoración de la “pregunta del milagro” al final de la historia tuvo un desenlace muy creativo.

Disfruten de la historia y ojalá les inspire tanto como a mi.

  • Clínica

La inteligencia y su relación con la felicidad

  • 23/10/2012
  • David Aparicio

Las personas con bajo CI tienden a ser menos felices y tienen un pobre estado de salud  en comparación con las personas con alto CI. Así reportaron los investigadores de la University College London.

Los autores explican que la felicidad  y el CI están asociados de forma independiente con los resultados de salud positivos. Sin embargo, estudios anteriores no habían sido coherentes respecto a la relación entre el CI y el nivel de felicidad.

La Dra. Angela Hassiotis y su equipo se dispusieron a determinar cuál es el vínculo entre el CI y la felicidad y si los factores sociales y clínicos podrían agravar este vínculo, y en caso afirmativo, en qué medida.

Los investigadores reunieron y estudiaron los datos de la Encuesta de Psiquiatría de Adultos de Inglaterra del año 2007. Todos los participantes tenían una edad de al menos 16 años y vivian en sus respectivos hogares. Se incluyó información sobre 6.870 de ellos. La felicidad fue clasificada de acuerdo a una escala validada de tres puntos, mientras que el CI verbal se midió por medio de la Prueba Nacional de Lectura para Adultos.

Los psicólogos encontraron una relación significativa entre el CI y los niveles de felicidad:

  • Las personas con bajos CI (70 a 99) tienen los niveles más bajos de felicidad.
  • Las personas con altos CI (120 a 129) tienen los niveles más altos de felicidad.
  • Algunos factores, como el nivel de ingresos, salud, síntomas neuróticos y actividades del diario vivir pueden impactar en los niveles de felicidad de las personas. Se encontró que estos factores pueden reducir en un 50% la relación entre el CI y la felicidad.

El equipo agregó:

“Aquellos con bajo CI son menos felices que las personas con mayor CI. Las intervenciones que se dirigen a las variables modificables como el salario (por medio de la mejora de educación y las oportunidades de empleo) y los síntomas neuróticos (mediante la mejora del diagnóstico de los problemas de salud) pueden mejorar los niveles de felicidad en los grupos con Ci más bajos”.

Las personas que se ubican en el rango bajo de CI son más propensas a tener menores salarios y mayor incidencia en trastornos mentales comunes y en comportamientos suicidas.

La Dra Hassiotis sostiene que estos descubrimientos son particularmente relevantes. Las personas con bajo CI son menos felices debido a las gran desventaja socioeconómica y tienen más probabilidades de ser menos felices, ya que necesitan más ayuda con los requisitos de la vida diaria, tienen una salud más pobre y reportan más síntomas de trastornos psicológicos.

La co-investigadora, Dra. Afia Ali concluye que las intervenciones que ayudan a reducir las desigualdades sociales -mejora en la educación pública, reducción del desempleo, promoción y práctica de atención primaria de salud, detección pro-activa y el tratamiento temprano de problemas de salud- pueden mejorar los niveles de felicidad entre las personas con menor CI.

Fuente: Medicalnewstoday.com
Imagen: insouciance en (Flickr)

  • Clínica

Factores de comportamiento y déficit sensoriales identificatorios como predictores de la demencia tipo Alzheimer

  • 23/10/2012
  • David Aparicio

Se sabe que diversos comportamientos se hallan asociados a la demencia tipo Alzheimer, pero no se ha explorado su poder predictor.

Objetivo

Determinar si en adultos mayores de 60 años inicialmente con afectaciones cognitivas o ejecutivas sin demencia, cinco factores de comportamiento (introversión psicosocial, déficit de afrontamiento de pérdidas personales, apatía, desmotivación y bloqueo perceptivo) pueden predecir dicha demencia.

Sujetos y métodos

197 personas con déficit cognitivo leve sin demencia (edad media: 72,6 años) e igual número con envejecimiento normal (edad media: 73 años), igualadas en edad, género, escolaridad e ingresos, se seleccionaron de una base de datos iniciada en 1994 para estudios epidemiológicos multifactoriales. Se utilizó un protocolo aplicado bien directamente o a través de familiares cuidadores, y diseñado especialmente bajo la teoría hipotética del Alzheimer como la culminación de un proceso progresivo de aislamiento social.

Resultados

La introversión, el déficit de afrontamiento de las pérdidas personales, la apatía y la desmotivación se muestran frecuentes y los dos últimos progresivos pero no siempre simultáneos o encadenados, aunque con la posibilidad de reversión o de tomar un camino diferente al Alzheimer. El bloqueo perceptivo (déficit de al menos tres componentes identificatorios de los sentidos) aparece como la instancia irreversible del proceso, con cerca del 100% de detección previa a los casos diagnosticados como Alzheimer.

Conclusiones

El bloqueo sensorial, pese a ser fluctuante y variable individualmente, es el indicador más objetivo, no invasivo, sencillo y firme como diana y predictor del curso hacia esta demencia. Se conjetura que el déficit sensorial identificatorio puede causar la desintegración de las redes neuronales por déficit de reforzamiento y conducir a las alteraciones de las funciones cerebrales típicas del Alzheimer.

Ver Publicación

Paginación de entradas

Anterior 1 … 338 339 340 341 342 … 351 Próximo
Iniciar sesión — Pro
  • Únete a Psyciencia Pro
  • Webinars
  • Recursos
  • Tips para terapeutas
  • Watson (podcast)
  • Café (red social)

Clínicos Pro

Directorio de psicólogos y psiquiatras de la comunidad Psyciencia Pro.

  • Ana Cristina Barahona

    Psicólogo/a · Panamá

    Online
  • Edith Velázquez Estévez

    Psicólogo/a

  • Emilia Martínez

    Emilia Martínez

    Psicólogo/a · Ecuador

    Online
  • Jesús Reyna de Santiago

    Psicólogo/a · México

    Online
  • Marcos Gallardo

    Marcos Gallardo

    Psicólogo/a · Honduras

    Online
Ver directorio completo

Psyciencia Pro

EXCLUSIVO

La psicología de las personas que no ven el mundial

jueves, 18 de junio 2026

Una sesión con Freud costaría hoy casi 2,000 dólares

miércoles, 10 de junio 2026

La psicología de las personas a las que no les importa su cumpleaños

domingo, 7 de junio 2026

El reloj no piensa. El cerebro tampoco.

jueves, 14 de mayo 2026

Ver todo

Webinars

FORMACIÓN

Autismo en mujeres: el elefante en la sala (webinar)

miércoles, 13 de mayo 2026

Psicoterapia con población LGTBIQ+ (webinar)

lunes, 9 de marzo 2026

Cómo crear tu página web de psicología con IA en 90 minutos (webinar)

lunes, 16 de febrero 2026

Ver todo

Opinión

OP-ED

La psicología de las personas que no ven el mundial

jueves, 18 de junio 2026

Distractibilidad sin diagnóstico: un nuevo motivo de consulta

miércoles, 17 de junio 2026

No todo es psicología: Sé compasivo con quien fuiste

domingo, 14 de junio 2026

Ver todo

Tips para psicoterapeutas

ARTÍCULOS

Una regla para no odiar mi trabajo

sábado, 13 de junio 2026

Cómo interrumpir a tus pacientes sin romper el vínculo

martes, 24 de junio 2025

Cuando el paciente habla al final: cómo manejar los comentarios de última hora en terapia

miércoles, 21 de mayo 2025

Ver todo

Guías y recursos

RECURSOS

Límites: un recurso completo para psicoeducación y trabajo clínico

miércoles, 1 de julio 2026

Plan de seguridad (Recurso)

miércoles, 17 de junio 2026

Aceptación y desesperanza creativa (hojas de trabajo)

miércoles, 10 de junio 2026

Ver todo
Psyciencia
  • Contáctanos
  • Publicidad
  • Nosotros
  • Publica
Orgullosamente desarrollado por psicólogos

Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.