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  • Ciencia

Las migrañas podrían aumentar los riesgos de complicaciones en el embarazo

  • 29/05/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Investigadores hallan fuerte asociación entre las migrañas y diversos riesgos durante el embarazo que abarcan trastornos de hipertensión durante el embarazo en la madre, y diversos resultados adversos en los recién nacidos: bajo peso al nacer, parto prematuro, parto por cesárea, síndrome de dificultad respiratoria y convulsiones febriles (Skajaa et al., 2019).

«La migraña es una condición incapacitante, común entre las mujeres en edad reproductiva» dijo el autor principal, Nils Skajaa, del Departamento de Epidemiología de Epidemiología Clínica del Hospital Universitario de Aarhus, de Dinamarca. El estudio incluyó 22.841 mujeres embarazadas con migraña (incluyendo 16.861 con bebés nacidos vivos) y 228.324 mujeres embarazadas sin migraña, emparejados por edad y época de concepción (incluyendo 170.334 con bebés nacidos vivos).

La migraña tratada no se asoció con mayores riesgos de resultados adversos en comparación con la migraña no tratada. Esto sugiere que la migraña en sí, más que su tratamiento, está asociada con complicaciones en el embarazo.

Otro estudio (Chen, Chen, Chen, & Lin, 2010) realizado en Estados Unidos aporta datos similares, concluyendo que las mujeres con migrañas tuvieron mayor riesgo de tener bebés prematuros, con bajo peso al nacer, preeclampsia y parto por cesárea, en comparación con las madres no afectadas.

Por otro lado, las mujeres cuyas migrañas empeoraron durante el embarazo tenían un riesgo 13 veces mayor de padecer trastornos hipertensivos que aquellas en las que la migraña remitía o mejoraba. Generalmente se reconoce que el embarazo ejerce un efecto beneficioso sobre la migraña; sin embargo, los médicos deben estar alertas ante posibles complicaciones cardiovasculares que parecen ser más frecuentes en esta población de pacientes (Allais, Chiarle, Sinigaglia, Mana, & Benedetto, 2019).

Fuente: ScienceDaily

Referencias bibliográficas:

Allais, G., Chiarle, G., Sinigaglia, S., Mana, O., & Benedetto, C. (2019). Migraine during pregnancy and in the puerperium. Neurological Sciences: Official Journal of the Italian Neurological Society and of the Italian Society of Clinical Neurophysiology, 40(Suppl 1), 81-91. https://doi.org/10.1007/s10072-019-03792-9

Chen, H.-M., Chen, S.-F., Chen, Y.-H., & Lin, H.-C. (2010). Increased risk of adverse pregnancy outcomes for women with migraines: a nationwide population-based study. Cephalalgia: An International Journal of Headache, 30(4), 433-438. https://doi.org/10.1111/j.1468-2982.2009.01935.x

Skajaa, N., Szépligeti, S. K., Xue, F., Sørensen, H. T., Ehrenstein, V., Eisele, O., & Adelborg, K. (2019). Pregnancy, Birth, Neonatal, and Postnatal Neurological Outcomes After Pregnancy With Migraine. Headache. https://doi.org/10.1111/head.13536

 

  • Ciencia

Pequeños descansos para aprender nuevas habilidades

  • 29/05/2019
  • Maria Fernanda Alonso

“La práctica hace al maestro.” Esta popular frase puede albergar gran sabiduría, pero parece quedarse corta. Por definición, la experiencia es la clave del aprendizaje, pero tomar pequeños descansos entre prácticas podría ser tan importante como la actividad misma. El cerebro fortalece los recuerdos a través de la consolidación, definida como resistencia a la interferencia (estabilización) o mejoras en el rendimiento entre el final de una sesión de práctica y el comienzo de la siguiente (Robertson, Pascual-Leone, & Chris Miall, 2004)

Muchas investigaciones han demostrado que tomar descansos es una parte importante del aprendizaje. Descansar inmediatamente después de adquirir nueva información parece mejorar la memoria de esa información (Dewar, Alber, Butler, Cowan, & Della Sala, 2012), por ejemplo, y dormir es particularmente importante para consolidar lo que acabamos de aprender, no sólo después de haber realizado sesiones de aprendizaje sino también entre sesiones (Mazza et al., 2016).

Un nuevo estudio (Bönstrup et al., 2019) ha encontrado que la mayor parte del avance mientras se aprende una tarea motora simple no se produce realmente cuando se practica, sino durante los descansos entre las sesiones de práctica.¡Aún los descansos minúsculos, de apenas unos segundos, son vitales para aprender nuevas habilidades! Para observar los beneficios de las pausas breves durante el aprendizaje, Marlene Bönstrup y sus colegas reclutaron a 27 participantes que debieron aprender una secuencia corta de pulsaciones de teclas. A lo largo de 36 intentos, cada uno de 10 segundos de duración, los participantes repetidamente tocaron la secuencia 4-1-3-2-4 lo más rápido que podían, usando cuatro dedos de su mano izquierda. Un período de descanso de 10 segundos separó cada prueba.

Como era de esperar, la velocidad en que los voluntarios escribieron correctamente los números mejoró drásticamente durante las primeras pruebas y luego se estabilizó alrededor de la décimo primera ronda. Cuando la Dra. Bönstrup miró las ondas cerebrales de los voluntarios, observó algo interesante. «Noté que las ondas cerebrales de los participantes parecían cambiar mucho más durante los períodos de descanso que durante las sesiones de tipeo.” Esto le sirvió como puntapié para enfocarse con mayor detenimiento en el momento en que sucedía realmente el aprendizaje. “¿Fue durante la práctica o el descanso?,” se preguntó.

Los descansos desempeñaron un papel tan fundamental en el aprendizaje como la práctica misma

Al volver a analizar los datos, ella y sus colegas hicieron dos hallazgos clave. Primero, encontraron que el rendimiento de los voluntarios mejoró principalmente durante los descansos cortos, y no durante el tipeo. Las mejoras realizadas durante los períodos de descanso se sumaron a las avances generales que los voluntarios lograron ese día. Además, estos avances fueron mucho mayores que los observados después de que los voluntarios regresaron al día siguiente para intentarlo de nuevo, lo que sugiere que los descansos tempranos desempeñaron un papel tan fundamental en el aprendizaje como la práctica misma. En segundo lugar, al observar las ondas cerebrales, la Dra. Bönstrup encontró patrones de actividad que sugerían que los cerebros de los voluntarios estaban consolidando o solidificando los recuerdos durante los períodos de descanso.

Específicamente, encontraron que los cambios en el tamaño de las ondas cerebrales, llamados ritmos beta, se correlacionaban con las mejoras que los voluntarios hicieron durante los descansos. Un análisis adicional sugirió que los cambios en las oscilaciones beta ocurrieron principalmente en los hemisferios derechos de los cerebros de los voluntarios y en las redes neuronales que conectan los lóbulos frontal y parietal, los cuales ayudan a controlar la planificación de los movimientos. Estos cambios solo ocurrieron durante los descansos y fueron los únicos patrones de ondas cerebrales que se correlacionaron con el rendimiento.

Esto es consistente con los estudios anteriores que resaltan la importancia de los períodos de descanso en el aprendizaje, dicen los autores, aunque en una escala de tiempo mucho más corta. «Estos resultados apoyan la idea de que el cerebro consolida oportunamente los recuerdos anteriores cuando no está aprendiendo activamente», sostienen.

Las mejoras durante los descansos fueron más prominentes en las primeras pruebas de entrenamiento cuando la curva de aprendizaje era empinada y no hubo disminuciones en el rendimiento durante los períodos de práctica anteriores. El equipo también identificó una base neuronal para estos avances en los “recreos”. Mientras los participantes completaron la tarea, los investigadores midieron su actividad cerebral utilizando magnetoencefalografía (MEG).

Con esto, encontraron que la mejora en el rendimiento entre los ensayos estaba relacionada con la amplitud de las ondas beta (ondas cerebrales de entre 16 y 22Hz): las ondas beta de menor amplitud en la parte frontal del cerebro durante las pausas se asociaron con mayores mejoras en el rendimiento. La actividad de las ondas beta se reduce mientras las personas preparan y ejecutan movimientos, por lo que los autores sugieren que este patrón de actividad podría indicar algún tipo de reactivación y consolidación de la memoria relacionada con la tarea.

El estudio sólo observó el rendimiento cuando las personas aprendieron una tarea motora muy simple, y queda por ver si los descansos cortos son igual de importantes cuando se adquieren habilidades más complicadas. Pero incluso saber cómo potenciar los avances en funciones motoras básicas podría ser útil en situaciones como la medicina de rehabilitación.

El grupo de investigación espera que estos hallazgos puedan ayudar a pacientes en recuperación de los efectos paralizantes causados ​​por accidentes cerebrovasculares y otras lesiones neurológicas, pues podrían usarse para optimizar el tiempo y la configuración de los intervalos de descanso al implementar tratamientos de rehabilitación para ‘reaprender’ las habilidades perdidas. También sería interesante su implementación cuando una persona quiera, por ejemplo, aprender a tocar el piano.

Fuente: Research Digest

Referencias bibliográficas: Bönstrup, M., Iturrate, I., Thompson, R., Cruciani, G., Censor, N., & Cohen, L. G. (2019). A Rapid Form of Offline Consolidation in Skill Learning. Current Biology: CB, 29(8), 1346-1351.e4. https://doi.org/10.1016/j.cub.2019.02.049

Dewar, M., Alber, J., Butler, C., Cowan, N., & Della Sala, S. (2012). Brief wakeful resting boosts new memories over the long term. Psychological Science, 23(9), 955-960. https://doi.org/10.1177/0956797612441220

Mazza, S., Gerbier, E., Gustin, M.-P., Kasikci, Z., Koenig, O., Toppino, T. C., & Magnin, M. (2016). Relearn Faster and Retain Longer. Psychological Science, 27(10), 1321-1330. https://doi.org/10.1177/0956797616659930

Robertson, E. M., Pascual-Leone, A., & Chris Miall, R. (2004). Current concepts in procedural consolidation. Nature Reviews Neuroscience, Vol. 5, pp. 576-582. https://doi.org/10.1038/nrn1426

  • Ciencia

Cibercondría: qué es, riesgos y tratamiento

  • 28/05/2019
  • Maria Fernanda Alonso

¿Podés imaginarte un poco de qué se tratará este artículo?

En nuestra defensa (la tuya y la mía), diré: el que nunca haya buscado en internet un posible diagnóstico para un conjunto de síntomas, que arroje la primera piedra.

Tener esta posibilidad a mano puede ser de ayuda y, con la misma facilidad, puede ser la herramienta más dañina, sobre todo si quien la utiliza sufre de ansiedad, o tiende a la ansiedad. ¿Por qué? Porque el buscador arrojará como diagnósticos para un dolor de cabeza tanto la carencia de descanso apropiado, como estrés o un tumor cerebral, a la vez que sugerirá posibles tratamiento que varían desde los remedios naturales (generalmente inocuos, pero no siempre), hasta el consumo de medicamentos que se extienden bajo prescripción médica. El problema empieza a aparecer cuando decidimos depositar mayor confianza en la información que recabamos de internet, que en nuestros médicos tratantes. De hecho, según un estudio, para el año 2007, los estadounidenses dijeron que tenían más fe en Internet que en los medios de comunicación masivos o en las agencias gubernamentales de salud» (Ye, 2011).

Desarrollaremos este tema a partir de un estudio reciente cuyo enfoque de investigación fue el posible vínculo entre la autoestima y la cibercondría (Bajcar & Babiak, 2019).

Cibercondría

Para los hipocondríacos, cualquier síntoma físico puede indicar que se padece una grave enfermedad, incluso sin que existan signos médicos de un problema. Esto es conocido como ansiedad extrema por la salud. Para algunas personas, la búsqueda de información médica en Internet se asocia con una exacerbación de la ansiedad por la salud (Fergus, 2013). La «cibercondría» se refiere a la ansiedad excesiva por la salud generada por búsquedas online, dice el Dr. Kelli Harding, un psiquiatra que estudia la ansiedad por la salud. Este padecimiento repercute en el desarrollo del trabajo, las relaciones sociales y el funcionamiento general de la persona.

Muchos investigadores han estudiado el tema. Con base en ellos podemos señalar que la cibercondría se refiere a la búsqueda excesiva y repetida de información médica en Internet y puede considerarse como un uso problemático de Internet relacionado con la salud. Se asocia positivamente con la ansiedad por la salud y los síntomas obsesivo-compulsivos.

Además, las investigaciones sugieren que el uso excesivo o problemático de Internet, así como las preocupaciones de salud y las conductas compulsivas están presentes entre las personas con baja autoestima. Otra investigación (Bajcar & Babiak, 2019) encontró que la autoestima predijo directamente la cibercondría y que la ansiedad por la salud y los síntomas obsesivo-compulsivos mediaron paralelamente la relación entre la autoestima y la cibercondría. Estos hallazgos sugieren que la baja autoestima, la ansiedad por la salud y los síntomas obsesivo-compulsivos pueden considerarse factores de vulnerabilidad para la cibercondría. Además, el modelo de mediación inversa indicó que la cibercondría potencialmente predice la autoestima tanto directamente como a través de la ansiedad por la salud y los síntomas obsesivo-compulsivos (Bajcar & Babiak, 2019).

La literatura existente sugiere que la baja autoestima es un factor de riesgo para problemas relacionados con Internet, como pasar demasiado tiempo en línea (Armstrong, Phillips, & Saling, 2000), dificultad para controlar el uso de Internet (Widyanto & Griffiths, 2011), uso problemático de Internet ((Bulut Serin, 2011); (Durak & Senol-Durak, 2014); (Kim & Davis, 2009); (Mei, Yau, Chai, Guo, & Potenza, 2016)), uso patológico de Internet ((Niemz, Griffiths, & Banyard, 2005); (Sideli, La Cascia, Sartorio, & Tripoli, 2017)), e incluso adicción a Internet ((Tsai et al., 2009); (Aydm & San, 2011); (Bozoglan, Demirer, & Sahin, 2013); (Ivanova, 2013); (Błachnio, Przepiorka, Senol-Durak, Durak, & Sherstyuk, 2017)).

El metaanálisis más reciente ha resumido los datos sobre la asociación positiva de la ansiedad por la salud con la cibercondría (McMullan, Berle, Arnáez, & Starcevic, 2019). Según el modelo cognitivo-conductual de la ansiedad por la salud (Warwick & Salkovskis, 1990); (Cooper, Gregory, Walker, Lambe, & Salkovskis, 2017); (Paul M. Salkovskis & Warwick, 2001), las creencias disfuncionales generales sobre la salud, las evaluaciones erróneas de los síntomas no amenazantes como una amenaza grave para la salud y la intolerancia de cualquier incertidumbre relacionada con la salud puede provocar ansiedad sobre la salud, así como intentos de reducirla a través de la búsqueda de seguridad, es decir, la búsqueda de la seguridad de una buena salud (J. S. Abramowitz & Braddock, 2006). En el marco del modelo cognitivo-conductual, la ansiedad por la salud puede llevar a la cibercondría como una forma de comportamiento de búsqueda de seguridad (Fergus, 2014); (Fergus & Dolan, 2014). Por lo tanto, los individuos con mayor angustia y preocupación por la salud también pueden buscar de manera intensiva y repetida información relacionada con la salud en Internet (Hadjistavropoulos, Craig, & Hadjistavropoulos, 1998) para obtener tranquilidad y comodidad psicológica (Baumgartner & Hartmann, 2011); (Muse, McManus, Leung, Meghreblian, & Williams, 2012); (Singh, Fox, & Brown, 2016). Sin embargo, la tranquilidad que se brinda es probablemente temporal, lo que incita a una persona a buscar más información médica, lo que, en efecto, puede reforzar el temor a la enfermedad (Kobori & Salkovskis, 2013); (P. M. Salkovskis & Warwick, 2001). Esto sugiere que la actividad online excesiva relacionada con la salud, es decir, la cibercondría podría desempeñar un papel en resultados contraproducentes como la exacerbación de la ansiedad por la salud (Starcevic & Berle, 2013); (Poel, te Poel, Baumgartner, Hartmann, & Tanis, 2016); (Muse et al., 2012); (Singh et al., 2016); (Fergus, 2013).

Starcevic & Berle, (2013) sugieren que los síntomas obsesivo-compulsivos también son relevantes para la cibercondría. Varios estudios empíricos han apoyado esta afirmación con resultados que muestran correlaciones moderadas entre la ciberondría y los síntomas obsesivo-compulsivos (Fergus, 2014); (Fergus & Russell, 2016); (Norr, Allan, Boffa, Raines, & Schmidt, 2015); (Bajcar, Babiak, & Olchowska-Kotala, 2019).

Las personas que experimentan pensamientos obsesivos relacionados con la salud, como sobreestimar los efectos nocivos de síntomas benignos, temer una enfermedad grave y experimentar sentimientos de urgencia por lograr tranquilidad relacionada con la salud, pueden mostrar una tendencia hacia la cibercondría (Norr et al., 2015); (Fergus, 2014). Es probable que las personas con síntomas obsesivo-compulsivos busquen excesivamente contenido médico con el objetivo de reducir la gravedad de los pensamientos intrusivos y no deseados, y tratar de prevenir una enfermedad anticipada. Dichos comportamientos pueden interpretarse como intentos de obtener datos relacionados con la salud supuestamente reconfortantes para recuperar un sentido de seguridad y control (Halldorsson & Salkovskis, 2017); (Norr et al., 2015); (Fergus & Russell, 2016).

Tanto la ansiedad por la salud como los síntomas obsesivos-compulsivos a veces se denominan «trastornos crónicos de control» (Starčević, 1990) p. 346), lo que denota principalmente la dificultad de lidiar con la ambigüedad y la incertidumbre (Deacon & Abramowitz, 2008). Algunos autores afirman que la ansiedad por la salud y los síntomas obsesivo-compulsivos se derivan del patrón compartido de pensamientos intrusivos y conductas repetitivas y con propósito, y pertenecen a un amplio espectro de trastornos obsesivo-compulsivos (J. Abramowitz, 2005); (J. S. Abramowitz & Braddock, 2006); (Solem et al., 2015).

Otros, sin embargo, indican que los dos constructos son distintos debido a las diferencias en la evaluación de los pensamientos obsesivos y las reacciones de comportamiento ante su aparición (Starcevic, 2014); (Hedman et al., 2017). Las personas ansiosas por la salud tienden a tratar sus síntomas como auténticamente amenazantes y aceptan como relevantes sus pensamientos sobre la enfermedad. A menudo experimentan la urgencia de buscar una consulta médica para tranquilizarse sobre su buena salud o para curar la presunta enfermedad. En contraste, los síntomas obsesivo-compulsivos a menudo se perciben como infundados y sin sentido y, a veces, son resistidos por el individuo ((Starcevic, 2014), para revisión).

Investigaciones recientes sobre la cibercondría indicaron correlaciones desde moderadas a relativamente altas entre la ansiedad por la salud, los síntomas obsesivo-compulsivos y la cibercondría, sin embargo, todavía existe una cantidad significativa de diferencias no superpuestas entre estas construcciones (Fergus & Russell, 2016); (Norr et al., 2015); (Mathes, Norr, Allan, Albanese, & Schmidt, 2018).

Riesgos de la cibercondría

Los motores de búsqueda web tienen el potencial de aumentar las preocupaciones médicas. Un estudio mostró que la escalada está asociada con la cantidad y distribución de contenido médico visto por los usuarios, la presencia de terminología en las páginas visitadas y la predisposición de los usuarios a aumentar sus preocupaciones en lugar de buscar explicaciones más razonables para las dolencias. También demostró la persistencia de la ansiedad posterior a la sesión después de las conductas en cuestión (White & Horvitz, 2009).

Además de inducir a la ansiedad, la cibercondría puede resultar realmente onerosa si quien la presenta exige que se le realicen pruebas médicas costosas, como resonancias magnéticas y tomografías computarizadas, u otras que también las ponen en riesgo de otras afecciones. A su vez, los cibercondríacos podrían estar más inclinados a comprar tratamientos falsos online, agrega Harding. «Es molesta la cantidad de sitios web que ofrecen datos y terminan vendiendo cosas. Quieren que tengas miedo. No existe una regulación al respecto.”

Por otro lado, estudios han señalado que herramientas como las aplicaciones de smartphones utilizadas para evaluar el perfil de riesgo de los lunares mostraron una gran variabilidad en su capacidad para diagnosticar con precisión el melanoma (Rat et al., 2018). El hecho de que tales aplicaciones sean a menudo gratuitas hace que las personas de bajos ingresos se encuentren en una desventaja particular, ya que probablemente sustituyan la visita a un médico por una aplicación que brinda información incorrecta.

Cómo evitar la cibercondría

Si sos propenso a la ansiedad por la salud, hay ciertas cosas que podés hacer para evitar la cibercondría.

  • Solicitá un turno con tu médico. Si estás algo obsesionado durante más de un par de días, hacé una cita con el médico. «Los médicos son muy buenos para saber cuándo algo es muy serio», dice Harding. «Hay una gran área gris de dolores y molestias de los que nunca conoceremos realmente la causa», y ahí es donde los ciberdondríacos se meten en problemas. Tené presente que los síntomas comunes son comunes, que no todos los dolores de cabeza son tumores cerebrales.
  • Agendá citas regulares para visitar a los médicos en intervalos frecuentes. Llevale todas tus inquietudes al médico. Y si decidís hacer algún tipo de prueba genética para enfermedades, hacelo con un médico, agrega Harding. De lo contrario, la incertidumbre generada por la información recolectada en internet sólo alimentará la ansiedad por la salud.
  • Silenciá todos los comerciales sobre medicamentos. Las compañías farmacéuticas están legalmente obligadas a enumerar todos los posibles efectos secundarios de los medicamentos, pero cuando se transmiten por televisión, o como propaganda en videos de Youtube, pueden producir ansiedad, dice Harding, y agrega que tomar conciencia de lo que te pone ansioso es la mitad de la batalla para superar la cibercondría.
  • Desvinculate del mundo virtual. La salud comprende una cadena continua de conductas que llevan a un estilo de vida saludable, y por eso es importante mantenerse al tanto de la información sobre el asunto, pero con tanta información proveniente de fuentes tan diversas podemos frustrarnos u obsesionarnos. La preocupación constante por la salud es agotadora, y nada de esto es de ayuda pues el valor de la información que recabemos dependerá de la seriedad de la fuente de la cual la obtengamos. Harding nos anima a dejar celulares y computadoras de lado y a que salgamos a vivir la vida. “La distracción es a menudo algo maravilloso cuando se trata de evitar problemas de salud».
  • Quédate con sitios web creíbles. Evita los blogs y los grupos de apoyo online, dice Harding, que son excelentes para las personas recién diagnosticadas, pero terribles para los demás. En su lugar, consultá sitios web confiables, como los que terminan en .gov y .edu. Lo primero que deberías mirar son los desarrollos en investigación científica, ya sea que tengas un diagnóstico médico o que necesites consejos para la salud diaria. Pero tené en cuenta que la ciencia no es perfecta, y preparate para encontrar hallazgos revisados, contradictorios e incluso retractados. Un ejemplo icónico de esto es el de aquel estudio que supuestamente encontró un vínculo entre el autismo y las vacunas, y que luego de ser investigado se encontró que sus resultados fueron fraudulentos, que hubieron transgresiones éticas, falsificación de datos e intereses ocultos. Esto fue seguido de las pertinentes acciones legales y la retractación de quienes habían apoyodo los resultados fraudulentos. Sin embargo, aquella información sin sustento científico, aún hoy repercute nocivamente con los movimientos antivacunas a nivel mundial.
  • Volvé a las bases. Los pilares de la salud son comer saludablemente y mantenerse activo. En general, podemos mantenernos saludables incorporando estos hábitos. Si estás lidiando con alguna enfermedad crónica es particularmente importante que, más allá de las investigaciones que decidas hacer por tu cuenta, evalúes y tomes cualquier decisión sobre tratamientos con tu médico.
  • Si realmente tenés cibercondría, considerá la terapia cognitiva conductual y la interconsulta con un psiquiatra para evaluar si resulta apropiado incorporar medicación que ayude a superar la ansiedad y las tendencias obsesivas compulsivas, sugiere Harding.

Tratamiento de la cibercondría

En la actualidad no existen terapias específicas para la cibercondría. En el contexto de un modelo cognitivo-conductual, los hallazgos del estudio citado en este título sobre relaciones entre la autoestima, la ansiedad por la salud, los síntomas obsesivo-compulsivos y la cibercondría dan luz sobre un curso para posibles intervenciones. La cibercondría abarca procesos cognitivos, como los pensamientos obsesivos sobre la salud y las conductas disfuncionales, como el uso perjudicial de internet relacionado con la salud, pueden tener consecuencias negativas en diferentes áreas de la vida de un individuo (Davis, 2001). Dado que la terapia cognitivo-conductual (TCC) es una intervención óptima para los correlatos de la cibercondría, es decir, baja autoestima (Fennell, 1997); (Waite, McManus, & Shafran, 2012), ansiedad por la salud (Olatunji et al., 2014); (Cooper et al., 2017), problemas obsesivo-compulsivos (Olatunji, Davis, Powers, & Smits, 2013), y el uso patológico de Internet (Davis, 2001); (Spada, 2014), es posible que las intervenciones de TCC adecuadas para estos trastornos también puedan generar resultados positivos para la cibercondría. Es probable que, mientras se trabaja para mejorar la autoestima, el riesgo de otros trastornos psiquiátricos se reduzca. En consecuencia, una mayor autoestima podría estar relacionada con una menor cibercondría, tanto directa como indirectamente, mediante la reducción de la ansiedad general por la salud y los problemas obsesivo-compulsivos.

Al igual que en los hallazgos anteriores, los resultados actuales implican una comorbilidad de disfunciones asociadas con la cibercondria. Posiblemente, la cibercondría junto con otros trastornos podrían formar un síndrome psicopatológico más amplio. El tratamiento de estas disfunciones potencialmente evitará la aparición de la cibercondría. El tratamiento individualizado de TCC podría facilitar una recuperación más rápida.

Con base en la relación inversa entre la cibercondría y la autoestima, es posible que las intervenciones de TCC dirigidas a los problemas relacionados con Internet puedan aportar resultados deseados en el tratamiento de la cibercondría como un tipo de uso excesivo de Internet (Fergus & Dolan, 2014). Hacer frente a las búsquedas excesivas en Internet de información relacionada con la salud puede ser beneficioso para mejorar la autoestima y podría reducir posibles implicaciones clínicas de la cibercondría (es decir, la ansiedad por la salud y los síntomas obsesivo-compulsivos).

La relación inversa entre la cibercondría y la autoestima también implica que tomar medidas preventivas contra la primera puede ayudar a reducir el riesgo de diversos trastornos mentales. Desde la perspectiva individual, mejorar la alfabetización en salud electrónica de los usuarios sería práctico y ventajoso para todos y cada uno de los usuarios de Internet (Norman & Skinner, 2006). Los proveedores de servicios de salud online podrían desempeñar un papel especial en la prevención de la cibercondría al facilitar la comprensión de los usuarios sobre el contenido, avisar sobre fuentes no confiables y regular la provisión de información de salud en internet. En una escala que abarque todo el sistema, la creación de servicios profesionales de salud online administrados por profesionales médicos, miembros del sistema de atención médica y agencias gubernamentales también podría prevenir la aparición de la cibercondría (Robertson, Polonsky, & McQuilken, 2014).

Se necesita más investigación para aclarar qué trastornos psicológicos contribuyen a la aparición y el mantenimiento de la cibercondría. Antes de determinar la dirección de la terapia para la cibercondría, es necesario determinar la gravedad de sus síntomas. También se debe controlar el diagnóstico de variables no psicológicas, como la edad, el sexo, la accesibilidad a Internet y el tiempo dedicado a las actividades en línea. Finalmente, se deben monitorear los cambios tanto en el contenido de Internet como en la alfabetización de Internet, ya que estos pueden exacerbar los comportamientos cibercondríacos.

Fuentes: Greatist; USNews

Referencias bibliográficas:

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  • Abramowitz, J. S., & Braddock, A. E. (2006). Hypochondriasis: conceptualization, treatment, and relationship to obsessive-compulsive disorder. The Psychiatric Clinics of North America, 29(2), 503-519. https://doi.org/10.1016/j.psc.2006.02.008
  • Armstrong, L., Phillips, J. G., & Saling, L. L. (2000). Potential determinants of heavier internet usage. International journal of human-computer studies, 53(4), 537-550. https://doi.org/10.1006/ijhc.2000.0400
  • Aydm, B., & San, S. V. (2011). Internet addiction among adolescents: The role of self-esteem. Procedia – Social and Behavioral Sciences, 15, 3500-3505. https://doi.org/10.1016/j.sbspro.2011.04.325
  • Bajcar, B., & Babiak, J. (2019). Self-esteem and cyberchondria: The mediation effects of health anxiety and obsessive–compulsive symptoms in a community sample. Current psychology . https://doi.org/10.1007/s12144-019-00216-x
  • Bajcar, B., Babiak, J., & Olchowska-Kotala, A. (2019). Cyberchondria and its measurement. The Polish adaptation and psychometric properties of Cyberchondria Severity Scale CSS-PL. Psychiatria Polska, Vol. 53, pp. 49-60. https://doi.org/10.12740/pp/81799
  • Baumgartner, S. E., & Hartmann, T. (2011). The role of health anxiety in online health information search. Cyberpsychology, Behavior and Social Networking, 14(10), 613-618. https://doi.org/10.1089/cyber.2010.0425
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  • Bozoglan, B., Demirer, V., & Sahin, I. (2013). Loneliness, self-esteem, and life satisfaction as predictors of Internet addiction: a cross-sectional study among Turkish university students. Scandinavian Journal of Psychology, 54(4), 313-319. https://doi.org/10.1111/sjop.12049
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  • Clínica

Libro gratuito: “Me cuido con consciencia, te cuido con amor” – Para aceptar y acompañar a quien envejece con demencia

  • 28/05/2019
  • David Aparicio

Me cuido con consciencia, te cuido con amor es un libro profundamente humano, escrito para quienes cuidan de personas con demencia, y también para profesionales de la salud que buscan comprender y acompañar este proceso desde una mirada compasiva y transformadora. Nacido de experiencias personales y clínicas, el texto reúne voces de cuidadores, especialistas en geriatría, neuropsicología, psiquiatría y otras disciplinas, ofreciendo una visión integral sobre el cuidado consciente.

A diferencia de los manuales clínicos tradicionales, este libro parte de la vivencia, la emoción y la cotidianidad del cuidado. Sus capítulos exploran el impacto emocional que genera el diagnóstico de una demencia, tanto en el paciente como en su entorno, y proponen herramientas prácticas para atravesar esa experiencia desde la atención plena, la compasión, la coherencia y el autocuidado. Se incluyen historias reales de cuidadores, reflexiones personales, recomendaciones concretas y estrategias psicoeducativas basadas en evidencia.

Uno de sus aportes centrales es el cambio de perspectiva: cuidar no solo como una tarea funcional, sino como un acto profundo de presencia y conexión. A través de relatos como el de Mercedes —una hija que transforma el cuidado de su padre con Alzheimer en una experiencia de crecimiento personal—, el libro demuestra que es posible transitar el deterioro cognitivo de un ser querido sin perder la dignidad, el sentido ni el vínculo afectivo.

Me cuido con consciencia, te cuido con amor no ofrece recetas, sino caminos. Invita al lector a detenerse, observarse y asumir el cuidado con mayor humanidad, reconociendo los límites, las emociones y las posibilidades que emergen cuando se acompaña desde el amor. Es un recurso imprescindible para familias, cuidadores, estudiantes y profesionales de la salud interesados en el envejecimiento, la demencia y el cuidado centrado en la persona.

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Leonardo da Vinci: ¿un genio con TDAH?

  • 27/05/2019
  • Equipo de Redacción

Han pasado quinientos años desde la muerte de Leonardo da Vinci, y se ha escrito mucho sobre él. Leonardo, el artista, el científico, el arquitecto, el inventor, cuyo genio ha sido percibido como el encanto de un enigma insondable. Pero algunas de las palabras escritas sobre Leonardo después de su muerte en Clos-Lucé en Francia el 2 de mayo de 1519, apuntan a un hombre muy diferente al que muchos de nosotros sabemos. Según su primer biógrafo Giorgio Vasari, Leonardo murió lamentándose «de haber ofendido a Dios y a la humanidad por no haber trabajado en su arte como debería haberlo hecho» (Vasari, 1996; Nicholl, 2004; Vecce, 2006).

La historia de da Vinci es una de una paradoja: una gran mente que ha recorrido las maravillas de la anatomía, la filosofía natural y el arte, pero que tampoco logró completar tantos proyectos (Freud, 1922; Kemp, 2006). El excesivo tiempo dedicado a la planificación de ideas y la falta de perseverancia parecen haber sido particularmente perjudiciales para finalizar las tareas que al principio habían atraído su entusiasmo. La lucha crónica de Leonardo para convertir su extraordinaria creatividad en resultados concretos y cumplir compromisos fue proverbial en su vida y presente desde la primera infancia:

“… en el aprendizaje y en los rudimentos de las cartas, habría tenido una gran competencia si no hubiera sido tan variable e inestable, porque se dispuso a aprender muchas cosas y luego, después de haberlas comenzado, las abandonó” (Vasari, 1996)

Leonardo murió lamentándose «de haber ofendido a Dios y a la humanidad por no haber trabajado en su arte como debería haberlo hecho»

Sus dificultades para concentrarse se hicieron aún más evidentes más tarde en la adolescencia, cuando se mudó de la pequeña aldea de Vinci a Florencia en el taller de Andrea Verrocchio. Verrocchio, un verdadero hombre del Renacimiento, compartió la amplia gama de intereses y el talento ecléctico de Leonardo. Pero Leonardo carecía del rápido poder de ejecución de su maestro y sus habilidades organizativas. Las primeras obras encargadas importantes de Leonardo, algunas obtenidas a través de las conexiones de su padre, se prepararon extensamente pero se abandonaron rápidamente. Otras obras programadas nunca fueron iniciadas. La lucha de Leonardo para trabajar de forma independiente como artista también podría explicar su prolongada estadía en el taller de Verrocchio, que duró hasta los 26 años, cuando probablemente logró establecer su propio estudio independiente en Florencia. El 10 de enero de 1478 recibió su primer encargo registrado como pintor independiente, un gran retablo para colgar en la Capilla de San Bernardo. Para esta prestigiosa comisión obtuvo un anticipo en efectivo de 25 florines, pero nunca entregó el trabajo (Nicholl, 2004). Probablemente, dada su poca fiabilidad para terminar los proyectos encargados, no obtuvo mucho éxito como pintor independiente y, a diferencia de otros artistas del taller de Verrocchio que fueron trasladados a trabajar en la Roma papal, fue enviado por Lorenzo de ‘Medici a Milán como Un músico (Kemp, 2006). No sabemos en qué estado de ánimo Leonardo se fue de Florencia, pero es posible que sintiera «una sensación de fracaso y frustración: sus pinturas sin terminar, su estilo de vida controvertido, su reputación una mezcla de brillantez y dificultad» (Nicholl, 2004). A modo de comparación, a la misma edad, Rafael ya había realizado más de 80 pinturas, incluidos grandes frescos en el Vaticano.

Feto en el útero. Cortesía de Apic / Contributor / Hulton Archive / Getty Images.

En la corte de Ludovico il Moro, el futuro duque de Milán, asombró a sus clientes con las ideas y proyectos más ambiciosos, pero no logró ganar su confianza en su capacidad para cumplir a tiempo. Incluso cuando a Leonardo finalmente se le encargó el importante proyecto de construir una estatua de bronce del padre de Ludovico, el futuro Duque le preguntó a su aliado Lorenzo il Magnifico si podía indicar un artista florentino más apto para el proyecto porque dudaba de la capacidad de Leonardo para llevarlo a cabo. finalización ‘(Vecce, 2006).

El novelista Matteo Bandello, un contemporáneo que observó a Leonardo trabajando en la Última Cena (Fig. 1), identificó claramente su inestabilidad de temperamento y sus caóticas habilidades organizativas:

«También lo he visto, mientras se lo llevaba el capricho o el capricho, partió al mediodía, … desde el Corte Vecchio, donde estaba trabajando en el modelo de arcilla del gran caballo, y fue directo al Grazie y allí monte en el andamio y levante su pincel y dé uno o dos toques a una de las figuras y de pronto se rinda y se vaya otra vez «(Nicholl, 2004; Vecce, 2006).

Tres de las obras maestras de Leonardo.Top: La última cena fue completada por Leonardo en 3 años, pero el uso de una técnica de frescos incorrecta llevó al rápido deterioro de la obra. Abajo a la izquierda: Leonardo trabajó intermitentemente en Mona Lisa durante casi 16 años. Abajo a la derecha: la pintura inacabada de San Jerónimo en el desierto.
Tres de las obras maestras de Leonardo.Top: La última cena fue completada por Leonardo en 3 años, pero el uso de una técnica de frescos incorrecta llevó al rápido deterioro de la obra. Abajo a la izquierda: Leonardo trabajó intermitentemente en Mona Lisa durante casi 16 años. Abajo a la derecha: la pintura inacabada de San Jerónimo en el desierto.

 

Leonardo fue capaz de contemplar o estudiar de forma sostenida, pero esto a menudo lo hizo a costa de perder la pista de la progresión general del proyecto, una implacable postergación. Su falta de fiabilidad era tan conocida que el duque de Milán deseaba que Leonardo firmara un contrato que lo obligara a terminar una obra «dentro del período estipulado» (Kemp, 2006). Cuando el duque capituló en 1499 y se separó de Da Vinci después de casi 20 años de servicio, Leonardo admitió en su diario que “para él ninguno de sus proyectos se había terminado» (Vecce, 2006).

Quizás el lado más perturbador de su mente fue una curiosidad voraz, que impulsó su creatividad y lo distrajo de mantener un camino firme hasta el final. Consciente de sus límites, Leonardo trató de trabajar alrededor de ellos, a menudo con consecuencias desafortunadas. Su renuencia a trabajar en pintura al fresco, por ejemplo, que requiere una ejecución rápida antes de que se seque el yeso, lo llevó a experimentos arriesgados en la búsqueda de nuevos pigmentos de aceite y técnicas de barniz que pusieron en peligro la Última Cena y finalmente destruyeron la Battaglia de Anghiari en Florencia. Tal era el capricho de Leonardo que a menudo se pedía a otros artistas que trabajaran en pinturas que se le encargaron por primera vez.

Quizás el lado más perturbador de su mente fue una curiosidad voraz, que impulsó su creatividad y lo distrajo de mantener un camino firme hasta el final

Dejando de lado su propia inventiva, Leonardo trató de asociarse con otros que podrían ayudarlo. En el invierno de 1510–11, trabajó con Marcantonio Della Torre, profesor de la Universidad de Pavía, para crear un tratado sobre anatomía. Juntos estudiaron el cuerpo humano y realizaron disecciones que Leonardo describió bellamente. Este fue el único período en su carrera anatómica durante el cual Leonardo «logró un equilibrio entre el detalle y la cobertura». Fue como «si el anatomista profesional que estaba parado en su hombro pudiera salvar a Leonardo de su costumbre de profundizar aún más en los detalles de un escenario físico» (Clayton y Philo, 2012). Pero en cuestión de meses, Della Torre murió de peste. Solo, Leonardo nunca logró organizar su gran número de dibujos anatómicos en material coherente para su publicación. En sus cuadernos, anotó de manera desalentadora: «Es más fácil resistirse al principio que al final».

El hombre de vitruvio. Cortesía de Universal History Archive / Contributor / Universal Images Group / Getty Images.

 

Leonardo usó su ingenio para enmascarar sus defectos y hablar para salir de los problemas o la vergüenza causados ​​por su comportamiento. Mientras trabajaba en la Última Cena, por ejemplo, fue sometido a las continuas molestias del superintendente anterior a Santa Maria delle Grazie, quien finalmente solicitó la intervención del duque de Milán. Invocado por el duque, Leonardo rápidamente justificó su retraso con la dificultad de encontrar los modelos de los dos últimos personajes, Jesús y Judas. Para Judas, explicó, había buscado en vano las cárceles de Milán en busca del sinvergüenza perfecto. No se pudo encontrar nada y admitió que, al final, si no podía encontrar un modelo mejor para el apóstol cruel que traicionó a nuestro Señor, tendría que usar la cara del anterior importunado y sin tacto. El duque se echó a reír y Leonardo volvió a trabajar en su tiempo libre.

Otros perdonaban menos su comportamiento. El Papa Leone X empleó a Leonardo en 1514, pero la frustración se apoderó del corazón del Papa cuando notó la incapacidad de Leonardo para cumplir con sus deberes. En su desesperación, Leone X exclamó: «¡Ay! este hombre nunca hará nada, porque comienza pensando en el final del trabajo, antes del comienzo «(Vasari, 1996). La presencia de Leonardo en el Vaticano duró menos de 3 años. A diferencia de Miguel Ángel y Rafael, no dejó rastro de su pasaje en Roma. Con 64 años y sin lugar a donde ir, Leonardo debe haberse sentido aliviado al recibir una oferta del rey de Francia. Se llevó consigo todos sus dibujos y una pintura inacabada, Mona Lisa (Fig. 1), que continuó ajustando hasta que la muerte finalmente separó al maestro de su obra maestra.

¿Falta de disciplina, temperamento artístico o trastorno por déficit de atención?

Las excepcionales habilidades artísticas de Leonardo da Vinci fueron indiscutibles incluso por sus detractores. Sin embargo, sería históricamente incorrecto aceptar el relato biográfico elaborado por los autores románticos de Leonardo como un genio solitario que no fue apreciado por sus contemporáneos debido a que sus ideas estaban demasiado avanzadas para su época. Sus biógrafos más atentos siempre habían indicado que Leonardo se esforzaba por complacer a los clientes que inevitablemente se quedaban con la decepción de que se les negara la posesión de una expresión concreta de su talento. Sus contemporáneos nunca podrían entender o perdonar su falta de disciplina, no su mente visionaria. En su ensayo psicoanalítico sobre Leonardo, Freud vio lo que definió como la «esterilidad artística» de Leonardo como una represión sexual infantil causada por «su nacimiento ilegítimo y el mimo de su madre» (Freud, 1922). Pero la neuropsiquiatría moderna podría tener una explicación diferente.

Disecciones de brazos y cara. Cortesía de Print Collector / Contributor / Hulton Fine Art Collection / Getty Images.

 

¿Pudo Leonardo haber tenido un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)? El TDAH es un trastorno del comportamiento de la infancia altamente hereditario caracterizado por la procrastinación continua, la incapacidad para completar las tareas, la confusión mental y la inquietud del cuerpo y la mente (Demontis et al., 2018). En los tiempos modernos, un diagnóstico de ADHD prescribe el nivel de habilidad intelectual y es cada vez más reconocido entre los estudiantes universitarios y adultos con carreras exitosas (Palmini, 2008). Podría decirse que, si se canalizan positivamente, algunas características del TDAH pueden tener una ventaja: vagar por la mente puede alimentar la creatividad y la originalidad; La inquietud puede pasar a buscar la novedad y la acción por el cambio.

Sugerimos que la documentación histórica respalda las dificultades de Leonardo con la dilación y el manejo del tiempo como características del TDAH, una condición que podría explicar los aspectos de su temperamento y la extraña forma de su genio disipativo. Las dificultades de Leonardo fueron generalizadas desde la infancia, lo cual es una característica fundamental de la condición. También hay evidencia incuestionable de que Leonardo estaba constantemente en movimiento, manteniéndose ocupado con hacer algo pero a menudo saltando de tarea en tarea. Como muchos de los que sufren de TDAH, dormía muy poco y trabajaba continuamente día y noche alternando ciclos rápidos de siestas cortas y despertando.

La documentación histórica respalda las dificultades de Leonardo con la dilación y el manejo del tiempo como características del TDAH, una condición que podría explicar los aspectos de su temperamento y la extraña forma de su genio disipativo

A perpetual motion machine using a water screw. Courtesy of DEA/VENERANDA BIBLIOTECA AMBROSIANA/Da Vinci Codex Atlanticus/Getty Images.
Una máquina voladora, probable para el teatro. Cortesía de Claudio Divizia / Hemera / Getty Images Plus.

 

En la neurociencia moderna, se piensa que los problemas con las funciones ejecutivas subyacen la postergación y la concentración disminuida. Los estudios de neuroimagen en niños y adolescentes con TDAH indican diferencias en las regiones del lóbulo frontal y los ganglios basales responsables de las funciones ejecutivas y el control de los impulsos. Aproximadamente dos tercios de los niños con TDAH continúan teniendo dificultades de comportamiento en la edad adulta, que pueden mejorarse con la terapia (Palmini, 2008). Hay suficiente evidencia indirecta para argumentar que el cerebro y las funciones cognitivas de Leonardo se organizaron de manera diferente en comparación con la mayoría de la población. Era zurdo y tenía 65 años, sufrió un grave derrame cerebral en el hemisferio izquierdo, que dejó intactas sus habilidades lingüísticas. Estas observaciones clínicas indican claramente un predominio inverso del hemisferio derecho para el lenguaje en el cerebro de Leonardo, que se encuentra en \<5% de la población general. Además, sus cuadernos muestran errores de escritura y escritura ortográfica que se han considerado sugerentes de dislexia. El predominio hemisférico atípico, el zurdo y la dislexia son más frecuentes en niños con afecciones del desarrollo neurológico, incluido el TDAH. > Sus cuadernos muestran errores de escritura y escritura ortográfica que se han considerado sugerentes de dislexia

¿Y cuál es el posible vínculo entre zurdos, dislexia, TDAH y habilidades artísticas? Algunos estudios epidemiológicos indican que los estudiantes zurdos son más propensos a estudiar música y artes visuales, mientras que los disléxicos a menudo tienen un desempeño superior en tareas de discriminación visuoespacial y memoria visual (Swanson, 1984). Además, no solo la dislexia es más frecuente entre los estudiantes de arte que en otras áreas, sino que los estudiantes de arte con dislexia tienen imágenes mentales superiores y visualización mental en 3D de objetos que los estudiantes de arte sin dislexia (Winner y Casey, 1993). Las habilidades en la rotación mental en 3D son una habilidad importante en aquellos con pareidolia, una capacidad para reconocer figuras en el entorno circundante, un método que Leonardo utilizó para aumentar su inspiración visual: contemplaría durante horas la forma cambiante de las nubes. En las etapas iniciales del proceso creativo, las personas con TDAH pueden verse facilitadas por la perturbación de la mente y la impulsividad. Sin embargo, los mismos rasgos pueden dificultar la progresión una vez que la novedad del proyecto se desvanece y el interés cambia a otra cosa. La mayoría de los adultos con TDAH se ven afectados negativamente por sus síntomas, incluso si están dotados de gran talento.

Su comportamiento afectó negativamente su carrera y sus relaciones hasta el punto de que es difícil encontrar entre sus contemporáneos a alguien que no haya comentado sobre su falta de fiabilidad

Un gran metanálisis reciente muestra que el TDAH tiene una fuerte base hereditaria (Demontis et al., 2018). El hallazgo de la misma asociación genética en quienes en la población general muestran rasgos de TDAH y comportamiento de riesgo sin un diagnóstico sugiere que el TDAH se encuentra en el extremo de una serie de síntomas. Dentro de este continuo, la línea entre aquellos con y sin diagnóstico clínico a menudo se marca de acuerdo con el impacto de los síntomas en la calidad de vida y el bienestar mental de los afectados. La falta de indicadores biológicos objetivos del TDAH a menudo dificulta el trazado de esa línea, ya que su impacto negativo depende también de una serie de circunstancias personales, familiares, profesionales y sociales, que a menudo tienen un efecto protector o perjudicial. Hay evidencia de que Leonardo a menudo carecía de dinero y pagaba mucho menos que otros artistas de su calibre. Su comportamiento afectó negativamente su carrera y sus relaciones hasta el punto de que es difícil encontrar entre sus contemporáneos a alguien que no haya comentado sobre su falta de fiabilidad. Fue empleado a menudo en roles modestos, como el organizador del partido, y muchas de sus ideas de arquitectura e ingeniería fueron desestimadas por ser demasiado poco realistas y poco prácticas.

Sin lugar a dudas, Leonardo logró más de lo que cualquier otro ser humano podría soñar en una vida, pero uno se pregunta cuál habría sido el impacto de su trabajo en la historia si hubiera logrado aplicarse más consistentemente a su arte y diseminar efectivamente sus intuiciones y descubrimientos.

Además de la belleza de su arte y el poder fascinante de sus observaciones, en el 500 aniversario de su muerte, Leonardo da Vinci también debe ser recordado por su capacidad de recuperación. Las dificultades relacionadas con su extraordinaria mente errante le causaron un profundo pesar, pero no le impidieron aprender y explorar las maravillas de la vida y la naturaleza humanas.

Artículo publicado en Brain, Journal of Neurology por Marco Catani y Paolo Mazzarello y cedido para su publicación en Psyciencia.com

Referencia del artículo completo: Marco Catani, Paolo Mazzarello, Leonardo da Vinci: a genius driven to distraction, Brain, , awz131, https://doi.org/10.1093/brain/awz131

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  • Ciencia

¿Cómo afectan a la cognición la obesidad y la resistencia a la insulina? Nuevos hallazgos

  • 27/05/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Científicos informan que la obesidad puede romper nuestra barrera protectora hematoencefálica y causar problemas con el aprendizaje y la memoria (Yamamoto, Guo, Hernandez, & Stranahan, 2019).

Las personas que tienen obesidad y diabetes tienen tasas más altas de deterioro cognitivo a medida que envejecen y la mayoría de los cambios estructurales relacionados se encuentran en el hipocampo, un centro de aprendizaje y memoria. La grasa es una fuente de inflamación y existe evidencia de que reducir la inflamación crónica en el cerebro ayuda a prevenir la pérdida de memoria relacionada con la obesidad.

«Sabemos que la obesidad y la resistencia a la insulina rompen la barrera hematoencefálica en modelos humanos y animales, pero exactamente cómo sigue siendo un misterio», dice la Dra. Alexis M. Stranahan, neurocientífica del Departamento de Neurociencia y Medicina Regenerativa de la Facultad de Medicina de Georgia en la Universidad de Augusta, y autora del estudio.

¿Qué se sabía?

En el cerebro, la adenosina es un neurotransmisor que nos ayuda a dormir y a regular nuestra presión arterial; en el cuerpo también es un componente del combustible celular trifosfato de adenosina, o ATP. La adenosina también activa los receptores Adora1a y Adora2a en las células endoteliales, que normalmente apoyan relaciones saludables entre la actividad cerebral y el flujo sanguíneo.

Los problemas surgen con la activación crónica, particularmente en el cerebro, que es lo que sucede con la obesidad, dice Stranahan. Sabían que la activación crónica del receptor Adora2a en las células endoteliales que bordean esta importante barrera en nuestro cerebro puede permitir que distintos agentes de la sangre ingresen al cerebro y afecten la función de las neuronas.

El concepto de que la obesidad podría afectar la barrera hematoencefálica se detectó en las personas hace una docena de años, cuando investigadores suecos encontraron que los individuos obesos tenían niveles más altos del gran anticuerpo inmunoglobulina G en su líquido cefalorraquídeo, cuando debería haber estado en su sangre. Fue un hallazgo importante que sugirió que la obesidad y la diabetes podrían permitir que pasen de la sangre al cerebro cosas que no deberían, dice Stranahan. Los estudios en animales confirmaron que estaba sucediendo, pero, nuevamente, pocos estudios han analizado por qué, dice Stranahan.

Los vasos sanguíneos salen del cuerpo y se vuelven extremadamente pequeños y frágiles a medida que se sumergen en el cerebro. Mientras que los vasos sanguíneos que suministran áreas como nuestros brazos y corazón están destinados a ser más porosos para que puedan compartir mucha glucosa, oxígeno y células inmunitarias y otras cosas que el cuerpo necesita, se supone que la vasculatura en el cerebro es mucho más restrictiva, dejando que pocas cosas pasen comparativamente.

La autora señala que el cerebro es un gran consumidor, que absorbe entre el 70 y el 80 por ciento de nuestro oxígeno y glucosa, pero también es más frágil que otros tejidos, muy sensible incluso a nuestras propias células inmunitarias.

Nueva perspectiva

Este equipo de investigación ha demostrado que cuando bloquean Adora2a en un modelo de obesidad inducida por la dieta, se mantiene esta importante función de barrera.

En un modelo que imita lo que nos sucede a algunos de nosotros, ratones jóvenes alimentados con una dieta alta en grasas engordaron en dos semanas, y a las 16 semanas aumentaron la concentración de glucosa en ayunas e insulina, todo lo cual indica que la diabetes está en su futuro.

En la vasculatura del hipocampo, los investigadores vieron que la obesidad aumentaba primero la permeabilidad de la barrera hematoencefálica a moléculas pequeñas como el fluoróforo, la fluoresceína sódica o el NaF1. La resistencia a la insulina inducida por la dieta aumentó esa permeabilidad de modo que una molécula más grande, Evans Blue, que tiene una alta afinidad por la albúmina sérica, la proteína más abundante en la sangre, también pudo pasar.

Cuando miraron con microscopía electrónica, vieron un paisaje cambiado. La diabetes resultante promovió el encogimiento de las uniones generalmente apretadas entre las células endoteliales y los agujeros reales en esas células. También vieron células musculares llamadas pericitos que se envuelven alrededor del exterior de los vasos sanguíneos microscópicos en el cerebro para darles más fuerza y ​​ayudar a mover la sangre, comienzan a perder su agarre, por lo que los vasos sanguíneos comienzan a perder su tono y se vuelven disfuncionales e inflamados. Se sabe que los pericitos expresan niveles más altos de Adora2a que las células endoteliales, señala Stranahan. La dieta alta en grasas también promovió la hinchazón de las protuberancias en los astrocitos llamados pies terminales, que también forman parte de la barrera hematoencefálica. Los astrocitos son células del cerebro que normalmente nutren las neuronas, pero el estado patológico de la obesidad también alteró su forma y apoyo.

La angiogénesis, el intento natural del cuerpo de producir más vasos sanguíneos (aunque por lo general son disfuncionales y con fugas), se dio en respuesta al deterioro del flujo de sangre y oxígeno en el hipocampo a las 12 semanas, y luego de una inspección minuciosa, se detectó que los vasos sanguíneos estaban inflamados.

Cuando dieron un medicamento para bloquear temporalmente Adora2a, también se bloquearon los problemas con la permeabilidad de la barrera. Queda por verse si eso podría funcionar en humanos y a largo plazo como una forma de evitar el deterioro cognitivo en personas obesas, dice Stranahan.

Luego, desarrollaron un ratón al que podían eliminarle selectivamente Adora2a de las células endoteliales.

En este ratón transgénico, desactivaron Adora2a en las células endoteliales a las 12 semanas, y a las 16 semanas, cuando los ratones debían exhibir un deterioro cognitivo y una barrera hematoencefálica en la que se filtrara sangre, pero en cambio tenían funciones de cognición y barrera normales y no tenían inflamación.

Cuando compararon los ratones transgénicos que estaban en una dieta alta o baja en grasa, encontraron evidencia de que el aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos en el cerebro inicia el ciclo de inflamación y deterioro cognitivo.

Las pruebas cognitivas en ratones en el estudio incluyeron el reconocimiento de objetos y maniobrar en un laberinto de agua. Los científicos observaron otras funciones normales, como las funciones motoras simples, para ver si había otros efectos y, al menos en esos primeros momentos, no identificaron otros.

Hallazgos en humanos

Si bien es generalmente difícil pasar de los ratones a las personas, el hecho de que este tipo de trabajo en realidad haya comenzado con hallazgos humanos probablemente signifique que evitar la resistencia a la insulina podría potencialmente detener el aumento de la permeabilidad de la barrera hematoencefálica y la disminución en la función cognitiva, dice Stranahan.

«Si un individuo ya ha progresado a resistencia a la insulina, estos estudios subrayan la importancia de controlar los niveles de azúcar en la sangre y evitar el progreso hacia la deficiencia de insulina (diabetes), lo que abre aún más la barrera hematoencefálica.»

Los científicos informan que la accesibilidad relativa de los vasos sanguíneos en el cerebro también puede convertirlos en una buena opción para prevenir los efectos de la obesidad en el cerebro.

También apunta a la realidad de que una variedad de medicamentos administrados a pacientes obesos pueden impactar sus cerebros en un grado más alto, lo que podría ser algo que los pacientes y sus médicos deban considerar. Stranahan señala que, para los medicamentos destinados a actuar en el cerebro, como los de la enfermedad de Alzheimer, eso podría ser algo bueno, pero aún debe ser considerado. Algunas drogas recetadas comúnmente como la prednisona, por otro lado, ya son realmente buenas para el paso y potencialmente pueden ser malas para el cerebro, dice ella.

Los próximos pasos en su laboratorio incluyen descubrir dónde surge la señal que activa de forma crónica Adora2a en ratones gordos. Ella sospecha que en realidad es una cascada que incluye a las células endoteliales que se estresan, lo que aumenta su metabolismo, lo que significa que usan más ATP, que puede activar Adora2a y poner en marcha un círculo vicioso que eventualmente afecta la barrera hematoencefálica.

Referencia del estudio: Yamamoto, M., Guo, D.-H., Hernandez, C. M., & Stranahan, A. M. (2019). Endothelial Adora2a Activation Promotes Blood-Brain Barrier Breakdown and Cognitive Impairment in Mice with Diet-Induced Insulin Resistance. The Journal of Neuroscience: The Official Journal of the Society for Neuroscience, 39(21), 4179-4192. https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.2506-18.2019

Fuente: Science Daily

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8 Formas en las que la Realidad Virtual ayuda a tratar el miedo a volar

  • 27/05/2019
  • Equipo de Redacción

El 25% de la población sufre de aerofobia, lo que conocemos como miedo a volar. Las razones que provocan este miedo a volar puede ser una fobia en sí misma, sustentada generalmente por la posibilidad de sufrir un accidente en el aire; un riesgo que, sin embargo, es menor que en cualquier otro medio de transporte público o privado. Sin embargo, en ocasiones, la aerofobia tiene otros componentes que pueden agravarla, como es la claustrofobia o la acrofobia.

La tecnología avanza a pasos agigantados, y el sector de la salud mental tiene la necesidad de ir siempre un paso por delante en su desarrollo. De ahí que la Realidad Virtual se este implementando como apoyo en las consultas psicológicas nacionales e internacionales.

8 formas en las que la Realidad Virtual te puede ayudar en tu práctica clínica:

1. Evitas el proceso de exposición física

Se considera más efectiva que la exposición in vivo, ahorrando tiempo y costes. El paciente no tendrá que viajar físicamente en avión para conocer la validez del tratamiento ni para exponerse a las situaciones que le crean ansiedad.

2. No dependemos de las capacidades imaginativas del paciente

Cada paciente es un mundo, y depender de la exposición a la imaginación para la efectividad del tratamiento sobre aerofobia sería una decisión arriesgada.

3. El psicólogo tiene el control total sobre los parámetros

Puedes controlar cada circunstancia que envuelve el entorno, haciendo que el paciente experimente específicamente las situaciones que teme: intensidad de las turbulencias, condiciones climáticas, exposición a la luz, cantidad de personas, posición del asiento o el proceso de camino al aeropuerto (en casa, en coche, en la puerta de embarque…)

4. Facilita el autoentrenamiento y el sobreaprendizaje

Con la realidad virtual no tendremos que esperar a que los sucesos tengan lugar en la vida real. Con la ayuda de los entornos podemos reproducir las veces que sean necesarias estas situaciones, fomentando el autoentrenamiento y el sobreaprendizaje.

5. Podrás repetir cualquier paso del proceso

En el caso del miedo a volar, desde estar en casa haciendo las maletas, hasta coger el taxi para ir al aeropuerto, estar en la fila para montar al avión, incluso repetir el despegue o aterrizaje.

6. Monitorizar la sesión e informes automáticos

Las sesiones están motorizadas a través de un sensor biofeedback y concluyen con un informe preciso sobre las respuestas fisiológicas del paciente. Los informes se pueden almacenar y ver la evolución gráfica del paciente ante el tratamiento.

7. Seguridad y privacidad del paciente

Podemos hacer que el paciente vuelva a un lugar seguro en cualquier momento, tan solo habría que desconectar la plataforma y quitarle las gafas de realidad virtual. La plataforma también incluye entornos de Mindfulness y relajación donde el paciente podrá volver a la tranquilidad.

8. Ayuda en el diagnóstico

¿Qué es lo que causa la fobia? Usando los parámetros personalizados y el sensor biofeedback sabremos si lo que causa ansiedad es el despegue, el aterrizaje, las turbulencias… También se pueden utilizar otros entornos de Realidad Virtual, como el de claustrofobia o miedo a las alturas, para detectar otras causas.

Trastornos y técnicas que puedes trabajar en tu práctica clínica con la Realidad Virtual

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Para implementar la Realidad Virtual como herramienta en el campo sanitario, encontramos a la empresa Psious, diseñada por y para psicólogos y está basada en más de veinte años de estudios científicos.

La Realidad Virtual permite incrementar la inmersión, el compromiso y la satisfacción de tus pacientes**, además de ofrecer una terapia más rápida y efectiva. Es una herramienta con la que podrás tratar aparte de la aerofobia, el TEPT, TOC, TDAH, ansiedad, otras fobias, desórdenes alimenticios, etc.

¿Quieres saber más? Descarga este eBook gratuito en el que aprenderás:

  • La Realidad Virtual y cómo usarla en psicología clínica.
  • Los puntos positivos y negativos de su uso.
  • Cómo es una dinámica de intervención en sesión.
  • Consejos según la técnica usada: Terapia de exposición, Desensibilización sistemática,Técnicas de control de la activación, Reestructuración cognitiva, Mindfulness.
  • Qué responder al paciente cuando pregunta…
  • Bibliografía de interés.

Descarga la guía clínica haciendo click en la siguiente imagen:

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La científica que usa luz para tratar el Alzheimer

  • 24/05/2019
  • David Aparicio

Nuño Domínguez entrevistó en El País, a Li-Hue Tsai, una reconocida investigadora del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que utiliza la estimulación visual con luz LED para eliminar la acumulación de proteínas amilioides, un tipo de proteína directamente relacionado como una de las principales causas del Alzheimer:

Pero descubrimos que es posible utilizar un método no invasivo para inducir ondas gamma en el cerebro. Inicialmente utilizamos destellos de luz LED a una frecuencia de unos 40 hercios y demostramos que al hacerlo, las neuronas se disparan exactamente a 40 hercios en la corteza visual. Estas ondas inducidas tienen un efecto similar en la reducción de los niveles de amiloide y también en la reducción de la proteína tau. Luego descubrimos que si los animales reciben la estimulación todos los días, en unas semanas el aumento de actividad se transmite al resto del cerebro, a la corteza prefrontal epicentro del pensamiento complejo y observamos una reducción de amiloide y tau en diferentes partes del cerebro. Este año acabamos de publicar otro artículo que demuestra que también es posible obtener resultados similares usando estimulación acústica, con sonidos a 40 hercios. Cuando combinamos las dos estimulaciones podemos ver que la onda gamma viaja muy rápidamente por el cerebro y el efecto es tan poderoso que puede evitar que las neuronas mueran.

Una entrevista fascinante. Leela completa en el País.

  • Ciencia

Neuroticismo, ¿un problema de salud pública?

  • 24/05/2019
  • Maria Fernanda Alonso

El neuroticismo o inestabilidad emocional, como rasgo psicológico relativamente estable, es la tendencia a experimentar emociones negativas como tristeza o ansiedad, así como cambios de humor y pensamientos irracionales (Costa and McCrae 1985)(«Neuroticism – an overview | ScienceDirect Topics», s. f.). Otros lo han caracterizado como la tendencia relativamente estables a responder con emociones negativas a amenazas, frustraciones o pérdidas; las reacciones de los individuos varían en la población desde reacciones emocionales frecuentes e intensas a pequeños desafíos, hasta pequeñas reacciones emocionales incluso ante dificultades significativas (Lahey, 2009).

¿Por qué tiene importancia para la salud pública?

A las personas emocionalmente estables por lo general les resulta más fácil controlar sus impulsos y no suelen sentirse muy inseguros de sí mismos. Esta estabilidad se vincula con un mejor manejo del estrés y las frustraciones menores. Por el contrario, el neuroticismo se vincula con menor felicidad en la vida, a la vez que se lo asocia con tendencia a la automedicación, consumo de alcohol y cigarrillo, sumado a otros hábitos poco saludables y vidas más cortas, según un estudio que siguió a 1788 hombres durante 30 años (Mroczek, Spiro, & Turiano, 2009). El profesor Daniel K. Mroczek, primer autor del estudio, resalta que los altos niveles de algunos rasgos de personalidad pueden ser peligrosos para la salud física.

El neuroticismo es un sólido correlato y predictor de muchos trastornos mentales y físicos diferentes, comorbilidad entre ellos y la frecuencia de uso de los servicios de salud mental y general (Lahey, 2009).

Otro grupo de investigadores halló que a nivel fenotípico, ambiental y genético, la soledad tuvo una correlación positiva significativa con el neuroticismo (Schermer & Martin, 2019).

En este artículo comentamos los resultados de un estudio según el cual existiría una fuerte relación entre la personalidad y la probabilidad de experimentar problemas de salud mental. Mostró, por ejemplo, que las personas que puntuaron alto en las escalas de neuroticisimo también tenían mayor riesgo de sufrir de depresión, ansiedad y problemas con el consumo de alcohol y drogas. Por otro lado, los sujetos que puntuaron alto en extraversión tenían menos riesgo de sufrir de alguna condición mental (Hengartner, Tyrer, Ajdacic-Gross, Angst, & Rössler, 2018).

Una posición teórica importante sostiene que las personas con mayor nivel de neuroticismo se involucran en conductas de salud más deficientes, como fumar y beber en exceso, lo que lleva a una muerte temprana. De esta manera buscan explicar la relación entre los altos niveles de neuroticismo y el mayor riesgo de mortalidad (Mroczek et al., 2009).

Sin embargo, es posible reducir el neuroticismo, según han encontrado los resultados de 207 estudios separados: las personas se vuelven significativamente menos neuróticas después de hacer terapia. Se encontró que luego de tan solo tres meses de tratamiento, la estabilidad emocional de las personas había mejorado la mitad de lo que lo haría durante en toda su edad adulta. Además, después de hacer psicoterapia y/o tomar medicamentos, las personas también fueron un poco más extrovertidas. Finalmente, tanto la reducción del neuroticismo como el aumento de la extraversión se mantuvieron a largo plazo.

Por si esto fuera poco, una investigación encontró dos factores que pudieron explicar la felicidad de las personas desde su adolescencia hasta entrar en la vejez: el rasgo de personalidad conocido como extroversión en la adolescencia tuvo un impacto positivo directo en el bienestar y la satisfacción con la vida de las personas. Por otro lado, el factor neuroticisimo tuvo un impacto negativo en el bienestar y felicidad de las personas (Gale, Booth, Mõttus, Kuh, & Deary, 2013).

Los profesionales señalan que lograr una comprensión completa de la naturaleza y los orígenes del neuroticismo y los mecanismos a través de los cuales se vincula a los trastornos mentales y físicos debería ser una de las principales prioridades para la investigación. Saber por qué el neuroticismo predice una variedad tan amplia de resultados aparentemente diversos debería conducir a una mejor comprensión de los puntos en común entre esos resultados y mejorar las estrategias para prevenirlos (Lahey, 2009).

Fuente: Psyblog

Referencias bibliográficas:

Gale, C. R., Booth, T., Mõttus, R., Kuh, D., & Deary, I. J. (2013). Neuroticism and Extraversion in Youth Predict Mental Wellbeing and Life Satisfaction 40 Years Later. Journal of Research in Personality, 47(6), 687-697. https://doi.org/10.1016/j.jrp.2013.06.005

Hengartner, M. P., Tyrer, P., Ajdacic-Gross, V., Angst, J., & Rössler, W. (2018). Articulation and testing of a personality-centred model of psychopathology: evidence from a longitudinal community study over 30 years. European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience, 268(5), 443-454. https://doi.org/10.1007/s00406-017-0796-8

Lahey, B. B. (2009). Public health significance of neuroticism. The American Psychologist, 64(4), 241-256. https://doi.org/10.1037/a0015309

Mroczek, D. K., Spiro, A., & Turiano, N. (2009). Do Health Behaviors Explain the Effect of Neuroticism on Mortality? Longitudinal Findings from the VA Normative Aging Study. Journal of Research in Personality, 43(4), 653-659. https://doi.org/10.1016/j.jrp.2009.03.016

Neuroticism – an overview | ScienceDirect Topics. (s. f.). Recuperado 24 de mayo de 2019, de https://www.sciencedirect.com/topics/neuroscience/neuroticism

Schermer, J. A., & Martin, N. G. (2019). A behavior genetic analysis of personality and loneliness. Journal of research in personality, 78, 133-137. https://doi.org/10.1016/j.jrp.2018.11.011

 

  • Ciencia

Un nuevo analgésico que es tan potente como la morfina pero que no crea adicción

  • 24/05/2019
  • David Aparicio

El analgésico denominado ZH853 fue desarrollado por investigadores de la Universidad de Tulane y está en fase experimental con ratas.

Según los reportes presentados en el Journal of Neuroinflammation, este nuevo analgésico es tan potente como la morfina, logra reducir la inflamación, reduce el tiempo de recuperación y previene las recaídas del dolor crónico. Esto representaría una gran avance sobre los analgésicos tradicionales, que han demostrado ser efectivos en el tratamiento del dolor inicial, pero acarrean serios efectos nocivos a largo plazo: pueden hacer que los pacientes sean más sensibles al dolor, prologan el malestar, incrementan el riesgo de desarrollar dolor crónico y son medicamentos que deben ser controlados por su alto riesgo de adicción.

El nuevo analgésico es el producto de una variación científicamente diseñada a partir de las moléculas de endomorfina, un neuroquímico que se encuentra naturalmente en el cuerpo.

Para probar su efectividad, el equipo dividió a las ratas que sufrían de dolor inflamatorio y dolor postquirúgico en tres grupos: un grupo recibió el nuevo analgésico ZH853, otro grupo recibió dosis de morfina y el ultimo grupo recibió el placebo.

Los efectos fueron asombrosos. EL nuevo analgésico aceleró la recuperación del dolor de las ratas y en algunos casos redujo hasta la mitad el tiempo de recuperación en comparación con aquellas que recibieron morfina y placebo. El tiempo de recuperación en el grupo de ratas sin tratamiento fue de 32 días, el grupo con morfina demoró 42 días en recuperarse y las ratas con el ZH853 se recuperaron en solo 11 días.

«ZH853 disminuyó la cantidad de tiempo en el dolor en comparación con la morfina en todas las pruebas», dijo la primera autora del estudio, Amy Feehan, PhD, «este fue un hallazgo inesperado y sin precedentes, dado que se sabe que los opioides aumentan y prolongan muchos tipos de dolor».

Para estar seguros del efecto del nuevo analgésico los investigadores evaluaron también la sensibilidad al dolor encubierto por los cambios del sistema de endorfinas en el cuerpo. Cuando una lesión genera dolor, el sistema opioide del cuerpo se activa para controlarlo. Si el sistema opioide es bloqueado, ya sea por el estrés o por un antagonista, el dolor podría volver incluso después que la lesión haya sanado.

A diferencia de la morfina, el ZH853 no enmascaró el dolor como los analgésicos tradicionales, sino que atenuó o bloqueó la neuroinflamación y la sensibilización latente, dos procesos que contribuyen a la transición del dolor agudo al dolor crónico.

El desarrollo de nuevos analgésicos podría significar una salvación para millones de personas que no encuentran alivio a su dolor. Pero para que esto suceda es necesario que el ZH853 sea probado en ensayos clínicos con humanos. Los investigadores esperan hacerlo en los próximos dos años.

Referencia del estudio original: Amy K. Feehan, James E. Zadina. Morphine immunomodulation prolongs inflammatory and postoperative pain while the novel analgesic ZH853 accelerates recovery and protects against latent sensitization. Journal of Neuroinflammation, 2019; 16 (1) DOI: 10.1186/s12974-019-1480-x

Fuente: ScienceDaily

  • Ciencia

¿Cómo funcionan los analgésicos?

  • 23/05/2019
  • Equipo de Redacción

Algunas personas toman aspirina o ibuprofeno para tratar dolores y molestias diarias. pero ¿cómo funcionan exactamente las diferentes clases de analgésicos? Aprende sobre la fisiología básica de cómo los seres humanos experimentan dolor y el funcionamiento de los medicamentos que hemos inventado para bloquear o sortear ese malestar.

 

  • Ciencia

Se estima que adquirir el lenguaje requiere almacenar 1.5 megabytes de información

  • 23/05/2019
  • Alejandra Alonso

Existe un viejo debate sobre cómo adquirimos el lenguaje, si hay bases innatas (teoría nativista) o si el lenguaje es totalmente aprendido (empiristas). Lo cierto es que los debates se realizan contando con pocas bases científicas. Dos investigadores quisieron conocer cuánta información debemos obtener para adquirir varios aspectos del lenguaje y sus resultados tienen implicaciones importantes para las teorías antes mencionadas.

Si queremos encontrar una respuesta a este viejo debate, es mejor dejar las teorías de lado y observar cuánta información debe ser aprendida para poder hablar un idioma con las competencias de un adulto, explican Francis Mollica de la Universidad de Rochester y Steven Piantadosi de la Universidad de California. Si la cantidad es vasta, por ejemplo, esto podría indicar que no es factible aprender todo sin sofisticados mecanismos del lenguaje que sean innatos.

En su paper, Mollica y Piantadosi presentan resultados que sugieren que algo del lenguaje sea innato, pero probablemente no el tipo de conocimiento sintáctico (reglas gramaticales que indican el orden correcto de palabras). Sus conclusiones sugieren que el debate sobre si la sintaxis es aprendida o innata ha sido desplazado.

Mollica y Piantadosi estimaron cuánta información debemos absorber para adquirir varios aspectos del lenguaje (identificar fonemas, tipos de palabras, semántica léxica, así como también sintaxis, por ejemplo).

Las matemáticas utilizadas para obtener esos datos son complejas. Pero su enfoque fundamental es calcular el número de “bits” necesarios para especificar un resultado (aprender el significado de una palabra, por ejemplo) “desde un espacio plausible de alternativas lógicamente posibles.”

Utilizando dicho enfoque, los científicos estimaron que almacenar conocimiento esencial sobre los fonemas toma solo hasta 750 bits (un bit es una unidad binaria de información utilizada en informática; 8 millones de bits son equivalentes a 1 megabyte). Sin embargo, el vocabulario típico de un adulto de cerca de 40,000 palabras involucra tal vez alrededor de 400,000 bits de conocimiento léxico. Almacenar información sobre qué significan todas esas palabras es más demandante: los investigadores creen que podría llegar a 12,000,000 de bits. Y agregan que alguien que está aprendiendo un idioma necesitaría almacenar cerca de 80,000 bits de información sobre frecuencia de las palabras.

El equipo de investigadores se concentró luego en la sintaxis: “La sintaxis tradicionalmente ha estado en el campo de batalla de los debates sobre cuánta información ya traemos incorporada (innata) vs es aprendida. Frente a las teorías sintácticas masivamente incompatibles y poco determinadas experimentalmente, apuntamos a estudiar la pregunta de una forma que sea tan independiente como sea posible”, escriben los autores. De hecho, ellos estiman que necesitamos almacenar solo una pequeña cantidad de datos sobre sintaxis (tal vez 667 bits). De acuerdo con las estimaciones, tener conocimiento innato sobre sintaxis no sería muy útil, ya que adquirirlo representa una demanda relativamente baja.

Puede ser que el conocimiento sintáctico no requiera una gran cantidad de conocimiento, pero la cantidad total de información relacionada al lenguaje que debe ser almacenada por un hablante competente es enorme: cerca de 1.5 megabytes. Si esto es correcto, significaría que hasta la edad de 18 años, un niño deberá recordar en promedio, 1000 a 2000 bits de información cada día. La estimación más baja que hacen los científicos es que para adquirir lenguaje adulto competente, se requerirán 120 bits por día.

Los autores destacan que para adquirir el lenguaje nos valemos de mecanismos cognitivos muy sofisticados para aprender, recordar y hacer inferencias. Además concluyen que sus resultados sugieren que si algún conocimiento específico del lenguaje es innato, probablemente sería para ayudar con el enorme desafío de aprender semántica léxica, en vez de otros aspectos que requieren menos magnitud de información.

Referencias del estudio original: Mollica, F. & Piantadosi, S.(2019), Humans store about 1.5 megabytes of information during language acquisition. Publicado en Royal Society Open Science. DOI: https://doi.org/10.1098/rsos.181393

Fuente:Research Digest

  • Ciencia

Muchos usuarios de cannabis medicinal discontinuaron el uso de benzodiazepinas

  • 23/05/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Un estudio (Purcell, Davis, Moolman, & Taylor, 2019) ha encontrado que muchos pacientes dejan de usar benzodiazepina después de recibir cannabis medicinal. Los hallazgos han sido publicados en la revista Cannabis and Cannabinoid Research.

“Me interesó este proyecto porque presentaba una oportunidad para abordar el uso de las benzodiazepinas y el cannabis, que se están volviendo cada vez más relevantes socialmente. Las benzodiazepinas pueden ser eficaces para tratar muchas afecciones médicas, pero a diferencia de los opioides, parece que hay poca conciencia pública sobre los riesgos asociados con estos medicamentos recetados de uso común», dijo el autor del estudio Chad Purcell, un estudiante de medicina de la Universidad de Dalhousie.

Las benzodiazepinas son una clase de medicamentos que se usan para tratar afecciones como la ansiedad y el insomnio. Son los psicotrópicos más utilizados, e incluyen Alprazolam (Xanax, Niravam) diazepam (Valium), clonazepam (Klonopin), lorazepam (Ativan) y otros.

Respecto de los efectos a nivel cognitivo del consumo de benzodiazepinas, un estudio sugiere que los usuarios a largo plazo estaban significativamente deteriorados, en comparación con los controles, en todas las áreas evaluadas. Sin embargo, este estudio tuvo varias limitaciones, una de las cuales es haber contado con un número relativamente pequeño de investigaciones. La observación de que el uso de benzodiazepinas a largo plazo tiene efectos generalizado en la cognición presenta numerosas implicaciones para la prescripción informada y responsable de estos fármacos (Barker, Greenwood, Jackson, & Crowe, 2004).

Las benzodiacepinas constituyen un grupo de fármacos de amplia prescripción en la práctica clínica. Sus efectos farmacológicos son compartidos pero su perfil farmacocinética modifica su utilidad en los diferentes escenarios clínicos. Su prescripción irracional es un problema de salud pública mundial, siendo el uso crónico y los riesgos asociados al mismo un claro ejemplo de este patrón de uso no apropiado. Están sujetas a interacciones farmacológicas frecuentes y existen poblaciones más vulnerables a sus efectos adversos, como los ancianos. Algunos de sus efectos adversos más notorios son las caídas y la aparición de dependencia y tolerancia asociado a un incorrecto uso crónico, con la aparición de síndromes de discontinuación si este se interrumpe en forma brusca. Existen pautas de uso racional que deben conocerse al realizar su prescripción (Domínguez, Collares, Ormaechea, & Tamosiunas, 2016).

Otros han señalado que aunque las benzodiazepinas son invaluables en el tratamiento de los trastornos de ansiedad, tienen cierto potencial de abuso y pueden causar dependencia o adicción. La dependencia farmacológica, una adaptación predecible y natural de un sistema corporal acostumbrado durante mucho tiempo a la presencia de un fármaco, puede ocurrir en pacientes que toman dosis terapéuticas de benzodiazepinas. Sin embargo, esta dependencia, que generalmente se manifiesta en los síntomas de abstinencia tras la interrupción brusca de la medicación, se puede controlar y finalizar mediante una reducción gradual de la dosis, el cambio de medicación y/o el aumento de la medicación. Debido a la naturaleza crónica de la ansiedad, el tratamiento con benzodiazepinas en dosis bajas a largo plazo puede ser necesario para algunos pacientes; esta continuación del tratamiento no debe considerarse abuso o adicción (O’brien, 2005).

Purcell comenta que en su experiencia previa como farmacéutico pudo observar de primera mano la forma en que las benzodiazepinas afectaban las vidas de sus pacientes. “Me familiaricé con los efectos adversos de estos medicamentos que incluyen dependencia, caídas y aumento de la sedación, especialmente cuando se usan en combinación con otros medicamentos.”

Canadá ha legalizado el cannabis, y esto posiciona a sus investigadores en un lugar único respecto de la posibilidad de contribuir al desarrollo de las investigaciones sobre esta droga. Purcell comenta su deseo de aprovechar “esta oportunidad para ayudar a comprender mejor los posibles usos y daños del cannabis», y cómo podría mitigar los efectos del uso de benzodiazepinas.

Consumo de cannabis e interrupción de benzodiazepinas

Los investigadores observaron tasas significativas de interrupción de la administración de benzodiazepinas en 146 pacientes de cannabis medicinal, que consumían benzodiazepinas con regularidad al comienzo del estudio. Aproximadamente el 45 % de los pacientes habían dejado de tomar la medicación con benzodiazepina a los seis meses de comenzar el consumo de cannabis medicinal.

Muchos pacientes también reportaron disminución de la angustia diaria debido a condiciones médicas después de que se les recetó cannabis. «Esperamos que futuras investigaciones expliquen esta observación y brinden recomendaciones para los pacientes que usan benzodiazepinas y/o cannabis», dijo Purcell.

Sin embargo, el autor advierte que «el diseño del estudio excluye nuestra capacidad para afirmar de manera confiable que la interrupción de las benzodiazepinas fue causada por iniciar cannabis medicinal. Podemos simplemente afirmar que esta asociación fue observada. Tampoco podemos sugerir un posible mecanismo fisiológico para explicar esta asociación.”

En cuanto a las características del cannabis administrado, Purcell resaltó que no tuvieron “acceso a la información sobre las variedades de cannabis, el crecimiento y los productores,” advirtiendo además que por ese motivo no es posible “generalizar estos resultados a productos que actualmente están disponibles comercialmente en Canadá.” Finalmente, hay que destacar que el equipo de investigación no sugiere que el cannabis pueda o deba usarse como sustituto o complemento de las benzodiazepinas indicadas y prescritas médicamente. Estudios posteriores son necesarios para entender mejor la posible relación existente y sus efectos.

Referencias:

Barker, M. J., Greenwood, K. M., Jackson, M., & Crowe, S. F. (2004). Cognitive effects of long-term benzodiazepine use: a meta-analysis. CNS Drugs, 18(1), 37-48. https://doi.org/10.2165/00023210-200418010-00004

Domínguez, V., Collares, M., Ormaechea, G., & Tamosiunas, G. (2016). Uso racional de benzodiacepinas: hacia una mejor prescripción. Revista Uruguaya de Medicina Interna, 1(3), 14-24. Recuperado de https://www.scielo.edu.uy/pdf/rumi/v1n3/v01n03a02.pdf

O’brien, C. P. (2005). Benzodiazepine use, abuse, and dependence. The Journal of Clinical Psychiatry, 66 Suppl 2, 28-33. Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15762817

Purcell, C., Davis, A., Moolman, N., & Taylor, S. M. (2019). Reduction of Benzodiazepine Use in Patients Prescribed Medical Cannabis. Cannabis and Cannabinoid Research. https://doi.org/10.1089/can.2018.0020

Fuente: PsyPost

  • Ciencia

Alarmante prevalencia de trastornos del espectro alcohólico fetal en ciertos grupos a nivel mundial

  • 22/05/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Una importante revisión (Popova, Lange, Shield, Burd, & Rehm, 2019) ha encontrado que los trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF) son de 10 a 40 veces mayor en ciertos grupos susceptibles, que en la población general. Estos grupos incluyen niños bajo cuidado del Estado, personas en servicios correccionales o servicios de educación especial, poblaciones aborígenes y personas que usan servicios clínicos especializados (clínicas genéticas y clínicas para discapacidades del desarrollo o atención psiquiátrica). Este estudio utilizó datos de 69 estudios que representan a 17 países de América del Norte y del Sur, Europa, Asia y Australasia.

Los TEAF son graves afecciones, permanentes e incapacitantes, que afectan a personas de todos los orígenes raciales, étnicos y socioeconómicos. Son causados por el alcohol consumido durante el embarazo. El alcohol es una sustancia tóxica que puede atravesar fácilmente la placenta, lo que resulta en un daño permanente al cerebro y otros órganos del embrión y el feto en desarrollo. Aproximadamente uno de cada 13 bebés expuestos prenatalmente a cualquier nivel o tipo de alcohol desarrollará TEAF; alrededor de 630.000 bebés nacen con TEAF en el mundo cada año.

Inicialmente el diagnóstico se basó en parámetros físicos que incluían anomalías faciales y retraso del crecimiento, con evidencia de retraso en el desarrollo o deficiencia mental. Cuarenta años de investigación han demostrado que los efectos más profundos de la exposición prenatal al alcohol están en el cerebro en desarrollo y los efectos cognitivos y de comportamiento que conllevan. La exposición al alcohol afecta el desarrollo del cerebro a través de numerosas vías en todas las etapas, desde la neurogénesis hasta la mielinización. Se ven afectados diversos comportamientos que van desde las funciones ejecutivas hasta el control motor (Riley, Infante, & Warren, 2011).

Uno de cada 13 bebés expuestos prenatalmente a cualquier nivel o tipo de alcohol desarrollará TEAF

La prevalencia estimada de TEAF en los grupos susceptibles antes nombrados varió de 10 a 40 veces más alta que la prevalencia de TEAF global de 7.7 por 1000 en la población general. Por ejemplo, la prevalencia de TEAF entre los niños bajo cuidado del Estado fue 32 veces mayor en los Estados Unidos y 40 veces más alta en Chile; la prevalencia entre los adultos en el sistema correccional canadiense fue 19 veces mayor; y la prevalencia entre las poblaciones de educación especial en Chile fue 10 veces mayor.

La Dra. Svetlana Popova, autora principal, señaló la necesidad de que los Estados adopten políticas públicas que reconozcan y aborden este problema a nivel mundial. Asimismo, sostuvo que deben implementarse controles de rutina en la atención clínica para identificar a las personas con TAEF dentro de los grupos susceptibles, con el fin de brindarles el apoyo apropiado y realizar intervenciones tempranas. Por otro lado, remarcó que las mujeres deben abstenerse completamente de consumir cualquier tipo de alcohol durante todo el embarazo y cuando intentan quedar embarazadas.

Esta revisión estuvo restringida por el número limitado de estudios, algunos de los cuales eran muy antiguos y tenían deficiencias metodológicas. Los países deben realizar estudios epidemiológicos rigurosos para comprender el tamaño y la gravedad de este grave pero prevenible trastorno del desarrollo neurológico relacionado con el alcohol.

Referencias:

Popova, S., Lange, S., Shield, K., Burd, L., & Rehm, J. (2019). Prevalence of fetal alcohol spectrum disorder among special subpopulations: a systematic review and meta-analysis. Addiction. https://doi.org/10.1111/add.14598

Riley, E. P., Infante, M. A., & Warren, K. R. (2011). Fetal alcohol spectrum disorders: an overview. Neuropsychology Review, 21(2), 73-80. https://doi.org/10.1007/s11065-011-9166-x

Fuente: Science Daily

  • Análisis

Análisis conductual: Una alternativa a la clasificación diagnóstica

  • 22/05/2019
  • Fabián Maero

Una asociación persistente que varias veces hemos intentado corregir aquí (como por ejemplo, en esta publicación) es la asociación entre el conductismo (en tanto corriente psicológica), y los sistemas de clasificación psiquiátricos como el DSM (siglas en inglés del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) o el CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades) en sus diversas iteraciones.

La forma de funcionamiento de esos sistemas es basarse en la identificación de conjuntos de síntomas para diagnosticar un trastorno psicológico, lo que se denomina un abordaje sindrómico. Así, por ejemplo, en el DSM-V, si una persona manifiesta:

  • Insatisfacción con la calidad o cantidad de sueño, ya sea:
  • conciliando el sueño
  • manteniendo el sueño sin despertarse a la noche
  • despertarse temprano a la mañana sin poder volver a dormir

Si esto sucede 3 veces por semana, se sostiene durante tres meses, y genera malestar o perturbaciones en el funcionamiento, corresponde entonces el diagnóstico de Trastorno de Insomnio del DSM.

Hay varias objeciones que se le pueden realizar a estos sistemas. En primer lugar, se postulan como “ateóricos” (el DSM afirmó esto explícitamente en su tercera edición), es decir, no corresponden a ninguna teoría psicológica o psiquiátrica particular, pero esto implica también que no describen una etiología, es decir, las causas o procesos vinculados a un determinado diagnóstico. El DSM no se expide sobre las causas o procesos vinculados al Insomnio, por ejemplo, tan solo pretende identificar síntomas y asignar al paciente a su clasificación (aunque no es difícil postular que en realidad sí hay una teoría detrás, véase por ejemplo Castiglioni & Laudisa, 2015), por lo cual se le ha criticado que su utilidad clínica es baja ya que sin las causas o procesos vinculados al insomnio, el tratamiento procede a ciegas. Esto ha llevado a críticas con respecto a los tratamientos farmacológicos vinculados al DSM, que a menudo proceden sin una teoría con respecto a las causas, sino sólo a los efectos que la medicación tuviere (véase un excelente comentario al respecto aquí). También se ha criticado su naturaleza sindrómica y categorial, es decir, considerar que los trastornos representan síndromes discretos y separados, y considerarlos como categorías en lugar de dimensiones psicológicas (para una revisión más completa véase Hayes, Wilson, Gifford, Follette, & Strosahl, 1996).

Estas características han hecho que desde el inicio, este tipo de sistemas sean rechazados por el conductismo, que ha propuesto formas alternativas de abordar los problemas psicológicos. Lo que les traemos hoy es un artículo que se ha publicado hace más de medio siglo ya, escrito por autores conductuales apenas unos años después de la publicación del primer DSM. Se trata de un texto interesante por los argumentos que desarrolla en contra de este tipo de sistema de clasificación de problemas psicológicos, aun cuando la solución propuesta haya sido adoptada sólo parcialmente.

Los autores proponen un abordaje que en lugar de asignar al paciente a una categoría diagnóstica convencional, realice un análisis de las condiciones biológicas, sociales, y conductuales para los problemas de un paciente. Se trata del tradicional énfasis del conductismo: no se puede comprender ninguna conducta sin un análisis de su contexto y las relaciones entre ambos. Si quieren leer con más detalle la forma de elegir blancos de tratamiento propuesta por Kanfer, pueden consultar a Kanfer & Grimm (1977).

Lo hemos traducido (aunque en esto debería hablar en singular, todas las torpezas de la traducción son sólo mías) tratando de mantenernos tan fieles como sea posible al texto original, para que puedan leerlo y sacar sus propias conclusiones. Está en pdf para que puedan descargarlo, imprimirlo, y construir así potentes avioncitos de papel con los cuales molestar en clase.

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Durante la última década los ataques a los diagnósticos psiquiátricos convencionales han sido tan generalizados que muchos clínicos ahora usan etiquetas diagnósticas con moderación y en tono de disculpa. La adherencia sostenida a los términos nosológicos del esquema clasificatorio tradicional sugiere alguna utilidad de la presente clasificación de los trastornos de la conducta, a pesar de su aparente baja fiabilidad su valor pronóstico limitado y sus múltiples debilidades respecto a sus asunciones de soporte. En un estudio reciente de este problema, se compararon los patrones de síntomas de esquizofrénicos paranoides cuidadosamente diagnosticados. Katz et al (1964), encontraron una considerable divergencia entre los pacientes con el mismo diagnóstico y concluyeron que “los sistemas de diagnóstico más circunscriptos en su intención, como por ejemplo, los basados en el comportamiento manifiesto por sí solo, en lugar de los sistemas que tratan de comprender la etiología, patrones de síntomas y el pronóstico, puede más directamente aplicables a los problemas actuales de la investigación en psiquiatría “(p202).

Nos proponemos aquí examinar algunas fuentes de insatisfacción con el actual enfoque de diagnóstico, para describir un marco para un análisis del comportamiento de los pacientes individuales que implica tanto sugerencias para el tratamiento como criterios de resultados para el caso individual, y para indicar las condiciones de recogida de los datos para un análisis de este tipo.

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I. Problemas en los sistemas de diagnóstico actuales

Numerosas críticas se ocupan de la consistencia interna, la explicitación, la precisión y la fiabilidad de las clasificaciones psiquiátricas. Nos parece que la falla más importante radica en nuestra falta de conocimientos suficientes para categorizar el comportamiento a lo largo de las dimensiones pertinentes que permitan la predicción de las respuestas al estrés social, crisis vitales, o el tratamiento psiquiátrico. Esta limitación evita cualquier cosa menos una aproximación cruda y tentativa a una taxonomía de los comportamientos individuales eficaces.

Zigler y Phillips (1961), discutiendo la necesidad de un adecuado sistema de clasificación, sugieren que un sistema cerrado de diagnóstico orientado etiológicamente es prematuro. En cambio, creen que es necesario un ataque empírico, utilizando ” síntomas, ampliamente definidos como conductas significativas y discernibles, como la base del sistema de clasificación ” (p 616).

Pero los síntomas como una clase de respuestas se definen, después de todo, sólo por su valor de molestia para el entorno social del paciente o para sí mismo como un ser social. También son notoriamente muy poco confiables para predecir la historia etiológica particular del paciente o su respuesta al tratamiento. Un enfoque alternativo yace en el intento de identificar clases de variables dependientes en el comportamiento humano que permitan inferencias sobre los factores de control particulares, los estímulos sociales, los estímulos fisiológicos , y los estímulos de refuerzo, de las cuales son función. En el presente estado del arte de pronóstico psicológico, parece más razonable desarrollar un programa de análisis que esté estrechamente relacionado con el tratamiento posterior. Un esquema de clasificación que implique un programa para el cambio de comportamiento es uno que ofrecería no sólo utilidad sino también potencial para la validación experimental.

Por tanto, la tarea de la evaluación y el pronóstico puede ser reducida a los esfuerzos por responder a las siguientes tres preguntas : (a) qué patrones de comportamiento requieren un cambio, ya sea en su frecuencia de ocurrencia , su intensidad, su duración o en las condiciones en que se producen, (b) ¿cuáles son los mejores medios prácticos que pueden producir los cambios deseados en este individuo (manipulación del medio ambiente, de la conducta, o las actitudes de sí mismo del paciente ), y (c) qué factores los están manteniendo en la actualidad y cuáles fueron las condiciones bajo las cuales se adquirió este comportamiento. La investigación de la historia de la conducta problemática sería sólo principalmente de interés académico, excepto porque aporta información acerca de la eficacia probable de un método de tratamiento específico.

Expectativas de los sistemas de diagnóstico actuales

En la medicina tradicional, la emisión de un diagnóstico sobre un paciente a menudo se ha visto como un requisito previo esencial para el tratamiento, debido a un diagnóstico sugiere que el médico tiene algún conocimiento sobre el origen y el curso futuro de la enfermedad. Más aún, el diagnóstico en la medicina con frecuencia une el conocimiento acumulado sobre el proceso patológico que conduce a la manifestación de los síntomas, y las experiencias que otros han tenido en el pasado tratando pacientes con tal enfermedad. La medicina moderna reconoce que cualquier enfermedad en particular no necesita tener una sola causa o siquiera un pequeño número de condiciones antecedentes. Sin embargo, la etiqueta de diagnóstico trata de definir al menos las condiciones necesarias que son más relevantes en la consideración de un programa de tratamiento. Algunos sistemas de clasificación diagnóstica también tienen un valor incalculable como base de muchas decisiones sociales que involucran a poblaciones enteras. Por ejemplo, la planificación de instalaciones de tratamiento, los esfuerzos de investigación y los programas educativos consideran las frecuencias de distribución de síndromes específicos en la población general.

Ledley y Lusted (1959) dan una excelente concepción del modelo tradicional en la medicina a través de un análisis del razonamiento subyacente. Los autores diferencian entre un complejo de enfermedad y un complejo de síntomas. Mientras que el primero describe procesos patológicos conocidos y sus señales correlacionadas, el último representa signos particulares presentes en un paciente en particular. El puente entre los complejos de enfermedad y de síntomas es proporcionado por el conocimiento médico disponible y el diagnóstico final es equivalente a identificar el complejo de enfermedad. Sin embargo, las brechas existentes en el conocimiento médico requieren el uso de enunciados de probabilidad al relacionar la enfermedad y los síntomas, admitiendo que hay alguna posibilidad de error en el diagnóstico. Una vez establecido el diagnóstico, las decisiones sobre el tratamiento todavía dependen de muchos otros factores, como las condiciones sociales, morales y económicas. Ledley y Lusted (1959) por lo tanto, separan el diagnóstico clínico en un proceso de dos pasos. Un procedimiento estadístico es sugerido para facilitar el primario, o proceso de etiquetado diagnóstico. Sin embargo, la elección del tratamiento depende no sólo de un diagnóstico apropiado. Las decisiones de tratamiento también son influenciadas por las condiciones morales, éticas, sociales y económicas de cada paciente, su familia y la sociedad en la que vive. La asignación adecuada del peso que debe darse a cada uno de estos valores debe, en el último análisis, dejarse a criterio del médico ( Ledley y Lusted 1959 ).

El modelo de Ledley y Lusted (1959) asume métodos disponibles para la observación de la conducta relevante (el complejo de síntomas), y algún conocimiento científico que lo relacione a los antecedentes o correlatos conocidos (el proceso de enfermedad). Las teorías contemporáneas de la conducta patológica todavía no proporcionan directivas adecuadas para el observador que sugieran lo que ha de ser observado. De hecho, Szasz (1960) ha expresado la opinión de que el modelo médico podría ser totalmente inadecuado porque la psiquiatría debería ocuparse de los problemas de la vida y no de enfermedades del cerebro o de otros órganos biológicos. Szasz sostiene que ” la enfermedad mental es un mito, cuya función es disfrazar y así hacer más digerible la amarga píldora del conflicto moral en las relaciones humanas ” (p 118). El ataque contra el uso del modelo médico en psiquiatría proviene de muchas frentes. Scheflen, describe un modelo de psiquiatría somática que es muy similar al modelo médico tradicional de la enfermedad. Un proceso patológico resulta en la aparición de una enfermedad; los síntomas están relacionados con un estado patológico y representan nuestra evidencia de “enfermedad mental”. El tratamiento consiste en la eliminación del patógeno, y el estado de salud es así restaurado. Scheflen (1958) sugiere que este modelo médico tradicional se utiliza en la psiquiatría no sobre la base de su adecuación sino debido a su atractivo emocional.

Las limitaciones del modelo somático se han discutido incluso en algunas áreas de la medicina en las cuales el modelo parecería más apropiado. Por ejemplo, en la nomenclatura para el diagnóstico de las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos, el comité de criterios de la New York Heart Association sugiere el uso de múltiples criterios para las enfermedades cardiovasculares, incluyendo una declaración de la capacidad funcional del paciente. El comité sugiere que la capacidad funcional se “… estime evaluando la capacidad del paciente para realizar actividad física ” (p 80), y decidida en gran parte por inferencia a partir de su historia. Además, “… no debería estar influenciada por el carácter de la lesión estructural o por una opinión en cuanto al tratamiento o pronóstico ” (p 81). Este enfoque, deja claro que una evaluación completa de un paciente, independientemente de la enfermedad física que sufre, también debe tener en cuenta su eficacia social y las formas particulares en que los factores fisiológicos, anatómicos y psicológicos interactúan para producir un patrón de comportamiento en particular en un paciente individual.

Diagnóstico múltiple

Una solución práctica ampliamente utilizada como elusión de la dificultad inherente a la aplicación del modelo médico a un diagnóstico psiquiátrico es ofrecida por Noyes y Kolb (1963) Ellos sugieren que el clínico construya una formulación diagnóstica que conste de tres partes: (1) Un diagnóstico genético que incorpora los factores constitucionales,somáticos y factores históricotraumáticos que representan las fuentes principales o determinantes de la enfermedad mental; (2 )Un diagnóstico dinámico que describe los mecanismos y técnicas inconscientemente utilizados por el individuo para manejar la ansiedad, mejorar la autoestima, es decir, que trace los procesos psicopatológicos; y (3) un diagnóstico clínico que transmita connotaciones útiles acerca del síndrome de reacción, la evolución probable de la enfermedad, y los métodos de tratamiento que muy probablemente resultarían beneficiosos.

Los múltiples criterios de Noyes y Kolb (1963)se pueden organizar en tres dimensiones más simples de diagnóstico que podrían tener algún valor práctico para el clínico: (1) etiológica, (2) conductual, y (3) predictiva. El tipo de información que transmite cada tipo de etiqueta diagnóstica es algo diferente y adaptado específicamente para el propósito para el cual se utiliza el diagnóstico. El enfoque de triple etiqueta intenta contrarrestar las críticas dirigidas a la utilización de cualquier sistema de clasificación único. La confusión en un sistema único se debe en parte al hecho de que una formulación diannóstica destinada a describir el comportamiento actual, por ejemplo, puede resultar inútil para predecir la respuesta a un tratamiento específico, o para predecir retrospectivamente la historia y el desarrollo personal del paciente, o para permitir la recogida de datos de frecuencia en poblaciones hospitalarias.

Clasificación por etiología

El sistema kraepeliniano y algunos fragmentos de la clasificación 1952 de la APA enfatizan factores etiológicos. Ellos comparten la hipótesis de que factores etiológicos comunes conducen a síntomas similares y responden a un tratamiento similar. Esta dimensión del diagnóstico es mucho más fructífera cuando se trata de trastornos de la conducta que se encuentran principalmente bajo el control de alguna condición biológica. Cuando se conoce que un paciente padece de una ingesta excesiva de alcohol, su comportamiento alucinatorio, falta de coordinación motora, juicio pobre, y otra evidencia de desorganización comportamiento a menudo puede ser relacionada directamente a una condición antecedente tal como el efecto tóxico del alcohol sobre el sistema nervioso central, hígado, etc. En estos casos, la clasificación según la etiología también tiene algunas implicaciones para el pronóstico y el tratamiento. Las alucinaciones agudas y otros comportamientos desorganizados debido al alcohol suelen desaparecer cuando el nivel de alcohol en la sangre baja. Ejemplos similares se pueden extraer de cualquier clase de trastornos conductuales en la que un cambio en el comportamiento se asocia principal o exclusivamente con un solo factor antecedente particular. En estas condiciones, este factor puede ser llamado un patógeno y la situación se aproxima estrechamente a la condición descrita por el modelo médico tradicional.

La utilización de esta dimensión como una base para el diagnóstico psiquiátrico, sin embargo, tiene muchos problemas, al margen de lo infrecuente que es que una condición especifica tenga una relación demostrada directa y “causal” con un patógeno. Entre las áreas actuales de la ignorancia en el campo de la psicología y la psiquiatría, la etiología de la mayoría de los trastornos comunes probablemente ocupe el primer lugar. No se ha hallado que ningún entorno familiar específico, ninguna experiencia traumática dramática ni anormalidad constitucional conocida se traduzcan en un mismo patrón de conducta desordenada. Si bien los esfuerzos de investigación actuales se han orientado a la investigación de los patrones familiares de los pacientes esquizofrénicos y varios estudios sugieren una relación entre el comportamiento de la madre y un proceso esquizofrénico en el niño, 10 no es del todo claro por qué la presencia de estos mismos factores en otras familias no arroja una incidencia similar de esquizofrenia. Más aún, los pacientes pueden mostrar un comportamiento diagnosticado como esquizofrénico cuando no hay evidencia de la relación madrehijo postulada.

En un artículo reciente Meehl (1962) postula la esquizofrenia como una enfermedad neurológica, con contenidos aprendidos y una base de disposición . Con este conjunto de factores etiológicos interactivas, es evidente que la dimensión etiológica como clasificación resultaría en el mejor de los casos en un sistema extremadamente engorroso, y en el peor en un uno inútil.

Clasificación por síntomas

Un diagnóstico clínico a menudo es un enunciado que resume la forma en que una persona se comporta. En el supuesto de que una variedad de comportamientos están correlacionados y son consistentes en cualquier individuo dado, se hace más económico asignar al individuo a una clase de personas que enumerar y clasificar todos sus comportamientos. La utilidad de un sistema de este tipo se basa en gran medida en la disponibilidad de evidencia empírica relativa a las correlaciones entre los diversos comportamientos (relaciones respuestarespuesta), y el supuesto, además, que la frecuencia de ocurrencia de tales comportamientos es relativamente independiente de las condiciones de estímulo y refuerzo específicas.

Hay dos limitaciones importantes para un sistema de este tipo. La primera es que el diagnóstico por síntomas, como hemos indicado en una sección anterior, muchas veces es engañoso porque implica factores etiológicos comunes. Freedman da un excelente ejemplo de las diferencias tanto en los factores antecedentes probables y la respuesta al tratamiento posterior en tres casos diagnosticados como esquizofrénicos. Los pacientes de Freedman fueron diagnosticados por al menos dos psiquiatras, y uno esperaría que el enfoque tradicional debiera resultar en el tratamiento de la esquizofrenia que sea que se practique en el lugar en donde se ven los pacientes. El primer paciente con el tiempo mostró creciente evidencia de una endocrinopatía, y cuando esto se reconoció y fue tratado, los síntomas psicóticos entraron en remisión. El segundo caso tenía una historia sólida de crisis epilépticas y una medicación anticonvulsiva adecuada fue eficaz en el alivio de sus síntomas. En el tercer caso, el tratamiento dirigido a un análisis descubierto de las técnicas de adaptación del paciente resultó en una mejora considerable en la conducta del paciente y el subsiguiente alivio de episodios psicóticos. Freedman sugiere que la esquizofrenia no es una enfermedad en el sentido de que tiene una etiología única, patogenia, etc., sino que representa la evocación de una vía final común en el mismo sentido que el dolor de cabeza, epilepsia, dolor de garganta, o de hecho cualquier otro complejo de síntomas. Más aún, se sugiere que el término ” esquizofrenia ha dejado de ser útil y debe ser desechado ” (p.5).

El diagnóstico por síntomas, como hemos indicado en una sección anterior, muchas veces es engañoso porque implica factores etiológicos comunes.

Opler (1957) ha puesto de manifiesto la importancia de los factores culturales en la divergencia de los síntomas observados en pacientes colectivamente etiquetados como esquizofrénicos. La clasificación descriptiva no siempre es tan engañosa, sin embargo. La evaluación del rendimiento intelectual a veces da lugar a una declaración de diagnóstico que tiene valor predictivo para la conducta del paciente en la escuela o en un trabajo. Hasta la fecha, parece que hay muy pocas afirmaciones generales sobre las características individuales, que tengan tanta utilidad predictiva como el coeficiente intelectual.

Una segunda limitación es que el enfoque actual para el diagnóstico por síntomas tiende a centrarse en un grupo de comportamientos que a menudo es irrelevante con respecto al patrón total de la vida del paciente. Estos comportamientos pueden ser de interés sólo porque son popularmente asociados con la desviación y el desorden. Por ejemplo, delirios leves ocasiona les interfieren poco o nada en absoluto con la eficacia social o laboral de muchos pacientes ambulatorios. Sin embargo, la admisión de su aparición es a menudo suficiente para un diagnóstico de la psicosis. Pareciera posible el refinamiento de este enfoque más allá del uso actual, como se muestra por ejemplo en Lorr et al (1963) , pero esto no remueve las limitaciones anteriores.

La utilización de un enfoque descriptivo de síntomas centra con frecuencia la atención sobre los subproductos de patrones de comportamiento más amplios, y resulta en intento de tratamiento de conductas (síntomas) que pueden ser simples consecuencias de otros aspectos importantes de la vida del paciente. El énfasis en las quejas subjetivas, estados de ánimo y los sentimientos del paciente tiende a fomentar el uso de una clasificación basada en síndromes. También desemboca frecuentemente en esfuerzos para cambiar los sentimientos , ansiedades y estados de ánimo (o , al menos, el informe del paciente acerca de ellos) , en lugar de investigar las condiciones de vida , las reacciones interpersonales y factores ambientales que producen y mantienen estos patrones de respuesta habituales.

Clasificación por pronóstico. Hasta la fecha, el menor de los esfuerzos se ha dedicado a la construcción de un sistema de clasificación que asigna a los pacientes a una misma categoría sobre la base de su respuesta a tratamientos específicos similares. La pregunta apropiada que se plantea para un sistema de clasificación de este tipo consiste en la manera en que un paciente va a reaccionar a un tratamiento, independientemente de su comportamiento actual o de su historia pasada. Los numerosos estudios que tratan de establecer signos pronósticos en tests proyectivos de la personalidad o tests somáticos representan esfuerzos para categorizar a los pacientes en esta dimensión.
Windle (1952) ha llamado la atención sobre el bajo grado de previsibilidad ofrecida por los test de personalidad (proyectivos), y ha señalado las dificultades encontradas al evaluar la investigación en esta área debido a la descripción inadecuada de la población muestreada y los requisitos de mejoría. En una revisión posterior Fulkerson y Barry (1961) llegaron a la misma conclusión que el rendimiento en tests psicológicos es un pobre predictor de resultados en enfermedad mental. Ellos sugieren que las variables demográficas, tales como la gravedad, duración, gravedad inicial, grado de estrés inicial, etc., parecen tener relaciones más fuertes con el resultado que los datos de los tests psicológicos. La falta de relaciones fiables entre las categorías diagnósticas, datos de tests, variables demográficas, u otras mediciones sobre el paciente, por una parte, y la duración de la enfermedad, la respuesta a un tratamiento específico o el grado de recuperación, por otra parte, excluyen la construcción de un marco empírico simple para un sistema de clasificación de diagnósticopronóstico basado sólo en una serie de síntomas.

El enfoque actual para el diagnóstico por síntomas tiende a centrarse en un grupo de comportamientos que a menudo es irrelevante con respecto al patrón total de la vida del paciente.

Ninguna de las dimensiones que se utilizan actualmente para el diagnóstico está directamente relacionada con métodos de modificación de la conducta, actitudes, patrones de respuesta, y acciones interpersonales de un paciente. Dado que el modelo etiológico subraya claramente factores causales, es mucho más compatible con una teoría de la personalidad que hace especial hincapié en factores genéticos y de desarrollo. La clasificación por síntomas facilita las decisiones socioadministrativas sobre los pacientes, proporcionando una base para juzgar el grado de desviación de las normas sociales y éticas. Tal clasificación es compatible con una teoría de la personalidad basada en la hipótesis de la curva normal y se ocupa de la caracterización por medio de la comparación con un promedio ficticio. El enfoque de pronóstico predictivo parece tener la aplicabilidad práctica más directa . Si la investigación sostenida apoyara ciertos hallazgos iniciales, sería en verdad reconfortante poder predecir el resultado de la enfermedad mental según el puntaje de competencia social premórbido de un paciente (Zigler, 1961) o según la puntuación del paciente en una escala de fortaleza del yo, o de muchos de los otros signos y variables individuales que han demostrado tener algunos poderes de predicción. Es lamentable que estos poderes de predicción se disipen frecuentemente al realizar una validación cruzada. Como Fulkerson y Barry (1961) han indicado, los predictores únicos no han mostrado mucho éxito.

II. Un enfoque funcional (analítico conductual)

La creciente literatura sobre los procedimientos de modificación de conducta derivados de la teoría del aprendizaje sugiere que un procedimiento de diagnóstico eficaz sería aquel en el que los métodos terapéuticos eventuales pudieran estar directamente relacionados con la información obtenida a partir de una evaluación continua de los comportamientos actuales del paciente y los estímulos que la controlan. Ferster (1965) ha dicho “… un análisis funcional de la conducta tiene la ventaja de que especifica las causas de la conducta en forma de eventos ambientales explícitos que se pueden identificar con objetividad y que son potencialmente manipulables” (p.3). Una propuesta tal de diagnóstico asume que una descripción de la conducta problemática, sus factores de control, y los medios por los que se pueden cambiar son las “explicaciones” más adecuadas.

Más aún, asume que una evaluación diagnóstica nunca está completa. Esto implica que la información adicional sobre las circunstancias del patrón de vida del paciente, las relaciones entre sus comportamientos y estímulos que controlan en su entorno social y su experiencia privada se obtiene sostenidamente hasta que se demuestra suficiente para efectuar un cambio notable en el comportamiento del paciente, resolviendo así “el problema” . En un enfoque funcional es necesario continuar la evaluación del patrón de vida del paciente y los factores que lo controlan, a la vez que simultáneamente se intenta la manipulación de estas variables a través del refuerzo, la intervención directa, u otros medios hasta que el cambio resultante en el comportamiento del paciente permite la restauración experiencias vitales más eficientes.

El presente enfoque comparte con algunas teorías psicológicas la presunción de que la psicoterapia no es un esfuerzo dirigido a la remoción de conflictos intrapsíquicos, ni hacia el cambio en la estructura de personalidad por medio de interacciones de naturaleza intensamente noverbal (eg., transferencia, autoactualización, etc.). Adoptamos la postura de que el trabajo del tratamiento psicológico involucra la utilización de una variedad de métodos para diseñar un programa que controle el ambiente del paciente y las consecuencias de su conducta de manera tal que el problema presentado sea resuelto. Hipotetizamos que los ingredientes esenciales de una tarea terapéutica usualmente involucran dos etapas separadas: (1) un cambio en las discriminaciones perceptuales de un paciente, esto es, en su abordaje a percibir, clasificar y organizar eventos sensoriales, incluyendo la percepción de sí mismo, y (2), cambios en los patrones de respuesta que ha establecido hacia los objetos sociales y hacia sí mismo a lo largo de los años (Kanfer, 1965). Además, la tarea del clínico puede involucrar a intervención directa en las circunstancias ambientales del paciente, la modificación de la conducta de otras personas significativas en su vida, y el control de estímulos reforzantes que están disponibles a través de autoadministración, o contingentes a la conducta de otros. Estos últimos procedimientos complementan las interacciones verbales de la psicoterapia tradicional. Requieren que el clínico, invitado por el paciente o su familia, participe más plenamente en la planificación del patrón de vida del paciente fuera del consultorio.

La psicoterapia no es un esfuerzo dirigido a la remoción de conflictos intrapsíquicos, ni hacia el cambio en la estructura de personalidad por medio de interacciones de naturaleza intensamente noverbal

Es necesario indicar qué cosas el presente modelo teórico no sostiene, a fin de comprender olas diferencias con otros procedimientos. No asume que (a), el insight es un sine qua non de la psicoterapia, (b) los cambios en pensamientos o idea llevan inevitablemente a cambios últimos en las acciones, (c) las sesiones terapéuticas verbales sirven como símiles o equivalentes de situaciones vitales actuales y (d) un síntoma puede ser removido sólo desenterrando su causa u origen. En ausencia de tales asunciones se vuelve innecesario conceptualizar el trastorno conductual en términos etiológicos, en términos psicodinámicos o en términos de un proceso de enfermedad especificable. Mientras que la psicoterapia por medios verbales puede ser suficiente en algunas instancias, la combinación de modificación conductual en situaciones vitales y las interacciones verbales sirven para extender el arsenal del terapeuta. Por tanto, la psicoterapia verbal es vista como un adjunto a la implementación de cambios terapéuticos en el patrón total de la vida del paciente, no como un fin en sí mismo, ni como el único vehículo para aumentar la efectividad psicológica.

Al adoptar esta perspectiva de la modificación de conducta, hay un compromiso más allá, a un interjuego constante entre estrategias de evaluación y terapéuticas. Una formulación diagnóstica inicial busca determinar las principales variables que pueden ser directamente controladas o modificadas durante el tratamiento. Durante las sucesivas etapas de tratamiento se recoge información adicional sobre el repertorio del paciente, su historia de refuerzo, los estímulos controladores pertinentes en su ambiente social y físico, y las limitaciones sociológicas dentro de las cuales operan tanto el paciente como el terapeuta. Por tanto, la formulación inicial siempre será expandida o modificada, resultando ya sea en confirmación o en el cambio de la estrategia terapéutica previa.

Una guía para el análisis funcional de la conducta individual

Con el fin de ayudar al clínico en la recolección y organización de la información para un análisis conductual, hemos construido un esquema que pretende proveer un modelo útil de la conducta del paciente con un nivel de abstracción relativamente bajo. Una serie de preguntas son así organizadas para arrojar implicaciones inmediatas para el tratamiento. Este esquema ha resultado útil tanto en la práctica clínica como en enseñanza. A continuación hay un breve resumen de las categorías del esquema1:

El análisis de la situación problema: Las principales quejas del paciente se clasifican en clases según excesos y déficits conductuales. Para cada exceso o déficit se describen las dimensiones de frecuencia, la intensidad, la duración, la idoneidad de la forma, y las condiciones de estímulo. En el contenido, las clases de respuesta representan los principales objetivos de la intervención terapéutica. Como una característica indispensable adicional, los recursos útiles de comportamiento del paciente se enumeran para su utilización en un programa de terapia.

Clarificación de la situación problema: Aquí consideramos las personas y las circunstancias que tienden a mantener los problemas de conducta, y las consecuencias de estas conductas para el paciente y para otros en su entorno. Se presta atención también a las consecuencias de los cambios en estas conductas que pudieran resultar de la intervención psiquiátrica.

Análisis de motivación: Dado que los estímulos reforzantes son idiosincráticos y dependen para su efecto de una serie de parámetros únicos para cada persona, una jerarquía de personas particulares, eventos y objetos que sirven como reforzadores se establece para cada paciente. Se incluyen en esta jerarquía todos aquellos eventos reforzantes que facilitan comportamientos de aproximación, así como aquellos que, debido a su aversividad, disparan respuestas de evitación. Esta información tiene como objetivo realizar planes para la utilización de los distintos refuerzos en la prescripción de un programa de terapia conductual específica para el paciente, y para permitir la utilización de las conductas de refuerzo apropiadas por el conducta como excesivamente agresiva, para ser reducida por constricciones, claramente difiere de considerar esa misma conducta como un déficit en auto control, sujeto a incrementos por medio de entrenamientos y tratamientos.terapeuta y otras personas importantes en el entorno social del paciente.

Los estímulos reforzantes son idiosincráticos y dependen para su efecto de una serie de parámetros únicos para cada persona, una jerarquía de personas particulares, eventos y objetos que sirven como reforzadores se establece para cada paciente.

Análisis del desarrollo: Se hacen preguntas sobre el bagaje biológico del paciente, sus experiencias socioculturales, y su desarrollo conductual característico. Están formuladas en una forma tal que (a) evoquen descripciones de su comportamiento habitual en diversas etapas cronológicas de su vida, (b) relacionen nuevas condiciones específicas de estímulo con cambios notables en su comportamiento habitual, y (c) relacionen ese comportamiento modificado y otros residuos de eventos biológicos y socioculturales al problema presente.

Análisis de auto control: En esta sección se examinan tanto los métodos y el grado de autocontrol ejercido por el paciente en su vida diaria. Las personas, eventos o instituciones que han reforzado con éxito conductas de autocontrol son consideradas. Los déficits o excesos de autocontrol son evaluados en función de su importancia como blancos terapéuticos y para su utilización en un programa terapéutico.

Análisis de las relaciones sociales: El examen de la red social del paciente se lleva a cabo para evaluar la importancia de las personas en el entorno del paciente que tienen cierta influencia sobre los comportamientos problemáticos, o que a su vez son influenciados por el paciente para sus propias satisfacciones. Estas relaciones interpersonales son revisadas con el fin de planificar la posible participación de otras personas importantes en el programa de tratamiento, basada en los principios de la modificación de la conducta. El examen también ayuda al terapeuta a considerar la gama de relaciones sociales reales en las que el paciente necesita funcionar.

Análisis del entorno social, cultural y físico: En esta sección se añade al anterior análisis del comportamiento del paciente como un individuo, la consideración de las normas en su entorno natural. Los acuerdos y discrepancias entre los patrones de vida idiosincrásicos del paciente y las normas de su entorno se definen de manera que la importancia de estos factores pueda ser decidida en la formulación de objetivos de tratamiento que incluyan explícitamente las necesidades del paciente y las presiones de su entorno social.

El esquema anterior tiene como propósito lograr la definición del problema de un paciente de una manera que sugiera operaciones de tratamiento específicas, o que ninguna es feasible, y comportamientos específicos como objetivos para la modificación. Por lo tanto, la formulación está orientada a la acción. Puede ser utilizada como una guía para la recogida inicial de la información, como un dispositivo para organizar los datos disponibles, o como un diseño para el tratamiento.

La formulación de un plan de tratamiento es consecuencia de este tipo de análisis, porque el conocimiento de las condiciones de refuerzo sugiere los controles de motivación que están a disposición del clínico para la modificación de la conducta del paciente. El análisis de los problemas de comportamiento específicos también ofrece una serie de metas para la psicoterapia u otro tratamiento, y para la evaluación del progreso del tratamiento. El conocimiento de las condiciones biológicas, sociales y culturales del paciente, podría ayudar a determinar qué recursos pueden ser utilizados, y qué limitaciones deben ser consideradas en un plan de tratamiento.

Uno debe tener cuidado de no “explicar” procesos verbales en términos de mecanismos internos postulados sin evidencia de apoyo adecuada, ni deben hacerse inferencias acerca de los procesos no observados o eventos sin pruebas que los corroboren.

Las diversas categorías intentan llamar la atención sobre las variables importantes que afectan el comportamiento _actual_del paciente. Por lo tanto , su objetivo es obtener descripciones de abstracción de bajo nivel. Las respuestas a estas preguntas específicas se formulan mejor mediante la descripción de clases de eventos informados por el paciente, observados por otros, o por incidentes críticos descritos por un informante. El análisis no excluye la descripción de los comportamientos verbales simbólicos habituales del paciente. Sin embargo, al utilizar comportamientos verbales como base de este análisis, uno debe tener cuidado de no “explicar” procesos verbales en términos de mecanismos internos postulados sin evidencia de apoyo adecuada, ni deben hacerse inferencias acerca de los procesos no observados o eventos sin pruebas que los corroboren. El análisis incluye muchos elementos que no son conocidos o son no aplicables para un paciente determinado. La falta de información sobre algunos temas no indica necesariamente que el análisis esté incompleto. Estas carencias deben ser señaladas, sin embargo, debido a que a menudo contribuyen a una mejor comprensión de lo que el paciente tiene que aprender para ser una persona autónoma. Igual de importante es un inventario de su repertorio de conducta socialmente eficaz existente que se puede poner al servicio de cualquier procedimiento de tratamiento.

Este análisis es consistente con nuestras formulaciones anteriores de los principios de la medicina integral (Guze et al., 1953 y Saslow, 1952), que hizo hincapié en la acción conjunta de los factores biológicos, sociales y psicológicos en los trastornos psiquiátricos. El lenguaje y la orientación del enfoque propuesto se basan en la teoría del aprendizaje contemporáneo. El marco conceptual está en consonancia con la opinión de que la evolución de los trastornos psiquiátricos se puede modificar mediante la aplicación sistemática de los principios científicos en los campos de la psicología y la medicina al modo habitual del paciente de vivir.

Este enfoque no es un sustituto para la asignación de los pacientes a las categorías tradicionales de diagnóstico. Este etiquetado puede ser deseable con fines estadísticos , administrativos o de investigación. Pero el análisis actual está destinado a sustituir otras formulaciones de diagnóstico que tienen por objeto servir de base para la toma de decisiones acerca de las intervenciones terapéuticas específicas.

III. Los métodos de recopilación de datos para un análisis funcional

Los abordajes diagnósticos tradicionales han utilizado como principales fuentes de información el informe verbal del paciente, su comportamiento no verbal durante una entrevista, y su rendimiento en las pruebas psicológicas. Estas observaciones son suficientes si uno considera que los problemas de conducta son sólo una propiedad del patrón particular de asociaciones del paciente o de su estructura de personalidad. Se esperaría que un trastorno mental se revelara por las características estilísticas en el repertorio conductual del paciente. Sin embargo, si uno ve los trastornos de conducta como conjuntos de patrones de respuesta que se aprenden bajo condiciones particulares y son mantenidos por los estímulos ambientales e internos definibles, una evaluación de la conducta del paciente es insuficiente a menos que también se describan las condiciones en que se produce. Este punto de vista requiere una expansión de las fuentes de observación del clínico, de modo de incluir los campos de estimulación en la que el paciente vive, y las variaciones de comportamiento del paciente como una función de la exposición a estas diversas variables estimulares. Por lo tanto, el clínico con recursos no necesita limitarse a los resultados de los tests, las observaciones de la entrevista en el consultorio, o historias de referencia al formular el caso concreto. Tampoco es necesario que considerarse irremediablemente perjudicado cuando el paciente tiene poca habilidad observacional o comunicativa para reconstruir verbalmente sus experiencias de vida para el clínico. Independientemente de las habilidades comunicativas del paciente, los datos deben consistir en una descripción de la conducta del paciente en relación a las diversas condiciones ambientales.

Un análisis del comportamiento no excluye ningún dato relativo a experiencias pasadas o presentes como irrelevantes. Sin embargo, el mérito relativo de cualquier información (como, por ejemplo, al crecer en un hogar roto o haber tenido experiencias homosexuales) radica en su relación con las variables independientes que se pueden identificar como controlando la conducta problemática actual. La observación de que un paciente ha alucinado en ocasiones puede ser importante sólo si tienen repercusiones en su actual problema. Considerado aisladamente, un reporte de alucinaciones puede ser engañoso, resultando en un énfasis en la clasificación en lugar de en el tratamiento.

En la entrevista psiquiátrica un enfoque analítico-conductual se opone a la aceptación del contenido del autorreporte verbal como equivalente a los acontecimientos o experiencias reales. Sin embargo , los informes verbales proporcionan información relativa a la construcción verbal del paciente de su entorno y de su persona, su recuerdo de experiencias pasadas, y sus fantasías sobre ellos. Si bien estas autodescripciones no representan datos sobre los sucesos que efectivamente se produjeron internamente, representan comportamientos actuales del paciente e indican las cadenas verbales y repertorios que el paciente ha acumulado. Por lo tanto, el comportamiento verbal puede ser útil para la descripción de los procesos de pensamiento de un paciente. Para sacar el máximo provecho de este enfoque, las variaciones en los procedimientos tradicionales de la entrevista se pueden obtener mediante técnicas tales como juegos de rol, debates, la interpretación de los acontecimientos actuales de la vida, o la libre asociación controlada. Dado que hay poca evidencia experimental de las relaciones específicas entre las declaraciones verbales del paciente y sus actos no verbales de conducta, el informe verbal por sí solo resulta insuficiente para un análisis completo y para la predicción de su comportamiento diario. Además, es bien sabido que una persona responde a condiciones ambientales y señales internas que no puede describir adecuadamente. Por lo tanto, cualquier informe verbal puede pasar por alto o disimular los aspectos más importantes de un análisis de comportamiento, es decir, la descripción de la relación entre condiciones antecedentes y la conducta posterior.

Además de la utilización de la propia persona del clínico como un objeto de estímulo controlado en situaciones de entrevistas, las observaciones de la interacción con otros significativos se pueden utilizar para el análisis de las variaciones en la frecuencia de distintos comportamientos en función de la persona con la que el paciente interactúa. Por ejemplo, el uso de las funciones estándar prescritas para las enfermeras y asistentes, la utilización de los miembros de la familia del paciente o de sus amigos, se puede utilizar para obtener datos pertinentes al patrón de respuesta interpersonal habitual del paciente. Estas observaciones son especialmente útiles si en una entrevista posterior se le pide al paciente describir y discutir las sesiones observadas. Los enfrentamientos con las grabaciones para las comparaciones entre el informe de la paciente y la sesión actual como da fe el observador pueden proporcionar informaciónsobre la percepción del paciente de sí mismo y los demás, así como su conducta habitual hacia sus pares, figuras de autoridad, y otras personas importantes en su vida.

Excepto en el trabajo con niños o unidades familiares, se ha hecho un uso insuficiente del material obtenido a partir de otros informantes en las entrevistas sobre el paciente. Estos informes pueden ayudar al observador a reconocer los dominios de comportamiento en el que el informe del paciente se desvía de o está de acuerdo con las descripciones proporcionadas por los demás. Esta información también es útil para contrastar los informes del paciente sobre sus efectos presuntivos sobre otra persona con los efectos efectivos sobre persona. Si los problemas interpersonales del paciente se extienden a las áreas en las que los contactos sociales no están claramente definidos, las contribuciones de otros informantes son esenciales.

Debe tenerse en cuenta que los informes verbales de otros informantes pueden no ser más congruente con los hechos reales que los propios informes del paciente y deben ser igualmente relacionados a la propia credibilidad del informante. Si las figuras cruciales, tales como padres, cónyuges, empleadores pueden ser entrevistados, también proporcionarán al clínico un poco de información acerca de las personas con las que el paciente tiene interacciones repetidas y con las que los problemas interpersonales pueden haberse desarrollado.

La observación del comportamiento diario del paciente en el trabajo representa una excelente fuente de información, si se puede acceder a ella. Las observaciones del paciente por el clínico o su personal pueden ser preferibles a las descripciones de los compañeros o supervisores. Las observaciones del trabajo son especialmente importantes para los pacientes cuyas quejas incluyen dificultades en su actividad laboral diaria o que describen situaciones de trabajo como factores que contribuyen a su problema. Aunque un uso más libre de esta técnica puede verse obstaculizada por las actitudes culturales hacia el tratamiento psiquiátrico, tales observaciones pueden ser de libre acceso en situaciones de hospital o en situaciones de trabajo protegido. Con el uso de escalas de medición de la conducta u otros dispositivos de medición sencillos, breves muestras de los comportamientos de los pacientes en situaciones de trabajo pueden ser obtenidos por observadores mínimamente entrenados.

Al propio paciente se le puede pedir proporcionar muestras de su propia conducta mediante el uso de grabadoras de cinta para la grabación de los segmentos de las interacciones en su familia, en el trabajo, o en otras situaciones en su vida cotidiana. Un sistema de monitoreo de televisión para la conducta del paciente es una técnica excelente desde un punto de vista teórico , pero es muy engorroso y costoso. El uso de grabaciones para fines diagnósticos y terapéuticos ha sido reportado por algunos investigadores (Bach et al, 1963, Cameron, et al 1964 y Slack, 1960) La reproducción de las grabaciones y la grabación de las reacciones del paciente a la reproducción pueden utilizarse en las entrevistas para aclarar el comportamiento del paciente hacia los demás y su reacción a sí mismo como un estímulo social.

Los tests psicológicos representan problemas a resolver en condiciones de interacción específicas. Entre las pruebas de inteligencia altamente estandarizadas y las pruebas proyectivas ambiguas y no estructuradas yace una dimensión de la estructura a lo largo de la cual más y más la responsabilidad de proporcionar respuestas adecuadas recae en el paciente. En comparación con los procedimientos de la entrevista, la mayoría de las pruebas psicológicas proporcionan una relativamente alta estandarización de las condiciones de estímulo. Pero, además de las respuestas específicas dadas en las pruebas de inteligencia o proyectivas, estos tests también proporcionan una muestra conductual de la reacción del paciente a una situación problema en un entorno interpersonal relativamente estresante. Por lo tanto, las pruebas psicológicas pueden proporcionar no solamente en los resultados cuantitativos, sino que también pueden ser tratados como una experiencia de vida en miniatura, dando información sobre el comportamiento interpersonal del paciente y las variaciones de su comportamiento en función de la naturaleza de las condiciones de estímulo.

En esta sección hemos mencionado sólo algunas de las numerosas situaciones vitales que pueden ser evaluadas con el fin de proporcionar información sobre el paciente. Los criterios para su uso yacen en la economía, la accesibilidad para el clínico, y la relevancia para el problema del paciente. Mientras que es más conveniente para recoger los datos de un paciente en un consultorio, puede ser necesario que el clínico obtenga información de primera mano acerca de las condiciones reales en las que las el paciente vive y trabaja. Esa familiaridad se puede obtener ya sea mediante la utilización de informantes o por la entrada del médico en el hogar, la situación laboral o el entorno social en el que vive el paciente. Bajo todas estas condiciones, el médico es eficaz sólo si es posible para él mantener un rol no participante, objetivo y observante sin consecuencias adversas para el paciente o la relación terapéutica.

Los métodos de recogida de datos para un análisis funcional descritos aquí difieren de los enfoques psiquiátricos tradicionales sólo en que requieren la inclusión del campo de estímulo físico y social en el que el paciente funciona en realidad. Sólo una evaluación completa de las condiciones de vida y de trabajo del paciente y su estilo de vida permite una descripción de los problemas reales que el paciente enfrenta y la especificación de los pasos que deben tomar para alterar la situación problemática.

Resumen

La clasificación psiquiátrica actual falla en proporcionar una base satisfactoria para la comprensión y el tratamiento de la conducta desadaptativa. Los esquemas de diagnóstico que se utilizan actualmente se basan en la etiología, la descripción de los síntomas, o el pronóstico. Aunque cada uno de estos enfoques tiene una utilidad limitada, no hay ningún esquema unificado disponible que permita la predicción de respuesta al tratamiento o el futuro curso de la enfermedad a partir de la asignación de los pacientes a una categoría específica.

En este artículo se propone un enfoque analítico conductual que se basa en la teoría del aprendizaje contemporáneo, como alternativa a la asignación del paciente a una categoría diagnóstica convencional. Incluye el resumen de un esquema que puede servir como una guía para la recopilación de información y la formulación del problema, incluyendo las condiciones biológicas , sociales y de comportamiento que están determinando el comportamiento del paciente . Su objeto es la integración de la información sobre un paciente para la formulación de un plan de acción que pudiera modificar la conducta problemática del paciente. Se hace hincapié en las variables particulares que afectan al paciente individual en lugar de la determinación de la similitud de la historia del paciente o de sus síntomas con grupos patológicos conocidos. La última sección del documento se ocupa de métodos útiles para la recopilación de la información necesaria para completar un análisis de comportamiento de este tipo.

Este documento ha sido elaborado junto con la subvención de Investigación MH 0692103 de los Institutos Nacionales de Salud Mental, Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos.

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  • Ciencia

Entrenamiento cognitivo a través de juego de computadora para mejorar la salud

  • 21/05/2019
  • Maria Fernanda Alonso

¿Puede ser bueno para la salud jugar un juego de computadora? Pues, depende del juego: en un estudio (Forman et al., 2019) se utilizó esta vía para entrenar a los jugadores con el fin de que reduzcan el consumo de azúcar y que, de esa manera, pudieran bajar de peso y mejorar su salud.

Según una publicación de la Organización Mundial de la Salud sobre Ingesta de azúcares para adultos y niños (OMS | Ingesta de azúcares para adultos y niños, 2015), “la mala alimentación y la falta de ejercicio físico, se encuentran entre las causas más frecuentes de las enfermedades no transmisibles”, que son la principal causa de mortalidad (68% del total de muertes en todo el mundo), y también son factores de riesgo para la obesidad –un factor de riesgo independiente para muchas enfermedades no transmisibles. “Una ingesta elevada de azúcares libres es preocupante por su asociación con la mala calidad de la dieta, la obesidad y el riesgo de contraer enfermedades no transmisibles.” “Preocupa también la relación entre la ingesta de azúcares libres y la caries dental. Las enfermedades dentales son las enfermedades no transmisibles más prevalentes del mundo y, aunque en las últimas décadas se ha avanzado considerablemente en su prevención y tratamiento, persisten los problemas, que causan dolor, ansiedad, limitaciones funcionales (en particular asistencia a la escuela y rendimiento académico bajos en los niños) y desventajas sociales por la pérdida de dientes.”

Es por esto, y basada en diversas investigaciones científicas, que la OMS recomienda:

  • Una ingesta reducida de azúcares libres a lo largo de toda la vida.
  • Tanto en adultos como en niños, reducir la ingesta de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total (recomendación firme).
  • La OMS sugiere que se reduzca aún más la ingesta de azúcares libres a menos del 5% de la ingesta calórica total (recomendación condicional).

El estudio que comentamos al principio fue dirigido por el Doctor Evan Forman, profesor de psicología en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Drexel y también dirige el Centro para el peso, la alimentación y la ciencia del estilo de vida (Centro WELL) en Drexel.

Forman señaló que «el azúcar agregada es uno de los mayores culpables del exceso de calorías y también está asociada con varios riesgos para la salud, incluido el cáncer.» «Por estas razones, la eliminación del azúcar agregado de la dieta de una persona produce pérdida de peso y reduce el riesgo de enfermedad».

Como parte de su estudio, los investigadores desarrollaron y evaluaron un juego de «entrenamiento cerebral» dirigido a la parte del cerebro que inhibe los impulsos con la esperanza de que mejore la dieta, específicamente al disminuir el consumo de alimentos dulces.

«Los juegos de ‘entrenamiento cognitivo’, o ‘cerebral’ cerebro «, se han utilizado para ayudar a las personas a reducir los hábitos poco saludables, como fumar», dijo Forman. «También estábamos viendo resultados positivos de los laboratorios que usan programas de entrenamiento en computadoras».

De acuerdo con Forman, esta investigación es la primera en examinar el impacto de este tipo de «entrenamiento de control inhibitorio altamente personalizado y/o gamificado» en la pérdida de peso usando entrenamientos repetidos en el hogar.

El grupo de Forman conceptualizó un juego basado en el entrenamiento cognitivo y trabajó con Michael Wagner, profesor y jefe del departamento de Medios Digitales de la Escuela de Artes y Diseño de Medios Westphal de Drexel, y con un grupo de estudiantes de medios digitales para desarrollarlo en base a un juego de computadora, llamado «Dieta DASH», para los propósitos del estudio.

El juego personalizó automáticamente el entrenamiento para centrarse en los dulces que cada participante solía comer y ajustó la dificultad según lo bien que estaban resistiendo la tentación de los dulces.

El ensayo asignó al azar a 109 participantes que tenían sobrepeso y comían dulces. Los participantes asistieron a un taller antes de comenzar el juego para ayudarles a comprender por qué el azúcar es perjudicial para su salud y para aprender qué alimentos deben evitarse y los métodos para hacerlo.

Jugar el juego les ayudó a perder hasta el 3.1 % de su peso durante ocho semanas

«El taller ayudó a darles a los participantes estrategias para seguir una dieta sin azúcar. Sin embargo, planteamos la hipótesis de que los participantes necesitarían una herramienta adicional para ayudar a controlar los antojos de dulces», dijo Forman. «Los entrenamientos diarios podrían hacer o deshacer la capacidad de una persona para seguir la dieta sin azúcar agregada. Fortalecen la parte de su cerebro para que no reaccione al impulso de los dulces».

Luego, los participantes jugaron el juego en una computadora por unos minutos cada día durante seis semanas y luego otra vez una vez por semana durante dos semanas.

En el juego, los jugadores se mueven lo más rápidamente posible a través de una tienda de comestibles con el objetivo de colocar los alimentos correctos (alimentos saludables) en un carrito de compras, mientras se abstienen de elegir los alimentos incorrectos (su dulce preferido). Los puntos fueron otorgados por artículos correctos colocados en carros.

Para más de la mitad de los participantes, quienes mostraron mayores preferencias hacia los dulces, jugar el juego les ayudó a perder hasta el 3.1 % de su peso corporal durante ocho semanas. Los participantes también indicaron que encontraron la capacitación diaria satisfactoria, que se convirtió en parte de su rutina diaria y que deseaban continuar con el entrenamiento si estuvieran disponibles.

«Los hallazgos del estudio ofrecen apoyo calificado para el uso de un entrenamiento cognitivo computarizado para facilitar la pérdida de peso», dijo Forman.

El estudio también dispuso al azar si los participantes recibieron una versión altamente gamificada (gráficos y sonidos mejorados) o una versión menos gamificada del entrenamiento. Si bien la diferencia entre el nivel de gamificación no importó, en general, si los participantes redujeron el consumo de azúcar y perdieron peso, sí encontraron que los pocos hombres en el estudio reaccionaron mejor a la versión altamente gamificada que las mujeres. El Centro WELL ahora está llevando a cabo una nueva prueba con la versión altamente gamificada de este entrenamiento específicamente para hombres, y está reclutando activamente participantes.

Referencia del estudio:

Forman, E. M., Manasse, S. M., Dallal, D. H., Crochiere, R. J., Loyka, C. M., Butryn, M. L., … Houben, K. (2019). Computerized neurocognitive training for improving dietary health and facilitating weight loss. Journal of Behavioral Medicine. https://doi.org/10.1007/s10865-019-00024-5

OMS | Ingesta de azúcares para adultos y niños. (2015). Retrieved from https://www.who.int/nutrition/publications/guidelines/sugars_intake/es/

Fuente: Science Daily

  • Ciencia

Hallan fuerte vínculo entre la depresión y el mayor uso de medio digitales en adolescentes chinos

  • 21/05/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Un nuevo estudio (Zhang et al. 2019), encontró que tienen altas probabilidades de experimentar depresión, y están en riesgo, aquellos adolescentes chinos que dedican más tiempo a realizar actividades que involucran pantallas (como mirar TV o navegar en la web), y menos tiempo a actividades sin pantallas, incluyendo la actividad física. La investigación también halló mayor asociación con la depresión en las niñas, sobre los niños, a medida que el uso de nuevos medios digitales crece en todo el país.

Globalmente, Internet se ha convertido en una parte integral de la vida con las redes sociales que representan una parte considerable de ese uso. Podemos preguntarnos, incluso, si el servicio de Internet debe integrar actualmente lo que se conoce como la Canasta Básica Total, es decir el conjunto de necesidades tanto alimentarias como de bienes y servicios consideradas esenciales (éste concepto se utiliza para determinar la incidencia de la pobreza, analizando la proporción de hogares cuyo ingreso no supera el valor de la Canasta Básica Total).

En 2016, más de dos mil millones de personas utilizaron medios digitales en todo el mundo, y se prevé que aumentarán a casi tres mil millones en 2020. El número de usuarios de medios digitales en China también ha aumentado rápidamente. Estudios anteriores informaron que los problemas de conducta, los síntomas depresivos y el suicidio en casi todos los países desarrollados se han intensificado desde la Segunda Guerra Mundial.

El doctor Jie Zhang, investigador principal del estudio, miembro de la Universidad Central de Finanzas y Economía, de Beijing, China y de la Universidad Estatal de Búfalo en Nueva York, EE. UU, señaló las grandes posibilidades que ofrecen los medios digitales a la hora de consumir entretenimiento, comprar, reservar viajes, buscar información e incluso comunicarse; posibilidades que también son aprovechadas por los adolescentes; y resaltó que esto ha cambiada profundamente la vida moderna del ciudadano chino promedio.

«Sin embargo, el acceso a estos medios digitales puede tener resultados perjudiciales, como la distracción en el trabajo o la escuela, la difusión de información falsa sobre las personas, el bullying online (ciberacoso) y la reducción de las interacciones sociales cara a cara, todo lo cual puede llevar a la ansiedad, la depresión y el suicidio,» manifestó Jie Zhang.

En China, los adolescentes se enfrentan a graves dificultades psicológicas. La evidencia reciente muestra que la prevalencia de síntomas depresivos entre los estudiantes chinos varía de 11.7 % a 22.9%, lo que representa una preocupación importante para la salud pública, dado el vínculo establecido entre la depresión y el suicidio en China.

Los investigadores diseñaron un estudio transversal para evaluar la asociación entre los nuevos medios digitales y los síntomas depresivos en una muestra representativa de adolescentes chinos. Encuestaron a más de 16.000 adolescentes chinos de 12 a 18 años de edad utilizando datos de la Encuesta de Panel de Educación de China 2013-2014 (CEPS). El primer objetivo fue investigar los factores que podrían afectar la depresión, comparando específicamente el tiempo de pantalla tradicional (ver la televisión); tiempo de pantalla de medios digitales (online); tiempo fuera de la pantalla (deportes, ejercicio, lectura y actividades culturales); y experimentar síntomas depresivos en adolescentes. El estudio también examinó la posible influencia, en los síntomas depresivos, del género, el nivel de grado en la escuela, la ciudad natal, el número de hijos en la familia y el estado socioeconómico. El segundo objetivo era comparar asociaciones entre diferentes grupos económicos.

Los nuevos medios digitales, si no se administran adecuadamente, crean peligros para la salud pública en los adolescentes

Los investigadores descubrieron que un mayor tiempo de pantalla en el consumo de medios está relacionado con la depresión entre los adolescentes chinos, aunque el tiempo de pantalla online es un predictor más fuerte. El presente estudio también mostró que los medios digitales tenían un mayor impacto en la depresión entre las niñas, lo que es consistente con la evidencia de una mayor depresión y suicidio entre las mujeres en comparación con los hombres en China.

El área occidental menos desarrollada económicamente de China mostró el vínculo más fuerte entre los medios digitales y la depresión, aunque esta asociación aún era significativa en todas las regiones económicas. La influencia del tiempo de pantalla tradicional fue más inconsistente dentro del grupo estudiado, ya que el tiempo de televisión predijo la depresión solo en el área oriental y el control de televisión parental laxo amortiguó la depresión solo en las áreas oriental y occidental. Además, el presente estudio destaca que pasar tiempo sin pantallas puede disminuir la depresión, aunque la naturaleza exacta y la fuerza de esta relación varían según las regiones económicas.

«Los nuevos medios digitales, si no se administran adecuadamente, crean peligros para la salud pública en los adolescentes», comentó el Dr. Zhang. Quien a su vez puso de manifiesto que debido a que “existen numerosas y significativas diferencias en la economía, la cultura y la educación entre China y los países occidentales, así como claras diferencias en la depresión de los adolescentes y el comportamiento suicida; puede que, por estos motivos, no sea apropiado hacer inferencias sobre cómo los medios digitales impactan los resultados negativos entre adolescentes chinos de estudios que utilizan muestras de países occidentales.

«Sin embargo, nuestro estudio se puede utilizar para advertir a los adolescentes chinos para que reduzcan el tiempo que dedican a los medios digitales y aconsejarles que dediquen más tiempo a actividades fuera de la pantalla, como actividades al aire libre y comunicación cara a cara.»

Se espera que los resultados de este estudio contribuyan a reducir los síntomas depresivos en adolescentes chinos.

Referencia del estudio:

Jie Zhang, Hang Hu, Dwight Hennessy, Sibo Zhao, Yiwen Zhang. Digital media and depressive symptoms among Chinese adolescents: A cross-sectional study. Heliyon, 2019; 5 (5): e01554 DOI: 10.1016/j.heliyon.2019.e01554

Fuente: Science Daily

  • Ciencia

Esquizofrenia: Compuesto del brote de brócoli podría restaurar desequilibrio en la química cerebral

  • 20/05/2019
  • Alejandra Alonso

Investigadores de Johns Hopkings Medicine han realizado una serie de estudios donde caracterizan el desequilibrio químico en el cerebro de personas con esquizofrenia, relacionado al glutamato. Sin embargo, también encontraron una forma de ajustar los niveles utilizando un compuesto derivado de los brotes de brócoli.

La esquizofrenia es uno de los trastornos mentales más discapacitantes. Las drogas que se utilizan como tratamiento no funcionan con igual efectividad para todos los pacientes. Adicionalmente, pueden causar efectos secundarios indeseables como: problemas metabólicos, mayor riesgo cardiovascular, movimientos involuntarios, intranquilidad y rigidez.

Estudio 1

En una primera investigación los científicos buscaron diferencias en el metabolismo cerebral entre personas con esquizofrenia e individuos saludables que sirvieron de grupo control.

Reclutaron en total a 81 participantes que se presentaron al Centro de Esquizofrenia del Johns Hopkins, entre los 24 meses posteriores a su primer episodio psicótico y 91 personas en el grupo control. En promedio tenían 22 años y el 58% de ellos eran hombres.

Se utilizó un imán poderoso para medir y comparar 5 áreas cerebrales entre ambos grupos. Los datos de la espectroscopía de resonancia magnética identificaron metabolismos químicos y sus cantidades.

En promedio había un 4% de niveles significativamente bajos de glutamato en la corteza cinculada anterior del cerebro de personas con psicosis, comparadas con el grupo control.

El glutamato es conocido por su rol de mensajero entre las células cerebrales y se le ha vinculado con la depresión y la esquizofrenia.

Los investigadores también encontraron una reducción significativa del 3% de glutatión, en la corteza cingulada anterior y un 8% en el tálamo. El glutatión está hecho de moléculas más pequeñas, siendo una de ellas el glutamato.

Los autores se preguntan si el cerebro utiliza el glutatión como una forma de crear reservas extra de glutamato y si, utilizando drogas, podrían cambiar el balance para liberar glutamato cuando hace falta o guardarlo en las reservas cuando hay demasiado.

Estudio 2

El equipo de investigadores utilizó la droga L-Buthionine sulfoximine en células cerebrales de ratas para bloquear una enzima que convierte el glutamato en glutatión, permitiéndole ser utilizado.

Ellos observaron que dichas células estaban más activas, enviando más mensajes a las otras células cerebrales (un patrón parecido al visto en cerebros de personas con esquizofrenia).

Para probar si podían hacer que el glutamato fuera almacenado en forma de glutatión, utilizaron el químico sulforafano (encontrado en brotes de brócoli) ya que se sabe que activa un gen que aumenta la cantidad de enzimas las cuales, a su vez, unen al glutamato con otras moléculas y forman glutatión.

Al tratar a las células cerebrales de las ratas con sulforafano, su actividad disminuyó y se enviaron menos mensajes.

Estudio 3

En una última investigación, el grupo de científicos indagó sobre si el sulforafano podría cambiar los niveles de glutatión en personas saludables. De esta manera se podría considerar como una estrategia eventual para personas con trastornos mentales.

Para eso se reclutaron 9 voluntarios sanos que tomaron dos cápsulas con 100 micromoles diarios de sulforafano, en forma de extracto de brote de brócoli, por 7 días. Los voluntarios reportaron algunos gases o molestias estomacales al tomarlas con el estómago vacío, pero en general se toleraba bien.

Se volvió a utilizar la espectroscopía de resonancia magnética para monitorear niveles de glutatión en 3 regiones cerebrales antes y después de empezar a consumir las cápsulas.

Luego de 7 días, observaron un aumento del 30% de los niveles de glutatión en el cerebro.

Conclusiones

Estos hallazgos se suman a los que sugieren que el glutamato tiene un rol en la esquizofrenia.

Además parecería que el sulforafano podría aumentar las reservas de glutamato y afectar cómo se transmiten los mensajes entre células cerebrales, favoreciendo a las personas con esquizofrenia.

Además, los autores esperan que futuras investigaciones puedan mostrar que el sulforafano es un suplemento seguro para dar a las personas en riesgo de desarrollar esquizofrenia, como prevención o bien para retrasar el comienzo de los síntomas.

Aviso: Los investigadores advierten que sus estudios no justifican ni demuestran el valor de utilizar los suplementos de sulforafano disponibles en el mercado para tratar o prevenir la esquizofrenia. Se recomienda a los pacientes consultar a su médico antes de probar cualquier suplemento.

Referencias de los estudios originales:

Anna M. Wang, Subechhya Pradhan, Jennifer M. Coughlin, Aditi Trivedi, Samantha L. DuBois, Jeffrey L. Crawford, Thomas W. Sedlak, Fredrick C. Nucifora, Gerald Nestadt, Leslie G. Nucifora, David J. Schretlen, Akira Sawa, Peter B. Barker. Assessing Brain Metabolism With 7-T Proton Magnetic Resonance Spectroscopy in Patients With First-Episode Psychosis. JAMA Psychiatry, 2019; 76 (3): 314 DOI: 10.1001/jamapsychiatry.2018.3637

Thomas W. Sedlak, Bindu D. Paul, Gregory M. Parker, Lynda D. Hester, Adele M. Snowman, Yu Taniguchi, Atsushi Kamiya, Solomon H. Snyder, Akira Sawa. The glutathione cycle shapes synaptic glutamate activity. Proceedings of the National Academy of Sciences, 2019; 116 (7): 2701 DOI: 10.1073/pnas.1817885116

Thomas W. Sedlak, Leslie G. Nucifora, Minori Koga, Lindsay S. Shaffer, Cecilia Higgs, Teppei Tanaka, Anna M. Wang, Jennifer M. Coughlin, Peter B. Barker, Jed W. Fahey, Akira Sawa. Sulforaphane Augments Glutathione and Influences Brain Metabolites in Human Subjects: A Clinical Pilot Study. Molecular Neuropsychiatry, 2017; 3 (4): 214 DOI: 10.1159/000487639

Fuente: ScienceDaily

  • Análisis
  • Ciencia

¿Por qué es más difícil el diagnóstico de autismo en las mujeres?

  • 20/05/2019
  • Caren Paola Rodríguez Rangel

Los trastornos del espectro autista (TEA) son desórdenes del neurodesarrollo que se manifiestan generalmente desde la primera infancia y se caracterizan por déficits persistentes en la comunicación y en la interacción social en diversos contextos, conductas e intereses repetitivos y restringidos, acompañado de reacción inusual ante estímulos sensoriales (DSM V-APA 2013). La prevalencia del autismo ha aumentado significativamente en los últimos años, estimándose según datos recientes del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, que 1 de cada 59 niños tiene un TEA.

Dentro del espectro de autismo desde la última modificación realizada a los criterios diagnósticos en el DSM V-APA 2013 se ha hecho hincapié en el continuo de heterogeneidad tanto en la presentación clínica de los síntomas como en el perfil neurocognitivo de cada una de las personas (Kirkovski, Enticott, & Fitzgerald, 2013 ; Lai et al., 2015 ) para definir el grado de apoyos de manera individualizada. Dentro de este continuo, las personas con autismo de alto funcionamiento cursan con buen rendimiento cognitivo, adecuado desarrollo de lenguaje verbal, evidencian un mayor nivel de funcionalidad (Mendoza & Muñoz, 2005) y manifiestan más interés y motivación hacia las relaciones sociales, aunque con dificultad en la comprensión de estas (Wing, 1981) debido al déficit en cognición social característico del TEA. Respecto a la heterogeneidad dentro del espectro se ha indagado con mayor profundidad en el último tiempo sobre las diferencias existentes entre hombres y mujeres con TEA (Ruggieri & Arberas, 2016; Montagut, Mas, Fernández & Pastor, 2018; Russell, Steer, Golding, 2011; Puig, 2016).

Diagnóstico de TEA

Teniendo en cuenta la diversidad que se presenta dentro del TEA, se ha evidenciado que reciben el diagnóstico durante la primera infancia quienes presentan síntomas severos de autismo con discapacidad intelectual asociada, reacciones anormales frente a estímulos sensoriales que intervienen significativamente en el funcionamiento y/o déficits en el lenguaje que alteran el desarrollo típico de la comunicación durante los primeros años de vida. Así mismo, aquellos que pierden habilidades de comunicación social ya adquiridas (Shattuck, Durkin, Maenner, 2009).

Sesgos en el Diagnóstico de TEA en mujeres sin DI

El sesgo de género en la identificación de los rasgos de TEA se presume por la gran prevalencia de diagnósticos de TEA en varones. El documentado infradiagnóstico en la bibliografía de mujeres con TEA sin DI, y en los aportes de muchos clínicos sobre adolescentes y mujeres adultas que cumplen con los criterios diagnósticos de TEA y fueron diagnosticadas bajo otro trastorno que no explica sus dificultades de adaptación y grado de disfuncionalidad.

Otro factor que puede influir sobre el sesgo a la hora del diagnóstico tiene que ver con las creencias culturales sobre cómo se deben relacionar las niñas: se considera que generalmente son más tímidas que los varones, presentan un juego más tranquilo, tienen intereses que exploran a profundidad y generan colecciones, etc., por lo cual estas conductas no llaman la atención. Al contrario, ha contribuido a que las niñas con rasgos autistas y potencialmente diagnosticables pasen desapercibidas para los profesionales porque cumplen estas expectativas socio-culturales, generando que la edad promedio de detección de las mujeres sea más tardía (Kirkovski et al., 2013 ; Lai et al., 2015 ), aun cuando presenten niveles similares de características autistas en comparación con los hombres (Begeer et al., 2013). Presumiblemente las mujeres precisan evidenciar mayor gravedad en síntomas cognitivos y conductuales para recibir tempranamente diagnóstico clínico de autismo. De lo contrario, será recién cuando las demandas ambientales superen sus recursos de afrontamiento que aparecerán manifestaciones significativas para la clínica (Rynkiewicz et al., 2016).

Mujeres sin DI dentro del espectro TEA

Mucho se ha documentado sobre la gran carga mental que se requiere en la socialización de las mujeres. Las relaciones de los adolescentes tienden a ser complejas y las demandas sociales aumentan rápidamente, predominando un sin número de interacciones no verbales, entre ellas: intercambio de miradas comunicativas, uso de gestos, exclamaciones, ironías, chismes, rumores (Lai & Baron-Cohen, 2015) que incluso llegan hasta situaciones de acoso y abuso, generando grandes demandas de cognición social para poder comprender las interacciones y participar de ellas. En consecuencia, las dificultades sociales en las mujeres con TEA se hacen más evidentes a medida que van creciendo porque aumentan las demandas.

Siguiendo lo expuesto en un apartado anterior, las interacciones sociales femeninas comúnmente giran en torno al intercambio de emociones, pensamientos y deseos, con lo cual requiere de habilidades sociales más complejas. Para las mujeres con TEA sin DI esto es muy difícil de comprender, difícil de imaginar una lectura del mundo desde la perspectiva del otro en el mismo momento en el que suceden (Baron-Cohen & Wheelwright, 2004), lo cual contribuye al aislamiento social y aparición de problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad en comparación con los hombres, ya que las mujeres parecen tener una trayectoria social con mayores demandas (Bishop et al., 2016).

Camuflaje

Diferentes estudios y bibliografías consultadas dentro de esta revisión acerca del subdiagnóstico de TEA en mujeres con DI refieren dentro de sus hallazgos que las mujeres tienen una presentación clínica de los síntomas diferente a la de los hombres. Se evidencia que muchas de ellas pueden presentar contacto visual, mantener una conversación recíproca con su interlocutor, lograr ajustar su comportamiento a algunas situaciones sociales aprendidas y exponer comportamientos no verbales que van en concordancia con el lenguaje verbal (Head, McGillivray & Stokes, 2014). A su vez Lai & Baron-Cohen (2015), en su primer estudio de operacionalización del camuflaje señalan: “el camuflaje se puede conceptualizar como el uso de comportamientos comunicativos sociales aprendidos (por ejemplo, imitación, gestos y habilidades de conversación) para enmascarar las dificultades subyacentes relacionadas con el autismo. Las mujeres con autismo tienden a emplear más camuflaje que los hombres con autismo. Esta habilidad es probablemente apoyada por la habilidad verbal y la función ejecutiva…Los ejemplos de camuflaje incluyen hacer contacto visual durante la conversación, usar frases aprendidas o bromas preparadas en la conversación, imitar el comportamiento social de otros, imitar expresiones faciales o gestos y aprender y seguir guiones sociales”.

Lo anterior coincide con lo referido por reconocidos clínicos reconocidos e investigadores, quienes han descrito al camuflaje como un fenómeno importante a tener en cuenta durante la evaluación diagnóstica de TEA en mujeres con alto rendimiento cognitivo ya que, si no se contempla este aspecto, pueden ser subdiagnosticadas (Lai et al., 2017).

En “An investigation of the female camouflage effect in autism using a computerized ADOS-2 and a test of sex/gender differences, 2016” se encontró mayor predominancia de camuflaje en mujeres que en hombres con autismo, lo cual correlaciona con hallazgos en puntajes de ADOS y ADI-R infantil en hombres y mujeres por separado ( Lai et al., 2011 ).

También se registran las diferencias en las conductas de camuflajes entre hombres y mujeres con TEA sin DI (Attwood, 2006 ; Gould & Ashton-Smith, 2011; Kopp & Gillberg, 1992; Lai et al., 2015 ; Marshall, 2015). Las mujeres tenían interacciones sociales de mejor calidad que los hombres, pueden presentar como interés restringido la socialización, presentan menos comportamientos estereotipados, repetitivos y restringidos o que son intereses socialmente aceptados según el rol de género (Billstedt et al.,2007). Pueden tener conversación memorística de frases e imitación de estilos de comunicación para adaptarse a diferentes contextos intentando pasar desapercibidas y evidencian tener conciencia sobre cómo ocultar sus diferencias (Dworzynski, Ronald, Bolton & Happé, 2012).

Finalmente, se ha descrito que el camuflaje tiene un alto costo para las mujeres con TEA sin DI. Se ha reportado que las estrategias de enmascaramiento requieren un gran esfuerzo cognitivo, generan una sobrecarga emocional, aumentan las respuestas de estrés resultando agotadoras para la persona y las hacen más vulnerable a cuadros de ansiedad y depresión comórbidos (Gould & Ashton Smith, 2011; Attwood, 2007 ; Boyd, Odom, Humphreys & Sam, 2011 ; Lai et al., 2011; Simone, 2010; Willey, 1999 ; Williams, 1992 ).

Conclusión

La presente revisión bibliográfica pone de manifiesto las distintas variables intervinientes en el subdiagnóstico de autismo en mujeres con altas capacidades, evidenciando que pueden mirar a los ojos y participar en una conversación como parte de estrategias de camuflaje de las características de autismo. Esto ocasiona que pasen desapercibidas ante la mirada clínica y se priven de una intervención temprana hasta que las demandas del ambiente superen sus recursos de afrontamiento. A su vez, la invisibilidad también ocasiona que aumente su vulnerabilidad frente a comorbilidad psiquiátrica de ansiedad o depresión, debido a la sobrecarga que les representa enmascarar sus síntomas, por la conciencia de ser distinto y/o por sufrir aislamiento.

Así mismo, se indican a lo largo del artículo las diferencias encontradas entre hombres y mujeres con TEA sin DI, en relación con la edad en que reciben el diagnóstico y el reconocimiento temprano de sus necesidades específicas para brindar el apoyo necesario.

Al realizar un diagnóstico se deben considerar las diferencias entre hombres y mujeres con altas capacidades cognitivas y sospechas de autismo; mayor conocimiento sobre las características de presentación clínica del autismo en mujeres sin DI, aumento de la representación de mujeres en las muestras de investigación y visibilización del sesgo cultural en cuanto al rol género de ser mujer para que esto no demore los diagnósticos.

Referencias bibliográficas:

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  • Simone, R. (2010) Aspergirls: Empowering Females with Asperger Syndrome. London: Jessica Kingsley Publishers.
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  • Wing, L. (1981) Sex ratios in early childhood autism and related conditions. Psychiatry Research, 5 (2), 129–13. https://doi.org/10.1016/0165-1781(81)90043-3
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Psicometricas.mx, una poderosa herramienta para un reclutamiento de personal exitoso

  • 20/05/2019
  • Equipo de Redacción

Las entrevistas personales siempre han sido una parte esencial de cualquier proceso de selección y posterior contratación en las compañías u organizaciones. Pero ahora existen nuevas alternativas que ofrecen una comprensión más profunda de los candidatos, mostrándote realmente lo que necesitas y no lo que el postulante quiere que veas. Así es como cada vez más, los reclutadores recurren al empleo de pruebas psicométricas como Psicometricas.mx.

¿A qué se debe el auge de las pruebas psicométricas?

La creciente popularidad de este tipo de test psicométricos se basa en que se encargan de ofrecerle a los empleadores una evaluación más objetiva de los candidatos.

Un proceso de entrevista puede ser bastante subjetivo y, aunque los empleadores normalmente avalúan las habilidades con experiencia y precisión, pueden dejar mucho que desear con respecto a los valores alineados.

Existen algunos debates sobre el valor de las pruebas psicométricas, pues quienes las utilizan creen que ofrecen una visión más objetiva del carácter, las fortalezas, las debilidades y el estilo de trabajo del candidato. Sin embargo, hay quienes piensan que estas pruebas no son precisamente objetivas ya que el comportamiento humano no es un factor que puede predecirse con un conjunto de preguntas.

Tradicionalmente, estas prueban han sido adaptadas a lo clásico, es decir, un bolígrafo y un papel con preguntas de opción múltiple, pero cada vez más compañías se están moviendo al ámbito digital, permitiendo la integración rápida y fácil de una prueba psicométrica en cualquier etapa del proceso de contratación.

Ahora bien, no es un secreto para nadie que vivimos en una sociedad sumamente competitiva, donde necesitarás de los mejores empleados para potenciar y mejorar los productos y servicios que ofrece tu compañía.

Usar una herramienta tan funcional como Psicometricas.mx significara un cambio radical que te diferenciara de las opciones de reclutamiento antiguas que ya se encuentran obsoletas.

¿Para qué usar la información de una prueba psicométrica?

El objetivo de un proceso de selección es encontrar candidatos superiores en lugar de promedios, y como resultado, un proceso de evaluación más sólido a través de un equipo de alto rendimiento.

Usando la información de las pruebas psicométricas tienes la opción de analizar a tus candidatos o empleados, su posible actuación en una determinada actividad, sus posibles actitudes, sus desenvolvimientos en equipo y en trabajos organizativos.

Además, con la información que obtengas de estas pruebas, la creación de enlaces en la gestión del rendimiento del individuo y con base en sus necesidades de desarrollo, entrenamiento y capacitación serán una tarea sencilla.

No temas al momento de explorar nuevos horizontes y conseguir empleados que están en óptimas condiciones para tu compañía. Precisamente, para que lo logres, es que existe Psicometricas.mx.

Agradecemos a Psicométricas, nuestro sponsor exclusivo de la semana. 

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