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Psicología humana en tiempos de máquinas 💞

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  • Ciencia

La sangre de bebés humanos hace que el cerebro de ratones viejos rejuvenezca, según estudio

  • 21/04/2017
  • Rita Arosemena P.

Ya se había publicado antes una investigación según la cual la sangre de adolescentes humanos podría impulsar el rejuvenecimiento de la memoria y la cognición en ratones de edad avanzada, probablemente debido a los componentes que presenta el plasma sanguíneo. Ahora, el tema va un poco más allá para enfocarse en la sangre de bebés humanos y sus efectos como componente anti-envejecimiento.

Expertos de la Universidad de Stanford (California) llevaron a cabo un estudio mediante recolección de muestras de sangre a seres humanos de tres etapas de vida distintas: bebés, jóvenes con un promedio de 22 años y personas adultas con un promedio de 66 años. Luego, inyectaron el plasma de los participantes en ratones con un promedio en edad humana de 50 años.

Los resultados, según describe «New Scientist», fueron más dramáticos al recibir los ratones plasma del cordón umbilical de los bebés. Comenzaron a mejorar su capacidad de aprendizaje y memoria, ya que la actividad en la zona del hipocampo se elevó considerablemente.

En cambio, los ratones que recibieron plasma de humanos jóvenes mostraron mejorías más modestas, mientras que aquellos que recibieron plasma de humanos adultos no presentaron mejorías. Para los investigadores, esto sugiere que el plasma humano pierde gradualmente su potencial como componente para el rejuvenecimiento a medida que pasan los años.

Proteína TIMP2: ¿la fuente de la juventud?

De acuerdo con el encargado del estudio, Joseph Castellano, se encontró que el cordón umbilical de los bebés posee mayores cantidades de proteína TIMP2, una propiedad que va disminuyendo con la edad. Esta, piensan los investigadores, podría ser la causa por la cual el plasma de los bebés y humanos más jóvenes presenta componentes anti-envejecimiento.

De hecho, inyectar a ratones viejos con TIMP2 restauró su habilidad para hacer nidos, algo que los ratones de edad avanzada pierden la capacidad de realizar.

Para comprobar esta hipótesis, el equipo inyectó un grupo de ratones con plasma de cordón umbilical al cual se le había extraído la proteína TIMP2. Se verificó que los animales no presentaron en este caso mejoras cognitivas.

Aunque el mecanismo de función de la proteína TIMP2 no se conoce aún lo suficiente, se sabe que tiene el efecto de inhibir un grupo de enzimas llamadas matrix metalloproteínas, algunas de las cuales se vinculan con el desarrollo del Alzheimer.

Esto lleva a los investigadores a creer que esta proteína podría ser, de hecho, una gran oportunidad como tratamiento novedoso para el tratamiento de la degeneración cognitiva relacionada con el Alzheimer. Desde luego, primero es necesario descifrar lo que la TIMP2 hace en el hipocampo, tal y como sugiere Colin Masters de la Universidad de Melbourne (Australia), lo cual podría suponer aún «un largo camino antes de demostrar que hay un potencial terapéutico». 

Fuentes: New Scientist | Nature

  • Artículos de opinión (Op-ed)

9 razones por las que debes elegir otra carrera profesional

  • 20/04/2017
  • Edith Gómez
Carrera universitaria

Existen estudios que indican que al menos un 40% de la población universitaria no está seguro con la decisión que ha tomado en su nuevo rumbo académico. Es muy común que haya llegado el momento en que te preguntes si eres parte de este porcentaje o si has comenzado a sentir que hay grandes señales que indican que debes renunciar y elegir otro camino.

Te recomiendo que analices si quieres cambiar de carrera antes de terminar con un título universitario, ya que sino perderás tiempo y esto provocará inconformidad e infelicidad en el futuro. Está bien cometer errores siempre y cuando sepamos cómo arreglarlos.

Escoger la carrera equivocada es algo que ocurre en la vida, no debes sentirte mal por eso. Pasamos toda nuestra vida descubriendo quienes somos, tener dudas es algo que te ayudará a tomar las decisiones correctas en el camino al éxito.

Aquí te dejamos 9 razones con la que podrías sentirte identificado.

1.- No escogiste tu carrera
Esto sucede muchas veces por distintas razones. Problemas familiares, dificultades económicas, falta de orientación o la más común, por dejar que otros escogiesen que era lo mejor para ti llevándote al extremo opuesto de tus sueños.

2.- Coincidiste con tiempos malos

Esto hace mención a la frase “víctima de la situación”. Puede que en un mal momento de tu vida se te presentara lo que llamamos “bote salvavidas”. Una beca, una oportunidad que no podías dejar pasar pues lo que de verdad querías estaba muy lejos de ser real o en ese momento parecía imposible. Entonces te embarcaste en una carrera que no te gustaba, pero que era “necesaria”.

3.- Te cuesta mucho cumplir con tus deberes
Si no lo amas, no lo hagas. El cansancio es algo que llega a la vida del estudiante universitario en cualquier momento. Las carreras universitarias exigen ciertos sacrificios y se te presentarán temas bastantes difíciles a lo largo de ella, pero cuando sientes que aquello que estudias no te emociona, no te interesa y es más una obligación que un placer, es hora de cambiar las cosas.

4.- Sigues pensando en aquello que pudo ser
Soñar despierto es una clara señal de una latente necesidad de cambiar de rumbo. No es algo normal estudiar ingeniería e imaginar que interesante habría sido poder ir a una escuela de arte o viceversa. Si tienes dudas, lo más sensato es tomar una pausa y pensar que es lo que de verdad quieres antes de avanzar más.

5.- El amor al dinero
Está bien esperar ganar dinero con tu profesión, pero esto no debe ser lo que principalmente te motive a estudiar en la universidad. A la larga puede resultar que hiciste un buen capital con lo que estudiaste, pero odias tu trabajo. O puedes encontrar el trabajo de tus sueños al escoger aquello que te apasiona.

6.- El miedo a no dar la talla
Muchos compositores, escritores, pintores o artistas tienden a escoger carreras universitarias contrarias a su vocación por miedo a no cumplir las expectativas de las personas con las que conviven a diario. Pudo ocurrir que preferiste complacer a mamá y papá que a ti mismo.

7.- Es mejor irse por lo seguro
También se le conoce como miedo al fracaso. Lo que querías estudiar era muy largo, muy difícil o con un campo laboral muy bajo en donde vives, así que decidiste irte por algo más básico y no arriesgarte a no poder con el reto que suponía seguir tus sueños. Esto hará que tarde o temprano, tus deseos y vocación te lleven la contraria en tu trabajo.

8.- Me moriré de hambre
Debemos aprender a ver más allá de nuestras fronteras. Lo que nos gusta a veces es difícil de alcanzar, pero no imposible. Que no consigas trabajo a la primera después de graduarte es algo que probablemente experimentes en cualquier carrera, haber escogido una carrera con más posibilidad de contratación no te exenta de esto. Puedes probar trabajos que pagan bien sin experiencia previa, mientras estudias lo que de verdad te sientes llamado a ejercer.

9.- No todos nacemos para ir a la universidad
Es tan claro como se lee. Existen carreras universitarias para casi todo lo que nos gusta, pero esto no significa que nuestra felicidad esté en una de ellas. Tu verdadera vocación puede estar muy lejos de aquello que has decidido ser por alguna de las razones que te hemos mostrado. Estudiar te ayuda a superarte y a abrirte puertas al éxito, pero un estudiante que no ama lo que hace será en un futuro un profesional mediocre.

Espero que estas razones te ayuden a darte cuenta de que tomar una decisión errónea a la hora de elegir una carrera no es tan malo como creías. Piensa que todos los errores se pueden arreglar si buscas la forma correcta de hacerlo.

Es una tarea difícil conocerse a uno mismo, incluso alguno se pasa toda una vida descubriéndolo. Pero si tú tienes la suerte de llegar a la conclusión de que en un futuro no vas a ser feliz con esa profesión que elegiste, sigue tu instinto y lucha por lo que realmente te apasiona y te gusta. Es tu oportunidad, no la dejes escapar. Tu felicidad depende de ello.

Imagen: Estudiante preocupada en Shutterstock

  • Ciencia

Educación Sexual Integral: Prospectivas y perspectivas

  • 20/04/2017
  • Fiorilli Fernando

A partir de la sanción de las leyes de Protección Integral de los derechos de las Niñas, los Niños y Adolescentes (26.061), del Programa Nacional de Educación Sexual Integral (26.150) y la ley de “Educación Nacional” (26.206) se normativiza que la Educación Sexual debe ser obligatoria, continua y transversal a todos los niveles de la Educación formal.

La educación en materia sexual es intencional. A veces activa y explícita y otras implícita, como parte de los procesos de socialización cultural y como matriz generadora de aprendizajes que delinearan los comportamientos pretendidos para los géneros y esperables para las distintas etapas de la vida. Influirá en la vida de los sujetos regulando sus comportamientos sexuales, construyendo su identidad, demarcando el ejercicio de los roles y la manera de vinculación con los otros.

La vida escolar con sus regulaciones y prácticas, transmite saberes y reproduce creencias respecto de lo prohibido y permitido; lo esperable y lo valorado. También favorece vínculos y reproduce estereotipos que no contribuyen a la inclusión igualitaria de los protagonistas del escenario escolar.

En el Nivel Medio, se requiere atender las inquietudes e intereses propios de la edad, posibilitando la participación activa del alumnado ofreciendo la igualdad de oportunidades, promoviendo la convivencia, la solidaridad y el fortalecimiento de los procesos de construcción de autonomía, que posibilitan el respeto por la orientación sexual, las identidades de género, la apariencia física, las identidades étnicas, culturales, etc.

Los adolescentes requieren acceder a información sobre los marcos normativo y jurídico que garantizan sus derechos en general y sus derechos sexuales y reproductivos en particular

Pero, la percepción de los jóvenes por parte de los adultos dificulta el acercamiento, en ocasiones signada por la negación o la invisibilidad. Se nos presentan de antemano como sujetos faltos de iniciativa y participación, incompletos y desde la mirada clásica del proceso de formación, donde aún es impreciso dotarlos de propia voz y sin reconocimiento de las singularidades. Los adolescentes requieren acceder a información sobre los marcos normativo y jurídico que garantizan sus derechos en general y sus derechos sexuales y reproductivos en particular.

Desde el rol docente, enseñar Educación Sexual Integral (ESI) invita a revisar la propia práctica, los paradigmas aprendidos sobre la sexualidad, los estereotipos que condicionan el ejercicio de los roles, desandar los prejuicios que se traen con relación al estudiante adolescente y sin perder de vista la necesaria articulación del trabajo docente con la comunidad, en virtud de multiplicar hacia los hogares lo trabajado en las aulas.

Enseñar en la Nueva Escuela Media hoy-y ESI en particular-, implica instalar el debate para que la palabra se vuelva aliada del placer, correrse de la responsabilidad como propiedad del adulto y dotar a los adolescentes del poder de la decisión sobre sus actos.

Pero aún existen en los docentes ideologías obstaculizadoras,-tal vez producto de una matriz docente biologicista- donde se reproduce el esquema reduccionista que iguala sexualidad con aparato reproductor y que anula la intención de la nueva ley de ESI.

Todo esto nos insta a los docentes a sumar formación en más aspectos que los cognitivos y técnico pedagógicos

La nueva ley, invita a entender a la sexualidad en sentido amplio, incluyendo lo social, psicológico, biológico, jurídico, espiritual, ético y lejos de la concepción biologicista de sexualidad como genitalidad. Implica pensar un modelo que pueda incluir la promoción de la salud, la valoración de niñas, niños y adolescentes como sujetos de derecho, el respeto a la diversidad, el rechazo a la discriminación, la igualdad de oportunidades, el desarrollo de competencias psicosociales (expresión de emociones y sentimientos, capacidad para tomar decisiones, enfrentar la presión de pares, el conocimiento de sí mismo, las relaciones interpersonales), la afectividad, el conocimiento, la valoración y cuidados del cuerpo propio y ajeno, los valores (solidaridad, amor, cooperación, respeto a la intimidad propia y ajena, respeto por la vida e integridad de las personas y por el desarrollo de actitudes responsables) y la participación de las niñas, niños, adolescentes junto a sus familias.

El contexto actual, mediado por las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), presenta el desafío de adaptación a nuevas formas de vinculación intergeneracional. Paradójicamente, la juventud ya no es valorada como la flor de la vida y debido a la mediatización de los dispositivos digitales, se la percibe como una época oscura, velada y poco abordable. Autores como Débora Kanter señalan que este fenómeno también está favorecido por la disolución de la adolescencia causada por una “adultización” temprana producto de la maternidad y paternidad prematuras. Ahora bien, sobre estas condiciones se debe asumir el rol de referente, no para marcar el camino a seguir, sino por el contrario, para que el sujeto no se quede sin camino. Es responsabilidad de los docentes construir el marco adecuado para mejorar la educación. Ante esta resignificación de lo social, los adolescentes buscan romper y confrontar con el adulto en pos de construir su identidad. Será entonces la función del adulto acompañar y soportar la confrontación.

Todo esto nos insta a los docentes a sumar formación en más aspectos que los cognitivos y técnico pedagógicos. Adquirir competencias socioemocionales permitirá asumir el rol de formador a partir de la propia madurez emocional.

Para terminar, no hay que negar ni perder de vista que la modernización, ha traído consecuencias visibles e inmediatas entre los jóvenes que son agravadas por la pobreza y la exclusión. Las pocas oportunidades y los cambios sociales demandan producir nuevas condiciones para fomentar la esperanza y la resiliencia de las juventudes, la preservación de la vida y las opciones adecuadas para expresarse culturalmente y contribuir a su entorno. Las manifestaciones culturales específicas de los jóvenes son espacios de participación valiosos que los presenta como sujetos sociales, con voz propia, legítima y autónoma. Sumándolos y generando un nuevo pacto de corresponsabilidad y colaboración entre generaciones, es posible fundar las nuevas estrategias para el desarrollo y la orientación existencial.

Bibliografía

  • Alliaud, A. Antelo, E. (2009). “Los gajes del oficio. Enseñanza, pedagogía y formación”. Buenos Aires: Aique.
  • Abramowski, A (2010). “Manera de querer. Los afectos docentes en las relaciones pedagógicas”. Buenos Aires: Paidós. Prologo e introducción.
  • Abramowski, A (2010). “Manera de querer. Los afectos docentes en las relaciones pedagógicas”. Buenos Aires: Paidós. Prologo e introducción.
  • Alliaud, A. (2006) “La Biografía escolar en el desempeño de los docentes”. Buenos Aires: Escuela de Educación. Universidad de San Andrés. Documento de trabajo nº22.
  • Anijovich, R (comp) (2010) “La evaluación significativa”. Buenos Aires. Paidós.
  • Anijovich, R (2014) “Gestionar una escuela con aulas heterogéneas”. Buenos aires: Paidós. Cap. 5 Nuevas formas de evaluar.
  • Camilloni, A y otros (1198) “La evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico contemporáneo”. Buenos Aires: Paidós (pág. 35 a 176)
  • Cano, E (2009) “Como mejorar las competencias de los docentes. Guía para la autoevaluación y el desarrollo de las competencias del profesorado”. Barcelona: Grao.
  • Corea, C. Lewkowicz, I (2004) “Pedagogía del aburrido. Escuelas destituidas, familias perplejas”. Buenos Aires: Paidós educador. Cap. 3, 4 y 11.
  • Ferry, G. (2012) “Pedagogía de la formación”. Facultad de Filosofía y Letras. UBA.
  • Ficha de catedra “El diseño de la evaluación”
  • Kantor, D (2010) “Alteraciones y huecos de saber”. (postales) En Frigerio, G y Diker, G (comps) (2010) Educar: saberes alterados. Buenos Aires: Del estante.
  • Kantor, D (2008)  “Variaciones para educar adolescentes y jóvenes”. Buenos Aires: Del estante Editorial. Capítulo 1: “Rasgos de las nuevas adolescencias y juventudes”
  • Lopez Pastor, V: “Evaluación formativa y compartida en educación superior. Propuestas, técnicas, instrumentos y experiencias” 2009. Madrid. Ed. Narcea.
  • Pascuariello, S (2008) “Primeras experiencias de formación. Las marcas de la residencia en el proceso de construcción identitaria”. En Chapato, M. E y Errobidart, A (2008) “Hacerse docente. Las construcciones identitarias de los profesores en sus inserciones laborales”. Buenos Aires. Miño y Dávila.
  • Porta, M.E. “¿Qué hago con lo que hicieron de mí? Entre los saberes teóricos y las prácticas profesionales”. En Chapato, M. E y Errobidart, A (2008) Hacerse docente. Las construcciones identitarias de los profesores en sus inserciones laborales. Buenos Aires. Miño y Dávila.
  • Pozo, Juan Ignacio y Pérez Echeverría, MJ del Puy. (Coord.) (2009) “Psicología del aprendizaje universitario: La formación de competencias”. Madrid: Morata
  • Tenti Fanfani, E (2000) “Culturas juveniles y cultura escolar”. Brasilia: Documento de escuela joven.
  • Zabalza, M y Zabalza, A. (2012) “Profesores y profesión docente. Entre el “ser” y el “estar”. Madrid: Narcea.
  • Ciencia

Estudio encuentra vínculo entre defectos de nacimiento y enfermedades neurodegenerativas

  • 19/04/2017
  • Alejandra Alonso

Un nuevo estudio ha encontrado resultados novedosos con respecto a importantes enfermedades neurodegenerativas. Por primera vez se ha observado un vínculo entre defectos neurológicos de nacimiento en infantes (comúnmente encontrados en embarazadas con diabetes) y varias enfermedades neurodegenerativas como el Huntington, Alzheimer y Parkinson. El vínculo podría indicar una nueva forma de entender y tal vez tratar tanto defectos del tubo neural como enfermedades neurodegenerativas.

El autor principal, Dr. Zhiyong Zhao, comenta: ”Estos resultados fueron sorprendentes. La asociación sugiere que diferentes enfermedades pueden tener más en común de lo que pensábamos.”

Los defectos en el tubo neural ocurren cuando proteínas mal dobladas se acumulan en las celulas del sistema nervioso en desarrollo. Estas proteínas mal plegadas forman masas insolubles y causan una extensa muerte celular, lo que eventualmente resultará en defectos de nacimiento. Las masas de proteína también son claves en enfermedades como el Alzheimer, Parkinson y Huntington. Por ejemplo, en el Alzheimer, llevan a la famosa acumulación de placas en el cerebro, que reducen la habilidad de funcionamiento del mismo.

Los investigadores estudiaron ratas preñadas con diabetes y encontraron que sus embriones contenían masas de al menos tres proteínas mal plegadas que también están asociados con las tres enfermedades neurodegenerativas. Aunque no es seguro cómo contribuyen dichas proteínas a las enfermedades, el vínculo esta bien establecido.

El estudio también subraya los vínculos entre diabetes y algunas enfermedades neurodegenerativas. Las personas con diabetes tienen un riesgo más alto de padecer Alzheimer y Parkinson y algunas investigaciones sugieren que hay vínculos moleculares entre el Huntington y la diabetes también.

Los científicos indagaron además sobre la posibilidad de reducir los niveles de proteínas mal plegadas, y así disminuir defectos del tubo neural. Le dieron a los animales diabéticos preñados sodium 4-phenylbutyrate (PBA), un compuesto que puede reducir errores en estructuras moleculares al agregar moleculas que aseguren el plegado correcto de proteínas. El PBA ya ha sido aprobado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para otros usos y, si prueba ser seguro y efectivo en humanos para estos propósitos, podría estar al alcance de los pacientes más rápidamente de lo que lo haría una droga totalmente nueva.

Los defectos del tubo neural son defectos de nacimiento del cerebro y la médula espinal. Ocurren en el primer mes del embarazo. Los dos más comunes son espina bífida y anencefalia. En el primer caso, la columna vertebral del feto no cierra completamente, lo que usualmente causa daño en los nervios, con algo de parálisis en las piernas. En la anencefalia, la mayor parte del cerebro y el cráneo no se desarrollan. Los infantes con este defecto suelen nacer sin vida o morir poco tiempo después del nacimiento. Los defectos del tubo neural tienen varias causas: diabetes, obesidad de la madre, deficiencia de ácido fólico y consumo de algunos medicamentos, entre otros. Cerca del 10% de las mujeres con diabetes que están embarazadas tendrán embriones con defectos en el tubo neural.

Es importante que se siga investigando sobre este tema ya que parece ser clave en la prevención y tratamiento de ya nombradas enfermedades y defectos de nacimiento.

Fuente: Science Daily

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La cursiva se está extinguiendo

  • 19/04/2017
  • David Aparicio

Fernanda Massa para La Nación:

La directora del Instituto de Neurociencias & Educación de la Fundación Ineco, Florencia Salvarezza, cuenta que históricamente se consideraba que por la unión de sus letras la cursiva representaba de modo gráfico el flujo lingüístico. «Pero es una idea preneurociencia -sostiene-. Así como el latín existe en la literatura romana, hoy la cursiva no sirve más allá del aula.»

Y se pregunta: si el mundo es en general imprenta mixta, y uno ya no lee cursiva después del colegio, ¿vale la pena el esfuerzo de enseñarla? «Hay países que no usan la cursiva y tienen excelentes sistemas de alfabetización -añade-. Incluso a los que les va mejor en las pruebas Pisa erradicaron la manuscrita.» Se queda con una imagen que ve repetirse cada año cuando asiste al congreso Learning and the Brain, en Estados Unidos: un auditorio con 3000 personas que toman apuntes en la computadora.

Un momento híbrido de la alfabetización donde no está determinado el abandono de la escritura a mano y las pantallas conversan con los cuadernos. Así define el contexto actual la coordinadora de Proyectos TIC y Educación de la Unesco para América latina, María Teresa Lugo. Para ella, debe primar la prudencia al vaticinar el impacto que tendrán las pantallas en los chicos y la escritura. Pero no duda de que ni la enseñanza ni el aprendizaje se pueden pensar ya sin la tecnología.

La escritura obligatoria en cursiva genera mucho malestar en aquellos niños con problemas de grafomotricidad. A causa de ello, desde hace un año implementamos una adecuación escolar en la que se le permite a un niño con TEA utilizar un iPad para tomar apuntes de algunas materias especificas y luego imprimirlas con una impresora inalámbrica, para luego pegarlas en su cuaderno. El trabajo y la guía con la impresora la hago directamente con él y ha funcionado de maravilla hasta el punto de reducir los problemas conductuales como pataletas y rabietas en casi un 8o%. No tiene sentido obligar a los niños a escribir en maneras que no son funcionales para su aprendizaje o que generan más mal que bien.

Lee el artículo completo en La Nación.

Otras voces

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  • F Fabián Maero grupoact.com.ar Colega y amigo, escribe sobre ACT con rigor y humor
  • J Jonathan Yentch www.youtube.com Cada video es una aventura.
  • P Psyche psyche.co Revista de ensayos con artículos de psicología y neurociencias.
  • R Revista de CETECIC cetecic.com.ar Una revista académica con artículos de terapia cognitiva conductual escrita por Ariel Minici y Carmela Rivadeneira, dos referentes en la TCC de América Latina.
  • T The Classical Mind andrewbharker.substack.com Ensayos de la vida intelectual
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  • Ciencia

Los 8 beneficios que correr aporta a nuestro cerebro

  • 19/04/2017
  • Rita Arosemena P.

Salir a dar la vuelta a la manzana tiene más beneficios que la simple quema de calorías y tonificación muscular. De acuerdo con un artículo publicado en Research Digest, correr durante 60 minutos podría alargar 7 horas nuestra expectativa de vida y desencadenar cambios muy positivos a nivel cerebral que benefician nuestro rendimiento cognitivo.

Echa un vistazo a los siguientes datos revelantes, lo más seguro es que encuentres una razón más para atarte los tenis y salir a la calle.

Una expectativa de vida más alta

Según una investigación referente a enfermedades cardiovasculares, los corredores viven tres años más que las personas que no practican este deporte, de modo que correr podría prolongar la longevidad más que cualquier otro ejercicio.

Un incremento de conexiones neuronales

Estudios realizados demuestran que correr ascendiendo colinas o aplicando cambios de pista (por ejemplo, en pavimento irregular que suponga un mayor esfuerzo) genera cambios en el cerebro aumentando el número de conexiones en centros funcionales clave para, entre otras cosas, la regulación de las emociones. Estos efectos varían dependiendo del tipo de ejercicio, ya sea que se realicen sprints (corridas rápidas e intermitentes) intensas o trote de larga distancia.

Una mejor conectividad entre regiones cerebrales

Un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Arizona donde fueron escaneados los cerebros de corredores jóvenes especialistas en competición de distancia mientras descansaban con los ojos abiertos durante seis minutos. Como resultado, se encontró que los corredores mostraban un conectividad neuronal elevada entre el lóbulo parietal y otras regiones cerebrales involucradas en la memoria y el auto control. Para los investigadores, esto podría deberse a la demanda cognitiva que supone para ellos correr como deporte.

Un desempeño cognitivo más alto

Los sprints intensos parecen incrementar la función ejecutiva del cerebro, según un estudio publicado en Preventive Medicine Reports donde investigadores pidieron a jóvenes voluntarios (con un promedio de 12 años) completar numerosos circuitos de sprint de 10 segundos durante diez minutos y realizar algunas pruebas de desempeño cognitivo. Los participantes mostraron un mejor rendimiento justo después de completar los sprints y también 45 minutos después de ello.

Una mejora en la flexibilidad cognitiva

Correr tres veces a la semana durante siete semanas podría mejorar la flexibilidad cognitiva, según un estudio hecho público en The Journal of Strenght and Conditioning Research donde un grupo de jóvenes marines corrió durante este periodo de tiempo, primero 45 minutos por sesión y luego 90 minutos al final del programa. El plan fue completado a manera de intervalos por sesión (corridas veloces de entre 200 y 1000 metros variadas con periodos de descanso).

Niveles de satisfacción general más altos

Un reporte publicado en Cerebral Cortex sugiere que la euforia que experimentan los corredores después de haber completado un circuito podría generar cambios bioquímicos en el cerebro que aumentan, entre otras cosas, los niveles de satisfacción general al producir una sensación de placer natural similar a la que experimentan los consumidores de cannabis.

Menos estrés y más calma

Curiosamente y en la contraparte, correr también puede tener un efecto analgésico que ayuda a las personas a liberar el estrés y disminuir los niveles de ansiedad y preocupación. Según lo explica un estudio publicado en Experimental Brain Research, correr se asocia con una reducción importante en la actividad del córtex frontal, lo que también se relaciona con el testimonio de numerosos corredores que reportan sentirse más relajados luego de completar un circuito. Esto se vincula con un estudio publicado en Cognition and Emotion que hace referencia a los beneficios de correr o trotar como ayuda para la regulación emocional y la resolución de problemas.

Una mayor facilidad para aprender

Una publicación hecha en Neurobiology of Learning and Memory sugiere que los sprints intensos podrían incrementar nuestra habilidad para aprender. Esta conclusión se basa en el análisis comparativo de un grupo de participantes que demostraron ser capaces de aprender palabras nuevas un 20 por ciento más rápido después de realizar sprints y también una mejor memoria retentiva una semana más tarde.

Fuente: Research Digest

  • Ciencia

Cuando ser demasiado empático se convierte en un problema

  • 19/04/2017
  • Rita Arosemena P.

El desarrollo de la empatía es siempre una de las principales preocupaciones de la educación emocional. La capacidad de ponerse en el lugar de otra persona y comprender los sentimientos y motivos de los demás comprende una de las habilidades más importantes de la vida en sociedad, así como influye en nuestro nivel de satisfacción personal ya que determina la calidad de nuestras relaciones.

Incentivar el ejercicio de la empatía es un propósito común en las escuelas y también en el plan de crianza personal de muchos padres, no obstante, lo que pocas veces resulta ser abordado al hablar de empatía e inteligencia emocional es la necesidad de ser selectivamente empáticos.

En la praxis terapéutica, por ejemplo, es un acuerdo lógico y de sentido común que la sensibilidad constituye un pilar importante en la personalidad del psicólogo para tratar efectivamente a un paciente, mientras que el exceso de sensibilidad puede suponer un problema. El terapeuta excesivamente emocional no solo se expone a resultar gravemente afectado por las vicisitudes de las personas a quienes debe ayudar, también entorpece el proceso de recuperación de estas.

Dentro del consultorio, es de profesionales prudentes conocer y practicar el arte de la empatía selectiva para comprender el punto de vista de los demás sin permitir que ello merme nuestra productividad, ¿pero qué ocurre en la calle y en el día a día? ¿Somos conscientes de las desventajas que acarrea la empatía malentendida?

Empatía, pero con distancia

Para la psicóloga Marcia Reynolds (que se refiere al tema en su artículo publicado en Psychology Today), lo primero que deberíamos tener claro acerca del propósito de la empatía es que se supone que las personas deberían sentirse cómodas y dispuestas a abrirse con nosotros, a compartir lo que piensan y sienten, para lo cual no ayuda en nada ser alguien sujeto a una personalidad reactiva.

«Los demás podrían llegar a sentirse incomprendidos o irrespetados. La respuesta que tú piensas está siendo un apoyo para ellos podría herir su confianza y hacer que dejen de sentirse libres para expresarse»

Dicho de otra manera, confundir la habilidad de ser empático con una emocionalidad excesiva que, entre otras cosas, nos haga depender de los estados de ánimo de los demás y de nosotros mismos, es un error. «Necesitas dejar que tus reacciones se desvanezcan», explica Reynolds. «Lo que haces es crear un espacio seguro entre tú y la otra persona para que puedas identificar y comprender lo que sienten los demás pero sin verte reflejado en ellos». En otras palabras, se ejerce el distanciamiento psicológico.

El distanciamiento (tal y como lo hemos abordado en artículos anteriores que describen su utilidad como recurso de supervivencia durante el holocausto), es una estrategia que nos insta a tomar distancia de una situación determinada y del malestar que esta nos produce para observarla desde un enfoque general. Ser empático con distancia se refiere, por lo tanto, a estar siempre abierto a contemplar y entender las razones y sentimientos de los demás, pero estableciendo un «espacio seguro» que nos proteja e impida que nos veamos emocionalmente vulnerados por las circunstancias.

La empatía selectiva no es sinónimo de egoísmo, frivolidad o indiferencia, sino que comprende una medida básica de sanidad mental y emocional. Simple y llanamente, escribe Reynolds, existen personas que se permiten a sí mismas ser afectadas de tal manera por los estados de ánimo y sentimientos de los demás que comienzan a experimentar la aparición de síntomas físicos como «vía de escape» de la tensión.

El exceso de empatía produce en ellos estrés y ansiedad, lo cual afecta considerablemente su salud generando una sobreproducción de cortisol (hormona del estrés vinculada directamente con el desarrollo de múltiples enfermedades, entre ellas, el Síndrome de Cushing).

En casos como este, la emocionalidad excesiva no solo termina causando problemas de salud a quien la vive, también puede deteriorar sus relaciones interpersonales al mostrarla como una persona irracionalmente sensible o demasiado reactiva. De acuerdo con Reynolds, esto sucede porque los individuos excesivamente empáticos encarnan en propia piel la ira o la tristeza de los demás de manera que terminan pareciendo víctimas en primera persona de las circunstancias ajenas, una «reacción intrusiva» que podría aislarlos de quienes se supone quieren ayudar.

«(Los demás) podrían llegar a sentirse incomprendidos o irrespetados», explica Reynolds. «La respuesta que tú piensas está siendo un apoyo para ellos podría herir su confianza y percepción de seguridad y hacer que dejen de sentirse libres para expresarse». 

¿Lo más conveniente? La empatía selectiva

Ser selectivamente empático es, para Reynolds, la mejor alternativa. Permanecer abierto a escuchar los problemas y angustias de los demás sin juzgarlos y sin convertirnos en co-autores de su historia es la mejor forma de ayudarlos, sin mencionar que nos ofrece un caparazón de protección para resguardar nuestra salud física y mental.

Una empatía no reactiva es la manera más recomendable de ser empáticos sin caer en el error de ser excesivamente sensibles y frágiles ante la naturaleza del mundo, ya que nos convierte en agentes de cambio útiles y nos capacita para ayudar sin sentir (parafraseando a Reynolds) la urgencia de brincar e ir por ahí reparando gente.

 

Fuente: Psychology Today

  • Recomendados

El 53% de los españoles confía en los productos homeopáticos

  • 19/04/2017
  • David Aparicio

Javier Salas para El País:

Indique si se identifica con esta afirmación: los productos homeopáticos funcionan». Ningún estudio científico ha demostrado que estos remedios tengan valor terapéutico contra ninguna dolencia, y el Ministerio de Sanidad ya determinó que no tiene capacidades curativas. Sin embargo, más de la mitad de los españoles cree que sí, que la homeopatía funciona. En concreto, el 52,7% dice que se identifica mucho, bastante o algo con la afirmación inicial y son las personas con mayor nivel de estudios las que más confían en estos productos, según un estudio realizado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) con más de 6.300 españoles. Además, el 59,8% confía mucho, bastante o algo en la acupuntura.

¿Cómo serán los números en Latinoamérica?

Lee el artículo completo en El País.

  • Clínica

El síntoma de la demencia que puede aparecer hasta 9 años antes

  • 18/04/2017
  • David Aparicio

Los cambios en el sentido del humor podrían ser signos tempranos de deterioro cognitivo y demencia. Así lo reporta el paper publicado hace dos años en el Journal of Alzheimer Disease.

El estudio contó con una muestra relativamente pequeña e incluyó los datos de 48 amigos y familiares de personas con demencia, que proveyeron información detallada sobre las conductas previas a la demencia y se pudo encontrar que uno de los síntomas más consistentes era el de las risas inapropiadas que desconcertaban a sus conocidos porque se reían de cosas intrascendentes como cuando encontraban un auto mal estacionado o un perro ladrando. Según los análisis las risas inapropiadas se presentaban hasta 9 años antes del diagnóstico.

El sentido del humor utiliza diferentes funciones cerebrales como la resolución de enigmas, la evaluación del clima emocional la conciencia social. Lo que la convierte en una importante herramienta que utilizamos para construir relaciones y vínculos sociales. Por lo tanto, el deterior cognitivo característico de la demencia se hace rápidamente evidente.

Los autores saben que este estudio es muy pequeño para utilizar sus conclusiones en un ambiente clínico, pero creen que es un indicador prometedor.

Fuente: Spring
Imagen: Sentido del humor en Shutterstock

Sin categoría

Archiatric: Usando la arquitectura para visualizar los trastornos mentales (video)

  • 18/04/2017
  • David Aparicio

Archiatric, es un interesante y extraño proyecto de Federico Babina, en el que utiliza la arquitectura minimalista para representar los trastornso mentales como estructuras de una casa. En el video encontrarás algunos de los trastornos o condiciones más conocidas como: autismo, demencia, esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión, dislexia, ansiedad, fobias, entre otros.

El proyecto de Babina es bastante original y puede ser un recurso útil para mostrarle a las personas– lo que en ocasiones no se puede explicar con palabras– lo que significa vivir y afrontar la vida con algún trastorno mental.

  • Sponsor

STIMULUS, la app profesional de rehabilitación cognitiva

  • 17/04/2017
  • David Aparicio

STIMULUS es una tecnología que permite a los terapeutas, mediante el uso de una tablet, implementar intervenciones de estimulación/rehabilitación cognitiva en distintas poblaciones (deterioro cognitivo leve, demencia, daño cerebral, discapacidad intelectual, etc.), así como estimular cognitivamente a la población mayor sana con un objetivo preventivo.

¿En qué consiste STIMULUS?

La plataforma tecnológica de STIMULUS está compuesta por la APP para sistemas Android STIMULUS® Professional y un portal web profesional. Dispone de más de 50 actividades interactivas que permiten el entrenamiento de habilidades cognitivas en las siguientes áreas

  • lenguaje
  • percepción
  • cálculo
  • razonamiento
  • memoria de trabajo
  • funciones ejecutivas
  • memoria a largo plazo
  • velocidad
  • atención
  • funciones visio-motoras

Para cada tarea, implementa hasta 10 niveles de dificultad, generando cada actividad de forma aleatoria a partir de una completa biblioteca de recursos.

¿Qué ventajas ofrece STIMULUS a los profesionales de la salud mental?

La tecnología de STIMULUS te permite ofrecer un tratamiento individualizado, según las necesidades del paciente y obtener una retroalimentación inmediata sobre el desempeño en las pruebas. Con su app podrás registrar todos los indicadores de cada ejercicio realizado (aciertos, errores, omisiones, tiempos, etc.) y además formula un resultado que permite observar la evolución de cada usuario con respecto al desempeño de las tareas.

Conoce más sobre STIMULUS® PRO.

Otras de sus ventajas:

Ahorro de tiempo, ya que la automatización en la generación de sesiones y el registro; reduce el tiempo de análisis y adaptación del programa de intervención.

Cuenta con un formato de presentación más lúdico y atractivo para el usuario, a la vez que ofrece un feedback rápido y correcto.

Uso fácil y accesible por parte de los usuarios porque está adaptado (pantallas táctiles que evitan el uso del teclado y ratón; instrucciones en formato auditivo y visual).

Posibilita la tele-rehabilitación o tele-estimulación cognitiva, gracias a la versión STIMULUS HOME que puede ser vinculada a la cuenta del profesional, para configurar la intervención y realizar seguimiento a distancia.

Movilidad: STIMULUS puede ser ejecutado en cualquier lugar, incluso sin necesidad de disponer de conexión a internet.

Bajo coste de implementación. El equipamiento necesario es asequible y cada vez más común en los hogares (Tablet). Además, el coste de las licencias es flexible, en función del tiempo de uso y el número de usuarios.

Comienza a usarlo sin ningún coste, ni compromiso

La mejor forma de conocer sus beneficios es probándola, y por ello se ofrece la posibilidad de obtener dos meses de acceso completo sin coste y sin compromiso. Pasado ese tiempo será posible seguir utilizando STIMULUS acogiéndose a alguno de los planes vigentes.

STIMULUS es, sobre todo, una plataforma muy innovadora y fácil de usar, que permite realizar intervenciones apoyándose en las TIC de manera sencilla, y en muy pocos pasos.

Más información y solicitud aquí.

Agradecemos a STIMULUS, nuestro sponsor de esta semana.

  • Clínica

Confusión entre autismo y esquizofrenia: ¿Por qué nos enoja tanto?

  • 17/04/2017
  • David Aparicio

Hace ya muchos años se sabe que el autismo no es un tipo de esquizofrenia, pero lamentablemente todavía hoy, en pleno siglo XXI, existen profesionales de la salud mental que proliferan esta anticuada y refutada teoría. Analia Infante escribió para AutismoDiario, un artículo de opinión que nos recuerda que las teorías no son inocuas:

Las teorías de las que estamos hablando no son nada inocentes y pueden hacer mucho daño. Yo puedo denunciar a mi vecino por robo, pero si no tengo pruebas de su culpabilidad, no será acusado como tal.

Pero alguien puede venir a decir que soy una madre fría, que ignoro a mi hijo al punto de causarle una modificación neurológica; o que por el contrario, soy sobre-protectora al punto de ahogarlo y dejarlo al borde de la asfixia física, una acusación equivalente a producirle lesiones agravadas por el vínculo, y escudarse en que su única prueba son las horas invertidas en leer teorías de vaya a saber hace cuantos años… «Señor juez: mi vecino es culpable de robo. No tengo pruebas, ni fue testigo de ello, pero tengo muchas horas invertidas en leer las novelas policíacas de Agatha Christie».

La psicosis no es inherente del autismo. Esto ya lo argumenté al inicio de la nota con un par de datos puntuales del DSM 5. Tal vez, para el «ojo inexperto», pueda surgir una confusión entre las estereotipias o la sinestesia, con un estado psicótico, pero nada más errado.

Lee el artículo completo en Autismo Diario.

Agradezco al psicólogo José Enrique Morales por enviarme esta nota.

  • Clínica

Adicción al café y abstinencia: efectos negativos del amor a la cafeína

  • 17/04/2017
  • Rita Arosemena P.

Hay quienes aseguran «no poder funcionar» sin una taza de café bien cargado a primera hora de la mañana para entrar en sincronía con la rutina diaria. Pero ¿qué ocurre cuando los amantes de la cafeína pasan por alto su dosis cotidiana para emprender la jornada?

La somnolencia, la irritabilidad, la jaqueca, la consipación, la dificultad para concentrarse, el letargo y la tendencia a la depresión son algunos efectos secundarios comunes de la abstinencia del café que muchos amantes de la cafeína seguramente desconocen desconocen.

La explicación bioquímica acerca de los efectos negativos que produce la adicción al café en periodos de abstinencia es determinante y se describe muy bien en el siguiente artículo publicado por Medical Daily: las moléculas de cafeína son similares a las moléculas de adenosina (la cual tiene, entre otros, un efecto sedante e inhibitorio sobre la actividad neuronal). Esto significa que el consumo de café satura los receptores que emplea la adenosina y bloquea su función; al momento de ocurrir esto, la cafeína detiene la actividad de la adenosina al tiempo que estimula los neurotransmisores haciéndonos sentir energizados luego de beber una taza.

Desde luego, esto solo funciona en la medida en que el consumo de café sea diario; cuando dejamos de tomar café, el funcionamiento de los receptores antes bloqueados cambia instantáneamente de modo que terminamos sintiéndonos más somnolientos. Además, los síntomas de la abstinencia pueden incluir anomalías en el ritmo cardíaco, ansiedad y desorientación.

En cuanto al vínculo entre la abstinencia del café y la depresión, un artículo publicado por Mayo Clinic destaca que cambios de ánimo drásticos podrían verse reflejados en personas que son particularmente sensibles a los efectos de la cafeína o la han consumido durante demasiado tiempo. En este caso, el insomnio a causa de la abstinencia podría afectar anímicamente al individuo; también la suspensión abrupta del consumo podría empeorar la depresión en caso de haberla anteriormente mientras el organismo se acostumbra al cambio.

El consumo exagerado de café se ha convertido en un hábito común en una sociedad donde los niveles de estrés y el ritmo de vida parecer exigir un estado alterado (y acelerado) de conciencia para subsistir. No obstante, la opinión común en relación con la cafeína seguramente cambiaría un poco si las personas tuvieran acceso a información importante acerca de los efectos secundarios de la abstinencia de cafeína y lo complejo que puede ser tratar dicha abstinencia.

Según la web especializada Caffeine Informer, los síntomas de la abstinencia podrían durar apenas un par de días o una semana para personas cuyo consumo de café ha sido ligero, pero para aquellos que han sido amantes desmedidos de la cafeína (un consumo aproximado de 1.000 mg o más al día), los efectos negativos de la abstinencia podrían llegar a durar 2 meses o más.

Una hipótesis ya propuesta en estudios anteriores sugiere que los síntomas de la abstinencia del café podrían ser también una consecuencia psicológica de «creer que vamos a experimentar síntomas de abstinencia», o en otras palabras, lo que se conoce como expectativa. En este caso, las jaquecas (que constituyen un síntoma muy común) podrían ser resultado de esperar que vamos a tener jaquecas si dejamos de tomar café, lo cual equivale en realidad a un conjunto de síntomas autogenerados.

De cualquier forma, los componentes químicos de la cafeína y el efecto que estos producen en el cerebro debería bastar para que los amantes del café se pregunten dos veces si es buena idea «depender de la taza» para empezar bien el día.

Fuente: Medical Daily | Caffeine Informer | Mayo Clinic

  • Recomendados

El dolor que sentimos cuando se muere nuestra mascota

  • 16/04/2017
  • David Aparicio

Hace dos días ayudé a un familiar muy cercano a enterrar su mascota. Fue un momento muy doloroso. No hubieron lagrimas, ni llantos desgarradores, pero ambos compartiamos el profundo dolor que sentimos cuando un ser tan lleno de amor incondicional se nos va. Esta experiencia me hizo recordar un ensayo de Eduardo Arcos que me conmovió muchísimo y quiero compartirles un pequeño fragmento:

Mi vida sin Pixie no será igual cuando muera. Es tan duro amar sin condiciones a esa pequeña perrita llena de bondad y saber que seguramente tendré que verla morir. Que tendré que ayudarla a morir, a darle todo lo que haga falta en esas últimas semanas, días, horas. Es el compromiso más grande, más fuerte y más triste, que me llena de nostalgia aún hoy, con tantos años que nos quedan por delante.

Pero es lo correcto. Es lo mínimo que podría hacer por ella, que todo lo que quiere es darme amor, nunca separarse de mí y que yo siempre esté bien.

Se que este no es un artículo psicológico y analítico per se, pero lo comparto porque se que muchos de ustedes tienen una hermosa y fuerte conexión con sus mascotas y es una linda oportunidad para aprender sobre nuestras emociones y la calidad humana que trasmitimos. 

Lee el artículo ensayo completo en el blog de Eduardo Arcos.

  • Ciencia

La soledad empeora los síntomas del resfriado común, según estudio

  • 13/04/2017
  • Rita Arosemena P.

Sentirse demasiado solo podría desencadenar más que una serie de efectos negativos para nuestra salud mental, según un estudio publicado en «Health Psychology» acerca de la influencia de la soledad en la experiencia de estar enfermo.

De acuerdo con la publicación, la soledad — que se refiere a relaciones interpersonales escasas y de baja calidad — empeora la experiencia subjetiva de estar resfriado, haciendo que las personas reporten una mayor gravedad en los síntomas comunes de la gripe, como la congestión y el desaliento corporal.

si bien la soledad no aumenta el riesgo de contagio del virus de la gripe común, sí influye en el modo en que las personas infectadas experimentan los síntomas del resfriado

Para llegar a esta conclusión, los investigadores aplicaron un virus nasal a través de gotas a un grupo de 159 voluntarios sanos, estadounidenses con una edad promedio de 30 años, de los cuales un 75 por ciento resultó infectado y fue puesto en cuarentena en un hotel durante cinco días.

Durante el periodo de cuarentena, los participantes respondieron preguntas acerca de su estado de ánimo y la gravedad en que experimentaban un conjunto de ocho síntomas de resfriado común. También llenaron un cuestionario acerca de su percepción subjetiva de soledad y un reporte objetivo de su grado de aislamiento social con base en el número de personas con las cuales tenían contacto cada dos semanas.

Los resultados finales del estudio indican que, si bien la soledad per sé no aumenta el riesgo de contagio del virus de la gripe común, sí influye en el modo en que las personas infectadas experimentan los síntomas del resfriado. En otras palabras, «la gente solitaria se siente peor cuando está enferma que la gente que no es tan solitaria».

Desde luego, el estudio presenta algunas limitaciones de consideración, comenzando por el hecho de que la medición objetiva de la soledad con base en el número de contactos interpersonales fue realizado solo una vez; además, el contagio planificado del virus de la gripe es distinto del contagio espontáneo del día a día. Por otro lado, algunos factores relacionados de gran importancia no fueron tomados en cuenta, como los trastornos del sueño que puede producir la sensación subjetiva de soledad y la influencia de estos en la experiencia de estar enfermo.

No obstante y a pesar de estas limitaciones, el estudio — desarrollado por un grupo de expertos de la Universidad de Houston y la Universidad Rice — presents conclusiones de gran utilidad para ayudar a los médicos a comprender mejor la experiencia de la enfermedad temporal en ciertos pacientes e impulsar métodos de intervención orientados a reducir la sensación de soledad a través de la potenciación de relaciones interpersonales de calidad.

Fuente: Research Digest 

  • Recomendados

Trucos matemáticos para hacer cálculo mental mucho más rápido

  • 13/04/2017
  • David Aparicio

Gizmodo en español nos presenta cinco técnicas para mejorar nuestra habilidad mental para resolver ecuaciones aritméticas y no pasar vergüenza cuando tenemos que dividir la factura o la propina de la cena con nuestros amigos:

  • Suma y resta de izquierda a derecha. Nos enseñaron a hacerlo al revés, lo que tiene mucho sentido con papel y lápiz, pero empezar por las cifras altas es más intuitivo para el cálculo mental y te ayudará a descomponer el problema. Así, si tienes que sumar 58 + 26, calcula 50 + 20 = 70 y 8 + 6 = 14. Por último, solo queda calcular 70 + 14 = 84.
  • Simplifica el problema cambiando temporalmente algunos valores. Por ejemplo, si necesitas calcular 593 + 680, suma 7 al 593 para que se quede en 600, que es un número más manejable. Calcula 600 + 680 = 1280 y no olvides restarle los 7 que añadiste antes. El resultado es 1273. Puedes hacer lo mismo con la multiplicación: para 89 x 6, calcula 90 x 6 y luego resta los 6 que te sobraban. 540 – 6 = 534.
  • Descompón el problema grande en varios problemas pequeños. Por ejemplo, multiplicar un número por ocho equivale a doblarlo tres veces, así que para calcular 12 x 8 puedes doblar tres veces el doce: 24, 48, 96. Si quieres multiplicar por 5, primero multiplica por 10 y después divide por 2, que suele ser más fácil. En este caso, si tienes que calcular 18 x 5 harías 18 x 10 = 180 y después 180 / 2 = 90.

Lee todas las recomendaciones en Gizmodo.

Imagen: Matemática en Shutterstock

  • Ciencia

Las hipótesis desconocidas sobre el caso de Phineas Gage

  • 13/04/2017
  • David Aparicio

El nombre de Phineas Gage no pasa por desapercibido para los psicólogos y psiquiatras, ya que su caso demostró por primera vez la conexión directa entre una lesión cerebral y los trastornos de personalidad y de conducta.

Nuestra amiga y colega Clotilde Sarrió publicó un análisis que nos ofrece una perspectiva diferente y más amplia que no solo gira entorno al daño cerebral sino que también incluye otras hipótesis menos conocidas:

Aunque la hipótesis de que la lesión cerebral fue la causa del cambio en la conducta de Phineas Gage es la generalmente aceptada, hay una explicación alternativa basada en la alteración que pudo suponer para su carácter el impacto social consecuente a estar desfigurado.

Esta hipótesis ha sido planteada por el psicólogo y filósofo Zbigniew Kotowicz, quien considera muy probable que una parte de los cambios en la conducta de Gage fueran debidos al rechazo social que pudiera sentir después del accidente, tanto por su aspecto como por lo que los demás pudieran pensar de una persona que había perdido una parte de su cerebro.

He considerado interesante concluir este artículo con la hipótesis de Kotowicz, ya no por la originalidad que aporta a la comúnmente aceptada, sino también porque es muy probable que además de los aspectos biológicos, influyeran también los sociales y culturales.

Lee el artículo completo en Gestalt Terapia.

  • Ciencia

Las revistas científicas de psicología no estarían muy interesadas en publicar los estudios de replicación

  • 12/04/2017
  • David Aparicio

La psicología, como toda ciencia, no avanza con los hallazgos novedosos y prometedores de una sola investigación sino que depende de un cuerpo teórico formado a través de diversos estudios que ponen a prueba los hallazgos de las investigaciones originales a través de un proceso de replicación.

Hace dos años, las investigaciones en psicología estuvieron bajo el escrutinio publico a causa de un metanálisis que encontró que los estudios de psicología tenían poca replicación, para ser exactos solo 39 investigaciones de 100 cumplían con los requisitos. Pero como explicamos en aquella ocasión, la realidad acerca de la investigación científica es mucho más compleja y no se podía saber con exactitud hasta qué punto la baja tasa replicación se debía a factores personales de los investigadores o de los métodos utilizados. Otros investigadores explicaron que la tasa de replicación de la psicología no se queda atrás en comparación con otras ciencias consideradas como “duras” donde el porcentaje de replicación es aun más bajo.

solo el 3% de ellas declaraba abiertamente que aceptaban estudios de replicación

El foco de la responsabilidad también se ha dirigido a las revistas científicas debido a la tendencia de solo publicar investigaciones novedosas1 y no le dan relevancia a los estudios de replicación. Una investigación reciente de la ya conocida Frontiers in Psychology provee evidencia concreta de que las revistas no incentivan la publicación de dichas investigaciones.

Dicha investigación examinó las instrucciones que recibieron los autores de 1,151 revistas científicas en psicología y de ese total solo el 3% de ellas declaraba abiertamente que aceptaban estudios de replicación. El 33% de las revistas aclaraba explícitamente que no publicaban estudios de replicación y el 63% de ellas no especificaba si publicaba o no este tipo de estudios.

La falta de aliento y directrices explicitas sobre la posibilidad de publicar estudios de replicación es un embate al desarrollo científico de la psicología por dos razones interrelacionadas: Los investigadores dependen de la publicación de sus estudios para obtener fondos de investigación y en consecuencia asegurar sus plazas de trabajo en el mundo académico, lo que significa que con bajas probabilidades de publicación los investigadores no van a dedicar años de trabajo duro para que su estudios queden en el sótano húmedo de una universidad y esto a su vez le corta la posibilidad de que pongamos a prueba los hallazgos de esas innovadoras y prometedoras investigaciones.

Este es el momento en que las editoriales científicas deben tomar un cambio importante en sus políticas que acepten artículos de replicación con resultados positivos y negativos.

Fuente: Psypost
Imagen: Revistas científicas en Shutterstock

  1. Un buen ejemplo se encuentra en la tendencia de las revistas científicas a publicar únicamente los efectos prometedores del mindfulness y no los estudios que no han encontrado efectos significativos. ↩
  • Ciencia

La gente estaría teniendo menos sexo por culpa de Netflix y Facebook

  • 12/04/2017
  • Alejandra Alonso

Los científicos piensan que podría deberse a que hay más personas que no tienen una pareja estable o esposo o porque pasan más tiempo mirando TV y revisando las redes sociales.

Un estudio nuevo, que fue publicado en el journal Archives of Sexual Behavior, muestra que en los años ’90 los estadounidenses tenían relaciones sexuales entre 60 y 65 veces al año, pero para el 2014, el estadounidense promedio tenían relaciones sexuales aproximadamente 53 veces al año. La investigación también observó que los millennials y la generación Z tienen relaciones sexuales con menos frecuencia que la generación anterior. Por otro lado, se encontró que las personas de más de 70 años tenían más sexo en 2014 que en 1989.

Aunque el sexo no es una actividad sin riesgos (embarazos no deseados y enfermedades venéreas, por ejemplo), es bueno para el cuerpo y la mente. Un estudio pequeño encontró que una vida sexual activa podría hacerte más feliz y comprometido/a en el trabajo. Entonces, ¿qué esta pasando con los estadounidenses y las nuevas generaciones? Los científicos descartan que se deba a más horas de trabajo o pornografía. Ambas variables en verdad se relacionan con una vida sexual más activa, según el estudio.

los millennials y la generación Z tienen relaciones sexuales con menos frecuencia que la generación anterior

Aunque la disminución afecta a personas de todas las edades, razas, géneros, estados matrimoniales o ubicaciones, un grupo es el que más está sufriendo: las parejas casadas. Los matrimonios suelen tener más sexo que las personas solteras. Pero su “ventaja sexual” esta disminuyendo. Las personas casadas tenían relaciones sexuales un promedio de 56 veces al año en 2014, mientras que en 1989 era de 67 veces. Al mismo tiempo, los investigadores dicen que más personas están solteras o no se casan en sus 20 (es decir que probablemente tengan menos sexo por que no tienen un compañero estable). De hecho, el porcentaje de estadounidenses de entre 18 y 29 años que no están viviendo con una pareja (casados o no) aumento a 64% en 2014, cuando en 2005 el porcentaje era de 48.

No se sabe con exactitude porque ha bajado el porcentaje de actividad sexual. Los autores apuntan a posibles culpables:

  1. Disminución de la felicidad en personas de más de 30 años, resultado encontrado en otro estudio por dos de los mismos autores.
  2. Cambios culturales de los últimos 20 años: puede deberse al aumento de los medios sociales y transmisión de videos, especulan los autores. Ejemplo de esto seria el consumo de Netflix y Facebook que es tan común hoy en día.

La explicación parece razonable, actualmente a muchos les puede dar un mini infarto si se enteran que se han olvidado el celular en casa, por ejemplo (que rara vez pasa, por que es como dejar una parte del cuerpo).

El estudio tiene algunas limitaciones:

a- Los datos analizados se consiguieron de una encuesta nacional hecha a adultos estadounidenses (General Social Survey), con lo cual la muestra es representativa de la nación, es decir, aplica mayormente a personas heterosexuales.

b- Las definición de las personas de sexo puede variar, algunos pueden incluir a la masturbación (con o sin pareja) como sexo y otros no.

La frecuencia de las relaciones sexuales actualmente es nueve veces menor que en los ’90, lo que tampoco es un descenso tan grave. Estamos lejos de haber abandonado las relaciones sexuales, pero es una disminución, se relaciona con nuestra salud integral y por lo tanto es importante investigar.

Fuente: The Verge
Imagen: BGR

  • Análisis

Prejuicios sociales sobre la relación entre ideología y conductismo

  • 12/04/2017
  • CETECIC

“¿Vas a hacer terapia cognitivo-conductual? “Te van a dominar, te van a quitar la estructura”… “te van a robotizar, no te conviene, tené cuidado”… “Son conductistas, fascistas, te van a querer dominar”… “no les importa lo que vos pienses, te manipulan”… “aplican choques eléctricos”… “te tratan como a una paloma o una rata”…“por ellos, la sociedad está así, les interesa que la gente consuma; es la terapia de los yanquees”…

El lector se preguntará si estas frases representan una exageración. Aunque puede parecer bizarro, las oímos en diversos contextos: en ámbitos académicos, en instituciones hospitalarias, en congresos, etc. Considerando la presencia de estos prejuicios esgrimidos hacia la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), nos ocuparemos de responder puntualmente a los mismos.

Por momentos, sentimos cierta saturación en volver a explicar a estudiantes, psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas, las bases éticas de la Terapia Cognitivo-Conductual, máxime cuando las críticas recibidas son formuladas de modo despectivo y sin un conocimiento pormenorizado de la complejidad del modelo. De modo análogo a artículos previos que ya hemos publicado, se nos impone volver a remarcar que el modelo cognitivo conductual se basa en principios éticos bastante precisos.

Estamos en concordancia con la presencia de diversas creencias y posiciones que puede adoptar un profesional. Forma parte de la esencia de una sociedad democrática, el hecho de poder debatir y respetar diversas opiniones y puntos de vista.

La crítica es bienvenida en la ciencia. Desde ya, no estamos en desacuerdo con que el modelo reciba críticas. El debate forma parte del quehacer científico; es esperable que -dentro del marco de la ciencia- exista el debate entre las teorías y haya discusión sobre la eficacia de las técnicas psicológicas. De todos modos, no todas las críticas surgen de profesionales con formación y conocimiento de Terapia Cognitivo-Conductual. Por ello, nos es necesario distinguir entre tres tipos de críticas:

  1. Las críticas formuladas al paradigma cognitivo-conductual, basadas en hechos, datos, evidencias, observaciones y resultados de investigaciones científicas. Ej: dos investigadores clínicos debaten sobre si la relajación muscular profunda es más eficaz o no que la respiración abdominal.
  2. Las críticas formuladas desde el desconocimiento del paradigma, con más tinte subjetivo; es decir, a partir de gustos personales, comodidad subjetiva con teorías y técnicas de otros modelos, o simplemente, el sentir incomodidad hacia la nueva perspectiva. Ej: un psicólogo gestáltico plantea críticas al modelo cognitivo-conductual debido a que “no le agrada” leer psicología experimental.
  3. Las críticas basadas en la defensa del paradigma al cual se adhiere, interpretando los datos del paradigma cuestionado desde el “prisma” o “filtro” de la teoría del crítico (sesgo interpretativo). Ej: un psicoanalista que plantea que aplicar desensibilización en las fobias no será eficaz debido a que el terapeuta cognitivo-conductual no ha rastreado las (supuestas) representaciones inconscientes de su paciente.

En el presente artículo, nos focalizaremos a responder a las críticas de tipo 2 (desconocimiento o falta de formación) y las de tipo 3 (sesgo interpretativo). Estamos abiertos a las críticas de tipo 1 (fundamentadas, basadas en hechos concretos o investigaciones). De modo análogo a todas las corrientes en psicología, el modelo cognitivo-conductual adolece de limitaciones. Es natural que los científicos y clínicos que adhieren a un paradigma sean receptivos a las críticas, siempre y cuando éstas estén formuladas de modo racional y posean apoyo empírico. Lamentablemente, no siempre se conservan las características de un debate racional, y las críticas se asemejan más a prejuicios que a formulaciones alternativas basadas en hechos e investigaciones científicas. Procederemos a continuación a responder a los diversos prejuicios dirigidos hacia la TCC y a las ciencias aplicadas del comportamiento. Por cuestiones de espacio, hemos seleccionado las siguientes críticas:

  1. La TCC deshumaniza al hombre. No considera “aspectos internos” del comportamiento y la singularidad de cada caso.
  2. La TCC es coercitiva, generando sufrimiento en los pacientes; éstos deben someterse y aceptar pasivamente las técnicas que aplique el psicólogo.
  3. La TCC es afín y funcional al sistema capitalista.
  4. Existe una estrecha relación entre conductismo y consumismo.
  5. La “alianza” entre la TCC y la industria farmacológica.
  6. La TCC es antidemocrática y está al servicio de la dominación social.

Prejuicio 1: La TCC deshumaniza al hombre. No considera “aspectos internos” del comportamiento, y la singularidad de cada caso

Como puede apreciarse, este prejuicio atañe a la práctica misma del terapeuta cognitivo-conductual. Se parte del supuesto que la TCC, no considera los “aspectos internos” del comportamiento. Es decir, desestima los pensamientos, las imágenes mentales, las creencias, la ideología, la idiosincrasia, la filosofía personal y la historia personal de los pacientes. Desde esta crítica, se afirma que para el conductismo, el único elemento importante es la conducta observable.

Respuesta:

En la práctica clínica, el psicólogo cognitivo-conductual no es simplista y no desdeña la riqueza y complejidad que presenta cada caso. De hecho, el análisis de la conducta, no se limita solamente al motivo de consulta que formula el paciente. Frecuentemente, es necesaria la indagación de varias áreas de la vida del mismo y la evaluación de la personalidad del consultante. En casos complejos y graves, la construcción de una historia clínica detallada, incluirá, indefectiblemente, la detección de esquemas de pensamiento del paciente.

La evaluación de la conducta, incluye la indagación de los pensamientos de los pacientes; el significado de “conducta” incluye no sólo las respuestas motoras y emocionales, sino también los pensamientos e imágenes mentales, es decir, cogniciones. Además, este nivel de análisis, incluye valores personales, creencias centrales e idiosincrásicas del individuo que forman parte de su filosofía de vida. En otros artículos lo dejamos bien en claro. El lector interesado en esta temática, puede leer nuestro artículo: Minici, Rivadeneira, Dahab, (2011), “La importancia de los pensamientos y el lenguaje en la aplicación de las técnicas conductuales” en Revista de terapia Cognitivo-Conductual.

Recuérdese que en los 100 años de desarrollo de la TCC, hemos visto que incluso en los primeros autores del paradigma conductual, ya existía la consideración de las imágenes mentales, los pensamientos y la importancia de la conducta verbal. Incluso, el mismo Watson, en su libro “Conductismo”, dedica dos capítulos a la temática del pensamiento. A modo de revisión general de la historia del paradigma conductual, recordemos también que en la década del 20’, Tolman, investigó los “mapas cognitivos”. Hull, asignó importancia a los impulsos y a las variables organísmicas e intermediarias entre Estímulos y Respuestas. Por su parte, Wolpe, destacó la función de las imágenes mentales como elementos mediadores de relevancia para la desensibilización de las fobias. Skinner, ha señalado la importancia del comportamiento gobernado por reglas y no sólo del comportamiento controlado por las contingencias. Es de destacar que esta distinción la formula en 1953 -previa al advenimiento de la supuesta “revolución cognitiva”- cinco años antes de la crítica de Noam Chomsky al libro de Skinner denominado, “Conducta Verbal”. Por cuestiones de espacio, no citaremos más autores conductuales que se han interesado por los procesos internos de la conducta. El conductismo no ha negado la existencia de los pensamientos e imágenes mentales; en esencia ha planteado que no pueden considerarse los mismos como causas y explicaciones del comportamiento, especialmente, si las teorizaciones no han surgido de datos empíricos y contrastables, fruto de la investigación científica. Su posición empirista, ha cuestionado tanto la metodología basada en la introspección como la formulación de nociones tales como la conciencia, el inconsciente o cualquier explicación mentalista -ajena a la investigación científica- y efecto de la mera elucubración o especulación teórica. Nótese la diferencia existente entre la delimitación epistemológica del paradigma conductista recién explayada y enunciar que los aspectos internos del comportamiento no existen o no son considerados como parte de la conducta. Demás está decir, que en el siglo pasado, el paradigma conductista no ha sido estático y ha evolucionado al compás de los descubrimientos científicos. Esta evolución, se ha cristalizado en la década del 80’, en la cual, a los fines de ratificar la importancia de los pensamientos en la terapia conductual, se aceptó rebautizar a la misma, como Terapia Cognitivo-Conductual; (ya sabemos que esto es una redundancia en sí misma, pues la noción de conducta incluía no sólo elementos motores y emociones, sino también pensamientos e imágenes mentales).

Prejuicio 2.1: La TCC es coercitiva generando sufrimiento en los pacientes; éstos deben someterse y a aceptar pasivamente las técnicas que aplique el psicólogo

Una de las creencias de mayor impacto, es aquella que plantea que la TCC, utiliza métodos aversivos que hacen sufrir a los pacientes y que éstos deben aceptar incondicionalmente, las técnicas de tratamiento propuestas por el psicólogo cognitivo-conductual. Expresado en términos simples, se podría resumir con la siguiente frase: “Vas a ir a un psicólogo que te va a aplicar técnicas que te harán sufrir. Te va a condicionar con sus métodos”.

A los fines de graficar este prejuicio, transmitiremos una situación terapéutica en la cual se refleja el mismo. Uno de los autores del presente artículo, recuerda que una paciente suya, en la primera sesión psicológica, había expresado verbalmente sus dudas; ella le comentó al terapeuta, en la sesión inicial, que una amiga suya le había advertido sobre la TCC, utilizando la siguiente frase textual: “Tené cuidado con la Terapia Cognitivo Conductual, te van a sacar tu estructura”. Obviamente, en este caso, ha sido necesario dedicar bastante tiempo de la sesión inicial a desmitificar tal acusación y mediante elementos de psicoeducación, se proporcionó a la paciente información para que pudiese distinguir entre Terapia Cognitivo-Conductual y Psicoanálisis. Dicha clarificación, fue necesaria para el establecimiento de una relación terapéutica despojada de semejantes sospechas.

Respuesta:

En TCC, es fundamental la psicoeducación, esto es, la presentación al paciente de las respectivas técnicas de modificación de conducta, previamente a su implementación. Y junto a esto, cobra especial protagonismo la noción de consentimiento informado por parte del paciente, es decir, que el mismo acepta y autoriza a que el psicólogo aplique los procedimientos presentados.

Un punto central que deseamos remarcar, es que no se ha encontrado en la historia de la Terapia Cognitivo-Conductual, casos documentados de pacientes que hayan padecido algún efecto traumático por la aplicación de técnicas cognitivas y/o conductuales. De modo contrario a la creencia surgida desde las posiciones extremas del psicoanálisis, cuando la construcción de la alianza terapéutica se alcanza y se implementan las técnicas de tratamiento, los pacientes suelen recepcionar positivamente las mismas.

Ilustremos esto con un ejemplo de casos de pacientes con Trastorno por Pánico. Una de las técnicas de tratamiento, se denomina, exposición interoceptiva. Esta técnica, está compuesta por una serie de ejercicios en los que el paciente debe exponerse a las sensaciones corporales desagradables, que forman parte de la respuesta de ansiedad. En este caso, el psicólogo TCC, le explicará previamente la técnica y transmitirá los pasos de la misma. En la primera fase de aplicación de exposición interoceptiva, se observa que el paciente puede sentir incomodidad ante las propias respuestas fisiológicas. Sin embargo, la reiterada aplicación de la técnica, deriva en la eliminación del temor a las sensaciones. Lejos del sufrimiento especulado por los críticos, el paciente acepta y se beneficia con la eficacia de la exposición interoceptiva; ésta es muy recomendada para el manejo de la ansiedad y la superación de temores a las propias sensaciones de tensión.

En lo que concierne al marco legal, si el prejuicio formulado fuese cierto, los psicólogos TCC, recibiríamos denuncias por parte de los pacientes. Nos toparíamos con gran cantidad de artículos periodísticos con testimonios de ex pacientes acusando a los terapeutas conductuales con calificativos despectivos, asociados al sadismo, manipulación, hostigamiento y coerción.

De modo análogo a los demás prejuicios analizados en el presente artículo, los mismos no se basan en encuestas realizadas a pacientes, en publicaciones científicas sobre el manejo de la relación terapéutica o investigaciones periodísticas de relevancia, que sustenten las críticas hacia la TCC.

Prejuicio 2.2: La aplicación de métodos mecanicistas a pacientes con autismo y trastornos generalizados del desarrollo

Podríamos escribir un artículo entero respondiendo a las críticas que recibe el tratamiento conductista del autismo.

A modo de ilustrar los prejuicios señalados hacia dicho tratamiento, comentaremos una situación ocurrida en una mesa redonda de un congreso sobre autismo. En dicha oportunidad, uno de los autores, ha estado presente en una disertación llevada a cabo por una especialista en psicoanálisis aplicado al autismo; durante su exposición, ha planteado las diferencias entre el psicoanálisis y el Análisis Conductual Aplicado (ABA) que se aplica en pacientes autistas. La disertante, transmitió con tono bastante despectivo, la idea que el tratamiento conductista es “mecanicista”, aludiendo a que los programas de modificación de conductas, basados en técnicas de condicionamiento operante, “robotizan” al niño autista.

Respuesta:

En primera instancia, debemos destacar que, el Análisis Conductual Aplicado, es el tratamiento más recomendado en las Guías de Terapias Eficaces. Es de público conocimiento que en el autismo, no se alcanza la cura definitiva. De todos modos, la implementación del ABA apunta a la modificación de conducta del paciente autista, no a su curación definitiva. Las técnicas conductuales logran mejorar la calidad de vida del paciente autista. Y como muestra contraria al prejuicio que estamos respondiendo, en general, no se observa que los padres de los niños autistas condenen al tratamiento comportamental. La crítica confunde sistematicidad con mecanicismo. Que un tratamiento tenga sistematicidad no implica tratar al niño como si fuese una máquina o un robot. Implica precisamente aplicar un tratamiento programado a los fines de modificar su interacción social y familiar. El prejuicio del psicoanálisis, recae más en el formato aparentemente simple del condicionamiento operante y de las técnicas derivadas del mismo, -reforzamiento, extinción, control de estímulos precedentes, moldeamiento, etc.- desestimando los alcances del tratamiento conductual. Como dijimos recién, en general las críticas provienen de psicólogos que desconocen la TCC y en general no provienen de los padres de los niños. Muchos de ellos, consideran el abordaje conductista del autismo, como respetuoso y ético. Basta ver el esfuerzo comprometido, la concentración y la extrema dedicación que se observa en los terapeutas durante la aplicación de las técnicas operantes, para considerar la acusación “mecanicista”, como un ataque despectivo hacia el humanismo de los psicólogos conductistas. Demás está decir que existen instituciones y asociaciones de padres con hijos con diagnóstico de autismo y trastornos generalizados del desarrollo que prefieren el tratamiento conductual; esta elección surge de los propios padres de los niños, no es efecto de ningún tipo de coerción o imposición.

Por último recordemos una vez más, que, la posición ética, implica aplicar los procedimientos que han mostrado mayor porcentaje de eficacia, siendo el análisis conductual aplicado, el abordaje recomendado en las guías de tratamientos eficaces. No se recomienda el psicoanálisis y tampoco se conocen estudios controlados de eficacia desde esta perspectiva, para el abordaje del autismo.

Prejuicio 2.3: Debido a que en la Terapia Conductual se ha aplicado la Terapia de Aversión, el tratamiento es coercitivo y antidemocrático

Respuesta:

En primera instancia, recordemos que las técnicas aversivas, hoy, están en desuso. Los terapeutas conductuales, no aplican choques eléctricos a los pacientes, ni sustancias o drogas que producen vómitos, ni estímulos estridentes. El formato que se utiliza hoy día, se denomina sensibilización encubierta y se aplica mediante la visualización de imágenes mentales.

Dedicamos un espacio a este tema en el presente artículo, debido a que la terapia de aversión, forma parte de la historia de la Terapia Conductual; lamentablemente, la crítica descontextualiza la aplicación de las técnicas aversivas. Clarifiquemos este punto.

Ya nos hemos avocado hace muchos años, a clarificar la pertenencia y uso de las técnicas aversivas en Terapia Cognitivo-Conductual. Y muchos años antes que nosotros, varios autores (Eysenck, 1977, Usted y la Neurosis), se han dedicado a responder a la homologación caricaturesca que establecen los críticos, entre la terapia de aversión y el “tratamiento Ludovico”, que se muestra en la película, La Naranja Mecánica.

Con respecto a la aplicación de métodos aversivos, recordemos que el uso de los mismos, representaba mucho menos del 1 % de todas las aplicaciones en TCC. Específicamente, la terapia de aversión, se había aplicado en casos de extrema gravedad, donde existía riesgo de muerte para el paciente. Por otra parte, el método era previamente presentado al paciente antes de su aplicación y el paciente elegía si aceptaba el tratamiento o no. En muchos casos graves, el paciente prefería la aplicación de las técnicas – ante la carencia de otros métodos eficaces para la modificación de su conducta- y era él mismo quien solicitaba ser ayudado.

Un aspecto de relevancia a destacar, es que la terapia aversiva se ha aplicado no sólo para paliar el propio padecimiento del paciente, sino también a los fines de evitar el sufrimiento de terceros, ocasionado por el comportamiento patológico del individuo. Por ejemplo, pacientes con tendencias sexuales pedófilas, solicitaban atención terapéutica para la eliminación de sus impulsos y la prevención de eventuales conductas futuras de abuso infantil. Dichos pacientes, por elección propia, aceptaban la aplicación del tratamiento aversivo. Nótese que estamos hablando de parafilias, no de orientación sexual; demás está decir, que la terapia cognitivo-conductual, no considera a la homosexualidad como una enfermedad sino una elección; si bien en los años 60’, ha habido unos pocos casos aislados de tratamientos que apuntaban al cambio de la conducta homosexual, esto ya es anacrónico y desde hace varias décadas que tanto en consultantes como en parejas gay, la TCC no intenta ni fomenta el cambio de orientación sexual.

Dijimos que los procedimientos aversivos se han aplicado en casos extremos. Por ejemplo, en pacientes psiquiátricos y en pacientes con autismo y trastornos generalizados del desarrollo, puede aparecer una conducta de extrema gravedad, como intentar golpearse la cabeza muy fuertemente contra la pared o el piso. En estos casos la aplicación de un estímulo aversivo, ha logrado que el comportamiento de autolesión dejara de aparecer, preservando la vida del paciente. Está claro que, los casos que comentamos han sido la excepción y no han representado la esencia del modelo conductual. Más allá de estos datos históricos que transmitimos sobre la terapia de aversión, se impone la siguiente pregunta: ¿Es ético en estos casos, permitir que el sujeto se lesione, derivando esto en un eventual traumatismo de cráneo y no aplicar un procedimiento que reporta eficacia, simplemente porque al profesional de turno no le agrada la técnica en cuestión? El debate continúa abierto, aunque insistimos: sólo como carácter de excepción y en los casos en que corre riesgo la integridad física del paciente o de terceros, se han utilizado técnicas aversivas, con el objeto de evitar consecuencias fatales.

Ya hemos anunciado, que algunos profesionales citan a la película La Naranja Mecánica, de Stanley Kubrick, como un reflejo de la terapia de aversión. Esta comparación no es válida, debido a que en el fragmento de la película, el sujeto al cual se le aplica la técnica no es un paciente, sino un interno de una prisión, que acepta ser sujeto de prueba de determinado procedimiento, a cambio de quedar en libertad. Por el contrario, el concepto de psicoterapia, implica que un paciente está motivado al cambio y desea ser ayudado por un profesional. Es sabido que una terapia funciona si una persona tiene motivación para alcanzar los objetivos terapéuticos. Por otra parte, en la película se extreman y exageran los estímulos utilizados, a los fines de generar un efecto artístico en el espectador. En la época en la que se ha aplicado la terapia de aversión, la misma implicaba un trato cuidadoso y responsable hacia el paciente, con un respeto hacia su persona; en la película se refleja la opresión y el dominio totalitario hacia el individuo, algo diametralmente diferente a la relación terapéutica que se establece entre un paciente y un terapeuta. Utilizar el fragmento de una película de ficción como ejemplo representativo de la terapia conductual, implica homologar un abordaje coercitivo a un abordaje basado en la elección del paciente. Ya lo expresamos previamente; la historia de la aplicación de técnicas aversivas, no ha tenido otro objetivo más que intentar ayudar a un paciente –que por propia decisión- solicita ayuda para el cambio de su conducta, prevenir daños a terceros y por ende, reducir su sufrimiento.

Prejuicio 3.1: La TCC es afín y funcional al sistema capitalista

Otra creencia errada que escuchamos frecuentemente, es aquella que plantea que la TCC, está ideológicamente asociada al totalitarismo y al sistema económico capitalista. La misma, desestima el carácter humanista del paradigma cognitivo-conductual, suponiendo que es ajeno a las problemáticas sociales y a las dificultades psicológicas de las personas con bajos recursos económicos.

Respuesta:

Para poder responder a esta crítica, nos es necesario, indefectiblemente, recordar etapas de la historia de la psicología. En primera instancia recordemos que a partir de 1917, el gobierno comunista de la Unión Soviética, ha mostrado bastante interés en la obra del renombrado fisiólogo, Iván Pavlov, quien ha sentado las bases del condicionamiento clásico o respondente, piedra angular de varias investigaciones y técnicas conductistas. Por otra parte, en décadas posteriores, se ha observado que gran parte de la comunidad científica de la Unión Soviética, ha mostrado bastante interés en el desarrollo de la psicología experimental y en los trabajos de investigación sobre condicionamiento y aprendizaje asociativo. (Golder M. 1986. Reportajes contemporáneos a la psicología soviética). Incluso, en dicho país, ha habido psicólogos marxistas que han propuesto la aplicación de los principios de la psicología científica para la mejora de las condiciones laborales en industrias. Puntualmente, en la Unión Soviética, ha habido aplicaciones del condicionamiento clásico, tanto en psicología ambiental como experimental, con el fin de mejorar las condiciones del ambiente laboral y la rutina del trabajador. (Frolov, Cerebro y trabajo).

Este paneo histórico, nos muestra que en el sistema económico opuesto al capitalismo, había un considerable interés en las investigaciones y aplicaciones afines al modelo conductual.

Por otra parte, dentro del sistema económico capitalista, B.F. Skinner, ha sido crítico del capitalismo, y en algunos textos sociales y en su novela “Walden Dos”, propone modos de vida alternativos al sistema capitalista; describe una comunidad utópica basada en la cooperación humana, más que en la competencia entre sus miembros; (Skinner B. (1973) Sobre el conductismo (1978) Reflexiones sobre conductismo y sociedad). Más allá de las diferencias técnicas que podamos tener con algunos puntos de la novela Walden Dos, la misma representa el deseo de este autor por implementar los principios de las ciencias de la conducta, para el alcance de una sociedad menos desigual y más equitativa. Existen hoy día, algunas comunidades experimentales -en la que residen miembros que por propia decisión personal deciden vivir en las mismas- basadas en algunos procedimientos del condicionamiento operante aplicados a la conducta laboral comunitaria y a las relaciones interpersonales de los miembros que la habitan (Bunge M., Ardila R. (1988). Filosofía de la Psicología).

Prejuicio 3.2: Debido a que el conductismo y el cognitivismo se han desarrollado predominantemente en los Estados Unidos, ambos paradigmas, se hallan en estrecha relación con la ideología imperante en dicho país

Respuesta:

Como es de esperar, también en esta instancia, se nos impone revisar la historia de la psicología en el siglo pasado. Durante el siglo XX, en los Estados Unidos, ha habido un desarrollo en paralelo de las principales corrientes en psicología, –psicología experimental, psicoanálisis, terapia humanista y gestáltica, terapia sistémica, cognitivismo- no sólo del conductismo. Es necesario recordar, que el psicoanálisis también ha tenido un desarrollo significativo en los Estados Unidos, en Gran Bretaña -escuela inglesa: Klein, Winnicott, Bion, etc.- y en Francia -escuela francesa: Lacan, Miller, Dolto, etc.- países cuyos gobiernos, adhieren fehacientemente a la ideología capitalista. Por otra parte, recordemos que el fundador del psicoanálisis, Freud, no era un crítico acérrimo del sistema capitalista. (justificó “técnicamente” la importancia del precio de las sesiones, atendió a pacientes de la clase media y alta de Viena y en 1936 -huyendo de la atrocidades del nazismo- se exilió en Inglaterra, no en la Unión Soviética).

En su texto de 1923, “El malestar en la cultura”, Freud expresa su crítica al comunismo:

“Los comunistas creen haber hallado el camino para la redención del mal”
“no puedo imaginar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y ventajosa. Pero puedo discernir su premisa psicológica como una vana ilusión” “ nos parece harto comprensible que el ensayo de instituir en Rusia una cultura comunista nueva, halle su respaldo psicológico en la persecución al burgués. Uno no puede menos que preguntarse, con preocupación, que harán los soviets después que hayan liquidado a sus burgueses”.

Prejuicio 3.3: El modelo cognitivo-conductual es antidemocrático y está alineado a los gobiernos dictatoriales. Sus técnicas son compatibles y útiles para el capitalismo y para los gobiernos de facto

Respuesta:

La TCC como la mayoría de los abordajes terapéuticos, adhiere a valores democráticos. Bajo ningún punto de vista se justifica la tortura, la opresión y el despotismo de las dictaduras. Los principios éticos de las psicoterapias, no aceptan ni avalan el uso de la violencia. La psicología clínica general, está regida por valores humanos, tales como la asertividad, el diálogo racional, el respeto a las diferencias de opinión, la no-discriminación, el respeto a los derechos humanos, etc. En la literatura existen cientos de ejemplos de aplicaciones sociales desde el modelo cognitivo-conductual; el paradigma es amplísimo, no se limita meramente a tratar casos de ansiedad y depresión. Basta con nombrar algunas áreas de aplicación, para que el lector infiera la importancia de las problemáticas ambientales, comunitarias y sociales para la TCC y las ciencias del comportamiento. Veamos varios ejemplos: la TCC aplicada para la prevención del Bullying en ambientes escolares, el tratamiento del Mobbing y el hostigamiento laboral en empresas, la prevención y asistencia de mujeres golpeadas en casos de violencia de género, el entrenamiento en resolución de conflictos interpersonales en personas que conviven en una misma comunidad, la implementación de programas capacitación para el desarrollo de microemprendimientos en pacientes con desempleo (Álvaro Estramiana. (1992) Desempleo y bienestar psicológico), la aplicación de técnicas conductuales en los talleres laborales protegidos para pacientes psiquiátricos, el diseño de programas de prevención de accidentes de trabajo en industrias, la aplicación de técnicas para la modificación de la adicción a la compra, etc. (Costa M., López E. (1986) Salud comunitaria).

Todos estos ejemplos son muestras claras de la preocupación y ocupación por el modelo cognitivo-conductual, en mejorar las condiciones sociales que afectan al comportamiento del individuo en sociedad; basta con que el lector influenciado por los prejuicios citados previamente, lea algunas de las aplicaciones sociales para que constate como en las ciencias del comportamiento se consideran los factores sociales que condicionan el comportamiento: factores ambientales, educativos, familiares, institucionales, económicos, políticos, comunitarios, etc. (Kazdin A. (1996) Modificación de Conducta y sus aplicaciones prácticas, cap. 12, aplicaciones sociales).

Prejuicio 4: La estrecha relación entre el conductismo y el consumismo

Respuesta:

Es sabido que John Watson, fundador del conductismo -además de llevar a cabo investigaciones y proponer aplicaciones clínicas basándose en el condicionamiento clásico descubierto por Pavlov, ha aplicado los principios del condicionamiento clásico con fines publicitarios. Está claro que, la publicidad que se implementa con el objetivo de venta de productos, es un producto del capitalismo. De todos modos, el hecho que Watson se haya dedicado también a la publicidad, esto no representa a la totalidad del paradigma conductual. Una campaña que utilice principios comportamentales para prevenir enfermedades también es publicidad; recuérdese que las fotografías aversivas en los envoltorios de las cajas de cigarrillos, se basan en el paradigma de condicionamiento clásico -dichas imágenes han sido autorizadas para su impresión en las cajas de cigarrillos por la Organización Mundial de la Salud- y es una obviedad que esto no se lleve a cabo con el objetivo de incrementar las ventas de cigarrillos, sino para su decremento. Por ende, la finalidad en la aplicación de las técnicas psicológicas en nuestra sociedad, sean utilizadas para el aumento de consumo de productos o con el fin de promover la salud de la población, dependerá de quien posea el poder de aplicación de las mismas. Los sistemas de puntos, pueden utilizarse para reforzar la conducta de compra de boletos para viajar en avión, aunque también como modo de reforzamiento de la conducción prudente de automóviles en las grandes ciudades; una técnica eficaz, puede ser utilizada para un fin de consumo o un fin humanista, depende “en manos” de quién tenga el poder de decidir su aplicación. Es materia pendiente de los gobiernos de turno, el regular las respectivas aplicaciones sociales y comunitarias de las técnicas psicológicas. (dicho sea de paso, hemos sido testigos que la técnica “sistema de puntos” es utilizada para incrementar el deseo de compra del consumidor, en una librería especializada en psicoanálisis ubicada en la ciudad de Buenos Aires…).

De modo análogo, también la técnica economía de fichas –y el condicionamiento operante en general- se ha utilizado con fines humanistas, para la mejora de calidad de vida de pacientes esquizofrénicos, facilitar el aprendizaje en las escuelas, reforzar conductas activas en pacientes con depresión, mejorar la comunicación entre integrantes de las parejas, etc. Una técnica eficaz puede utilizarse para fines humanos o no. Creemos que el conductismo no es el culpable de “los males de este mundo”; sostener tal prejuicios es análogo a creer los físicos son responsables de las dos bombas atómicas que el gobierno estadounidense ha decidido implementar durante la segunda guerra mundial frente a Japón. La ciencia no es la culpable de lo que decidan los poderes o gobiernos de turno.

Prejuicio 5: La alianza entre la TCC y la industria farmacológica

En varias oportunidades hemos sido testigo de la presencia de disertaciones en las que se acusa a la Terapia Cognitivo-Conductual de fomentar el abuso de medicación psiquiátrica en sus pacientes. Desde algunas posiciones extremistas del psicoanálisis, es frecuente tildar a los terapeutas conductuales de “biologicistas”. Ésta posición, implicaría pues, una supuesta alianza entre la TCC y los laboratorios responsables de la producción de psicofármacos; desde esta especulación, los terapeutas conductuales formaríamos parte de un gran negocio cuyo objetivo es domesticar y sobremedicar a los pacientes. Detrás de esta tendencia a la sobremedicación, subyace la intención comercial de beneficiar a la psiquiatría y la industria farmacológica.

Respuesta:

En primera instancia, es necesario remarcar que la supuesta existencia de la alianza elucubrada, no está basada en ninguna investigación periodística seria. Ningún medio de comunicación, ni publicaciones de periodistas independientes, han hallado algún caso puntual de algún psicólogo de haber recibido dinero o algún beneficio económico de algún laboratorio.

Quizá el origen de la crítica esgrimida, está asociado al supuesto epistemológico en el cual se basa la Terapia Cognitivo-Conductual. Esta, se sustenta en la perspectiva “monista-emergentista” –en el sentido en que los pensamientos, las emociones y las conductas son fenómenos emergentes de la actividad del sistema nervioso central-, por ende, es probable que, aquellos psicólogos de orientaciones dualistas, prejuzguen a la TCC como terapia “biologicista”. Este sesgo deriva en la creencia que el psicólogo TCC, trabaja como mero subsidiario de los psiquiatras. Nada más errado. Si particularmente, el caso lo requiere, se trabaja en interconsulta con psiquiatras; pero ello depende del trastorno en cuestión y de la gravedad del paciente, no de una alianza o negocio para dominar al sujeto e inducirlo a que compre determinado fármaco. Basta echar un vistazo a los múltiples trastornos y problemas conductuales en los cuales se aplican técnicas psicológicas eficaces sin necesidad de apoyo farmacológico, para que dicha acusación caiga por su propio peso.

Afortunadamente, muchos pacientes pueden mejorar sin la necesidad de implementar tratamiento psicofarmacológico. Complementariamente, no puede obviarse la existencia de trastornos en los que se requiere el trabajo interdisciplinario con psiquiatras. La consideración de recurrir al tratamiento médico, requiere de la interacción entre el psiquiatra y el Terapeuta Cognitivo-Conductual. La determinación de medicar o no a un paciente, no es caótica ni improvisada. Hay al menos cinco criterios que deben evaluarse:

  • El diagnóstico,
  • la gravedad del caso,
  • la urgencia de abordaje,
  • la necesidad de aliviar el sufrimiento del paciente,
  • la facilitación del trabajo terapéutico.

Nótese que la existencia de esto cinco criterios, nos permite pensar de modo racional los casos, siendo el objetivo esencial valorar la necesidad de apoyo farmacológico para preservar al paciente de un deterioro mayor. (Rivadeneira, Minici, Dahab (2003) : La medicación en terapia Cognitivo-Conductual en Revista de Terapia Cognitivo-Conductual)

Hay trastornos en los que no se puede prescindir del abordaje farmacológico; en la esquizofrenia, en los trastornos bipolares, en los cuadros neurológicos, en las depresiones severas -entre otros cuadros- oponerse al tratamiento psicofarmacológico es una decisión peligrosa y temeraria. Creemos que es una falta de ética que un psicólogo, convenza al paciente o a sus familiares, para que impidan que el psiquiatra que lo asiste, no aplique el tratamiento indicado. El fanatismo “anti-medicación”, puede perjudicar seriamente la evolución del caso. El criterio de intervención psiquiátrica, lo determina la patología del caso, no los gustos personales o prejuicios ideológicos del psiquiatra o el psicólogo de turno. Las patologías existen, no podemos obviarlas ni negarlas. Lamentablemente, ninguna corriente en psicología, ha hallado soluciones para la esquizofrenia o el trastorno bipolar sólo con métodos psicosociales. Una vez más, se nos impone la siguiente pregunta: ¿Es ético privar al paciente de una medicación que mejore su calidad de vida?

A modo de conclusión, destacamos que la Terapia Cognitivo-Conductual no parte de una tendencia “pro-medicación, ni anti-medicación”. La decisión de que el paciente deba ser asistido por un profesional en psiquiatría, no es ideológica, es fruto de la evaluación psicológica cuidadosa de cada caso en particular.

Prejuicio 6: La TCC al servicio de la dominación social

Otro mito que circula con asiduidad, es el que postula que la TCC desdeña los factores sociales, siendo su objetivo “dominar” a los pacientes con el fin de alcanzar su “adaptación pasiva” a la sociedad. La TCC, es subsidiaria de las tendencias conservadoras y de los poderes turno. Indirectamente, se fomenta la domesticación de los pacientes, a los fines inhibir su participación política orientada al cambio social.

Respuesta:

Es necesario aclarar que en la práctica clínica el psicólogo respeta la idiosincrasia de la persona y no intenta modificar la ideología de su paciente. Tampoco le interesa al profesional que el paciente deba ser sumiso y deba adaptarse a órdenes o decisiones ajenas. La TCC no trabaja al servicio de las corporaciones o de la sociedad de consumo. El respeto a la individualidad y a la filosofía del paciente, son considerados. De hecho, en encuestas realizadas, no se han encontrado opiniones de pacientes que manifiesten haberse sentido manipulados por el psicólogo para adoptar determinada ideología.

Para clarificar la respuesta a estos prejuicios, nos avocaremos a enunciar dos ejemplos representativos: El estrés laboral y la posición política del paciente.

En el caso del estrés laboral, no es el objetivo de la TCC que el paciente que es empleado en una empresa no emita su opinión o sea sumiso, ante las injusticias del eventual empleador que lo ha contratado. Como evidencia contraria a esta crítica, nos basta como muestra comentar que, en casos de hostigamiento laboral o mobbing, los psicólogos conductuales emiten informes psicológicos destacando el estrés de su paciente en el contexto laboral. Estos informes, tienen como objetivo la reducción del hostigamiento y del estrés concomitante. El psicólogo clínico, no trabaja al servicio de los empresarios, ni implementará técnicas de sumisión.

En lo que concierne a la posición política del consultante, tampoco es el objetivo de la TCC domesticar a los pacientes para que sean pasivos frente a las injusticias del sistema capitalista. Hemos tenido la oportunidad de atender pacientes que militan en partidos políticos; la TCC adhiere a valores democráticos y no tiene como objetivo modificar la ideología del paciente. No se diseñan tratamientos para que los trabajadores sean meros espectadores de las injusticias del sistema – inhibiendo su participación política -, para que finalmente, sean agentes pasivos frente a las contingencias del ambiente social.

En su libro, Ideología y Conductismo, Dorna y Méndez, (1979) Dorna A. y Méndez H., Ideología y Conductismo), lo expresan más claramente: “acusar al conductismo de querer “condicionar” al hombre, se revela tan absurdo como atribuir a la física la pretensión de “aprisionar” al individuo, al poner en evidencia la ley de la gravedad y la caída de los cuerpos, o juzgar que la biología “animaliza” al hombre cuando invoca las leyes de la evolución de las especies”.

Consecuencias perjudiciales de estos mitos

Nos hemos dedicado a responder a estas críticas, debido a que muchos estudiantes y psicólogos no desean conocer la TCC, a partir de adoptar estos prejuicios como verdades. Lamentablemente, muchos críticos no conocen los principios teóricos, las investigaciones y las técnicas del modelo, pues a priori, han sido influenciados negativamente hacia el paradigma. Incluso, se llega a dudar de cuestiones básicas tales como la consideración del consentimiento informado y los códigos de ética vigentes en Terapia Cognitivo-Conductual.

Ha sido nuestro objetivo, propiciar que el lector alcance una visión más ecuánime sobre la relación entre ideología y terapia conductual. Debido a ello, hemos remarcado que las críticas son erradas y no se basan en estudios sociológicos que posean validez metodológica. En algunos casos, los prejuicios esgrimidos hacia la TCC son tan extremos que pareciera que todos los males de nuestro mundo son responsabilidad del conductismo y el cognitivismo.

Se nos impone la siguiente pregunta: ¿las guerras de la antigüedad, el poder del imperio romano, las oscuridades de la edad media, la inquisición, el genocidio durante la conquista de América, la revolución industrial, el hambre, la pobreza, la esclavitud, la plusvalía, el imperialismo, el holocausto nazi, comenzaron con el conductismo?

Artículos relacionados:

  • La extraña muerte del conductivo radical
  • Condicionamiento clásico: La venganza de Pavlov

Artículo publicado en El Centro de Terapia Cognitiva Conducta y Ciencias del Comportamiento (CETECIC) y cedido para su publicación en Psyciencia. CETECIC ofrece información especializada y formación online y presencial sobre TCC. 

Por: Lic. Carmela Rivadeneira, Lic. Ariel Minici y Lic. José Dahab

Referencias:

  • Rivadeneira, Minici, Dahab (2002): Lo que no es la terapia cognitivo-conductual. Respuesta a críticas. (Revista de Terapia Cognitivo-Conductual. Núm. 3. Agosto 2002; www.cognitivoconductual.org).
  • Minici, Rivadeneira, Dahab (2011): Importancia de los pensamientos y el lenguaje en terapia cognitivo-conductual. (Revista de Terapia Cognitivo-Conductual, www.cognitivoconductual.org)
  • Eysenck H. (1977) Usted y la Neurosis. Porqué falla su analista. Ed. Huemul, Bs. As.
  • Golder M. (1986). Reportajes contemporáneos a la psicología soviética. Ed. Cartago, Bs. As.
  • Freud S. (1923). El malestar en la cultura. Ed. Amorrortu, Bs. As.
  • Dorna A., Méndez H. (1979) Ideología y Conductismo. Ed. Fontanella, Barcelona.
  • Skinner B. (1978) Reflexiones sobre conductismo y sociedad. Ed. Trillas, México.
  • Skinner B. (1973) Sobre el conductismo. Ed. Fontanella, Barcelona.
  • Bunge M., Ardila R. (1988). Filosofía de la Psicología. Ed. Siglo XXI editores, Barcelona.
  • Álvaro Estramiana. (1992) Desempleo y bienestar psicológico. Ed. Siglo XXI editores, Barcelona.
  • Costa M., López E. (1986) Salud comunitaria. Ed. Martínez Roca, Madrid.
  • Kazdin A. (1996) Modificación de Conducta y sus aplicaciones prácticas, Cap. 12, aplicaciones sociales

Imagen: Very Well

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