Ángela Bernardo describe en Hipertextual un caso muy raro de hipo y metástasis en el cerebro:
Un hombre de 68 años acudió a su médico después de sufrir durante tres semanas seguidas un hipo persistente. El paciente había sido intervenido anteriormente de un adenocarcinoma, un tipo de cáncer de pulmón, sin presentar signos de que el tumor maligno se hubiera diseminado más allá de sus pulmones y de sus ganglios linfáticos. Sin embargo, el hipo estaba causado por una metástasis en el cerebro. Su caso es descrito en el último número de la Revista Clínica Española.
El artículo describe muy bien este raro caso y también nos explica qué causa esos molestos hipos que todos hemos sufrido.










Además los autores realizaron un serie de sub-análisis tomando distintos grupos (comparando, por ejemplo, distintas décadas entre sí), pero en general la conclusión seguía siendo la misma: una disminución en la eficacia de TCC a medida que pasa el tiempo.