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Psicología humana en tiempos de máquinas 💞

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Sin categoría

Nuevos datos sobre la prevención del suicidio

  • 10/09/2015
  • Alejandra Alonso

Las estadísticas de suicidio realmente asustan. De acuerdo a la OMS, más de 800.000 personas cometen suicidio cada año, y los intentos de suicidio por otro lado, son tal vez 20 veces ese número. El suicidio es una de las principales causas de muerte en personas jóvenes (por ejemplo, en el Reino Unido es la principal causa de muerte en hombres de menos de 35 años). Esto significa que se necesitan medidas efectivas de prevención del suicidio urgentemente.

Un gran estudio multinacional sobre el suicidio ha identificado los patrones conductuales que preceden a muchos intentos de suicidio. Estos datos podrían llevar a cambios en la práctica clínica relacionados al cuidado de pacientes con depresión, ya que muestra los factores clínicos que  confieren un mayor riesgo de intentos de suicidio.

El BRIDGE-II-MIX es un estudio muy grande a nivel internacional que observa la depresión y el suicidio. Los científicos evaluaron a 2811 pacientes que sufrían de depresión, de los cuales 628 habían tenido intentos de suicidio. Cada paciente fue entrevistado por un psiquiatra como si fuera una evaluación estandar de un paciente mentalmente enfermo. Los parámetros estudiados incluían intentos de suicidio previos, historia familiar, tratamientos actuales y previos, presentación clínica del paciente, su puntaje en el Global Assessment of Functioning scale (o escala de Evaluación Global del Funcionamiento), y otros parámetros. La investigación se fijó especialmente en las características y comportamientos de aquellos que habían intentado suicidarse. Encontraron que ciertos patrones se repetían antes de los intentos de suicidio.

Nuestros métodos mostraron 40% de los pacientes en riesgo

«Hemos encontrado que los «estados depresivos mixtos» podían predecir los intentos de suicidio. Un estado depresivo mixto es cuando el paciente está deprimido pero también tiene síntomas de (…) manía. Encontramos esto significativamente más en pacientes que previamente habían intento suicidarse, que aquellos que no lo habían intentado. De hecho, el 40% de todos los pacientes deprimidos que habían intentado suicidarse tuvieron un «episodio mixto» más que solo depresión. Todos los pacientes que sufrían de depresión mixta tenían un riesgo más elevado de suicidio. También encontramos que el criterio estándar del DSM identificó al 12% de los pacientes que mostraban estados mixtos, mientras que nuestros métodos mostraron 40% de los pacientes en riesgo. Esto significa que los métodos estándar están pasando por alto a un montón de pacientes en riesgo de suicidarse.»La autora, Dra. Dina Popovic (Barcelona), comenta:

En un segundo análisis de las figuras, los investigadores encontraron que si un paciente deprimido presenta cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Conducta riesgosa (por ejemplo, promiscuidad)
  • Agitación psicomotriz (dar vueltas por la habitación, retorcerse las manos, quitarse la ropa y ponérsela de nuevo y otras acciones similares)
  • Impulsividad

Entonces su riesgo de suicidio era al menos 50% más alto.

La Dra. Popovic opina que evaluar los síntomas antes nombrados en cada paciente deprimido es de suma importancia. También agrega que la mayoría de los síntomas no van a ser proveídos por los pacientes si no que habrá que averiguarlos y muchos clínicos pueden no ser conscientes de la importancia de prestar atención a estos síntomas antes de decidir un tratamiento para el paciente deprimido.

Fuente: Science Daily

  • Ciencia

Sinestesia: cuando los colores tienen sabores

  • 10/09/2015
  • Miriam Navais

Dicen que el conocimiento teórico se asienta mucho mejor si se acompaña con una buena práctica, o en mi caso concreto, con el “descubrimiento” sin querer de un  buen ejemplo clínico en primera persona.

Como hábito instaurado, estaba contándoles emocionada a mis compañeros lo más curioso aprendido ese mismo día  en clase de neuropsicología. Empecé a comentar que el profesor nos había hablado de que existían personas que cada vez que pensaban en un número lo asociaban a un color determinado, es decir, que creían que cada número tenía un color fijo y que dicho conocimiento era compartido por el resto de las personas.

no se podía creer que el resto de personas no relacionaran el número dos con el amarillo

Ante dicha explicación salta unas de mi compañeras, Isa Soria: “Sí, si cada número tiene su color…  el dos es amarillo…  el siete es verde… ¿no?” Todos los demás presentes allí se quedaron aluciandos, y qué decir de Isa, no se podía creer que el resto de personas no relacionaran el número dos con el amarillo, el siete con el verde, etc.  Fue una experiencia asombrosa el poder ser testigo del descubrimiento de dicha “rareza” en primera persona.

Lo que le sucede a Isa, es un trastorno sensoperceptivo en el que la percepción se aglutina, es decir, el estímulo a través de uno de los sentidos (el oído) provoca simultáneamente la sensación en otro (la vista); es esta mezcla de los sentidos lo que se conoce con el nombre de sinestesia. El asociar los números o letras con colores es una de las sinestesias más frecuentes, así como el que la música evoque  un color determinado,  aunque también existen personas sinestésicas que en respuesta al tacto perciben olores (¿os imagináis que cada vez que tu pareja te acaricie huelas a café?) o que el escuchar a un saxofonista tocar le sabe a miel.  Es decir, en las sinestesias pueden estar implicados cualquiera de los sentidos.

miriam-navais-psicologia-clinica-articulos-sinestesia-colores-numeros-suma

Una de las sinestesias más frecuentes es la de asociar números con colores.

Es común que si nunca antes hemos escuchado hablar de este trastorno sensoperceptivo desconfiemos de lo que nos está diciendo una persona sinestéica y no le creamos, pero no, no están mintiendo. Lo que la persona sinestésica percibe espontáneamente es real, se producen de manera involuntaria y es particular de cada persona.

Es decir, Isa tiene asociado que el número dos es de color amarillo mientras que otra persona sinestésica, tendrá ese mismo número asociado con otro color, por ejemplo, con el morado.  Señalar que este fenómeno acompañará a la persona “de por vida”, pues las sinestesias perduran en el tiempo siendo estables, es decir, que si un sinestésico asocia el tacto de su agaporni con el olor a jazmín, olerá a jazmín cada vez que acaricie a su agaporni.

¿os imagináis que cada vez que tu pareja te acaricie huelas a café?

Como otra característica curiosa de las percepciones sinestésicas, indicar que la memoria de la percepción sinestésica (secundaria) con frecuencia es más potente que la primaria, así no es de extrañar que un sinestésico que asocia un determinado olor al nombre de una persona, recordará el nombre del olor más que el nombre de la persona.

¿Qué la causa?

Al ser una percepción real, como ya se ha señalado, debería de poder explicarse sobre bases neuroanatómicas, ¿no?

En respuesta a ello, y de acuerdo a Julia A. Nunn (2002), los cerebros de los sinestésicos son diferentes aunque señala que esta diferencia no debe considerarse como un daño cerebral. La mayoría de las teorías que intentan el explicar dicho fenómeno apuestan por un “cruce de cables” entre las áreas del cerebro que en personas sin este trastorno perceptivo están incomunicadas y precisamente ese “cruce de cables” permite que en el cerebro de los sinestésicos la comunicación entre dichas áreas. Este “cruce de cables” explicaría cómo cuando una persona sinestésica escucha palabras habladas, las partes del cerebro encargadas del color se activan y se utilizan, sugiriendo que los centro de las palabras se están comunicando con los centro del color.

Más datos…

Este tipo de trastorno de la percepción tenía la etiqueta de infrecuente, pues según el estudio de referencia hasta el momento (Baron-Cohen et al, 1996) se estimaba una prevalencia que oscilaba entre al menos uno por cada 2000 personas y según el estudio más reciente (Rich et al, 2005) la prevalencia rondaba el 0,024%. Así mismo, también se estipuló que se daba más en mujeres que en hombres en una proporción de 6:1 según el estudio de Baron-Cohen o en una proporción de 6:2 según el estudio de Rich. Sin embargo, los datos arrojados por el último estudio de la doctora Julia Simner, de Edimburgo, y el profesor Jamie Ward, de Sussex, han puesto en evidencia que este trastorno es mucho más prevalente de lo que se creía (hasta un 88% más, es decir, en torno a 4,4% de la población general) y que no hay una tan fuerte asimetría en la distribución de la sinestesia en los sexos, con una relación mujer:hombre de  1,1:1.

la prevalecía sería del 4,4% de la población general

El que la sinestesia se dé en varios miembros de una misma familia (Asher, J. E. et al. 2009),  nos indica la más que probable existencia de que tenga un componente genético. Al respecto señalar que la sinestesia puede saltarse generaciones, no siendo necesaria la relación de la familia inmediata( se puede tener un tío lejano  con el que se comparte el trastorno sensoperceptivo) y como ya se ha mencionado, los diferentes miembros sinestésicos de la familia pueden manifestar diferentes formas de sinestesia, así mientras que el padre colorea sus letras a su hija  le sabe las palabras.

Sinestesia… ¿defecto o virtud?…

Lo dejo a su libre elección… y para facilitarle la decisión os adjunto  unas palabras de Oliver Messiaen, uno de los compositores franceses más influyentes del siglo XX y que era sinestésico: veía colores cuando escuchaba música.  Para él la música se dividía en música con color y en música sin color. Es más, en algunas de sus partituras anotó los colores de la música con el fin de ayudar al director de la interpretación.

Para despedirme os dejo una entrevista de 1:58 minutos a James Wannerton titulada “Escogía a mis novias por el sabor de sus nombres”:

Como he mencionado antes y teniendo en cuenta de que este trastorno de la percepción es más frecuente de lo que se pensaba según los datos arrojado por los últimos estudios,  tal vez alguno de vosotros le haya pasado como a Isa y a través de la lectura de este artículo hayáis descubierto que sois sinestésicos, y si ha sido así, por favor, no dudéis en compartir el hallazgo con todos nosotros.

*Dedicado con cariño a todos los curiosos y a Isa Soria, de apodo Spiderman; sí, en todos los Colegios Mayores el tener un apodo es algo que va en la cláusula de admisión, un beso de Duende Verde ;)

Vídeo relacionado: Sinestesia ¿A qué sabe el morado?

Artículo previamente publicado en el blog de la psicóloga Miriam Navais y cedido a Psyciencia. 

Referencias:

Alonso, A. (2011). El color de los sonidos. Madrid, España. Editorial: Visión Libros.

Asher, J. E. et al (2009). A Whole-Genome Scan and Fine-Mapping Linkage Study of Auditory-Visual Synesthesia Reveals Evidence of Linkage to Chromosomes 2q24, 5q33, 6p12, and 12p12.  Am. J. Hum. Genet. DOI: 10.1016/j.ajhg.2009.01.012.

Baron-Cohen S, Burt L, Smith-Laittan F, Harrison J, Bolton P. (1996). Synaesthesia: prevalence and familiality. Perception , 25: 1073–9.

Nunn, J.A., Gregory, L.J., Brammer, M., Williams, S.C., Parslow, D.M., Morgan, M.J., Morris, R.G., Bullmore, E.T., Baron-Cohen, S. & Gray, J.A. (2002) Functional magnetic resonance imaging of synesthesia: activation of V4 ⁄ V8 by spoken words. Nature Neuroscience, 5: 371-375.

Rich A. N., Bradshaw J. L., Mattingley J. B. (2005). A systematic, large-scale study of synaesthesia: implications for the role of early experience in lexical-colour associations. Cognition 98 53–58 10.1016/j.cognition.2004.11.003.

Simner, J., Mulvenna, C., Sagiv, N., Tsakanikos, E., Witherby, S.A., Fraser, C., Scott, K, & Ward, J. (2006). Synesthesia: The prevalence of atypical cross-modal experiences.  Journal of Perception, 35, 1024-1033.

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Avatares del amor: De la huida ante el sufrimiento a los celos patólogicos

  • 09/09/2015
  • Luis Hornstein

Comprender sin encasillar

“Clínica” es el conjunto de prácticas y saberes con que lidiamos no solo con enfermedades y “trastornos” sino con el sufrimiento (el evitable y el inevitable).

Necesitamos ideas-herramientas que se adecuen a la clínica, que nos urge, que nos desborda desde hace tiempo. El consultante actual es un sujeto maltratado, con sufrimientos devastadores, con falta de proyectos. Sin embargo, no son pacientes predominantemente graves los que atiendo en mi consultorio sino pacientes que están atravesando traumas y duelos muchos de las cuales tienen que ver con lo histórico-social.

El cuerpo social parece anestesiado, y si un ciudadano habla de “ideales” los que están alrededor pensarán que es un cordero o un lobo con piel de cordero. Los ideales parecen haber desaparecido pero el dolor está ahí. En las atestadas consultas psicológicas de hospitales públicos, obras sociales y prepagas. En los consultorios privados. Una sociedad anestesiada y unos laboratorios ávidos ofrecen pastillas mágicas. En un medio carcomido por el paco y por los pacos de dinero sucio, los psicofármacos son “drogas legales”.

No se puede prescindir de la psicopatología ni se debe sobrestimarla. Es nada más (y nada menos) que un bosquejo que ayuda a aprehender algo de una realidad. Y la realidad pide afirmaciones provisionales, más que afirmaciones que compitan con la realidad. Las abstracciones pueden conducir al encasillamiento.

Marean la cantidad de partidos que se presentan a las elecciones si como la cantidad de indómitos síntomas que no se dejan arrear fácilmente a los tres corrales (neurosis, perversión, psicosis). Ante el mareo hay soluciones baratas y caras. Las caras evitan el reduccionismo pero nos obligan a estudiar. El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales , conocido como dsmv, es uno de los intentos de evitar el mareo. Fue ideado para encontrar un mínimo común divisor, un esperanto, entre distintas corrientes de la psiquiatría y la psicología. Soslayando el conflicto instaló la paz, una paz que se parece a la del sepulcro. La psicología se ocupa de pasiones y sufrimientos. El dsm v no ha logrado aquietarlos, los ha anestesiado mediante categorías que tranquilizan al psiquiatra, pero no aquietan las tormentas subjetivas (Hornstein, 2006).

No se puede prescindir de la psicopatología ni se debe sobrestimarla

La clínica ha sido psicopatologizada. Cosificar es otro de los modos del reduccionismo. Se cosifica cuando no se puede entender o cuando no se quiere entender. Propongo un eslógan: la clínica es más extensa que la psicopatología. De un paciente puedo ver los síntomas, las inhibiciones, la angustia… pero también cómo procesó ciertos duelos, qué sentido del humor tiene, que posibilidades tiene para sobreponerse. La clínica escucha la subjetividad de cada paciente en lo que tiene de potencialidad, de creativo, de duelos superados, de situaciones difíciles que vivió, padeció y a las que consiguió tramitar creativamente. Cuando cosifica, escribe actas de defunción y mata lo que estaba vivo.

La turbulencia de los vínculos

¿Estamos al día? ¿Cómo es hoy nuestra subjetividad? ¿Un mecanismo de relojería, como lo era en el siglo XVIII? ¿Una entidad orgánica, como en el XX? Hoy la metáfora para entender la subjetividad es la de flujo turbulento. Para atemorizarnos pero también para estimularnos tomaron protagonismo el “flujo turbulento” y lo no predecible. En matemáticas, irrumpió la geometría fractal. En termodinámica, se privilegiaron los sistemas fuera del equilibrio. En biología, la teoría de los sistemas autoorganizadores productores de orden a partir del ruido.

Liberadas del determinismo clásico, las teorías actuales han dejado lugar a la diferencia como factor de creación y cambio. La historia no es mera repetición, ni despliegue de lo ya contenido en el pasado; incluye acontecimientos no predeterminados. No existen sólo sistemas cerrados y cerca del equilibrio sino también sistemas abiertos para los que el equilibrio significa la muerte.

Beck dice que vivimos en una “sociedad de riesgo”. Cuando la incertidumbre se incrementa se hace imposible hasta imaginar el día de mañana. Han estallado las normas tradicionales y el individuo no sabe a qué atenerse. Se le exige ser exitoso en diversos planos: económico, estético, sexual, psicológico, profesional, social, etc.

En la postmodernidad se rechazan las certidumbres de la tradición y la costumbre, que habían tenido un papel legitimante. La identidad y los vínculos devienen precarios al perderse anclaje cultural junto con puntos de referencia internos.

En un mundo fascinado por el éxito individual, el rendimiento y la excelencia, hay tensiones muy fuertes entre las imágenes ideales y la realidad de lo que se vive. No está mal aspirar al éxito. Éxito viene de exitus, que en latín quiere decir salida. Salida del gueto, del encierro. Algunos actúan como si los únicos valores fueran el poder económico, el estatus profesional o el reconocimiento mediático. Algunos piensan que estos son los valores oficiales. Otros buscan una restauración retornando a los valores tradicionales (nacionalismo, familiarismo, fundamentalismo, integrismo) o en la búsqueda de ideales de una new age.

Pensar que jugar bien al ajedrez es una demostración de inteligencia mientras que plasmar una vida afectiva feliz es un asunto sentimental, bueno, pensar así quizá no sea pensar

No hay tanto una crisis de valores como una crisis del sentido mismo de los valores y de la aptitud para guiarnos. ¿Cómo orientarnos en este laberinto? Esa crisis no es sólo la de los marcos morales heredados de las grandes confesiones religiosas, sino también la de los valores laicos que les sucedieron (ciencia, progreso, emancipación de los pueblos, ideales solidarios y humanistas). Ya no existe un patrón fijo sino que los valores fluctúan en un amplio mercado.

A partir de la Ilustración, los modernos ambicionaron sentar las bases de una moral independiente de los dogmas religiosos, exaltando el ideal ético y magnificando la obligación del sacrificio de la persona en el altar de la familia, la patria o la historia. Las obligaciones hacia Dios fueron transferidas a la esfera humana, pero los modernos no rompieron con la tradición moral. Fue después, a mediados del siglo XX, cuando surgió la sociedad posmoralista que rechaza al deber y propicia la felicidad. Se desvaloriza el ideal de abnegación y se sobrevaloriza la felicidad.

En un comienzo, el pensamiento postmoderno atrajo a las minorías (mujeres, afroamericanos, homosexuales, etc.), con su entusiasmo por el derecho a ser diferente. “Dios ha muerto, el sujeto ha muerto, y yo no me encuentro nada bien”, decía un grafiti. La modernidad identificó la inteligencia con la razón, cuya meta es la universalidad y la posmodernidad con la creación estética. No tenemos por qué optar. Hace rato que se dice que la inteligencia consiste en resolver problemas. Los problemas que importan son complejos. Pensar que jugar bien al ajedrez es una demostración de inteligencia mientras que plasmar una vida afectiva feliz es un asunto sentimental, bueno, pensar así quizá no sea pensar (Hornstein, 2011).

A la decadencia del optimismo tecnológico le corresponde una pulverización del sujeto convirtiéndolo en un zombi, en un espacio flotante: una disponibilidad pura adaptada a la aceleración de los mensajes provenientes de los medios de comunicación masivos. Habríamos arribado al “fin de la cultura sentimental, fin del happy-end, fin del melodrama y nacimiento de una cultura cool en la que cada cual vive en un bunker de indiferencia” (Lipovestsky).

Ahora hay familias ampliadas, nucleares, monoparentales, homosexuales, etc., y familias típicas (típicas de antes) y personas que extrañan la “familia tradicional” y a veces son intolerantes con las otras. Caídos los dogmas, tenemos que conformarnos con creencias, convencimientos, fe, teorías, hipótesis y opiniones. Y disfrutar de ellos y soportar que a veces no sepamos a qué atenernos.

Huida ante el sufrimiento

El hombre actual sufre por no querer sufrir. Quiere anestesia en su vida. Simples dificultades las considera sufrimientos. La moral y la felicidad, ya no están enfrentadas, lo que actualmente resulta inmoral es no ser feliz. Allí donde se sacralizaba la abnegación, tenemos ahora la evasión; donde se privilegiaba la privacidad, tenemos la violencia mediática. El clima de euforia sumerge en la vergüenza a los que sufren. “Conviértase en su mejor amigo”, “Piense en positivo”… Por cualquier medio hay que “tener onda”, ser divertidos. La felicidad es el nuevo orden moral. Junto con el mercado de la espiritualidad es una de las mayores industrias de la época.

¿Pero qué es  “sufrir”? Sabemos que hay sufrimientos inevitables. Como también hay sufrimientos neuróticos. Se nos muere alguien querido, nos rechaza alguien que nos importa, alguien hace algo que nos decepciona… Todas pérdidas. Pero también son pérdidas ser despedidos del empleo, quebrar en una empresa… El otro está presente, aun más que en la alegría. Está presente una distancia: entre antes y ahora, entre realidad y fantasía. Eso duele. Es un dolor sano, que a veces se intenta extirpar con distintos psicofármacos, con alcohol o con otras conductas de evasión.

A la decadencia del optimismo tecnológico le corresponde una pulverización del sujeto convirtiéndolo en un zombi

¿De que sufren la mayoría de los que nos consultan? De lesiones en los encuentros con el otro (otros). “Desde tres lados amenaza el sufrimiento. Nos amenaza, sigue diciendo, “desde el cuerpo propio, que, destinado a la ruina y la disolución, no puede prescindir del dolor y la angustia como señales de alarma: desde el mundo exterior, que puede abatir sus furias sobre nosotros con fuerzas hiperpotentes, despiadadas, destructoras; por fin, desde los vínculos con otros seres humanos. Al padecer que viene de esta fuente los sentimos tal vez más doloroso que a cualquier otro”(Freud,1930). Para el diccionario “sufrir” es “sentir físicamente un daño, un dolor, una enfermedad o un castigo; sentir un daño moral; recibir con resignación un daño moral o físico”. El diccionario, por supuesto, no hace juicios de valor. No dice si el sufrimiento es un capricho, ni si es evitable o inevitable, curable o incurable Es obvio que hay sufrimientos inevitables. Pero no es tan obvio que también sufrimos innecesariamente, neuróticamente.

El sufrimiento es la experiencia de una persona enfrentada a la pérdida, al rechazo, a la decepción que le impone alguien significativo. El sufrimiento es una necesidad porque obliga a reconocer la diferencia entre realidad y fantasía. Y es un riesgo porque, si aumenta hasta lo insoportable, la persona puede retraerse de todo lo que la afecta.

El sufrimiento prolongado se anestesia con desinterés. El desinterés empobrece las relaciones. En los duelos llamados normales, se desinviste un objeto para preservar la posibilidad de investir nuevos objetos.

Decretar vanos nuestros compromisos afectivos proponiendo la paz y la serenidad a los tumultos de la vida no se halla en el aislamiento. Entre la insípida calma y vida intensa, votamos por la vida intensa, con complicaciones, expuestos al azar. Por eso el amor, aunque sea fuente de las mayores alegrías, no se puede confundir con la felicidad, porque su espectro abarca una gama de sentimientos infinitamente más amplia; el éxtasis, la dependencia, el sacrificio, los celos. Es la experiencia que  puede empujarnos al abismo o llevarnos a las más altas cumbres. El amor supone que aceptemos sufrir por y a causa del otro, de su indiferencia, su ingratitud o su crueldad.

Tener relaciones sin compromisos profundos, desarrollar cierta indiferencia afectiva, ese sería el perfil de Narciso. El miedo a la decepción traduce a nivel subjetivo lo que Lasch llama “la huida ante el sentimiento”. Si hay cool sex, si los celos y la posesividad están desprestigiados es para llegar a un estado de indiferencia, de desapego, para protegerse de las decepciones amorosas.

Si investigamos la causalidad psíquica, vemos la intervención de la causalidad biológica y de la cultural. Nadie ha podido postular ninguna inferencia lineal entre lo que se sabe del cerebro y la subjetividad. Hay fronteras. Para el psicoanálisis y para las neurociencias. Es un campo a explorar. No tenemos bibliografía específica (y las neurociencias tampoco). Habrá que crearla. Estamos obligados a pensar el psicoanálisis, con la física, la biología, las neurociencias, las ciencias sociales, la epistemología de hoy.

Nadie ha podido postular ninguna inferencia lineal entre lo que se sabe del cerebro y la subjetividad

En cuanto a las causalidades hay que evaluar que el infantilismo y la victimización son dos modos de la irresponsabilidad. Intentan eludir las consecuencias de los propios actos, de gozar de los beneficios de la libertad sin dar nada a cambio. Infantilismo es la actitud y la conducta de un adulto que pretende ser protegido como un niño. Combina una exigencia de seguridad con una avidez sin límites y evita cualquier obligación. Victimización es presentarse como damnificado. Puede ser un efecto indeseado del psicoanálisis. Al demostrar que el ser humano es movido también por fuerzas que no conoce (lo inconsciente), la responsabilidad puede quedar del lado de los demás (mi infancia desgraciada, mi madre “castradora”, mi padre ausente) (Hornstein, 2013).

Aceptar o poseer al otro

¿Qué es el amor? No siempre es beberse los vientos. A veces es cuidar que no nos barran los vientos. Construye un refugio, cuando pone barreras a la soledad devastadora. Amar es carecer, es aspirar a poseer, es sufrir si no se es amado, es depender del amor y la presencia del otro. ¿Pero qué querrá decir “poseer” al otro? En verdad, ¿nos adueñamos del otro?  Los otros no son pasivos. Como lo sabe el que amó y no fue correspondido. Algunas personas se prestan a ser colonizados pero la mayoría exige reciprocidad.

Al principio del enamoramiento todo nos parece maravilloso en el otro: después se va marchitando. Se trata del mismo individuo, pero uno soñado, deseado, esperado, ausente…, y el otro presente. El uno brilla por su ausencia, el otro es mate por su presencia. Breve intensidad del enamoramiento, larga duración del amor (Hornstein, 2011).

Estamos obligados a pensar el psicoanálisis, con la física, la biología, las neurociencias, las ciencias sociales, la epistemología de hoy

Pero abordemos las parejas que se sienten relativamente felices. ¿Se quieren hoy más que ayer pero menos que mañana? No es lo frecuente. Continúan deseándose y su amor es placer más que pasión: han sabido transformar la locura amorosa de sus comienzos en gratitud, en lucidez, en confianza, en cierta felicidad de compartir. La ternura es una dimensión de su amor, pero no la única. Existe también la complicidad, el sentido del humor, la intimidad, el placer explorado y reexplorado; existen esas dos soledades cercanas, habitadas la una por la otra, existe esa familiaridad, existe ese silencio, existe esa apertura de ser dos, esa fragilidad de ser dos. Hace tiempo que renunciaron a ser sólo uno. Han pasado del amor loco al amor a secas y estaría errado quien viera esto solo como una pérdida o como una banalización.

Los celos implican miedo. Miedo a perder una relación o un lugar privilegiado o exclusivo. André Comte-Sponville señala: “El envidioso querría poseer lo que no tiene y otro posee; el celoso quiere poseer él solo lo que cree que le pertenece”. Los celos patológicos se basan en una concepción errónea de lo que es una relación afectiva. Parten de una concepción primitiva: amar consistiría en poseer y aceptar el amor de un celoso o celosa sería aceptar la sumisión a su enfermiza posesividad. Los celos acarrean siempre sufrimiento, provocan ansiedad por la anticipación de la pérdida. Los celosos nunca disfrutan de su alegría: se limitan a vigilarla. El celoso teme que sus cualidades no basten para retener a su pareja. De ahí la voluntad de examinar, intimidar y aprisionar.

Bibliografía

Freud, S. (1930): El malestar en la cultura, A.E. Tomo XXI.

Hornstein, L. (2006): Las depresiones, Paidós, Buenos Aires.

Hornstein, L. (2011): Autoestima e identidad, FCE, Buenos Aires.

Hornstein, L. (2013): Las encrucijadas actuales del psicoanálisis, FCE, Buenos Aires.

  • Ciencia

Tus amigos de la adolescencia pueden afectar tu salud en la adultez

  • 09/09/2015
  • Alejandra Alonso

Si recordamos cuando éramos adolescentes y nos daban charlas sobre la presión de grupo, probablemente lo hayan asociado al consumo de alcohol y otras drogas. Sin embargo, un estudio reciente encontró que el grupo de pares y los esfuerzos para encajar en él puede tener beneficios inesperados en la adultez temprana.

El estudio fue publicado en Psychological Science, una revista de la Association for Psychological Science.

Los científicos Joseph P. Allen, Bert N. Uchino y Christopher A. Hafen encontraron que la salud física en la adultez podía ser predecida basándose en la calidad de las amistades cercanas en el período de adolescencia. Sumado a esto, los esfuerzos para ajustarse a las normas de los pares se vincularon con mayor calidad de salud en la adultez.

“Estos resultados indican que permanecer cercano -opuestamente a separarse- al grupo de pares en la adolescencia tiene implicaciones a largo plazo en la salud física adulta,” dice Allen, investigador de la Universidad de Virginia.

El intenso esfuerzo de los adolescentes para formar y mantener relaciones con sus pares podría muy bien ser el resultado de un reconocimiento instintivo de que estas relaciones están vinculadas al bienestar.

Los investigadores creen que los grupos de pares ofrecen algún tipo de experiencia emocional intensa para los adolescentes, que los lleva a seguir las normas del grupo incluso cuando acarrea costos significativos a nivel personal. Investigaciones interculturales han encontrado que el énfasis en en poner los deseos del grupo de pares por encima de los objetivos personales (muy parecido a lo que hacen los adolescentes) se relaciona con estrés reducido en la vida.

Debe tenerse en cuenta la calidad de las relaciones sociales en programas de prevención y promoción de la salud

Los investigadores hipotetizaron que seguir a la “manada“ y tener relaciones cercanas de apoyo podría reducir el riesgo de tener problemas asociados al estrés en la adultez. Para averiguar si esto era así, reclutaron a 171 adolescentes de 13 años, a quienes les hicieron un seguimiento hasta la edad de 27 años.

Cada participante nominó a su amigo más cercano del mismo sexo en ese momento para ser incluído en el estudio. De los 13 a los 17 años, los mejores amigos de los participantes llenaron un cuestionario que evaluaba la calidad general de la amistad, incluyendo el grado de confianza, la comunicación y la alienación en la relación. Los amigos también proveyeron información sobre cuánto se esforzaban los participantes para encajar en el grupo de pares.

Luego se evaluó anualmente la calidad de la salud de los participantes durante las edades de 25, 26 y 27 años, con preguntas sobre su salud general, síntomas de depresión y ansiedad e índice de masa corporal. Para dar cuenta de cualquier problema de salud, los participantes también reportaron diferentes diagnósticos médicos tanto como cualquier hospitalización que hubieran tenido.

Los resultados indicaron que tanto las amistades de calidad como el esfuerzo para encajar en el grupo de pares estaban asociados con mejor salud a la edad de 27 años, incluso luego de controlar otras variables de influencia como ingresos económicos, índice de masa corporal y consumo de drogas.

Los hallazgos sugieren que las relaciones en la adolescencia podrían influenciar la salud en la adultez a través de niveles más bajos de síntomas de ansiedad y depresión.

Allen y su equipo de colaboradores explican que ahora debe tenerse en cuenta la calidad de las relaciones sociales en programas de prevención y promoción de la salud a largo plazo, sumando esto a otros factores de riesgo más estudiados como la obesidad y el hábito de fumar.

Fuente: APS

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Perder a un ser querido

  • 08/09/2015
  • Dani Bruno

Al principio, no te crees que no esté ahí, no lo aceptas, están demasiado cerca los recuerdos, parece que te contagian, aunque realmente sólo sean recuerdos intangibles. Estás con la “inercia emocional del tiempo”.

Pronto llega el abismo, es cuando estás más consciente del presente de la pérdida. Te sientes como un luchador sin armas. El abismo está ahí y tarde o temprano hay que pasarlo. Cuando salen las emociones es cuando toca recorrer, o más bien caer, en ese abismo que ha quedado pendiente. Es necesario conocerlo y recorrerlo, sólo.

Algo después, se acepta la pérdida, y las emociones salen a borbotones, como piedras por una tubería metálica que deben de dejarse ir. Hay mucho dolor, al ser tan recientes las vivencias, parece que se pueden vivir los recuerdos de nuevo, pero estás ahí, siendo consciente de la ausencia.

Algo después, se acepta la pérdida, y las emociones salen a borbotones

Más adelante aprendes que todo el sufrimiento es necesario. Se puede llegar a una comprensión de la vida que da un sentido espiritual. Se llega a “saborear el sufrimiento”, esto es algo que se consideraba tabú hasta hace poco, y que sólo parece tolerarse, ya hoy en día, precisamente en los duelos y con cierta licencia (a ser posible profesional).

Cuando aparecen recuerdos se produce un momento personal, espiritual, el tiempo pasa más despacio y todo se valora de otra forma, es como si conectaras con algo más sabio y más grande, con la Vida. La conexión supone un fuerte alivio, ante la falta de la presencia de quien ya no está.

Recordando, visualizamos, y la imaginación nos hace sentir que la persona está aquí mismo, la mente entonces se relaja y genera sensaciones liberadoras que pueden ayudar a seguir avanzando. Puede ser automático o se puede tomar por costumbre, como una droga, que queremos controlar por dosis poco a poco en momentos puntuales cuando sabemos que lo necesitamos, aunque el control es ilusorio. Se transforma en una válvula de escape temporal.

Compartir experiencias entre personas en igual situación ayuda mucho a comprender

La cicatriz queda, siempre está ahí, nunca se olvida, pero ahora vemos que tiene cierta belleza. El recuerdo se va diluyendo con el tiempo, se van acumulando experiencias y se va cubriendo la superficie, formando una base emocional no sólo del dolor sino del tránsito por ese duelo. El tiempo no tiene el poder de cambiar esa base emocional, pero sí que la protege y la cubre para que se mantenga a un nivel profundo y que podamos seguir el día a día manejando diferentes emociones necesarias para vivir.

Compartir experiencias entre personas en igual situación ayuda mucho a comprender. Es necesaria cierta comprensión más allá de la lógica habitual. Sin embargo es recorrido de forma solitaria, a manera y al ritmo de cada uno. Aunque la pérdida sea compartida por personas con un vínculo muy estrecho, sus emociones sólo se comparten en momentos especiales, que son tabú socialmente, ya que la tristeza compartida, como si de algo malo se tratara, sigue siendo mal vista. Como si se pudieran compartir momentos de alegría en común, pero no de tristeza. Algo parecido pasa con el pensamiento que alguno pudo haber tenido al ver el título, “¿Por qué voy a leer este ensayo si habla de algo malo?” es natural pensarlo, porque es lo que nos han enseñado.

Quizás tenerlo como un tema tabú no sea tan natural como pensamos, la muerte es natural y ocurre siempre. Quizás si alguien pierde a un ser querido y quiere compartir algo, está esperando que se le escuche y no que se le juzgue según lo que presupone una sociedad llena de problemas.

La sociedad está más enferma que cualquiera de nosotros. Sólo está esperando que nosotros la mejoremos.

Dani Bruno escribe en su blog personal y puedes visitarlo aquí para tener mayor información. 

Otras voces

💌 Sitios afines: amistades, colegas, referentes y compañeros de camino que leemos con gusto.

  • P Pablo Malo Ocejo pablomalo.substack.com Pablo Malo es psiquiatra, escritor y ensayista.
  • R Revista de CETECIC cetecic.com.ar Una revista académica con artículos de terapia cognitiva conductual escrita por Ariel Minici y Carmela Rivadeneira, dos referentes en la TCC de América Latina.
  • P Psicoflix psicoflix.com El Netflix de la psicología, podcast semanal con entrevistas rigurosas a terapeutas y expertos en psicología a nivel mundial.
  • S Steph Ango stephango.com CEO de Obsidian, su página personal comparte análisis y reflexiones sobre la vida, el dolor y el crecimiento.
  • A Aeon aeon.co Filosofía en formato ensayo para publico general
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  • Recursos

Estrategias de modificación de conducta en el aula (PDF)

  • 08/09/2015
  • David Aparicio

Este manual de manejo en el aula, ofrece apoyo tanto al docente como a los alumnos, propiciando un mejor comportamiento dentro de la sala de clases, a través de estrategias simples pero eficaces para mejorar los resultados de conducta.

Así, este material aporta una serie de destrezas y conocimientos nuevos, por medio de métodos eficaces para realizar con los alumnos en el aula escolar, ya sea para la totalidad del grupo curso o para algunos individuos que son conflictivos e indisciplinados.

De esta forma, este manual establece mecanismos que permiten mejorar la disciplina en el aula, basándose en el enfoque llamado “Apoyo Conductual Eficaz” (Effective Behavioral Support (EBS)2, desarrollado en la Universidad de Oregon y el Centro Nacional de Intervenciones y Fomento de Conductas Positivas (www.pbis.org), centro de investigación financiado por la Oficina de Programas Especiales de Educación.

Por todo lo anterior, la meta de este manual es facilitar el adecuado desarrollo de las clases dentro del aula escolar, mejorando el logro académico, las relaciones interpersonales y el desarrollo social saludable de los niños y jóvenes en un medio que contribuya al aprendizaje.

En relación a los contenidos del manual es preciso mencionar que se divide en tres partes. La primera de ellas, contempla los aspectos teóricos, sobre los cuáles se ha basado la construcción de éste. Una segunda parte se refiere a las actividades necesarias de realizar antes de implementar cualquiera de las herramientas que se señalan en la última fase, donde se describe cada estrategias de manejo conductual en el aula para ser aplicada dentro de la sala de clases.

Descarga el PDF completo: Recopilación de estrategias de modificación de conducta en el aula.

Puedes encontrar este y otros recursos especializados en Educación Andujar. 

  • Ciencia

Juegos sexuales en los niños ¿Es saludable?

  • 08/09/2015
  • Laura Diaz

Suele suceder que sea un tema que todos conocemos y que podemos charlar socialmente sin problema, pero me pasa frecuentemente que en el consultorio encuentro padres preocupados y hasta exaltados por haber notado que su hijo/a se tocaba los genitales. En muchos casos genera asombro, en otros preocupación y casi siempre el no saber que hacer ni cómo proceder.

¿A qué me refiero con sexualidad en los niños?

Probablemente, si vemos a un niño de 9 años o más con alguna conducta sexual no nos impresione tanto, pero si esto sucede con  nuestro hijo/a de 2 o 3 años puede que no reaccionemos igual.

La sexualidad es un proceso dinámico y complejo que se manifiesta a lo largo de la vida, desde que nacemos, de manera distinta según la etapa que estemos transitando. Por lo tanto, en los niños chiquitos es normal que busquen explorar su cuerpo, como van descubriendo las distintas partes del mismo, sus orejas, dedos, ombligo, es esperable que cuando tengan acceso a sus genitales (por que les sacamos los pañales, lo estamos bañando o cambiando) busquen tocarse los mismos, y esto les genere una sensación placentera.

La sexualidad es un proceso dinámico y complejo que se manifiesta a lo largo de la vida

La masturbación infantil es tan normal y esperable como en cualquier etapa de la vida de las personas, por medio de la autoestimulación, es una búsqueda de placer. Por lo tanto, de la forma en que reaccionemos frente al autoerotismo, va a ir marcando la posterior vivencia de la sexualidad en esa personita en formación y crecimiento.

Si lo retamos, les decimos que eso es “algo sucio” que “está mal” o inventamos algunas cosas como antiguamente se decían: “no es algo normal” “trae consecuencias negativas” etc. iremos reprimiendo la sexualidad en ese niño/a. Este tipo de reprimendas se encuentran habitualmente detrás de dificultades en la vida adulta como problemas para disfrutar de la sexualidad, bajo deseo sexual, comunicación deficiente en la pareja sobre temas sexuales, dificultad para llegar al orgasmo, etc. porque han generado que la persona viva su sexualidad cargada de ansiedad.

¿Como se manifiesta la sexualidad?

Según la edad del niño puede haber distintos tipos de manifestaciones:

Preescolar (0 a 5 años)

  • Les produce sensaciones agradables tocarse los genitales y lo hacen de vez en cuando. Esta exploración de sus cuerpos la realizan tanto en privado como en público. El tocarse los genitales puede ser por medio de las manos o rozando con objetos.
  • Se interesan en sus cuerpos y pueden querer tocar o ver los cuerpos de otras personas.
  • A los niños les gusta jugar al “doctor”, a “mamá y papá”, etc.
  • Pueden querer observar a otras personas desnudas o querer ser vistos ellos desnudos por otros.
  • Realizar conductas como agarrar la mano o dar besos en juegos de novio/novia.
  • Interés en hablar de sobre sus genitales como también de ver las partes sexuales de otros niños.

Edad escolar temprana (5 a 9 años)

  • Se tocan de una manera más determinada y menos al azar, ya aprendiendo a la diferencia entre lo público y lo privado. El autoerotismo comienza a quedar para el espacio privado del niño.
  • Hay mayor conciencia de la preferencia sexual y esto conlleva a que busquen tomarse de la mano con otros niños y besarse.
  • Empiezan a sentir excitación sexual al masturbarse, buscando repetir esa sensación con más frecuencia.
  • Hay una mayor relación con los pares y los niños pueden buscar tocarse por medio de juegos de contacto

Siempre que reaccionemos negativamente frente a alguna actividad sexual, estamos generando que el niño se asuste

Pre adolescencia (9 a 12 años)

  • Aumenta el interés sexual, por lo tanto la masturbación puede ocupar un lugar importante en la vida del preadolescente.
  • También pueden comenzar a experimentarse conductas sexuales con otros niños, los que son mayores pueden llegar a experimentar tocarse, frotarse a través de la ropa y hasta besos en la boca.
  • Con la llegada de la pubertad, en los varones se comienza a producir la eyaculación y por lo tanto, los conocidos “sueños húmedos”.

¿Qué podemos hacer frente a conductas sexuales en nuestro hijo/a?

Según la edad que tenga, si es muy chiquito, buscar ofrecerle otro entretenimiento, por lo cual se distraiga y direccione su atención hacia otra actividad. En la medida que vaya creciendo se le va explicando que es una conducta de exploración normal, que todas las personas las realizamos, pero que es importante que mantenga su privacidad, por lo tanto, que no lo lleve a cabo en ámbitos públicos. Masturbarse, procurar el placer propio, es una actitud natural que se lleva a cabo en la intimidad como parte del desarrollo de las personas.

Los juegos sexuales en los niños son actividades esperables y saludables en su desarrollo. Siempre que reaccionemos negativamente frente a alguna actividad sexual, estamos generando que el niño se asuste y tal vez no nos cuente de donde sacó ese juego.

El poder comunicarnos abiertamente con nuestro hijo/a nos permite que confíe en nosotros. La comunicación abierta y franca no comienza en la preadolescencia, sino que debe darse desde siempre, adaptándola a la edad del niño/a.

Aprovechar las situaciones que se generen para poder enseñarle a que se conozca su cuerpo, aprenda a nombrarlo (incluyendo los órganos sexuales) y sobre el respeto de la propia intimidad como también de los otros. Esto nos permite enseñarle a cuidarse y prevenir posibles abusos sexuales como también a futuro ser un adulto pleno en su disfrute y goce salud sexual.

¿Tienes consultas? Escríbele un email a Laura Diaz, psicologa especializada en sexualidad.

Sin categoría

Minificción: Suicidio adolescente y elefantes

  • 08/09/2015
  • Elena Tejeda

Según informes de la Organización Universal de la Salud las cifras sobre suicidio son las siguientes: 34%, hombres; 37%, mujeres y 0%, elefantes, de la población juvenil total. Los expertos concluyen que los púberes y adolescentes de hoy deberían seguir el ejemplo de los paquidermos y no el de sus artistas favoritos, quienes aparecen en los encabezados de los periódicos con más frecuencia debido a una sobredosis de sustancias que a su mérito artístico.

India y varios países del continente africano han reclutado a sus mejores científicos para investigar el porqué los elefantes no han intentado suicidarse ni una sola vez. ¡Es un misterio!, afirma uno. ¡Esto es una locura! Son animales y nosotros humanos, apela otro. Sin embargo, pese a su renuencia,  han hecho viajar y arriesgarse a los genios, de avanzada edad y con dificultad para caminar sobre la sabana africana y los bosques tropicales indios…

Tras años de observación de la vida de estos gigantes y peludos grisáceos, han reportado que su modo de vida es  diferente al del humano: “Un gran sentido de pertenencia rodea a la manada, cada miembro parece disfrutar del lugar que le ha concedido el destino. La memoria de la hembra mayor es quien guía al resto del grupo para encontrar alimento y agua. A pesar de que el macho abandona la manada cuando cumple la edad suficiente, vaga en una soledad tranquila hasta el encuentro de otra donde lo acoja alguna hembra.

Los más jóvenes retozan, sirviéndose de sus curiosas trompas, con los demás miembros (…) Y lo más importante: cuando uno de los integrantes se encuentra indefenso ante un peligro, toda la manada acude a ayudarlo.  Y por estas ciento once razones hemos llegado a la conclusión de que los elefantes no se desencantan de la vida y por eso no intentan abandonarla.”

“En un análisis comparativo,  al contrario de los elefantes, los humanos y con mayor frecuencia los más jóvenes, tienden a practicar en sus vidas un sentido de exclusividad,  es decir, entre más excluyentes sean la situaciones donde estén  o más raros los objetos que poseen, más únicos y diferentes se perciben a sí mismos. Entonces se esfuerzan diariamente  para llenarse de adornos y atributos,  descuidando amar a sus semejantes. La exclusividad le da un plus a su imagen, y por ende los demás miembros los admiran, deseando su suerte: sentirse amados.

Por otro lado, estos  humanos que se sienten desdichados con su lugar en el mundo, son exclusivos, ya que paralelamente los excluye el grupo donde desearían pertenecer y ellos, por no poseer los atributos necesarios para entrar,  descartan  a esa “manada”. Prefieren no guiarse por la memoria, ya que son ávidos consumidores de la novedad.

Asimismo, al contrario de los elefantes, existe entre ellos una incapacidad para comunicarse, para expresar y compartir sus sentimientos, lo que provoca que el dolor se vaya encapsulando en una burbuja hasta que un día revienta… lo que sólo resalta su capacidad para separar, en lugar de unir, como cuando los elefantes entrelazan sus trompas… Como consecuencia de éstas y otras razones, una soledad angustiosa va llevándolos, poco a poco, a  considerar la idea de excluir la vida misma de sus vidas.”

  • Ciencia

Curso Online de Neurociencias Gratuito por la Universidad de Harvard

  • 07/09/2015
  • David Aparicio

La prestigiosa Universidad de Harvard en conjunto con la plataforma EDX están ofreciendo un curso gratuito de la Introducción a las Neurociencias (Inglés).

El curso está divido en tres módulos que explorarán la sensación, percepción y la fisiología de las regiones funcionales del cerebro. Todos los módulos contarán con contenido interactivo y animaciones computarizadas que demostraran la complejidad de nuestro sistema nervioso.

Así también contarás con foros especializados donde podrás iniciar debates y preguntas con estudiantes alrededor del mundo y los profesores del curso.

Las lecciones están dividas en:

  • Lección 1: Visión
  • Lección 2: Audición
  • Lección 3: Los otros sentidos
  • Lección 4: El sistema motor
  • Lección 5: Estructuras subcorticales
  • Examen final.

Los profesores:

  • David Cox: Profesor asistente de biología molecular y celular de la Universidad de Harvard.

  • Nadja Oertelt: Directora de proyectos de HarvardX y productora de la Universidad de Havard.

  • Winston Yan: Estudiante de 4 año de doctorado en Harvard.

  • Christian Schubert: Profesor de la clase de fundamentos de neurociencias en Harvard.

Esta es una oportunidad que no te debes perder. El curso es totalmente gratuito pero el diploma tiene un costo de 75 dólares, lo cual es bastante barato, considerando que tendrás un certificado con el sello de Harvard. Tienes hasta el 30 de septimebre para matrícularte.

Inscríbete aquí

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Cómo el diván de Sigmund Freud cambió la historia

  • 07/09/2015
  • David Aparicio

El divan de Freud es uno de los iconos de la popular cuando se habla de la psicoterapia. Hoy en día hay diferentes terapias que se apartan del método de Freud. Pero es interesante saber cuales son los orígenes del diván y por qué Freud lo eligió. La BBC publicó articulo sobre ello y te comparto algunos fragmentos.

El diván del primer psicoanalista fue una cama de día de origen victoriano, según se cree entregado como regalo a un neurólogo austríaco que luego sería el padre del psicoanálisis: Sigmund Freud.

El sillón fue un donativo de una agradecida paciente llamada Madame Benvenisti y Freud lo recibió en 1890.

Es robusto y sólido, cubierto con una pesada tela multicolor iraní y decorado con unos cojines bien gastados.

“Es la pieza de mobiliario que más fácilmente se asocia con mujeres victorianas como Florence Nightingale o Elizabeth Barrett Browning”, dice Iván Ward, curador del Museo de Freud en Londres.

Freud utilizó el diván en su consulta médica antes de los días del psicoanálisis.

Experimentó con toda clase de recursos, desde electroterapia hasta masajes y baños terapéuticos, aunque finalmente terminó abandonando todas esas técnicas porque no existía evidencia de que estuvieran teniendo éxito con sus pacientes.

No fue sino hasta que su idea de la “libre asociación” se combinó con las teorías freudianas de psicoanálisis que el sillón realmente asumió un rol propio.

Freud creía que su técnica – pedirle al paciente que se acueste, sin hacer contacto visual, y pedirle que diga lo primero que se le viene a la mente- podía aportar nuevas ideas para su método psicoanalítico.

El diván ayudó a crear un ambiente que era a la vez clínico e intimista, lo que permitió que el paciente explorara libremente sus ideas y pensamientos y construyese un cuadro con el que el psicoanalista podía empezar a trabajar.

Puedes leer el artículo completo de la BBC aquí.

  • Clínica

Entrevista inédita a Stefan Hofmann, uno de los investigadores más importantes de la TCC

  • 07/09/2015
  • Fabián Maero

Entrevista realizada por Fabián Maero y Paula José.

Stefan Hofmann es uno de los nombres más conocidos dentro del campo de las terapias cognitivo-conductuales (TCC). Si bien es más conocido por su trabajo en ansiedad social, su rango de investigaciones es mucho más amplio, yendo desde regulación emocional hasta el análisis de procesos de cambio en psicoterapia, intereses que están plasmados en más de quince libros y doscientos artículos.

Hace unos meses, Stefan Hofmann estuvo en Buenos Aires dando un par de conferencias a las cuales pudimos asistir, y en donde aprovechamos para entrevistar a Stefan sobre algunos de los temas que abordó. Sus respuestas son la punta de lanza de los desarrollos de la TCC hoy, por lo cual si bien algunas de las respuestas son largas, ármense de paciencia porque vale la pena.

 Hola Stefan, gracias por acceder a esta entrevista ¿podrías contarle un poco a nuestros lectores sobre tu contexto académico y tus proyectos actuales?

 Mi nombre es Stefan Hofmann, soy profesor de Psicología en la Universidad de Boston, en donde dirijo el Laboratorio de Investigación en Psicoterapia y Emoción. Nací y me crié en Alemania, vine a Estados Unidos en 1991, y me mudé a Boston en 1996.

Mis investigaciones se enfocan en los mecanismos de cambio en los tratamientos, traduciendo descubrimientos de la neurociencia en aplicaciones clínicas, regulación emocional, y expresiones culturales de psicopatología.

es uno de los nombres más conocidos dentro del campo de las terapias cognitivo-conductuales

Mis investigaciones están apoyadas por varias becas del Instituto Nacional de Salud Mental (NIHM). Específicamente, estamos llevando a cabo: 1) un estudio de investigación comparando la efectividad de yoga, terapia cognitivo-conductual, y educación sobre el estrés en el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada; 2) un estudio de investigación sobre la efectividad de la d-cycloserina para el trastorno de ansiedad social; 3) un estudio examinando los efectos de la d-cycloserina para mejorar la eficacia de terapia cognitivo-conductual para trastorno de ansiedad social, y 4) un estudio con fMRI examinando los correlatos neurobiológicos de los trastornos de ansiedad y los cambios asociados que ocurren como resultado de los tratamientos.

Estuvimos en tus conferencias recientes en Buenos Aires, y nos gustaría preguntarte algunas cosas sobre las cosas que se discutieron allí. Algo que nos intrigó es tu afirmación de que TCC no debería enfocarse solamente en la reducción de afectos negativos, sino también en la potenciación de afectos positivos. ¿Qué crees que TCC debería hacer de manera diferente para lograr eso, tanto en lo relacionado con el desarrollo científico como con las intervenciones clínicas?

—Los trastornos de ansiedad y la depresión están asociados con afectos negativos. Los afectos negativos crónicos tienden a vaciar la energía de la persona y la habilidad de lidiar efectivamente con situaciones desafiantes, lo cual a su vez exacerba la experiencia del afecto negativo.

Mientras que se ha asumido que los afectos negativos están asociados con un repertorio conductual limitado en una situación dada (por ejemplo, el miedo está probablemente asociado con conductas de escape), se asume que los afectos positivos amplían el repertorio conductual. Los afectos positivos típicamente se asocian con acercamiento, mientras que los afectos negativos se asocian con tendencias de evitación.

Experimentar afectos negativos asociados con tendencias evitativas frente a situaciones nuevas y potencialmente peligrosas puede haber sido evolutivamente adaptativo, ya que resulta más costoso acercarse a una situación peligrosa nueva que evitar una situación inofensiva nueva. Como resultado de esto, la tendencia a responder es más alta para información negativa que para información positiva. Pero por otro lado, las tendencias evitativas nos inmunizan de tener experiencias nuevas. En contraste, los afectos positivos alientan conductas de aproximación, y estimulan la exploración y la curiosidad. Es posible que la separación parcial del procesamiento de los afectos positivos y negativos sea evolutivamente adaptativa, dado que alientan a los miembros de una especie a explorar situaciones y ambientes novedosos a pesar de las potenciales amenazas que puedan estar asociadas a esas situaciones. Por tanto, desde un punto de vista evolutivo, es adaptativo poder experimentar los afectos positivos y negativos de manera independiente y simultánea.

los afectos positivos alientan conductas de aproximación, y estimulan la exploración y la curiosidad

Recientemente propuse un modelo según el cual el núcleo de los trastornos de ansiedad y depresivos sería la desregulación del afecto negativo, asociada a una deficiencia del afecto positivo. Dependiendo de la diátesis y el estilo afectivo de una persona, puede establecerse un circuito de retroalimentación entre el trastorno, la desregulación, el afecto negativo y el estilo afectivo, lo que lleva a una condición crónica que se vuelve difícil de cambiar. Nuestro modelo asume que las formas más efectivas de tratar los trastornos de ansiedad consisten en 1) tratar la desregulación emocional por medio de promover estrategias de regulación emocional adaptativas; 2) reducir el afecto negativo e incrementar el afecto positivo, y 3) promover estilos afectivos adaptativos.

El modelo está presentado aquí, y una extensión de esto va a estar publicada en mi libro Emotion in Therapy: From Science to Practice que va a publicarse en 2016.

Modelos de regulación emocional

Otra cosa que incluiste como un desarrollo deseable para TCC es el foco en las emociones y en la incorporación de estrategias de regulación emocional intrapersonales e interpersonales. ¿A qué estrategias te estabas refiriendo –específicamente en lo que concierne a estrategias de regulación interpersonal?

Las estrategias de afrontamiento enfocadas en la emoción por lo general abarcan la regulación emocional intrapersonal. Según eso, las emociones pueden ser reguladas en varios momentos del proceso de generación de las emociones: 1) selección de la situación, 2) modificación de la situación, 3) despliegue de la atención, 4) modificación de la evaluación cognitiva, y 5) modulación de respuestas.

A su vez, las estrategias de regulación emocional se separan en estrategias enfocadas en los antecedentes y en estrategias enfocadas en la respuesta, dependiendo del momento del proceso emocional en que ocurran: las estrategias de regulación emocional enfocadas en antecedentes se aplican antes de que la respuesta emocional se haya activado completamente, e incluyen tácticas tales como modificación de la situación, despliegue de la atención, y el reencuadre cognitivo de una situación. La supresión, en cambio, es una estrategia de regulación emocional enfocada en la respuesta, que involucra intentos de alterar la expresión o la experiencia de las emociones luego de que se haya iniciado.

La regulación emocional no está limitada sólo a los procesos intrapersonales. De hecho, la regulación emocional se origina en las primeras relaciones de apego. La expresión emocional de un infante se vuelve el medio primario a través del cual las figuras de apego pueden percibir las necesidades del mismo. Se ha propuesto que lo que empieza como una regulación de necesidades fisiológicas básicas a través de la expresión de emociones, se transforma gradualmente en regulación emocional.

Las investigaciones en apego han mostrado que los niños utilizan la base segura como un medio de regular sus emociones a medida que exploran el mundo. Al aprender que hay una base segura a la cual regresar cuando sienten malestar, los niños se vuelven más confiados de que el mundo es un lugar seguro. Este aumento de la confianza se asocia entonces con una reducción de la ansiedad, permitiendo a los niños alejarse más de la base seguro por períodos más extensos de tiempo.

La regulación emocional se vuelve un aspecto fundamental de la socialización humana entre los 3 y los 6 años, cuando la regulación social evoluciona. Es en esta época cuando el niño aprende a responder basado en los estados internos de otras personas, más que en las conductas externas, y aprende a relacionar su self presente a su self pasado y su self futuro.

Este proceso de aprendizaje depende en gran medida de información ambiental bajo la forma de las reacciones verbales y no verbales de los cuidadores a las emociones del niño, como así también la expresión y discusión de las emociones de los padres. Se desarrolla en el contexto de la interacción padres-niño, con influencias tanto internas como externas que interactúan a lo largo del tiempo.

A medida que el funcionamiento ejecutivo se desarrolla  la regulación emocional se vuelve más intencional. Por lo tanto el desarrollo de la regulación emocional está estrechamente vinculado con las influencias parentales y familiares desde el inicio del desarrollo, y esas influencias comienzan a incluir el contexto de pares a lo largo del tiempo.

Emociones y los otros

Recientemente propuse un modelo de regulación emocional interpersonal que distingue entre estrategias de regulación interpersonal intrínsecas versus extrínsecas, y estrategias independientes de la respuesta versus las dependientes de la respuesta.

La regulación emocional no está limitada sólo a los procesos intrapersonales

 

Las estrategias de regulación interpersonal intrínsecas se refieren al proceso por el cual las emociones de una persona son reguladas por medio de la ayuda de otras personas. Por el contrario, las estrategias de regulación emocional extrínsecas se refieren al proceso por el cual una persona regula las emociones de otra persona.

Además, estos procesos pueden ser dependientes de la respuesta o bien independientes de la respuesta. Son dependientes de la respuesta si los procesos de regulación emocional interpersonal dependen de una respuesta particular por parte de la otra persona, y son independientes de la respuesta si no requieren que la otra persona responda de ninguna manera en particular.

En el caso de la regulación emocional interpersonal intrínseca, una persona regula su emoción a través de la ayuda de otra persona. Pongamos como ejemplo a Kathleen, una  mujer con trastorno de pánico y agorafobia que tiene miedo de ir al mercado sola, pero es capaz de hacerlo si va acompañada por su esposo o por su amiga doctora (Sarah). Al pedirle a ellos que la acompañen al mercado, Kathleen es capaz de regular (es decir, reducir), su ansiedad.

Ahora bien, la ansiedad de Kathleen es regulada a través de distintos factores interpersonales según se trate de su esposo o de Sarah, los motivos de Kathleen para tener a su esposo o a Sarah como acompañantes son ligeramente distintos en cada caso.

Sentir, simplemente, la presencia cariñosa de su esposo hace que se sienta más tranquila, incluso aunque él no puede responder efectivamente de alguna forma en particular si ella experimentara una emergencia médica (el motivo sería “vas a estar a mi lado”). De manera similar, el esposo de Kathleen podría sugerir acompañarla por el mismo motivo (el motivo sería “para que sientas mi amor”). El primer caso es un ejemplo de regulación emocional interpersonal intrínseca independiente de la respuesta, mientras que en el segundo caso se trata de regulación emocional interpersonal extrínseca dependiente de la respuesta.

En contraste con esto, la amiga de Kathleen, Sara, es una médica con entrenamiento, que podría efectivamente intervenir en caso de que Kathleen experimentara una emergencia médica, lo cual es un ejemplo de regulación emocional dependiente de la respuesta. Pero al mismo tiempo, dependiendo de si la regulación está  motivada por Kathleen (“me vas a rescatar”), o por Sarah (“necesito hacer que te sientas mejor”), podemos nuevamente distinguir entre regulación emocional interpersonal dependiente de la respuesta intrínseca o extrínseca.

Del mismo modo en que las estrategias intrapersonales para regular emociones pueden ser desadaptativas o adaptativas, las estrategias interpersonales pueden ser adaptativas (si sirven para amortiguar el stress emocional), o desadaptativas (si contribuyen al mantenimiento del problema). La presencia de una “persona de seguridad” es un ejemplo de una estrategia de regulación emocional desadaptativa. Una persona de seguridad le provee a Kathleen una sensación de seguridad, llevando a una reducción de su nivel de miedo asociado con entrar a un mercado y por tanto actuando como una estrategia de regulación emocional. Clínicamente, se considera una estrategia desadaptativa, porque la persona de seguridad en efecto lleva al mantenimiento del miedo irracional de Kathleen de entrar a un mercado. El uso frecuente o habitual de estrategias de regulación emocional interpersonal pueden, posiblemente, reducir la sensación del paciente de tener el control de su propia experiencia emocional. Por tanto, las estrategias de regulación emocional pueden volverse desadaptativas si un paciente se vuelve dependiente de personas específicas o grupos sociales para regular su propio afecto.

Extender la regulación emocional para incluir procesos interpersonales ofrece una interesante perspectiva transdiagnóstica de los trastornos emocionales. Más aún, incluye el contexto ampliado (social), de las conductas y experiencia emocional de un individuo. Sin embargo, y a pesar de estas ventajas, un modelo interpersonal de regulación emocional muestra varias debilidades. En primer lugar, no hay instrumentos disponibles aún para medir estrategias interpersonales de regulación emocional. Por esto, la evidencia empírica directa para el impacto de estas estrategias en el malestar emocional es relativamente débil. Cualquier instrumento de evaluación necesitará considerar la influencia del contexto cultural, dado que las estrategias interpersonales de regulación emocional están directamente vinculadas a normas y expectativas sociales. Finalmente, desconocemos cómo las estrategias interpersonales e intrapersonales de regulación emocional interactúan, y la importancia relativa de estos grupos de estrategias combinadas permanece aún sin explorar.

Este modelo predice que los entrenamientos en comunicación probablemente no sean exitosos a menos que la relación funcional entre las conductas del compañero y las emociones del paciente sean tenidas en cuenta (por ejemplo, ¿cómo contribuye el compañero a las estrategias de regulación emocional desadaptativas del paciente?). Por ejemplo, el esposo de Kathleen podría emplear estrategias de regulación interpersonal extrínsecas hacia su esposa para lidiar con sus propias frustraciones laborales, o podría reforzar la dependencia de Kathleen hacia él para compensar su propia inseguridad y miedo de ser abandonado si ella se volviera más independiente. Los entrenamientos en comunicación y resolución de problemas que no consideren tales procesos interpersonales de regulación emocional podrían incluso acentuar el problema presentado del paciente.

Una discusión en más detalle de esto está en este artículo.

Tercera ola y procesos transdiagnósticos

Sabemos que en el pasado has sido muy escéptico de las terapias de tercera ola ¿Cuál es tu posición al respecto hoy?¿Creés que hay tal cosa como una “tercera ola” en TCC, o que podrían aportar algo nuevo?

Los términos “nueva ola”, “tercera ola”, “siguiente generación” y “tercera generación” de TCC están desactualizados y pocos investigadores y escolares serios usan esos términos actualmente. Steve Hayes y yo nos hemos convertido en amigos cercanos y colaboradores, y estamos trabajando juntos para construir una teoría unificada de TCC. No vemos a TCC como un tratamiento único, sino como una familia de intervenciones que están basadas en evidencia empírica y teorías sólidas.  Este tema lo discuto con más detalle en mi libro An Introduction to Modern CBT: Psychological Solutions to Mental Health Problems.

Considerando que hay mucha investigación sobre procesos psicopatológicos transdiagnósticos (como evitación experiencial y metacogniciones): ¿cuál es tu opinión sobre el acercamiento transdiagnóstico a la psicopatología?

No vemos a TCC como un tratamiento único, sino como una familia de intervenciones que están basadas en evidencia empírica y teorías sólidas

Nuestro campo está listo para alejarse del DSM y sus asunciones implícitas de que los problemas psicológicos son expresiones de entidades patológicas latentes. La palabra “transdiagnóstico” implica que hay intervenciones que abarcan diferentes diagnósticos. Este es el primer paso para alejarse del DSM, acercándose a un sistema de clasificación más relevante para los tratamientos, y yo aplaudo esos esfuerzos.

Las controversias del DSM

Ya que mencionas el DSM, tenemos un par de preguntas al respecto. Sabemos que has estado involucrado como consultor en el grupo de tareas del DSM y que por ello tenés una perspectiva privilegiada sobre él. Como sabrás, ha habido una gran controversia en torno a la quinta edición del manual, específicamente en lo que respecta a su confiabilidad y a la patologización de experiencias humanas normales (tales como la remoación del criterio de exclusión para el trastorno depresivo mayor), ¿qué pensás sobre el manual y estos problemas?

Al margen de los temas políticos y financieros (el DSM-5 es una gran fuente de ingresos para la Asociación Psiquiátrica Americana), algunas de las objeciones frecuentes incluyen lo siguiente (sin ningún orden en particular): el DSM-5 patologiza la normalidad utilizando puntos de corte arbitrarios; llegar a un dianóstico es algo basado en un juicio subjetivo de un clínico, más que en medidas objetivas como tests biológicos; el DSM-5 está demasiado enfocados en síntomas e ignora la etiología del trastorno; las categorías del DSM-5 incluyen un grupo heterogéneo de individuos y un gran número de combinaciones sintomáticas pueden definir el mismo diagnóstico; el problema de la comorbilidad (la co-ocurrencia de varios diagnósticos), permanece sin resolver; muchos clínicos siguen utilizando el diagnóstico  residual (diagnóstico “no especificado”), porque muchos pacientes no encajan en ninguna de las categorías diagnósticas, que están derivadas a partir del consenso de expertos.

Esencialmente, las mismas objeciones se aplican a la 11ava edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, que se va a publicar en 2015.

Estoy de acuerdo con muchas de estas críticas y creo que es tiempo de que empecemos a considerar alternativas, especialmente sistemas de clasificación que sean relevantes para el tratamiento y eviten los problemas del DSM y el ICD. Esto va a requerir un alejamiento del modelo médico simplista basado en el modelo de enfermedad latente.

Redes Causales Complejas como abordaje alternativo al diagnóstico

Hemos estado discutiendo un artículo tuyo reciente en el cual proponés un modelo de Redes Causales Complejas como una alternativa a la clasificación DSM. Siendo honestos, no habíamos tenido noticias de ese abordaje antes. Podrías contarle a nuestros lectores acerca de sus características básicas y por qué pensás que es un mejor abordaje que la alternativa actual?

Es una de las alternativas más promisorias al modelo de enfermedad latente. Estoy en el proceso de desarrollarlo más en profundidad, el artículo va a aparecer en Perspectives on Psychological Science en breve. También lo discuto brevemente en este artículo.

creo que es tiempo de que empecemos a considerar alternativas, especialmente sistemas de clasificación que sean relevantes para el tratamiento

Dicho brevemente, en lugar de asumir la existencia de entidades patológicas latente, el abordaje de red asume que los trastornos existen como sistemas de elementos/problemas psicológicos vinculados. En el caso de la psicopatología, los elementos de la red pueden ser conductas desadaptativas, sesgos cognitivos, perturbación emocional, y anormalidades fisiológicas.

El hecho de que los sistemas complejos pueden explicar estados bi-estables a través de transiciones críticas es altamente relevante para la ciencia clínica. En una red altamente conectada, como es el caso a menudo en la salud mental, el cambio de un estado a otro rara vez es lineal. Más bien, el cambio ocurre abruptamente una vez que el sistema alcanza un punto de quiebre. Los seguimientos longitudinales de síntomas en sujetos van a permitir a los investigadores clínicos identificar puntos críticos de transiciones que señalen un inminente recuperación o recaída.

Meditación y depresión

Nos sorprendió enterarnos en la conferencia de que estás investigando un protocolo de meditación de amor incondicional para depresión,y los resultados preliminares parecen asombrosos. ¿Cuáles creés que son los mecanismos de cambio involucrados en esa práctica?

Loving-kindess (metta en Pali), que es derivada del budismo, se refiere a un estado mental de gentileza desinteresada e incondicional hacia todos los seres vivos. Al practicar esta meditación, la persona repite ciertas frases para dirigir un sentimiento positivo, llamado metta, hacia otras personas y hacia sí mismo. Esta práctica de meditación se cree que puede ampliar la atención, potenciar las emociones positivas y disminuir estados emocionales negativos. Se cree que puede cambiar la perspectiva básica de una persona sobre sí misma en relación a los demás y aumentar la empatía. Por tanto, esta meditación puede ser particularmente útil para mejorar los afectos positivos y reducir los afectos negativos, tales como síntomas de ansiedad y del estado de ánimo en población clínicas. Para más datos pueden consultar esta o esta otra publicación

¡Gracias Stefan por tu tiempo!

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Estudia Psicología y Criminología Online en la Universidad Isabel I

  • 07/09/2015
  • David Aparicio

Estudiar en la universidad puede ser muy difícil cuando tienes que compaginar tu trabajo y los estudios. Por eso hoy te quiero contar un poco sobre la Universidad Isabel I, una institución de altísima calidad, que te ofrece la oportunidad de obtener títulos reconocidos en Psicología y Criminología online.

La Universidad Isabel I, es una universidad española avalada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España y la Comunidad Europea que ofrece una amplia variedad de grados, másters y posgrados, con una metodología especialmente diseñada para los estudiantes del mundo de hoy, la cual se centra en la participación activa, colaboración y compromiso de sus estudiantes, que favorece el proceso de enseñanza y aprendizaje, a través de las últimas tecnologías de educación online que permiten un acceso intuitivo, a cualquier hora y desde cualquier parte del mundo.

se centra en la participación activa, colaboración y compromiso de sus estudiantes

La carrera de psicología consta de 4 años, divididos por trimestres, en la que aprenderás sobre el conocimiento científico y experiencial, a través de estudio de casos, foros, debates de apoyo, actividades de aplicación grupal online, presentación de trabajos escritos, seminarios (presenciales y online). El 60% de la nota está conformado por los trabajos colaborativos, prácticos y reflexivos y el 40% restante dependerá del exámen final.

Todos los docentes de la Universidad Isabel I son expertos en las materias que enseñan y están certificados en enseñanza digital. Ellos serán tu guía en todo el proceso de aprendizaje y te dotarán de un ambiente flexible y dinámico que facilita profundos debates y diálogos directos e inmediatos que te ayudará a ser un profesional capacitado y competente.

La Universidad Isabel I es una excelente oportunidad para aquellos estudiantes de psicología que tuvieron que abandonar la carrera por falta de tiempo o recursos, ya que ofrece la posibilidad de convalidar y reconocer los créditos que hayas obtenido en otras universidades.

dominarás las técnicas de evaluación e intervención

Una vez completado su programa de educación, dominarás las técnicas de evaluación e intervención necesarias para darle la atención a todas las necesidades de pacientes e instituciones donde trabajes. 

El Dr. D. Adolfo Sánchez Burón es el  Director del Grado en Psicología y nos comparte unas palabras:

Puedes descargar el documento completo de la carrera de psicología para que conozcas en detalle el plan de estudio y sus materias. El plan de la carrera de criminología puedes descargarlo aquí. 

La Universidad Isabel I está ofreciendo un descuento del 20% exclusivo por el mes de septiembre. Puedes obtener mayor información aquí.

  • Clínica

Hablar de las emociones con los niños reduciría problemas de conducta

  • 07/09/2015
  • Alejandra Alonso

Los niños con problemas de conducta suelen tener dificultades para identificar, comprender y expresar apropiadamente sus emociones. Un estudio reciente encontró que, si los padres hablan con sus hijos sobre las emociones, los problemas de conducta pueden reducirse. Pero además, es interesante y esperanzador conocer que el estudio fue realizado con una muestra de niños pertenecientes a familias de bajos ingresos.

La investigación, que fue publicada en el Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics, podría ayudar en última instancia a aquellos en más necesidad.

“Nuestros hallazgos ofrecen promesa de una estrategia parental práctica y económica para apoyar el desarrollo social y emocional de los infantes en riesgo y reducir problemas conductuales,” declaró Holly Brophy-Herb, profesora del desarrollo del niño en MSU y autora principal del estudio.

El estudio contó con 89 infantes (de entre 18 meses y 2 años de edad) de familia con bajos ingresos inscritas en programas Early Head Start. Se les pidió a las madres que miraran libros con imágenes sin palabras con sus hijos. Los libros incluían muchas tonos emocionales y trataban sobre una niña que perdía y luego encontraba a su mascota.

Los puentes emocionales pueden ser especialmente beneficiosos para las familias que luchan con múltiples estresores

Brophy-Herb y sus compañeros de investigación se enfocaron en el “puente emocional” de la madre con el niño. Esto implicaba no sólo que las madres le pusieran un nombre a las emociones sino también las pusieran en contexto y las relacionaran con la vida del niño.

Durante una visita de seguimiento con las familias, aproximadamente 7 meses después, los investigadores encontraron menos problemas conductuales en los niños con mayor riesgo. Brophy-Herb comentó que esto podría darse porque, al niño aprender sobre las emociones, estas se convierten en una herramienta para aprender a expresar emociones, deseos, sentimientos y palabras simples para expresarlos (en vez de actuar físicamente).

Brophy-Herb opina que los padres pueden aprovechar cualquier circunstancia, por pequeña que parezca, para hablar sobre las emociones y así enriquecer al niño con estos conocimientos y, al mismo tiempo, darle herramientas para expresar sus sentimientos, deseos o necesidades de manera apropiada.

Los puentes emocionales pueden ser especialmente beneficiosos para las familias que luchan con múltiples estresores, incluyendo las desventajas económicas.

Los científicos opinan que esta información debe difundirse como parte de un esfuerzo mayor para incrementar y diversificar el lenguaje entre padres y niños pequeños.

Fuente: Michigan State University

Libro recomendado: Tranquilos y atentos como una rana

  • Ciencia

(Vídeo) El mito de que sólo usamos el 10% de nuestro cerebro

  • 06/09/2015
  • David Aparicio

Subtítulos activados en Español. 

¨Sólo usamos el 10% de nuestro cerebro.¨ Así me decía una profesora cuando estaba en el secundario y ese mito realmente causó un impacto en mi memoria y no fue hasta la universidad cuando comprendí que no podía ser cierto. Pero así como yo en la adolescencia, hoy todavía hay gente que lo cree y gasta mucho dinero en falsas promesas de pastillas y técnicas que prometen llevar su potencial cerebral a su máxima expresión.

¿Pero de dónde sale este mito?

Williams James, uno de los padres de la psicología, dijo en 1890:¨La mayoría de nosotros no usa todo su potencial mental¨. Pero esto lo dijo como un desafío para que las personas pensaran con mayor profundidad y no como una restricción de nuestro cerebro. Lastimosamente mucha gente no entendió esto y ahí empezó uno de los mitos más difundidos de la neurociencias.

Sin embargo, gracias a Internet y a la democratización de la información, hoy en día tenemos recursos como TED que nos explican en 5 minutos porqué el uso restringido del cerebro es un mito.

Fuente: TED

  • Definiciones

Definición de la semana: Egocentrismo

  • 04/09/2015
  • Alejandra Alonso

Es un concepto dentro de la teoría de Piaget, que se refiere a la incapacidad de los niños en el período preoperacional (2 años a 6 o 7 años, donde el niño aprende a utilizar el lenguaje pero no entiende aún las operaciones mentales de la lógica concreta) para captar el punto de vista de otra persona (Myers, 2006).

Según Myers (2006), es por el egocentrismo que caracteriza a esta etapa que el niño cubre sus ojos y piensa que nadie puede verlo porque el no ve a nadie, por ejemplo. O se pone frente al televisor tapando la visión de otros, porque cree que todos ven lo que el ve. No debe confundirse con egoísmo o desconsideración dice el, simplemente no han desarrollado aún la capacidad para tomar en consideración la perspectiva de otros.

Para Piaget (s.f. citado en Carranza Carnicero, Brito de la Nuez y González Tejero s.f.), el pensamiento egocéntrico precedería al pensamiento socializado. El primero se caracterizaría por una ausencia de descentración en el plano del pensamiento y en consecuencia, en el del lenguaje.

Fuentes:

Myers, D. (2006), Psicología 7ma edición. Editorial Médica Panamericana.

Carranza Carnicero, Brito de la Nuez & González Tejero (s.f.), ¿Lenguaje o pensamiento?: Vygotsky versus Piaget

  • Ciencia

Sobre el fraude científico

  • 04/09/2015
  • David Aparicio

El fraude científico es un tema que incomoda y que muchos intentan evitar. Pero no podemos tapar el sol con un dedo. El fraude siempre ha existido y la ciencia no se exime de ello. La ciencia es dirigida por humanos de carne y hueso que son susceptibles a la seducción del prestigio de ser publicados en revistas académicas y la promesa de una carrera en ascenso.

Pero cuando nos encontramos con esos vergonzosos casos, pensamos que son situaciones aisladas, que se trata de unas cuantas ovejas negras. Pero parece que la realidad es otra y cada vez hay más datos que nos dicen que el fraude científico es mucho más común de lo que pensamos.

Para tratar este tema te presento la fantástica serie que escribió el investigador español Joaquín Sevilla para la cátedra de Cultura Científica en San Sebastián, España.

Uno de los datos que presentó Sevilla que más me sorprendió, fue la alta proporción de científicos que admitió haber cometido algún tipo de fraude (un tercio para ser exactos). En esa misma línea, 1 de cada 50 admitió haber falsificado o inventado los resultados de sus estudios y otros análisis han encontrado que un 72% de los científicos han cometido algún tipo de malas prácticas científicas (las fuentes están en el artículo original).

Modelo naïve del método científico ejemplificado con una máquina de hacer chorizos. Según el modelo, dándole vueltas al ciclo de la hipótesis, deducción, comparación con el experimento, se obtiene conocimiento científico certificado. Tal método no existe:

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Los datos son preocupantes y nos hace cuestionarnos el modelo ingenuo que tenemos sobre la ciencia y la necesidad de un modelo más complejo que nos permita revisar la actividad científica y su praxis.

Sin dudas es una lectura que como psicólogo no te debes perder:

  1. Una primera aproximación.
  2. La difusa frontera de la deshonestidad.
  3. Profundizando en los dos tipos de fraude.
  4. Algunas consecuencias.
  5. Resumen y conclusiones.

Fuente: Microsiervos

  • Clínica

15% de los estudiantes de medicina dijo que ha pensado en suicidarse, según estudio

  • 04/09/2015
  • David Aparicio

Los médicos gozan de un privilegiado reconocido y prestigio social.Pero para obtenerlo tendrán que pasar los siete años más difíciles de su vida, tendrán que dedicar largas horas de estudio, muchas horas sin dormir, reducir sus actividades sociales, enfrentarse a la competitividad de sus compañeros y de las exigentes pruebas que les aplica sus facultades.

Y es tan estresante la carrera de medicina, que el 15% de los estudiantes de medicina dijo haber pensado en el suicidio, según una encuesta realizada en el Reino Unido, por la ya conocida revista académica BMJ.

intentan ocultar sus condiciones por miedo a que se manche su futuro como médicos

Fueron 1,122 los estudiantes de medicina que participaron en el estudio y en el mismo se encontró también que: el 30% de ellos tuvo una condición mental o recibió tratamiento durante sus años de estudio. Y el 80% de aquellos estudiantes con trastornos mentales, dijo que sintió falta de apoyo por parte de la administración de su universidad.

Otro hallazgo alarmante fue que cerca del 8% de los estudiantes dijo que consumían fármacos para ¨mejorar su capacidad mental¨ durante los exámenes.

suicidio estudiantes de medicina

Los estudiantes de medicina también luchan con el estigma de la salud mental aún reinante en las instituciones médicas e intentan ocultar sus condiciones por miedo a que se manche su futuro como médicos. Según ellos, los médicos pueden caer bajo el escrutinio excesivo de las juntas médicas y ser apartados de sus pacientes, porque las juntas administrativas temen que el trastorno mental afecte su habilidad como médicos.

La muestra del estudio fue pequeña, sólo 2%, y no representa a la población de estudiantes del Reino Unido, pero sin duda nos da una mirada al alto nivel de estrés que son sometidos, sus luchas con los trastornos mentales y el estigma de la salud mental.

Ahora la pregunta es: ¿Estos datos difieren de los estudiantes en latinoamérica?

Fuente: Time

  • Recursos

(PDF) El desarrollo emocional infantil

  • 04/09/2015
  • David Aparicio

Al inicio de la década de los noventa, Salovey de la Universidad de Yale y Mayer de New Hampshire acuñaron por primera vez el término de inteligencia emocional para nominar la inteligencia impersonal e intrapersonal. Sin embargo, fue Goleman, psicólogo de Harvard, quien con su libro La inteligencia emocional llamó la atención sobre la importancia del mundo afectivo personal en la vida y el desarrollo de los individuos.

La inteligencia emocional comprende capacidades básicas como la percepción y canalización de la propia emoción o la comprensión de los sentimientos de los demás. Tiene su propio dinamismo y actúa constantemente sobre nuestro comportamiento y personalidad. Estas capacidades básicas, que nos permiten tener confianza en nosotros mismos o saber disfrutar de la relación con otras personas, se van formando en los primeros años de vida. Por ello, el profundizar en los rasgos y en la construcción social de las emociones en los niños y en la importancia para su formación integral es fundamental para todos cuantos se ocupan de la educación infantil.

La entrada del niño en lo humano abarca diferentes etapas: la procreación, como componente fisiológico, la crianza, como componente más orgánico y físico y la educación, como componente informativo y formativo. Estas dos últimas etapas permiten que el niño desarrolle sus posibilidades innatas; el ambiente juega aquí un papel más importante que la herencia. Numerosas evidencias ponen de manifiesto que las influencias que se ejercen desde los contextos primarios (familia, escuela infantil, etc.) son más eficaces en la configuración de la personalidad del individuo que las dependientes de la herencia.

El sistema cultural, la estructura social y el desarrollo afectivo en la crianza y educación resultan ser la fuente primaria del carácter del individuo, de la estructuración de la personalidad y de su configuración psicológica. El contexto emocional donde los niños se desarrollan proporciona el primer referente. Un buen ambiente socioafectivo proporciona el repertorio emocional que permite canalizar las emociones de forma que mejore su calidad de vida futura.

El aprendizaje integral no sólo comprende los estilos cognitivos, sino que hace referencia también a la emoción, los sentimientos y la acción. La respuesta de la pedagogía a la investigación actual debe tener como objetivos, además de la transmisión de conocimientos, el desarrollo de las competencias emocionales y sociales y el estímulo de la autonomía de la propia responsabilidad y control. Pretendemos acercarnos en estas páginas al conocimiento de las claves del desarrollo emocional y las pautas de educación que permitan sentar las bases de un buen ajuste afectivo.

Descarga: El desarrollo emocional infantil

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Ser Psicooncólogo

  • 03/09/2015
  • Aprende Viendo Terapia

Cuando eres psicooncólogo y te preguntan a qué te dedicas, sueles encontrar dos tipos diferentes de respuesta o de reacción: están los que no saben lo que es o no sabían que existía y los que te hacen comentarios del tipo “ay qué pena”, “qué valor”, “yo no podría”, “¿y qué les dices?”.

La psicooncología, así como las funciones que realiza un psicooncólogo, es una especialidad muy desconocida por eso quiero aprovechar esta entrada para hablaros un poco de ello.

tenemos que hacer frente a momentos muy duros

La psicooncología es un campo interdisciplinar de la psicología y las ciencias biomédicas. Se dedica a la prevención, el diagnóstico, la evaluación, el tratamiento, la rehabilitación, los cuidados paliativos y la etiología del cáncer. Además se ocupa de la mejora de las competencias comunicativas, de la interacción de los sanitarios y de la optimización de los recursos para promover servicios oncológicos eficaces y de calidad (Cruzado, 2003)

Los psicólogos en Oncología desarrollamos nuestra labor en cinco áreas distintas: la prevención, la evaluación clínica, el tratamiento psicológico, el personal sanitario y la investigación (Cruzado, 2010).

La prevención es muy importante pues nos permite hacer promoción de estilos de vida saludable y realizar educación para la salud. Mediante la prevención normalizamos sus preocupaciones y sus emociones y exploramos, combinándola con la evaluación, si tiene algún factor de riesgo al que tengamos que estar atentos. En esta evaluación valoramos entre otras cosas la adaptación a la enfermedad y al tratamiento, la comprensión de la información, su estado emocional, su calidad de vida, el apoyo familiar y social.

El tratamiento psicológico va desde la psicoeducación, el control de estados de ánimo negativos y la solución de problemas hasta la intervención familiar, el afrontamiento de los tratamientos e incluso los problemas sexuales.

Otra de nuestras funciones es prestar apoyo al personal sanitario mediante la formación y la intervención individual o grupal si fuese necesaria.

También es importante la investigación de factores psicológicos implicados en el cáncer y de eficacia de la evaluación y tratamientos psicológicos.

Con todo lo anterior, cabría esperar que todos los hospitales tuvieran un servicio de psicooncología pero no es así. Muchos de ellos no lo tienen y derivan a estos pacientes y a sus familiares a psiquiatría cuando la gran mayoría de ellos no cumplen los criterios de ningún trastorno psicológico sino que están tristes, preocupados, impactados con la noticia y no saben muy bien qué hacer y cómo afrontar todo lo que trae consigo un diagnóstico de cáncer, una recidiva o incluso el alta después de muchos meses con tratamiento activo.

Pero ser psicooncólogo es mucho más que eso. Para mí es acompañar a una paciente que acaba de ser diagnosticada mientras la preparan para el ingreso, ayudar a un padre a averiguar la manera de seguir ejerciendo de padre de sus hijos pequeños desde el hospital, dar sustento a una familia que tienen a su ser querido en coma desde hace dos meses, enseñar a relajarse a una paciente que tiene fobia a algunas de las pruebas médicas, ayudar a un abuelo a despedirse de sus hijos y nietos y acompañar a estos en la habitación llegado el momento del fallecimiento o ayudar a una madre a “estar más animada” para ayudar a su hija a preparar su boda que es dentro de cuatro meses.

Con frecuencia, tenemos que hacer frente a momentos muy duros como cuando a esa madre de la que os hablaba le han dado un pronóstico de vida de menos de un año y los efectos secundarios de los tratamientos paliativos la impiden disfrutar de los preparativos.

Hay pacientes que te marcan aunque sólo compartas con ellos tres sesiones

Es muy reconfortante ver como tras la primera sesión reflexiona sobre lo que puede hacer ella para cuidarse y encontrarse mejor y en la siguiente te da las gracias porque sin “nuestra charla” no se habría animado a ir al médico y pedir que le cambien la medicación para el dolor y que le manden algo para poder dormir mejor.

Recuerdo que en la segunda sesión le hice la pregunta que tantas veces le había oído hacer a mi tutor a sus pacientes cuando se acercaba el final: “En estos meses que te quedan, ¿quieres que te ayude a morir o quieres que te ayude a vivir?”. Ella respondió que los papeleos de la herencia y del banco ya estaban todos hechos y que en cuanto a sus seres queridos ya estaba todo dicho. Quería que le ayudara a estar más animada, a salir, a sonreír y a ser la de siempre también ahora. En la tercera, hablamos del legado. Quería darle una sorpresa a su hija para el día de su boda que le quedara como recuerdo suyo. Desgraciadamente esa fue la última vez que nos vimos. Falleció dos meses antes del gran día.

Hay pacientes que te marcan aunque sólo compartas con ellos tres sesiones. Lo importante, lo que permanece, es el saber que les has acompañado durante todo el camino y has ayudado a aliviar parte de ese sufrimiento haciéndoles saber que no están solos.

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Muchas veces me emociona escuchar que mis pacientes por fin están en remisión completa después de lo mucho que han luchado o cuando les dan el alta después de muchas semanas o meses ingresados. También lo hace el enterarme de una recaída o de que han fallecido. El día que deje de afectarme sabré que algo estoy haciendo mal.

Es posible que a esta altura de la entrada alguno os estéis haciendo las preguntas que todos los que nos dedicamos a esto nos hemos hecho en algún momento: ¿y si no valgo para esto?, ¿y si me supera?, ¿y si no soy capaz de manejar el estar tan en contacto con el sufrimiento? Si os estáis planteando el dedicaros a la oncología yo, por mi propia experiencia, os recomiendo empezar con el voluntariado. Hay muchas asociaciones que dan la oportunidad de realizar voluntariado en los hospitales bien con adultos como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) o con niños como la Asociación de Padres de niños con Cáncer (ASION).  Puede ser que a raíz de la experiencia veáis en la Oncología vuestra vocación y os animéis a formaros el ello o que os guste pero no tanto como para dedicaros a ello y queráis seguir únicamente como voluntarios.

Autora: Estefanía Romero es psicóloga especializada en Psicooncología y en Psicología de urgencias, emergencias y catástrofes. Durante su carrera profesional ha trabajado en la Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) como psicóloga orientadora  y ha realizado prácticas en el Hospital La Paz como psicooncóloga. Compagina su labor con el voluntariado en varias asociaciones.

Artículo previamente publicado en Aprende Viendo Terapia y cedido a Psyciencia.

  • Clínica

(Infografía) Síntomas de Bulimia y Anorexia nerviosa

  • 03/09/2015
  • Amparo Caladín

Bulimia

Síntomas

Generalmente las personas que padecen bulimia han sido obesas o han realizado numerosas dietas sin control médico. Tratan de ocultar los vómitos y las purgaciones, por lo que la enfermedad suele pasar desapercibida durante mucho tiempo. Los síntomas típicos de un cuadro de bulimia son los siguientes:

  • Atracones o sobreingesta de alimentos: El enfermo come una gran cantidad de alimentos en un espacio de tiempo muy corto. No tiene control sobre la ingesta y es tal la ansiedad que cree que no puede parar de comer.
  • Para prevenir el aumento de peso y compensar el atracón o el exceso de las comidas se provoca vómitos, utiliza laxantes, diuréticos, fármacos, o recurre a otros medios que le permitan controlar el peso, como la practica abusiva de actividades deportivas.
  • Los ciclos de atracones y vómitos se manifiestan un mínimo de dos veces por semana.
  • La autoestima del enfermo es baja y la identifica con su cuerpo.

Asimismo, se producen otros cambios físicos y emocionales (depresión, ansiedad) que manifiestan el desarrollo de la enfermedad. Los bulímicos se ven gordos, incluso cuando su peso es normal; se avergüenzan de su cuerpo y lo rechazan, por lo que intentan hacer dieta en todo momento. A pesar de todo, la ingestión compulsiva a escondidas o durante la noche es una de las principales características de esta patología. Pueden llegar a gastar una gran cantidad de dinero en comida o recurrir a la que ya hay en casa, que comienza a desaparecer misteriosamente de la despensa. No sienten ningún placer al comer ni preferencias en cuanto al tipo de alimentos, sólo buscan saciarse. Intentan evitar los lugares en los que hay comida y procuran comer solos. Su comportamiento suele ser asocial, tienden a aislarse, y la comida es su único tema de conversación. Además, la falta de control sobre los alimentos les produce grandes sentimientos de culpa y vergüenza.

En cuanto a los signos físicos que evidencian la enfermedad se encuentran la debilidad, dolores de cabeza; hinchazón del rostro por el aumento de las glándulas salivales y parótidas, problemas con los dientes, mareos, pérdida de cabello, irregularidades menstruales, y bruscos aumentos y reducciones de peso, aunque generalmente no sufren una oscilación de peso tan importante como la que se manifiesta en la anorexia. La bulimia puede ir acompañada de otros trastornos como la cleptomanía, el alcoholismo o la promiscuidad sexual. Consecuencias clínicas:

  • Arritmias que pueden desembocar en infartos.
  • Deshidratación.
  • Colon irritable y megacolon.
  • Reflujo gastrointestinal.
  • Hernia hiatal.
  • Pérdida de masa ósea.
  • Perforación esofágica.
  • Roturas gástricas.
  • Pancreatitis.

Diagnóstico

El médico sospecha bulimia nerviosa si una persona está demasiado preocupada por el aumento de su peso, que presenta grandes fluctuaciones, en especial si existen signos evidentes de una utilización excesiva de laxantes. Otras pistas incluyen tumefacción de las glándulas salivales de las mejillas, cicatrices en los nudillos por haber usado los dedos para inducir el vómito, erosión del esmalte dental debido al ácido del estómago y un valor bajo de potasio sanguíneo. Sin embargo, el diagnóstico dependerá de la descripción del paciente de una conducta comida excesiva-purga.

El diagnóstico  resulta complicado ya que los episodios de voracidad y vómitos se ocultan con facilidad. Además, algunos síntomas pueden ser confundidos con los de otras patologías. Para un diagnóstico adecuado es necesaria una entrevista psiquiátrica que desvele la percepción que el enfermo tiene del propio cuerpo y la relación que mantiene con la comida. Asimismo, es necesaria una exploración física completa para detectar los trastornos fruto de su comportamiento alimenticio. Los objetivos del tratamiento son corregir los trastornos alimenticios y psicológicos de la enfermedad.

Tratamientos

Las dos aproximaciones al tratamiento son la psicoterapia y los fármacos. Es mejor que la psicoterapia la realice un terapeuta con experiencia en alteraciones del apetito, pudiendo resultar muy eficaz. Un fármaco antidepresivo a menudo puede ayudar a controlar la bulimia nerviosa, incluso cuando la persona no parece deprimida, pero el trastorno puede reaparecer al interrumpirse la administración del fármaco.

En virtud de la gravedad se puede recurrir a un tratamiento ambulatorio o a la hospitalización. En primer lugar se trata de evitar los vómitos, normalizar el funcionamiento metabólico del enfermo, se impone una dieta equilibrada y nuevos hábitos alimenticios. Junto a este tratamiento, encauzado hacia la recuperación física, se desarrolla el tratamiento psicológico con el fin de reestructurar las ideas racionales y corregir la percepción errónea que el paciente tiene de su propio cuerpo. El tratamiento también implica la colaboración de la familia, ya que en ocasiones el factor que desencadena la enfermedad se encuentra en su seno. La curación de la bulimia se alcanza en el 40 por ciento de los casos, si bien es una enfermedad intermitente que tiende a cronificarse. La mortalidad en esta enfermedad supera a la de la anorexia debido a las complicaciones derivadas de los vómitos y el uso de purgativos.

Anorexia Nerviosa

No se conocen las causas exactas de la anorexia nerviosa. Muchos factores probablemente estén involucrados. Los genes y las hormonas pueden jugar un papel. Las actitudes sociales que promueven tipos de cuerpos muy delgados también pueden contribuir.

Los factores de riesgo para la anorexia abarcan:

  • Estar más preocupado o prestarle más atención al peso y la figura
  • Tener un trastorno de ansiedad en la niñez
  • Tener una imagen negativa de sí mismo
  • Tener problemas alimentarios durante la lactancia o la primera infancia
  • Tener ciertas ideas culturales o sociales respecto de la salud y la belleza
  • Tratar de ser perfeccionista o demasiado centrado en reglas

La anorexia generalmente comienza durante los años de adolescencia o a principios de la edad adulta y es más común en mujeres, aunque también se puede ver en hombres. El trastorno se observa principalmente en mujeres de raza blanca, de alto rendimiento académico y que tienen familia o personalidad orientada hacia el logro de metas.

Síntomas

Una persona con anorexia por lo general:

  • Tiene un miedo intenso de aumentar de peso o engordar, incluso cuando su peso es insuficiente.
  • Se niega a mantener el peso en lo que se considera normal para su edad y estatura (15% o más por debajo del peso normal).
  • Tiene una imagen corporal que está muy distorsionada, está muy concentrada en el peso corporal o la figura y se niega a admitir el peligro de la pérdida de peso.

Las personas con anorexia pueden limitar mucho la cantidad de alimento que comen, o comen y luego se provocan el vómito. Otros comportamientos abarcan:

  • Cortar el alimento en pedazos pequeños o moverlos alrededor del plato en lugar de comérselos.
  • Hacer ejercicio a toda hora, incluso cuando hay mal tiempo, están lastimadas o están muy ocupadas.
  • Ir al baño inmediatamente después de las comidas.
  • Negarse a comer con otras personas.
  • Usar pastillas que las hagan orinar (diuréticos), tener deposiciones (enemas y laxantes) o que disminuyan su apetito (pastillas para adelgazar).

Otros síntomas de anorexia pueden abarcar:

  • Piel amarillenta o manchada que está reseca y cubierta con un fino vello
  • Pensamiento confuso o lento, junto con mala memoria o capacidad de discernimiento
  • Depresión
  • Boca seca
  • Sensibilidad extrema al frío (usar varias capas de ropa para permanecer caliente)
  • Pérdida de la fortaleza ósea
  • Atrofia muscular y pérdida de grasa corporal

Pruebas y exámenes

Se deben hacer exámenes para ayudar a determinar la causa de la pérdida de peso o ver qué daño ha causado. Muchos de estos exámenes se repetirán con el tiempo para vigilar a la persona.

Estos exámenes pueden abarcar:

  • Albúmina
  • Pruebas de densidad ósea para buscar huesos delgados (osteoporosis)
  • Conteo sanguíneo completo
  • Electrocardiografía (ECG o EKG)
  • Electrólitos
  • Pruebas de la función renal
  • Pruebas de la función hepática
  • Proteína total
  • Pruebas de la función tiroidea
  • Análisis de orina

Tratamiento

El mayor desafío en el tratamiento de la anorexia nerviosa es ayudarle a la persona a reconocer que tiene una enfermedad. La mayoría de las personas que sufre este tipo de anorexia niega tener un trastorno alimentario y, con frecuencia, ingresan al tratamiento sólo cuando su afección es grave.

Los objetivos del tratamiento son primero restaurar el peso corporal normal y los hábitos alimentarios. Un aumento de peso de 1 a 3 libras por semana se considera una meta segura.

Se han diseñado diferentes programas para tratar la anorexia. Algunas veces, la persona puede aumentar de peso:

  • Incrementando la actividad social.
  • Disminuyendo la cantidad de actividad física.
  • Usando horarios para comer.

Muchos pacientes comienzan con una estadía corta en el hospital y siguen en control con un programa de tratamiento diario.

Se puede necesitar una hospitalización más prolongada si:

  • La persona ha perdido mucho peso (estar por debajo del 70% de su peso corporal ideal para su edad y estatura). Para la desnutrición grave y potencialmente mortal, la persona puede requerir alimentación intravenosa o una sonda de alimentación.
  • La pérdida de peso continúa incluso con el tratamiento.
  • Se presentan complicaciones médicas, como problemas cardíacos, confusión o niveles bajos de potasio.
  • La persona tiene una depresión grave o piensa cometer suicidio.

Los profesionales de la salud que por lo general están involucrados en estos programas incluyen:

  • Enfermeras profesionales
  • Médicos
  • Asistentes médicos profesionales
  • Nutricionistas o dietistas
  • Profesionales en salud mental

El tratamiento a menudo es muy arduo y requiere un trabajo intenso por parte de los pacientes y sus familias. Es posible que se ensayen muchas terapias hasta que el paciente logre vencer este trastorno.

Los pacientes pueden marginarse de los programas si tienen esperanzas poco realistas de «curarse» con la terapia sola.

Se utilizan diferentes tipos de psicoterapia para tratar a las personas con anorexia:

  • La terapia individual cognitiva conductista (un tipo de psicoterapia), la terapia de grupo y la terapia de familia han sido todas efectivas.
  • El objetivo de la terapia es cambiar los pensamientos o comportamiento de un paciente con el fin de estimularlo a comer de un modo más sano. Esta clase de terapia es más útil para tratar a los pacientes más jóvenes que no hayan tenido anorexia durante mucho tiempo.
  • Si el paciente es joven, la terapia puede involucrar a la familia entera. La familia es vista como parte de la solución, en lugar de ser la causa del trastorno alimentario.
  • Los grupos de apoyo también pueden ser una parte del tratamiento. En estos grupos, los pacientes y las familias se reúnen y comparten lo que les ha pasado.

Los medicamentos, como antidepresivos, antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo, pueden ayudar a algunos pacientes anoréxicos cuando se administran como parte de un programa de tratamiento completo. Estas medicinas pueden ayudar a tratar la depresión o la ansiedad. Aunque estos fármacos pueden ayudar, no se ha demostrado que algún medicamento disminuya el deseo de bajar de peso.

Fuentes: Medline; Dmedicina

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