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  • Clínica

¿Es la autocompasión más importante que la autoestima?

  • 18/12/2014
  • Fabián Maero

Cada tanto revisamos algunos tópicos vinculados con Terapia de Aceptación y Compromiso y compasión. Hoy les traemos un artículo sobre el tema, escrito por Steven Hayes, uno de los co-creadores de Terapia de Aceptación y Compromiso, publicado en The Huffington Post y traducido por su seguro servidor.

¿Es importante quererse a uno mismo?

Pareciera que eso depende de cómo lo hagas

Pocos conceptos en la psicología popular han recibido más atención a lo largo de las últimas décadas que el de autoestima y su importancia en el éxito en la vida y la salud mental a largo plazo. Por supuesto, gran parte de esta discusión se ha centrado en los jóvenes, y cómo las familias, padres, maestros, entrenadores y mentores pueden proporcionar un entorno psicológico adecuado para ayudarles a convertirse en adultos maduros, mentalmente estables.

Las investigaciones muestran que la baja autoestima correlaciona con peores resultados de salud mental en general1, mayor probabilidad de intentos de suicidio2, y dificultad en desarrollo de relaciones sociales saludables3. Las investigaciones también muestran que tratar de elevar la baja autoestima de manera artificial genera su propio conjunto de problemas, entre ellas la tendencia hacia el narcisismo, conductas antisociales4, y el evitar actividades desafiantes que puedan poner en peligro el concepto de sí mismo.5

Esta división en las investigaciones ha dado lugar a una división entre los psicólogos sobre qué tan importante es la autoestima, si es o no es útil ayudar a las personas a mejorar su autoestima, y cuáles son las mejores prácticas para lograr eso.

Por un lado, hay personas que creen que la mejora de la autoestima es de suma importancia. En el otro lado de la valla están los que se sienten todo el concepto de autoestima está sobrevalorado y que es más importante desarrollar percepciones realistas sobre uno mismo.

Pero ¿y si hubiéramos estado haciendo las preguntas equivocadas desde el principio? ¿Y si la discusión sobre la autoestima es como el proverbial dedo apuntando a la luna?

Nuevas investigaciones sugieren que este podría ser el caso, y que un nuevo concepto – la auto-compasión – podría ser mucho más importante que la autoestima cuando se trata de salud mental y éxito a largo plazo

Por qué el modelo de autoestima es erróneo

La raíz del problema con el modelo de la autoestima se reduce a algunas realidades fundamentales sobre el lenguaje y la cognición que Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT, pronunciado como una sola palabra) fue diseñada para abordar.

La forma clásica en que los psicólogos tratan problemas con la autoestima es por medio de hacer que los pacientes hagan un seguimiento de su diálogo interno – especialmente sus diálogos negativos con sí mismos – y luego emplear una serie de tácticas para contrarrestar los enunciados negativos por otros más positivos (o al menos más realistas). Otros intentan detener los pensamientos, distraerse de ellos, o calmarse a sí mismos.

Dicho francamente, estas técnicas no funcionan muy bien. La comunidad de investigación ACT ha demostrado esto una y otra vez. Hay muchas razones por las que técnicas como la distracción y detención del pensamiento tienden a no funcionar – demasiadas razones para detenernos en todos ellas aquí. A los efectos de nuestra discusión aquí, examinemos un aspecto de esta: luchar contra un pensamiento aumenta su credibilidad.

Imagínese una persona joven tiene el pensamiento, «hay algo que anda mal en mí.» La retórica clásica de la autoestima obliga a esta persona a tomar ese pensamiento seriamente. Después de todo probablemente ha aprendido que el tener una buena autoestima es importante y esencial para el éxito en la vida. Si lucha contra este pensamiento contrarrestándolo, sin embargo, eso significa confirmar ese pensamiento. Tener ese pensamiento ya es, en sí mismo, algo que está mal y que tiene que cambiar. Cada vez que lucha contra el mismo, el nudo se aprieta al confirmarse nuevamente ese pensamiento. Cuanto más se pelea con el pensamiento, más poder le da.

Este es un ejemplo clásico de por qué en ACT decimos: «Si no estás dispuesto a tenerlo, lo tenés.»

El simple hecho es que no siempre podemos evitar que los jóvenes experimenten inseguridad y baja autoestima. Demonios, ni siquiera podemos eliminar esos sentimientos en nosotros mismos. Todas las personas se sienten inadecuadas o imperfectas a veces. Y en un mundo en constante evolución, cada vez más complejo, simplemente no hay manera de que podamos proteger a nuestros jóvenes de los acontecimientos que amenazan su autoestima – eventos como el rechazo social, problemas familiares, fracasos personales, y otros.

Lo que podemos hacer es ayudar a los jóvenes a responder a las situaciones difíciles y a las dudas de sí mismos con auto-compasión. Y un par de interesantes estudios publicados recientemente muestran que esto puede ofrecer una manera más útil de avanzar, no sólo para los jóvenes, sino para todos nosotros.

¿Qué es la auto-compasión?

Antes de examinar los estudios, tomemos un momento para definir auto-compasión.

La Dra. Kirstin Neff, uno de los principales investigadores en esta área, define la auto-compasión como consistiendo de tres componentes clave en momentos de sufrimiento personal y el fracaso:

  1. Tratarse a sí de uno mismo con gentileza
  2. Reconocer las propias luchas como parte compartida de la experiencia humana.
  3. Sostener los pensamientos y sentimientos dolorosos en una atención conciente (mindful awareness)

Dado este contexto, la negatividad o positividad de sus pensamientos no es lo importante. Es la forma de responder a esos pensamientos lo que importa. Volviendo al ejemplo anterior –«Hay algo mal en mí»– en lugar de luchar contra ese pensamiento o tratar de distraerse de él, podemos notar ese pensamiento sin apegarnos a él (volvernos concientes), entender que es común a todos los seres humanos y parte de nuestra experiencia compartida como personas, y luego tratarnos con gentileza en lugar de castigarnos por tenerlo.

¿Este enfoque realmente funciona mejor que simplemente mejorar la autoestima?

Parece que sí.

Un estudio longitudinal recién publicado que siguió a 2,448 estudiantes de noveno grado durante un año encontró que la baja autoestima tuvo poco efecto sobre la salud mental en aquellos que tenían niveles más altos de auto-compasión. Eso significa que incluso si tenían pensamientos negativos, esos pensamientos tuvieron un impacto mínimo en su sentido de bienestar a través del tiempo, en comparación con sus compañeros que no tenían esas habilidades de auto-compasión.6

Esto sugiere que enseñarle a los niños que tienen problemas de autoestima a ser más auto-compasivos puede tener más beneficios que simplemente tratar de mejorar su autoestima.

La pregunta es: ¿Cómo podemos hacer eso?

Resulta ser, es en esto exactamente en donde sobresale ACT.

El uso de ACT para aumentar la auto-compasión

Sabiendo que la mejora de la auto-compasión ha demostrado que no sólo mitiga los problemas de autoestima, sino también afecta a otras condiciones como el estrés traumático, uno de mis estudiantes, Jamie Yadavaia, decidió para su proyecto de doctorado investigar si podemos aumentar la auto-compasión utilizando ACT.7

Los resultados fueron prometedores.

Tomamos un grupo de 78 estudiantes de 18 años o más y los asignamos al azar en uno de dos grupos. El primer grupo fue puesto en una «condición lista de espera», que básicamente significa que no recibieron tratamiento. Al otro grupo se le proporcionó seis horas de entrenamiento ACT.

Como habíamos anticipado, la intervención ACT condujo a un aumento sustancial de la auto-compasión comparado con el grupo control, después del tratamiento y dos meses después de la intervención. En este grupo la auto-compasión aumentó 106 por ciento – un tamaño del efecto comparable a tratamientos publicados anteriormente mucho más largos. No sólo eso, sino que el tratamiento ACT redujo el malestar psicológico general, la depresión, la ansiedad y el estrés.

En el corazón de todos estos cambios estuvo la flexibilidad psicológica, esta habilidad parece ser el factor mediador clave en todos estos ámbitos, lo cual tiene sentido. Después de todo, aprender a estar menos apegado a tus pensamientos, a mantenerlos en una atención conciente y responder a ellos con un repertorio más amplio de habilidades – como la auto-gentileza, por ejemplo – no sólo se ha planteado como una característica básica de la salud mental en la literatura de auto-compasión, sino que se ha demostrado una y otra vez en la investigación ACT como esencial para ello.

Tomados en conjunto estos estudios tienen una importante lección para todos nosotros.

Es hora de que abandonemos la idea de que tenemos que pensar bien de nosotros mismos en todo momento para ser maduros, exitosos, funcionales, y mentalmente sanos. De hecho, esta idea tóxica puede fomentar una especie de historia egocéntrica y narcisista historia basada que forzosamente nos va a explotar en las manos. En lugar de aumentar el contenido de la autoestima lo que tenemos que hacer es aumentar la auto-compasión como contexto de todo lo que hacemos. Eso desinfla las historias de sí mismo basadas en el ego, en tanto aceptamos humildemente nuestro lugar como uno entre los demás seres humanos, reconociendo con atención plena que todos dudamos de nosotros mismos, todos sufrimos, todos fallamos de vez en cuando, pero nada de eso significa que no podemos vivir una vida con significado, propósito y compasión por nosotros mismos y los demás.

Enseñemos eso a nuestros jóvenes, y les habremos proporcionado una habilidad real que pueden usar en el mundo real durante toda vida.

Referencias

1 Orth, U., Robins, R. W., & Meier, L. J. (2009). Disentangling the effects of low self-esteem and stressful events on depression: Findings from three longitudinal studies.Personality Processes and Individual Differences. 97(2), 307-321

2 Wichstrøm, L. (2000). Predictors of adolescent suicide attempts: A nationally representative longitudinal study of Norwegian adolescents. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 39(5), 603-610.

3 Marshall, S. L., Parker, P. D., Ciarrochi, J., & Heaven, P. C. L. (2014). Is self-esteem a cause or consequence of social support? A four year longitudinal study. Child Development. 85(3), 1275-1291.

4 Baumeister, R. F., Smart, L., & Boden, J. M. (1996). Relation of threatened egotism to violence and aggression: The dark side of self-esteem. Psychological Review. 1, 5-33.

5 Mueller, C. M., & Dweck, C. S. (1998). Praise for intelligence can undermine children’s motivation and performance. Journal of Personality and Social Psychology. 75(1), 33-52.

6 Mashall, S. et al. Self-compassion protects against the negative effects of low self-esteem : A longitudinal study in a large adolescent sample. Personality and Individual Differences. 74(2015): 116-121.

7 Yadavaia, J., Hayes, S., and Vilardaga, R. Using acceptance and commitment therapy to increase self-compassion. A randomized controlled trial. Journal of Contextual Behavioral Science. October 2015. 3(4): 248-257.

Imagen: Enpositivo

  • Ciencia

Por qué no usar metáforas de batalla cuando hablas sobre el cáncer

  • 18/12/2014
  • David Aparicio

«Estás en una batalla contra el cáncer y debes esforzarte para ganarla». Normalmente decimos o escuchamos metáforas como ésta cuando intentamos mantener motivada y activa a las personas que sufren de cáncer. Sin embargo, nuevas investigaciones nos alarman sobre los peligros de utilizar metáforas que se refieren al cáncer como un enemigo.

A principios de este año, Elena Semino y su equipo publicaron en la revista SAGE (Descarga el PDF completo), una investigación que analizó 1.5 millones de palabras durante entrevistas y discusiones online sobre el cáncer, y encontraron que las metáforas de guerra pueden producir sentimientos de culpa y fracaso en los pacientes de cáncer. Ellos pueden sentir que sí se están muriendo es porque no han luchado lo suficiente o se dieron por vencidos, cuando en realidad a esas alturas de la enfermedad los pacientes tienen poco o ningún control sobre el desarrollo del cáncer.

Las metáforas de guerra pueden producir sentimientos de culpa y fracaso en los pacientes de cáncer

A estos hallazgos se le suma una nueva revisión realizada por David Hauser y Norbert Schwarz que será publicada próximamente en la revista Personality and Social Psychology Bulletin que encontró que las metáforas de guerra podrían provocar que las personas sin cáncer tomen una actitud agresiva contra el cáncer que no concuerda con las conductas de prevención y tratamiento recomendadas y que son caracterizadas por la limitación y restricción. Como por ejemplo: reducir el consumo de carnes rojas, el consumo de alcohol, la prohibición del cigarrillo, etc.

En uno de los estudios revisados, se le pidió a los participantes que enumeraran una lista de conductas preventivas del cáncer que estuvieran dispuestos a realizar. Uno de los grupos recibió una metáfora relacionada con la guerra del cáncer («Qué estarías dispuesto hacer para pelear contra el desarrollo del cáncer?»). El segundo grupo no recibió la metáfora de guerra. Se halló que el grupo de la metáfora enumeró significativamente menos conductas de prevención del cáncer. Para los autores, esto sugiere que el simple hecho de escuchar una metáfora sobre el cáncer puede disminuir la extensión de conductas que se nos vienen a la mente.

Otra de las revisiones incluyó a 313 participantes que leyeron pasajes de salud sobre el cáncer de colon. Una de ellas contenía metáforas que se refería al cáncer como un enemigo: «Esta enfermedad implica el levantamiento enemigo del crecimiento anormal en el intestino grueso». La segunda frase no contenía una metáfora hostil sobre el cáncer. Hecho esto, los participantes evaluaron cuán dispuestos están de realizar conductas de prevención, detección y tratamiento. Aquellos que leyeron la metáfora del enemigo tenían menos intención de realizar conductas de prevención relacionadas con limitaciones de consumo de carnes rojas o el consumo excesivo de alcohol en comparación con los participantes que leyeron el segundo pasaje, libre de la metáfora del enemigo. Lo que sugiere que el lenguaje metafórico del cáncer como enemigo disminuye las intenciones de las personas de realizar conductas preventivas y de tratamiento del cáncer.

El lenguaje metafórico del cáncer como enemigo disminuye las intenciones de las personas de realizar conductas preventivas y de tratamiento del cáncer

Sólo basta con hacer una rápida búsqueda en google para encontrar que «batalla», «pelea» «enemigo»y «ganar» son las palabras más asociadas al cáncer. Esto demuestra que será sumamente difícil cambiar la manera en que nos expresamos cuando intentamos ayudar a una persona que sufre de esta enfermedad. Según Semino las palabras como «viaje» serían un mejor sustituto de «guerra» en las metáforas ya que representa de una manera más humana y real la experiencia y lo que deben hacer las personas que sufren de cáncer.

Hauser, concluye su estudio diciendo que los profesionales médicos y medios de comunicación deberían tratar de ayudar a expandir la manera en que pensamos sobre la enfermedad. Él cree que sería beneficioso si exponemos las historias sobre el cáncer para que se expongan los aspectos de la enfermedad que no encajan con la conceptualización del cáncer como enemigo. Tal vez tu puedas iniciar el cambio cuando tengas que ofrecer tu ayuda y contención a una persona con cáncer.

Fuente: Michigan New, Time
Imagen: Fitness-Perth

  • Clínica

5 tratamientos para el dolor crónico

  • 14/12/2014
  • David Aparicio

¨Me sentía devastado al no encontrar alivio a mi dolor. Estuve deprimido durante años, pero me esforcé para que nadie se diera cuenta. Este dolor me incapacitó y he sufrido mucho. Pero lo peor de todo esto es que no sabía qué causaba mi dolor.¨ Así me contaba Felipe (su nombre ha sido cambiado para este artículo).

Felipe había gastado miles de dólares en examen médicos sin encontrar cuál era la causa de su dolor. Su vida se veía seriamente deteriorada y sufría en silencio por la incertidumbre que le carcomía la vida.

Pero todo esto cambió el día que un gastroenterologo le diagnosticó Fibromialgia, un trastorno crónico que se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado.

Felipe sintió alivio al saber cual era su diagnóstico y aunque al día de hoy no hay cura, si existen tratamientos que ayudan a reducir su malestar. Desde entonces, Felipe está más tranquilo, sabe qué tiene y ha buscado ayuda para mejorar su calidad de vida.

Así como él existen miles de millones de personas que sufren de dolor crónico y no saben qué tratamientos científicos existen. A continuación encontrarás un listado de los tratamientos con apoyo científico para el dolor crónico publicados por la revista Scientific American.

1. Terapia Cognitivo Conductual

La terapia cognitivo conductal (TCC) es un enfoque terapéutico que cuenta con aval científico y reconocimiento mundial. Su foco de intervención consiste en ayudar a los pacientes a examinar la relación entre los pensamientos, emociones y conductas.

La evidencia:

Un metanálisis realizado por investigadores alemanes en el año 2010 revisó 23 estudios que contaron en total con 1400 personas y encontró que la TCC fue más efectiva para reducir el dolor de la fibromialgia en comparación con otros tratamientos psicológicos.  Cabe destacar que como todo tratamiento, su nivel de efectividad varía en cada persona.

2. Yoga

Los ejercicios de yoga pueden ser de gran para las personas que enfrentan dolores crónicos. Diversos científicos han especulado que el yoga podría alterar fisiológicamente la experiencia del dolor y reducir la actividad nerviosa y el ritmo cardiaco.

La evidencia:

En el 2010 se realizó un estudio controlado que contó con la participación de 53 mujeres que sufrían de fibromialgia y que fueron asignadas aleatoriamente a un programa de yoga de 8 semanas. Al finalizar el programa, las participantes reportaron menor intensidad de los síntomas de la fibromialgia y experimentaron mejoras en el dolor, fatiga, estado de ánimo y desarrollaron estrategias positivas de afrontamiento. En cambio, las participantes que no realizaron los ejercicios de yoga no no reportaron estas mejoras. Otros estudios han encontrado que el yoga puede reducir los marcadores biológicos de la inflamación y el estrés. Practicar yoga podría ser de ayuda, pero todavía faltan estudios que confirmen que puede aliviar el dolor.

3. Antidepresivos

Generalmente los antidepresivos son recetados como un tratamiento para regular los trastornos del estado de ánimo como la depresión. Pero varias investigaciones sugieren que también podrían aliviar el dolor nervioso, dolores de cabeza, dolor de espalda y la fibromialgia.

La evidencia:

No todos los antidepresivos tienen el mismo efecto sobre el dolor. Estudios han encontrado que los antidepresivos tricíclicos podrían ser particularmente efectivos para aminorar el dolor neuropático, que es causado por lesiones nerviosas. En el 2010 se publicó una revisión de 60 ensayos aleatorios que usaron 31 tipos de antidepresivos para tratar este tipo de dolor y se encontró que los antidepresivos tricíclicos y la venlafaxina proveyeron un alivio moderado en uno de cada tres pacientes.

4. Estimulación cerebral profunda (DBS)

Este tipo de estimulación consiste en la implantación quirúrgica de electrodos en las áreas cerebrales relacionadas con la modulación del dolor. Los electrodos reciben pulsos electrónicos a través de un cable implantado debajo de la piel que está conectado con un marcapasos localizado en el pecho. Estos pulsos eléctricos provocan cambios en la activación de las neuronas cerebrales.

La evidencia:

En el 2013 investigadores del Hospital John Radcliffe en Oxford, Inglaterra encontraron que la DBS podría calmar distintos tipos de dolor, incluyendo: el dolor post-ataque cardíaco, dolores de cabeza y dolor del miembro fantasma. El 66% de los 59 pacientes que recibieron DBS, reportaron mejoras a través de escalas estandarizadas que midieron la calidad de vida y los niveles de dolor. Al parecer este tipo de intervención funciona mejor en los pacientes que sufren de dolor por el miembro fantasma. Sin embargo, todavía falta investigación para que sea aprobado en nuestros países como tratamiento para el dolor.

5. Simpatectomía

La cadena nerviosa simpática es una red nerviosa que atraviesa la columna vertebral desde la base del cráneo hasta el cóccix. Cuando esta línea nerviosa se encuentra dañada, puede transmitir oleadas de dolor a todo el cuerpo. Una intervención quirúrgica o química puede interrumpir este proceso. Por ejemplo, un médico puede cortar un grupo de células nerviosas para detener una transmisiones dolorosas. Este tratamiento fue muy popular en los años 80 y 90, pero actualmente se ha reducido su práctica,  debido a sus complicaciones médicas.

La evidencia:

Los científicos están de acuerdo de que el mal funcionamiento de los nervios simpáticos pueden contribuir al dolor crónico. Diversos cientificos creen que este tratamiento tiene potencial y en el año 2008, el anestesiólogo Prashanth Majunat y sus colegas encontraron que las personas que recibieron una simpatectomía por inyección de anestésico o por el calentamiento del tejido con ondas de radio tuvieron una reducción en un 50-70% del dolor que duró más de 4 meses.

Fuente: Scientific American
Imagen: Mejorconsalud

  • Ciencia

¿Dormir poco está relacionado con la demencia?

  • 12/12/2014
  • David Aparicio
Trastornos del sueño

Al parecer mi abuela tenía razón. Según ella, mi bisabuela sufre de demencia porque no dormía lo suficiente. Y según una investigación publicada hace dos días en la revista Neurology, las personas que pasan menos tiempo en el sueño profundo y las que sufren de apnea tienen más riesgo de sufrir de cambios en el cerebro que se asocian con el declive cognitivo y la demencia.

Para llegar a esta conclusión Rebecca P. Gelbert y su equipo reclutaron a 167 hombres que realizaron una serie de test de sueño cuando tenían 84 años de edad. Ajustaron factores que están asociados con la demencia como: fumar o el índice de masa muscular. Realizaron un seguimiento de todos los participantes hasta el día de su muerte y se les practicó una autopsia en búsqueda de microinfartos cerebrales, pérdida de células del cerebro, placas y ovillos asociados con la enfermedad de Alzheimer y con el mal de los cuerpos de Lewy.

Las personas que pasan menos tiempo en el sueño de ondas lentas tienen mayor probabilidad de sufrir de pérdida de células cerebrales

Ya con esta información, se dividieron los datos de los sujetos en 4 grupos de 41 ó 42 sujetos, según el porcentaje de tiempo que estuvieron con bajos niveles de oxígeno en la sangre mientras dormían. En el grupo que menos tiempo paso con bajos niveles de oxígeno, sólo 4 sujetos tenían microinfartos cerebrales (pequeñas anomalías en el tejido cerebral, fuertemente asociadas con la demencia ). En contraste, 14 personas presentaron anormalidades en sus cerebros, de las 42 personas del grupo que más tiempo paso con bajos niveles de oxígeno. Esto quiere decir que son hasta 4 veces más propensos de sufrir de un daño cerebral.

El equipo también comparó las horas que pasaban los participantes en el sueño profundo o sueño de ondas lentas. Para ello dividieron nuevamente a los participantes en 4 grupos basados en el % de horas que pasaban durmiendo. De los 37 sujetos que pasaron menos tiempo durmiendo, 17 sufrieron pérdida de células cerebrales en comparación con los 7 de 38 sujetos que tuvieron más horas de sueño. Esto sugiere que las personas que pasan menos tiempo en el sueño de ondas lentas tienen mayor probabilidad de sufrir de pérdida de células cerebrales.

En resumen, estos hallazgos apoyan a un cuerpo importante de investigaciones que sugieren que la falta de sueño de ondas lentas y la baja oxigenación son factores correlacionados con lesiones cerebrales y el declive cognitivo.  Sin embargo, los expertos dicen que todavía no está muy claro si los adultos mayores duermen mal porque están en las primeras etapas de la demencia o porque esto sea la causa, y añaden que todavía faltan estudios más grandes que ayuden a determinar si las disrupciones en determinadas etapas del ciclo del sueño pueden afectar directamente a la memoria y a las habilidades de pensamiento más tarde en nuestras vidas.

Fuente: Psypost
Imagen: Mr Thomas (Flickr)

  • Ciencia

Definición de la semana: Asertividad

  • 10/12/2014
  • Alejandra Alonso

Podemos encontrar los orígenes del término “asertividad” en el latín asserere o assertum, que tiene por significado “afirmar” o “defender” (Robredo, 1995, citado en Gaeta Gonzáles y Galvanovskis Kasparane, 2009). Es basándose en esta raíz que la definición de la palabra involucra la afirmación de la personalidad, confianza en uno mismo, autoestima y comunicación eficaz y segura (Rodríguez y Serralde, 1991, citado en Gaeta Gonzáles y Galvanovskis Kasparane, 2009).

Wolpe explica que una aserción “es toda expresión socialmente aceptable de derechos y sentimientos personales, lo cual incluye rechazos, reclamos, expresiones de premio y afecto, y exclamaciones de sentimientos personales tales como satisfacción, disfrute y rabia” (1983, p. 133, citado en Velásquez y cols. 2008). Lange (1980/1983, p.310, citado en Velásquez y cols. 2008) agrega además que es: “la comunicación de las opiniones, creencias, sentimientos y deseos personales de una forma directa, honrada y adecuada”. Es decir que se trata de un punto intermedio entre las actitudes agresiva y pasiva frente a otros, que envuelve tanto a la conducta verbal (vocabulario, fluidez, tono) y la no verbal (postura, expresión facial).

Las habilidades sociales necesarias para ser asertivo se pueden adquirir por aprendizaje (imitación, información, observación) y aumentan los refuerzos sociales recibidos por la persona. Hoy en día este concepto se ha hecho muy popular y es un objetivo importante cuando se trabaja afrontamiento en terapia (Montgomery, 1999 citado en Velázquez y Cols., 2008).

Flores (1994, citado en Gaeta Gonzáles y Galvanovskis Kasparane, 2009) dice que la asertividad es una habilidad verbal a través de la cual una persona es capaz de expresar creencias, opiniones, deseos y necesidades positivas o negativas. A su vez también permite que el individuo pueda establecer límites de forma honesta, directa y oportuna, manteniendo el respeto propio y durante una interacción social ya sea con un extraño, con un ser querido o con una persona con la cual se mantiene una relación educativo-laboral. Esta última parte del concepto considera la importancia que tiene el contexto en el que se encuentra la persona.

Fuentes:

Gaeta Gonzáles, L. y Galvanovskis Kasparane, A. (2009), Asertividad: Un análisis teórico-empírico.  

Velásquez C.1 ; William Montgomery U. ; Víctor Montero L. ; Ricardo Pomalaya V.; Alejandro Dioses Ch. ; Natalia Velásquez C.A ; Raúl Araki O. ; Deivit Reynoso (2008), Bienestar psicológico, asertividad y rendimiento académico en estudiantes universitarios sanmarquinos. 

Imagen: Psicología Laboral

Otras voces

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  • Ciencia

El lado bueno de la envidia

  • 10/12/2014
  • Asociación Educar

A diario surgen situaciones en donde los individuos nos comparamos con otros en lo que respecta a pertenencias, experiencias, cualidades, etc., y si no salimos favorecidos ―aunque nos cueste admitirlo― nos sentimos molestos.

Esta sensación incómoda cuando a alguien le va muy bien o logra algo que nosotros queremos, así como también de placer que aparece cuando algo le sale mal a ese mismo individuo, es una reacción humana conocida como envidia (del latín invidia: mirar con malos ojos).

Este sentimiento no nos permite prestarle atención a nuestra vida ni superarnos a nosotros mismos. Sin embargo, investigaciones como las realizadas en la Universidad Cristiana de Texas, en Fort Worth, y en la Universidad Texas, en Austin, presentan que esta emoción nos posibilita comprender el lugar en donde nos encontramos para contrarrestarlo.

Para llegar a esta conclusión, los científicos Sarah Hill y David Buss efectuaron un estudio en donde dividieron un grupo de estudiantes en dos: el grupo A fue de control, mientras que al B le pidieron que recordara situaciones en las cuales hubieran sentido envidia de amigos o conocidos, para así despertar esta emoción.

Quienes habían sentido envidia sana se esforzaban más en la tarea

Luego a todos los participantes se les entregó para que leyeran unas entrevistas realizadas a estudiantes de edades similares en las cuales respondían sobre sus metas, logros y otros temas. Los contenidos no eran reales, sino que habían sido diseñados por los investigadores.

El trabajo arrojó como resultado que los estudiantes del grupo B ―es decir, los «envidiosos»―, invertían más tiempo en leer las entrevistas. Asimismo, en una prueba posterior de memoria sobre lo que recordaban del texto, ellos expresaron muchos más detalles, lo que demostraba que habían estado más atentos a los posibles competidores.

De este modo, se puede ver este estado mental ―según la opinión de los psicólogos evolutivos― como algo que nos motiva a mejorar, difiriendo de otros estudios que presentan sólo el lado desfavorable que este sentimiento puede producir.

Por su parte, Neils Van de Ven, de la Universidad de Tilburg, en Holanda, es otro investigador que intenta buscar el lado positivo de la envidia. En uno de sus trabajos sobre el tema pidió a estudiantes universitarios que vieran el perfil de un alumno exitoso, e imaginaran la envidia sana, la envidia maliciosa o admiración. Después de lo anterior, realizaron un ejercicio mental.

El equipo de la Universidad de Tilburg pudo observar que quienes habían sentido envidia sana se esforzaban más en la tarea, e incluso sus puntaciones eran mejores de las de aquellos que habían experimentado admiración.

La envidia ha sido y es estudiada también desde los circuitos neuronales que estimula, permitiendo así su mejor comprensión. Investigadores del Instituto de Ciencias Radiológicas de Japón, al trabajar con voluntarios que se imaginaban confrontados con personajes de mayor o menor estatus o éxito, pudieron ver a través de imágenes del cerebro que cuando los participantes vivían este sentimiento las regiones cerebrales involucradas en el registro del dolor físico se encendían. Asimismo, observaron que cuanto más profunda era la sensación, más se activaban los centros de dolor de la corteza cingular anterior, entre otras zonas.cingular-anterior

 

En cambio, si se les pedía que imaginaran que la persona envidiada caía en desgracia, se activaban los circuitos de recompensa cerebral, también en forma proporcional a qué tan grande era la envidia. Aquellos que la sintieron en mayor medida reaccionaron a la noticia de la desgracia ajena con una respuesta comparativamente más activa en los centros dopaminérgicos del núcleo estriado.

estriado

La envidia parece ser algo común en nuestras vidas, pero la manejamos y la mantenemos a raya gracias a nuestra función ejecutiva de autocontrol. Sin embargo, tal como se presentó en diversos artículos de la revista Descubriendo el cerebro y la mente, el autocontrol puede verse disminuido fácilmente por las exigencias diarias, la falta de tiempo, el poco descanso, la baja de glucosa o el esfuerzo que hacemos para controlarnos.

Imaginemos que nos peleamos con nuestra pareja a la mañana y nos enfadamos mucho, al llegar a nuestro lugar de trabajo debemos actuar de un modo agradable y sonriente con nuestros compañeros que compraron bombones para compartir y festejar un éxito que logramos como equipo. Esto exige un gran esfuerzo que agota nuestros recursos de autocontrol, lo que puede hacer que no podamos resistirnos a la tentación y, pese a estar a dieta, encontrarnos comiendo un buen número de chocolates.

Los científicos Jan Crusus y Thomas Mussweiler del departamento de Psicología de la Universidad de Colonia, Alemania, buscaron descubrir si el autocontrol también interviene en la envidia. Para su estudio, realizaron una degustación ficticia durante un festejo de carnaval mientras pasaban las carrozas. El contexto elegido no fue casual, ya que durante estas celebraciones las personas están alcoholizadas y este era uno de los puntos que los investigadores deseaban tener en cuenta para su experimentación.

Ellos deseaban comprobar si el alcohol influía en el autocontrol y con ello en la manifestación de este sentimiento. Durante la prueba, los profesionales realizaron un sorteo a través del cual las personas podían recibir un caramelo o un bombón, pero en realidad siempre conseguirían un caramelo, ya que los bombones los obtendrían únicamente los miembros del equipo de investigación, que los acompañaban como si fueran parte del público. El resultado permitió concluir que a medida que la ingesta de alcohol era mayor, las personas sentían más celos hacia quienes lograban el bombón.

Para acompañar lo anterior con una prueba control, realizaron también «el sorteo», pero en este segundo caso, sin participantes de su equipo, y si bien la gente siempre ganaba un caramelo, se les comentaba que otros habían conseguido el bombón. En esta situación, pese al alcohol, no había aparecido la envidia, lo que hace parecer necesaria la presencia del otro para sentir esta emoción.

La envidia y su intensidad pueden ser modeladas a través del autocontrol

Otra experimentación la realizaron en su laboratorio, en donde ofrecían a algunos participantes una galletita con manteca y a otros, un delicioso helado. Para disminuir el autocontrol, a algunos de ellos se los sometía anteriormente a complicados ejercicios de memoria. Al estar cansados por el esfuerzo cognitivo, los participantes que habían realizado el ejercicio contaban con menor dominio de su persona, lo que los llevaba a sentir fácilmente envidia y desear el helado que el otro tenía; incluso llegaban a ofrecer pagar más de lo debido por obtenerlo.

Resumiendo podemos concluir que:

  • Todas las emociones son positivas ya que nos informan de algo. En al caso de la envidia, nos avisa cuándo estamos en desventaja con respecto a los demás.
  • La envidia y su intensidad pueden ser modeladas a través del autocontrol.
  • El cansancio mental, el estrés, la falta de sueño y el alcohol disminuyen el autocontrol y pueden acentuar los sentimientos envidiosos.

A esta altura cabe preguntarse si la envidia evolucionó hasta nuestros días sólo para hacernos sentir mal o molestos con otros.

Seguramente, como dicen los científicos evolucionistas, debe haber otro sentido, y es el de hacernos prestar atención para que veamos qué hacer para superarnos. Esta mirada evolucionista permite también explicar por qué los seres humanos somos comparativamente menos jerárquicos que otras especies de primates y con más deseos de equidad.

Conocer sobre nuestras emociones ―en este caso a la envidia―, nos permite comprenderlas, modelarlas y dirigirlas hacia su función más humana. No es necesario sentirnos molestos para vernos impulsados a mejorar, aunque esa sea la intención de la envidia y no podamos dejar de sentirla en primera instancia, pero sí modelarla y saber que es posible aprender de los otros y de sus experiencias para lograr una vida más trascendente, pasando de la sana envidia al sano aprendizaje social.

Escrito por: Dr. Nse. Carlos A. Logatt Grabner – Presidente de Asociación Educar

Te recomendamos visitar la web de la Asociación Educar donde encontrarás artículos y cursos de neuroeducación.

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El bilingüismo podría retrasar 5 años los síntomas del Alzheimer

  • 09/12/2014
  • David Aparicio

Hablar más de un idioma no solo te abre un mundo de posibilidades sino que también podría ayudar a mejorar tu salud mental.

Según un nuevo estudio de la Universidad Ghent, los síntomas del mal de Alzheimer podrían retrasarse entre cuatro y cinco años en las personas bilingües en comparación con los monolingües.

En la investigación participaron 69 monolingües y 65 bilingües belgas que presentaban síntomas del Alzheimer y sus resultados demostraron que éste trastorno se manifestó en los monolingües a los 71.5 años y 76.1 en lo bilingües. Estos datos fueron similares en la edad de diagnóstico: 72.5 años para los monolingües y 77.3 años para los bilingües.

Cabe destacar que los investigadores realizaron los controles necesarios para evitar que otras variables como la educación, profesión y estatus socioeconómico contaminaran los resultados de la investigación.

Estos hallazgos confirman previas investigaciones que sugieren que ser bilingüe podría tener un efecto protector frente al Alzheimer, al retrasar el envejecimiento cognitivo y contribuir a la reserva cognitiva. Así que ya sabes, aprender otro idioma es bueno para la salud mental.

Aquí te dejamos a tu disposición la investigación completa en formato PDF.

Fuente: ScienceDaily
Imagen: Small Talkers

  • Recursos

(PDF) Obesidad : ¿Baja autoestima? Intervención psicológica en pacientes con obesidad

  • 09/12/2014
  • David Aparicio

La obesidad es considerada como uno de los principales problemas de salud que se extiende alarmantemente no solo en países industrializados, sino también en países en desarrollo. Esto se ve relacionado con datos de la Organización Mundial de la Salud (2004) que informa que al menos 300 millones de personas padece obesidad y que ésta condición compleja acarrea grandes problemas sociales y psicológicos y afecta a todas las edades y estratos socioeconómicos.

El objetivo del estudio fue evaluar la eficacia de una intervención psicológica en pacientes con obesidad. Se utilizó un diseño cuasiexperimental con un grupo de estudio y un grupo control. Después de la intervención, se encontró una diferencia significativa en la reducción  de peso entre los grupos. Asimismo, hubo un incremento significativo en la autoestima del grupo estudiado.

Descarga: (PDF) Obesidad : ¿Baja autoestima? Intervención psicológica en pacientes con obesidad 

Fuente: Redalyc
Imagen: TruuPictures

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Mitos y realidades en torno a las autolesiones

  • 08/12/2014
  • Fabián Maero

En los últimos años ha sido traído con relativa frecuencia a la atención pública el tema de las autolesiones (self-harm). Psyciencia ha dedicado algunos artículos al tema (aquí, aquí y aquí), pero nuestra intención hoy es, si tenemos un poco de suerte, desarmar algunos mitos y confusiones en torno a las autolesiones, ya que encontramos que a menudo, estas confusiones contribuyen a dañar más aún a la persona que se autolesiona.

Vamos a estar utilizando varias fuentes y artículos, pero con mayor frecuencia material de Headspace. Si me acompañan, revisaremos algunas preguntas frecuentes con respecto a las autolesiones.

 ¿A qué denominamos autolesiones?

Primero lo primero: pongámonos de acuerdo sobre la terminología. Las autolesiones a las que hacemos mención no son las autolesiones en los casos de déficits cognitivos o de las psicosis (en la bibliografía especializada a menudo tienen distintos nombres).

Autolesión, aquí, se refiere al daño directo e intencional de los tejidos del propio cuerpo, sin intencionalidad suicida. Si bien la forma más conocida es la de cortes en la piel, otras formas incluyen:

  • Quemaduras
  • Rascarse
  • Golpearse la cabeza u otras partes del cuerpo
  • Perturbar procesos de cicatrización y curación

Las autolesiones fueron igualmente prevalentes en varones y mujeres

La lista continúa, pero siempre se refiere a conductas que directa e intencionalmente causan daño a los tejidos del cuerpo. Es importante notar que estas conductas no tienen intencionalidad suicida (aún cuando puedan aumentar las chances de suicidio a largo plazo), sino que tienen otras funciones que revisaremos más adelante.

¿Quiénes se ven afectados por esto?

Si bien comúnmente las autolesiones se suelen asociar al Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), esto sólo se debe a que es el único trastorno en el DSM-IV que incluye autolesiones como criterio diagnóstico. Las autolesiones son una conducta, no un diagnóstico per se.

Lo cierto es que sólo una parte de las personas que se autolesionan cumplen criterios para TLP, ya que las autolesiones pueden presentarse en personas con depresión, ansiedad, abuso de sustancias, autolesiones, estrés postraumático y otros trastornos de personalidad (Klonsky, 2007), como así también puede presentarse en personas sin ningún trastorno psiquiátrico identificable. Una investigación en población general (Briere & Gil, 1998,) encontró que un 4% de la población sin diagnóstico reportó autolesiones.

Asimismo, las autolesiones fueron igualmente prevalentes en varones y mujeres, si bien en adolescentes pareciera ser más prevalente en mujeres.

¿Es una epidemia o una moda?

En ocasiones los medios se refieren a las autolesiones como si fueran una “epidemia”, o una “moda”. Hablar de epidemia implicaría que de alguna manera la frecuencia de estas conductas se ha incrementado rápidamente, para lo cual no hay datos. Por supuesto, hay mayor visibilidad del fenómeno, como hay mayor visibilidad de varios fenómenos gracias a la proliferación de vías de comunicación, pero confundir visibilidad con frecuencia es un error bastante grueso. Si se nos permite el símil, la comunidad LGBT ha tenido mayor visibilidad en los últimos años que en otros momentos de la historia, pero no se puede hablar de una “epidemia” al respecto, sino sólo de mayor exposición. Referirse al fenómeno en términos de epidemia sólo tiene el efecto de generar pánico y confusión.

La denominación de «moda» para referirse a las autolesiones no sólo es incorrecta, sino que además tiende a minimizar el problema

Por el mismo motivo denominar a estas conductas una “moda” es desconocer la historia de estas conductas. Consideren el siguiente relato:

“Y mientras yacía allí, atado, notó que todos los guardias se habían alejado, menos uno, y le pidió al hombre que era su esclavo, que le prestara su cuchillo. Tan pronto como el cuchillo estuvo en sus manos, comenzó a mutilarse a sí mismo, comenzando por sus pantorrillas”

Este fragmento pertenece a un texto de Herodoto en el cual habla de un líder espartano que había sido capturado . Se hace difícil de calificar de “moda” algo que se describió hace unos 25 siglos. Un poco más de este lado de la historia, en la Europa del siglo XIX era tan común que algunas mujeres se inflingieran lesiones con agujas de coser que George Gould y Walter Pyle acuñaron la denominación de “needle girls” para referirse a ellas.

Por este motivo la denominación de «moda» para referirse a las autolesiones no sólo es incorrecta, sino que además tiende a minimizar el problema, como si fuera a cesar por sí mismo. El tamagotchi fue una moda, pero las autolesiones son un problema que merece mayor escrutinio.

¿Llamado de atención, manipulación?

Algo que se suele decir con respecto a estas conductas es que son una forma de llamar la atención o una forma de manipulación.Nuevamente, esto es una forma muy poco inteligente de referirse a un problema que en su enorme y vastísima mayoría no se reporta en absoluto y se mantiene en secreto a veces durante años. Cualquier profesional que haya trabajado con personas con autolesiones sabe que en general éstas se mantienen en secreto, cubriéndolas con ropa o realizándolas en lugares poco visibles del cuerpo, y sólo en contados casos otras personas están al tanto de lo que sucede.

Citando al Mental Health Foundation del Reino Unido :

(Si las autolesiones fueran) una forma de manipular o llamar la atención de otros, no se autolesionarían casi siempre en privado, o en partes del cuerpo que no son visibles a otros, y le contarían a sus familiares y amigos que se han lastimado. En la práctica, las personas jóvenes le han dicho a la Encuesta que se han lastimado durante largos períodos de tiempo sin jamás contárselo a sus amigos o familia, raramente han buscado atención y han sido extremadamente reticentes a buscar apoyo de los servicios de salud.

La vastísima mayoría no se reporta en absoluto y se mantiene en secreto a veces durante años

No sólo referirse a estas conductas como un “llamado de atención” o una forma de manipulación es generalmente erróneo, sino que al igual que denominarlo una “moda”, invalida el sufrimiento de las personas que lo padecen y hace que sea menos probable que busquen ayuda profesional.

¿Por qué autolesiones?

La evidencia señala, una y otra vez, una función predominante de las autolesiones: la regulación emocional(para una revisión exhaustiva véase Klonsky, 2007). Dicho de otro modo, las autolesiones son una forma de reducir o regular emociones displacenteras.

Consideren los siguientes relatos:

“El dolor funciona. El dolor cura. Si nunca me hubiera cortado a mí mismo, probablemente no estaría acá hoy. Mis padres no me ayudaron, la religión no me ayudó, la escuela no me ayudó pero las autolesiones sí. Y hoy estoy bastante bien. No me malinterpreten, de ningún modo pienso que las autolesiones son una cosa buena o positiva, ni ninguna otra cosa fuera de un acto desesperado y desgarrador que me entristece cada vez que oigo algo al respecto. Pero hay una razón por la cual las personas lo hacen”

«Mis emociones pueden variar rápidamente y ser muy intensas. En una situación emocionalmente cargada, me voy a lastimar a mí mismo en ese momento o inmediatamente después. No soy buena lidiando con emociones o comunicándolas a otros”

La evidencia señala, una y otra vez, una función predominante de las autolesiones: la regulación emocional

Tanto los estudios de auto-reportes como los estudios fenomenológicos (en los cuales en lugar de preguntar directamente, consideran los antecedentes y consecuencias de dicha conducta), arrojan las mismas conclusiones: las autolesiones, en su mayor parte, no son un intento de manipulación ni de llamar la atención, no son resultado de una moda ni de una tendencia: son una forma de lidiar con emociones. Algunas personas fuman para aliviar la ansiedad, otras recurren al alcohol, otras a las drogas, otras a tomar una benzodiacepina de tanto en tanto.

¿Qué tratamientos hay?

Hay tratamientos específicos para las autolesiones, tales como ciertas formas de Terapia Cognitivo Conductual, y tratamientos no específicos pero que incluyen tratamiento para las autolesiones, tales como Terapia Dialéctico Conductual.

Dado que las autolesiones son una forma de lidiar con el malestar, los tratamientos útiles para las autolesiones suelen incluir, además de un espacio para hablar respecto al dolor, el aprendizaje de habilidades de regulación emocional, es decir, formas específicas de lidiar con los pensamientos y emociones difíciles y las situaciones que las disparan.

¿Qué se puede hacer?

Si alguien en tu entorno cercano se está lastimando: lo mejor que podés hacer es escuchar sin juzgar y sin  minimizar el problema (“es para llamar la atención”, “es para manipular”, etc).

Las autolesiones son generalmente un intento de solucionar o lidiar con el malestar

Recordá que las autolesiones son generalmente un intento de solucionar o lidiar con el malestar. No amenaces ni fuerces a la persona para que deje de lastimarse, ya que probablemente el único efecto que tenga es que esa persona deje de confiar en vos. Alentá y ayudá a la persona a buscar atención profesional.

Si estás sufriendo de autolesiones: buscá ayuda profesional o hablá con alguien en tu entorno en quien confíes y que te pueda ayudar a buscarla. Aún cuando a veces parece que no hay salida, hay buenos recursos y alternativas para ayudarte a lidiar con el malestar.

Si consultás con un psicólogo o psiquiatra, asegurate de sentirte escuchado/a, que el profesional entiende tu problema y que te proporciona un diagnóstico y una propuesta de tratamiento sólida. Recordá que por la ley nacional de salud mental, el profesional tiene obligación de proporcionarte toda la información que consideres necesaria para poder dar tu consentimiento a un tratamiento. Si no te sentís cómodo/a con la propuesta, no temas buscar otro profesional.

Insistimos: busca ayuda, hay salidas.

Ilustraciones de Fabián Valenzuela. Te invitamos a visitar su Página de Facebook  para que conozcas más de su trabajo.

Referencias

Briere, J., & Gil, E. (1998). Self-mutilation in clinical and general population samples: Prevalence, correlates, and functions. American Journal of Orthopsychiatry, 68(4), 609–620. doi:10.1037/h0080369

Klonsky, E. D. (2007). The functions of deliberate self-injury: a review of the evidence. Clinical Psychology Review, 27(2), 226–39. doi:10.1016/j.cpr.2006.08.002

  • Ciencia

Las mujeres superarían a los hombres en algunas negociaciones financieras

  • 08/12/2014
  • David Aparicio

“Los hombres son mejores negociantes que las mujeres”. Esta frase representa la creencia social de la aparente desventaja que tienen las mujeres a la hora de realizar negociaciones financieras y probablemente sea una de las razones por las que los hombres ganen salarios más altos. Pero contrario a ésta creencia, las mujeres serían más efectivas de lo que se cree a la hora de negociar en cuestiones de dinero ya que el éxito depende en gran medida del contexto de la negociación. Así lo demuestra un metaanálisis publicado por la Asociación Americana de Psicología, el cual se encuentra disponible para descargar en formato PDF.

La investigación contó con los datos de 51 estudios de diferentes países que sumó en total 10.888 participantes, de los cuales 4.656 fueron mujeres y 6.232 fueron hombres. Las muestras incluyeron personas de negocios, así como también estudiantes de pregrado y posgrado.

Las diferencias donde los hombres tienen ventajas podrían ser reducidas o incluso revertidas

Al analizar los datos se encontró que los resultados de la negociación dependen de la situación y de la persona involucrada. Las mujeres se desempeñaban mejor que los hombres cuando contaban con el entrenamiento necesario, cuando sabían el rango de la negociación y cuando negocian en nombre de otra persona. Por el contrario, su desempeño no superó a los hombres cuando tuvieron que negociar en nombre propio o a favor de una organización grande.

Los autores piensan que las creencias de la sociedad acerca de los roles de género podrían estar muy vinculada a las ventajas de los hombres en las negociaciones. Investigaciones anteriores han encontrado que los roles de género reflejan ciertas expectativas de la conducta de los hombres y las mujeres. En los hombres se espera conductas competitivas y asertivas con o sin fines de lucro, mientras que el rol de género femenino tradicional tiene características orientadas a mantener las relaciones, ser atentas y mostrarse preocupadas por el bienestar de los demás. Todas estas creencias ejercen una fuerte presión social sobre las mujeres que están dentro de una negociación. Probablemente las mujeres sienten que deben cumplir con el rol femenino y mostrar un comportamiento coherente con las expectativas sociales de su rol, ya que si no lo hacen se arriesgan a sufrir las consecuencias negativas de la desaprobación social.

En conclusión, las desventajas de las mujeres en comparación con los hombres en las negociaciones están fuertemente ligadas al contexto y según los resultados estos factores son susceptibles a ser modificados.

Fuente: APA
Imagen: NPR

  • Clínica

Representación cerebral de los pensamientos sociales podría predecir con un 97% el autismo

  • 05/12/2014
  • David Aparicio

Actualmente el autismo es diagnosticados por medio de las evaluaciones clínicas de la conducta verbal y física que realiza un profesional de la salud mental. Sin embargo, las evaluaciones e interpretaciones realizadas por un clínico pueden sufrir de ciertos sesgos de observación que generan falsos positivos o como se dice ¨malos diagnósticos¨. Para reducir estos errores, las neurociencias han intentado durante años y sin mucho éxito, encontrar marcadores biológicos para el diagnostico de los trastornos mentales.

Pero parece que por fin han dado en el clavo. Según una investigación publicada en PloS One (puedes descargarla completa en PDF) los científicos de la Universidad de Carnegie Mellon han sido capaces de predecir con un 97% los diagnósticos de autismo. 

Estudios previos han demostrado que los pensamientos y emociones específicas tienen una firma neural muy similar en las personas sin trastornos psiquiátricos, lo que sugiere que los trastornos cerebrales podrían mostrar alteraciones detectables en los patrones de activación de pensamiento.

Los pensamientos y emociones específicas tienen una firma neural

A partir de estos datos, el equipo de investigadores utilizó una técnica combinada de imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf) y una máquina de aprendizaje automático para escanear y decodificar los contenidos de pensamientos de objetos y emociones, cuando se les pidió que pensaran en 16 diferentes interacciones sociales como  ¨persuadir¨ ¨adorar¨ y ¨abrazar¨ a 17 adultos diagnosticados con autismo de alto funcionamiento y 17 adultos neurotípicos pertenecientes al grupo control. Esto permitió la la detección de la forma en que ciertos conceptos se representan en el cerebro de las personas con autismo, denominados ¨marcadores de pensamiento¨.

Los resultados mostraron que los pensamientos de la interacción social de los participantes del grupo control incluyeron la activación que indica una representación del  ¨yo¨que se manifiesta en las regiones de la línea media posterior del cerebro. Sin embargo, la activación de ésta región estaba ausente en el grupo de autismo.

Así lo explicó Marcel Adam Just, director de la investigación:

¨Nosotros nos dimos cuenta de que podíamos decir si una persona tiene autismo o no a través de sus patrones de activación cerebral cuando piensan en conceptos sociales. Esto nos da una nueva perspectiva a la compresión de las enfermedades y trastornos psiquiátricos. Hemos demostrado que no sólo los cerebros de personas con autismo pueden ser diferentes, o que su activación es diferente, sino que también sus pensamientos sociales son diferentes. Hemos descubierto un pensamiento-marcador biológico para el autismo.¨

Los investigadores creen que esta investigación podría tener implicaciones directas en los diagnósticos de otros trastornos psiquiátricos en los que se alteran ciertos tipos de pensamientos, como: pensamiento suicida y el trastorno obsesivo compulsivo y añaden que ésta evaluación debería utilizarse en conjunto con la evaluación clínica, ya que permitiría el desarrollo de diagnósticos más rápidos y precisos que faciliten la implementación intervenciones terapéuticas tempranas para estos trastornos.

¨Podría identificar trastornos psiquiátricos no sólo por sus síntomas, sino por los sistemas cerebrales que no están funcionando correctamente¨  (…)

¨Este es un método potencialmente valioso que no sólo podría complementar la evaluación psiquiátrica actual. Podría identificar trastornos psiquiátricos no sólo por sus síntomas, sino por los sistemas cerebrales que no están funcionando correctamente. Eventualmente puede ser posible detectar trastornos psiquiátricos utilizando medidas cuantitativas biológicas de un pensamiento que pondría a prueba.¨ concluyó Just.

Seguramente está investigación despertará la polémica ¿qué opinas?. Por favor comparte tus opiniones en la sección de comentarios que está más abajo.

Fuente: Science Daily

Sin categoría

El Mindfulness sería igual de efectivo que la TCC para tratar depresión y ansiedad

  • 04/12/2014
  • David Aparicio

La Universidad Lund en Suecia encontró que el tratamiento por Mindfulness sería igual de efectivo que la terapia cognitivo conductual (TCC) en pacientes que sufren de depresión y ansiedad. Este es el primer estudio aleatorio que ha comparado dicha efectividad.

La investigación contó con la participación de 215 pacientes que ingresaron a 16 centros de atención primaria de salud por problemas de depresión y ansiedad. Todos completaron una serie de cuestionarios estandarizados que permiten evaluar la severidad de los síntomas. Después de estas evaluaciones se dividieron aleatoriamente en dos grupos de intervención: un grupo recibió el tratamiento grupal con un máximo de 10 personas en Mindfulness y el otro grupo recibió el tratamiento en TCC. Ambos tratamientos duraron 8 semanas.

Encontraron una reducción en la sintomatología de la depresión y ansiedad en ambos grupos

Según los análisis, los participantes de ambos grupos experimentaron una reducción en la sintomatología de la depresión y ansiedad, y no hubieron diferencias estadísticamente significativas entre los dos tratamientos.

¿Que significa esto? Los resultados nos indican que el tratamiento grupal por Mindfulness y dirigido por un instructor certificado sería igual de efectivo que el tratamiento individual de TCC, para estas condiciones.

Para el profesor y director de la investigación, Jay Sundquist, estos hallazgos demuestran que el Mindfulness es un tratamiento que debe ser considerado como una alternativa a la psicoterapia tradicional, especialmente en los centros de atención primaria que generalmente no cuentan con los recursos necesarios para ofrecer a sus pacientes intervenciones psicoterapéuticas individualizadas.

La investigación fue publicada en la revista científica BJ Psychiatry y puedes leer el abstract aquí.

Fuente: Lund University

  • Artículos de opinión (Op-ed)

La corrupción desde una perspectiva psicológica

  • 03/12/2014
  • Clotilde Sarrió

La corrupción es un fenómeno lamentablemente en boga y frecuente en ciertos sectores de la política y el mundo empresarial y financiero. Podríamos definirla como una transgresión de las normas llevada a cabo de modo voluntario y con la con la intención de obtener beneficios personales.

Es una práctica sistemática en la que pervertir, depravar y sobornar se convierten en el modus operandi del corrupto en perjuicio de terceros y del interés colectivo de la ciudadanía.

Sociología de la corrupción

Hay una serie de factores que son inherentes a la corrupción tales como:

  • La tendencia a identificar el éxito con el dinero.
  • La prevalencia de la moral heterónoma sobre la moral autónoma. Consideramos moral autónoma la que incentiva a cumplir las leyes independientemente de premios o castigos, mientras que moral heterónoma es la que impele a cumplir las leyes sólo por miedo al castigo y no por un respeto interiorizado a las mismas.
  • La falta de conciencia por parte de la población de que los bienes públicos, que aseguran el bienestar social, se consiguen a través del esfuerzo de todos y deben ser respetados.
  • El acostumbramiento a la corrupción por parte de la población y a aceptar la misma como algo normal ante la aparente impunidad que exhiben quienes ostentan el poder y delinquen, circunstancia que les predispone a delinquir tal cual hacen los poderosos.

Solo respetan la ley por el miedo a las sanciones, de tal modo que su ética sería similar a la de un niño de cinco años

Todo ello contribuye a que los miembros de la sociedad interioricen una percepción subconsciente de que defraudar es algo lícito y aceptable.

Surge de este modo una tolerancia y benevolencia ante la corrupción así como una falta de conciencia y una desmotivación social para cumplir las leyes así como una predisposición a defraudar siempre que sea posible y se minimice el riesgo de ser descubierto

Perfil psicológico del corrupto

Desde una perspectiva psicopatológica, el corrupto es un individuo que sistemáticamente ignora al “otro” y prescinde de los valores éticos, morales y cívicos que garantizan la equidad en la convivencia.

Su modus operandi responde a la satisfacción de ciertas pulsiones en beneficio de su ego.

Carecen de una moral autónoma y solo respetan la ley por el miedo a las sanciones, de tal modo que su ética sería similar a la de un niño de cinco años.

Termina de leer este interesante artículo Gestalt Terapia, el blog de Clotilde Sarrió.

Imagen:  All Things Digital 

  • Definiciones

Definición de la semana: moldeamiento

  • 02/12/2014
  • Alejandra Alonso

Los experimentos de Skinner y de otros investigadores de la conducta hicieron mucho más que enseñarnos cómo crear hábitos en una rata. Estudiaron las condiciones precisas que estimulan un aprendizaje eficaz y duradero. En sus experimentos Skinner utilizaba el moldeamiento, un procedimiento mediante el cual ciertos reforzadores, por ejemplo, la comida, van guiando la conducta de un animal hacia la conducta deseada.

Imagine que desea condicionar a una rata hambrienta para que presione una barra. Después de observar cómo se comporta el animal antes del entrenamiento usted realiza modificaciones sobre la base de los comportamientos existentes. Puede darle comida a la rata cada vez que se aproxima a la barra. Una vez que la rata se aproxima con regularidad, usted tratará de que se acerque más antes de premiarla, hasta que por último recibirá el premio si se acerca mucho. Con este método de aproximaciones sucesivas recompensa las respuestas que cada vez se acercan más al comportamiento deseado e ignora las demás respuestas. Esta manera de premiar el comportamiento deseado les sirve a los investigadores y a los entrenadores de animales para lograr el moldeamiento gradual de las conductas complejas.

En la vida cotidiana recompensamos y moldeamos continuamente el comportamiento de los demás

Al moldear a las criaturas que no hablan para que discriminen estímulos, un psicólogo también puede determinar lo que ellas perciben.

Los padres pueden utilizar recompensas para enseñar buenos modales en la mesa, premiando formas de comer cada vez más parecidas a la del adulto.

En la vida cotidiana recompensamos y moldeamos continuamente el comportamiento de los demás, afirmaba Skinner, pero a menudo no lo hacemos a propósito. A veces hasta recompensamos inconscientemente algunos comportamientos que nos molestan (como cuando un padre regaña a su hijo por pedir algo a gritos y no ser capaz de esperar, pero le da su atención y le concede su pedido cuando el niño grita).

Fuente: Myers, D. (2006), Psicología 7ma edición, Editorial Médica Panamericana: Madrid

Imagen: Clínica Ansiedad

  • Ciencia

¿Por qué besamos?

  • 01/12/2014
  • David Aparicio

¿Sabías que compartimos cerca de 80 millones de bacterias durante 10 segundos de un beso apasionado? Pareciera que besarnos no es una actividad muy saludable que digamos. Pero según los estudios, tenemos más probabilidades de enfermar a través de un apretón de manos que por un beso.

Siendo sinceros creo que a la mayoría de las personas no nos importan todas esas bacterias. Besar es una actividad sumamente importante en el desarrollo de las relaciones significativas, e incluso tomamos decisiones importantes a partir de cómo nos sentimos durante el primer beso, como por ejemplo: elegir a una pareja. Según una encuesta de la Universidad de Nueva York, el 50% de los hombres y el 66% de las mujeres dijeron que habían terminado una relación porque los besos no habían sido satisfactorios.

Los besos inician un efecto en cadena de impulsos neuronales

Pero no solo besamos a nuestras parejas románticas. Si hacemos un breve análisis de nuestra vida encontraremos que nuestras primeras experiencias de seguridad y de amor generalmente estuvieron relacionadas con los movimientos de presión de labios y de estimulación a través de movimientos que imitan un beso: mamar y tomar la leche de un biberón, por ejemplo.

Los besos activan un torbellino de sensaciones

Según los investigadores, los movimientos que hacemos con la boca mientras besamos establecen en nuestro cerebro importantes vías nerviosas que asocian a los besos con emociones positivas y estas relaciones se siguen fortaleciendo durante toda nuestra vida. Específicamente, los besos inician un efecto en cadena de impulsos neuronales que rebotan en nuestro cerebro, lengua, labios, músculos faciales y piel. Miles de millones de pequeñas conexiones nerviosas distribuyen esa información en todo nuestro cuerpo produciendo así señales químicas que cambian la forma en que pensamos y nos sentimos.

Los besos están intrínsecamente ligados a los momentos más importantes y significativos de nuestra vida

Un beso apasionado puede incrementar drásticamente la producción de dopamina (neurotransmisor asociado al deseo), oxitocina (¨hormona del amor¨ que fomenta el sentido de cercanía y apego), adrenalina (hormona que aumenta nuestro ritmo cardíaco y hace que sintamos calor), los vasos sanguíneos se dilatan, la respiración se profundiza y nuestras mejillas se sonrojan.

Como puedes ver, los besos producen esas sensaciones que a menudo describimos cuando estamos enamorados. De esta manera, un beso puede iniciar una relación romántica, pero también puede solidificar los lazos que compartimos con nuestros amigos y familiares. No necesariamente tienen que ser en los labios, si no que besamos de distintas maneras: en la boca, en la mejilla, en la frente, etc. Los besos están intrínsecamente ligados a los momentos más importantes y significativos de nuestra vida.

Ya sabes, no lo dudes, besa a todas las personas que son significativas para ti. Además de lo bien que se siente para ambas partes, ahora también tienes datos científicos para decir que así fortaleces tus relaciones con tu pareja, tus amigos y tu familia, porque un beso muchas veces vale más que mil palabras.

Fuente: Psypost
Imagen: Juliana Coutinho (Flickr)

  • Ciencia

Silvia Bleichmar: ¨La escuela es un lugar de recuperación de sueños¨

  • 01/12/2014
  • Equipo de Redacción

Silvia Bleichmar es una reconocida psicoanalista argentina y en esta ocasión compartimos su opinión sobre lo que le decimos a nuestros hijos cuando no quieren ir a la escuela:

«…No podemos decirles a los chicos que tienen que ir a la escuela porque así se ganarán la vida. Decirle a un ser humano que tiene que estudiar porque está trabajando para tener trabajo es contradictorio con darle un sentido a la vida. Porque lo que le estamos diciendo es que su vida sólo vale para ser conservada en sí misma, y no para producir algo diferente. Si a un ser humano le decimos que lo único que importa de todo lo que está haciendo ahora es prepararse para seguir viviendo, estamos hablándole a un esclavo y no a un ser humano. Los seres humanos tienen que sentir que lo que hacen tiene algún sentido que excede a la autoconservación. No se le puede plantear a un ser humano que el sentido de su vida está en ganarse la subsistencia, porque eso no es el sentido de ninguna vida. Tenemos que terminar con esta idea que les planteamos a los chicos de que el único sentido de conservar su vida es para que trabajen y sobrevivan: el sentido de conservar su vida es para producir un país distinto en donde puedan recuperar los sueños. Y la escuela es un lugar de recuperación de sueños, no solamente de auto-conservación.»

Silvia Bleichmar. Violencia social – Violencia escolar. De la puesta de límites a la construcción de legalidades. «Subjetividad en riesgo: Herramientas para su rescate» P. 132. Noveduc, 2012

Imagen: Entre padres

  • Clínica

The Rosie Project, una novela que definitivamente deberías leer

  • 30/11/2014
  • David Aparicio

Fue en esos momentos de aburrimiento que me dan los sábados a la noche, cuando me encontré con las reseñas de los libros que ha leído Bill Gates durante el año. En esa lista se encuentran muchos libros de economía, salud y tecnología. Pero la que más me llamó la atención fue la reseña de un libro de ficción que llegó a sus manos a través de las recomendaciones de su esposa Melinda y según Gates una de las novelas más profundas que ha leído.

La novela se llama The Rosie Project y cuenta la historia de Don Tilman, un brillante profesor de genética que no sabe que tiene Asperger y que ha decidido que es tiempo de encontrar a una esposa y para ello diseña un plan basado en evidencia. El mismo consiste en un cuestionario de 16 páginas validado que lo ayudará a encontrar a la esposa perfecta, filtrando así a las impuntuales, fumadoras y bebedoras.

Sin embargo, la vida hace que se encuentre con Rosie Jarman una mujer intrépida e inteligente pero con todas las características que la descalificarían del Proyecto Esposa. Don la ayuda en la búsqueda de su padre biológico y es durante este viaje, lleno de complicadas y divertidas situaciones, que él descubre que el arte del amor no está en la ciencia.

Realmente he disfrutado esta novela. Es conmovedora, divertida e inteligente y me ha acercado más a lo que una persona con Asperger podría sentir cuando tiene que enfrentar situaciones sociales que para nosotros pasan desapercibidas.

Aquí les dejo un pequeño fragmento:

¨Me llamo Don Tillman, tengo treinta y nueve años y soy profesor adjunto de Genética en la Universidad de Melbourne. Mi trabajo está bien remunerado, me alimento de forma equilibrada y regular, y mi condición física es óptima. En el reino animal, no tendría ninguna dificultad para aparearme, pero en el humano, nunca he logrado tener una segunda cita con la misma mujer. Los motivos de mi fracaso no termino de entenderlos, y como las estadísticas muestran que los hombres casados son, en promedio, más felices y viven más tiempo, he decidido poner en marcha un programa vital para mí, el Proyecto Esposa. A tal fin, he creado un algoritmo perfecto que me permitirá excluir las candidatas inadecuadas: las fumadoras, las impuntuales, las desorganizadas, las que dedican demasiado tiempo a su aspecto exterior… en suma, todas aquellas que no respondan a los estrictos criterios que se exponen en el cuestionario de dieciséis páginas que he elaborado. Este libro es el informe científico —aunque me han explicado que hay que denominarlo novela— acerca del resultado de mi proyecto. Quien lo lea descubrirá que la candidata menos apropiada se llama Rosie; y también encontrará la respuesta a una pregunta fundamental: ¿puede el amor cambiar la vida de una persona, incluso de un individuo como yo?¨

Puedes comprar The Rosie Project en Inglés (8.99 dólares)  y Español (10.59 dólares)

Por favor compártenos tus opiniones y que sentiste cuando la leíste en la sección de comentarios que está más abajo.

  • Clínica

Terapia integral de parejas – un abordaje de tercera generación

  • 27/11/2014
  • Fabián Maero

Después de un año agitado, retomamos la serie de terapias de tercera ola, que habíamos dejado olvidada y abandonada.

Para darles un poco de contexto, hace un buen tiempo publicamos una serie de artículos dedicada al campo de las denominadas “terapias de tercera ola”, o “tercera generación” o “terapias contextuales” (apelativos sobran, como verán). Inicialmente dimos un panorama general sobre estas terapias, que pueden visitar en este link. Luego de ello, empezamos a dar breves descripciones sobre los modelos específicos de terapia: empezamos por las terapias basadas en mindfulness, luego seguimos por Terapia Metacognitiva, luego Entrevista Motivacional, Activación Conductual, y llegamos hasta Psicoterapia Funcional Analítica, en donde por razones ajenas a nuestra voluntad (pereza, básicamente), discontinuamos la serie que hoy, después de múltiples amenazas y ultimátums, retomamos.

El modelo que vamos a recorrer brevemente hoy es Terapia Conductual Integrativa de Pareja (IBCT, por las siglas en inglés). Es particularmente interesante porque si bien hay intervenciones para parejas desde los otros modelos de tercera ola (ACT y modelos basados en mindfulness, por ejemplo), IBCT es el único modelo dentro de tercera ola que expresamente está diseñado para ello.

Terapia Conductual Integrativa de Pareja

El abordaje IBCT fue desarrollado por Andrew Christensen y  Neil S. Jacobson durante la década de los 90 (de paso, este es el mismo Neil Jacobson que ha estado detrás del resurgimiento de Activación conductual). IBCT es un modelo que comparte el énfasis en la aceptación y apertura emocional que caracteriza a la mayoría de las terapias de tercera ola, pero dentro de una pareja en lugar de hacerlo de manera individual.

Vale la pena detenernos e insistir en un punto: una característica que IBCT comparte con otros modelos de tercera ola es que pertenece a la tradición empírica, no a la especulativa. Esto es importante porque si bien hay muchísimos modelos de terapia de pareja disponibles, en su gran mayoría se trata de modelos especulativos. Esto no los vuelve inútiles, por supuesto, pero como suele pasar, a los modelos puramente especulativos o intuitivos les resulta difícil cambiar o corregir sus errores.

IBCT es un modelo que comparte el énfasis en la aceptación y apertura emocional

IBCT entonces, no sólo pertenece a las terapias de tercera ola, sino además a las terapias de pareja basadas en evidencia, tales como Terapia Conductual de Pareja (TBCT por las siglas en inglés; Jacobson & Margolin, 1979), o Terapia Cognitivo-Conductual de Pareja (CBCT por las siglas en inglés; Baucom & Epstein, 1990).

¿Cómo funciona entonces IBCT?

En primer lugar el terapeuta intenta generar y compartir una “formulación”, es decir, una explicación  de por qué la pareja ha llegado a la situación actual, basándose en la evaluación de múltiples dimensiones durante las primeras entrevistas. La formulación tiene como finalidad proveer una idea organizadora de la situación de la pareja. Una formulación en IBCT tiene tres componentes:

El tema: El tema representa funciones comunes en una amplia gama de conductas problemáticas en una pareja; es decir, el tema resume cuál es el eje del conflicto en esa pareja. Por ejemplo, algunos temas que organizan los conflictos en una pareja son “cercanía-distancia”, en donde el foco de conflicto reside en que uno de los miembros busca cercanía y el otro busca autonomía, o bien “control-responsabilidad”, o “artista vs científico”, “convencionalidad-no convencionalidad”, entre  varios otros.

El terapeuta intenta generar y compartir una “formulación”, es decir, una explicación  de por qué la pareja ha llegado a la situación actual

El segundo punto de la formulación es la polarización. Ésta se refiere a cómo los intentos de lidiar con las diferencias que surgen a partir del tema llevan a que las posiciones se extremen y las diferencias se exacerben. Por ejemplo, frente a un tema de cercanía-distancia, el proceso de polarización podría ser que uno de los miembros se acerca buscando cercanía, el otro se aleja buscando distancia, que a su vez genera que el otro miembro busque cercanía, etc.

El último punto que se incluye en la formulación es la trampa mutua: se denomina así al resultado del proceso de polarización, y se refiere a la experiencia privada de cada uno de los miembros de la pareja de sentirse atascado y desesperanzado, una experiencia que puede describirse aproximadamente así: “He hecho todo lo que pude pensar para cambiar a esta persona. Y aun así, cuanto más lo intento, peor se ponen las cosas. Pero no sé qué otra cosa hacer. Si me rindo, la relación está condenada a ser de una manera que no quiero. Nada va a cambiar. Por eso no veo otra alternativa más que continuar mis esfuerzos, aún si no han servido de mucho hasta ahora (…) Pero no me siento optimista, así que estoy atascado/a. No puedo detenerme, pero continuar parece empeorar las cosas”. Es interesante mencionar que Jacobson y Christensen (1996), señalan que esta sensación de estar estancados raramente es explicitada y etiquetada y que las parejas que pueden explicitarla y discutirla por lo general no necesitan de la terapia. 

La formulación se realiza durante las primeras entrevistas; no se trata de una etiqueta fija e inamovible sino de un concepto más bien fluido y dinámico que puede modificarse durante el curso del tratamiento. Una vez que se llega a una formulación, el terapeuta formula un plan de tratamiento basándose en ésta. 

Intervenciones

A grandes rasgos hay dos tipos de intervenciones en IBCT: las intervenciones para generar aceptación y las intervenciones para generar cambio. Dentro de cada categoría hay estrategias generales y dentro de cada estrategia hay técnicas específicas.

Intervenciones de aceptación

Las intervenciones de aceptación comprenden dos estrategias generales: “Aceptación enfocada a la intimidad” y “Tolerancia”.

1. Aceptación enfocada a la intimidad esta estrategia se enfoca en aceptar para poder transformar las diferencias en oportunidades de construir intimidad y cercanía. Esta estrategia se encarna en diversas técnicas, como por ejemplo:

  • Acercamiento empático: consiste en generar aceptación a través de reencuadrar las conductas problemáticas en términos de la formulación general. Así las conductas negativas y los problemas se reformulan como una expresión del tema de la pareja y de la polarización de la lucha. Una reformulación más compasiva y desculpabilizante permite que las diferencias se transformen en puntos de encuentro.
  • Desapego unificado: esta técnica, similar a un análisis funcional “en frío”, consiste en promover una toma de perspectiva descriptiva y desapegada con respecto al problema. Tal como lo describen Jacobson y Christensen:  “El terapeuta involucra a la pareja en una conversación acerca de la secuencia del conflicto entre ellos, acerca de lo que ‘dispara’ las reacciones de cada uno, y acerca de la interconexión de los incidentes específicos con cada uno y con su tema. En esas discusiones el terapeuta cuidadosamente evita cualquier análisis evaluativo que pueda asignar responsabilidad o culpa a una persona. El énfasis se pone en una descripción desapegada de la secuencia problemática.»

No se trata de una etiqueta fija e inamovible sino de un concepto más bien fluido y dinámico

2. Tolerancia la meta es minimizar el impacto de las conductas negativas del cónyuge. La intención de las técnicas de tolerancia no es transformativa (como sí es en el caso anterior), sino de reducción del impacto.  Se utilizan cuatro técnicas dentro de esta estrategia

  • Destacar las características positivas de la conducta negativa
  • Juegos de rol de la conducta negativa en sesión
  • Fingir conductas negativas entre sesiones (similar a prescripción del síntoma)
  • Auto-cuidados
Técnicas de cambio

Intercambio de conducta: estas son técnicas conductuales dirigidas directamente a aumentar las conductas positivas (definidas así en términos de la formulación), y disminuir las conductas negativas. 

Entrenamiento en comunicación/resolución de problemas: esta estrategia abarca el entrenamiento en habilidades de comunicación. También se incluyen aquí estrategias de validación. Estas técnicas enseñan a las parejas a escuchar y a expresarse de manera directa pero no culpabilizante, de manera de complementar el trabajo de aceptación.

El terapeuta de ICT tiene que desarrollar la habilidad de encontrar compasión y simpatía por la historia de cada persona

Es por la convivencia de estrategias de aceptación y cambio que esta terapia recibe su denominación de  “Integrativa”. A lo largo del tratamiento, el terapeuta propondrá estrategias en una u otra dirección de acuerdo al progreso del tratamiento y la formulación realizada. En algunos casos, se utilizarán más las intervenciones de aceptación, en otros casos más las intervenciones de cambio, dependiendo de los avatares de la terapia.

Conductismo y compasión para dos

El proceso de IBCT, resumido, consiste entonces en lo siguiente:

  • Evaluar y llegar a una formulación compartida e integradora del problema
  • Utilizar integrativamente estrategias de aceptación y cambio según la formulación y los análisis funcionales que se van realizando.

Cabe señalar que este proceso sucede, necesariamente, en un contexto de sensibilidad hacia el malestar y compasión. La siguiente cita se refiere a una de las habilidades que se requieren de un terapeuta IBCT

“El terapeuta de ICT tiene que desarrollar la habilidad de encontrar compasión y simpatía por la historia de cada persona, sin importar que tan antipático o beligerante parezca ser uno de los conyuges. Nuestra posición es que la vasta mayoría de personas actúan disfuncionalmente en relaciones porque están sufriendo –a menudo de maneras que no llegan a percibir. “

– Jacobson y Christensen, 1996

Encontramos nuevamente aquí el hilo que se enhebra en prácticamente todas las terapias de tercera ola: la utilización de tecnologías de cambio muy efectivas, siempre en un contexto de compasión y aceptación.  La evidencia hasta el momento para IBCT es promisoria. Si bien es difícil evaluar la eficacia de una terapia de pareja, IBCT muestra una prometedora evidencia. En una serie de estudios, Christensen (2004), reporta que el tratamiento de IBCT mejoró la satisfacción con la pareja, la estabilidad y la comunicación, tanto a corto como a largo plazo (Baucom et al, 2011).

En resumen, se trata de una forma de tratamiento interesante para los profesionales que trabajen con esta población y a la vez estén interesados en terapias de tercera ola . Si están interesados en leer más, pueden comprar el libro en Amazon , o visitar el sitio web para obtener más información al respecto.

Por consultas, críticas o amenazas, tienen la sección de comentarios debajo. ¡Nos leemos luego!

Ilustraciones de Fabián Valenzuela. Te invitamos a visitar su Página de Facebook  para que conozcas más de su trabajo.

Referencias

Jacobson, N. S., & Christensen, A. (1996). Acceptance and change in couple therapy: A therapist’s guide to transforming relationships. New York, NY: Norton

Christensen, A., Atkins, D. S., Berns, S., Wheeler, J., Baucom, D. H. & Simpson, L. E. (2004). Traditional versus Integrative Behavioral Couple Therapy for Significantly and Chronically Distressed Married Couples, Journal of Consulting and Clinical Psychology, 72, 176-191

Baucom, K. J. W., Sevier, M., Eldridge, K. A., Doss, B. D., & Christensen, A. (2011). Observed communication in couples two years after integrative and traditional behavioral couple therapy: Outcome and link with five-year follow-up. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 79, 565-576

  • Artículos de opinión (Op-ed)

El observador y la realidad

  • 25/11/2014
  • Diego Almonte

La REALIDAD es simplemente esa forma más o menos definida en que captamos y percibimos los hechos. Cada ser humano es un observador distinto. Y si bien podemos estar parados frente a un mismo objeto, cada cual interpretará ese objeto desde su propia experiencia, desde su sentir disímil, desde lo que le dijeron que debía «ser» ese objeto. Vale decir, cada cual le dará una SIGNIFICACIÓN diferente.

Yo te puedo decir: «Mira mis zapatilla negras que bonitas que están, me las trajo un amigo de Europa». Primero, que me las haya regalado un amigo tiene un valor personal para mí, y le doy esa significación, un valor agregado, y segundo, que sean de Europa, tiene otro valor social agregado de importancia también para mí, ¡porque son de Europa!, y no de la vuelta de la esquina. Pero, seguramente para ti, no son más que un par de zapatillas negras y no tan distintas a las que viste el fin de semana pasado en una tienda deportiva en el centro de la ciudad. La significación e importancia se la dí yo. Yo veo esas zapatillas de una forma e intento que los demás la miren de la misma forma, sin embargo, tú las ves de forma distinta.

Por lo tanto la forma en que yo veo el mundo, es solo LA FORMA en como veo el mundo. Nada más. Y aquí entra la clásica imagen gestáltica de que si vemos «copa» o «dos rostros mirándose» en una misma imagen.

Y en esta competencia aprendida, todo observador, de acuerdo al prisma o al anteojo que tenga puesto, verá claramente algo, pero también dejará de ver otras cosas que escapan de su escenario perceptivo por la limitación de esos mismos «anteojos», que otra persona, con otro prisma puesto podrá ver. Entonces, cada observador tiene sus LÍMITES y cada observador podrá intervenir en el mundo de acuerdo a lo que es capaz de observar.

Se me viene otra imagen a la mente fácil de ejemplificar.

punto de vista

Aparecen dos sujetos parados de manera antagónica ante un mismo número (situación). Entonces desde la posición de uno, ese sujeto ve «seis» (6) y desde la otra posición el otro sujeto ve «nueve» (9). De cualquier manera ambas son verdades discutibles, puesto que podría ser tanto un nueve como un seis, sólo depende la forma y el lugar de dónde se le mire. Por eso la realidad no es una sola. No es seis Ó nueve. Más bien puede ser seis Y nueve, como también cuatro, siete o diez. Incluso estando ante el mismo número. Incluso estando ante el mismo objeto concreto. Incluso estando ante una misma situación. Cada sujeto sacará una impresión distinta y configurará el mundo de acuerdo a ella, confirmando así sus creencias más primitivas y reforzando, a su vez, su modo de ver las cosas.

¿Qué influye en nuestra manera de observar?

Claramente la posición de una persona en el mundo y la perspectiva que éste le otorgue: Aquí incluyen nuestra propia historia personal, nuestros pilares valóricos, nuestras creencias arraigadas, percepciones y emociones, la cultura en que estamos, nuestra crianza, lo inconsciente y otras variables que van configurando diferentes observadores caminando por nuestras calles.

No termino esta nota, sin antes concluir con este último ejemplo ilustrativo, que aparece de imagen introductoria en esta columna. Alude al cuento «Los ciegos y el elefante».

Cada uno de los ciegos se aproxima ante un mismo fenómeno que no habían conocido antes: un elefante. Para lograr describir ese fenómeno lo hacen de acuerdo a lo que pueden percibir, en este caso, a través del tacto, y así entender QUÉ ES UN ELEFANTE. Y uno que tocaba la trompa, decía: «Un elefante es como una gran serpiente». Otro que tocaba su pata delantera, se negaba ante esa descripción y argumentaba: «¡No!, es más bien como el tronco de una palmera». Otro que tocaba una de sus orejas, decía: «¡Pero qué dices! Si es un enorme abanico». Y por último, el cuarto ciego mientras tocaba los pelos de la cola, finalizaba: «¡Están todos equivocados! Es más bien como un ratón».

Así, pues, entendemos que ante una mismo objeto-real, nuestra aproximación de lo observado y vivenciado puede ser totalmente diferente, puesto que para algunos la «realidad» no es más que una gran serpiente, para otro un tronco de palmera, para otro un enorme abanico y para otro un simple ratón.

Cada observador es DISTINTO. Y cada observador mira las cosas de un modo PARTICULAR. Y en esta pluralidad idiosincrática nos enriquecemos y entendemos mejor al mundo y a sus personas. Que ya de por sí, bien difícil es.

Por cierto, aún no recibo sus comentarios de mis zapatillas negras traídas de Europa. ¡Están mola!

Ilustración por: Blanca Martí de Ahumada 

  • Ciencia

6 recomendaciones basadas en la investigación psicológica para bajar de peso

  • 21/11/2014
  • Maria Fernanda Alonso

Hiciste planes de juntarte esta tarde con tus amigos de la facultad, así que llevás unas facturas para acompañar el mate. Más tarde vas a ir al cine con tu pareja, y claro, es obligatorio comprar la promoción del balde de pochoclos (pop corn) y los vasos de gaseosas que ahora también incluye un chocolate. Estás en el supermercado haciendo las compras de la semana y te encontrás que en el pasillo de la vinoteca, tu bodega favorita ofrece la degustación de un nuevo producto.

¿Por qué hay una epidemia de obesidad? La respuesta no está en que comemos lo que no debemos o en que hacemos poco ejercicio. Sino que simplemente las personas están consumiendo más calorías de las que gastan. Está explicación se basa en los reportes de salud que han encontrado que el consumo calórico se ha incrementado por 268 calorías en los hombres y 143 calorías en las mujeres y por el contrario, la cantidad de calorías que gastamos no ha cambiado significativamente desde 1980.

Pero eso no es sorpresa para nadie. Lo que es interesante es que hay un modo  de solucionarlo que no implica necesariamente internarse en un gimnasio o sufrir una dieta muy estricta. La psicología es la respuesta.

La cantidad de calorías que gastamos no ha cambiado significativamente desde 1980

Brian Wansink es un investigador de la Universidad de Cornell que estudia cómo comemos. Fue designado por la Casa Blanca para dirigir cambios en la alimentación y dieta en EEUU. También es autor de dos libros: Mindless Eating: Why We Eat More Than We Think (La costumbre de comer: Por qué comemos más de lo que pensamos), y Slim by Design: Mindless Eating Solutions for Everyday Life (Delgado por diseño: la costumbre de comer, soluciones para la vida cotidiana). En el transcurso de su investigación, Brian encontró algo muy interesante: comemos por muchas, muchísimas razones, pero generalmente no por sentir hambre.

Él escribe en Mindless Eating: Why We Eat More Than We Think:

“Todos – todos y cada uno de nosotros – comemos la cantidad que comemos mayormente por lo que nos rodea. Comemos de más no porque tenemos hambre sino por la familia y los amigos, paquetes y placas, nombres y números, etiquetas y luces, colores y velas, formas y olores, las distracciones y las distancias, armarios y contenedores. Esta lista es casi tan interminable como invisible.» Somos esclavos del contexto. Comemos porque estamos con amigos, porque algo es gratis, porque está al alcance de la mano, porque se ve sabroso, etc. Respondemos a las “señales de la comida” en base a nuestros sentimientos.

En un ingenioso estudio, Wansink se las arregló para esconder tubos en los platos de sopa, de tal modo que sin importar cuánto ingiera el sujeto, el plato nunca se vaciará. Luego alimentó a distintas personas. Ocurrió que las personas que comían desde platos normales consumieron menos de medio litro de sopa, y algunos de los que comieron desde los platos con tubos consumieron más de 1 litro. Excepto en los extremos, los que hicieron sentir “llena” a la gente fueron sus ojos, no sus estómagos: si el plato no se veía vacío, ellos seguían comiendo. Salvo un par de excepciones, los comensales no se dieron cuenta de que comieron más, y aunque consumieron 73 % más, se calificaron igual que los demás (después de todo, ellos sólo tomaron alrededor de la mitad del plato de sopa).

La manera en que comemos depende mucho del contexto

(Artículo relacionado: La memoria y el apetito.)

Wansink se dio cuenta de que se puede aumentar o disminuir en un 20% el número de calorías que otro consume sin que se de cuenta. Llamó a esto “margen sin conciencia”, y en un año puede causar fácilmente que subas o bajes 4,5 kg.

La manera en que comemos depende mucho del contexto, esto puede ser algo bueno, ya que si manipulamos nuestro ambiente podemos perder 4.5 kg o más sin siquiera notarlo. ¿Qué debemos hacer? Aquí hay 6 recomendaciones psicológicas que pueden ayudarnos a estar en forma de la manera más sencilla y casi sin darnos cuenta:

1) Cambia lo que está a la vista:

No hace falta tirar a la basura toda esa sabrosa comida chatarra, siempre y cuando te asegures de que no esté frente a tus ojos, llamándote todo el día. Via Mindless Eating: Why We Eat More Than We Think:

“Fuera de la vista es fuera de la mente. Si el plato de dulces está en tu escritorio, constantemente debes tomar la heroica decisión de resistirte al chocolate que se estuvo insinuando todo el día. La solución más sencilla es eliminar el plato, moverlo de lugar o cambiar el dulce por algo que a ti personalmente no te guste.¨

Wansink estudió cómo se comporta la gente delgada ante un buffet y lo comparó con el comportamiento de las personas con sobrepeso ante la misma situación. Una de las diferencias fue que la gente delgada mostró una mayor tendencia a sentarse dando la espalda al buffet, y las personas con sobrepeso tendía a sentarse mirando al buffet.

¿Tenés gaseosas a la vista? En promedio, es probable que llegues a pesar 11 kg más que alguien que no las tiene

El estudio Syracuse de Wansink (en Slim by Design: Mindless Eating Solutions for Everyday Life) reveló que sólo con mirar qué comida está visible en una casa, se puede predecir el peso de una persona. ¿Hay frutas a la vista en tu casa? Probablemente peses 3,5 kg menos que tu vecino que no las tiene. ¿Tenés cereales de desayuno en la mesada? Probablemente peses 8,5 kg más. ¿Tenés gaseosas a la vista? En promedio, es probable que llegues a pesar 11 kg más que alguien que no las tiene. Puedes informarte más sobre esto en este video.

2) Cambia lo que está al alcance de la mano:

Haz que comer más sea una molestia. ¿Querés empezar a bajar de peso facilmente? Usá platos más pequeños y asegurate que para servirte nuevamente debas cruzar toda la habitación. No servir los platos en la mesa reduce lo que un hombre consume en un 29 %.

En el estudio de la gente en el buffet, las personas con sobrepeso, en promedio, se sentaban 4,5 metros más cerca de la comida que las personas sin sobrepeso que tendía a buscar mesas en los extremos más alejados al buffet.

El economista conductual Dan Ariely, gran creyente del contexto, contó en una entrevista una historia sobre Google. “Este es un experimento que Google realizó recientemente. Los M&Ms en las oficinas de Nueva York solían estar en canastos. Entonces los pusieron en bowls con tapas. Las tapas no requieren mucho esfuerzo para ser abiertas pero redujeron el número de M&Ms consumidos en esa oficina en 3 millones en un mes.”

3) Planifica con anticipación:

Las personas delgadas en el buffet exploraron toda la comida antes de servirse, eligieron su plato favorito y luego se sirvieron – incluso antes de agarrar un plato, 71% de ellos recorrió la barra de ensaladas las bandejas de vapor sosteniendo catorce platos aparentemente idénticos de pollo, la estación de sushi, y la barra de postres. La gente con sobrepeso hizo lo opuesto. Fueron dos veces más propensas a dirigirse primero a agarrar un plato y llenarlo. No eligieron la comida que realmente les gustaba sino que se sirvieron un poco de todo lo que no odiaban.

Comprar con hambre es un pecado capital. No nos hace comprar más, nos hace comprar basura, pues elegimos comida que es lo suficientemente conveniente como para comer en el momento y que calmará nuestras ansias. “Compramos paquetes que podamos abrir y consumir con nuestra mano derecha mientras manejamos a casa con nuestra mano izquierda.”

“Cuanto más tiempo miraban televisión, más comían¨ (…)

Cualquier cosa que nos pueda distraer causa que comamos más porque no prestamos atención a la cantidad que estamos comiendo. En este caso la televisión es especialmente mala: olvidamos cuánto comemos y por cuánto tiempo lo hacemos: “Cuanto más tiempo miraban televisión, más comían. De hecho, si miraban televisión durante una hora, comían 28 % más pochoclos que si miraban televisión por media hora.”

¿Qué es más efectivo que ejercitarse cuando se intenta perder peso? La mera lectura de las etiquetas de los alimentos: “Los usuarios de las etiquetas que no hacían ejercicios mostraron una probabilidad un poco mayor de pérdida de peso que aquellos que hacían ejercicio, pero no leían las etiquetas de los alimentos.”

Y ¿qué personalidad predice más obesidad? Ser impulsivo: los investigadores encontraron que la impulsividad fue el predictor más fuerte de quién tendría sobrepeso. Nuestro ambiente nos llama, y si no estás pensando antes de actuar, es mejor que tus alrededores estén arreglados apropiadamente.

4) Ve más despacio:

Las personas con sobrepeso en el buffet masticaron 12 veces por bocado. Las personas delgadas masticaron, en promedio, 15 veces. Los investigadores muestran que comer más despacio da tiempo a que la “señal de estar llenos” se manifieste: un estudio encontró que las mujeres a las que se les dijo que comieran rápido, consumieron 646 calorías en nueve minutos, pero las mismas mujeres consumieron sólo 579 calorías en 29 minutos cuando se les pidió que hagan pausas entre los bocados y que masticaran cada bocado entre 15 y 20 veces antes de tragar.

“Muchos estudios muestran que le toma alrededor de 20 minutos a nuestro cuerpo  y cerebro la señal de saciedad, y entonces nos damos cuenta de que estamos llenos.” “Este es el problema. Nosotros comenzamos, terminamos y limpiamos la mesa en muchas de nuestras comidas en menos de 20 minutos.”

Las personas que fueron exitosas al hacer estos cambios los hicieron lenta pero consistentemente

La misma cantidad de comida puede hacerte sentir lleno o aun con hambre dependiendo completamente de cuán rápido comes, asi que ve maaaaaas despacio.

5) La variedad no es “la sal” de la pérdida de peso:

Ésta es una de las razones por las que comemos de más en los buffets: queremos probar todo. Dale a las personas 3 opciones y comerán 23 % más que si sólo tuvieran una, según lo demostró el equipo de la Dra Barbara Rolls.

Brian recomienda no tener nunca más de dos cosas en el plato en ningún momento. Podés buscar más, pero la falta de variedad y tener que levantarte para servirte harán que comas menos.

6) Se conciente de las personas con las que comes:

La cantidad que comemos es fuertemente afectada por la cantidad que comen aquellos que están cerca nuestro, pero raramente nos damos cuenta de eso.

“En promedio, si comes con una persona más, consumirás cerca de 35% más de lo que de otra manera consumirías. Si comes con un grupo de 7 o más, comerás casi el doble – 96% – de lo que consumirías su comieras solo» según Mindless Eating: Why We Eat More Than We Think.

¿Con quienes necesitas ser más cuidadoso al comer? Con las personas delgadas que comen de más, porque hace que tu cerebro piense que podés comer como ellos sin ninguna desventaja, pero por lo que sabés esa podría ser su única comida del día.

¿Estás listo para empezar a implementar todo esto mañana mismo?

Mala idea. Wansink encontró que las personas que fueron exitosas al hacer estos cambios los hicieron lenta pero consistentemente.

Vivimos la mayor parte de nuestras vidas en piloto automático, pero al tomar el control en algunos lugares, el piloto automático podría llevarnos donde queremos. Como dice Wansink “la mejor dieta es esa que no sabemos que estamos siguiendo.”

Fuentes: Time.com; Barking Up the Wrong Tree
Imagen: Test

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