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Dependencia afectiva: abordaje desde una perspectiva contextual (PDF)

  • 20/10/2020
  • David Aparicio

Abstract del artículo:

El artículo presenta una revisión teórica de la dependencia afectiva desde el punto de vista del análisis de la conducta y el contextualismo funcional. Se exponen algunos dilemas encontrados en la literatura sobre su relación con el apego y su conceptualización como un nuevo tipo de adicción. Posteriormente, se analizan las manifestaciones clínicas principales, enfocándose en las diferentes áreas de comportamiento, así como algunas de las habilidades básicas manifiestas en situaciones de interacción social y solución de problemas. Finalmente, se aborda una propuesta de intervención derivada de la terapia conductual contemporánea y las subsecuentes terapias de tercera generación.

Descarga el artículo completo en formato PDF.

Autores: Sergio Andrés Izquierdo Martinez y Alexánder Gómez-Acosta

Fuente: Psychologia

  • Ciencia

Cartas de falacias lógicas: para aprender y no caer en trampas retóricas

  • 19/10/2020
  • David Aparicio

Hoy me encontré la recomendación de Microsiervos sobre Cards of Logical Fallacies, una hermosa página con cartas ilustradas y con ejemplos modernos que nos ayudan a reconocer 20 falacias lógicas. Una herramienta muy valiosa, especialmente en estos momentos donde somos bombardeados con argumentos falaces todo el tiempo.

Algunas de ellas:

Falacia del hombre de paja: Alguien distorsiona o caricaturiza los argumentos o puntos de vista de un oponente y luego ataca la versión debilitada en lugar del argumento real.

Apelar a la tradición: Algo se acepta como verdadero o mejor porque es la «forma en que siempre se ha hecho».

Falso dilema: Ocurre cuando un argumento presenta dos opciones y da la impresión de que solo una de ellas puede ser verdadera, nunca ambas, y que no existen otras opciones posibles. Esta es quizás la falacia que más ha sonado durante todo el 2020 y donde nos han dicho una y otra vez que tenemos que elegir entre la economía o la salud. No las dos.

Puedes ver todas las cartas en Cards of Logical Fallacies. Y si quieres aprender más también puedes tomar su curso online gratuito.

Fuente: Microsiervos

  • Clínica

Terapia centrada en la compasión (CFT) con niños y adolescentes

  • 19/10/2020
  • Soledad Carro

El amor y la compasión son necesidades, no lujos. Sin ellos, la humanidad no puede sobrevivir. — Dalai Lama

En el presente artículo describiré brevemente de qué se trata la compasión y desarrollaré la terapia centrada en la compasión (CFT) adaptada para trabajar con población infanto-juvenil basada en el artículo de Carona, Rijo, Salvador, Castilho y Gilbert (2017), titulado Compassion-focused therapy with children and adolescents.

¿De qué se trata la compasión?

La compasión es una práctica que tiene su origen en la psicología budista y fue practicada y estudiada a lo largo de 2600 años. Desde hace algunos años la compasión también es objeto de estudio en el campo de la psicología. Se ha encontrado que la misma tiene una serie de beneficios para nuestra salud fisiológica, incluida la influencia en la expresión genética, la salud mental y la regulación emocional, y en la mejora de las relaciones interpersonales y sociales (Kirby, 2016).

El término compasión proviene del vocablo latino compati, que significa sufrir con. Paul Gilbert, quien desarrolló la terapia centrada en la compasión (CFT), describe a la compasión basándose en la definición de Dalai Lama: una sensibilidad hacia el sufrimiento del yo y de los otros, junto con un compromiso profundo para tratar de aliviarlo (Gilbert, 2015, p. 10). Por lo tanto, la compasión estaría involucrando dos aspectos complementarios: conciencia sensible y motivación.

Cabe destacar que la comprensión profunda del sufrimiento, que es prerrequisito de la compasión, surge de la práctica sistemática de mindfulness. Además, la verdadera práctica de mindfulness debería evocar amabilidad a todo aquello que aparezca en el campo de conciencia. Por lo tanto, las prácticas de compasión y de mindfulness serían complementarias.

Se han desarrollado diversos programas de cultivo de la compasión para la población adulta: terapia centrada en la compasión (CFT), terapia de autocompasión (MSC), entrenamiento de la compasión (CCT), entrenamiento en compasión basado en terapia cognitiva (CBCT) y cultivando el equilibrio emocional (CEB). Si bien existen pocas investigaciones hasta el día de la fecha respecto a la implementación de programas de cultivo de la compasión en adolescentes, se han propuesto adaptaciones para esta población de CFT, de CMT, de CBCT y de MSC. A continuación haré referencia a la adaptación de CFT para el abordaje de la población infantojuvenil.

Terapia centrada en la compasión

Paul Gilbert desarrolló la terapia centrada en la compasión (CFT) en los últimos 20 años. Su fundamento teórico se basa en la psicología evolutiva, la teoría del apego y los procesos de psicología aplicada de las neurociencias y la psicología social. CFT se centra en dos psicologías de la compasión. La primera psicología es una motivación para comprometerse con el sufrimiento, y la segunda psicología se centra en la acción, actuando específicamente para ayudar a aliviar y prevenir el sufrimiento. El objetivo de CFT es proporcionar psicoeducación acerca de la mente humana, específicamente en relación con sus tres sistemas básicos de regulación emocional:

  1. El sistema de amenaza y autoprotección: su función consiste en alertarnos sobre las amenazas rápidamente y activar las emociones de ansiedad, enojo o disgusto. Las reacciones conductuales a dichas emociones incluyen lucha, huida o sumisión. La serotonina juega un rol importante en el funcionamiento de este sistema. El mismo evolucionó como un sistema de protección. De hecho, los seres humanos tendemos a prestar mayor atención a las amenazas que a las situaciones agradables.
  2. El sistema de búsqueda de incentivos y recursos: su función radica en otorgarnos sentimientos positivos que nos energizan y guían en la búsqueda de recursos. Es como un sistema de deseos que nos orienta hacia importantes metas en la vida. Las emociones asociadas a este sistema son estar alerta y sentirse energizado. Cuando se encuentra equilibrado con los otros dos, este sistema nos guía hacia objetivos vitales importantes. Cuando los bloqueos a nuestros deseos y metas se convierten en una amenaza, el sistema de amenaza se dispara con ansiedad o frustración-ira. El neurotransmisor asociado a este sistema es la dopamina.
  3. El sistema de confortamiento, satisfacción y seguridad, también llamado sistema de calma: está asociado con el sentimiento de calma, tranquilidad y paz. Se regula mediante los opiáceos. Fue significativamente desarrollado con la evolución del comportamiento de apego.

Desde la CFT se considera que estos tres sistemas pueden estar desbalanceados y que rebalancearlos es uno de los objetivos centrales de la terapia.

Teoría del apego y CFT

La teoría del apego es fundamental para comprender las bases teóricas de CFT: Las interacciones con figuras de apego son esenciales para crear una comunicación colaborativa y sintonizada, para establecer patrones mediante los cuales el cuidador pueda regular los estados emocionales agradables y desagradables del niño. La calidad de las relaciones tempranas afecta el desarrollo de modelos internos del self (por ejemplo, ser digno o no de atención y cuidado) y de los otros (por ejemplo,preocupados y disponibles o amenazantes y no disponibles). Los niños que provienen de entornos abusivos, hostiles, negligentes y/o amenazantes son vulnerables a los déficits en sus sistemas de regulación del afecto. Sentirse rechazado, descuidado y no valorado es uno de los factores más poderosos de la respuesta al estrés, y está relacionado con problemas de salud tanto física como mental. Por el contrario, sentirse atendido, apoyado y valorado por otros influye significativamente en la regulación emocional y fisiológica, generando sentimientos de seguridad, calma y alivio.

El objetivo de CFT es proporcionar psicoeducación acerca de la mente humana, específicamente en relación con sus tres sistemas básicos de regulación emocional

Dado que poseemos necesidades innatas de vinculación y pertenencia al grupo, la vergüenza, como una emoción autoconsciente, surgió de nuestras habilidades evolucionadas para ser conscientes de cómo nos vemos ante los ojos de los demás. El modelo de CFT plantea la existencia de dos tipos de vergüenza: la vergüenza externa y la interna. La vergüenza externa, en la que el mundo se experimenta como inseguro (por ejemplo, los otros serán severos, rechazarán y excluirán en lugar de apoyar y perdonar), da lugar a que se generen maniobras defensivas, provocando esfuerzos para lograr una imagen positiva en la mente de los demás (por ejemplo, sometiéndose, apaciguando la situación u obedeciendo). Cabe destacar que la internalización de estas experiencias negativas puede provocar una devaluación del yo acorde a esas mismas experiencias: la persona se considera defectuosa, inferior y globalmente un fracaso (vergüenza interna). Estas autoevaluaciones y sentimientos negativos, conocidos como autocrítica, serían un proceso interno que desencadena las mismas estrategias que normalmente se utilizan para responder a las señales de amenaza externas. Cuando estas estrategias se activan generan emociones negativas y psicopatología. Un modo posible de suavizar esa autocritica y disminuir la psicopatología concomitante es activando el sistema de calma mediante el desarrollo de la autocompasión.

Debido a que en niños y adolescentes la activación del sistema de afiliación y de calma y la regulación de las emociones difíciles dependen de las relaciones de cuidado, la relación terapéutica y las relaciones paterno-filiales serán muy relevantes en el tratamiento basado en CFT en la población infanto-juvenil. El terapeuta debería dominar las habilidades compasivas y transmitir los atributos de la compasión, lo que llevaría al paciente a experimentar la relación terapéutica como segura, cálida y de apoyo, y a su vez, le ayudaría a desarrollar un enfoque compasivo dirigido a sí mismo y a las dificultades que vivencie.

Atributos de la compasión

CFT sostiene que muchos trastornos mentales tienen su origen en problemas interpersonales como las dificultades para sentirse cuidado por otros, para tener un interés en el cuidado de otros, y para tener una actitud de cuidado hacia uno mismo. Por lo tanto, la compasión desde este modelo se da en tres flujos: hay un flujo que es hacia los otros; otro que es hacia uno mismo, esto es la autocompasión (la posibilidad de desarrollar una relación constructiva con el propio sufrimiento: poder ofrecerse a uno mismo calidez y amabilidad en momentos difíciles en lugar de dar espacio a la autocrítica) y otro flujo que implica recibir compasión de los otros (abarca poder pedir y recibir). CFT propone que el entrenamiento en habilidades específicas puede ser necesario para desarrollar estos atributos de compasión. Estas habilidades incluyen atención compasiva, razonamiento compasivo, comportamiento compasivo, imágenes compasivas, sentimiento compasivo y sensación compasiva, que serán descritas a continuación:

Atención compasiva

La capacidad de prestar atención a lo que es útil se desarrolla en la terapia a través del entrenamiento de la atención. La atención plena se define como El estado de consciencia que emerge de prestar atención de una manera particular: deliberadamente, al momento presente, con aceptación (Jon Kabat-Zinn, 2009). La conciencia que surge de esta forma de prestar atención inherentemente implica un tono cálido y amoroso en la persona que lo efectúa. Por lo tanto, el desarrollo de habilidades de consciencia plena es particularmente importante en CFT, ya que estas habilidades permiten a la persona estar expuesta a sus pensamientos y emociones dolorosos, mientras las abraza con compasión.

Los autores plantean como una adaptación posible de las prácticas de consciencia plena para población infanto-juvenil el conteo de las respiraciones: la práctica consiste en contar las respiraciones (se lo invita al joven a seleccionar un número del 3 al 10 y se contabiliza hasta ese número al inspirar y al espirar) mientras se redirige la atención a las mismas cuando esta se desvía. Al guiar esta práctica, es importante recordarle al joven, en un tono amable y cálido, que su respiración siempre está ahí acompañándolo, manteniéndolo vivo, ayudándolo a anclar en el momento presente y cuidándolo.

Razonamiento compasivo

Consiste en pensar en uno mismo, en los demás y en el mundo de una manera que sea funcional y amable. En TCC, se implementan varias técnicas para lograr un razonamiento más racional, como la reestructuración cognitiva. No obstante, se ha demostrado que la lógica y la racionalidad son muchas veces insuficientes para modificar los pensamientos, emociones o conductas. Desde la CFT es primordial asegurarse que el paciente perciba los pensamientos alternativos como amables, genuinos y útiles. Por lo tanto, entender el valor evolutivo y protector de ciertos pensamientos y emociones negativas, y activar el sistema de calma a través de la relación terapéutica, son condiciones necesarias para desarrollar efectivamente habilidades de razonamiento compasivo.

Una práctica que se brinda en CFT para desarrollar el razonamiento compasivo es el trabajo en la silla de la compasión. Se lo invita al paciente a sentarse en una primera silla en la cual encarnará a su yo autocrítico, percibiendo las emociones, pensamientos y gestos conductuales de esa parte de su yo. Luego de haber actuado su yo autocrítico, se lo invita a sentarse en una segunda silla, en la cual encarnará a su yo compasivo que puede aportarle sabiduría, coraje y compromiso. Los autores sugieren que al trabajar con niños o adolescentes esta práctica se mantenga lo más simple posible (ya que con adultos puede involucrar más de una parte del self: el yo enfadado, el yo ansioso y/o el yo triste). El fundamento acerca de porqué trabajar con el yo autocrítico se le puede transmitir al niño o adolescente como enfrentar al agresor (bully) dentro de nuestras cabezas. Las tarjetas recordatorias con pensamientos críticos y respuestas compasivas muchas veces pueden ser útiles para facilitar la generalización del trabajo de sesión a contextos de la vida cotidiana.

CFT plantea que los padres deberían ser concebidos como co-terapeutas y, por lo tanto, se debería trabajar también con ellos.

Es importante llevar a los padres a reflexionar sobre las ventajas percibidas de la crítica y sus resultados reales, sus vínculos con sus propias experiencias de apego cuando eran niños y su asociación con conductas de crianza sin consciencia plena. Los autores plantean una metáfora posible para trabajar con los padres sobre esta cuestión: se les puede pedir que imaginen que tienen que elegir una de dos escuelas para sus hijos. En la primera de ellas los niños están presionados para hacer todo bien y, en consecuencia, sus docentes marcan el más mínimo error cometido para que puedan de ese modo alcanzar su mejor rendimiento académico. En la segunda escuela también hay un compromiso importante con los resultados positivos, pero cada vez que un alumno comete un error, los docentes lo calman, lo contienen y le otorgan la posibilidad de corregir dicho error. Luego se les puede preguntar a los padres cuál de las dos escuelas elegirían para su hijo. Esta metáfora puede ser el puntapié inicial para trabajar con los padres sobre la naturaleza, valoración y resultados de la postura crítica que poseen frente a las dificultades.

El cuestionamiento socrático puede ser utilizado con adolescentes mayores (debido a su mayor capacidad de pensamiento abstracto) para ayudarlos a que comprendan la importancia y la posibilidad de introducir una cualidad amorosa para afrontar las dificultades. Posibles preguntas podrían ser: Si por arte de magia pudieras dejar de criticarte, ¿cuál sería tu mayor miedo? ¿Qué sería tan malo al respecto? Los adolescentes suelen responder: Si no fuera autocrítico, no trabajaría tan duro y no lograría mi potencial.; o Quizás cometa errores o no me esforzaría en evitar lastimar a los demás. Entre otras posibles respuestas. Los terapeutas podemos reconocer estos buenos objetivos, pero les preguntamos a los pacientes si consideran que realmente la autocrítica es la manera de lograrlos. Podemos invitar al joven a hacer un experimento comportamental, para encontrarse con el yo crítico. Podríamos preguntar: ¿Me podés dar un ejemplo de algo que no te gusta de vos y por lo cual te criticás? ¿Me podés dar un ejemplo que esté relacionado con la causa por la cual estás realizando tratamiento? ¿Estarías dispuesto a dejar de lado a este crítico interno, a este agresor que te sigue pateando aún cuando ya estás en el piso? Posteriormente podemos invitar al adolescente a explorar su yo autocrítico. Le pedimos que imagine, si pudiera sacárselo de la cabeza, cómo se vería, qué características tendría, que lo externalice de algún modo. Le pedimos que preste especial atención a lo que nos está diciendo y a las emociones que eso le genera. Luego podemos explorar junto con el paciente su experiencia.

El aspecto principal del entrenamiento en comportamiento compasivo es la validación y desarrollo de coraje del paciente, particularmente a través de modelar el reconocimiento de cualquier esfuerzo de parte del paciente para afrontar sus dificultades

En general el yo autocrítico suele percibirse como hostil, suele utilizar palabras hirientes y desagradables y suscitar emociones displacenteras, como enojo, desprecio, tristeza. Le podemos preguntar al joven: ¿Este yo autocrítico realmente te ayuda a lograr tu objetivo de mejorar? De ese modo evaluamos junto con el paciente la inutilidad de la autocrítica como una forma de autocorrección o mejoría y la resistencia del paciente para abandonar este comportamiento ineficaz. En general los pacientes terminan reconociendo que su yo autocrítico es mucho más dañino y disfuncional de lo que pensaban. Desde este modelo no se intenta discutir con el yo autocrítico sino desarrollar y fortalecer al yo compasivo. Siguiendo dicho objetivo se focaliza en la respiración y se da lugar a que aflore el yo compasivo, permitiéndole que se asiente en el cuerpo. Posteriormente le preguntamos al paciente: ¿Cómo se ve tu yo compasivo?; ¿Qué te está diciendo?; ¿Qué siente por vos?; y, finalmente, ¿Cómo te sentís ahora?

Comportamiento compasivo

El comportamiento compasivo involucra conductas que sean útiles para uno mismo (exposición a situaciones temidas o evitadas, afrontamiento de experiencias dolorosas, por ejemplo) o para los demás (ayudar a alguien que está sufriendo, por ejemplo). El aspecto principal del entrenamiento en comportamiento compasivo es la validación y desarrollo de coraje del paciente, particularmente a través de modelar el reconocimiento de cualquier esfuerzo de parte del paciente para afrontar sus dificultades.

Además de la asignación de tareas conductuales como exposición gradual a los eventos dolorosos o temidos, la promoción del comportamiento prosocial es otra intervención posible para desarrollar el comportamiento compasivo. El comportamiento prosocial podría ser definido como la conducta deliberada dirigida a beneficiar a otro u otros. En CFT con niños y adolescentes, los comportamientos tales como el cuidado, la enseñanza, la asistencia, la protección y la provisión de calma deben ser fomentados y reforzados positivamente en los diferentes contextos en los cuales se encuentran los pacientes (escuela, hogar, club, etc). Cabe destacar que al trabajar desde este modelo psicoterapeútico se debe brindar mayor importancia al modelado de estas conductas que a la asignación de tareas conductuales al respecto.

Sentimiento compasivo

Abarca la vivencia de bondad y afiliación (compasión por los demás y de los demás), así como la capacidad para comprender los estados emocionales desagradables y convertirlos en comportamiento autocompasivo (por ejemplo, asertividad). La validación terapéutica es fundamental en CFT y puede ser definida como la aceptación radical y el reconocimiento de que todo comportamiento tiene validez y es comprensible en determinado contexto, y es especialmente importante cuando se trabaja con los jóvenes que han vivido o viven en entornos invalidantes.

Para desarrollar lo que los autores denominan la `filosofía emocional´ de los jóvenes, al trabajar con niños y adolescentes, el terapeuta debe tener en cuenta los estilos no saludables de validación del joven (por ejemplo, Si te preocuparas por mí, estarías de acuerdo con todo lo que digo; Si te preocuparas por mí, no intentarías cambiar la forma en que me siento) y las estrategias de auto-invalidación (por ejemplo, Necesitar a los demás significa que soy débil; No tiene sentido hablar de cosas que no puedo cambiar). Para poder lograr una comprensión compasiva de los estados y experiencias emocionales del joven (esto es, desarrollar la filosofía emocional) se debe enfatizar la importancia de todas las emociones y el valor adaptativo que posee cada una de ellas y destacar también la función comunicacional que tienen las emociones, puesto que nos permiten expresar nuestras necesidades. Entonces, las expectativas y creencias poco realistas sobre el bienestar emocional y la regulación (por ejemplo, es ridículo ponerse nervioso en determinada situación, enojarme significa que soy una mala persona) deben ser cuestionadas y abordadas como trampas emocionales o mentales, debido a sus consecuencias contraproducentes. Al explorar la naturaleza y la diversidad de la experiencia emocional humana, el terapeuta puede facilitar la comprensión del joven sobre cómo los estados emocionales desagradables pueden tener también una función útil (por ejemplo, el arrepentimiento nos hace disculparnos e intentar corregir las consecuencias de nuestras acciones no deseadas; la ansiedad nos recuerda nuestros objetivos y nos da un impulso para actuar en búsqueda de los mismos; el enojo nos resulta útil para defender nuestros derechos, la tristeza nos permite elaborar las pérdidas, etc.).

Imaginería compasiva

Dado su poder fisiológico (esto es, la asombrosa posibilidad que tiene la imaginación de generar físicamente los mismos efectos que si estuviera ocurriendo en la realidad aquello que la persona está imaginando), los ejercicios de imaginería se valoran enormemente en CFT como un medio para estimular el sistema de calma y afiliación. Los ejercicios que se dirigen directamente a la imaginería en CFT incluyen imaginería del lugar seguro (imaginar un lugar donde la persona se siente segura y en calma), imaginería del color compasivo (imaginar un color que para la persona esté vinculado con la amabilidad y la calidez), imaginería del ideal compasivo (imaginar a una persona ideal que contenga los atributos de sabiduría, fortaleza y compromiso con el cuidado), e imaginería del propio yo compasivo (imaginarse a uno mismo teniendo dichos tres atributos). Otra práctica posible de imaginería que puede brindarse a niños y adolescentes es la meditación metta (práctica del amor bondadoso). En la misma se aspira a que todos los seres sintientes gocen de felicidad y estén libres de sufrimiento.

Sensación compasiva

En CFT, el trabajo sensorial incluye ejercicios de respiración, tonos de voz y posturas faciales/corporales para generar sensaciones físicas (por ejemplo, la activación del sistema parasimpático generando sensación física de calma), que resultan en la regulación del afecto y la compasión, lo que en última instancia implica la exposición a estímulos internos y externos difíciles. Además de la consciencia plena, la respiración de calma es una práctica muy utilizada en CFT para lograr este tipo de sensación compasiva. La forma más fácil de familiarizar a los niños y adolescentes con la respiración de calma es enseñándoles a hacer una pausa durante casi tres segundos entre la inhalación y la exhalación. Este momento de pausa ha sido denominado como el lugar tranquilo en un programa de atención plena para niños y adolescentes (Saltzman, 2014). Si se repite al menos tres veces, las pausas entre las respiraciones permiten la activación del sistema parasimpático, lo que hace que la persona se sienta más relajada. Otra forma de enseñar la respiración de calma a niños y adolescentes es contar del 1 al 10 en la exhalación: esta técnica simplemente consiste en relajarse mientras se inhala y en contar del 1 al 10 cuando se exhala (generalmente, se tiene que contar con bastante rapidez). Otra opción es enseñar respiración de calma, comenzando con el conteo 1-2-3 en la inhalación, y (después de una breve pausa de hasta 3 segundos) 1-2-3 en la exhalación; el número puede aumentarse gradualmente (se podría llegar a contar hasta 5 o 7 con niños y adolescentes).

Acerca del trabajo con los padres

Desde CFT se enfatiza la importancia del trabajo con los padres porque el hogar es el contexto más permanente en que niños y adolescentes se desarrollan. Se plantea que los padres deberían ser concebidos como co-terapeutas y, por lo tanto, se debería trabajar también con ellos.

Un posible abordaje sería trabajando sobre las sustitución de la (auto) crítica con la (auto) corrección compasiva. Existe una creencia muy generalizada en los padres referida a que una mala conducta o error de un joven debería ser castigado, mientras que una buena conducta no debería tener ninguna consecuencia particular, puesto que es lo deseable o esperado que ocurra. Dichas creencias dan lugar a que los padres no fomenten los esfuerzos de sus hijos para lidiar con las dificultades y que sí destaquen sus errores. Esto puede observarse en el hecho de que los padres llevan a terapia a sus hijos planteando sus dificultades con un tono crítico, mientras se culpan a sí mismos y se vuelven fácilmente autocríticos sobre sus esfuerzos de crianza.

La crianza consciente o mindful parenting involucra sentir compasión por uno mismo como padre/madre y la hija/o. Un modo posible de desarrollar esta compasión es ofreciéndole la práctica de metta a los padres. Shapiro y White brindan una adaptación de dicha práctica.


Conclusiones

La reciente descripción de las adaptaciones de CFT a la clínica con niños y adolescentes no fue sometida a ninguna investigación empírica. Los autores postulan que CFT proporciona un marco de terapia multimodal que puede mejorar la efectividad de otras intervenciones psicológicas y basan sus adaptaciones en la siguiente evidencia empírica: Describen que existe evidencia consistente de una asociación negativa entre la autocompasión y la psicopatología y evidencia preliminar de la efectividad clínica de CFT, particularmente para personas con alta autocrítica. También plantean que la práctica de la meditación compasiva de bondad amorosa (metta) ha demostrado ser eficaz para activar los circuitos neuronales vinculados a la empatía, así como para reducir el estado de ánimo negativo y aumentar los sentimientos de conexión social, emociones positivas y atención plena. Asimismo expresan que se descubrió que la autocompasión está relacionada con el bienestar emocional de los preadolescentes y adolescentes. Se espera que en los próximos años surjan nuevos desarrollos relacionados con las aplicaciones de CFT para niños y adolescentes, que amplíen la base de evidencia actual para lo que parece ser un modelo sólido y prometedor de psicoterapia.

Referencias bibliográficas:

  • Carona, C.; Rijo, D.; Salvador, C.; Castilho, P.; Gilbert, P. (2017): Compassion-focused therapy with children and adolescents. BJPsych Advances (2017), vol. 23, 240–252. doi: 10.1192/apt.bp.115.015420.
  • Gilbert, P. (2015). Terapia centrada en la compasión. Bilbao. Desclee de Brouwer.
  • Kabat-Zinn, J. (2009). Vivir con plenitud las crisis. Barcelona. Ed. Kairos.
  • Kirby, J. N. (2016). Compassion interventions: The programmes, the evidence, and implications for research and practice. Psychology and Psychotherapy: Theory, Research and Practice. DOI:10.1111/papt.12104.
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Inscríbete en el 1º Experto en Neuropsicología Infantil

  • 19/10/2020
  • David Aparicio

La neuropsicología es uno de los ámbitos de especialización más solicitados en la clínica infantojuvenil pero los programas de entrenamiento suelen ser muy costosos y no están disponibles en todas las regiones.

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Cómo combatir la crisis de desinformación

  • 18/10/2020
  • David Aparicio

Brian X. Chen describe en The New York Times, una serie de recomendaciones muy buenas para no caer en en la trampa de la desinformación:

Apréndete este atajo del teclado: Ctrl+T (o Command+T en una Mac). Eso crea una nueva pestaña en el explorador en Chrome y Firefox. Lo vas a usar mucho. La razón: permite que hagas preguntas y quizá obtengas respuestas con una búsqueda rápida en internet.

Todo es parte de un ejercicio que Byron llama lectura lateral. Mientras lees un artículo, el primer paso es abrir una pestaña en el explorador. El segundo paso es hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Quién está detrás de la información?
  • ¿Cuál es la evidencia?
  • ¿Qué dicen otras fuentes?

A partir de ahí, con esa nueva pestaña del navegador abierta, podrías empezar a responder esas preguntas. Cuando sea posible, haz una búsqueda en la web sobre el autor del contenido. Podrías hacer otra búsqueda para ver qué dicen otras publicaciones sobre el mismo tema. Si la afirmación no se repite en otro lugar, puede ser falsa.

Pero la técnica más importante y más sencilla es:

“La regla número uno es ir más despacio, hacer una pausa y preguntarse: ‘¿Estoy lo suficientemente seguro de esto como para compartirlo?’”, dijo Peter Adams, vicepresidente sénior del News Literacy Project, una organización sin fines de lucro de educación en medios. “Si todos hicieran eso, veríamos una reducción dramática de la desinformación en línea”.

Lee el artículo completo en The New York en Español.

Otras voces

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  • R Revista de CETECIC cetecic.com.ar Una revista académica con artículos de terapia cognitiva conductual escrita por Ariel Minici y Carmela Rivadeneira, dos referentes en la TCC de América Latina.
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Ejercicios ligeros para descansar mejor

  • 18/10/2020
  • David Aparicio

Kelly DiNardo explica The New York Times, una serie de ejercicios que se pueden implementar en la rutina o protocolos clínicos para mejorar el sueño:

Numerosos estudios han demostrado que el ejercicio puede reducir el tiempo que tardamos en conciliar el sueño y el tiempo que pasamos despiertos por la noche. También aumenta el tiempo y la calidad del sueño. Aunque los expertos sugieren evitar el ejercicio vigoroso una hora de acostarse (porque eleva el ritmo cardíaco, la temperatura corporal y la adrenalina), se ha comprobado que los estiramientos y los movimientos meditativos como el yoga mejoran la calidad del sueño. Este tipo de ejercicios activan la respuesta de relajación, en la que el cuerpo experimenta una avalancha de hormonas relajantes y reacciones fisiológicas que calman el sistema nervioso.

El artículo incluye ilustraciones para practicar cada una de las posiciones. Puedes leerlo en The New York Times en Español.

También te recomendados nuestra clase online sobre el programa de terapia cognitivo conductual para insomnio.

  • Ciencia

Las mujeres habrían sufrido más detrimento que los hombres en la calidad del sueño, por la pandemia de COVID-19

  • 16/10/2020
  • Maria Fernanda Alonso

El sueño, su duración y calidad son de vital importancia para la salud mental y física, así como para el rendimiento que cada persona puede tener a lo largo de su día. No sólo influye en los estados de ánimo, sino que cuando se experimenta descanso deficiente, de poca duración, por un periodo prolongado, puede alcanzar un estado patológico. Naturalmente, existen factores con capacidad para perturbar el sueño y descanso, como son el estrés y la angustia vividos por cada sujeto. Hoy por hoy, al estrés cotidiano, su le suman las preocupaciones derivadas de la pandemia por coronavirus que abruma al mundo entero.

¿Por qué es importante?

Para hacer frente a virus, infecciones, enfermedades y afecciones de la salud física en general, nuestros cuerpos se valen de sistemas inmunológicos que trabajan en perfecta coordinación con las demás funciones vitales. Su correcto funcionamiento se halla estrechamente relacionado a un factor fundamental para los humanos: el sueño. El descanso que apareja el sueño contribuye significativamente a la capacidad de recuperación física (incluyendo la función inmune) y al bienestar psicológico (impacta, por ejemplo, en el estado de ánimo y la resistencia al estrés).

Investigadores han encontrado que, dentro de los grupos más afectados por problemas del sueño en virtud de la pandemia (ya sea sueño deficiente, de escasa calidad o insomnio), se hallan las personas que trabajan desde sus casas, y los profesionales sanitarios. Su suman a estos datos los resultados de un nuevo estudio según el cual las mujeres se han visto afectadas de forma más negativa que los hombres en cuanto al sueño en el contexto de la crisis por coronavirus (Barrett, 2020).

La profesora Deirdre Barrett, autora del estudio, ha dedicado parte de su carrera a estudiar el sueño en periodos de crísis, como fue el caso de los estadounidenses después del 11 de septiembre, los kuwaitíes después de la ocupación iraquí, e incluso estudió el sueño de personas en un campo de prisioneros de guerra nazi.

Metodología

Para su estudio, fue realizada una encuesta online entre el 23 de marzo y el 15 de julio. Se pidió a los 2.888 participantes que contaran sus sueños sobre la pandemia. La investigadora usó un programa de análisis de texto llamado “Investigación lingüística y conteo de palabras” para cuantificar seis temas de sueños: emociones positivas, emociones negativas, ansiedad, ira, tristeza, procesos biológicos, cuerpo, salud y muerte; y luego comparó los resultados con una base de datos de sueños de antes de la pandemia.

Hallazgos

Señala Barrett que la mayor diferencia entre los sueños pandémicos y prepandémicos fueron los temas relacionados con la muerte, que fueron tres veces más altos en los sueños pandémicos.

En cuanto a las diferencias por género, la autora encontró que:

  • En general, las mujeres mostraron tasas significativamente más bajas de emociones positivas y niveles más altos de ansiedad, tristeza, ira y referencias a procesos biológicos, salud y muerte en sus sueños pandémicos en comparación con los sueños prepandémicos.
  • Los sueños pandémicos de los hombres, por otro lado, mostraron niveles ligeramente más altos de emociones negativas, ansiedad y muerte que en los sueños prepandémicos, pero los efectos fueron menos pronunciados que para las mujeres.

Los sueños tanto de hombres como de mujeres reflejan mucho miedo y más referencias a la enfermedad y la muerte que en tiempos normales, explica la investigadora. Sin embargo, estos efectos son aún más pronunciados para las mujeres, que también tienen más tristeza, enojo y otros temas corporales desagradables que no son significativos para los hombres.

Señala también que el aumento de la ansiedad y las referencias a la muerte son similares a otras crisis que estudió con anterioridad, pero la enfermedad hace referencia más específica a la pandemia.

Limitaciones

Esta investigación contó con un análisis de datos internacionales, ni por períodos de tiempo dentro del lapso de la pandemia. Su encuesta continúa con el plan de ser utilizada para comparar emociones y temas desde el inicio, la mitad y el final de la pandemia.

Finalmente, la autora señala que ha podido observar que en los últimos tres meses los sueños han progresado desde representaciones aterradoras de la misteriosa nueva amenaza a la impaciencia con las restricciones a más miedo nuevamente a medida que el mundo comienza a reabrirse. A su vez, los sueños han comenzado a considerar cómo puede cambiar la sociedad.

Referencia bibliográfica: Barrett, D. (2020). Dreams about COVID-19 versus normative dreams: Trends by gender. En Dreaming (Vol. 30, Número 3, pp. 216-221). https://doi.org/10.1037/drm0000149

Fuente: Psypost

  • Ciencia

Efecto analgésico: el apoyo social ayudaría a realizar más actividad física al funcionar como atenuante del dolor

  • 16/10/2020
  • Maria Fernanda Alonso

Sabemos que la actividad física nos hace bien, sin necesidad de contar con una pila de estudios que respalden tal hecho (si bien existe gran cantidad de evidencia al respecto), sin embargo, somos capaces de justificar la carencia de movimiento corporal por no tener tiempo, estar cansados o sentir vergüenza. Y, en estos momentos, las medidas de restricción ambulatoria con motivo de la pandemia por COVID-19 pueden sumarse a los modos de justificar la disminución de la actividad física.

Contar con el apoyo o acompañamiento de otras personas puede funcionar como impulso para iniciarse uno en la actividad física e incluso tal apoyo social tiene la capacidad de promover la actividad física al atenuar el dolor, según los hallazgos de un estudio reciente (Stevens et al., 2020).

¿Por qué es importante?

El sedentarismo y la inactividad física han sido asociados a múltiples comorbilidades físicas no hereditarias, como el síndrome metabólico, la diabetes de tipo 2, hipertensión, entre otras. También se halló relación entre la carencia de actividad física y ciertas condiciones de salud mental, al punto que se ha propuesto la actividad física como tratamiento coadyuvante para la depresión, el deterioro cognitivo, la ansiedad, el déficit de atención e hiperactividad, la disminución de emociones negativas, alteraciones del sueño, por nombrar unos pocos.

Por su parte, el apoyo social también ha sido vinculado a varios resultados de salud, incluida la participación en la actividad física. Hay evidencia de su efecto atenuador sobre el dolor, y esto podría explicar su vínculo con la mayor realización de actividad física.

Metodología

Los investigadores analizaron las respuestas 12.517 personas, en la encuesta de ingresos del hogar y dinámica laboral en Australia (HILDA), una encuesta representativa a nivel nacional de residentes australianos. El estudio también incluyó una submuestra de 927 participantes que informaron sufrir dolor crónico.

La encuesta HILDA se realiza anualmente en oleadas, y los investigadores actuales estaban interesados ​​en las evaluaciones del apoyo social tomadas en el ola 15, las evaluaciones del dolor en la ola 16 y los niveles de actividad física en la ola 17. Con estas medidas, el equipo pudo analizar el efecto indirecto del apoyo social de los participantes (medido en la ola 15), en sus niveles de actividad física (ola 17), a través de sus niveles de dolor (ola 16).

Hallazgos

En primer lugar, tanto para la muestra completa como para la submuestra de participantes con dolor recurrente, se encontró que el apoyo social predice una disminución del dolor en el futuro y que el dolor predice menor actividad física. Es importante destacar que el análisis de mediación encontró un efecto del apoyo social en el ejercicio físico a través de la disminución del dolor.

Además, se probó un modelo longitudinal que incluía el dolor informado por los sujetos y los niveles de actividad física al inicio del estudio (ola 15). Nuevamente, en ambas muestras, los participantes con mayor apoyo social experimentaron menos dolor subsiguiente y el dolor predijo una disminución del ejercicio físico.

Con base en estos resultados, los autores señalan que las intervenciones diseñadas para mejorar los sistemas de apoyo social de las personas pueden ser beneficiosas para aumentar su actividad física. Los beneficios serían particularmente más significativos para las personas que informan escasa actividad física debido a una condición que les causa dolor.

Limitaciones

El presente estudio no incluyó evaluaciones de diferentes tipos de apoyo social, o diversos tipos de actividad física. Los autores señalan que es necesario incluir estos aspectos en investigaciones futuras para aclarar los hallazgos actuales.

Concluye el equipo de investigación que estos hallazgos no solo se suman al cuerpo de evidencia según el cual incorporar y sostener hábitos de conductas saludables es beneficioso para la salud, sino que también revelan que el apoyo social puede beneficiar indirectamente a la consecución de tal fin. En tiempos de distanciamiento social, videollamadas, mensajes de texto y audio, podrían ser herramientas idóneas para contar con los beneficios del apoyo social.

Referencia bibliográfica: Stevens, M., Cruwys, T., & Murray, K. (2020). Social support facilitates physical activity by reducing pain. British Journal of Health Psychology, 25(3), 576-595. https://doi.org/10.1111/bjhp.12424

Fuente: Psypost

  • Ciencia

Apego a la naturaleza se relacionaría con la satisfacción de las necesidades psicológicas

  • 15/10/2020
  • Maria Fernanda Alonso

El ambiente en el que nos desenvolvemos puede, por sus características, tener un impacto en el funcionamiento psicológico individual. Recientemente, investigadores demostraron que los contextos silvestres apoyan el funcionamiento psicológico óptimo y que el apoyo contextual produce resultados afectivos en forma de apego al lugar (Landon et al., 2020).

Inspirándose en la teoría de la autodeterminación de Ryan y Deci, los autores consideraron las tres necesidades psicológicas que se cree subyacen a la motivación humana. Estas necesidades son: autonomía (la necesidad de independencia, competencia), la necesidad de desarrollar dominio superando los desafíos y la relación (la necesidad de conectarse con los demás).

Metodología

795 personas fueron encuestadas. Los participantes habían visitado recientemente un área natural dentro de la región de los Apalaches del Sur. A los encuestados se les dijo que pensaran en un área silvestre que sea especial para ellos y se les hicieron preguntas diseñadas para evaluar su apego al lugar en esa área. Las evaluaciones incluyeron identidad de lugar (por ejemplo, «me identifico con mi área silvestre especial»), vínculo emocional (por ejemplo, «siento un fuerte sentido de pertenencia a mi área silvestre especial») y dependencia del lugar (por ejemplo, «no imagino un lugar mejor para las cosas que me gusta hacer que mi área silvestre especial”).

También se les preguntó sobre cómo el área silvestre elegida satisfacía sus necesidades de autonomía (por ejemplo, «me siento libre de visitar mi área silvestre especial a mi manera»), competencia (por ejemplo, «siento que puedo completar actividades que me desafían cuando visito mi área silvestre especial”) y relación (por ejemplo,“me siento conectado con las personas con las que interactúo mientras visito mi área silvestre especial”).

Hallazgos

El equipo de investigación encontró que la capacidad de un paisaje para satisfacer las necesidades psicológicas predijo el apego al lugar de los encuestados con el área natural en cuestión. Cuando se toman en conjunto, las tres necesidades explican aproximadamente la mitad de la variación en cada dimensión del vínculo con el lugar, explicaron.

Señalaron que las personas atribuyen más importancia a un espacio físico como resultado del apoyo que tal espacio le da a sus necesidades psicológicas de sentirse conectados con otras personas, así como experimentar sentimientos de competencia y de autonomía en sus elecciones de comportamiento.

Si bien hubo asociaciones significativas entre cada una de las necesidades psicológicas y cada una de las dimensiones de apego al lugar, hubo algunas asociaciones que fueron más pronunciadas. Por ejemplo, se descubrió que la identidad de lugar es la que está más fuertemente ligada a la relación. Si bien las personas pueden buscar soledad en el desierto, los autores destacan que las personas a menudo participan en actividades en la naturaleza junto a otras personas que son importantes para ellas. Además, es probable que las actividades como la recreación en lugares naturales traiga consigo una comunidad de entusiastas de ideas afines.

Por otra parte, el apego emocional a la naturaleza mostró la mayor correlación con la creencia de los encuestados de que el paisaje les proporcionaba autonomía, lo cual no sorprende si se piensa que las experiencias en la naturaleza tienden a ser calificadas como actividades de ocio, que intrínsecamente implican libertad y motivación.

Limitaciones

El equipo señala que este es un estudio transversal, no un experimento, por lo que sostienen que deben realizarse pruebas sistemáticas del vínculo causal en como parte de estudios de laboratorio. A pesar de ésta limitación, el estudio ofrece evidencia de que la conexión humana con la naturaleza está vinculada a la satisfacción de las necesidades psicológicas básicas.

La implicancia práctica de estos hallazgos va más allá de la esfera individual de una persona, e incluye ámbitos como la gestión de áreas naturales, y valores importantes para los interesados en los recursos naturales. 

Referencia bibliográfica: Landon, A. C., Woosnam, K. M., Kyle, G. T., & Keith, S. J. (2020). Psychological Needs Satisfaction and Attachment to Natural Landscapes. En Environment and Behavior (p. 001391652091625). https://doi.org/10.1177/0013916520916255

Fuente: Psypost

 

  • Recomendados

El experimento de Skinner que explica las conductas supersticiosas

  • 15/10/2020
  • David Aparicio

Sergio Parra para XakataCiencia:

La superstición de la paloma es un experimento ya clásico de Skinner que fue llevado a cabo en 1948. En este experimento participaron ocho palomas hambrientas, las cuales fueron introducidas en la llamada caja de Skinner o cámara de condicionamiento operante, un instrumento de laboratorio utilizado en análisis experimental del comportamiento para estudiar el comportamiento de los animales.

En ésta, las palomas disponían de comida a intervalos regulares con independencia de la respuesta que emitieran. Es decir, que eran capaces de establecer correlaciones (pasa esto después de que haya hecho aquello) pero no causalidades (pasa esto porque he hecho aquello). Sin embargo, vía superstición, la correlación era confundida por la causalidad.

El artículo un magnifico recurso para explicar qué es una conducta supersticiosa y por qué las personas confunden la correlación con la causalidad. Lee el artículo completo en XakataCiencia.

Me ha gustó tanto el ejemplo, que busqué el artículo original de Skinner. El artículo se llama ‘Superstición’ en las palomas, tiene solo 5 páginas e incluye un gráfico hecho a mano por el mismo Skinner. ¡Qué tiempos aquellos! Puedes descargarlo desde aquí.

  • Ciencia

vLUME, un programa de realidad virtual para viajar en el interior de una célula

  • 14/10/2020
  • David Aparicio

vLUME es un programa de realidad virtual que abre una nueva frontera para los investigadores y gracias a su tecnología ahora los científicos no solo pueden observar los componentes de las células, sino que también pueden recorrer su interior.

Este programa fue diseñado para utilizar la tecnología de microscopia de superrresolución que permite estudiar desde proteínas hasta células enteras, permitiendo a los científicos estudiar neuronas, células cancerosas y cualquier tipo de anomalía celular.

Te invito a ver el video completo, es alucinante ver cómo recorren y estudian la célula con esta tecnología.

Fuente:Xatakaciencia

  • Clínica

(Video) Regulación emocional y conductismo: una perspectiva contextualmente y funcional

  • 14/10/2020
  • David Aparicio

El pasado 14 de agosto DBT Latinoamérica realizó una clase online especial sobre regulación emocional. La clase fue dictada por Michel Reyes, especialista en DBT y entrenador de la misma institución.

Una clase muy completa que aborda: una explicación actualizada sobre la emoción; los circuitos neurológicos de la emoción, características de la regulación emocional y el abordaje de DBT.

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Infobae usa un título tendencioso para referirse a las recomendaciones de la OMS sobre la cuarentena

  • 14/10/2020
  • David Aparicio

Hace dos días el popular medio digital Infobae publicó una nota titulada: La OMS pidió ahora evitar las cuarentenas como método principal para controlar el avance del coronavirus. El titulo del artículo da a entender que la OMS presentó un informe que se opone a las cuarentenas, cuando en realidad (1) es una declaración de David Nabarro, asesor de la OMS, no una declaración de la institución como tal; y (2) básicamente es lo mismo que ha dicho la OMS desde inicios de la pandemia. Para muestra solo hay que leer la declaración del 25 de marzo del director general de la OMS, de Tedros Adhanom Ghebreyesus, para entender que las cuarentenas no son soluciones sostenibles para acabar con la pandemia:

Pedir a la población que se quede en casa y suspender su circulación permite ganar tiempo y rebajar la presión sobre los sistemas de salud.

Pero estas medidas no acabarán, por sí solas, con la epidemia.

El objetivo de estas acciones es que se adopten medidas más precisas y específicas para detener la transmisión y salvar vidas.

Pedimos a todos los países que están aplicando las medidas llamadas de «confinamiento» que aprovechen este tiempo para atacar al virus.

Nótese que dijo que la cuarentena no acabará por sí sola la epidemia (en ese momento se hablaba de epidemia) y que el objetivo es preparar acciones más eficaces para salvar vidas.

Infobae no es el único medio que publicó la nota de esa manera y en Estados Unidos, el presidente Donald Trump, aprovechó el 12 de octubre para escribir en su cuenta de Twitter que “la OMS le dio la razón”.

Para aclarar la situación la OMS publicó un hilo en Twitter donde resalta que las cuarentenas no son soluciones sostenibles debido al impacto social, económico y de salud general que pueda acarrear. Pero en momentos muy difíciles pueden ser estrategias necesarias.

Así también el director general de la OMS refutó las ideas que hay que darle rienda suelta al coronavirus para generar la inmunidad de rebaño, y que se deben combinar diferentes estrategias de prevención y tratamiento:

Permitir que un virus peligroso cuyos mecanismos no conocemos cabalmente circule sin control es algo contrario a la ética. Esa no es una opción.

Sin embargo, tenemos muchas opciones. Hay muchas cosas que los países pueden hacer y están haciendo para controlar la transmisión y salvar vidas.

No es una elección entre dejar que el virus circule libremente o paralizar nuestras sociedades.

Este virus se transmite principalmente entre personas que tienen contacto cercano, y ocasiona brotes controlables mediante la aplicación de medidas específicas.


Creo que David Nabarro tiene razón al argumentar que las cuarentenas muy prologadas han sido devastadoras para los países más pobres. También estoy de acuerdo con que no puede haber salud sin economía. No podemos elegir una o la otra, como algunos argumentan.

El problema no está en sus argumentos. El problema está en el titulo que eligió Infobae para presentar la noticia. Cualquier editor, por muy malo que fuese, se habría dado cuenta de la imprecisión del titulo. Así que realmente me cuesta pensar que fue un desliz de edición. En estos momentos es muy importante que los medios, especialmente los de gran alcance, sean muy cuidadosos en la manera en que presentan las noticias y que recuerden que este tipo titulares solo generan más daño.

  • Clínica

Trastornos afectivos, trastorno límite de la personalidad y desempeño laboral

  • 13/10/2020
  • Alejandra Alonso

Tanto los trastornos afectivos como el trastorno límite de la personalidad (TLP) estarían asociados a disfunción ocupacional, aunque el efecto de los síntomas del TLP parece estar mediado por síntomas depresivos, sugiere un estudio reciente. Además agrega que enfocarse en los síntomas afectivos en salud ocupaciones podría mejorar de forma efectiva el funcionamiento laboral en personas con TLP.

¿Por qué es importante?

Los autores explican que, aunque los síntomas de TLP responden al tratamiento y disminuyen con el tiempo, el funcionamiento ocupacional suele permanecer severamente afectado en estos pacientes. Investigaciones han observado que en pacientes con TLP los síntomas en el trabajo se relacionan con conflictos con supervisores y compañeros, alta sensibilidad a las críticas, estrategias de tarea inefectivas y evitación de ciertas tareas y postergación. Adicionalmente, los estudios indican que los síntomas relacionados a impulsividad e inestabilidad afectiva se asocian a una disminución en el rendimiento académico. A su vez, el desempleo que resulta de todo esto tiene un alto costo para la sociedad.

Metodología

Se utilizaron datos del Estudio Holandés de Depresión y Ansiedad (NESDA), que lleva 6 años dando seguimiento a los participantes. En el mismo se cuenta con información de 2981 personas de entre 18 y 65 años con trastornos actuales o pasados de ansiedad y/o depresión y un grupo control sin estos diagnósticos. Luego de aplicar criterios de inclusión, la muestra final se compuso de datos de 637 participantes.

Resultados

Se confirmó lo encontrado por estudios previos con respecto a las dificultades en el desempeño laboral de trabajadores con psicopatología, sin embargo los autores resaltan que esto puede explicarse por el hecho de que gran parte de los individuos de la muestra habían sido diagnosticados con trastornos afectivos.

La comorbilidad entre síntomas de TLP y síntomas afectivos, incrementaba dichas dificultades, resultado que también fue consistente con estudios previos. Sin embargo, contrario a hallazgos de otras investigaciones, al ajustar por síntomas depresivos, la asociación entre disfunción laboral y síntomas de TLP desaparecía, excepto por inestabilidad afectiva y reducido desempeño laboral.

Limitaciones

  1. Los hallazgos se realizan basándose en análisis transversales, lo cual impide sacar conclusiones de causalidad. Se necesita realizar estudios longitudinales para evaluar consecuencias del diagnóstico en el funcionamiento ocupacional a largo plazo.
  2. Los síntomas de TLP en esta muestra no fueron examinados mediante entrevista clínica, sino por cuestionario de autoreporte.
  3. El absentismo y desempeño personal se basaron en autorreportes. Tampoco se evaluaron las razones del absentismo.
  4. No se evaluaron condiciones de trabajo adversas, que también influyen en el funcionamiento laboral de las personas.
  5. Dado el objetivo de estudio del NESDA, la muestra no es representativa de los trabajadores en general ni de trabajadores con TLP.

Referencia del estudio: Juurlink, T.T., Lamers, F., van Marle, H.J.F. et al. The role of borderline personality disorder symptoms on absenteeism & work performance in the Netherlands Study of Depression and Anxiety (NESDA). BMC Psychiatry 20, 414 (2020). https://doi.org/10.1186/s12888-020-02815-6

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Cómo abordar los sueños y pesadillas en el proceso terapéutico desde el modelo conductual

  • 13/10/2020
  • David Aparicio

Las pesadillas se presentan en una proporción considerable de personas expuestas a experiencias traumáticas o de pérdida, y en 5% a 8% de la población general (Krakow & Zadra, 2006). Las pesadillas crónicas o recurrentes pueden representar un trastorno primario o ser un síntoma dentro de un trastorno, como el estrés postraumático. Esta experiencia, que se vivencia con la aparición de imágenes perturbadoras durante el sueño, se entiende como una forma más de comportamiento, y por ende factible de intervención terapéutica.

El abordaje, con un fuerte apoyo empírico, nos permite a los terapeutas trabajar directamente sobre los sueños recurrentes en psicoterapia y las pesadillas que intervienen en la calidad del sueño, además de optimizar las estrategias de exposición en los cuadros que son favorecidos con esta estrategia.

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  • Clínica

Adoptar una «mentalidad de crecimiento» se vincularía con la reducción de los síntomas de ansiedad después de la psicoterapia

  • 12/10/2020
  • Maria Fernanda Alonso
La mentalidad con que encaramos los asuntos de salud mental y sus respectivos tratamientos psicoterapéuticos tiene implicancias respecto a cómo respondemos a tales tratamientos, según ha documentado la evidencia. Esta influencia puede ser significativa, y por ese motivo, investigadores estudiaron el impacto de las creencias con relación a la maleabilidad de la ansiedad (la mentalidad de una persona respecto de la ansiedad) después de la psicoterapia. Ellos descubrieron que, así como la mentalidad puede afectar al tratamiento, también el tratamiento puede afectar a la mentalidad, influyendo en el comportamiento que podría interferir con el proceso psicoterapéutico.

Metodología

104 personas con una edad promedio de 25 años, que buscaron tratamiento de psicoterapia en un Centro de Servicios de Psicología, conformaron la muestra de un estudio que tuvo por objeto examinar la mentalidad de emoción y la mentalidad de ansiedad. También se analizó en esta investigación la interacción entre la mentalidad y la sintomatología. Los participantes fueron evaluados en el momento de su primera cita y nuevamente en su última sesión. Los planes de tratamiento variaron, pero duraron un promedio de 135 días y se basaron en técnicas de terapia cognitivo conductual. La mentalidad de ansiedad se midió mediante preguntas que evaluaban una mentalidad de crecimiento respecto de la ansiedad (por ejemplo, «todos pueden aprender a controlar su ansiedad»); del mismo modo se evaluó la mentalidad de ansiedad fija (por ejemplo, «no importa cuánto lo intenten, las personas realmente no pueden cambiar la ansiedad que tienen”). Las mentalidades fija y de crecimiento respecto de la emoción también fueron evaluadas así como los resultados psicológicos de los síntomas de angustia (ansiedad y depresión), las relaciones interpersonales y el funcionamiento dentro de los roles sociales.

Hallazgos

Los participantes mostraron una mentalidad de crecimiento más fuerte respecto de la ansiedad en sus sesiones finales de psicoterapia, en comparación con sus citas de admisión. Esto, dicen los investigadores, ofrece evidencia de que la mentalidad se puede cambiar y que la psicoterapia puede ser un enfoque para alterar la mentalidad de una persona (Reffi et al., 2020). La mentalidad emocional, sin embargo, no mostró cambios significativos después de la terapia. Sugieren estos hallazgos que la terapia puede ayudar a las personas a aprender que tienen el poder de cambiar y controlar su ansiedad. Este cambio de pensamiento puede ser otro resultado positivo de la psicoterapia que está relacionado con la mejora de la salud mental y el funcionamiento diario, según los autores. Y advierten que si bien esto es una buena noticia para quienes creen que no pueden hacer nada por cambiar su ansiedad, este cambio no sería una forma en que la terapia funcione como mecanismo para mejorar otros síntomas. Sorprendentemente, después de controlar los posibles factores de confusión, no se encontró que la mentalidad de crecimiento respecto de la ansiedad afectara indirectamente la relación entre los síntomas al inicio del tratamiento y los síntomas después del tratamiento. Sin embargo, la mentalidad de ansiedad de los participantes en su sesión final se relacionó con sus síntomas de angustia y puntuaciones de roles sociales. Es decir que aquellas personas que experimentan un crecimiento en la mentalidad de ansiedad desde el inicio del tratamiento hasta el final, muestran menos síntomas de ansiedad y depresión (es decir, angustia por síntomas T2) y menos problemas en el trabajo, la escuela, etc. (es decir, papel social T2) después del tratamiento, señalan los investigadores. Y destacan que el aumento de la autoeficacia puede facilitar un mayor compromiso tanto dentro del tratamiento (lo que resulta en una mejora en la angustia por los síntomas) como dentro de los roles sociales (lo que resulta en un mejor funcionamiento dentro de estos roles). Por supuesto que también puede darse la situación de que los pacientes que se sienten mejor después del tratamiento pueden estar motivados para cambiar sus creencias sobre la posibilidad de mejorar su ansiedad.

Limitaciones

  • El estudio no siguió un diseño experimental y no incluyó información sobre los diagnósticos individuales de los pacientes. Por este motivo no pueden establecerse relaciones causales con seguridad, como si los cambios en la mentalidad mejoran la salud mental, o viceversa.
  • Además, los participantes fueron evaluados al iniciar y al terminar su tratamiento únicamente, por lo tanto no fue posible examinar cómo cambian la mentalidad y los resultados durante el curso del tratamiento.
  • Por otro lado, los investigadores no contaron con datos para analizar las diferencias entre los diagnósticos, por lo que no fue posible determinar si el cambio en la mentalidad de la ansiedad juega un papel más mecánico en el tratamiento que es específico de la ansiedad.
  • Como última limitación señalan el tamaño pequeño de la muestra. Advierten por ellos que sus hallazgos no se aplican necesariamente a un grupo más amplio de personas.
Referencia bibliográfica: Reffi, A. N., Darnell, B. C., Himmerich, S. J., & White, K. J. (2020). Implicit beliefs of emotion and anxiety in psychotherapy. En Motivation and Emotion (Vol. 44, Número 3, pp. 453-463). https://doi.org/10.1007/s11031-019-09794-6 Fuente: Psypost
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Los suicidios de algunas celebridades en Japón revelan una tendencia nacional

  • 12/10/2020
  • David Aparicio

Los datos preliminares presentados en junio reportaban una reducción en la tasa de suicidios en Japón, pero ahora parece que la problemática ha vuelto a resurgir y con mucha fuerza, en especial entre las celebridades. El New York Times en español presenta la noticia:

Incluso lejos de las redes sociales, los japoneses tienden a proyectar una imagen pública positiva. Existe una estricta división entre “uchi” (el hogar o adentro) y “soto” (afuera), con emociones —particularmente las más complicadas— restringidas a la esfera privada.’

Las personas también sienten que deben ajustarse a las reglas y no sobresalir de formas que puedan percibirse como una carga para los demás.

Durante la pandemia, esta tendencia social ha ayudado al país a evitar un aumento en los casos y muertes, porque el público siguió las sugerencias sobre el uso de cubrebocas, evitar lugares cerrados y abarrotados, y practicar una buena higiene y el distanciamiento social sin la imposición de un estricto confinamiento.

“Entonces, en ese sentido, una cualidad no tan grande fue una ventaja”, dijo Toshihiko Matsumoto, director del centro de adicción a las drogas del Centro Nacional de Neurología y Psiquiatría del Instituto de Salud Mental. “Sin embargo, esto también significa que, en términos de salud mental, la gente no quiere buscar ayuda y destacarse entre la multitud”.

Sin embargo, ayuda es exactamente lo que mucha gente ha necesitado durante la pandemia: algunos han perdido el empleo o han experimentado cambios drásticos en sus trabajos, mientras que muchos otros no han podido pasar tiempo con sus amigos o se les ha impedido visitar a sus familiares.

Lee el artículo completo en The New York Times.

  • Ciencia

Optogenética: los avances de una técnica revolucionaria

  • 09/10/2020
  • Miguel Omar Herrero

Se concede a Luigi Galvani, científico y médico italiano, el mérito de descubrir la naturaleza eléctrica del impulso nervioso. De forma accidental e imprevista, con el bisturí que utilizaba para la disección de ranas en su laboratorio, una descarga eléctrica provocó la contracción espontánea en una de las patas del animal con el que experimentaba. Debido a este hallazgo, su curiosidad sobre lo acontecido le llevó a la fabricación de herramientas enfocadas a estimular de forma artificial y mediante electrodos las extremidades de estos animales, confirmando lo que él acabaría denominando “electricidad animal.” Estos experimentos constituyen en la neurociencia los primeros estudios basados en la estimulación eléctrica. 

Los descubrimientos de Galvani supusieron un avance muy importante para la posterior investigación. Descifrando uno de los mecanismos de comunicación de las células nerviosas los próximos investigadores podrían comenzar a aplicarlos para aportar nuevo conocimiento. Y así fue. Entre otras cosas, el uso de corrientes eléctricas sobre nuestro encéfalo y su estimulación mediante electrodos facilitó la tarea de lo que hoy conocemos como mapeado del cerebro (véase los experimentos de Penfield). Además, la estimulación eléctrica es una técnica que continúa aplicándose en el tratamiento de diferentes patologías. Sin embargo, los avances en este campo han llevado al descubrimiento de procedimientos que ni siquiera requieren de una estimulación directa, y es aquí donde entra en juego la optogenética: una técnica revolucionaria y con grandes perspectivas de futuro. 

Optogenética, un paso más en el camino 

Pese a que podemos reducir el tamaño de los electrodos e incluso aplicarlos en zonas específicas de nuestro cerebro, debemos tener en cuenta que la estimulación eléctrica presenta algunas limitaciones. Al aplicar descargas eléctricas lo que se produce es la estimulación de grandes grupos de neuronas al mismo tiempo. Es decir, aunque a nivel macroscópico pueda aportar cierta sensación de control, la realidad es que a nivel microscópico no constituye una técnica tan selectiva. La optogenética trata de dar solución a este problema mediante el uso de la estimulación óptica con el fin de aumentar aún más nuestra precisión facilitando el descubrimiento de nuevos conocimientos y aplicaciones prácticas. 

¿Qué es la optogenética? 

La optogenética es una técnica relativamente joven (Lima y Miesenböck, 2005; Deisseroth et al, 2005) que integra conocimientos desde las ramas de la óptica, la ingeniería genética y, en nuestro caso, de las neurociencias con el objetivo de estimular células específicas de nuestro sistema nervioso mediante el uso de la luz. Esto es posible gracias al empleo de opsinas, un grupo de proteínas capaces de responder ante la estimulación lumínica. Una de las más empleadas es la canalrodopsina-2 (ChR2), capaz de responder ante la luz de color azul. El mecanismo de acción de este tipo de proteínas es el siguiente: ante la estimulación a una determinada longitud de onda, la opsina que utilicemos actuará como un canal iónico. Es decir, permitirá el flujo de iones positivos o negativos provocando la excitación (despolarización) o la inhibición de la neurona. Como las células nerviosas no poseen opsinas de forma natural, seremos capaces de controlar únicamente aquellas que nosotros seleccionemos. 

Figura 1
Ilustración sobre la estimulación eléctrica tradicional y la optogenética

Nota. En la imagen A vemos como los métodos tradicionales activan neuronas de forma inespecífica y no selectiva. Gracias a la optogenética, podemos aumentar nuestra precisión (C). Imagen de Frontiers for Young Minds.

¿Y cómo conseguir que una neurona posea opsinas? 

La manera en la que podemos conseguir que una célula sea capaz de expresar este tipo de proteínas es mediante la transferencia genética. Este proceso suele realizarse utilizando un virus como vector (por ejemplo el virus del herpes) junto al ADN codificante de la opsina. Además, es necesario realizar un implante de fibra óptica con un led para poder realizar la estimulación óptica (Zhang et al, 2010). Pese a lo aparatoso que pueda parecer el procedimiento, es necesario mencionar que se trata de una técnica mínimamente invasiva. Además, actualmente se está tratando de mejorar la técnica para poder realizar la estimulación de manera remota empleando dispositivos a distancia. 

Aportaciones de la optogenética 

Poder activar o inhibir neuronas concretas en nuestro sistema nervioso nos permite conocer con mayor detalle cómo se comunican (Adamantidis et al, 2007). En este sentido, la optogenética supone una herramienta de gran utilidad para aumentar nuestro grado de conocimiento en el ámbito de las neurociencias. Además, diferentes investigaciones a lo largo de los últimos años han aportado evidencias de que también resulta útil en el tratamiento, de momento en modelos animales, de diferentes patologías. 

Uno de los campos en los que más se ha estudiado la optogenética es en el tratamiento de la epilepsia. Mediante la inhibición de neuronas se ha conseguido no solo prevenir ataques epilépticos, sino también frenarlos una vez estos ya se han producido (Tonnesen et al, 2009; Krook-Magnusson et al, 2013). También se ha conseguido mejorar la sintomatología de la enfermedad de Parkinson (Chen, Xiong y Zhang, 2015) y recuperar conductas de exploración y contacto social en ratones inducidos a derrota social condicionada (Covington et al, 2010), considerada por muchos como el modelo animal de la depresión. En otros ámbitos de la salud, como la oftalmología o la cardiología, también se han obtenido resultados satisfactorios mediante el empleo de esta técnica (Joshi, Rubart y Zhu, 2020). 

En definitiva, la optogenética ha mostrado en los últimos años su utilidad y relevancia, resultando ser una técnica eficaz para el tratamiento de numerosas patologías y postulándose como una alternativa de futuro para comenzar a estudiarse en pacientes humanos. Además, la selectividad que nos ofrece ayuda a reducir los efectos secundarios que podemos encontrar en muchos de los tratamientos convencionales que tenemos en la actualidad (ISRS, antiepilépticos, etc.), ya que solo actuamos sobre aquellos tejidos que nos interesan. 

Otro aspecto muy importante es la resistencia al tratamiento de muchos de los pacientes. Hay que recordar que, en la depresión, hasta un 20% de los afectados puede no responder al tratamiento. En el caso de la epilepsia las cifras son similares, y en el Parkinson el tratamiento farmacológico a largo plazo puede provocar la aparición de disquinesias de carácter disfuncional casi en igual medida que los síntomas de la propia enfermedad. Es por ello por lo que resulta necesario poseer un amplio abanico de tratamientos y opciones terapéuticas que puedan ajustarse a las necesidades o a la situación de cada paciente y mejorar, en la medida de los posible, la calidad de vida de aquellas personas que con las intervenciones actuales no son capaces de obtener una mejoría. 

Referencias bibliográficas

  • Adamantidis, A. R., Zhang, F., Aravanis, A. M., Deisseroth, K. y de Lecea, L. (2007) Neural substrates of awakening probed with optogenetic control of hypocretin neurons. Nature, 450, 420-424.
  • Covington, H. E., Lobo, M. K., Maze, I., Vialou, V., Hyman, J. M., Zaman, S., … Nestler, E. J. (2010). Antidepressant effect of optogenetic stimulation of the medialprefrontal cortex. Journal of Neuroscience, 30(48), 16082-16090.
  • Chen, Y., Xiong, M., y Zhang, S. C. (2015). Illuminating Parkinson’s therapy with optogenetics. Nature Biotechnology, 33(2), 149-150.
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  • Joshi, J., Rubart, M. y Zhu, W. (2020). Optogenetics: background, methodological advances and potential applications for cardiovascular research and medicine. Frontiers in Bioengineering and Biotechnology, 7, 466.
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  • Lima, S. y Miesenböck, G. (2005). Remote control of behavior through genetically targeted photostimulation of neurons. Cell, 121(1), 141-152.
  • Tonnesen, J., Sorensen, A. T., Deisseroth, K., Lundberg, C. y Kokaia, M. (2009). Optogenetic control of epileptiform activity. Procedures of the National Academy of Science, 106(29), 12162-12167.Zhang, F., Gradinaru, V., Adamantidis, A. R., Durand, R., Airan, R. D., de Lecea, L. y Deisseroth, K. (2010). Optogenetic interrogation of neural circuits: technology for probing mammalian brain structures. Nature Protocols, 5(3), 439-456.
  • Ciencia

Los niños de barrios pobres muestran una activación anormal de los neurocircuitos motivacionales

  • 08/10/2020
  • Maria Fernanda Alonso

La desigualdad económica, la inseguridad laboral y la austeridad han sido asociadas constantemente por investigaciones con problemas de salud mental. Incluso se sostiene que la justicia social es más importante para la salud mental que la terapia y la medicación. Investigadores han resaltado que vivir en un ambiente coercitivo, violento y de desigualdad puede dejar marcas en la salud mental de los niños a largo plazo. De modo concordante, se encontró que independientemente de los factores genéticos, el entorno y el ambiente socioeconómico afectan la capacidad cognitiva y el desarrollo del cerebro durante la adolescencia.

Si bien este vínculo entre las desventajas socioeconómicas y la psicopatología ha sido estudiado y documentado ampliamente, ¿sabemos qué mecanismos del neurodesarrollo impulsan tal asociación?

Un equipo de investigadores planteó la siguiente hipótesis: los niños que crecen en áreas desfavorecidas tienen menos acceso a las recompensas y hay evidencia que sugiere que estos niños muestran anomalías en áreas del cerebro que se relacionan con la motivación de recompensa.  

¿Por qué es importante?

El comportamiento deteriorado motivado por la recompensa y los problemas de atención pueden tener consecuencias devastadoras a medida que los niños avanzan en la adolescencia y la edad adulta, tales como la criminalidad, o el abuso de sustancias, señalan los investigadores. Comprender los mecanismos que impulsan esta reacción es fundamental para el diseño y aplicación de tratamientos basados en la evidencia.

Metodología

Para explorar esta posibilidad, los investigadores analizaron datos de un estudio extenso sobre el desarrollo del cerebro, llamado “Desarrollo Cognitivo Cerebral Adolescente”, que incluyó una muestra representativa de niños estadounidenses.

Esta investigación cuenta con numerosas evaluaciones demográficas y clínicas, incluida la neuroimagen funcional. El estudio actual se centró en niños que habían completado una tarea de resonancia magnética funcional (IRMf) con retraso de incentivo monetario, una tarea que requiere reaccionar rápidamente a un estímulo para ganar o evitar perder una recompensa. Además, los investigadores analizaron los datos relacionados con la psicopatología (utilizando la lista de verificación de comportamiento infantil) y las privaciones del vecindario (utilizando datos del censo). La muestra final incluyó a 6.396 niños de entre 9 y 10 años.

Hallazgos

Los autores encontraron que las niñas y niños de barrios desfavorecidos tenían mayores problemas psicológicos internalizantes y externalizantes (Mullins et al., 2020).

Después de analizar la actividad de la resonancia magnética funcional durante la tarea con retraso del incentivo monetario, hallaron una asociación entre las privaciones del vecindario y la disminución de la activación en ciertas estructuras subcorticales del cerebro. Específicamente, los niños de áreas desfavorecidas mostraron una disminución de la activación del estriado ventral, la activación del estriado dorsal y la activación del pálido. Estas diferencias se observaron durante el segmento de anticipación de recompensas de la tarea.

Los autores interpretan que mayores privaciones en el vecindario predicen reacciones embotadas o de menor intensidad en los neurocircuitos emocionales (particularmente en el hemisferio derecho) durante la anticipación de la recompensa en comparación con las pruebas neutrales.

Siguiendo con el análisis, los investigadores señalan que sus resultados sugieren una asociación entre el reclutamiento del cuerpo estriado dorsal durante la anticipación de la recompensa y las puntuaciones de atención de los niños en la lista de verificación de comportamiento infantil. 

En muchas partes del mundo, atender las cuestiones de salud mental no es prioridad, a pesar de su alta prevalencia. Las niñas, niños y adolescentes suelen ser los más relegados, aún cuando se estima que 1 de cada 5 menores de 18 años padece un trastorno mental. Por lo tanto, es esencial detectar estas condiciones de manera oportuna y precisa, y garantizar el acceso a servicios de salud mental, a tratamientos basados en la evidencia, y a un seguimiento realizado por un profesional de la salud mental.

Referencia bibliográfica: Mullins, T. S., Campbell, E. M., & Hogeveen, J. (2020). Neighborhood Deprivation Shapes Motivational-Neurocircuit Recruitment in Children. Psychological Science, 31(7), 881-889. https://doi.org/10.1177/0956797620929299

Fuente: Psypost

  • Recursos

Instrumentos diagnósticos para niños y adolescentes: gratuitos y al alcance de todos

  • 07/10/2020
  • Martín Gomar

Artículo escrito por Facundo Torres y Martín Gomar.

Cuando hablamos del acceso a la salud mental, su cuidado y atención nos encontramos frente a todo un desafío en estos tiempos de pandemia y aislamiento. Por eso es necesario contar con la mayor cantidad de herramientas para facilitar el trabajo de evaluación sin perder la rigurosidad científica que se necesita para responder correctamente con las demandas de los pacientes. Ante esto se busca brindar un resumen del artículo de Becker-Haimes, Tabachnick, Last, Stewart, Hasan-Granier y Beidas(2020) en el cual se expresan las mejores escalas para el trabajo de evaluación en salud mental que no solamente tienen un excelente nivel aceptación y rigurosidad científica, sino que además son gratuitas y de accesibilidad universal.

Las evaluaciones basadas en la evidencia (EBE) constituyen una piedra angular de las prácticas de salud mental empíricamente validadas (Jensen-Doss, 2011; Youngstrom et al., 2017). Estas cumplen dos funciones claves en la clínica:

  1. Durante las primeras entrevistas, las EBE son esenciales para guiar la conceptualización del caso, identificar los objetivos del tratamiento y guiar a los clínicos en la selección de tratamientos y estrategias basadas en la evidencia (Youngstrom et al., 2015).
  2. Luego de la evaluación inicial, las EBE permiten monitorear los progresos del tratamiento e informar sobre las modificaciones que se requieren para personalizar y optimizar los resultados del tratamiento (Ng & Weisz, 2016).

La utilización de EBE tanto al inicio como en el curso del tratamiento se ha asociado con una mejoría tanto en la adherencia (Klein et al., 2010; Pogge et al., 2001) como en la respuesta al tratamiento por parte de los jóvenes (Bickman et al., 2011; Eisen et al., 2000; Jensen-Doss & Weisz, 2008).

A pesar de las potenciales que brindan las EBE en el tratamiento de jóvenes, su uso es bajo (Jensen-Doss et al., 2018; Jensen-Doss & Hawley, 2010; Lyon et al., 2015). Si bien existen múltiples barreras para el uso de las EBE (Boswell et al., 2015), estudios realizados con clínicos demuestran que el tiempo y el costo que implica acceder a ellas y utilizarlas son los aspectos más prohibitivos (Kotte et al., 2016; Whiteside et al., 2016).

Por ese motivo resulta extremadamente valiosa la revisión sistemática de EBE breves, gratuitas y accesibles para el uso en tratamientos de salud mental con jóvenes recientemente llevada a cabo por Becker-Haimes et al. (2020). Los autores establecieron cuatro criterios para que los instrumentos diagnósticos sean elegibles: (a) que sean breves (tener un máximo de 50 ítems), (b) que sean gratuitos, (c) que sean accesibles (que se puedan obtener en internet) y (d) que dispongan de información sobre sus propiedades psicométricas.

Propiedades psicométricas

Siguiendo las recomendaciones de De Los Reyes y Langer (2018) cada escala fue revisada y clasificada como excelente, buena o adecuada, de acuerdo a sus propiedades psicométricas.

Se detallan a continuación las escalas que contaron con propiedades psicométricas excelentes, junto con sus enlaces de descarga gratuita. Si bien todas fueron desarrolladas y validadas originalmente en inglés, en algunos casos es posible acceder a versiones en español.

Salud mental general

Se identificaron 90 escalas que cumplian con los criterios de inclusión, y solo cuatro cuyas propiedades psicométricas mostraron ser excelentes: Young Person´ s Clinical Outcomes in Routine Evaluation (Twigg et al., 2009), el Inventario de Síntomas Pediátricos (Jellinek et al., 1988), el Cuestionario de Fortalezas y Debilidades (Goodman & Goodman, 2009) y las Escalas Ohio (Ogles et al., 2001).

Escalas de salud mental general disponibles para descargar:

  • Young Parson`s Clinical Outcomes in Routine Evaluation (Twigg et al, 2009). Descargar.
  • Pediatric Symptom Checklist (Jellinek et al., 1988). Descargar
  • Strength and Difficulties Questionnaire (Goodman and Goodman 2009). Descargar
  • Ohio Youth Problems, Functioning and Satisfaction Scales (Ogles et al., 2001). Descarga versión para padres. Descargar versión para jóvenes

Ansiedad

Once escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en tres de ellas: la Escala de Ansiedad Infantil de Spence (Spence, 1998), el reporte para desórdenes relacionados con la ansiedad en la infancia (Birmaher et al., 1999) y la Escala Revisada de Ansiedad y Depresión Infantil (Chorpita et al., 2005).

Escalas de ansiedad disponibles para descargar:

  • Spence Children’s Anxiety Scale (Spence 1998). Descargar
  • Screen for Child Anxiety-Related Emotional Disorders (Birmaher et al., 1999). Descargar versión para padres. Descargar versión para niños
  • Revised Child Anxiety and Depression Scale (Chorpita et al., 2005). Descargar versión para padres; Descargar versión para niños

Depresión

Trece escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en cuatro de ellas: el Cuestionario de Humor y Sentimientos (Ancold & Stephen, 1995) el Cuestionario de Salud del Paciente-9 (Johnson et al., 2002), la Escala de Afectos Positivos y Negativos para Niños (Laurent et al., 1999) y el RCADS (Chorpita et al., 2005).

Escalas de depresión disponibles para descargar:

  • Mood and Feelings Questionnaire (Angold et al., 1995). Descargar versión para padres;Descarga versión para jóvenes
  • Patient Health Questionnaire-9 (PHQ-9; Johnson, Harris, Spitzer, & Williams, 2002). Descargar
  • Positive and Negative Affect Scale for Children (Laurent et al., 1999). Descargar
  • Revised Child Anxiety and Depression Scale ( Chorpita et al., 2005). Descarga versión para padres; Descarga versión para niños

Comportamiento disruptivo

Doce escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en cuatro de ellas: la Escala IOWA de Conners (LONEY & P, 1982) , la Escala de Fortalezas y Debilidades de los Síntomas de TDAH (J. M. Swanson et al., 2012), la Escala de Swanson, Nolan y Pelham (Grañana et al., 2011; J. Swanson et al., 2001) y la versión para Maestros de la Escala Diagnóstica de TDAH de Vandervilt (VADTRS; Wolraich et al. 2003).

Escalas de comportamiento disruptivo disponibles para descargar:

  • IOWA Conners (Loney & Milich, 1982). Descargar
  • Swanson, Nolan, and Pelham Rating Scale (Swanson et al., 2001) Descargar
  • Vanderbilt ADHD Diagnostic Teacher Rating Scale ( Wolraich et al., 2003). Descargar

Situaciones traumáticas

Siete escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en solo una: el Inventario de Cogniciones Postraumáticas del Niño (Meiser-Stedman et al., 2009).

Escalas de situaciones traumáticas disponibles para descargar:

  • Child Post-Traumatic Cognitions Inventory ( Meiser-Stedman et al., 2009). Descargar (Inglés).

Trastornos alimentarios

Doce escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en dos de ellas: la Escala Diagnóstica de Trastornos Alimentarios (Henderson & Freeman, 1987).

Riesgo suicida

Seis escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en solo una: la Escala de Impulsos de Auto Injuria de Alexian Brothers (Washburn et al., 2010).

Escala de riesgo suicida disponibles para descargar:

  • Alexian Brothers Urge to Self- Injure Scale (Washburn et al., 2010). Descargar

Bipolaridad/manía

Seis escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en una: la Escala de Manía Infantil -Versión para Padres (CMRS-P; Pavuluri et al. 2006).

Escala de bipolaridad/mania disponible para descargar

  • Child Mania Rating Scale-Parent Version (Pavuluri et al., 2006). Descargar

Psicosis

Tres escalas cumplieron con los criterios de inclusión. En ninguna de ellas se hallaron propiedades psicométricas “excelentes”. Solo una obtuvo propiedades psicométricas “Buenas”: el Cuestionario Breve de Síntomas Prodrómicos (Loewy et al. 2011).

Escala de psicosis disponible para descargar:

  • Prodromal Questionnaire Brief (Loewy et al.,, 2011). Descargar (inglés)

Abuso de sustancias

Trece escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en una sola: la Lista de Verificación de Enganche a la Nicotina – The Hooked on Nicotine Checklist– (HONC; DiFranza et al. 2002).

Escala de abuso de sustancias disponible para descargar:

  • The Hooked on Nicotine Checklist (HONC; DiFranza et al. 2002). Descargar

Conclusión

La variabilidad de cuadros alcanzados por estas escalas, su universalidad y gratuidad hacen que sean un excelente recurso para la clínica diaria de los profesionales, si bien en muchos casos faltan baremos o validaciones en español, su utilización de manera cualitativa puede contribuir al diagnóstico y conceptualización de los casos, sabiendo que se están aplicando escalas estudiadas y con excelente validez empírica.

Lista de referencias:

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