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Psicología humana en tiempos de máquinas 💞

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Sin categoría

La Inteligencia Artificial puede predecir el suicidio con mucha precisión

  • 16/06/2017
  • David Aparicio

“El verdadero suicida no avisa”. Este es uno de los mitos más peligrosos sobre el suicidio porque refuerza la creencia de que idea que no hay nada que se pueda hacer para prevenirlo. Pero de hecho, los estudios han encontrado que la mayoría de las veces las personas nos dan toda una serie de alarmas– verbales y no verbales– sobre las ideas de suicidio que tienen. El problema es que son ignoradas o pasan desapercibidas.

Pero las computadoras y la inteligencia artificial han demostrado ser altamente eficaces para detectar los signos de alarma que pueden salvar miles de vidas.

Así lo demuestran los analistas y desarrolladores de la Universidad de Vanderbilt, quienes han creado un algoritmo capaz de predecir los intentos suicidas que ocurrirán en la próxima semana con una impresionante precisión del 92%; y con una precisión del 80 a 90% sobre los intentos de suicidio que ocurrirán en los próximos dos años. Increíble.

Capaz de predecir los intentos suicidas que ocurrirán en la próxima semana con una impresionante precisión del 92%

Las predicciones se basaron en los registros médicos de 5,167 pacientes que fueron ingresados al Hospital de la universidad por signos de autolesiones o ideaciones suicidas. En dichos registros se analizaron los factores de riesgo como: edad, género, código postal, medicamentos que consumían y diagnósticos previos.

Con este gran volumen de datos el algoritmo también pudo “aprender” a identificar a las personas con riesgo de suicidio y las que cometen algún tipo de autolesión pero no muestran evidencia de intentos de suicidio.

inteligencia artificial

El software está en la primera fase de evaluación y por ahora solo funciona con datos provenientes del hospital de la Universidad de Vanderbilt, lo cual reduce su alcance de evaluación e intervención. Sin embargo, los desarrolladores ya planean probarlo con los datos de otros centros médicos. Una vez que el software demuestre compatibilidad con otros hospitales, procederán a preparar planes de intervención a gran escala.

Esta tecnología ha demostrado ser más precisa que los avisos que hacen los amigos y familiares cuando encuentran un post de riesgo

Este algoritmo no es el primero. El mes pasado Facebook anunció utilizaría su poder computacional y de inteligencia artificial para revisar los posts que hacemos en dicha red y evaluar si hay signos de autolesiones e intentos de suicidio. Según los datos de la red social, esta tecnología ha demostrado ser más precisa que los avisos que hacen los amigos y familiares cuando encuentran un post de riesgo.

El algoritmo puede generar preocupaciones entre los clínicos que se preguntan si en el futuro tendrán que seguir las recomendaciones de una computadora que les indica que un paciente tiene un alto riesgo de suicidio, aun cuando ellos en la entrevista clínica y la terapia no lo ven así. Es una pregunta muy valida, que nos hace analizar sobre el nivel de injerencia que tendrá el desarrollo tecnológico en un área que se pensaba afuera del desarrollo digital como lo es la psicología clínica.

Es verdad que todavía falta mucho para esto, pero no podemos pero no podemos ignorar el hecho de que la inteligencia artificial y el poder de análisis que nos dan las computadoras es mucho mayor al que podemos hacer los humanos. Especialmente cuando hablamos de salvar vidas. Creo que lo más probable que suceda es que usemos la tecnología y el saber artesanal de la terapia en conjunto.

Fuente: Quartz

Sin categoría

Presionarnos a ser felices nos hace más propensos a la depresión

  • 16/06/2017
  • Rita Arosemena P.

Buscar desesperadamente el camino a la felicidad podría ser un atajo inadvertido hacia la ansiedad y la depresión, de acuerdo con un estudio publicado en Depression and Anxiety.

La investigación, que se basó en el análisis de una muestra de 112 personas con signos de depresión y niveles de presión social, muestra cómo ciertas normas sociales comunes parecen contribuir a una conducta depresiva importante en personas que se sienten obligadas por deber social a ser felices.

«En lugar de ser una consecuencia directa producto de una vida bien vivida, la felicidad se ha convertido en una meta por sí sola. Las caras sonrientes que nos muestran en los medios sociales y los supuestos gurus de la felicidad nos bombardean con sus últimos tips de manejo emocional y eso refuerza el mensaje de que deberíamos maximizar nuestras emociones positivas y evadir las negativas», explica el psicólogo Brock Bastian.

En lugar de ser una consecuencia directa producto de una vida bien vivida, la felicidad se ha convertido en una meta por sí sola

A la larga, esto lleva a las personas a buscar vías de escape para situaciones de vida completamente normales solo porque quieren evitar el sentir tristeza o ira, y esto termina convirtiéndose en un círculo vicioso de evasión emocional donde nos forzamos a ser un prototipo de ser humano superior, un organismo mejorado que experimenta únicamente sensaciones positivas.

Para Bastian, el vínculo directo entre este perfeccionismo enfermizo y la depresión se debe a la manía con la que nos hemos acostumbrado a reprimir nuestros sentimientos y a procurar por todos los medios no exhibir nuestra vulnerabilidad. «Así que cuando una celebridad anuncia que ha sufrido un aborto involuntario y está tomándose un tiempo para sí misma, o un político se despide para hacer frente al estrés laboral, estas situaciones resuenan tan poderosamente con nosotros», comenta.

Desde luego, el modo más apropiado de abordar esto es tratar los orígenes del problema y no sólo las consecuencias, es decir, la depresión clínica se manifiesta. Bastian opina que los programas educativos pueden realmente surtir efectos perdurables para reducir la proliferación de males como la ansiedad y la depresión, lo único que se requiere es comenzar a cambiar el chip que nos dice que debemos ser obligatoriamente tan dichosos como las personas que vemos en la televisión, o igual de exitosas.

Todos merecemos explotar al máximo nuestras capacidades y sacar provecho a cada oportunidad de la vida para prosperar, sin embargo, las dificultades y los malos momentos son parte del camino y negarnos a la experiencia puede ser incluso más dañino que aceptarla, aprender de ella y seguir adelante.

Fuente: Medical Daily

  • Recomendados

El terror nos está ganando

  • 15/06/2017
  • David Aparicio

Martín Caparrós, The New York Times:

Nos ganaron: nos cambiaron la vida. El terrorismo es eso: instalar el terror, cambiar conductas. Cuando un grupo político o religioso o patriótico no tiene suficiente poder para enfrentarse a sus enemigos en una lucha abierta –o ni siquiera para causarle un daño material importante– trata de arruinar su día a día. Para eso alcanza con muy poco: unas cuantas personas decididas a tomar muchos riesgos, dispuestas a morirse. Y una idea básica: atacar al azar para que nadie pueda creerse exento, para convencer a millones de que sus vidas corren riesgo, para crear terror.

Imperdible análisis psicológico político del poderoso efecto del miedo sobre nuestra vida y conductas en la sociedad, al punto que somos capaces de ceder nuestros más premiados derechos a costa de la «protección».

Lee el artículo completo en The New York Times.

  • Ciencia

(Vídeo) Por qué la escuela debería empezar más tarde para los adolescentes – Wendy Troxel

  • 15/06/2017
  • Alejandra Alonso

Algunas investigaciones han mostrado que la falta de sueño puede afectar tus emociones negativamente, también se relaciona con consumo de sustancia en atletas jóvenes  y con la impulsividad y labilidad emocional en los niños. Obviamente dormir es importante en cada una de las etapas de la vida, sobre todo en la adolescencia.

Wendy Troxel es una investigadora del sueño que opina, en base a datos que conoce muy bien, que las escuelas deberían comenzar más tarde para los adolescentes. Troxel explica que no son las hormonas o las redes sociales las que producen la falta de sueño en este grupo etario, sino que más bien es un problema de política pública.

Los adolescentes necesitan más tiempo para dormir, recordemos que todavía están en crecimiento, que no son adultos. En dicha etapa su reloj biológico (el cual determina cuándo nos sentimos más despiertos o más cansados) experimenta un cambio relacionado, en parte, a la liberación más tardía de una hormona (melatonina). Es decir que, además de sentirse cansados más tarde, deben levantarse temprano porque las escuelas suelen comenzar las clases a las 7:30 am o antes.

El sueño es importante para la consolidación de recuerdos, la memoria y el procesamiento emocional. Además es un período importante en la adolescencia para el desarrollo de áreas cerebrales relacionadas al razonamiento, la resolución de problemas y el discernimiento. Dichas áreas son clave para controlar conductas riesgosas e impulsivas. La falta de sueño también afecta su atención y puede contribuir a problemas de salud mental que aparecen en la adolescencia (depresión, consumo de sustancias, suicidio).

Como si todo esto fuera poco, la falta de sueño es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades del corazón, obesidad y diabetes.

Los expertos recomiendan que los adolescentes empiecen la clases a las 8:30 am, esta medida debe ser tomada no solo por los riesgos que supone la falta de sueño sino también por los beneficios de tener a un adolescente bien descansado en la escuela y en la sociedad.

  • Clínica

La app que regula la actividad cerebral de los pacientes con depresión

  • 15/06/2017
  • David Aparicio

Los desarrollos tecnológicos ofrecen a la psicología y psiquiatría la posibilidad para maximizar el alcance de los tratamientos para las condiciones y trastornos que más aquejan a la sociedad.

Uno de esos trastornos es la depresión. Trastorno que aqueja a más de 300 millones de personas alrededor del mundo y es catalogado por la OMS como uno de los trastornos más debilitantes.

Estudios previos han demostrado que las personas con depresión sufren una hiperactividad de los sistemas neuronales encargados del procesamiento emocional (amígdala), y una hiporeactividad en los sistemas responsables del control cognitivo y emocional, como lo es la corteza prefrontal.

Reducción de 42 por ciento de los síntomas depresivos

Para restablecer el funcionamiento cerebral los desarrolladores del del Icahn School of Medicine en Monte Sinaí, crearon la app Emotional Faces Memory Task (EFMT), la cual demostró resultados prometedores en su primera fase de evaluación.

La primera evaluación consistió en exponer a los participantes a observar un grupo de imágenes con rostros humanos, y luego se les preguntó si habían identificado correctamente las emociones que expresaban. Luego se les pidió que recordaran el numero de rostros que habían expresado la misma emoción. Este proceso parece sencillo, pero está diseñado especialmente para contrarrestar las anomalías del pensamiento que vemos en los pacientes con depresión –rumiación, obsesiones, concentrarse solo en lo negativo– y activar simultáneamente dos modos de procesamiento (procesamiento emocional y control cognitivo).

Al finalizar las seis semanas de seguimiento se encontró que las personas con depresión gozaban de una reducción del 42 por ciento de los síntomas depresivos, en comparación con el 15.7 por ciento del grupo control que solo tuvo que identificar imágenes de formas sencillas en vez de emociones.

Brian Iacoviello, coautor del estudio explicó: “El objetivo es el de apuntar a la anomalía del pensamiento que vemos en los pacientes con depresión –rumiación, obsesiones, enfocarse en lo negativo– y activar dos modos de procesamiento simultáneamente (procesamiento emocional y control cognitivo).

Los desarrolladores sostienen que estos resultados demuestran que la efectividad de esta terapia digital es comparable con los antidepresivos y tiene la ventaja de ser más seguro. Sin embargo, todavía falta más estudios que permitan sostener dicha afirmación.

Fuente: Psychcentral

Otras voces

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  • T The Classical Mind andrewbharker.substack.com Ensayos de la vida intelectual
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  • Ciencia

¿Una inteligencia elevada nos hace más felices?

  • 14/06/2017
  • Rita Arosemena P.

La inteligencia y la felicidad están lejos de guardar una asociación directa positiva a ojos de la opinión popular.

Especialistas en sobredotación como la psicóloga Carmen Sanz Chacón, autora del libro La Maldición de la Inteligencia, es solo una de los tantos expertos que han emitido un juicio de correlación categórico entre una inteligencia elevada y la consecución de múltiples dificultades emocionales y conductuales en la vida diaria a raíz de la incomprensión y el rechazo de las «personas promedio».

«Los superdotados son diferentes y muy a menudo eso provoca el rechazo de sus compañeros llegando incluso al acoso escolar», comenta Sanz Chacón en un artículo publicado en su blog El Mundo del Superdotado acerca de los casos de bullying que sufren a menudo los niños con altas capacidades.

La creencia popular es que ser demasiado inteligente puede traer problemas como una dificultad singular para relacionarse con los demás y una tendencia a ser demasiado exigente y perfeccionista, lo cual puede acarrear consecuencias negativas como niveles altos de ansiedad y depresión.

Curiosamente, esta creencia podría no ser del todo cierta… o al menos esto sugiere un estudio publicado en el diario Psychological Medicine. 

No se trata solo del CI sino de cómo esto influye en las condiciones socioeconómicas

De acuerdo con la investigación encabezada por la doctora Angela Hassiotis, las personas con un CI (cociente intelectual) elevado podrían estar más cerca de la felicidad que las personas con un CI promedio, una hipótesis que contradice en gran proporción lo que hasta ahora habíamos escuchado decir de muchos intelectuales resignados a la asocialidad a razón de la incomprensión del mundo común.

Un CI alto, sugiere el estudio, se vincula con una mayor sensación de felicidad autopercibida que la reportada por grupos de un CI bajo, no solo por la relación inteligencia-calidad de vida, sino por las implicaciones socioeconómicas que una inteligencia elevada puede acarrear a las personas.

«Lo que vemos es que las personas con un CI bajo tienden a ser menos felices porque tienen más desventajas socioeconómicas, como menores ingresos. Además suele pasar que son menos felices porque necesitan más ayuda en su diario vivir, tienen una salud mental más pobre y reportan más síntomas de angustia psicológica», explica Hassiotis.

Adicionalmente, Hassiotis hace énfasis en las medidas de intervención que, necesariamente, deberían tomarse para potenciar el desarrollo intelectual de los niños a partir de edades tempranas.

«Hay evidencia de que las estrategias intensivas a largo plazo dirigidas a los niños jóvenes de fondos socialmente privados pueden tener un impacto positivo en el bienestar y las oportunidades de vida. Tales intervenciones tienen probabilidad de ser costosas, pero los costos iniciales pueden ofrecer beneficios futuros como una mejor salud mental y física».

El estudio se basó en una muestra de individuos con un CI bajo (de entre 70 y 99) y un CI alto (de entre 120 y 129).

Fuente: Psypost; NCBI

Sin categoría

La música triste y sus impacto negativo en los adolescentes deprimidos

  • 14/06/2017
  • David Aparicio

Durante miles de años la música ha funcionado como un instrumento de cohesión para las relaciones sociales y culturales. El mejor ejemplo lo podemos ver en los adolescentes, quienes establecen sus vínculos sociales en torno a sus preferencias musicales.

Las investigaciones también han encontrado notables beneficios que ofrece la música para la salud mental. Algunos de ellos: puede mejorar el estado de ánimo, el sentimiento de bienestar, reducción de la ansiedad, estrés, etc.

Pero hoy quiero presentarte una nueva investigación que nos ayuda a evaluar los efectos de la música triste sobre los pensamientos y estado de ánimo.

La investigación de Frontiers in Psychology, encuestó a casi 700 personas que tenían entre 16 y 74 años de edad, y encontró que el uso que le den las personas con depresión a la música dependerá de el estilo de afrontamiento que utilicen. Algunos utilizaran la música triste como un recurso para hacerle frente a la depresión (método que aprovecharían para reflexionar y redefinir sus experiencias negativas), mientras que otros la usarían para incrementar la rumiación de los sentimientos y pensamientos negativos.

Gracias al amplio grupo etario de la muestra, los investigadores pudieron detectar que los adolescentes fue el grupo más proclive de usar la música triste para incrementar la rumiación o la atención a las emociones negativas y en consecuencia aumentaba los síntomas de la depresivos.

Dichos efectos se hicieron evidentes sin importar si los adolescentes escuchan este tipo de música solos o con amigos. Lo cual también enciende un signo de alarma sobre los grupos sociales que tienen una preferencia por este género musical y que podrían compartir dichas rumiaciones que amplifican los síntomas depresivos.

En conclusión, la música no será un recurso de ayuda para las personas depresivas e incluso puede empeorar los síntomas –especialmente para los adolescentes– sino se cuentan con habilidades adaptativas de afrontamiento previas.

Fuente: Psychcentral

  • Ciencia

Niños de familias pobres muestran signos de pubertad precoz

  • 14/06/2017
  • Rita Arosemena P.

Los niños provenientes de familias en condiciones de escasez económica podrían verse perjudicados por el hecho de presentar síntomas de pubertad precoz, de acuerdo con un estudio realizado por Ying Sun, investigador académico visitante en el Murdoch Children’s Research Institute (Australia).

El estudio presentado por Sun muestra detalles de cómo el ingreso familiar afecta los índices de pubertad en los niños, entre los cuales está el desarrollo de los senos en las niñas y el vello facial en los varones, por ejemplo.

Basándose en datos de la base de datos Growing Up de Australia, el estudio pidió a 3,700 padres de familia una referencia acerca de los signos de pubertad que pudieran notar en sus hijos, con una edad promedio de 9 a 11 años. Se compararon, además, los status socioeconómicos de las familias participantes con base en el ingreso anual, los niveles de educación y las ocupaciones de los padres de los niños que presentaron un desarrollo precoz vs. los que no lo presentaron.

Los resultados finales sugieren que el 19% de los niños y el 21% de las niñas provenientes de familias pobres comienzan a desarrollarse de forma mucho más rápida cuando alcanzan los 10 u 11 años. Una de las conclusiones más impactantes del estudio indica, por otro lado, que los varones provenientes de entornos más humildes son cuatro veces más propensos a entrar a la pubertad de manera precoz, mientras que para las niñas la tendencia se duplica.

19% de los niños y  21% de las niñas en condición de pobreza comienzan a desarrollarse de forma mucho más rápida cuando alcanzan los diez u once años

Las razones de este fenómeno podrían ser, opina Sun, el hecho de que la pobreza sea capaz de influir en los cambios corporables en tanto somete al organismo a niveles de estrés muy frecuentes, lo cual podría modificar las funciones cerebrales e impactar en la regulación de las hormonas reproductivas.

Otra teoría propuesta por Sun es la idea de que algunos factores externos podrían modificarnos genéticamente, o quizás las dificultades ambientales y económicas pudiesen enviar señales a nuestro cuerpo para comenzar un proceso reproductivo que asegure que nuestros genes perdurarán en caso de que fallezcamos de manera imprevista.

Los investigadores subrayan que la pubertad precoz puede ocasionar problemas de salud más adelante, incluyendo problemas emocionales y comportamentales así como un riesgo alto de desarrollar diabetes y enfermedades cardíacas.

Fuente: Medical Daily

 

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Rumiación del pensamiento: 4 recursos para afrontarla

  • 14/06/2017
  • Gisela Bonilla
Pensamientos negativos

La rumiación, término popularizado por Nolen-Hoeksema, hace referencia a la situación en la cual una persona estresada o deprimida se concentra en pensamientos repetitivos sobre sus síntomas y sus posibles causas y consecuencias de manera pasiva (es decir que no busca soluciones). El sujeto entra en un ciclo de rumiación del pensamiento. Si bien la mayoría de las personas pasamos por esta experiencia, algunas lo hacen mucho más que el resto. La rumiación puede representar un problema en la vida de estas personas, en especial habiendo síntomas de ansiedad o depresión, ya que posiblemente se verán exacerbados.

Existen diferentes tratamientos psicológicos que han demostrado ser efectivos para tratar la rumiación del pensamiento, como la Terapia de Aceptación y Compromiso. En este artículo queremos presentarte 4 ejercicios que pueden utilizarse como recursos adicionales a la terapia y pretenden aliviar la tensión que nos transmite la rumiación del pensamiento:

Escribir

Escribir sobre tus sensaciones, emociones y pensamientos es una buena herramienta terapéutica, ya que permite ordenar lo que tienes en la cabeza y ponerlo fuera.

Notas de voz

Realizar notas de voz es una buena alternativa a la tarea de escribir. Además, te permitirá hablar con la parte de ti que se encuentra encallada, aprender a tranquilizarla y decirle que respire.

Ejercicio: “¿Para qué puede servir?”

Cuando te sientas absorbido por tus emociones o pensamientos negativos, fija tu atención en algún objeto de alrededor y búscale cinco utilidades imaginarias. Por ejemplo, un libro podría servir para ponerlo bajo la pata de una mesa y equilibrarla; como raqueta de ping-pong; para protegerse del sol; para encender una chimenea o como abanico. Si no es suficiente, puedes repetir el ejercicio con otros objetos.

Esta tarea te servirá para focalizar la atención en algo externo y por tanto está indicado para cuando te sientas dominado por tus pensamientos.

Mensaje positivo con la mano no dominante

Escribe en un papel un mensaje positivo para ti mismo, de unas diez palabras. Cuando te sientas agobiado por tus emociones negativas, toma el papel y copia el mensaje tres veces… pero con tu mano no dominante. Pondrás toda tu atención en que la caligrafía sea igual de esmerada que en el mensaje original. He aquí otro ejemplo de focalización de la atención en algo externo (la concentración en escribir con buena letra con la mano no dominante) con el fin de apartarla de una emoción o cognición negativa.

¡Anímate a probar!

  • Recursos

Intervención en un caso de trastorno de estrés postraumático por violencia sexual (PDF)

  • 13/06/2017
  • Equipo de Redacción
Postergación y TB

Las víctimas de violencia sexual suelen beneficiarse de tratamiento psicológico, si bien se trata de un tema en el que se requiere de más evidencias sobre su evaluación y tratamiento. El presente trabajo presenta la intervención en un caso clínico diagnosticado de trastorno de estrés postraumático por violencia sexual. Se describe el caso de una joven de 19 años que presenta sintomatología de este trastorno tras haber sido víctima de violencia sexual y maltrato psicológico por parte de su ex pareja.

Tras la evaluación se aplicó un tratamiento basado en la terapia cognitivo-conductual. La intervención se basó en psicoeducación, reestructuración cognitiva, desensibilización sistemática y técnicas y respiración y relajación. Se llevó a cabo durante dos meses y medio con un total de nueve sesiones. La evaluación post-tratamiento indicó una disminución en la frecuencia de los síntomas y un aumento progresivo de su estado anímico. Este trabajo aporta nuevas evidencias de la eficacia del tratamiento cognitivo-conductual, y en concreto la exposición al trauma como método para tratar el estrés postraumático.

Autora:Ana Gil-Iñiguez – Centro Terapéutico Espiral, Alicante, España

Descarga el artículo completo en PDF.

Fuente: Revista de Psicología Clínica con Niños y Adolescentes

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Qué sabemos sobre los efectos del iPad, TV y celular en el desarrollo de los niños

  • 13/06/2017
  • Alejandra Alonso

La tecnología avanza con una rapidez increíble. En los últimos años se han lanzado varios dispositivos electrónicos que cambiaron nuestras vidas radicalmente. A su vez, la mayoría de los dispositivos existentes (celulares, tablets, computadoras) se actualizan a un ritmo que asusta. Y aunque las investigaciones científicas luchan por mantenernos informados sobre los efectos que tienen en nuestro desarrollo, conducta, etc., no logran realizar los estudios al mismo ritmo al que avanza la tecnología y, por ende, no pueden ponerse al día. Muchas preguntas se forman y todavía no hay respuestas claras.

Si bien existen bastantes investigaciones en relación al consumo de programas televisivos, no se tiene tanta información sobre la computadora y ni hablar de dispositivos más nuevos como smartphones o los más recientes iPads.

Según el Dr. Dimitri Christakis, pediatra, epidemiólogo y miembro de la Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés), dicha institución reafirmó en 2011 su declaración original (hecha en el año 1999) sobre los infantes y los medios electrónicos: “desaconsejamos el uso de medios electrónicos en niños de menos de dos años”. Christakis resalta que, aunque dicha declaración se publicó en 2011, fue completada mucho antes de esa fecha, pero pasó por el lento proceso de revisión que caracteriza a la AAP; esto es importante ya que en Abril de 2010 salió a la venta el primer iPad. Es decir que la declaración fue hecha en total desconocimiento del dispositivo y el impacto que tendría. Mucho se ha especulado pero, hasta el día de hoy, es muy poco lo que se sabe (científicamente hablando) sobre la influencia del iPad y otros dispositivos electrónicos en la cognición de los niños. Y, si no existen investigaciones suficientes que nos ayuden a formar una opinión equilibrada, ¿deberíamos aplicar las recomendaciones de la AAP sobre estos aparatos? (Christakis, 2014).

La declaración fue hecha en total desconocimiento del dispositivo y el impacto que tendría

En este artículo intentaré exponer las investigaciones más importantes relacionadas a los niños y la influencia de los aparatos electrónicos en su desarrollo, a continuación podrás leer sobre cada dispositivo y los resultados a los que han llegado muchas investigaciones con respecto a ellos:

Televisión

Debido a que se trata del dispositivo electrónico que cuenta con más investigaciones, lo encontrarás divido en varias categorías.

TV y atención:

Varios estudios han encontrado una asociación entre el consumo de televisión a edades tempranas y los problemas de atención más tarde en la vida. En el 2004, una investigación que contó con una muestra de 1278 niños de 1 año y 1375 niños de 3 años, encontró que la exposición temprana a la TV se asoció a problemas de atención a los 7 años (Christakis, Zimmerman, DiGiuseppe & McCarty, 2004). Además, en una revisión del 2005 se encontraron asociaciones negativas entre ver videos y la atención; también se observó que afectaba negativamente el desarrollo cognitivo y del lenguaje. Aunque hubieron resultados positivos entre el consumo de ciertos programas de TV y el aprendizaje del lenguaje (Anderson & Pempek, 2005).

Sumado a los anteriores, una investigación longitudinal, en la que participaron 1323 niños y 210 adolescentes, concluyó que la exposición a la televisión y a los videojuegos se asoció con mayores problemas de atención. La asociación se mantuvo significativa incluso al controlar género y problemas de atención previos. La relación entre los medios en pantalla y los problemas de atención eran similares para todos los tipos de medios y edades analizados (Swing, Gentile, Anderson & Walsh, 2010).

Sin embargo, otro estudio del 2007 (cuya muestra se tomó en 1997 y luego fue reevaluada en 2002) no encontró relación entre ver programas de televisión educacional antes de los 3 años y problemas de atención 5 años después. Por otro lado, ver programas de entretenimiento, tanto violentos como no violentos, si se asoció con problemas de atención. A los 4 o 5 años, ver cualquier tipo de contenido (educacional, entretenimiento violento, entretenimiento no violento) no se asoció con problemas de atención posteriores (Zimmerman & Christakis, 2007).

TV y sobrepeso

A diferencia de las investigaciones sobre la televisión y la atención, los estudios parecen ser bastante consistentes con respecto al sobrepeso: ver televisión tiene un efecto negativo sobre el IMC. Y en nuestra sociedad occidental (sobre todo en países desarrollados) donde cada vez se habla más sobre el incremento de problemas de obesidad infantil y sobre la cantidad de tiempo que pasan los niños frente a una pantalla, deberíamos prestarle especial atención a estos hallazgos.

1 . Un estudio del 2007, cuyos datos fueron recolectados entre 1999 y 2002, y donde participaron niños de 2 a 5 años de Estados Unidos, encontró que mirar videos y televisión por más de 2 horas se asocia con un aumento en el riesgo de sobrepeso y mayor adiposidad (Mendoza, Zimmerman & Christakis, 2007).

2 . En el mismo año, se publicó un estudio transversal hecho en Estados Unidos y cuyos datos se recogieron en 2002 y 2004. El mismo concluyó que los niños con televisión en el cuarto tenían más probabilidades de estar en sobrepeso; los resultados se mantuvieron incluso luego de controlar variables sociodemográficas, actividad física y frecuencia de ver películas o estar en internet. Los autores recomiendan más investigación para entender esta asociación (Adachi-Mejía, Longacre, Gibson, Beach, Titus-Ernstoff & Dalton, 2007).

ver televisión tiene un efecto negativo sobre el Índice de MAsa Corporal

3 . Un año después se publicó otro estudio de tipo experimental, con 70 niños de entre 4 y 7 años con un IMC que se encontraba en el percentil 75 o más arriba. Lo que hallaron fue que reducir el tiempo de televisión y computadora disminuye también la conducta sedentaria y el consumo de calorías. La intervención funcionó mejor en familias de bajos ingresos. La reducción de tiempo consumiendo TV y utilizando la computadora puede tener un impacto en el riesgo de obesidad y esto tiene más que ver con el consumo de calorías que con la actividad física (Epstein, Roemmich, Robinson, 2008).

4 . A los anteriores estudios podemos sumarle uno transversal del año 2009, en el cual participaron 526 niños de 8, 11 y 14 años, donde se encontró que los niños cuyos papás tenían sobrepeso (al menos uno de ellos) miraban televisión por más tiempo que los niños con papás de peso normal. Además tenían un mayor riesgo de presentar un IMC elevado (Steffen, Dai, Fulton & Labarthe, 2009).

5 . Otro estudio del año 2012 realizado con datos de 7915 niños europeos de 10 a 12 años, observó que las probabilidades de que un niño esté en sobrepeso aumentan cuando este ve televisión mientras come el almuerzo y la cena (N Vik, Birgit Bjørnarå, Øverby, Lien, Androutsos, Maes, Jan, Kovacs, Moreno, Dössegger, Manios, Brug, Bere, 2012).

TV y sueño

También hay varios estudios que indican un efecto negativo de la televisión sobre los patrones de sueño. Ya sabemos que dormir es fundamental para todo ser humano de cualquier edad, pero si además consideramos estudios que sugieren que dormir más hace que el niño este más despierto en el día y menos inquieto en la escuela, ¿podríamos estar reduciendo más de un problema al controlar la cantidad de tiempo que pasan los niños viendo TV?

En 2005 se publicó una investigación que observó que la exposición a la televisión se asoció con horarios irregulares de sueño en niños de 4 a 35 meses. Aunque no se pudo determinar en este estudio si la relación era causal (Thomson, Christakis, 2005).

Otra investigación, les pidió a 321 padres de niños de entre 5 y 6 años que llenaran un cuestionario sobre consumo de televisión, problemas de sueño y síntomas psiquiátricos. Los resultados obtenidos de estos datos indicaron que tanto ver televisión activamente como la exposición pasiva a la misma se relacionaron fuertemente con un riesgo elevado de problemas de sueño. Específicamente, notaron una relación más fuerte entre mirar televisión pasivamente y mirar programas para adultos y los problemas de sueño. La asociación se mantuvo incluso luego de controlar variables como: ingresos de la familia, conflictos familiares, horarios de trabajo del padre, estatus socioeconómico y síntomas psiquiátricos en el niño. El estudio fue llevado a cabo en Helsinki, Finlandia (Pavoneen, Pendoneen, Roine, Valkonen, Lahikainen, 2006).

Los resultados indicaron que tanto ver televisión activamente como la exposición pasiva a la misma se relacionaron fuertemente con un riesgo elevado de problemas de sueño

Por último, en una investigación alemana, se reclutó a 11 niños en edad escolar para un estudio polisomnográfico. Se expuso a los participantes a un consumo voluntario y excesivo de televisión y juegos de computadora. La noche siguiente se realizaron medidas polisomnográficas. También se llevaron a cabo tests de memoria verbal y visual antes del experimento y luego de la noche de sueño para determinar su desempeño. Los resultados indicaron que tanto el consumo excesivo de televisión como de juegos de computadoras afectaron negativamente el sueño y redujeron su desempeño verbal (Dvorak, Schierl, Brunks y Strüder,2007).

Todos estos estudios sugieren que ver televisión tanto activa como pasivamente puede provocar dificultades en los niños a la hora de dormir, por lo tanto debemos ser muy precavidos al exponerlos a este dispositivo electrónico.

Televisión y lenguaje

La relación entre el consumo de televisión a edades tempranas y los problemas en el desarrollo del lenguaje, es tal vez una de las cuestiones más difundidas cuando se habla del efecto de los dispositivos electrónicos en los niños. ¿Qué dicen las investigaciones?

Para la primera investigación que nombraremos, se reclutaron 51 infantes de quienes se recolectaron datos sobre sus hábitos de consumo de televisión cada 3 meses desde los 6 meses de edad. Los autores creen que sus hallazgos resaltan la importancia del contenido visto al describir los efectos de los medios. A los 30 meses, mirar Dora la exploradora, Las pistas de Blue, Arthur, Clifford o Historias de Dragones resultó en mayor vocabulario y puntajes más altos en lenguaje expresivo; mirar los Teletubbies se relacionó con menos vocabulario y puntajes más bajos en lenguaje expresivo; por último, mirar Plaza Sésamo se relacionó solo con un menor puntaje en lenguaje expresivo y mirar Barney y sus amigos se relacionó con menor vocabulario y más lenguaje expresivo (Linebarger, Walker, 2005).

En otro estudio, donde participaron 1008 niños de 2 a 24 meses, se observó que en niños de 8 a 16 meses mirar TV o DVDs afectaba negativamente el desarrollo del lenguaje, mientras que en infantes de 17 a 24 meses no se vieron asociaciones significativas. Los autores recomiendan más investigación del tema para determinar las razones de la asociación (Zimmerman, Christakis y Meltzoff, 2007). También se realizó un estudio que contó con 329 sujetos de entre 2 y 48 meses de edad. En el mismo se encontró una asociación entre la televisión audible, una disminución de la exposición al discurso discernible del adulto y menos vocalizaciones en el niño. Los autores creen que esta es una posible explicación de porqué se asocia al retraso en el desarrollo del lenguaje con la exposición temprana a la TV (Christakis, Gilkerson, Richards, 2009).

Los estudios indican que si existe relación entre el retraso en el desarrollo del lenguaje en niños pequeños y ver televisión

Un estudio coreano también encontró que los niños de 2 años que miraban televisión por más de 2 horas al día, presentaban problemas en el desarrollo del lenguaje (Byeon, Hong, 2015).

Los estudios indican que si existe relación entre el retraso en el desarrollo del lenguaje en niños pequeños y ver televisión. Y tal vez se deba a que los adultos hablan menos cuando está la televisión prendida. A su vez indican que sí es importante controlar el contenido consumido por los infantes.

TV y conducta

En este apartado podremos conocer qué dicen los estudios sobre la televisión y su influencia en las conductas prosociales, la obediencia, la agresividad, el aprendizaje, la imaginación, las actitudes raciales, la competencia social, etc.

En 1979 se llevó a cabo un estudio en niños en edad preescolar donde se concluyó que los programas de televisión con contenido prosocial reducían a corto plazo la agresividad en niños y niñas. Sin embargo, no hubo un aumento de conductas prosociales u obediencia luego de la exposición a estos programas (Bankart, Anderson, 1979).

Una investigación longitudinal realizada con 707 individuos de 17 años, observó una asociación entre la cantidad de horas de consumo de televisión durante la adolescencia y juventud temprana y la probabilidad de perpetrar actos agresivos hacia otros. La relación se mantuvo incluso al controlar variables como conducta agresiva previa, negligencia en la infancia, ingreso familiar, violencia en el vecindario, educación de los padres y trastornos psiquiátricos (Johnson, Cohen, Smailes, Kasen y Brook, 2002).

Adicionalmente, se realizó una revisión sistemática de pruebas experimentales sobre los efectos de ver televisión en infantes y preescolares. Se halló que el efecto de la televisión depende del contenido, si este es educativo favorece el aprendizaje, la imaginación y las actitudes raciales. Además se encontró cierta evidencia que apoya la idea de que mirar dibujos animados afecta negativamente la atención. Algunas de las limitaciones identificadas fueron que la mayoría de los estudios solo incluían niños de 3 años o menos, las muestras eran pequeñas, se utilizaban ambientes no naturales y se evaluaban efectos a corto plazo (Thakkar, Garrison, Christakis, 2006). Sin embargo, otra revisión, realizada en el 2008 por uno de los autores de la revisión nombrada anteriormente, concluye que no hay estudios que hayan encontrado beneficios en relación a la exposición temprana a la televisión. Los estudios sugieren más bien que tiene un gran potencial de causar daños (Christakis, 2008).

El uso de un dispositivo de mano (smartphone, iPad, etc.) se relacionaba con retraso en el lenguaje expresivo

Un estudio posterior, realizado en sujetos de 3 a 5 años, sugiere que hay beneficios en cuidar la dieta televisiva, señalando que los programas con contenido prosocial benefician la conducta y competencia social de los niños. Los hallazgos conductuales se mantenían luego de 12 meses (Christakis, Garrison, Herrenkohl, Haggerty, Rivara, Zhou y Liekweg, 2013).

Otro estudio canadiense realizado con niños de 2 años, que volvieron a ser evaluados a los 13, encontró que el exceso de televisión en la infancia se asociaba a problemas sociales en la adolescencia (Pagani, Lèvesque-Seck y Fitzpatrick, 2016)

Finalmente, una investigación que utilizó datos de 7450 niños evaluados a los 9 meses y luego a los 2 años, concluye que hay una asociación entre los niños con problemas de autorregulación (dificultad para calmarse, dormir, regularse emocionalmente y mantener la atención) y un consumo moderadamente mayor de medios electrónicos. Los autores controlaron variables relacionadas a la madre y las características del hogar. Ellos creen que sus hallazgos podrían relacionarse a estrategias de afrontamiento utilizadas por los padres (Radesky, Silverstein, Zuckerman y Christakis, 2014).

De nuevo, el contenido que ven los niños parece ejercer una influencia importante en la conducta de los niños, pero además la cantidad de tiempo que ellos pasan frente al televisor también es clave.

Tablets y teléfonos inteligentes

Como bien resalta Christakis, el avance de la tecnología corre más rápido que las investigaciones sobre sus efectos en nuestra salud mental y física. Esto se refleja claramente al buscar investigaciones relacionadas a dispositivos electrónicos más nuevos como tabletas y smartphones y darse cuenta que escasean. La mayor parte de los estudios se enfocan en utilizar estas nuevas tecnologías para el trabajo con niños que presentan Trastornos del Espectro Autista (Cardon, 2012, King et al, 2014, Lee et al, 2013, Kagohara et al, 2011, Waddington et al, 2014, Vandermeer et al, 2013, King et al 2013, Jowett et al, 2012) o discapacidades relacionadas a retrasos en el desarrollo (Chai et al, 2014).

Pero este año se ha publicado una investigación canadiense que tuvo como objetivo estudiar dichos dispositivos novedosos en relación al desarrollo del lenguaje, en niños pequeños. El estudio fue de tipo transversal y se presentó en el Pediatric Academic Societies Meeting. Contó con 1077 niños de entre 6 y 24 meses y encontró que el uso de un dispositivo de mano (smartphone, iPad, etc.) se relacionaba con retraso en el lenguaje expresivo (Ma, Van Den Huevel, Maguire, Parkin, Birken, 2017).

Computadora

Tampoco es fácil encontrar muchos estudios sobre el uso de la computadora y su efecto en nuestra salud.

Una investigación del 2004, realizada con una muestra de 122 niños en edad preescolar, observó que los niños que tenían acceso a una computadora puntuaban mejor en desarrollo cognitivo y preparación escolar, incluso luego de controlar variables como estado en el desarrollo y estatus socioeconómico de la familia (Li y Atkins, 2004). Otra investigación que estudiaba los efectos de varios dispositivos en el sobrepeso, encontró que el uso de la computadora se relacionaba con mayor adiposidad (Mendoza, Zimmerman y Christakis, 2007).

Recomendaciones para los padres

  • Poner un límite a la exposición diaria a dispositivos electrónicos. Sería ideal que fuera entre una hora y una hora y media. Es necesario tener en cuenta el consumo pasivo también, es decir, cuando el que está utilizando la televisión no es el niño sino un adulto u otra persona (como hemos visto, esto también puede tener un efecto negativo en el niño).
  • Evitar su uso en horarios de comida, especialmente en el almuerzo y la cena.
  • Elegir cuidadosamente los programas vistos, se recomienda buscar que tengan contenido prosocial. Para niños pequeños algunas opciones podrían ser Dora la exploradora, Las pistas de Blue, Arthur, Clifford o Historias de Dragones.
  • No es conveniente que los niños tengan un televisor en el cuarto.
  • Hablar con los niños incluso cuando están usando algún dispositivo electrónico.
  • Si el iPad se utiliza para ver videos, las recomendaciones anteriores aplican para regular su uso.

Con respecto a computadoras, iPads y smartphones, si bien existen todavía muy pocos datos sobre sus efectos en la salud integral de los niños, es interesante tener en cuenta la opinión del Dr. Christakis (2014), quien reflexiona que interactuamos diferente con la televisión y con el iPad y, tal vez, esto podría marcar una diferencia con respecto a su efecto en la conducta y desarrollo en los niños.

Si se utiliza solo para mirar videos, probablemente los datos relacionados a la TV aplican al mismo, ¿pero qué pasa si se usan las aplicaciones creadas para los niños? Tal vez tengamos que darles el beneficio de la duda y, por supuesto, continuar las pocas investigaciones que existen por ahora. Hasta que se tengan más datos, un acercamiento moderado y cuidadoso a estos nuevos dispositivos sería lo más prudente.

Bibliografía:

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  • Ciencia

Las características psicológicas que diferencian a los terroristas de la población general

  • 12/06/2017
  • Alejandra Alonso
Terrorismo

Los terroristas representan una amenaza perniciosas para la sociedad. No solo privan de libertad e integridad física a sus víctimas, sino además sus prácticas pueden tener efectos negativos en los gobiernos, la armonía de la sociedad y la economía. Colombia es un claro ejemplo de esto, un país marcado por el terrorismo paramilitar.

Sandra Baez y sus colegas, quienes se encontraron con una escasez de investigaciones que intenten entender estas atrocidades, decidieron aplicar tests a 66 terroristas paramilitares encarcelados en Colombia, cada uno de los cuales han asesinado a un promedio de 33 víctimas 1. Los terroristas completaron pruebas que medían su inteligencia, agresión, reconocimiento de emociones y, algo clave, sus juicios morales.

En la mayor parte de las mediciones, como la inteligencia y las funciones ejecutivas, no habían diferencias entre los terroristas y 66 personas que no eran terroristas, de la misma región (grupo control). Los terroristas admitieron ser más agresivos, como se esperaría, y mostraron dificultad en el reconocimiento del enojo, la tristeza y el asco.

Sin embargo, la diferencia entre grupos más impactante fue en relación a los juicios morales en 24 escenarios diferentes. Al contrario que los participantes del grupo control, los terroristas juzgaron actos donde hay intención de dañar, pero el resultado es neutro (por ejemplo, querer envenenar a alguien, pero fallar en conseguirlo) como más moralmente aceptable que causar un daño por accidente (como envenenar accidentalmente a alguien). En un seguimiento, los terroristas también calificaron al intento de lastimar como más permisible moralmente que lastimar por accidente, comparados con un grupo de prisioneros asesinos que no eran terroristas.

Baez y su equipo explican que este enfoque distorsionado de la moralidad, basada en los resultados, más que en una combinación de intenciones y resultados, es similar a la perspectiva moral de niños pequeños y pacientes neurológicos adultos con daño en los lóbulos frontal y temporal (pero no se parece al de los psicópatas, quienes sí parecen sopesar las intenciones al hacer juicios).

Dicho patrón se relacionó parcialmente con los puntajes en reconocimiento de emociones y agresión proactiva, pero fue independiente de otros dominios cognitivos.

Además, le juicio moral fue la medida que mejor pudo diferenciar a las personas terroristas de las que no lo eran.

«El perfil observado en los terroristas puede reflejar su fijación en visiones utópicas en las que sólo importan los fines (idealizados). Es decir, sus juicios morales basados en resultados pueden estar relacionados con la creencia de que cualquier acción puede ser justificada «, dicen los investigadores.

En el estudio participaron terroristas que se habían unido a organizaciones paramilitares mayormente por razones económicas, más que ideológicas. Queda por ver si la moral desviada de esta manera específica es también una característica de los terroristas islamistas.

Los investigadores opinan que en un futuro se podrá estudiar, con tests muy cuidadosos sobre juicios morales, la probabilidad de ofensas futuras en personas peligrosas. También queda por investigar si la radicalización altera la naturaleza de los juicios morales de la gente.

No cabe duda de que el estudio puede ayudarnos a avanzar en esta grave problemática, gracias a estos científicos que consiguieron acceder a una muestra muy difícil.

Fuente: Research Digest

  1. Definitivamente no es común encontrar investigaciones que cuenten con una muestra que no solo no es fácil de conseguir, sino que también representa un riesgo para los investigadores. ↩
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Respuesta al artículo de Página 12: «La felicidad al alcance de cualquier cerebro»

  • 12/06/2017
  • Mauro Colombo

El pasado 18 de mayo el diario Página 12, en su sección de Psicología, publicó un artículo con el título La felicidad al alcance de cualquier cerebro, en el que la autora da su opinión sobre el desarrollo de las neurociencias y la dirección en la que avanza la psicología desde hace algunos años. Voy a transcribir algunos fragmentos del mismo, ya que ayudará a ilustrar sus ideas y responder a continuación por mi parte.

Hay un tono de euforia casi megalómana que impregna la redacción de estos libros de divulgación. Si no apelaran a las ciencias, creería que por momentos se deslizan a un discurso religioso. ¿Cuál es la buena nueva tan bien recibida por tantos adeptos?

Si la promesa de vivir mejor se sigue justificando en el equilibrio químico del cerebro y los niveles de neurotransmisores, esa revolución “científica” ya se produjo a finales de los 80 de la mano de la psicofarmacología, que pasó de una medicación al servicio de curar la enfermedad mental a un consumo masivo precisamente con la promesa de “la felicidad” garantizada, el famoso “garomboll” de ChaChaCha.

La Licenciada en realidad, se está refiriendo a una visión neurocentrista sobre las neurociencias. Esa postura que hace del cerebro un altar al cual adorar. Hoy en día encontramos todo tipo de explicaciones de la conducta humana a través de lo que sucede en este órgano, como si tuviera suficiente poder explicativo, e ignorando otro tipo de determinantes ambientales. Y si los encontramos presentes, su importancia se reduce a los efectos que producen en el cerebro y no al revés. Nunca la importancia que del sujeto se imprime en el ambiente, y como nos influimos recíprocamente. Hay también toda una nueva serie de disciplinas pseudocientíficas que parecen estar surgiendo, aprovechando el uso legitimado del prefijo “neuro”, para popularizarse entre la gente.

Comparto la postura de la colega en cuanto a este movimiento por ser reduccionista y no poseer (al menos en la actualidad), el suficiente poder ni explicativo ni de intervención. El ser humano es mucho más que su cerebro, realizar una explicación de nuestra conducta solo a partir de nuestro lóbulo frontal, por mucho que difiera del de lo animales, es quedarse en un ámbito de análisis muy reducido. Sin embargo debo remarcar dos cosas, la primera es la relacionada a la diferenciación de los términos. Lo que se señala en los párrafos citados es lo que denominamos neurocentrismo, del que ya hablé levemente. Las neurociencias son algo mucho más amplio, no teñido de fanatismo, y que incluye a científicos y profesionales que trabajan y entienden los límites de su disciplina.

realizar una explicación de nuestra conducta solo a partir de nuestro lóbulo frontal, es quedarse en un ámbito de análisis muy reducido

La segunda aclaración y relacionada con la primera, es que desde dentro mismo de la ciencia podemos ser críticos y estudiar este tipo de fenómenos. Aquí por ejemplo, pueden leer sobre como los programas de neurociencia aplicados a la educación no aportan buenos resultados actualmente. Y en el siguiente artículo, se habla de un movimiento conformado por psicólogos, filósofos y científicos, que cuestionan el avance desmesurado de las neurociencias. Es decir, se puede adherir al paradigma de la ciencia y ser crítico de la misma. No obstante, como ya afirmé, comparto sus críticas.

Voy a citar a continuación otros fragmentos, muy importantes en lo que es su argumentación.

Quizás lo más perturbador de estas alianzas del poder político-económico-científico sea que la población infantil devino en el sector más atractivo para los mercados. Nuevas enfermedades se inventaron para satisfacer el ritmo de producción de los grandes laboratorios, lo confirmó Leon Eisenberg, el inventor del ADDH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), quien confesó meses antes de morir su connivencia con los laboratorios a la hora de pretender lanzar la Ritalina al mercado. Y el resultado es hoy una infancia hipermedicalizada, equipos de terapeutas repartiéndose una cantidad indiscriminada de sesiones,  el crecimiento desmedido de certificados de discapacidad, las demandas abusivas de integraciones escolares.

Es impresionante el incremento de ciertos trastornos entre los niños en los últimos años, como por ejemplo el TEA y el TDAH. Las proyecciones a futuro no son muy alentadoras tampoco. No se ha establecido un único origen de estos aumentos, aunque en general los trastornos parecen ser causa de factores genéticos, en combinación con ambientales. Pero existe otro factor en el aumento y es lo que denuncia la colega: una abrumadora cantidad de sobrediagnósticos. A veces escucho por ejemplo situaciones áulicas y pareciera por como se refieren a los alumnos, que la mitad de los chicos padeciera TDAH, cuando la prevalencia ronda (según las zonas) en torno al 5%. Claramente estamos hablando de sobrediagnósticos. Con respecto al poder de la industria farmacéutica, estoy de acuerdo en sus intereses y en el lobby que hacen para colocar sus productos. Sin embargo, hablar de una alianza de éstas y los científicos es delicado en ausencia de pruebas, como veremos en el siguiente párrafo.

Con respecto a la supuesta confesión del descubridor del TDAH, debo dar una mala noticia: la misma no es otra cosa más que un clásico bulo de internet, una de esas noticias falsas y espectaculares diseñadas intencionalmente para reproducirse de forma viral, como sucedió con esta. Como diría Carl Sagan: Afirmaciones extraordinarias, requieren evidencias extraordinarias. Si justo previo a morir un médico realiza una confesión increíble solo a un medio, no tiene repercusiones mientras permanece con vida, y aparte utilizan una foto con una extraña cara de perverso en el artículo; es necesario chequear varias fuentes porque puede que haya gato encerrado. En realidad, Leon Eisenberg habló de sobrediagnósticos. El resto fueron una serie de tergiversaciones intencionalmente creadas.

No podemos hablar entonces de que un solo señor, cómplice de las compañías farmacéuticas, haya creado el TDAH y que nadie en la comunidad científica haya notado algo extraño

Las cosas no funcionan de forma tan simple en la comunidad psicológica. Uno no descubre un trastorno y de golpe todos comienzan a verlo sin cuestionar. A partir de determinadas configuraciones comportamentales, se busca un consenso sobre cuales son las más representativas del trastorno, cuales secundarias y cuales no estarán presentes en los criterios diagnósticos. Se discute e hipotetiza sobre los factores etiológicos, y en general, el acuerdo no suele ser total sobre estos elementos. Nadie decide por sí mismo incluir o no un trastorno en el DSM, no existe un comité formado por una sola persona.

Si indagamos un poco en la historia, encontramos que si bien con otros nombres, las manifestaciones conductuales del TDAH estaban descritas en la literatura psiquiátrica desde hace unos 200 años, y que incluso la preocupación por las causas neurológicas del mismo, también. Ya en 1845, un psiquiatra llamado Heinrich Hoffman, por medio de “La historia de Felipe el inquieto”, describió (con otro nombre, claro) las características conductuales propias del trastorno por déficit de atención e hiperactividad. No podemos hablar entonces de que un solo señor, cómplice de las compañías farmacéuticas, haya creado el TDAH y que nadie en la comunidad científica haya notado algo extraño.

A continuación cito la forma en la que concluye su exposición:

Pero en el mientras tanto, cuidemos a nuestros niños y jóvenes, preservándolos de la perversa maquinaria de evaluar, expender psicofármacos y consumir terapias conductistas.

La colega cierra su artículo estableciendo un complot que incluye a científicos, las neurociencias, las compañías farmacéuticas y al sistema capitalista en general, para vender medicamentos. La única evidencia que aportó de sus dichos es una nota falsa. Es una pena que no se haya tomado el trabajo de explicar porque evaluar es malo, porque las terapias conductistas lo son, y que relación tienen estas dos entre sí y con la medicación.

Analicemos el asunto. En cualquier área de la vida en la que uno se desempeñe, la evaluación de la propia actividad es indispensable para hacer un trabajo más o menos aceptable. Sinceramente no veo la razón de porque en salud mental, donde se trabaja con el sufrimiento de las personas, las cosas deberían ser distintas. Diseñar terapias eficaces es una consecuencia directa de evaluar. ¿Acaso las personas no merecen que les ofrezcamos los mejores tratamientos disponibles? ¿Cómo podemos hacerlo si no los sometemos a prueba?

En realidad, Leon Eisenberg habló de sobrediagnósticos. El resto fueron una serie de tergiversaciones intencionalmente creadas

Evaluando a los niños con TDAH y no negando su trastorno, es que por ejemplo sabemos que son más proclives a tener accidentes como peatones o en bicicleta, que tienen niveles mayores de ansiedad y depresión en la adolescencia, o que también en esta delicada etapa, suelen tener mayores índices de consumo de drogas. Parece entonces que evaluar deja de ser un término negativo, para permitir salvar vidas, evitar accidentes y mejorar la calidad de vida de nuestros pequeños.

No llego a entender como las terapias conductistas se transforman en las malas de la película. Pareciera como si al enfoque conductual se le pidiera luchar contra el capitalismo, y su mayor pecado fuera que algunos de sus tratamientos sean de corta duración. Confundir un tratamiento breve con un tratamiento afín al sistema capitalista, tal vez no sea el mejor enfoque. Quienes acuden a nuestros consultorios deben conocer que existen tales opciones eficaces y que muestran consistencia en el tiempo. Luego decidirán ellos si realizar una lucha contra el sistema padeciendo durante años, o asistir a una terapia breve. Pero aparte, el psicoanálisis, que según la colega no está dentro de los abordajes colaborativos con el capitalismo, ¿de qué manera lo ha desafiado?

Hablando ya de la relación entre estos tres términos (evaluar- psicofármacos- terapias conductistas), un adecuado estudio de los diversos tratamientos nos permite llegar a la conclusión de que para el TDAH, la primera recomendación es la terapia de conducta. Para la depresión, la activación conductual junto con la tcc tradicional, se incluyen entre la primer línea de abordaje. Para trastorno de pánico y Trastorno del Espectro Autista, también encontramos estos tratamientos. Estos datos parecen ir bastante en contra de la hipótesis conspirativa.

Para despedirme, me gustaría cerrar planteando algunas preguntas al lector que se desprenden tanto del artículo de Página 12, como del presente.

¿Manejaría un auto cuyos frenos jamás fueron sometidos a prueba?

¿Es justificado hacer de las neurociencias un enemigo al cual combatir y desechar los conocimientos que nos provee, o más bien debemos tomar una postura crítica frente a ellas, seleccionando cuidadosamente que conocimientos son útiles de los que no?

¿No sería mejor en lugar de negar  la existencia de trastornos (y poner en peligro la vida de nuestros niños), tomar una postura consciente de los sobrediagnósticos y abogar por solucionar este problema?

¿Usted se operaría por medio de procedimientos no probados? ¿Manejaría un auto cuyos frenos jamás fueron sometidos a prueba? ¿Por qué actuar distinto en psicoterapia, donde el no tratar un trastorno eficazmente puede devenir en problemas comórbidos a futuro, e incluso en la muerte?

Si existe una alianza del poder político-económico-científico para medicalizar la infancia, ¿cómo es posible que los tratamientos más eficaces para los trastornos que la autora menciona sean justamente los que refutan su hipótesis? ¿No deberían los científicos primero recomendar los abordajes farmacológicos?

  • Sponsor

Tu Sesión Online: Atención psicológica a un click de distancia

  • 12/06/2017
  • David Aparicio

Lucas viaja mucho por trabajo y no dispone de tiempo fijo como para iniciar y continuar un tratamiento. Ana se fue a vivir a otro país, y allí los psicólogos no son de habla hispana y sus honorarios le resultan inaccesibles. Pedro vive en una zona muy alejada donde el acceso a la atención psicológica es escaso, si inicia un tratamiento psicológico tendría que perder mucho tiempo y dinero en traslado.

El ritmo de vida actual plantea nuevos desafíos y posibilidades. Mi objetivo con Tu Sesión Online es acercar la atención psicológica profesional a personas ven limitado su acceso a la misma.

La terapeuta

Mi nombre es María Eugenia Parla. Egresé en el año 2010 de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Desde entonces orienté mi formación hacia la Terapia Cognitivo Conductual y la Neuropsicología Clínica. Actualmente brindo talleres de manejo de estrés junto con un equipo interdisciplinario, realizo evaluaciones neurocognitivas, psicodiagnósticos, atiendo en consultorio, a distancia y continúo capacitándome. Puedes atenderte conmigo o con un profesional del equipo seleccionado para tu situación. Lee mi perfil profesional aquí.

¿Cuáles son los Beneficios de Tu Sesión Online?

  • Oferta horaria amplia y flexible
  • Ahorro de tiempo y dinero en viajes. Sin traslados ni tráfico
  • Comodidad. La sesión se puede desarrollar donde quieras.
  • Los honorarios suelen ser más accesibles.
  • Tu sesión online certifica y garantiza la idoneidad de los profesionales que lo atienden (sólo matriculados y con estudios de posgrado)

Los matices que le dan un significado a lo que estamos diciendo son los que hacen a la comunicación no verbal; por ejemplo el tono de voz, los gestos y la postura (entre otras cosas) están presentes en la videoconferencia, no se pierden.

El tratamiento psicoterapéutico no requiere ningún tipo de contacto físico. Por lo que compartir el mismo espacio físico no es necesario para lograr los objetivos terapéuticos.

¿Que necesito para iniciar un Tratamiento Online?

  • Tener conexión a internet
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  • Software: Descargar (gratis) el programa mediante el cual nos comunicaremos: Skype

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Agradecemos a Maria Eugenia Parla y Tu Sesión Online por ser nuestro sponsor de la semana

  • Ciencia

El cerebro detecta la enfermedad en los demás antes de que se manifieste

  • 12/06/2017
  • Rita Arosemena P.

Nuestro sentido de la visión y del olfato podría ser suficiente para hacer que detectemos la enfermedad en otra persona incluso antes de que los síntomas se manifiesten, de acuerdo con un estudio realizado por investigadores del Karolinska Institutet (Suecia).

El reporte de la investigación, publicado en el diario Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), destaca las propiedades que el cerebro humano posee para descubrir y evitar la enfermedad de manera categórica, todo esto como parte del mecanismo protector que el sistema inmune pone en marcha para combatir las enfermedades.

Los apuntes del estudio indican que el cerebro es especialmente bueno para descubrir «fases tempranas de enfermedad» en otras personas y tomar medidas al respecto motivando al sujeto a distanciarse de estos individuos mucho más que de los que se encuentran en un estado de salud óptimo.

El Profesor Mats Olsson del Departamento de Neurociencia Clínica del Karolinska Institutet opina que estos hallazgos son determinantes a la hora de demostrar que el cerebro humano es, de hecho, un excelente descubridor y gerente de la conducta, además de explicarnos porqué la gente tiende a preferir socializar con personas sanas que con personas enfermas.

El cerebro es especialmente bueno para descubrir «fases tempranas de enfermedad»

«El sentido común nos dice que debe haber un repertorio de comportamientos básicos que ayuden al sistema inmunológico. Sin embargo, la evitación no se aplica necesariamente si usted tiene una relación cercana con la persona que está enferma», aclara Olsson. «Por ejemplo, hay pocas personas aparte de sus hijos que se besan cuando tienen una nariz que moquea. En otras palabras, una señal de la enfermedad puede mejorar el comportamiento de cuidado en las relaciones estrechas. Con este estudio, lo que se demuestra es que el cerebro es más sensible a esas señales de lo que pensábamos «.

El estudio se realizó inyectando secciones inofensivas de bacterias a un grupo de participantes, quienes desarrollaron síntomas clásicos como cansancio, dolor y fiebre durante unas pocas horas, durante las cuales se tomaron muestras de olor, fotografías y vídeos. La sustancia inyectada luego desapareció de sus cuerpos y con él los síntomas.

Otro grupo de participantes fue expuesto a estos olores e imágenes y se les pidió que calificaran cuánto les gustaba la gente, mientras que sus actividades cerebrales se midieron en un escáner de RM.

A continuación, se les pidió que declararan, con sólo mirar las fotografías, cuáles de los participantes parecían enfermos, que consideraban atractivos y con los que podrían considerar socializar.

Los investigadores ven esto como una confirmación biológica del argumento de que la supervivencia naturalmente implica evitar la infección.

Fuente: Science Daily

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La historia de la psiquiatra que llaman cada vez que hay un desastre

  • 11/06/2017
  • David Aparicio

Fascinante artículo de Gisele Sousa Dias para Infobae que nos relata el arduo trabajo que hace Silvia Bentolila, como médica psiquiatra en el cuerpo de primeros auxilios psicológicos:

Hay algo que tiene Silvia y que comparte con médicos, bomberos, periodistas y todo aquel que trabaje con lo que ella llama «el sufrimiento humano»: son pocos los casos que la han hecho llorar. «Por eso los recuerdo perfectamente. Uno que me impactó mucho fue una vez que un tren arrolló a un colectivo en el que iba una mujer con sus tres hijos, uno de ellos era bebé. Cuando la estaban asistiendo dijo: ‘si mi bebé murió no quiero que me salven’. Y el bebé había muerto». Su trabajo fue acompañar a las hijas que sí habían sobrevivido para evaluar cuándo había que decírselo.

La razón por la que quienes trabajan con tragedias no se quiebran seguido es que, ante el dolor, activan un mecanismo defensivo llamado «disociación operativa»: desconectan su emoción de lo que están haciendo. «Pero eso no quiere decir que no nos pase nada, al contrario. Y es muy importante que nos ocupemos de nosotros mismos para no sucumbir a la angustia después, cuando llegamos a casa».

Lee el artículo completo en Infobae.

  • Ciencia

Los genes podrían influir en la habilidad para “leer la mente”

  • 09/06/2017
  • Rita Arosemena P.

Investigadores de la Universidad de Cambridge han realizado un estudio cuyos resultados sugieren que nuestro ADN influye ciertamente en nuestra habilidad para “leer” lo que una persona está pensando o sintiendo con solo mirar sus ojos.

El mismo equipo había participado anteriormente, hace veinte años, en una investigación similar basada en la aplicación de un test de empatía cognitiva llamado Reading the Mind In The Eyes’ Test (El Test de la Lectura de la Mente A Través de los Ojos). La evidencia arrojada por este test indicó, de acuerdo con los expertos, que las personas pueden interpretar rápidamente los pensamientos y emociones de otro individuo simplemente mirando sus ojos. También se demostró que algunos de nosotros somos mejores en esta tarea que otros, y que las mujeres son, en promedio, mucho más habilidosas que los hombres.

En esta ocasión, el grupo de investigadores se unió a la compañía genética 23andMe y a científicos de Francia, Holanda y Australia para la realización del estudio publicado recientemente en la revista Molecular Psychiatry.

Esta última investigación complementa los resultados de aquella hecha pública hace dos décadas y reporta los resultados de una prueba de desempeño en el mismo test aplicado a 89,000 personas alrededor del mundo. La mayoría de los individuos que participaron del estudio son clientes de la compañía 23andMe que estuvieron de acuerdo con ser parte de la investigación.

Entre los aspectos más relevantes de las conclusiones extraídas de este segundo estudio está la reafirmación de los resultados Mujeres vs. Hombres en relación con la habilidad para “leer la mente” de los demás mirando a sus ojos. Pero además, el equipo pudo confirmar también que nuestros genes influyen en el desempeño obtenido en el Test de Lectura de la Mente, y que ciertas varientes en el cromosoma 3 de las mujeres se asocian con la potenciación de esta habilidad.

En cambio, el rendimiento de los hombres en el test no se vio relacionado con genes en particular en la región del cromosoma 3. Los investigadores encontraron el mismo patrón de resultados en un cohorte independiente de casi 1,500 personas que participaron en el Estudio Longitudinal Gemelo de Brisbane, lo cual sugiere que las asociaciones genéticas encontradas en las mujeres son confiables.

Fuente: Science Daily; University of Cambridge

  • Clínica

Desórdenes del sueño podrían predecir consumo de sustancias en atletas juveniles

  • 09/06/2017
  • Rita Arosemena P.

¿Cómo se asocian los desórdenes del ciclo del sueño con el consumo de sustancias como alcohol, tabaco y drogas ilícitas?

Un estudio hecho público en la plataforma Science Daily sugiere que, al menos en atletas universitarios, podría existir una fuerte relación; de hecho, tener problemas para dormir podría predecir en esa población una mayor tendencia al consumo de sustancias tanto controladas como ilegales y prohibidas.

Los resultados de la investigación muestran en términos estadísticos que los atletas universitarios que presentan problemas en su ciclo de sueño son un 151% más propensos al consumo de tabaco, 36% más propensos al consumo de alcohol y 66% más propensos a fumar marihuana.

También se determinó una tendencia estimada en 317% en relación con el uso de metanfetaminas, 349% respecto al uso de cocaína y una propensión del 175% al uso de esteroides

Para Michael Grandner, autor del estudio y director del Programa de Investigación de Sueño y Salud de la Universidad de Arizona (Tucson), lo más sorprendente de estos resultados es la consistencia con la cual los desórdenes del sueño pueden predecir en atletas universitarios el incremento en el uso de una variedad tan amplia de sustancias.

«Los problemas para dormir son bastante comunes entre estudiantes y especialmente entre los que son atletas», dijo además Chloe Warlick, miembro del equipo de estudio y asistente en el Programa de Investigación de Sueño y Salud.

«El uso de sustancias is también un problema de salud pública mayor. Estos resultados no solo resaltan el importante vínculo existente entre los desórdenes del sueño y el consumo de sustancias, también muestran que esta relación es de hecho muy fuerte, incluso entre estudiantes atletas». 

El estudio incluyó un análisis de los datos de una encuesta completada entre 2011 y 2014 por 8.683 estudiantes atletas en universidades de los Estados Unidos

Como parte de la National College Health Assessment (Asamblea Nacional de Salud Universitaria) realizada por la American College Health Association, se preguntó a los participantes si en los últimos 12 meses las «dificultades para dormir» habían sido «traumáticas o muy difíciles de manejar». A los estudiantes también se les preguntó si habían usado una lista de sustancias específicas en los últimos 30 días.

Grandner considera que estos resultados no solo acarrean implicaciones de valor para la salud estudiantil sino también para el rendimiento de los atletas, ya que conocer la asociación entre los problemas del sueño y el abuso de sustancias podría ser beneficioso para los entrenadores, los físicoterapeutas y los físicos, de manera que puedan tomarse medidas para mejor el desempeño deportivo.

Los autores concluyen que las intervenciones enfocadas en el ciclo del sueño deben ser evaluadas previamente para determinar si su aplicación puede reducir o incrementar el uso de sustancias psicoactivas.

Fuente: Science Daily; American Academy of Sleep Medicine

  • Clínica

Sufro ataques de ansiedad crónicos porque hace 13 años no los traté a tiempo

  • 08/06/2017
  • David Aparicio

Pilar C. para Verne:

La agorafobia me ha mantenido encerrada en casa durante algunas épocas. Por suerte, la ayuda de mi hermana y la de la amiga que me acompañó al hospital en mi primer ataque, han sido mi salvavidas. Ellas siempre han estado a mi lado, aunque solo fuera para acompañarme hasta el rellano de mi escalera porque no me atrevía a caminar más lejos.

En estas condiciones, cuesta conocer gente. Cada vez que hablo con alguien, siento la amenaza de que me sobrevenga un nuevo ataque. Me he convertido en una persona huidiza, así que me aferré con fuerza a quienes ya conocía. En mi situación crees que, sin ellos, ya nunca conocerás a nadie más y acabarás sola.

Y eso nos convierte en personas especialmente vulnerables. En el caso de mi expareja, con quien incluso llegué a casarme, no me sentí tan acompañada como esperaba. Es cierto que mis ataques alteraron nuestra vida en pareja. No lo escondo. En una ocasión, tuve que salir corriendo de un restaurante, a mitad de la cena, para esconderme en nuestro coche.

Una historia que nos demuestra directamente lo que pasa cuando no se trata adecuadamente los trastornos de ansiedad.

Lee el artículo completo en Verne.

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En América Latina se mata más

  • 08/06/2017
  • David Aparicio
Homicidio

Alejandra Sánchez Insua y José Luis Pardo Veiras escriben para The New York Times en español, un artículo sobre el tema del homicidio en Latinoamérica:

Aunque una mayoría de latinoamericanos nunca ha visto una víctima de homicidio más allá de los periódicos y la televisión, la minoría –usualmente conformada por pobres, morenos de los barrios más marginados– ha visto demasiados. Los que matan y mueren también suelen ser ellos. Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo señala que un 50 por ciento de los crímenes en las ciudades latinoamericanas ocurren en un 1,6 por ciento de sus calles.

Sobre la normalización del homicidio, explican:

El homicidio no es solo una consecuencia, es un fenómeno normalizado en nuestra sociedad para resolver conflictos. Como sucede con una enfermedad o adicción, el primer paso es aceptar que somos países asesinos. Durante años, los gobiernos han maquillado la cifras y han culpado al vecino. Los números, a veces, causan más preocupación que los muertos. Cada año, la ONG mexicana Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal publica “El listado de las 50 ciudades más violentas del mundo”. La lista la componen casi exclusivamente ciudades latinoamericanas (43 este año). La metodología de la organización utiliza a veces fuentes no fiables como reportes periodísticos. Pero cualquier autoridad quiere salir de la lista porque causa un revuelo internacional. Hace unos meses fuimos a Acapulco y el secretario de Turismo celebraba que su ciudad ya no estaba entre los primeros puestos y que había otras con índices peores (en 2016, Acapulco subió del cuarto al segundo lugar). Cuando San Pedro Sula encabezaba el listado, el alcalde hondureño nos respondió: “Aquí no hay tanques como en México”.

¿Cómo puede combatirse esta epidemia?

La cura a la epidemia de homicidios es larga y compleja. En América Latina hay algunas experiencias escasas que pueden estudiarse y replicarse. En Honduras, la Asociación para una Sociedad Más Justa desarrolló un proyecto para mejorar las investigaciones. En Venezuela, el Proyecto Alcatraz ofrece trabajo, deporte y formación a jóvenes en bandas criminales. En Brasil, se ha experimentado con policías comunitarias en lugares de riesgo con programas como Fica Vivo o Pacto Pela Vida. También se ha optado por poner el tema sobre la mesa con campañas contra la violencia letal como Guatemala 24-0, para promover 24 horas sin asesinatos. La restricción del porte de armas en ciudades colombianas ha derivado en disminuciones, aunque moderadas, de las tasas de asesinato. Regular la venta de alcohol como política de seguridad ha tenido éxito en Bogotá y en Diadema, en el estado de São Paulo.

El análisis de Sánchez Insua y Pardo Veiras cita algunos los planes de intervención social que han implementado ciertos países, los más afectados por la ola de homicidios, y menciona, con justa razón, la necesidad de políticas de justicia más eficaces. Sin embargo, no se nombra ninguna política de prevención a largo plazo que considere los factores sociales, nutricionales, educativos y de crianza (coherción), los cuales juegan un rol crucial en el desarrollo de las problemáticas relacionadas (abuso de sustancias, baja educación y pobreza) con la violencia y homicidios.

Esto me da a entender que no las mencionan porque ninguno de los países evaluados presentó un plan de prevención. Para lo cual tengo dos posibles hipótesis retroalimentadas:

  1. Las fluctuaciones políticas características de Latinoamérica no han permitido desarrollar programas rigurosos, basados en la evidencia, que hayan demostrado funcionar sobre: la reducción de consumo de sustancias, deserción escolar, homicidios y conducta violenta y reducción de costos para el estado.
  2. La psicología en Latinoamérica todavía se encuentra sumergida en el debate sobre si es necesario o no que se establezcan requisitos basados en la evidencia científica en la psicología. Este debate reduce la capacidad de responder de la psicología ante los graves problemas sociales de Latinoamerica, cuando en otras latitudes la psicología si ha podido dar respuestas concretas ante las mismas problemáticas1.

Lee el artículo completo en The New York Times en Español.

Video recomendado: 

 

 

  1. Anthony Biglan es uno de los investigadores más reconocidos en esta temática. Su libro The Nurture Effect; sintetiza lo que los planes de prevención basados en la evidencia han logrado durante los últimos 40 años. ↩

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