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  • Ciencia

Boreout, el síndrome del aburrimiento

  • 07/12/2015
  • Asociación Educar

No hace mucho conversamos sobre lo que significaba estar fundido, y lo relacionábamos con un estado de situación límite, suficiente y capaz de marcar tanto la destrucción como la trascendencia de una persona. Un verdadero quiebre que pone a prueba la capacidad de tolerancia y adaptación con el crujido inevitable de toda la existencia en un impacto que irrumpe de manera repentina y automática, como una sobrecarga difícil de controlar en el ser y el hacer.

Hoy la intención es conversar sobre otras dos entidades que si bien se conocen de siempre han sido re-definidas últimamente con más detalles. Tanto el Síndrome de Boreout como el Aburrimiento Crónico son frecuentes en personas a las que, por algún motivo, se les agota la novedad, el desafío y la emoción.

Si bien este no es un problema fatal, en términos psicológicos habla de un estado emocional de insatisfacción dentro de una existencia que se percibe como insulsa, vacía y sin sentido. Porque con la llegada del aburrimiento la persona manifiesta la impresión de que el gozo y las experiencias gratificantes propias de la vida han quedado detenidas.

El Síndrome de Boreout como el Aburrimiento Crónico son frecuentes en personas a las que, por algún motivo, se les agota la novedad, el desafío y la emoción

Si bien mantiene la aspiración de recuperar ese gozo y la capacidad de experimentar sensaciones agradables, la persona aburrida no está dispuesta a iniciar actividad alguna que pueda acabar con el estado. Ya sea porque está disminuida su capacidad de actuación o porque cree que nada a su alcance puede cambiar la situación.

prefrontal-parietal

Vale aclarar que aburrirse, hasta cierto punto, es bueno. No sólo promueve la creatividad, sino que, además, el cerebro cuenta con la posibilidad de buscar otras alternativas para salir de un estado incómodo. Por otro lado, representa una especie de “descanso” para que la mente se desconecte de lo cotidiano y dedique más tiempo a otras posibilidades. En los momentos de aburrimiento el cerebro, lejos de estar inactivo, enciende la llamada “red neuronal por defecto”, un sistema que activa una parte de lacorteza parietal medial y la corteza prefrontal medial para “soñar despierto» y planificar escenarios posibles o pensar en otras soluciones.

El problema surge cuando el aburrimiento se manifiesta severo y prolongado y la introspección en vez de ser una ventaja se convierte en una amenaza. Ahí las personas dejan de leer las señales adecuadas, con incremento del riesgo, porque el individuo demasiado aburrido toca el techo soportable con facilidad y empieza a desconcentrarse, a experimentar estrés, simplemente porque este estadio prolongado priva de la sensación de placer natural.

Ante una situación nueva e interesante, el cerebro libera dopamina, el neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar y la intensidad de las recompensas. Coincidentemente, según un estudio de 2007, publicado en el Journal of Sport Behavior, personas con niveles naturalmente más bajos de dopamina requieren de una mayor cantidad de novedades para estimular el cerebro y así obtener recompensas. Esto hace que aumente su propensión a conductas riesgosas, que, en general, son novedosas para la mayoría de la gente. El problema está en que no sólo a las personas que naturalmente generan menos dopamina puede ocurrirles esto, también a los afectados de aburrimiento prolongado, donde, incluso, el riesgo le suena bien al cerebro con tal de obtener placer.

También, el aburrimiento afecta la plena concentración, como detalló un estudio de la Universidad York, en Canadá, y publicado en Perspectives on Psychological Science, y la razón está en el estrés que ocasiona. El aburrimiento implica que una persona se conforme con menos estimulación cerebral o menos actividad de la necesaria para mantenerse saludable, y en el estrés siempre existen más estímulos de los necesarios. Por eso, en cualquier tipo de estrés, el aburrimiento impacta sobre la corteza prefrontal, el área involucrada en la memoria de trabajo, que es la que permite la cognición necesaria para desarrollar una determinada actividad, afectándola.

El aburrimiento implica que una persona se conforme con menos estimulación cerebral

La falta de proyectos de cara al futuro, no tener una actividad profesional satisfactoria, relaciones humanas pobres y escasas, la falta de incentivos, de hobbies, de compromisos de ningún tipo, una postura radicalmente escéptica ante la vida, el desinterés por los demás y por lo que ocurre alrededor ―junto con muchos más factores de todo tipo― favorecen la aparición de aburrimiento que puede llegar a hacerse crónico.

Sin duda, el aburrimiento es la consecuencia de un progresivo empobrecimiento en la esfera de la personalidad y de una actitud ante la vida, que ha perdido sus ingredientes fundamentales. Es una patología que afecta a quienes están poco motivados en el trabajo, y se aburren día tras día, por tareas que les exigen poco de su capacidad y su tiempo. Paradójicamente, aparentan estar siempre ocupados, para no asumir más esfuerzos, y a simple vista, parece vagancia o pereza, sin embargo, en el trabajo, padecen el llamado Síndrome Boreout, que puede llegar a desencadenar problemas de salud por ansiedad y estrés.

Hay jefes que se quejan de que sus empleados rinden cada vez menos, de que están siempre mal predispuestos, de que trabajan regulando sus fuerzas, como si lo hicieran a reglamento. Por otro lado, hay empleados que se quejan de que sus superiores no reconocen sus esfuerzos, de que no se sienten motivados y de que el mal clima que los rodea los mantiene agobiados.

Las neurociencias permiten analizar cómo funcionan estos mecanismos a nivel cerebral, y, para contrarrestar el aburrimiento, la persona tiende a adoptar una conducta con relación a una expectativa de recompensa. Con ello activa neurocircuitos relacionados con la motivación, aunque no sea consciente de ello. Toda situación con sensación de exclusión activa las mismas áreas cerebrales que el dolor físico; si las señales de valoración no son expresadas explícitamente, el cerebro inventa, infiere, saca conclusiones con poca información, con muchas chances de estar errado.

Recientes investigaciones detectaron que el bienestar emocional generado por estados de aceptación y confort activa un mejor funcionamiento neurocognitivo del cerebro y facilita la motivación. Cuando los jefes, a nivel laboral, se ocupan de detalles referidos a sus equipos de trabajo generan mayor adhesión y más aplicación laboral. Decirle a un colaborador algo bueno o valorarlo impulsa el circuito de recompensa y del placer e impulsa hacia la superación con pertenencia. De esta manera, los elogiados tenderán a repetir ese comportamiento y eso, seguramente, producirá mejores resultados.

Es otro aspecto, estimular en el trabajo los espacios para los vínculos y la integración, con buenos momentos de comunicación, libera oxitocina, neurohormona que fortalece la sensación de confianza y seguridad. Solo con eso las personas pasan de ser individuos a ser parte de verdaderos equipos con trascendencia.

Los problemas en el ambiente laboral, muchas veces, perpetuán un malestar creciente por remachar ideas que no permiten una adecuada concentración. Modificarlo le exige al cerebro un mayor consumo de energía y una fuerte dosis de motivación para salir de la rutina sin resistencia al cambio.

Sin dudas, las diversas circunstancias que generan situaciones de malestar consigo mismo conllevan un grado de frustración severa por tener que repetir todos los días las mismas tareas con iguales resultados. Mantener las condiciones más la falta de motivación, unido a la necesidad constante de «esconder» la inactividad ante los demás por temor a represalias, genera estrés crónico con consecuencias negativas sobre la salud, alteraciones de la función del sueño, cognitivas, variaciones del peso, problemas respiratorios, dolores musculares, dolor de cabeza,… que pueden ser el origen de otras enfermedades o de un requerimiento interdisciplinario más exhaustivo.

Lo malo es que en la sociedad actual los padres proporcionan a sus hijos actividad constante, gratificación instantánea

El diagnóstico tanto de Aburrimiento Crónico o de Síndrome de Boreout impone diagnostico diferencial con Burn-Out o síndrome de estar quemado, donde aparecen síntomas similares, pero que, sin embargo, se debe a causas opuestas. En el caso de Burn-Out , el paciente sufre de agotamiento que le impide continuar con las demandas cotidianas y una extrema situación de distrés, sin tiempo de aburrirse ni de mostrar baja autoestima; no existe sentimiento de infrautilización de la potencialidad. Todo lo contrario, ya que superado por la situación y mantenido en el tiempo aparece la fatiga creciente y una imposibilidad firme del desempeño.

La necesidad de establecer un diagnóstico diferencial entre estas afecciones no significa que en la misma persona no puedan concurrir dos formas concomitantes; si el aburrimiento crónico o el Síndrome Boreoutno se resuelven rápido, desembocan en una depresión mayor y síntomas más graves.

Aburrirse estimula la creatividad. Y estar siempre ocupados la aniquila. Es la conclusión de un estudio realizado recientemente por Teresa Belton y Esther Priyadharshini, de la Universidad de East Anglia (Reino Unido). Según concluyen las investigadoras, sobre todo durante los primeros años de la vida, es imprescindible permanecer «ociosos» durante un tiempo. Esto nos permite desarrollar la imaginación y la creatividad, y aprender a «valernos por nosotros mismos. Lo malo es que en la sociedad actual los padres proporcionan a sus hijos actividad constante, gratificación instantánea y entretenimiento sofisticado, enemigos del potencial creativo y de la libertad de pensamiento de los más pequeños. Por eso, en la revista The Cambridge Journal of Education, Belton reclama que el aburrimiento sea reconocido como una emoción humana legítima con un papel central en el aprendizaje y la creatividad.

Por lo tanto, es necesario que en algunos momentos de la vida haya auténtico aburrimiento, superado con juegos, diversión o cambio de actividad. El hecho que sea repetitivo e intenso puede llevar a un estado patológico serio, puesto que queda claro que puede empujar a hacerse más daño, ya que estudios recientes han vinculado la inclinación al aburrimiento con a una tendencia a fumar, beber demasiado y consumir drogas. Eso, sin hablar de otro comportamiento más mundano, pero, igualmente poco saludables, como por ejemplo, comer para superarlo.

Sentirse aburrido marque un buen momento para revaluar la vida y los objetivos… además de repensar qué se quiere decir exactamente cuando se dice: estoy aburrido.

Autor: DR. NSE. LUIS M. LABATH – Ex Director Médico del Hospital José M. Cullen. Periodo: 2002-2007.

Artículo previamente publicado en Asociación Educar y cedido para su publicación en Psyciencia. 

  • Recursos

(Vídeo) Martin Seligman habla sobre la psicología positiva

  • 04/12/2015
  • Equipo de Redacción

Martin Seligman habla sobre la psicología positiva, como una materia de estudio y como funciona uno a uno con cada paciente y cada psicólogo. Mientras el enfoque de la psicología moderna va traspasando el enfoque a la enfermedad, ¿qué puede hacer ésta por nosotros?

Fuente: TED

  • Definiciones

Definición de la semana: Efecto Placebo

  • 04/12/2015
  • Alejandra Alonso

Bayés (1984) define al placebo como todo tratamiento, parte de un tratamiento o elementos asociados al tratamiento que, sin importar su naturaleza (instrumental, farmacológica, verbal, etc.), son susceptibles, intencionalmente o no, a tener efectos terapéuticos en una persona sin poseer en sí capacidad específica para esto.

Según Campagne (2002), la definición más popular es la de Shapiro y Morris (citados en Campagne, 2002), quienes dicen que se puede llamar placebo a cualquier terapia o elemento de una terapia que es usado por sus efectos psicofisiológicos o psicológicos no específicos, o que se utiliza por un supuesto efecto específico, pero que sin embargo no tiene una acción específica para la condición en tratamiento. Sin embargo, esta definición se ha criticado por que es muy difícil distinguir entre efectos específicos y no específicos.

En la actualidad, el efecto placebo se está convirtiendo en una categoría científica relacionada a efectos no específicos que cubre un campo extenso de fenómenos (el trato del médico, las expectativas del médico y el paciente con respecto al tratamiento, la reputación, los costos, el entorno, etc.). Este efecto es un concepto experimental y científico que no necesariamente se relaciona con sustancias activas, ya se puede observar el efecto placebo cuando se administra un fármaco que no es activo para la condición a tratar. Incluso más interesante es el hecho de que el placebo no se relaciona necesariamente con sustancias no activas o activas: a veces la presencia de mamá puede hacer que la fiebre del niño baje. Es decir, el efecto depende de muchas cosas, como ser el entorno, el individuo, el profesional, etc. (Campagne 2002).

Algunas investigaciones sobre el efecto placebo:

Petrovic y cols. (2002), encontraron un mecanismo neuronal afín entre la analgesia placebo y la analgesia opioide.

Por otro lado, Vase y cols. (2002), realizaron dos metaanálisis sobre pruebas clínicas de analgésicos: en el primero se incluyeron 23 investigaciones que utilizaron solo al placebo como condición de control; en el segundo, se analizaron 14 estudios que investigaban los mecanismos analgésicos del placebo. Ellos encontraron que, en el segundo grupo, la magnitud de los efectos analgésicos del placebo era mayor, comparada con la observada en las investigaciones del primer grupo. Los científicos creen que esto podría explicarse por las diferencias en los niveles esperados de dolor producidos por la sugestión placebo y por el condicionamiento. Sumado a esto, algunos de los estudios sobre los efectos analgésicos del placebo sugirieron que el efecto es mayor cuando se induce por sugestión y condicionamiento combinados, en vez de hacerlo por sugestión o por condicionamiento.

Otro estudio, quiso conocer cómo afectaría el efecto placebo al tratamiento de la cefalea. Contó con 22 participantes que fueron asignados a una de las siguientes condiciones experimentales: i) biofeedback EMG placebo con control interno; ii) biofeedback EMG placebo con control externo; o iii) biofeedback EMG real. Los investigadores observaron que el biofeedback EMG placebo es igual de eficiente que el real cuando se trata de disminuir la frecuencia de las cefaleas (Díaz & Vallejos, 1987).

Un metaanálisis que revisó estudios sobre el efecto placebo y el dolor publicados entre 1967 y 1993, concluyó que dicho efecto tiene una influencia en los resultados de cualquier tratamiento, incluyendo a la cirugía, que el profesional y el paciente crean que es efectivo (Turner y cols., 1994).

Los autores de una investigación que utilizó tomografía por emisión de positrones para estudiar el efecto placebo en pacientes con Parkinson, escriben que encontraron pruebas in vivo de la liberación sustancial de dopamina endógena en el cuerpo estriado de pacientes con Parkinson en respuesta al placebo. Ellos concluyen que sus descubrimientos indican una acción potente de dicho efecto en los pacientes con Parkinson, y que la acción esta mediada por la activación del sistema de vía dopaminérgica nigroestriatal dañada (Fuente-Fernández y cols., 2001).

También se ha observado el efecto placebo en el tratamiento del colon irritable, donde los investigadores concluyen que se pueden conseguir resultados significativos y que la relación profesional-paciente es un componente clave para obtener dichos resultados (Kaptchuk, 2008).

Sin embargo, es importante recordar que el efecto placebo no solo se utiliza para estudiar su capacidad terapéutica, sino que también se incluye en investigaciones sobre pruebas clínicas como base para evaluar si una intervención clínica o determinado fármaco es eficaz o no. Incluso se ha utilizado para conocer cómo responderá una persona a determinado tratamiento para la depresión.

Si querés seguir leyendo sobre el tema, tal vez te interesen los siguientes artículos:

El poder del efecto placebo  
¿Antidepresivos o placebos?

Referencias bibliográficas:

  • Bayes, R. (1984), Análisis del efecto placebo
  • Campagne, D. (2002), La gradación del efecto placebo. Un estudio N=1, doble ciego, con belladona homeopática 30C
  • Díaz, A., Vallejos, M. (1987), Influencia del placebo en el tratamiento de la cefalea
  • Fuente-Fernández, R., Ruth, T., Sossi, V., Schulzer, M., Calne, D. (2001), Expectation and Dopamine Release: Mechanism of the Placebo Effect in Parkinson’s Disease
  • Petrovic, P., Kalso, E., Petersson, K., Ingvar, M. (2002), Placebo and Opioid Analgesia– Imaging a Shared Neuronal Network
  • Ted J Kaptchuk, T., Kelley, J., Conboy, L., Davis, R., Kerr, C., Jacobson, E., Kirsch I., Schyner, R., Hyun Nam, B., Nguyen, L., Park, M., Rivers, A., McManus, C., Kokkotou, E., Drossman, D., Goldman, P., Lembo, A. (2008), Components of placebo effect: randomised controlled trial in patients with irritable bowel syndrome
  • Turner, J., Deyo, R., Loeser, J., Von korff, M., Fordyce, W. (1994), The Importance of Placebo Effects in Pain Treatment and Research
  • Vase, L., Riley, J., Price, D. (2002), A comparison of placebo effects in clinical analgesic trials versus studies of placebo analgesia
  • Artículos de opinión (Op-ed)

Cuando el trabajo te hace infeliz

  • 04/12/2015
  • David Aparicio

Los psicólogos usualmente tenemos más de un trabajo. Por lo general, trabajamos en un hospital, una empresa o escuela y también tenemos consulta privada. Obtenemos al menos dos beneficios directos de esta situación. Primero, te da la oportunidad de hacerte más conocido, ganar más experiencia y mejorar tu perfil profesional. Entre más personas te conozcan más pacientes y derivaciones tendrás. El segundo beneficio es que te ayudará a tener un mejor salario porque, siendo honestos, la psicología, aunque es una labor muy valiosa,  no es una de las profesiones mejores pagadas.

Durante los últimos dos años trabajé sin cesar creyendo que debía tener más de un trabajo para construir mi carrera profesional, pero durante ese tiempo afecté otras cosas que son más importantes para mi. No pude reconocer mis límites y descuidé mi rendimiento profesional y a mi familia.  Hoy quiero compartir mi experiencia, qué nos dice la ciencia sobre el exceso de trabajo y algunas recomendaciones que me ayudaron a concentrarme en los trabajos que realmente me interesan y disfruto.

Hasta hace unos meses atrás tenía tres trabajos. Trabajaba en la mañana de 7 A.M. a 2 de la tarde, con niños con problemas de conducta en una escuela privada, de ahí salía lo más rápido que podía para evitar los embotellamientos y llegar a tiempo a mi otro trabajo desde las 3:30 hasta las 7:30 P.M. en un consultorio de psicología y psicopedagogía. De allí, partía para luchar con el tráfico y llegar a mi casa alrededor de las 8:30 P.M., para cenar, conversar un poco con mi familia y darle de comer a los perros. Luego, me sentaba y empezaba a preparar los artículos que saldrían al día siguiente en Psyciencia hasta la medianoche. Por último, me acostaba a dormir y me levantaba, casi arrastrándome a las 5:15 A.M. para empezar mi rutina nuevamente. Me estaba volviendo loco.

Trabajaba 14 horas al día, pero lo hacía porque creía que era el esfuerzo que debía realizar para forjar mi futuro profesional y me quedaría rezagado si no lo hacía. Uno siempre escucha que hay que trabajar duro mientras se es joven y se tiene las fuerzas, para así tener un descanso durante la jubilación y eso es lo que veo a mi alrededor. La mayoría de mis amigos y conocidos llevan un estilo de vida similar, trabajan de 10 a 12 horas por día. Como psicólogo, sentía que debía aprovechar todos los trabajos que aparecían y que este era el momento para trabajar y trabajar.

El problema es que el trabajo del psicólogo exige creatividad, escucha activa y empatía. Tenemos que conectar con nuestros pacientes. Y después de ocho horas mi mente divagaba, me perdía en las conversaciones con los pacientes, me distraía al escribir en las historias clínicas y planear las intervenciones que haría al día siguiente.  

Estaba perdiendo el contacto con lo más importante en mi vida, no tenía ganas de conversar, me sentía fundido, estaba irritable y cansado. Mi ritmo de vida era insostenible y llegó el momento en que tuve que recapacitar sobre cuánta energía le estaba dedicando al trabajo, lo que me perdía al estar todo el día fuera de la casa y las cosas importantes que estaba dejando de lado. Quería pasar más tiempo con mi esposa, mi familia y mis amigos. Quería leer más, hacer ejercicio y poder disfrutar del momento sin estar preocupado por la hora y el lugar donde debía estar para cumplir con una reunión o sesión.

Tal vez pienses que me estoy quejando por nada y que así es la vida. O se trabaja mucho o no se trabaja. Pero durante las últimas tres décadas la psicología y las ciencias económicas nos han ofrecido evidencia de los efectos perjudiciales que tiene el exceso de trabajo sobre nuestra salud y bienestar. Permíteme compartir algunos de los estudios.

El exceso de trabajo está destruyendo tu salud

Las investigaciones se han concentrado en evaluar cuáles son los efectos directos e indirectos, sobre la salud, de trabajar más de 48 horas a la semana (9.6 horas, 5 días a la semana) y los resultados son alarmantes.

Bannai y Tamakoshi (2014), realizaron una muy completa revisión epidemiológica de diversos estudios publicados entre 1995 y 2012, sobre los efecto del exceso de trabajo. Ellos encontraron que se vincula con la depresión, la ansiedad, los problemas de sueño y las enfermedades coronarias.

Relacionado con los problemas cardiovasculares, otro meta-análisis de la conocida revista The Lancet,  evaluó los datos de 604.838 individuos y encontró que las personas que trabajan durantes largas jornadas tienen más riesgo de sufrir infartos en comparación con aquellos que trabajan en una jornada normal de 8 horas.

El exceso de trabajo también se relaciona con mayor riesgo de consumir alcohol. Una revisión latinoamericana sugiere además que las personas que trabajan demasiado tienen más riesgo de sufrir de síndrome de burnout y estrés laboral. También se vincula con el desarrollo de enfermedades crónicas, Kivimäki et al (2015), encontró que las personas de nivel socioeconómico bajo, que trabajan largas horas diarias, tienen más riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2.

La Agencia de Salud Pública de Barcelona también estudió cómo nos afecta el exceso de trabajo, pero separó los resultados según el género y encontró datos muy interesantes. Esta investigación observó que los hombres que trabajaban entre 51 y 60 horas por semana tenían peor estado de salud en general, mayor riesgo de hipertensión, menor satisfacción laboral, mayor riesgo de fumar, menos horas de sueño y menos tiempo para hacer actividad física. Por otro lado, en las mujeres, el exceso de trabajo sólo se relacionó con mayor consumo de cigarrillo y menos horas de sueño. Según los autores esto se puede explicar por el rol de proveedor que cumple el hombre en la familia y el hecho de que, en situaciones de necesidad económica, se someten a largas horas de trabajo para traer más dinero al hogar (Artazcoz Dr, et al 2009). Aunque habría que investigar qué sucede con las madres solteras, por ejemplo, que suelen ser las únicas proveedoras del sustento económico de sus familias.

Esos fueron algunos de los cientos de estudios publicados sobre los efectos directos del exceso de trabajo en la salud. Pero también hay otros efectos indirectos. Por ejemplo, trabajar demasiado incrementa el riesgo de accidentes de tránsito, para aquellos que viven lejos de sus trabajos y tienen que conducir después de una larga jornada laboral (Bruce D. Kirkcaldy, et al 1997).

Esta última investigación me sorprendió mucho porque yo tuve una experiencia similar. Me dormí por milésimas de segundo cuando cruzaba el Puente de las Américas Puente emblemático de Panamá y primera ruta sobre el Canal de Panamá, principal recurso económico., cuando regresaba muy cansado a mi casa, después de un largo día de trabajo. Gracias a Dios no choqué y, desde esa ocasión, cuando siento que me duermo, paro en un kiosco o estación de servicio para quitarme el sueño y continuar el viaje.

Reducir las horas de trabajo

productividad paises

Ya tenemos una idea de todo lo que hace el exceso de trabajo a nuestra salud física y mental. La mayoría de las investigaciones que mencioné recomiendan que los gobiernos implementen políticas de horarios flexibles y reduzcan o eviten que las personas trabajen en exceso, pero eso no es suficiente. Necesitamos datos que ofrezcan beneficios directos para la salud sin erosionar la productividad y economía.

Ines Barnelli se ha dedicado a investigar los beneficios de la reducción de las horas de trabajo y sus datos demuestran que las personas que trabajan menos horas tienen más conductas saludables (menos consumo de alcohol y cigarrillo y más ejercicio físico), lo que repercute directamente en el estado de salud global.

Instituciones y grupos económicos alrededor del mundo también han investigado sobre cómo repercute el exceso de trabajo en el desarrollo de los países. Uno de los datos más recientes proviene del grupo OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos), creado en 1961 para estimular el progreso económico de 34 países. Sus datos sugieren que los países que trabajan menos de 2000 horas por año son los más productivos.

La revista The Economist tomó los datos del OCDE y preparó un gráfico que lo explica muy bien y, cómo puedes ver, Alemania y Holanda tienen las economías más fuertes y sus trabajadores tienden a ser más productivos hora por hora. Se perciben menos estresados, se enferman menos y se sienten más identificados con su trabajo.

productividad

Pero cada vez hay más gente repensando la jornada tradicional de trabajo de 8 horas, cinco días a la semana, que fue establecida en 1922 por Henry Ford en sus fábricas de autos y que hoy todos consideramos como normal. Y proponen en su lugar reducir la jornada a sólo 6 horas por día. Hace unos días, la BBC publicó los tres representantes más importantes de la reducción del horario de trabajo y el aumento de productividad y bienestar.

El primer ejemplo viene del gobierno de Suecia. Ellos están llevando a cabo un estudio aleatorio en dos hospitales con 80 enfermeros que empezaron a trabajar, desde febrero, con un horario de 6 horas por día por dos años. El grupo control tendrá el horario habitual de 8 horas. Los autores dicen que es demasiado temprano para sacar conclusiones, pero ya se hace evidente la reducción del absentismo laboral a causa de enfermedad y también se los encuentra menos estresados. Esto se ha traducido en un mejor cuidado de los pacientes, mayor organización e intervenciones más eficaces.

El segundo viene de Toyota, una de las multinacionales más importantes del mundo. Sus autos son reconocidos por su alta calidad y bajo costo. Desde hace 13 años redujeron la jornada a 6 horas de trabajo y reportan que este cambio produjo una disminución de reclamos y quejas de los clientes. Hay menos bajas de los trabajadores y la productividad y beneficios económicos han crecido sin parar.

El tercer ejemplo y el más radical proviene de Carlos Slim, el magnate mexicano y uno de los hombres más ricos del mundo. Según él, la semana laboral debería reducirse a tres día semanales pero con 11 horas de trabajo cada día, porque así tendríamos más tiempo para relajarnos y aumentar la calidad de nuestra vida social. Slim explica que su propuesta no afectaría la economía porque en esos momentos libres, las personas tendrían más necesidades de entretenimiento y consumo. El ya puso en marcha una variante de su plan en su empresa Telmex y algunos de sus trabajadores, que están próximos a la jubilación, sólo trabajan cuatro días a la semana.

Renuncié a mi trabajo

Tres trabajos me consumían catorce horas diarias, lo cual me dejaba con 5 horas para dormir y 5 horas para conducir y moverme en el díaLa ciudad de Panamá es relativamente chica, pero sufre de un terrible tráfico que puede hacerte demorar horas para llegar a un lugar cercano..

Tuve la idea de renunciar a uno de los trabajos dando vueltas en mi cabeza por meses, nunca había renunciado. Me detenía a pensar que no podía con la carga y que era débil. Pero tampoco era feliz viviendo así. Tengo la bendición de contar con el apoyo mi esposa y el consejo de mis padres y amigos que me respaldaron en esta decisión. Al final presenté mi renuncia al trabajo que tenía en la clínica por las tarde y 15 días después quedé libre.

Pude aliviar mi carga sin afectar demasiado nuestros ingresos. Hoy soy más feliz, cuando llego a mi casa dispongo de más tiempo para pasar con Alejandra, saludar a mis padres y abuelas (que viven muy cerca), hacer deporte, leer un poco más (no tanto como me gustaría pero voy en camino), preparar y estudiar planes de intervención, economía de fichas, registros que usaré y eso se ha hecho evidente en la calidad de mi trabajo. Mi productividad también se ve reflejada en Psyciencia, ya que ahora puedo publicar entre uno o dos artículos diarios y mantener un ritmo de publicación de 15 a 20 artículos semanales. Así también nuestra comunidad de Facebook ha crecido más del 30% y los suscriptores por email en un 25%.

Recomendaciones

Para concluir, comparto con ustedes tres recomendaciones que me ayudaron a cambiar mi situación.

  1. Planifica tu economía: Haz un presupuesto mensual de tus ingresos y gastos. Evita caer en compras impulsivas. No te olvides de ahorrar al menos entre el 15 y 20% de tus ingresos, ya que esto te permitirá tener un respaldo por cualquier emergencia; además te ayudará a mantenerte centrado en tus objetivos económicos. Es muy importante que consideres tu situación económica, por ejemplo, yo no tengo deudas importantes, sólo la del auto y eso me dió la libertad económica que necesitaba.
  2. Busca la perspectiva de tus personas significativas: Tu familia, esposa, amigos y colegas, son las personas que mejor te conocen y te pueden ofrecer valiosos puntos de vista y tal vez te compartan experiencias similares, que te ayuden a evaluar mejor tu situación.
  3. Aprende a reconocer tus límites: ¿Cómo me siento con el trabajo? ¿Puedo trabajar eficazmente en dos lugares diferentes? ¿Puedo rendir más de ocho horas?  ¿Soy más productivo en horarios segmentados o corridos? ¿Este trabajo afecta mi relación con mi familia? Son algunas de las preguntas que te pueden ayudar a evaluar si realmente debes aceptar o no otro trabajo.

    He aprendido mucho con esta experiencia y de ahora en adelante lo pensaré mejor antes de aceptar otro trabajo. Todavía no trabajo menos de 8 horas, pero soy feliz y siento que tengo más control de mi tiempo y de mi vida. Para mi, eso es lo importante.

Editoras: Alejandra Alonso y Maria Fernanda

Imagen: Dave Meier (Picography)

  • Ciencia

El 90% de las personas ignoró el factor psicológico clave para bajar de peso

  • 03/12/2015
  • David Aparicio

Te miras al espejo, ves esos kilos de más que ganaste durante los últimos meses y te pones como objetivo bajar de peso. Empiezas a comer más saludable y te inscribes en el plan completo de tu gimnasio con la ilusión de que pronto recuperarás tu figura.

Está muy bien proponerte metas saludables. El problema es que estás olvidando un factor clave en el éxito del control de peso: el factor psicológico.

Según una encuesta realizada por el Orlando Health, el 90% de las personas ignora el factor psicológico de los programas para bajar de peso:

  • El 31% de los encuestados creía que la falta de ejercicio es la principal barrera para perder peso.
  • El 26% dijo que el sobrepeso se debe a lo que comes.
  • El 17% dijo que el sobrepeso se debía a lo costoso que era mantenerse sano.
  • El 12% creía que era causado por la falta de tiempo para ejercitarse.
  • Sólo el 10% dijo que el bienestar psicológico es importante para perder peso.

¿Por qué el factor psicológico es tan importante para bajar de peso?

Los humanos desarrollamos una poderosa relación emocional con la comida que va más allá de la simple satisfacción del hambre. La comida nos da placer, nos hace felices, nos genera recuerdos que nos transportan en el tiempo.

Según las investigaciones, el sobrepeso no se debe a la falta de ejercicio, sino al excesivo consumo de azúcares y carbohidratos. Al ignorar el factor psicológico de la conducta alimenticia, dejamos de lado las causas emocionales y condicionantes, que propician que comamos en exceso. Esto explica por qué las personas logran bajar de peso con dietas y ejercicios por unos meses, pero lo recuperan muy rápido. Sólo se concentran en los factores físicos de bajar de peso, como la dieta y ejercicio, pero ignoran las causas psicológicas.

¿Qué podemos hacer para tomar conciencia sobre los factores psicológicos del sobrepeso?

La Dra. Diane Robinson, es neuropsicóloga del Orlando Health, y se ha dedicado a estudiar las conductas involucradas en el sobrepeso. Ella nos ofrece algunas recomendaciones para ayudarnos a entender la conexión psicológica con la comida:

  • Mantén un diario de la comida y el estado de ánimo. Evalúa los patrones emocionales que emergen cuando comes. Por ejemplo, ¿existe vínculo entre una comida particular y un estado anímico particular?
  • Encuentras que hay un tipo de comida específico que te hace sentir bien, evoca algún tipo de recuerdo o te diste cuenta que comes un tipo de comida específico cuando estás estresado.
  • Antes de comer, piensa: necesito comer esto porque tengo hambre o es algo más (estrés, por ejemplo). Si es estrés, entonces no deberías comerlo.

El sobrepeso es un problema muy complicado y multifactorial que no debe depender sólo de los tratamientos más evidentes. Es necesario que tomemos un momento para evaluar la conducta alimentaria o buscar la asesoría de psicólogos especializados en el control de peso.

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Fuente: ScienceDaily

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  • Ciencia

¿Por qué a las mujeres heterosexuales les gusta tener amigos varones gays?

  • 03/12/2015
  • Alejandra Alonso

Un nuevo estudio, dirigido por psicólogos investigadores de la Universidad de Texas en Arlington, buscó conocer más sobre por qué a las mujeres heterosexuales les gusta ser amigas cercanas de hombres gay.

Es un patrón social que se puede ver en películas o series de televisión como The Office o Modern Family  desde hace años (alguna de nuestras lectoras tal vez haya pensado que sería interesante tener un amigo como Cameron). Sin embargo, los investigadores aseguran que no se han realizado estudios empíricos sobre las circunstancias que desembocan en dicha relación hasta ahora.

“Esta línea de investigación provee evidencia experimental novedosa de que hay más sobre la amistad de un hombre gay con una mujer heterosexual de lo que vemos en televisión – ciertos procesos psicosociales están, en efecto, dirigiendo esta relación en la vida real”, dice Eric Russell, autor principal del estudio quien trabaja en UTA Department of Psychology.

Las mujeres confiaban más en los consejos de un hombre gay sobre una posible pareja

El estudio, que comprime 4 estudios separados, contó con la participación de casi 700 mujeres heterosexuales que estudiaban en una Universidad al suroeste de Estados Unidos. Todas las participantes estaban inscriptas en al menos una clase de psicología y recibieron créditos parciales por participar. El grupo estuvo casi equitativamente dividido entre mujeres que se identificaban como caucásicas, afroamericanas, hispanas, asiáticas o de otro grupo étnico.

¿Qué encontraron los estudios?

La primer investigación involucró a 167 mujeres que evaluaron perfiles inventados en los medios sociales de mujeres heterosexuales, hombres heterosexuales y hombres homosexuales. Los científicos observaron que las mujeres confiaban más en los consejos de un hombre gay sobre una posible pareja (no así en su consejo sobre carreras), comparándolo con un hombre heterosexual que les daba exactamente el mismo consejo.

El segundo estudio, que contó con 272 mujeres, mostró que ellas perciben a los hombres gays como más sinceros que un hombre heterosexual o una mujer heterosexual en escenarios en los cuales se les daba a las mujeres información potencialmente engañosa que podría llevarlas a competir por una pareja o un encuentro sexual.

En la tercera investigación, los científicos diseñaron dos artículos de periódico falsos. El primero describía una situación en los campus universitarios de la nación donde cada vez hay más mujeres y menos hombres. El segundo describía patrones de sueño específicos del sexo; este artículo se utilizó como control.

Las 128 participantes fueron asignadas a leer uno de los dos artículos y luego completaron tareas vía computadora relacionados a perfiles de medios sociales pertenecientes a hombres gays y a mujeres heterosexuales. Los resultados revelaron que el artículo que describía el aumento en la competencia por parejas aumentó hizo que las mujeres heterosexuales confiaran más en hombres gays, que en otra mujer.

Vivian Ta, coautora de la investigación, admitió que cuando la competencia por parejas era alta, las mujeres confiaban más en la información sobre el tema brindada por un hombre gay.

ELLAS PERCIBEN A LOS HOMBRES GAYS COMO MÁS SINCEROS QUE UN HOMBRE HETEROSEXUAL

“Es más riesgoso confiar en otra mujeres heterosexual cuando la competencia por parejas es alta. Al contrario que otras mujeres, los hombres gays no traicionan a las mujeres cuando están buscando pareja. Los hombres gay no compiten por los mismos hombres que las mujeres heterosexuales”, dice Ta.

El cuarto estudio incluyó a 129 mujeres y mostró que cuando ellas percibían mayores niveles de competencia por parejas, se mostraban más abiertas a formar amistad con hombres gay.

Russell cree que su investigación ha servido para dar una explicación distal de por qué las mujeres confían más en hombres gay y además ha ayudado a identificar algunos de los contextos en los cuales florece este vínculo amistoso.

Fuente: UTA
Imagen: Mike Ownby (Flickr)

  • Análisis

Lo que sucede en el cerebro cuando piensas en dinero

  • 02/12/2015
  • David Aparicio

Hacemos presupuesto e intentamos analizar fríamente cada gasto que hacemos. Pero al final del día, tomamos más decisiones emocionales sobre el dinero de lo que nos gustaría reconocer.

¿Por qué nos cuesta tanto manejar racionalmente el dinero?

Kabir Sehgal es un reconocido escritor del Harvard Business Review, que exploró la toma de decisiones económicas desde una perspectiva neurocientífica y encontró una serie de investigaciones desarrolladas durante las dos últimas décadas con resultados muy interesantes.

Las decisiones relacionadas con el dinero ocurren en diferentes partes del cerebro

En el año 2005  Kuhnen y Knutson, utilizaron la resonancia magnética funcional (RMf), para monitorear el cerebro de un grupo de sujetos que tenía que elegir entre acciones y bonos, basados en la escasa información sobre su desempeño que le facilitaron los investigadores.

Esto los hacía propensos a cometer errores de alto riesgo (compraban acciones cuando no era prudente) y bajo riesgo (compraban bonos cuando las acciones parecían más prometedoras). Asombrosamente los investigadores encontraron que distintas áreas del cerebro se activaban según la decisión que tomaban.

Los sujetos que decidían tomar el camino con alto riesgo (compra de acciones), tenían una mayor activación del nucleus accumbens; por otro lado, los que tomaron decisiones de bajo riesgo tenían mayor activación en la ínsula anterior, una zona conocida por su relación con las emociones sociales y la autoconciencia y que, según hallazgos previos, se activa cuando las personas sienten o anticipan dolor y empatizan con otras personas.

Descarga la investigación completa en formato PDF.

Hablando de dolor…

El dolor en el estómago que sientes cuando tu dinero está en riesgo es real

Sharma et. al., investigaron en el año 2003 los sustratos cognitivos y emocionales que están involucrados en la toma de decisiones económicas y encontraron que el dolor que sentimos en el estómago cuando creemos que vamos a perder dinero es real.

Ellos dividieron a los participantes en dos grupos para que jugaran el juego «The Ultimatum Game«, en el cual se le da una suma de dinero y ellos tienen que dividirla. Uno de los jugadores actúa como el «proponente» y el otro como «respuesta». Ambos tiene que estar de acuerdo con la división del dinero o de lo contrario nadie se lo queda.

Los participantes de la categoría «respuesta» rechazaron más del 50% de las propuestas que consideraron injustas, y los monitoreos cerebrales descubrieron que esas ofertas también activaron la ínsula anterior y la corteza prefrontal dorsolateral, dos áreas que se asocian con la ansiedad, el dolor y el hambre.

Descarga la investigación completa en formato PDF.

Cuando se trata de dinero, el cerebro se ve muy parecido al de una persona bajo los efectos de la cocaína

Este es el estudio más llamativo y a la vez más antiguo de los tres. Fue publicado en 1997, y comparó los cerebros de las personas que estaban drogadas con cocaína con el cerebro de personas no adictas que habían participado un juego de azar con efectivo.

Cuando analizaron los datos encontraron que el cerebro de los jugadores (no adictos) que estaban a punto de ganar dinero, tenía mayor activación en el núcleo accumbens, una área relacionada con la recompensa, el placer, la motivación y por supuesto, la adicción. Según los autores, las imágenes cerebrales del grupo de adictos a la cocaína y de los no adictos eran prácticamente idénticos.

Es asombroso el poderoso efecto que tiene el dinero sobre nuestra conducta y cerebro. Para el Dr. Brian Knutson, experto en investigación, así como la comida provee motivación para los perros, el dinero provee motivación para las personas.

Todas estas investigaciones se dan gracias al desarrollo de las técnicas de investigación neurocientífica. Especialmente de las Imágenes de Resonancia Magnética Funcional que nos permite comparar en tiempo real qué áreas del cerebro se activan cuando hacemos una determinada tarea. Sin embargo, debemos tener cuidado al leer estos datos ya que pareciera que sus hallazgos nos dan respuestas definitivas, pero lo cierto es que todavía falta mucho que estudiar y aprender sobre el cerebro. Recién empezamos.

Descarga la investigación completa en PDF.

Fuente: Harvard Review Business y Time Money

  • Clínica

¿Fobia al dentista? La Terapia Cognitivo Conductual podría ayudarte

  • 02/12/2015
  • Alejandra Alonso

Tengo puesta ortodoncia desde hace varios años ya, lo que significa que debo visitar al odontólogo por lo menos una vez por mes. Ya estoy acostumbrada y generalmente no me da miedo, pero puedo entender los miles de aspectos de ir al dentista que podrían darle miedo a alguien. El hecho de estar consciente mientras el odontólogo mete toda clase de instrumentos que no sabés para qué son o por qué suenan como de película de terror en tu boca, es un poco estresante. A veces también da miedo que el odontólogo no sea lo suficientemente cuidadoso y te lastime. Esto por nombrar solo algunos ejemplos. Sin embargo lo cierto es que visitar al odontólogo es de vital importancia para tu salud bucal.

Pero ya no tenés que sufrir más pensando que por tu fobia dental te vas a quedar sin dientes, que tampoco es muy lindo de imaginar. La psicología viene al rescate por supuesto. Una nueva investigación del King’s College London sugiere que la Terapia Cognitivo Conductual (TCC) podría ayudar a muchas personas con fobia dental a superar su miedo de visitar al dentista y así poder recibir tratamiento dental sin necesidad de ser sedados.

Es común sentir ansiedad por visitar al dentista y se puede convertir en fobia cuando tiene un impacto marcado en el bienestar de alguien. Las personas con fobia dental  suelen evitar ir al dentista y terminan experimentando más dolor dental, salud oral pobre y un detrimento en su calidad de vida.

La TCC es una terapia a corto plazo ya que comúnmente dura de 6 a 10 sesiones. La misma ha demostrado ayudar a personas con varios problemas psicológicos, especialmente en trastornos relacionados a la depresión y ansiedad. Tanto las intervenciones cognitivas como las conductuales han mostrado ser exitosas al reducir la ansiedad dental e incrementar la asistencia a la cita odontológica.

El presente estudio se fijó en las características de 130 pacientes (99 mujeres y 31 hombres) que asistían a un servicio de TCC dirigido por un psicólogo y los resultados de sus tratamientos. Se encuestó a los pacientes que asistían a una clínica dirigida por el King’s College London Dental Institute Health Psychology Service at Guy’s y el St Thomas’ NHS Foundation Trust; se les preguntó sobre sus niveles de ansiedad dental, ansiedad general, depresión, pensamientos suicidas, consumo de alcohol y calidad de vida relacionada con la salud oral.

El 79% asistió a su tratamiento dental sin necesidad de ser sedado

De las personas evaluadas, tres cuartos obtuvieron un puntaje de 19 o más en el Modified Dental Anxiety Scale (Escala de Ansiedad Mental Modificada o MDAS), lo que indica fobia dental. Con respecto al resto de los participantes, todos puntuaron alto en uno o más puntos del MDAS, lo que sugiere un temor específico a algún aspecto de la odontología. El miedo a las inyecciones dentales y el taladro dental fueron los ítems con más alta puntuación en la mayoría de los casos (comprensiblemente). Casi todos los pacientes (94%) informaron de un efecto en cadena de problemas con los dientes, la boca o las encías y la calidad de la vida.

Se encontró además que una proporción de los pacientes encuestados tenían otras condiciones psicológicas: el 37% presentaban altos niveles de ansiedad general y un 12% de los pacientes tenían niveles de depresión clínicamente significativos. El 12% de los pacientes reportó pensamientos suicidas y 4 de ellos reportaron un intento reciente de cometer suicidio (se tomaron acciones inmediatas basados en las guías de servicio locales).

De todos los pacientes referidos, el 79% asistió a su tratamiento dental sin necesidad de ser sedado y un 6% recibió tratamiento bajo el efecto de sedantes. El promedio de citas de TCC requeridas antes de que un paciente recibiera tratamiento sin sedantes fue de 5.

El Profesor Tim Newton del Dental Institute at King’s College London y autor principal del estudio dijo: “Las personas con fobia dental son comúnmente sedadas para permitirles relajarse lo suficiente por un período de tiempo corto con el fin de poder realizarles su tratamiento dental. Sin embargo, esto no los ayuda a superar su miedo a largo plazo. El objetivo principal de nuestro servicio de TCC es que los pacientes sean capaces de recibir tratamiento dental sin la necesidad de sedarlos, al trabajar con cada paciente individual, poniendo metas que vayan de acuerdo con sus prioridades. Nuestro estudio muestra que luego de cinco sesiones de TCC, la mayoría de las personas pueden ser tratadas por su dentista sin necesidad de ser sedados.”

Newton agrega también lo siguiente:

“Sin embargo, existe una necesidad para las personas con fobia dental de ser evaluadas cuidadosamente por profesionales entrenados en TCC que trabajen con los profesionales de la salud dental. Algunos de los pacientes que nos refirieron estaban experimentando dificultades psicológicas adicionales, y necesitaban futuras referencias y otro manejo de la situación. La TCC ofrece una forma de reducir la necesidad de sedación en personas con fobia, pero todavía habrán personas que necesitan sedación, ya sea porque requieren un tratamiento dental de urgencia o porque los tratamientos sean particularmente invasivos. Nuestro servicio debe ser visto como un complemento de los servicios de sedación y no como una alternativa, los dos juntos proporcionarían una vía de atención integral para el beneficio último de los pacientes «.

Un estudio reciente co-escrito por el Profesor Tim Newton, mostró que las mujeres informaron más sobre fobias dentales que los hombres en la Encuesta de Salud Dental del Adulto 2009. Las personas con fobia dental tenían más probabilidades de provenir de lugares de bajos ingresos, tener más caries en los dientes y sufrir de una salud oral más pobre.

Una vez más vemos la variedad de situaciones en las que la psicología puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas.

Fuente: King`s College London

  • Clínica

3 consideraciones para una visita psicológica a una escuela

  • 02/12/2015
  • Jorge Ayala Salinas

Esta última mitad del año he realizado algunas visitas a escuelas. En todos los casos, la invitación vino de parte de las psicólogas de la escuela, interesadas con los docentes en generar algunas oportunidades para apoyar la conducta de los estudiantes. Han sido visitas interesantes, desde aulas de primaria hasta aulas de secundaria, con edades entre los 6 y 15 años. En algunas visitas me han permitido incluso implementar el Programa WOWW, del que hablaré muy pronto, compartiendo la experiencia con algunos detalles interesantes.

Aproximarnos a la escuela es una experiencia interesante para quienes trabajamos con niños y adolescentes que tienen particularmente algunos problemas en la institución. Si bien los docentes están de acuerdo con la visita, pueden sentir nuestra presencia en el aula o en la sala de reuniones como una amenaza, como una oportunidad para dar cuenta de lo que están haciendo mal y deben de mejorar, cosa que está muy lejos de lo que nosotros perseguimos cuando trabajamos desde el modelo centrado en soluciones.

Quiero compartir hoy 3 consideraciones importantes para abordar el trabajo en la escuela con los docentes.

1. Estamos del lado del docente porque pensamos que están deseando asistir de la mejor manera a sus estudiantes. Atendemos sus recursos, no lo que hacen mal

Que los docentes tengan alguna dificultad para relacionarse con uno o varios estudiantes, y poder mantener el control de una clase como lo vienen deseando, no significa que carezcan de interés. Sucede que cuando los estudiantes son vistos como “un problema” y se individualiza la circunstancia, los estudiantes pueden ofrecer una respuesta rebelde y los docentes empiezan a sentir que no pueden hacer nada para aliviar la situación, que todo depende de la capacidad del estudiante de darse cuenta que las cosas andan mal y que esa reflexión lleve inexorablemente hacia el cambio; cambio que precisamente dependerá de la habilidad del terapeuta o profesional consultor, encargado del estudiante en ese momento.

Cuando los docentes tienen la oportunidad de evaluar su trabajo desde una conversación que facilite la emergencia de todas las competencias que vienen usando en el desarrollo de clases, y que permiten una dinámica más deseada y un mejor comportamiento de ese estudiante identificado como “problemático”, empiezan a tener una chance para probar que pueden hacer las cosas de una manera diferente. Honrar las visiones del mundo escolar que tienen los profesores favorece la colaboración. La resistencia es menor cuando todos marchamos en una misma dirección. Los docentes pueden sentir que están contribuyendo con la solución, que son los expertos y los mejores para esta tarea.

Alinearnos con los docentes es muy importante. Si el docente percibe nuestra presencia como una amenaza o como la oportunidad de tomar nota de todo lo que no hace bien, podemos generar más dificultades de las que encontramos.

2. El cambio puede resultar atractivo para el docente

 ”¿Cómo imagina usted la relación que sostiene con Daniel, cuando estas conversaciones hayan resultado finalmente útiles para ustedes?” ” ¿Qué está pensando en este momento que sucedería entre ustedes que no está sucediendo ahora?” ” ¿Cómo cree que se relacionarían cuando este problema haya terminado?” “¿Qué estaría usted haciendo con él, que no están haciendo ahora?”

Preguntas como estas pueden motivar a los profesores y disminuir la posibilidad de que piensen que son los estudiantes los que tienen que cambiar, individualmente (muchas veces con expulsiones que alejan unos días al estudiante de la escuela con el fin de que recapacite. O consecutivas expulsiones del salón y envíos al patio para reflexionar sobre lo malo que se ha hecho).

Otras preguntas que pueden resultar útiles: “¿Qué se imagina que Daniel pueda estar esperando de usted si consideramos los momentos en que las cosas están mucho mejor en el aula?” “¿Qué irá mejor cuando vuestras relaciones marchen mucho mejor que ahora, en respuestas de estas formas de relacionarse que me acaba de contar usted?”  ”¿Qué está haciendo usted que resulte útil para Daniel en este momento?”

 3. El docente es un profesional realmente competente

Los docentes que tienen ya tiempo ejerciendo la docencia, lo hacen porque han tenido algún éxito en el desarrollo de su carrera. El docente que ha mantenido a toda una clase atenta unos momentos, y ha sido capaz de pasar el día completo con el estudiante en el aula, sin tener que sacarlo fuera del aula y enviarlo a la dirección con alguna queja, posee las habilidades y competencias necesarias para construir un futuro más deseado. Enfocando nuestra conversación en estos momentos excepcionales y maravillosos, podemos generar sentimientos favorables y construir reforzando las habilidades y experiencias para hacer más de lo que funciona por más horas y días. Que una docente mantenga la atención de un “estudiante inquieto y problemático” durante 25 minutos, descubre una serie de acciones que hacen posible una mejor relación. Que la docente se dirija al estudiante por su nombre, que se acerque y le haga una pregunta, que estimule una buena participación con una palmadita en el hombro y elogie una respuesta, son acciones que generan nuevas conductas, relaciones y posibilidades. Son acciones concretas y situaciones que surgen de la creatividad del docente y fundamentalmente de su participación en la construcción de estas realidades paralelas y alternativas a la realidad problemática. Son acciones que el docente ejecuta de primera mano.

Si colaboramos para que el docente pueda descubrir estas acciones y su participación, podemos descubrir todas sus competencias y alentar la voluntad de participación en el proceso, desde su propia experticia, reduciendo los sentimientos de inadecuación e incompetencia que muchas veces acompañan estos procesos. Es el docente el experto, y no los consultores.

Lo que acabo de ver es asombroso, ¡25 minutos de atención y participación plena en la clase! ¿Cómo ha logrado generar esta situación ¿Cómo ha logrado mantener la atención del estudiante que generalmente hace desorden y no se involucra? ¿Qué ha sido clave para lograr esto?”

John Walter, en su maravilloso libro Becoming Solution-Focused in Brief Therapy, sostiene: “Si el estudiante señala que nada ha cambiado y nada es diferente, ¡no lo creas!” Lo mismo puede aplicarse a la percepción de los docentes.

Recuerda: el docente es el experto, tú eres sólo un consultor y tu trabajo es motivar a que eso que está haciendo el docente y funciona, se incremente unos segundos, unos minutos, unas horas, unos días, unas semanas y algunos meses.

Artículo previamente publicado en El Terapeuta Estúpido, un blog especializado sobre Terapia Centrada en Soluciones y Editado por el reconocido terapeuta Jorge Ayala Salinas. 

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Recomendado: Oliver Sacks, una vida escrita hasta la médula

  • 01/12/2015
  • David Aparicio

La ciencia puede ser muy abstracta y muchos dirían aburrida. Oliver Sacks fue un neurólogo que tenía la habilidad de cautivar a los lectores mientras describía los síntomas y vivencias de las personas con trastornos neurológicos muy raros.

Oliver Sacks publicó su último libro dos meses antes de su muerte. Pero en esta ocasión no se escribiría sobre pacientes y síndromes neurológicos raros. Su último libro, En Movimiento, sería sobre su propia vida, sobre sus padres, sobre su crisis existencial, sobre su sexualidad, sobre su amor a los libros, a las motos y a los viajes.

Javier Sampedro escribió para la sección cultural de El País, una de las mejores reseñas sobre las memorias del querido escritor y neurólogo:

Queda feo que lo diga un tipo que se gana la vida juntando letras, pero una buena forma de empezar a leer este libro es echando un vistazo a sus fotos. Sacks rodeado de libros en Oxford, de estadistas en Jerusalén, de camioneros en Alabama. Sacks con el torso desnudo levantando pesas en Londres, con pajarita mirando al microscopio en California, con un bigote escueto tocando el piano en su casita de Topanga Canyon. Luciendo su figura atlética y un punto macarra sobre la imponente BMW R60 que le llevó por media América con una insaciable sed de vida y conocimiento, remangándose la bata blanca para atender a sus pacientes neurológicos del Bronx neoyorquino, tomando el pelo al gran actor Robin Williams hasta hacerle saltar las ternillas. Y, sobre todo, Sacks escribiendo en todas partes y a todas horas, en el tren y al salir de la estación, sobre el techo del coche y en el albergue de montaña, en la orilla del mar y en todo lo alto del Machu Picchu, escribiendo sin parar como si no hubiera un mañana. Toda una vida.

Sin dudas, Oliver Sacks vivió una vida muy emocionante. Después leer la reseña, me compré el libro en Amazo cuesta 8.09 dólares en versión Kindle, pero si quieres puedes buscarla en su formato impreso y editado por Anagrama.

Puedes leer la reseña completa en El País. 

  • Recursos

Distorsiones cognitivas en agresores de pareja: análisis de una herramienta de evaluación (PDF)

  • 01/12/2015
  • David Aparicio

Queremos fomentar la lectura de investigaciones sobre psicología y neurociencias. Todo los martes compartiremos una investigación completa en formato pdf que nos pareció interesante o novedosa. Por favor comparte tus opiniones y comentarios en nuestra página de Facebook.

Las distorsiones cognitivas influyen en el desarrollo y mantenimiento de la violencia. En agresores de pareja, la negación del problema y la culpabilización de la víctima son especialmente prevalentes, promoviendo una menor asunción de responsabilidades.

Este trabajo revisa las propiedades psicométricas de un inventario diseñado para la evaluación de pensamientos distorsionados sobre la mujer y la violencia. Se analiza su aplicación en 180 agresores en prisión, así como los resultados de 11 estudios previos, comparando dos formatos de corrección (verdadero/falso y Likert/factorial).

El análisis factorial permitió eliminar los ítems 7, 8, 19 y 28 y agrupar el contenido en 4 factores. El ítem 27 se eliminó por considerarlo erróneo. Se detectaron limitaciones de la herramienta, como una poca sensibilidad al cambio terapéutico y baja capacidad discriminativa entre distintas muestras.

Se discuten las precauciones a tener en cuenta a la hora de utilizar la herramienta en el ámbito profesional.

Autor: Ismael Loinaz, Universidad del País Vasco UPV/EHU, España

Descarga la investigación completa en formato PDF: Distorsiones cognitivas en agresores de pareja: análisis de una herramienta de evaluación.

Fuente: Scielo

  • Clínica

Radicalización y terrorismo: ¿una búsqueda del “yo”?

  • 30/11/2015
  • Rita Arosemena P.

“Contrario a la creencia popular, la radicalización dirigida al terrorismo no es producto de la pobreza, de lavados de cerebro, de inmadurez juvenil, ignorancia o falta de educación, desempleo, falta de responsabilidad social, criminalidad o inestabilidad mental. La movilización de los jóvenes hacia este fenómeno social se basa en la amistad y el parentesco.”

Sageman, M. The Next Generation of Terror (2008) 

Una escena memorable en la película “Los Juicios de Nuremberg” (1961), de Stanley Kramer, muestra el momento en que un juez nazi a la espera del juicio, negado a creer que, efectivamente, el régimen de Hitler ha matado a millones de personas, se dirige a uno de los oficiales que había estado encargado de los campos de concentración. “Paul —le dice— ¿Cómo es posible que hayamos matado millones de personas? ¡Millones de personas! Anda, explícales ¿Cómo puede ser eso posible?” A lo cual su interlocutor responde:

“Es posible. La técnica es sencilla, depende de los medios de que se dispone. Digamos que dispones de dos cámaras capaces para 2 mil personas. Calcula: se pueden ejecutar 10 mil personas en media hora, y lo puedes hacer con pocos guardianes, les dices que van a tomar una ducha y, en vez del agua, les das el gas. Lo difícil no es matarlos, deshacerse de los cadáveres es el problema”.      

Una revisión biográfica de algunos de los personajes más crueles y a la vez trascendentales de la historia, nos llevaría en poco tiempo a notar que, más que poder referirnos asertivamente a un déficit de raciocinio, era destacable en ellos una capacidad excepcional de abstracción, análisis y razonamiento que, sumada a otras facultades altamente desarrolladas, dotaba a tales figuras de un gran poder de influencia y eficacia en su accionar. Los actos más atroces de la historia han nacido de la afinidad colectiva, la racionalidad y la eficiencia de mentes funcionales más que de la discapacidad intelectual y lo psicopatológico.

LOS ACTOS MÁS ATROCES DE LA HISTORIA HAN NACIDO DE LA AFINIDAD COLECTIVA, LA RACIONALIDAD Y LA EFICIENCIA DE MENTES FUNCIONALES

Comúnmente, los factores que se vinculan con el emerger de un grupo terrorista son la pobreza, la falta de educación u oportunidades, la desigualdad social, el fanatismo religioso y la existencia de alguna psicopatología; no obstante, estos supuestos que en el pasado se consideraban indicadores infalibles de predicción o predisposición, han pasado a ser vistos como señales engañosas luego de numerosas investigaciones realizadas tanto en el campo de la psicología como de la psiquiatría y la antropología; insistir en que son estos elementos la causa de la conducta terrorista es insistir en un razonamiento simplista que dificulta alcanzar un grado de comprensión más profundo del fenómeno.

«Muy pocos individuos directamente vinculados con el terrorismo resultan ser de tratamiento psicológico; aquellos que lo son, tienden a serlo cuando ya no están activamente involucrados. Algunos sufren de trastorno de estrés post-traumático, que es por definición una serie de síntomas que se desarrollan como resultado de experiencias violentas, y no un factor de predisposición.»  

  Lord Alderdice. The Individual, the group and the psychology of terrorism (2007)

¿Yo soy yo y mis circunstancias?

En Psychology of Terrorism and Radicalization (2015), Gina DeJacimo, de la unidad de Ciencias Políticas de la Universidad de Akron, escribe: “Es importante notar que los perfiles económicos no son buenos indicadores respecto a si alguien va o no a unirse a una célula terrorista. Las condiciones económicas desfavorables pueden exacerbar sentimientos de injusticia y desconfianza en el gobierno, pero no motivan necesariamente a cometer actos violentos de terrorismo”. DeJacimo se apoya en la mención de estudios realizados por Krueger y Maleckova (2002), según los cuales la ocurrencia de crímenes violentos —incluyendo homicidios— no guarda relación con las oportunidades económicas, vínculo que sí se reconoce en los crímenes contra la propiedad, donde influyen los bajos niveles de ingresos y de escolaridad.

Esta postura es respaldada por de Marc Sageman, psiquiatra de la Universidad de Pensilvania, en su informe: Understanding Terror Networks (2004). Luego de examinar una muestra de 400 terroristas extremistas, Sageman halló que el 90% provenía de familias “intactas” y el 63% había ido a la universidad, resultados que coincidían con el perfil de los implicados en el 11-S, quienes contaban con estudios superiores (algunos a nivel de posgrado) y provenían de familias acomodadas de Arabia Saudí y Egipto.

LOS PERFILES ECONÓMICOS NO SON BUENOS INDICADORES RESPECTO A SI ALGUIEN VA O NO A UNIRSE A UNA CÉLULA TERRORISTA

No se sugiere que la pobreza y la desigualdad social deban ser excluidas de la lista de factores influyentes (desde luego, no todos los terroristas provienen de contextos socioeconómicos favorables); se plantea que no constituyen factores causales. En palabras de Scott Atran, antropólogo especialista en terrorismo y director del Centre National de la Recherche Scientifique de París: “Las personas marginadas son especialmente susceptibles a los cantos de sirena de la yihad, pero también lo son los jóvenes de clase media que quieren dejar su huella en el mundo (…) La yihad está ofreciendo a estos jóvenes gloria, aventura e importancia, y son precisamente ellos quienes menos tienen que perder, y quienes son más propensos a arriesgar su vida” (Marín, 2015).

¿Un fenómeno de carácter religioso?

Investigaciones realizadas por Scott Atran concluyen que la mayoría de los integrantes del grupo terrorista ISIS no cuentan con ningún tipo de educación religiosa tradicional: “Les preguntamos: < ¿Qué es el Islam? >, y respondieron: < Mi vida >. No sabían nada acerca del Corán o el Hadiz, o de los primeros califas, Omar y Othman, pero habían aprendido el Islam de la propaganda de Al Qaeda e Isis, donde les habían enseñado que los musulmanes como ellos estaban condenados a la eliminación al menos que eliminaran primero a los impuros” (Atran, 2015).

La religión constituye, dentro de la organización terrorista, una herramienta para reclutar, solidificar vínculos y reafirmar el sentido de pertenencia, no obstante, y citando a Max Abrahms, experto en terrorismo de la Universidad de Northeastern, quienes se unen a grupos terroristas suelen ser “las personas más ignorantes en materia religiosa, y son por lo general los miembros más nuevos del culto. Probablemente reprobarían el examen más básico en Islam” (Banco, 2014).


Scott Atran (2015). On Youth, Violent Extremism and Promoting Peace: 

«La noción popular de un «choque de civilizaciones» entre Islam y Occidente es lamentablemente engañosa. El extremismo violento no representa el resurgimiento de las culturas tradicionales sino su colapso, en tanto los jóvenes sin raíces en las tradiciones milenarias se encaminan en busca de una identidad social que les dé significado personal y gloria (…) Se radicalizan para encontrar una identidad firme en un mundo aplastado (…) Los jóvenes cuyos abuelos eran animistas Sulawesi de la Edad de Piedra, muy alejados del mundo árabe, me han dicho que sueñan con combatir en Irak o Palestina en defensa del Islam.»

Radicalización y terrorismo: ¿psicopatología o búsqueda del “yo”?

El psiquiatra y psicoterapeuta John Lord Alderdice del Harris Manchester College (Universidad de Oxford), con experiencia en conflictos políticos y terrorismo internacional, sostiene que muy pocos miembros de los grupos radicales terroristas son “mentalmente inestables” por el simple hecho de que individuos con un grado severo de psicosis representarían un alto riesgo para la organización, argumento con el que coincide Clark McCauley, psicólogo social e investigador del National Consortium for Study of Terrorism and Responses to Terrorism (NC-START):

«Imagine que es usted un terrorista viviendo una existencia subterránea, aislado de todos pero con muy pocos que comparten sus objetivos. Su vida depende de los otros miembros de su grupo. ¿Le gustaría que alguien en su grupo sufriera de algún tipo de psicopatología? ¿Alguien de quien no se pueda depender, alguien fuera de contacto con la realidad? Por supuesto que hay pistoleros solitarios que matan por causas políticas, y esas personas pueden, de hecho, sufrir algún tipo de psicopatología, pero los terroristas en grupos, especialmente los grupos que pueden organizar ataques que tienen éxito, suelen hallarse dentro del rango de la normalidad.»

Buscar las raíces del terrorismo en el individuo, planteando una hipótesis de determinismo social o inestabilidad mental, es formular una ecuación imprecisa. Los resultados de las investigaciones plantean que el terrorismo es, en cambio, un movimiento impulsado por un intenso proceso de dinámica de grupos en el que influyen estructuras históricas, económicas, políticas y culturales a nivel colectivo, así como una psicología dentro del rango de la normalidad. Estudios han identificado, además, “un principio psicológico universal de miedo inconsciente a la muerte y un deseo de sentido y significancia personal” (Williams, 2015); detrás del terrorismo se esconde, en otras palabras, una profunda necesidad de pertenencia, de identidad.  

“LAS PERSONAS MÁS IGNORANTES EN MATERIA RELIGIOSA, Y SON POR LO GENERAL LOS MIEMBROS MÁS NUEVOS DEL CULTO. PROBABLEMENTE REPROBARÍAN EL EXAMEN MÁS BÁSICO EN ISLAM”

Yo era el típico canadiense de todos los días antes del Islam. Tenía dinero, tenía una familia y buenos amigos. No es que yo fuera un inadaptado social, o un anarquista, o alguien que solo quiere destruir el mundo y matar a todos. No, yo era una buena persona y los muyahidines* son personas normales también… que tienen vidas, como cualquier otro soldado de cualquier otro ejército (…) Nosotros necesitamos ingenieros, doctores, profesionales, voluntarios… Todos pueden contribuir al Estado Islámico. Hay un sitio para todos.

En julio de 2014, ISIS publicó un vídeo de 11 minutos en el que un joven canadiense, André Poulin, daba su testimonio como miembro de las filas del Estado Islámico. El término muyahidín hace referencia a quienes siguen la yihad (esfuerzo espiritual/militar, “dar la vida por causa de Alá”).  

En Psychology of Terrorism and Radicalization, DeJacimo (2015) se refiere a los fines del terrorismo como parte de una serie de necesidades humanas generales (estima, logro, significado, competencia, control y demás). “Cuando uno no tiene un propósito de vida claramente definido o una identidad personal sólida, a menudo se vuelca en una identidad colectiva que le provea esa especie de garantía de autoestima”, describe DeJacimo, mientras que Scott Atran insiste en la búsqueda de un destino especial por el cual luchar, y que deriva en el establecimiento de un fuerte vínculo basado en el compañerismo y la lealtad; un amor por el grupo. No son personas que carezcan de habilidades empáticas, sino que se comprometen empáticamente con una red con la cual se identifican.

La creencia en que tomar parte del movimiento ofrecerá recompensas sociales y psicológicas, tales como aventura, camaradería y un profundo sentido de identidad, se halla entre los factores que John Horgan, psicólogo e investigador especialista en terrorismo, asocia con una mayor apertura al reclutamiento y la radicalización (Apa.org., 2009). Influyen, además, atributos como:  

  • Una sensación de enojo, alienación o desencanto.
  • La convicción de que su realidad política no les brinda la oportunidad de ejercer poder para efectuar un cambio real.
  • Identificarse con quienes perciben como víctimas de la injusticia social contra la cual se comprometen a luchar.
  • Una necesidad de tomar acción en lugar de solo discutir sobre el asunto.
  • La certeza de que comprometerse violentamente en contra del Estado no es inmoral.
  • La tenencia de amigos o familia que simpaticen con la causa.

Para Max Taylor, psicólogo especialista en el tema: “El gran problema con el terrorismo es que tendemos a interpretarlo desde nuestra perspectiva, basándonos en lo que tiene sentido para nosotros. Esa no es la manera: la manera es hacerlo desde lo que tiene sentido para ellos” (Apa.org., 2009).

Las raíces del terrorismo se ubican más allá de los elementos meramente sociopolíticos o culturales a los que comúnmente se hace referencia; tampoco puede explicarse el movimiento desde el terreno de la conducta anormal. De la divulgación científica y el abandono colectivo de la estigmatización depende no solo el desarrollo de estrategias de contraterrorismo y desradicalización no-violentas, sino también la puesta en marcha de medidas preventivas a nivel social para un fenómeno cuyo alcance global es incuestionable.   

Artículos que te pueden interesar:

  • ¿Terrorismo = Psicopatología? 

  • ¿Qué nos importa más los ataques terroristas en París o los bombardeos en Siria?

Bibliográfia

Apa.org. (2009). Understanding Terrorism.

Banco, E. (2014). Why Do People Join ISIS? The Psychology Of A Terrorist. International Business Times.

BLOGS.PLOS.ORG. (2015). Scott Atran on Youth, Violent Extremism and Promoting Peace

DeJacimo, Gina. (2015) The Psychology of Terrorism and Radicalization. Honors Research Projects. University of Akron: Ohio’s Polytechnic University. Paper 62.

Marín, C. (2015). Radiografía del cerebro terrorista.

McCauley, C. (2015) The Psychology of Terrorism.

Lord Alderdice, J. (2007) The Individual, the group and the psychology of terrorism. International Review of Psychiatry, 19(3), 201-209

Psychology Today. (2015). The Psychology of Terrorism.

Sageman, M. (2008) The Next Generation of Terror. Foreign Policy, 165(1), 36-42

Sageman, M. (2004). Understanding Terror Networks.  Philadelphia: University of Pennsylvania Press. 184 pp. 

Williams, Ray (2015). The Psychology of Terrorism.

  • Ciencia

Definición de la semana: Efecto del siguiente en la fila

  • 30/11/2015
  • Alejandra Alonso

El efecto del siguiente en la fila se refiere al fenómeno que se da cuando un grupo de personas forma un círculo diciendo nombres o leyendo palabras, por ejemplo, y lo que menos recuerda es lo que dijo la persona que estaba antes que ella/el. En otras palabras, cuando sos el siguiente en la fila puede que ignores señales que no se relacionen con tu participación (Bond y cols. 1991; Brenner, 1973, citados en Myers, 2006).

Algunos investigadores sugieren que es la ansiedad pre-participación la que interrumpe la codificación de los acontecimientos en curso (Bond Jr., Omar, 1990). Aunque otras investigaciones sugieren que la ansiedad no juega un rol importante aquí (Walker, Orr, 1976).

Un estudio quiso saber si esta falla en la memoria se debía a una falla al codificar los eventos en curso o si se debe a problemas para recuperar el recuerdo. La investigación contó con 144 estudiantes que participaron de 2 experimentos.

En el primer experimento, los individuos participaron de 4 pruebas de memoria; en cada una se le pedía a la mitad que leyeran palabras, mientras la otra mitad solo escuchaba. Antes de cada prueba, se les decía a los sujetos si leerían o escucharían y el orden en que se llamaría, es decir que los participantes podían anticipar con exactitud cuándo se los llamaría. Luego de escuchar las 28 palabras en orden azaroso se les pidió a todos los sujetos que escribieran las palabras que recordaban en papeles con o sin pistas. Aunque las pistas facilitaban mucho el acceso a los recuerdos, no moderaron el efecto del siguiente en la fila.

En el segundo experimento, se les dijo a los sujetos (antes o después de participar) que hicieran un esfuerzo por recordar los eventos que ocurrieron antes de que participaran. Si se les decía después, el efecto del siguiente en la fila se veía claramente. Por otro lado, si se les avisaba antes de su participación, el efecto se revertía y ellos recordaban más.

Respecto a esto, los autores escriben: “Se concluye que el efecto del siguiente en la fila es una falla en la codificación, no en la recuperación“ (Bond, 1985).

Otros datos interesantes sobre este efecto son: 1. Si no anticipas que vas a participar, el fenómeno no se da; 2. y recordarás pobremente si sabés que tenés que participar pero no sabés cuándo (Bond Jr & Kirkpatrick, 1982).

Fuentes: 

Bond, C. (1985), The next-in-line effect: Encoding or retrieval deficit?

Bond Jr., Kirkpatrick, K. (1982), Distraction, amnesia, and the next-in-line effect

Bond Jr., Omar, A. (1990), Social anxiety, state dependence, and the next-in-line effect

Bond Jr., Pitre, U., Leeuwen, M. (1991), Encoding Operations and the Next-in-Line Effect

Brenner, M. (1973), The next-in-line effect

Myers, D. (2006), Psicología 7ma edición. Editorial Médica Panamericana: Madrid

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Black Friday para psicólogos: Kindle Paperwhite con 20 dólares de descuento

  • 27/11/2015
  • David Aparicio

Aprovecha los descuentos del Black Friday para leer y aprender más. Amazon rebajó 20 dólares a su famoso Kindle Paperwhite y por este fin de semana costará sólo 99.99 dólares (precio original 119.99).

Desde hace un año mi esposa y yo decidimos comprar un Kindle y es una de las mejores compras que hemos hecho. Lo usamos a diario y lo llevamos en el bolso a todos nuestros viajes.

A diferencia de las tablets o iPad, el Kindle Paperwhite no tiene apps, juegos, Facebook, Twitter, ni molestas notificaciones y eso me ofrece horas de lectura sin distracciones.

Con su pantalla de alta calidad y de tinta electrónica, puedo leer en un día soleado de playa sin los molestos reflejos que se encuentran en el iPad, y gracias a la luz blanca que tiene integrada en su pantalla puedo leer durante la noche sin que me duelan los ojos y sin molestar a mi esposa. 

Su batería dura semanas y me da la libertad de irme de viaje por semanas y leer todo lo que quiera sin preocuparme de encontrar un enchufe de energía.

Otra de las cosas que más me gusta del Kindle, es el diccionario integrado que trae y que ofrece información de una palabra que no entiendes con un simple toque. También puedes resaltar frases, guardar notas y compartirlas en las redes sociales.

El Kindle Paperwhite es la puerta a la gigantesca librería de Amazon y a precios muy accesibles. Ahí podrás comprar novelas, libros académicos, de investigación y de psicoterapia a precios muy accesibles. Y puede ser una excelente opción para aquellos que viven en países donde la burocracia y los impuestos aduaneros hacen lo que sea por impedir que compres un libro impreso en el extranjero.

Puedes comprar el Kindle Paperwhite aquí.

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Una psicología más honesta

  • 27/11/2015
  • Camilo Javier Velandia Arias

“La prueba de aprender psicología es si tu entendimiento de las situaciones que encuentras ha cambiado, no si has aprendido un dato nuevo”

– Daniel Kahneman, psicólogo, Premio Nobel en Economía 2002

Las ilusiones ópticas nos enseñan que (tal vez) las cosas no son como aparentan ser para nosotros; sin importar cuánto abramos los ojos, es cuestión de técnica descubrir el “engaño”.

Es cierto que muchas personas deciden estudiar Psicología motivadas por un deseo particular, y en ocasiones vago, de ayudar a la gente a trabajar en áreas que involucran un amplio espectro de asuntos (por ejemplo, las emociones, la familia, las relaciones interpersonales, el desarrollo cognitivo y muchos asuntos más). Sin desacreditar estas buenas intenciones, percibo que no provoca tanto entusiasmo en estudiantes y profesionales el rostro más intelectual e introspectivo de nuestra formación. Por eso me pregunto: ¿qué hacemos con toda la información que recibimos en nuestros estudios? Todos esos conceptos, teorías, modelos, investigaciones, nombres, autores, métodos y problemas del conocimiento.

Sería poco entusiasmante, por ejemplo, descubrir que hemos memorizado las ideas de Pavlov o de Vygotski sólo para un examen importante en la universidad, que no hemos investigado sobre William James más de lo que alguna vez fue necesario, que no sabemos por qué Freud habló del inconsciente; o bien, que ignoramos las evidencias a favor del evolucionismo en Psicología o la importancia de sostener tal o cual concepto de inteligencia.

¿qué hacemos con toda la información que recibimos en nuestros estudios?

Pero más infortunado que esto sería encontrar que en nuestra experiencia con la Psicología aún no hemos asumido la difícil tarea de comprender mejor nuestra persona y nuestras circunstancias, que no hemos apuntado el conocimiento psicológico en la dirección de la antigua exhortación “Conócete a ti mismo”; de ser así, el aprendizaje social de Bandura y la teoría cognitiva de Aaron Beck, por ejemplo, nunca habrán sido lentes para observarnos y procurar entendernos a fondo. Quizá nos hemos dado por sentados a nosotros mismos y a todo lo nuestro, obviando que también somos objeto de estudio.

Parte importante de la experiencia de ser psicólogo y/o estudiante de Psicología debería involucrar una serie de transformaciones en nuestra perspectiva de nosotros mismos, de los demás, de la condición humana. No se trata de cambios arbitrarios en las premisas que nos guían sino de ajustes constantes derivados del análisis y la reflexión continua sobre el conocimiento que la Psicología pone a nuestro alcance y del cual hemos de servirnos para cumplir la función social que se nos asigna. No debe tratarse de una imposición despótica sino de una consigna cuestionable que ante todo esté argumentada y justificada por la actitud reflexiva a la que me he referido.

Ahora bien, esta actitud requiere varias cualidades y acarrea riesgos importantes. En primer lugar, mente abierta, no en el sentido acomodado que algunos utilizan, sino en cuanto a la disposición para conocer más y mejor. El conocimiento que la Psicología ofrece puede resultar peligroso según los tiempos, los lugares y las personas. A lo largo de la historia ha sido revolucionario sostener algunas posturas, como, por ejemplo, que una característica psicológica es innata o aprendida, y que ciertas pasiones agresivas hacen parte de nuestro repertorio evolutivo aunque la cultura haya querido sofocarlas. El saber psicológico ha sido y aún puede ser indeseado, temido o despreciado, pese a la evidencias a su favor.En este sentido, es casi una cuestión de ética para el psicólogo examinar, evaluar y ajustar continuamente las propias ideas, actitudes, opiniones, creencias, conductas y praxis profesional. Podemos incluso expresar, como diría Malcolm Gladwell, que es un deber intelectual inherente a toda persona actualizar constantemente sus posturas frente a tantas cosas como sea posible, empezando por ponerse a sí misma en tela de juicio, más todavía si, como el psicólogo, su quehacer compromete la integridad de otras personas.

¿Será posible que nosotros tampoco aceptemos o no deseemos conocer algo que la Psicología haya sugerido con suficiente validez? Sin duda. Puede que seamos los primeros enemigos de conocernos a nosotros mismos porque las consecuencias inmediatas no son siempre las que quisiéramos. No obstante, ¡cómo podemos aspirar a comprender a las personas ignorando sistemáticamente las variables que nos condicionan! El psicólogo Barry Schwartz dijo a este respecto:

“La sabiduría práctica demanda más que la habilidad de ser perceptivo sobre los demás. También demanda la capacidad de percibirnos a nosotros mismos –de evaluar cuáles son nuestros motivos, de admitir nuestras fallas, de descubrir qué ha funcionado o no y por qué. Tal auto-reflexión no siempre es fácil cuando sentimos que hemos estado equivocados. Y es difícil también cuando hemos estado equivocados –cuando hemos sido irreflexivos, descuidados, muy egoístas. Ser capaces de criticar nuestras propias certezas es a menudo una lucha dolorosa que requiere algo de coraje para tratar de retroceder y juzgarnos imparcialmente a nosotros mismos y a nuestra propia responsabilidad.” 

El saber psicológico ha sido y aún puede ser indeseado, temido o despreciado, pese a la evidencias a su favor

Pienso que es el psicólogo el primero que debe (intentar) conocerse a sí mismo y que es la Psicología misma la primera en plantearle la falibilidad esencial de su principal instrumento: su propia mente. El más ciego entre los ciegos es el que aún confía en sus ojos. Consciente de esto, el psicólogo (una mezcla de científico, filósofo y artista) debiera ser un pensador crítico, escéptico y cuidadoso que encuentra en la contradicción, en los dilemas y en las dudas una oportunidad y no una amenaza, procurando estar equilibrado –si se me permite la referencia– en los procesos piagetianos de asimilación y acomodación.

El mito, como alguna vez proclamó John F. Kennedy, es el principal enemigo del conocimiento. “El problema no es la ignorancia sino las ideas preconcebidas”, dijo alguna vez Hans Rosling. Nunca dejar de examinar nuestros presupuestos, desafiar el sentido común y poner a prueba nuestras ideas de mayor devoción serviría para mucho bien de quienes procuramos una Psicología falible en tanto humana pero honesta por la misma razón.

No debemos ignorar, pues, las ocasiones en que la Psicología y otras áreas afines han sido campo e instrumento de poderes tradicionales, opresores, alienantes, explotadores o excluyentes: la praxis ideologizada, la experimentación cruel con humanos, la mercantilización de la salud mental, la guerra, la discriminación de minorías y otros fenómenos más. Estamos expuestos a ello y debemos tener cuidado de cegarnos por el anquilosamiento de nuestras mentes; hasta debemos evaluar sin reservas el concepto y la razón de ser de la Psicología misma. El absolutismo ideológico (perjudicial, si opinan como yo) se combate con el autoexamen, la mente abierta, el pensamiento crítico, el escepticismo y la construcción colectiva de conocimiento.

En este punto he de aclarar que no se trata de anular la subjetividad ni aquello que nos hace particulares; antes bien, invito a reconocer, a resignificar esta subjetividad para evitar el compromiso perjudicial de nuestra labor y de los afectados por ella. Y, si se me permite también, ésta es una invitación a no cerrarle puertas al conocimiento que desafía nuestros esquemas o creencias, sino a mirarlo de frente aplaudiendo todas las posibilidades con las que el saber empodera al individuo y a los grupos. Específicamente, tendríamos que desafiar tabúes y temas conflictivos dentro y fuera de la disciplina (contando también con el apoyo de la interdisciplinariedad). No deberíamos ahorrar cuestionamientos y provocaciones en “asuntos sensibles” como la religión, la familia, la política, la sociedad, la cultura, las costumbres, la ciencia, los sentimientos, las relaciones, los gustos, la (a)normalidad y demás.

el psicólogo debiera ser un pensador crítico, escéptico y cuidadoso que encuentra en la contradicción, en los dilemas y en las dudas una oportunidad y no una amenaza

A menudo, la Psicología pone en entredicho las ideas populares sobre muchas cuestiones. Puede usted investigar numerosos aportes con los que esta profesión, pero ante todo este conocimiento, revoluciona el pensamiento cuando nos cuestionamos sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre las cosas en general; por mencionar algunos: el cerebro, la disonancia cognitiva, la influencia social, los sentimientos, la persuasión, la conducta sexual, la (in)fidelidad, la felicidad, el prejuicio, el conformismo, las alucinaciones, la conciencia, las emociones y la razón, la moralidad, la política, las creencias de todo tipo, la violencia, el trabajo, lo real y lo que no lo es; prácticamente, si es asunto de humanos, algo tiene para decir la Psicología.

Y agregaré que no deberíamos callar; deberíamos sacar este saber del claustro de la academia y ofrecerlo a todo público. Seguramente seremos revolucionarios al hacerlo, pero, cuando el conocimiento conduce a la acción, empodera.

Finalizo, entonces, invitando a no descuidar la dimensión intelectual de ser psicólogo o estudiar para serlo, reconociendo que, como seres humanos, aún podemos interponer a menudo el pensamiento y la reflexión entre el estímulo y la respuesta. Para ello, no olvidemos ser coherentes entre lo que percibimos, sentimos, queremos y hacemos. Los estudiantes y profesionales de la Psicología, y de otras áreas afines (Sociología, Antropología, Filosofía, Medicina, etc.), ostentamos la gran responsabilidad de matizar lo humano y de ayudar a construirlo y conservarlo abocando una actitud crítico-analítica, reflexiva, creativa, laboriosa, solidaria, hacia el autoconocimiento y el bienestar integral de las personas.

Somos diversos y quizá algunos no compartan esta posición, pero aquello que más he deseado comunicar es una invitación a que nuestro intelecto no permanezca impávido ante una Psicología que tiene tantas cosas que ofrecer. No olviden la frase que encabeza el texto.

Imagen: Gratisography

  • Clínica

Recomendado: La salud mental es un problema de gran impacto y con una insignificante inversión económica

  • 26/11/2015
  • David Aparicio

The Economist es una de las revistas más influyentes sobre políticas y economía a nivel mundial. Hace unas semanas publicó un impactante artículo sobre la disparidad de los fondos destinados para la investigación de la salud mental en comparación con la investigación del cáncer o las enfermedades cardiovasculares, aún cuando se sabe que los trastornos mentales representan gastos altísimos del presupuesto.

Por ejemplo, el Foro Económico Mundial estimó que para el año 2030, el gasto acumulativo de los trastornos mentales será de 6 trillones de dólares y, según la OECD, los trastornos mentales representan pérdidas del 4% del PIB a causa de los efectos que tiene en la productividad de las personas.

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El artículo está en inglés pero los colegas de Infocop publicaron una revisión bastante completa:

El autor del artículo denuncia la gravedad, extensión y coste que está suponiendo esta manera de proceder que deja de lado la salud mental. Tomando como ejemplo el Reino Unido, los problemas derivados de la mala salud mental de la población suponen una pérdida equivalente al 4% del PIB, en términos de productividad, gastos asociados a discapacidad y atención sanitaria. Se da la circunstancia, además, de que los trastornos mentales están afectando mayoritariamente a la población joven, en edad de producir, de tal manera que se está socavando el soporte de la productividad de los países. El texto refleja la situación que se está produciendo en países como Suecia, donde las tres quintas partes de las nuevas reclamaciones de incapacidad laboral están asociadas a problemas de salud mental, y añade otros datos de importante consideración, como el hecho de que las personas con trastornos mentales tienen un mayor riesgo de muerte prematura, con una esperanza de vida entre 15 y 20 años por debajo de la población general.

El autor califica de “insignificante” el respaldo económico que reciben los trastornos de salud mental, sobre todo, en el ámbito de la investigación, a pesar de la gran demanda e impacto económico que suponen. Ni siquiera en países como Reino Unido, probablemente uno de los países que más se está preocupando en impulsar el avance en salud mental, se están destinando los recursos económicos adecuados. Así, en este país, sólo el 5,5% de la financiación destinada a salud se dedica a la investigación en salud mental, lo que supone que mientras la inversión en investigación en cáncer por paciente asciende a las 1.500 libras al año, en salud mental no llega a las 10 libras.

Pero esto es lo más sorprendente:

(…) un informe reciente del Grupo de Investigación Económica en Salud del Reino Unido ha determinado que por cada libra que el gobierno británico invierte en la investigación en salud mental, la economía obtiene una ganancia de 37 libras al año, en beneficios derivados de una mayor productividad y de una reducción en costes sanitarios. De esta manera, la inversión que se ha realizado en impulsar la intervención temprana en psicosis en este país, actualmente“se ha recuperado con creces.

Si la disparidad de fondos para la salud mental es tan grande en los países líderes en investigación, entonces no me quiero imaginar cómo será la brecha de investigación en nuestros países latinoamericanos.

Lee el artículo completo en Infocop

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Gana una beca completa en los cursos online de Diagnóstico e Integración del Autismo

  • 26/11/2015
  • David Aparicio

Gánate una beca completa en los cursos online especializados sobre el diagnóstico e inclusión de los niños con autismo, desarrollados por el reconocido centro argentino R.Ed.Es.

Es muy fácil participar de este sorteo y tendrás la oportunidad de ganar una beca completa para uno (1) de los cursos que ofrece el centro de Integración para niños con Autismo R.Ed.Es. Los mismos  se realizarán a partir del mes de enero de 2016 y tienen un costo original de 1800 pesos argentinos (180 dólares), pero para el ganador será ¡completamente gratis!

Los cursos que ofrece R.Ed.Es son:

  1. La inclusión del niño con autismo a la escuela común. Un enfoque interdisciplinario
  2. Educación inclusiva en niños con autismo. Nuevas perspectivas y estrategias
  3. El tratamiento del niño con autismo y sus padres. Un enfoque intersubjetivo
  4. Autismos. Evaluación del tratamiento clínico en niños pequeños
  5. Autismo temprano, integración sensorial y desarrollo psíquico. Estrategias de intervención

No importa el país donde te encuentres. Para participar sólo tienes que seguir estos sencillos pasos:

  1. Hazte fan  de R.Ed.Es en Facebook.
  2. Hazte fan a Psyciencia en Facebook.
  3. Comparte en TU MURO de Facebook la imagen promocional de los cursos de R.Ed.Es que está publicada en la página de Facebook de Psyciencia y en el la parte superior de este post. Añade un comentario con el #BecaAutismo (es importante que lo hagas porque así sabremos quienes son los participantes del concurso). Recuerda hacerlo en TU MURO.

Con los pasos anteriores ya estás participando en el sorteo para la beca completa. Pero si quieres aumentar tus posibilidades haz esto:

  1. Sigue a Psyciencia en Twitter.
  2. Envía un tweet con la imágen promocional del concurso y usa el #BecaAutismo.

Date prisa, tienes hasta el 2 de Diciembre a las 20:00 Hs (UTC-03:00) Buenos Aires.

El ganador será anunciado en Facebook, Twitter y en este post.

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Terapia Gestalt: Las fases del proceso de contacto. Perls y Goodman

  • 26/11/2015
  • Clotilde Sarrió

La escuela de Nueva York considera el Proceso de Contacto como un proceso único con varias secuencias, un baile de figuras y fondos en el que se suceden las siguientes cuatro fases:

  1. Pre-contacto
  2. Toma de contacto
  3. Contacto final
  4. Post-contacto

El Proceso de Contacto

Fritz Perls y Paul Goodman creadores de “Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana”, proponen cuatro fases –que más adelante pasaré a describir–, para designar la secuencia de figuras y fondos que se suceden en el proceso de contacto. Este proceso nace de una excitación fisiológica y va a producir la activación del proceso figura-fondo.

El concepto de ‘contacto’ en Terapia Gestalt, no hace referencia única y exclusivamente a la relación, sino a la formación de una figura de interés que destaca en el fondo del campo organismo/entorno. Esto implica como indica Jean-Marie Robine, “la formación de formas en el campo organismo/entorno” .

El Proceso de Contacto representa, el paso de un sistema de ajustes conservadores (la fisiología) a un sistema de ajustes creadores (lo psicológico).

Describiré a continuación las cuatro fases cuatro con sus respectivas interrupciones del contacto en cada una de ellas. Previamente, se hace necesario resaltar que las interrupciones del contacto no siempre son patológicas, pues también pueden ser sanas.

Termina de leer el artículo completo y las cuatro fases del proceso de contacto en el Gestalt Terapia, el blog especializado de Clotilde Sarrió. 

  • Ciencia

¿Por qué las emociones son más persuasivas que la lógica?

  • 25/11/2015
  • David Aparicio
Persuasión, Decisiones

Los argumentos, la evidencia y la lógica no son las mejores herramientas a la hora de intentar cambiar la opinión de las personas. Pareciera que entre más evidencia se demuestra, más nos aferramos a nuestras creencias.

Por ejemplo, hoy en día todo el mundo sabe que el cigarrillo es malo para la salud, pero ofrecer una lista de sus terribles efectos no hará que la gente deje de fumar. Lo mismo pasa con el consumo de comida chatarra, el movimiento antivacunas o cuando debates sobre la eficacia de los tratamientos.

¿Cómo logramos motivar el cambio o persuadir?

Este es un tema bastante complicado que ha interesado a psicólogos y neurocientíficos y, según sus hallazgos, el elemento más importante es la emoción.

Seguramente estás pensando: “Ajá. Esto ya lo sabía”. Pero permíteme presentarte algunos datos bastante curiosos sobre el efecto de las emociones en la toma de decisiones.

El miedo tiene que ser usado apropiadamente para que funcione

En el año 2004, Antoine Bechara publicó una investigación neurológica en Brain and Cognition, que encontró que los pacientes con lesiones en el área ventromedial de la corteza prefrontal del cerebro tenían problemas para procesar sus emociones y tomar decisiones. Esto sugiere que las emociones juegan un rol importante en la toma de decisiones.

Rob Yeung, es un doctor en psicología que ha dedicado su vida a la investigación de la persuasión y la toma de decisiones. Según él las emociones son poderosas, pero dependen del contexto en donde las uses y añade que el miedo es una de las emociones más potentes a la hora de persuadir — por algo es el favorito de los políticos y medios de comunicación. Pero debe ser usada apropiadamente para que funciones, ofreciendo una solución simple. Si la solución es muy compleja y ateradora entonces no motivará la acción o el cambio que se busca.

El orgullo y la vergüenza son emociones también muy persuasivas. Un estudio realizado en el 2007,evaluó si estas dos emociones persuadirían a las personas a ir a votar. A un grupo se le dijo que todos los votantes verificados serían publicados en un periódico local (orgullo por ir a votar), y al otro grupo se le dijo que todos los que no fueron a votar también serían publicados en el mismo periódico (vergüenza). Este estudio encontró que la vergüenza fue más efectiva que el orgullo.  

El orgullo y la vergüenza son emociones también muy persuasivas

Los estilos narrativos también tienen un poderoso efecto persuasivo. Datos recientes demuestran que las metáforas, un recurso cada vez más utilizado en psicoterapia, son muy influyentes.  Así también los gestos y movimientos durante una conferencia pueden afectar la toma de decisiones, porque ayudan a los espectadores a recordar el tema de que se habló y dirigirlos a donde el conferencista quiso. Este es un recurso muy utilizado también por los predicadores, conferencistas, políticos, etc.  

Nos gusta pensar que somos racionales, que podemos tomar decisiones “objetivas” y que somos difíciles de persuadir. Pero como ya aprendimos, las emociones son parte de lo que somos y de cómo tomamos decisiones. Lo importante es no intentar negarlas sino poder darnos el tiempo de aceptarlas y ser conscientes de ellas. Tal vez así podamos elegir lo que realmente nos conviene.  

Artículos que te pueden interesar:

  • ¿Por qué la gente no cambia de opinión?
  • Cómo convencer a los padres para que vacunen a sus hijos.
  • (Vídeo) ¿Tenemos el control de nuestras decisiones?

Fuente: Quartz

  • Ciencia

¿El CBD mejora la concentración en el día a día?

  • 25/11/2015
  • David Aparicio

La falta de concentración se ha vuelto uno de los problemas más comunes en la vida moderna. Pantallas, notificaciones constantes y múltiples tareas activan un estado de alerta que dificulta enfocarse. En ese contexto, muchas personas buscan alternativas naturales para mejorar la atención sin depender de estimulantes. Entre ellas, el CBD (cannabidiol) ha ganado presencia como un posible apoyo para el enfoque mental y la regulación emocional.

Cómo puede influir el CBD en la concentración

Uno de los factores que más interfiere con la concentración es el nivel de activación fisiológica. Estrés, ansiedad y tensión sostenida generan un “ruido mental” que dispersa la atención. El CBD podría ayudar a modular ese estado gracias a su interacción con el sistema endocannabinoide, responsable de regular procesos como el estrés, el sueño y el equilibrio interno.

La evidencia científica aún está en desarrollo, pero estudios preliminares indican que el CBD puede:

  • Reducir la hiperactivación asociada al estrés.
  • Favorecer un estado de calma sostenida.
  • Mejorar la capacidad de mantener el foco en tareas prolongadas.

Al estabilizar el estado interno, la mente tiene mejores condiciones para sostener la atención.

Por qué el CBD encaja en las rutinas modernas de productividad

La visión clásica de productividad —trabajar más, dormir menos, siempre ir rápido— perdió fuerza. Hoy la tendencia es trabajar con claridad mental y evitar el desgaste. En ese punto, el CBD entra como una herramienta que no acelera, sino que reduce interferencias internas.

Muchos usuarios lo integran a su rutina diaria porque:

  • Ayuda a comenzar el día sin sensación de saturación.
  • Reduce la fatiga mental en las horas de mayor carga.
  • Favorece un enfoque más estable en tareas cognitivas.

Su mejor efecto se da cuando se combina con hábitos como un sueño adecuado, pausas programadas y una buena gestión del estrés.

Mama Kana y el consumo responsable de CBD

En el mercado europeo, Mama Kana se ha consolidado como una marca que prioriza la transparencia y la calidad del CBD. Su propuesta se centra en un consumo responsable, con productos elaborados bajo criterios de pureza, trazabilidad y claridad informativa.

La marca destaca por:

  • Ofrecer guías y recursos para un uso consciente del CBD.
  • Seleccionar productos adaptados a distintos momentos del día.
  • Promover una comunidad informada que conversa sobre bienestar y autorregulación.

Su catálogo combina accesibilidad y estándares elevados, lo que la convierte en una opción confiable para quienes buscan integrar el CBD en su rutina diaria.

Aquí puedes explorar sus descuentos: promoción en productos con CBD.

CBD y enfoque: una herramienta para reducir ruido mental

La concentración no solo depende de eliminar distracciones externas, sino de sostener un estado interno equilibrado. El CBD aparece como un recurso prometedor para quienes quieren rendir mejor sin sacrificar bienestar emocional.

A medida que crece el interés por la salud mental y la productividad sostenible, marcas como Mama Kana acompañan esta transición hacia formas más saludables de trabajar y vivir.

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