Psyciencia
  • Membresía
    • Únete a Psyciencia Pro
    • Inicia sesión
    • Webinars
    • Recursos
    • Tips para terapeutas
    • Watson (podcast)
    • Café (red social)
  • Ciencia
  • Clínica
  • Biografías
  • Recursos
    • NORMAS APA
  • Nosotros
    • Nosotros
    • Uso de IA
    • Publicidad
    • Archivo
  • Tienda

Psicología humana en tiempos de máquinas 💞

Psyciencia
  • Membresía
    • Únete a Psyciencia Pro
    • Inicia sesión
    • Webinars
    • Recursos
    • Tips para terapeutas
    • Watson (podcast)
    • Café (red social)
  • Ciencia
  • Clínica
  • Biografías
  • Recursos
    • NORMAS APA
  • Nosotros
    • Nosotros
    • Uso de IA
    • Publicidad
    • Archivo
  • Tienda
  • Ciencia

Nuevos tratamientos se muestran prometedores para hacer frente a la epidemia de abuso de opioides

  • 08/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Investigadores están proponiendo nuevas estrategias de tratamiento que podrían ayudar a prevenir el abuso de opioides y otras sustancias. Científicos en comportamiento de salud, neurociencia, manejo del dolor y adicción describen avances en la ciencia del cerebro que pueden explicar la vulnerabilidad de un individuo al abuso y dependencia de sustancias (Bechara, A., et al., 2019).

“La adicción es una enfermedad de la toma de decisiones; la mayoría de las personas tienen mecanismos cerebrales intactos para la toma de decisiones que los mantienen resistentes a sucumbir a una adicción,» explica Antoine Bechara, autor principal del informe y psicólogo científico de la Universidad del Sur de California. “Pero un pequeño porcentaje tiene una debilidad en este mecanismo y se vuelven más vulnerables. El avance en la ciencia puede ayudar a identificar quiénes son esos individuos antes de exponerlos a medicamentos que tienen un potencial adictivo. La ciencia también puede ayudar a comprender cómo podemos tratar a las personas afectadas.»

Su investigación examina varios hallazgos y teorías neurocientíficas sobre el comportamiento del uso de drogas. Resume el papel de las vías cerebrales involucradas en el dolor, el placer, la toma de decisiones, el deseo y la adicción. Estas incluyen características neurobiológicas individuales que pueden afectar el autocontrol, la búsqueda de recompensas y la toma de decisiones. La investigación sobre estos mecanismos, dicen los autores, está generando nuevas intervenciones para la adicción. Los médicos están probando enfoques de entrenamiento cognitivo diseñados para moderar la búsqueda impulsiva de recompensas de un paciente. Los científicos también están probando el uso de la estimulación cerebral no invasiva para reducir los impulsos y el ansia de drogas.

Los autores dicen que se vieron obligados a escribir el artículo debido al aumento de los trastornos adictivos, particularmente los opioides que se recetan para el dolor agudo y crónico. Señalan que los estudios que examinan los mecanismos cerebrales subyacentes a los efectos analgésicos de los opioides se han realizado en gran medida con participantes sanos expuestos al dolor en entornos de laboratorio. Solicitan más investigación que involucre a personas que experimentan dolor crónico para comprender mejor la respuesta neurológica a los opioides.

Trevor W. Robbins, profesor de neurociencia cognitiva en la Universidad de Cambridge, está de acuerdo en que se necesitan estudios neuroconductual para investigar los mecanismos subyacentes del abuso de drogas y lo considera particularmente oportuno en el contexto de epidemia de abuso de opioides. Robbins señala algunos aspectos del informe que él cree que necesitan aclaración, como los estímulos ambientales y los diferentes factores predisponentes para diferentes medicamentos. Sugiere que, además de las intervenciones sugeridas por Bechara y sus colegas, un procedimiento neuroquirúrgico llamado estimulación cerebral profunda puede ser un tratamiento viable para la adicción.

Referencias bibliográficas:

Bechara, A., Berridge, K. C., Bickel, W. K., Morón, J. A., Williams, S. B., Stein, J. S. (2019). A Neurobehavioral Approach to Addiction: Implications for the Opioid Epidemic and the Psychology of Addiction. Association for Psychological Science. Psychological Science in the Public Interest, 20(2), 96-127. https://doi.org/10.1177/1529100619860513

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Los valores y el bienestar son influenciados por los rasgos de la personalidad

  • 08/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Investigadores han sugerido que los valores de las personas están influenciados por una variedad de factores, incluida la cultura a la que pertenecen, sus rasgos de personalidad subyacentes y sus experiencias (Schwartz, 1992). Dos características estables de las personas son sus sistemas de valores y sus rasgos de personalidad, esto generó interés en un grupo de científicos que quisieron saber si dichas características se interrelacionan a lo largo de la vida de una persona y si los cambios en un factor (como la personalidad) crean cambios en el otro (los valores) (Fetvadjiev & He, 2019).

Para averiguarlo, exploraron datos longitudinales de una encuesta de más de 10.000 personas realizada en los Países Bajos entre 2008 y 2015. Cinco veces en ese período, los participantes recibieron una encuesta sobre sus características de personalidad basada en los Cinco Grandes: apertura, conciencia, extraversión, amabilidad y neuroticismo; así como sobre sus valores. Además, se les hicieron preguntas tanto sobre su satisfacción con la vida como sobre los sentimientos positivos y negativos que estaban experimentando.

La ventaja de tener muchas ondas de datos diferentes de las mismas personas es que permite a los investigadores especular si los cambios en una característica causan cambios en otra. Esto se puede hacer indagando si los cambios en un momento en un factor afectan a otro más fuertemente que a la inversa. Por ejemplo, si los cambios en la personalidad causan cambios en los valores, entonces esperaríamos ver que los cambios en la personalidad en un momento predigan cambios futuros en los valores mejor que los cambios en los valores en ese momento respecto de cambios futuros en la personalidad.

Hallazgos del estudio

Primero, como podríamos esperar, las características de personalidad y los valoresde las personas son bastante estables. Las respuestas de las personas tanto al inventario de personalidad como a la escala de valores no cambiaron mucho con el tiempo. Sin embargo, las respuestas al inventario de personalidad cambiaron menos que las respuestas a la encuesta de valores.

En general, algunas características de la personalidad y algunos valores están relacionados. La amabilidad se correlacionó con el valor de ser prosocial (es decir, querer participar en acciones positivas para la sociedad). La conciencia se correlacionó con la conformidad (lo que refleja que la gente más consciente tiende a querer seguir las reglas, incluidas las reglas sociales). La extraversión estaba relacionada con el valor del disfrute. La apertura se correlacionó con el valor de la autodirección. No hubo correlaciones fuertes entre el neuroticismo y ninguno de los valores.

Los investigadores encontraron que los cambios en la personalidad en un momento eran mejores predictores de valores en el futuro que lo inverso, lo que sugiere que los rasgos de personalidad tienen una mayor influencia en los valores que a la inversa.

Además, los rasgos de personalidad influyeron en una variedad de medidas de bienestar. Tener un alto grado de amabilidad, conciencia, extraversión y apertura tiende a aumentar las medidas de bienestar, mientras que tener un alto nivel de neuroticismo tiende a disminuir las medidas de bienestar. Los cambios en la personalidad en un momento predijeron medidas futuras de bienestar mejores que lo inverso, lo que sugiere que la personalidad afecta el bienestar en lugar de lo contrario.

Los valores se relacionaron más fuertemente con la fuerza de los sentimientos positivos y no con una medida de satisfacción con la vida. Sorprendentemente, los cambios en las medidas de bienestar fueron un mejor predictor de futuros cambios en los valores que lo inverso. Este hallazgo sugiere que los cambios en la sensación general de bienestar de las personas (y en particular sus sentimientos positivos) pueden tener una mayor influencia en los valores que los valores en la sensación de bienestar.

Interpretación de los resultados

Primero, este estudio solidifica la relación entre las características de la personalidad y los valores que se han observado anteriormente. También demuestra que tanto las características como los valores de la personalidad cambian lentamente.

Además, este trabajo sugiere que los cambios en las características de la personalidad (que reflejan la motivación subyacente de las personas) tienen un mayor impacto en los valores de las personas que la situación inversa.

Finalmente, tanto las características de la personalidad como los valores están relacionados con la sensación de bienestar de las personas. Sin embargo, las características de la personalidad tienen un amplio impacto. Los valores afectan las emociones positivas que sienten las personas. Además, los cambios en la personalidad pueden conducir a cambios en el bienestar, pero parece que los cambios en el bienestar pueden tener de hecho un impacto en los valores de las personas.

Más estudios son necesarios para seguir comprendiendo la relación entre los rasgos de la personalidad y los valores de las personas.

Referencias bibliográficas:

Fetvadjiev, V. H., & He, J. (2019). The longitudinal links of personality traits, values, and well-being and self-esteem: A five-wave study of a nationally representative sample. Journal of Personality and Social Psychology, 117(2), 448-464. https://doi.org/10.1037/pspp0000212

Schwartz, S. H. (1992). Universals in the Content and Structure of Values: Theoretical Advances and Empirical Tests in 20 Countries. Advances in Experimental Social Psychology, pp. 1-65. https://doi.org/10.1016/s0065-2601(08)60281-6

Fuente: Psychology Today

  • Ciencia

La estimulación del nervio vago aumentaría el transporte de serotonina del intestino al cerebro

  • 08/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

El nervio vago también se llama «nervio errante» porque es el nervio más largo del cuerpo humano y tiene innumerables ramas que se abren paso desde el tronco encefálico hasta la parte más baja de los intestinos, tocando la mayoría de los órganos principales a lo largo del camino. El nervio vago modula el sistema nervioso parasimpático, lo que contrarresta la respuesta de estrés de luchar o huir al provocar la llamada «respuesta de relajación».

Cada vez que exhalás, tu nervio vago arroja un poco de acetilcolina (también conocida como «vagusstoff» o «sustancia vaga») en tu corazón. Vagusstoff actúa como una sustancia similar a un tranquilizante para ralentizar los intervalos de latido a latido y mejora la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC). El tono vagal robusto y una VFC más alta van de la mano y son marcadores para el bienestar psicológico y físico general.

Cuando se introdujo el Prozac en 1987, tuvo un gran impacto como el primer antidepresivo inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) para el tratamiento del trastorno depresivo mayor.

Prozac y Sarafem son nombres de marca de un medicamento llamado «fluoxetina,» utilizada para el tratamiento de la depresión, trastorno obsesivo compulsivo, ataques de pánico y algunos trastornos alimenticios. Históricamente, la mayoría de los expertos y consumidores pensaban que la fluoxetina funcionaba al inhibir la recaptación de serotonina en el cerebro, y que los efectos antidepresivos de este medicamento ocurrían únicamente del «cuello para arriba.» Sin embargo, debido a que el 90% de la serotonina se produce en el intestino, una teoría actual es que la fluoxetina podría aumentar la cantidad de serotonina producida «debajo del cuello.»

Si bien el debate del siglo XXI sobre los ISRS continúa, una alternativa sin medicamentos para la depresión resistente al tratamiento llamada «estimulación del nervio vago (ENV)» fue aprobada por la FDA en 2005 para la depresión unipolar y bipolar severa. La ENV generalmente involucra un dispositivo pequeño de plata que se implanta quirúrgicamente debajo de la piel cerca de la clavícula y funciona como un marcapasos para estimular el nervio vago.

En los últimos años, investigadores del Instituto Cerebro-Cuerpo de la Universidad McMaster (Canadá) han estado investigando un posible vínculo entre los medicamentos antidepresivos ISRS, los niveles de serotonina en el intestino y el papel que podría desempeñar la estimulación del nervio vago para aumentar el transporte de serotonina del intestino al cerebro, que parece depender del nervio vago.

En particular, después de una vagotomía, que corta quirúrgicamente la comunicación a través del nervio vago entre el intestino y el cerebro, los ISRS pierden su capacidad de aliviar los síntomas de depresión en ratones.

Como parte del eje bidireccional del intestino-cerebro, los nervios vagales aferentes envían señales de abajo hacia arriba. Hay razones para creer que estas vías del nervio vago podrían servir como un tipo de «supercarretera de serotonina» entre el intestino y el cerebro.

El equipo de la Universidad McMaster ha estado realizando investigaciones en ratones sobre cómo los ISRS y el nervio vago podrían funcionar en conjunto. Ellos publicaron un estudio según el cual los ISRS pueden activar el nervio vago de una manera que facilita la señalización de serotonina entre el intestino y el cerebro (McVey Neufeld et al., 2019).

«El nervio vago es el décimo nervio craneal y es la principal vía aferente que conecta el intestino con el cerebro. El nervio vago puede transmitir señales al cerebro, lo que resulta en una reducción del comportamiento depresivo como lo demuestran los efectos beneficiosos a largo plazo de la estimulación eléctrica del nervio vago en pacientes con depresión intratable. El vago es la principal conexión neuronal entre el intestino y el cerebro, y hemos demostrado previamente que la ingestión de bacterias beneficiosas modula el comportamiento y la neuroquímica cerebral a través de esta vía. Dados los altos niveles de serotonina en el intestino, consideramos si la señalización del intestino-cerebro, y específicamente la vía vagal, podría contribuir al efecto terapéutico de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS),” explicaron los autores.

Referencia bibliográfica:

McVey Neufeld, K.-A., Bienenstock, J., Bharwani, A., Champagne-Jorgensen, K., Mao, Y., West, C., … Forsythe, P. (2019). Oral selective serotonin reuptake inhibitors activate vagus nerve dependent gut-brain signalling. Scientific Reports, 9(1), 14290. https://doi.org/10.1038/s41598-019-50807-8

Fuente: Psychology Today

  • Ciencia
  • Recomendados

Dormir pocas horas es una agresión fisiológica a nuestro organismo

  • 07/10/2019
  • David Aparicio

Kristing Suleng en El País describe el mito de que hay que dormir poco para ser muy productivos:

La relación entre el tiempo de sueño y el éxito profesional es producto de la sociedad posindustrial. En la literatura anterior al siglo XIX no se asociaba el hecho de dormir mucho o poco al triunfo ni la pereza, recuerda Francisco José Puertas, jefe del servicio de Neurofisiología y de la unidad de Sueño del Hospital Universitario de la Ribera (Valencia) y vicepresidente de la Sociedad Española del Sueño (SES). «Napoleón decía que los hombres necesitaban cinco horas y las mujeres seis, y que solo los tontos precisaban más, pero hay constancia de que él se dormía en el carruaje del emperador. En algunas cartas perdía el trazo por la somnolencia. Con la luz eléctrica, aparece el concepto de dormir ocho horas seguidas y la gestión del trabajo nocturno, pero con el tiempo surgió también la idea de que el que necesita pocas horas de sueño es más productivo», dice Puertas.

Una buena vigilia, como la de Albert Einstein, necesita buenas horas de sueño, entre siete y ochos horas, advierten los expertos, y no se puede decir que eso es dedicar tiempo a una tarea improductiva. Una de las funciones del sueño es procesar y consolidar el aprendizaje, la atención y la memoria. «Grandes genios han hecho grandes descubrimientos al despertarse después de un buen sueño. Dormir implica seguir trabajando, porque el cerebro limpia el bombardeo de información acumulado durante el día. Nuestra biología está preparada para periodos cortos de falta de sueño en situaciones estresantes o de urgencia, pero no en el largo plazo», advierte el neurofisiólogo.

Numerosos estudios han revelado que el hábito de dedicarle pocas horas al sueño reduce el rendimiento cognitivo, provoca un déficit en la atención y pérdida de capacidad para tomar decisiones, además de aumentar los estados de estrés, ansiedad y depresión. «Los seres humanos somos ‘animales circadianos’, programados para ciclos de sueño-vigilia con una duración de 24 horas. Dormir pocas horas es una agresión fisiológica a nuestro organismo y, de modo particular, al cerebro. De modo crónico, esto altera el patrón neurohormonal, con problemas cognitivos y emocionales que se traducen en dificultades para adquirir nuevos aprendizajes y provoca problemas para archivar nuevas informaciones, además de un aumento del nerviosismo y la ansiedad hasta la aparición de trastornos alucinatorios, en los casos más extremos», señala José Antonio Portellano, especialista en neuropsicología y psicología clínica.

Lee el artículo completo en El País.

  • Ciencia

Niños tímidos: ¿qué dicen las investigaciones sobre el temperamento?

  • 07/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

El temperamento, o la forma en que cada persona responde emocionalmente al medio ambiente, puede identificarse en bebés de hasta 4 meses de edad. Se mide mostrando a los bebés algunos juguetes simples, como un móvil con varios animales colgantes, y estudiando cómo reaccionan. Esta simple prueba ha demostrado de manera bastante consistente que los bebés que se sienten abrumados o angustiados emocionalmente en respuesta a un teléfono móvil colgante tienen más probabilidades de ser tímidos a medida que crecen (J. Kagan, 1997). Estos bebés son particularmente sensibles a cualquier tipo de cambio en el medio ambiente y pueden enojarse fácilmente incluso con las actividades más rutinarias, como un timbre que suena o el cambiar un pañal. Por el contrario, los bebés que reaccionan positivamente a estos cambios, o no reaccionan en absoluto, son los que tienen más probabilidades de llegar a ser muy sociables cuando son niños en edad preescolar.

Sorprendentemente, esta relación va más allá de la primera infancia, y las respuestas de los bebés al móvil a los 4 meses de edad predicen cuán tímidos o sociales serán en la adolescencia (Jerome Kagan et al., 2007). Las diferencias entre niños tímidos y extrovertidos en edad preescolar incluso se pueden ver en su biología y en el cerebro (Barker, Reeb-Sutherland, & Fox, 2014) (Rubin, Coplan, Fox, & Calkins, 1995) (Cole, Zahn-Waxler, Fox, Usher, & Welsh, 1996), lo que sugiere que la timidez tiene una base biológica fuerte y podría ser parte de la personalidad de un individuo desde muy temprano en la vida.

El temperamento no está grabado en piedra

El temperamento de un niño puede cambiar, y las reacciones negativas de los bebés a nuevas personas, objetos y situaciones pueden volverse menos extremas con el tiempo. Además de eso, no hay nada de malo en ser un poco tímido. Muchos niños necesitan algo de tiempo para adaptarse a su entorno antes de estar listos para saltar y unirse a la diversión (Thomas, Chess, & Birch, 1970). Sin embargo, vale la pena señalar que hay un subconjunto de bebés, alrededor del 10-15%, que son extremadamente sensibles. Estos son los que corren mayor riesgo de desarrollar timidez, y una parte de ellos (alrededor del 40%) podría incluso desarrollar ansiedad social más adelante en la vida (Fox & Helfinstein, 2013).

Hay intervenciones disponibles para ayudar a evitar que estos niños desarrollen problemas de ansiedad social. Además de eso, la crianza con apoyo realmente puede ayudar. Por ejemplo, la investigación ha demostrado que el riesgo de un bebé de ser tímido disminuye significativamente cuando tienen madres que son sensibles y responden adecuadamente a las necesidades del niño. Entonces, incluso para los bebés que se angustian fácilmente cuando se les presentan situaciones nuevas o desafiantes, tener un padre o madre que responda a sus necesidades puede actuar como un amortiguador contra el desarrollo de la timidez o la ansiedad social (Penela, Henderson, Hane, Ghera, & Fox, 2012).

Del mismo modo, la crianza de los hijos puede desempeñar un papel en cómo los niños tímidos y extrovertidos desarrollan un sentido de moralidad o conciencia durante la infancia. Por ejemplo, los niños que son tímidos o propensos a sentirse ansiosos probablemente se angustien fácilmente cuando son reprendidos por violar las reglas. Como resultado, solo necesitan (y responden bien) a formas suaves de disciplina, ya que fácilmente se sienten culpables por sus transgresiones. Los niños que son mucho más extrovertidos o intrépidos no siempre responden a una disciplina suave y requieren un poco más de atención cuando rompen las reglas, ya que no se sienten ansiosos por sí solos (Kochanska, Clark, & Goldman, 1997)

En conjunto, las investigaciones sugieren que desde muy temprano en la vida se puede desarrollar una personalidad tímida o extrovertida y esto tiene una base biológica sólida. Pero anatomía no es igual destino, por lo que ante un niño sensible a los cambios en el entorno, una crianza igualmente sensible que le permita adaptarse a cosas nuevas a su propio ritmo podría ser de gran ayuda para evitar el futuro desarrollo de miedo o ansiedad social futuros.

Y aunque la timidez tiene una fuerte base biológica, no hay garantía de que los hermanos tengan exactamente el mismo temperamento. Es muy posible que un hijo sea tímido y ansioso, y su hermano sea revoltoso e intrépido. Si ese es el caso, es importante recordar que ajustar el estilo de crianza para satisfacer las necesidades de cada niño es importante, y lo que funciona para un temperamento podría no funcionar tan bien para el otro.

Referencias bibliográficas:

Barker, T. V., Reeb-Sutherland, B. C., & Fox, N. A. (2014). Individual differences in fear potentiated startle in behaviorally inhibited children. Developmental Psychobiology, Vol. 56, pp. 133-141. https://doi.org/10.1002/dev.21096

Cole, P. M., Zahn-Waxler, C., Fox, N. A., Usher, B. A., & Welsh, J. D. (1996). Individual differences in emotion regulation and behavior problems in preschool children. Journal of Abnormal Psychology, 105(4), 518-529. Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8952185

Fox, N. A., & Helfinstein, S. M. (2013). The Contribution of Temperament to the Study of Social Cognition. Navigating the Social World, pp. 49-53. https://doi.org/10.1093/acprof:oso/9780199890712.003.0010

Kagan, J. (1997). Temperament and the reactions to unfamiliarity. Child Development, 68(1), 139-143. Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9084130

Kagan, J., Fox, N. A., Snidman, N., Kahn, V., Steinberg, L., & Towsley, S. (2007). The preservation of two infant temperaments into adolescence. Recuperado de https://books.google.com/books/about/The_preservation_of_two_infant_temperame.html?hl=&id=IT4mAQAAIAAJ

Kochanska, G., Clark, L. A., & Goldman, M. S. (1997). Implications of mothers’ personality for their parenting and their young children’s developmental outcomes. Journal of Personality, 65(2), 387-420. https://doi.org/10.1111/j.1467-6494.1997.tb00959.x

Penela, E. C., Henderson, H. A., Hane, A. A., Ghera, M. M., & Fox, N. A. (2012). Maternal Caregiving Moderates the Relation Between Temperamental Fear and Social Behavior with Peers. Infancy, Vol. 17, pp. 715-730. https://doi.org/10.1111/j.1532-7078.2012.00114.x

Rubin, K. H., Coplan, R. J., Fox, N. A., & Calkins, S. D. (1995). Emotionality, emotion regulation, and preschoolers’ social adaptation. Development and Psychopathology, Vol. 7, pp. 49-62. https://doi.org/10.1017/s0954579400006337

Thomas, A., Chess, S., & Birch, H. G. (1970). The Origin of Personality. Scientific American, Vol. 223, pp. 102-109. https://doi.org/10.1038/scientificamerican0870-102

Fuente: Psychology Today

Otras voces

💌 Sitios afines: amistades, colegas, referentes y compañeros de camino que leemos con gusto.

  • A Aeon aeon.co Filosofía en formato ensayo para publico general
  • P Psicoflix psicoflix.com El Netflix de la psicología, podcast semanal con entrevistas rigurosas a terapeutas y expertos en psicología a nivel mundial.
  • J Jason Kottke kottke.org Con casi 30 años online, Jason Kottke es uno de los referentes del blogging. Aquí encontrarás artículos interesantes todos los días.
  • T The Classical Mind andrewbharker.substack.com Ensayos de la vida intelectual
  • A Aterrizaje de emergencia - Dario Benitez aterrizajedeemergencia.com Productividad, psicología y reflexiones de Dario Benitez, psicólogo ACT y cofundador de Psicoflix
→ ver todos
  • Ciencia

Antropomorfizar las emociones negativas puede ayudarnos a lidiar con ellas

  • 07/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Centrándose específicamente en la tristeza, investigadores pidieron a dos grupos de personas que escribieran sobre un momento de sus vidas en el que se sintieron muy tristes. Luego le pidieron a un grupo que imaginara la tristeza como una persona, y que redactaran una descripción de la persona que imaginaron que sería la tristeza. Una persona mayor con cabello gris y ojos hundidos o una niña que baja la cabeza mientras camina lentamente, fueron las descripciones de los participantes.

Los investigadores pidieron al otro grupo que escribiera una descripción de la tristeza con respecto a su impacto en sus estados de ánimo. Cuando se les pidió que calificaran sus niveles de tristeza después de completar sus descripciones, los participantes que escribieron sobre la emoción en sí y cómo los afecta informaron niveles más altos de tristeza que el grupo que antropomorfizó la tristeza en un tipo específico de persona con rasgos humanos familiares. Los investigadores sugieren que al dar vida a la emoción, los participantes pueden ver la tristeza como algo (o alguien) separado y algo distante de sí mismos, y que esto puede ayudarles a sentirse más separados de sus sentimientos negativos (Chen, Chen, & Yang, 2019).

Si bien está bien sentirse triste, muchas personas se comportan de manera espontánea y a veces autodestructiva para distraerse o «salvarse» cuando son consumidas por emociones negativas.

Los autores del estudio querían saber si el grupo que informó sentirse menos triste tomaría decisiones de compra más inteligentes.

Probaron esto pidiendo a los participantes de ambos grupos que primero elijan entre una ensalada o un postre (cheesecake) para acompañar el plato principal que almorzaron. Los investigadores también pidieron a los participantes que eligieran entre una computadora cargada con funciones para productividad o una computadora cargada con funciones para entretenimiento. Aquellos participantes del estudio que habían antropomorfizado sus emociones tenían más probabilidades de elegir la ensalada y la computadora productiva que aquellos que simplemente habían escrito sobre sus sentimientos.

Según un informe en ScienceDaily, los investigadores se inspiraron para probar su teoría en la popular película infantil, «Inside Out (Pixar, 2015),» en la que las emociones de un niño, tanto positivas como negativas, parecen cobrar vida y tomar cualidades humanas durante un momento difícil de transición («A new strategy to alleviate sadness: Bring the emotion to life: Researchers show how characters from the movie “Inside Out” hold the key to regulating emotions and behavior», s. f.). Los investigadores también hicieron un experimento similar probando los efectos de la felicidad antropomorfizante y descubrieron que la emoción positiva también disminuía cuando los participantes del estudio le daban una forma humana. Por razones obvias señalan que la técnica es mejor para diluir las emociones negativas.

Referencias bibliográficas:

A new strategy to alleviate sadness: Bring the emotion to life: Researchers show how characters from the movie «Inside Out» hold the key to regulating emotions and behavior. (s. f.). Recuperado 7 de octubre de 2019, de ScienceDaily website: https://www.sciencedaily.com/releases/2019/10/191003103515.htm

Chen, F., Chen, R. P., & Yang, L. (2019). When Sadness Comes Alive, Will It Be Less Painful? The Effects of Anthropomorphic Thinking on Sadness Regulation and Consumption. Journal of Consumer Psychology. https://doi.org/10.1002/jcpy.1137

Fuente: Psychology Today

  • Sponsor

Formación online intervención contextual en ansiedad y rumia

  • 07/10/2019
  • Equipo de Redacción

Una de las amenazas a la salud psicológica que más asustan a los/las terapeutas es intervenir en pensamientos negativos automáticos y/o ansiedad encubierta, y no es para menos: muchas veces las personas a las que atendemos tienen muchas dificultades para entrar en contacto con sus cogniciones y otras veces apenas discriminan que están envueltas en una tormenta de pensamientos.

¿Qué hace el terapeuta en esos casos? ¿Qué harías tú? Y más allá de saber qué harías… ¿cómo lo harías exactamente? Si la persona no deja de hablar, si está en silencio pero parece que está en su mundo, si le preguntas algo concreto y te responde con preocupaciones… ¿sabrías lidiar con esas y otras situaciones problemáticas?

Nadie nace sabiendo, está claro… y por eso hemos elaborado nuestra formación online en Intervención Contextual en Rumia e Intervención Contextual en Ansiedad, dos cursos a los que ahora podrás acceder a un precio reducido gracias a la oferta que te presentamos.

Principales ventajas:

  • Lecciones teóricas aplicadas a la práctica clínica.
  • Lecciones role playing con numerosas situaciones para que puedas aprender observando.
  • Manuales descargables.
  • Campus disponible con todo el contenido desde que te matriculas.
  • Comunidad de psicólogos/as con los que supervisar y compartir experiencias.
  • Certificado sin coste adicional.
  • Modelos basados en la evidencia empírica.
  • Uso del Análisis Funcional como principal herramienta de valoración e intervención continua.
  • Estrategias de Aceptación y Acción dirigidas al cambio de comportamiento.
  • Vida de valor (contacto con reforzadores naturales) como meta terapéutica.
  • Aprende a generar los cambios en la propia situación terapéutica para generalizarlos al contexto diario de la persona.
  • Las mejores herramientas de la Psicoterapia Basada en Procesos a tu disposición.

Conociendo además las dificultades horarias, nuestra formación mantiene toda la calidad de la modalidad presencial en un formato online: hemos diseñado un formato didáctico teniendo en cuenta la experiencia de alumnos/as, y mezclamos los vídeos role playing con explicaciones teóricas y feedback de actividades y consultas. Gracias a esto, logramos reducir miles de kilómetros de distancia a un solo click.

En TerapiasContextuales.Com queremos hacer nuestra formación accesible para ti, por lo que durante esta semana tenemos una oferta en la que podrás matricularte de manera conjunta en Intervención Contextual en Ansiedad e Intervención Contextual en Rumia por un precio de 83€.

Matricúlate ahora para acceder a todo el contenido de manera instantánea haciendo click en la siguiente imagen.

Agradecemos a Terapias Contextuales, nuestro sponsor exclusivo de la semana.

  • Ciencia

¿Existe asociación entre el pensamiento repetitivo negativo y el sesgo de interpretación con la depresión y el trastorno de ansiedad?

  • 04/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

El pensamiento negativo repetitivo prevalece en el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), que podría mantenerse por un sesgo de interpretación (es decir, la tendencia a interpretar la información ambigua negativamente).

Investigadores exploraron la relación entre el sesgo de interpretación y dos formas de pensamiento negativo repetitivo, preocupación y rumia, en participantes con TAG, depresión o ninguno de los dos trastornos. Para medir su sesgo de interpretación, los participantes formaron oraciones usando palabras presentadas al azar y que podrían crear una oración negativa o positiva, y leyeron escenarios ambiguos y eligieron si los eventos negativos o positivos coincidían. Los participantes también completaron una tarea diseñada para medir sus intrusiones de pensamiento negativo, así como medidas autoinformadas de rumiación, preocupación y síntomas de depresión y ansiedad. Los participantes con un mayor sesgo de interpretación negativa también tenían más probabilidades de mostrar pensamientos negativos repetitivos, preocupación y rumia.

Los participantes con TAG o depresión tenían un mayor sesgo de interpretación negativa que los participantes sin estos trastornos, aunque los participantes con TAG tenían más probabilidades de informar preocupación, y los participantes con depresión tenían más probabilidades de informar rumia (Krahé, Whyte, Bridge, Loizou, & Hirsch, 2019). Estos hallazgos respaldan una relación entre el sesgo de interpretación y el pensamiento negativo repetitivo, pero el papel del sesgo de interpretación en el mantenimiento del pensamiento negativo repetitivo queda por investigar, dicen los autores.

Por otra parte, se probó en dos estudios un posible efecto de mediación del sesgo de interpretación cognitiva en la relación entre la atención y aceptación disposicional respectivamente, por un lado, y los síntomas de depresión y ansiedad, por otro lado. Teniendo en cuenta ambos estudios, los resultados mostraron consistentemente las relaciones esperadas: mayores habilidades de mindfulness se relacionaron a un sesgo de interpretación cognitiva más pequeño y niveles más bajos de depresión y síntomas de ansiedad. Más interesante, se encontró que el sesgo de interpretación sirvió como mediador en las relaciones entre mindfulness disposicional y aceptación, y los síntomas de depresión y ansiedad respectivamente (Mayer, Polak, & Remmerswaal, 2019).

Las teorías cognitivas de la depresión enfatizan las interpretaciones sesgadas negativamente como un objetivo importante de la terapia. Gran parte de la investigación sobre el sesgo de interpretación en la depresión se ha centrado en la selección, o en decidir cuál de varias interpretaciones es probable. Sin embargo, los prejuicios depresivos también pueden existir en la generación de posibles interpretaciones, o la capacidad de pensar en alternativas positivas. Si existen sesgos para la generación y la selección, se justificarían las técnicas terapéuticas para alentar la generación de interpretaciones más positivas. Pedir a los pacientes que consideren a alguien más en una situación similar es una estrategia terapéutica de uso común, pero no se ha examinado suficientemente de manera empírica.

Un equipo de investigadores, examinó la generación y selección de interpretación en individuos disfóricos y no disfóricos, y contrastó las interpretaciones hechas para sí mismo con las interpretaciones hechas para otro. Estos estudios revelaron sesgos depresivos tanto en la generación como en la selección de interpretación, e indican que la valencia de la interpretación es altamente sensible al “otro” considerado. Todos los participantes generaron y seleccionaron interpretaciones significativamente más positivas para amigos que para ellos mismos, pero generaron interpretaciones significativamente más negativas para otros hipotéticos que para ellos mismos.

Los investigadores por tanto sugieren que alentar a los individuos disfóricos a pensar en otros puede ser beneficioso con instrucciones para considerar a un amigo cercano, lo cual podría sea efectivo para disminuir la negatividad en la interpretación (Wisco & Nolen-Hoeksema, 2010).

Referencias bibliográficas:

Krahé, C., Whyte, J., Bridge, L., Loizou, S., & Hirsch, C. R. (2019). Are Different Forms of Repetitive Negative Thinking Associated With Interpretation Bias in Generalized Anxiety Disorder and Depression? Clinical Psychological Science, Vol. 7, pp. 969-981. https://doi.org/10.1177/2167702619851808

Mayer, B., Polak, M. G., & Remmerswaal, D. (2019). Mindfulness, Interpretation Bias, and Levels of Anxiety and Depression: Two Mediation Studies. Mindfulness, 10(1), 55-65. https://doi.org/10.1007/s12671-018-0946-8

Wisco, B. E., & Nolen-Hoeksema, S. (2010). Interpretation bias and depressive symptoms: The role of self-relevance. Behaviour Research and Therapy, 48(11), 1113-1122. https://doi.org/10.1016/j.brat.2010.08.004

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Cuando el olvido intencional no es una falla: su utilidad para liberar recursos para la memoria de trabajo

  • 04/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Olvidar intencionalmente algunas cosas nos ayuda a recordar otras al liberar recursos de memoria de trabajo (Popov, Marevic, Rummel, & Reder, s. f.). Popov y sus colegas analizaron datos de un estudio anterior (Rummel, Marevic, & Kuhlmann, 2016) en el que los participantes estudiaron pares de palabras y, después de la presentación de cada par, se les indicó que olvidaran o recordaran el par (es decir, palabras para ser olvidadas y para ser recordadas, respectivamente).

En las pruebas de memoria, los participantes recordaron más palabras que habían sido precedidas por palabras para ser olvidadas que para ser recordadas.

Además, los participantes tenían más probabilidades de recordar palabras precedidas por un mayor número de palabras consecutivas para ser olvidadas. La ventaja de memoria dada por las palabras para ser olvidadas disminuía si las palabras para ser olvidadas aparecían antes en la lista.

Los autores demostraron que el beneficio de las palabras para ser olvidadas se mantuvo tanto cuando los participantes no podían usar la memoria de trabajo para ensayar verbalmente las palabras como cuando tenían que memorizarlas mientras su atención estaba dividida, lo que indica que la ventaja de memoria dada por los artículos olvidados no se puede atribuir a más ensayos o préstamos de atención. En cambio, los investigadores sugieren que los elementos para ser olvidados consumen menos recursos de memoria que los elementos para ser recordados, dejando más recursos disponibles para la memorización de elementos posteriores. Un modelo computacional que implementa la teoría propuesta proporcionó un buen ajuste a los datos, apoyando esta idea.

Mediante una revisión de la evidencia emergente de comportamiento y neuroimagen de que la supresión de la conciencia de un recuerdo no deseado, en la codificación o recuerdo, investigadores encontraron que esto se logra mediante procesos de control inhibitorios mediados por la corteza prefrontal lateral. Estos mecanismos interactúan con estructuras neurales que representan experiencias en la memoria, alterando las huellas que apoyan la retención. Por lo tanto, los mecanismos comprometidos para regular la conciencia momentánea introducen prejuicios duraderos en los que las experiencias permanecen accesibles. La corteza prefrontal reduce la actividad cortical y del hipocampo para suprimir los recuerdos. A su vez, la actividad electrofisiológica durante el olvido intencional implica la inhibición activa. Un modelo neurobiológico de control de la memoria puede informar el control desordenado sobre la memoria (Anderson & Hanslmayr, 2014).

Si bien algunos estudios han demostrado que proporcionar una señal para olvidar selectivamente un subconjunto de hechos previamente aprendidos puede causar un olvido específico de esta información, se sabe poco sobre los mecanismos subyacentes a este fenómeno de memoria. Por ello, investigadores comprender mejor la naturaleza del efecto de olvido selectivo dirigido, y para lograrlo pidieron a los participantes de la investigación que estudiaran una “Lista 1” que constaba de 18 oraciones sobre dos (o tres) caracteres diferentes y una “Lista 2” que consistía en oraciones sobre un carácter adicional. En el experimento 1, exploraron el papel de la práctica (el ensayo) como el mecanismo productor del olvido selectivo dirigido al examinar el efecto de la supresión articulatoria después de la Lista 1 y durante la presentación de la Lista 2. en los Experimentos 2 y 3, exploraron el papel de los mecanismos de control atencional al introducir una tarea de actualización concurrente después de la Lista 1 y durante la Lista 2 (experimento 2) y al manipular el número de caracteres que se olvidarían selectivamente (1 de 3 frente a 2 de 3). Los resultados de los tres experimentos sugieren que ni el ensayo ni el cambio de contexto parecen ser los mecanismos subyacentes del olvido selectivo dirigido, mientras que el patrón de resultados es consistente con una cuenta inhibitoria. Además, sea cual sea el mecanismo responsable, el olvido selectivo dirigido parece depender de los recursos de atención disponibles y las demandas de la tarea (Aguirre, Gómez-Ariza, Andrés, Mazzoni, & Bajo, 2017).

Referencias bibliográficas:

Aguirre, C., Gómez-Ariza, C. J., Andrés, P., Mazzoni, G., & Bajo, M. T. (2017). Exploring Mechanisms of Selective Directed Forgetting. Frontiers in Psychology, 8, 316. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2017.00316

Anderson, M. C., & Hanslmayr, S. (2014). Neural mechanisms of motivated forgetting. Trends in Cognitive Sciences, 18(6), 279-292. https://doi.org/10.1016/j.tics.2014.03.002

Popov, V., Marevic, I., Rummel, J., & Reder, L. (s. f.). Forgetting is a Feature, not a Bug: Intentionally Forgetting Some Things Helps Us Remember Others by Freeing up Working Memory Resources. https://doi.org/10.31234/osf.io/ysjzu

Rummel, J., Marevic, I., & Kuhlmann, B. G. (2016). Investigating storage and retrieval processes of directed forgetting: A model-based approach. Journal of Experimental Psychology. Learning, Memory, and Cognition, 42(10), 1526-1543. https://doi.org/10.1037/xlm0000266

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

¿Cómo afectan los ingresos económicos a la toma de decisiones rutinarias?

  • 04/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Según las investigaciones psicológicas, el nivel de ingresos influye de manera importante en la forma en que las personas ven las experiencias más rutinarias y ordinarias.

En las personas pobres, «los pensamientos sobre el costo y el dinero son provocados por circunstancias mundanas, son difíciles de suprimir, cambian las asociaciones mentales e interfieren con otras experiencias» (Shah, Zhao, Mullainathan, & Shafir, 2018).

En el primero de cuatro experimentos, se pidió a los participantes de una encuesta online que leyeran algunos escenarios hipotéticos y luego respondieran preguntas sobre sus pensamientos respecto de ellos. Los escenarios fueron bastante mundanos:

  • Estás en tu lugar de reunión local con un par de buenos amigos viendo deportes en la televisión. Es el cumpleaños de un amigo y el grupo comprar entre todos una buena botella de vino para celebrar. ¿Qué piensas en ese momento?

Con una lista de opciones para que los participantes califiquen, de 1 («No pensaría en eso en absoluto») a 10 («Pensaría mucho en eso»). Los participantes con ingresos más bajos fueron más propensos a calificar alto en la categoría «cuánto necesitaré para obtener el vino» que aquellos con altos ingresos.

Estas calificaciones mostraron cómo las personas más pobres reaccionaban a situaciones cotidianas que, si bien involucraban algunos aspectos financieros, no eran de naturaleza abiertamente económica.

«Los eventos diarios simples como reunirse con amigos, tomar una cerveza o tomar un taxi toman una dimensión adicional para los pobres: no se trata solo de la experiencia en sí, sino también de los costos subyacentes,» concluyen los autores.

Experimentos similares con diferentes grupos de sujetos de estudio mostraron además que los pensamientos relacionados con el costo y el dinero surgen de manera involuntaria en las personas más pobres y que esos pensamientos son persistentes y difíciles de ignorar. Además, las personas pobres asocian más ideas con costos que las personas más ricas y esos pensamientos interfieren con otras experiencias.

«Los pobres son percibidos consistentemente como uno de los grupos menos competentes» y son constantemente deshumanizados y se supone que tienen una capacidad mental más baja que los adinerados, señalan Shah y sus colegas. Hay una suposición de que el trabajo duro y la inteligencia te hacen ganar dinero, y si alguien es pobre, sus circunstancias son su culpa.

Investigación sobre la escasez sugiere que este es un factor poderoso en la configuración de la toma de decisiones y los enfoques cognitivos (Shah, Shafir, & Mullainathan, 2015). La escasez cambia la forma en que las personas juzgan el valor. Los investigadores organizaron experimentos, dividiendo a las personas en grupos con recursos escasos y con reservas suficientes. Los participantes en grupos preparados para pensar en una escasez de dinero, tiempo e incluso alimentos desarrollaron patrones similares de toma de decisiones: una «mentalidad de escasez». Esto sugiere que las condiciones de ser pobre pueden crear esta mentalidad, en lugar de una mentalidad diferente que lleve a las personas a la pobreza. Aquellos con mentalidad de escasez tenían más probabilidades de comparar los valores de dos opciones y sopesar los costos de oportunidad de una acción. Se comportaron de manera más racional, desde un punto de vista económico, dijeron los autores. «En condiciones de escasez, las personas se centran en las necesidades apremiantes y reconocen las compensaciones que se deben hacer frente a esas necesidades.»

Si bien los investigadores han descubierto que algunas habilidades mejoran en personas pobres, también han encontrado evidencia de que los bajos ingresos afectan negativamente la cognición. Si bien las personas pobres realmente toman decisiones sensatas al comprar alimentos, por ejemplo, otra investigación ha encontrado que, durante los períodos en que el dinero es escaso, las personas obtienen un peor desempeño en las medidas de inteligencia fluida (la capacidad de pensar de manera abstracta, identificar patrones y resolver problemas) y control cognitivo.

En una presentación en la Convención Internacional de Ciencias Psicológicas en 2015 en Amsterdam, Shafir relató un experimento realizado en un centro comercial de Nueva Jersey donde se les pidió a los participantes completar las pruebas después de imaginar uno de dos escenarios. En un escenario, el automóvil del participante se descompuso y necesitó reparaciones, a un costo de $ 100. En el otro, las reparaciones costarían $ 1500. Entre aquellos en la mitad superior de las medidas de ingresos, no hubo diferencia en los puntajes de las pruebas para las dos situaciones de costos. Sin embargo, entre la mitad inferior de los participantes, imaginar un costo de $ 1500 hizo que los puntajes de inteligencia fluida bajaran el equivalente a 13 puntos de coeficiente intelectual .

En situación de pobreza las personas deben funcionar con mayores requerimientos en un sistema que es menos capaz de hacer frente a estos requerimientos y donde las consecuencias por cometer un error son mucho mayores.

Referencias bibliográficas:

Shah, A. K., Shafir, E., & Mullainathan, S. (2015). Scarcity frames value. Psychological Science, 26(4), 402-412. https://doi.org/10.1177/0956797614563958

Shah, A. K., Zhao, J., Mullainathan, S., & Shafir, E. (2018). Money in the Mental Lives of the Poor. Social Cognition, Vol. 36, pp. 4-19. https://doi.org/10.1521/soco.2018.36.1.4

Shafir, E. (2015) The Psychology of Scarcity and Its Consequences. Lecture presented at the Integrative Science Symposium: Psychology in an Economic World in the Netherlands, Amsterdam. Recuperado de https://youtu.be/T7DZQsxbnhQ

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Dime en qué gastas tu dinero y te diré quién eres: lo que compramos podría revelar aspectos de nuestra personalidad

  • 04/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

La forma en que gastás tu dinero puede revelar aspectos de tu personalidad, según una investigación que analizó más de 2 millones de registros de gastos de más de 2000 personas. De acuerdo a este estudio, cuando las personas gastan dinero en ciertas categorías, esto puede usarse para inferir ciertos rasgos de personalidad, como cuán materialistas son o cuánto autocontrol son propensas a tener (Gladstone, Matz, & Lemaire, 2019).

Todos gastamos dinero en bienes esenciales, como alimentos y vivienda, para satisfacer las necesidades básicas, pero también gastamos dinero de manera que refleja aspectos de quiénes somos como individuos. Gladstone y sus colegas de la Universidad de Londres y de la Facultad de negocios de Columbia, se preguntaron si la variedad en los hábitos de gasto de las personas podría correlacionarse con otras diferencias individuales.

«Ahora que la mayoría de las personas gasta su dinero electrónicamente, con miles de millones de tarjetas de pago en circulación en todo el mundo, podemos estudiar estos patrones de gasto a escala como nunca antes,» señaló Gladstone.

En colaboración con una aplicación de administración de dinero con sede en el Reino Unido, los investigadores recibieron el consentimiento y recopilaron datos de más de 2000 titulares de cuentas, lo que resultó en un total de 2 millones de registros de gastos de tarjetas de crédito y transacciones bancarias.

Los titulares de cuentas también completaron una breve encuesta de personalidad que incluyó preguntas que miden el materialismo, el autocontrol y los rasgos de personalidad de los «Cinco Grandes» (apertura a la experiencia, conciencia, extraversión, amabilidad y neuroticismo).

Los datos de gastos de los participantes se organizaron en categorías amplias, incluidos supermercados, tiendas de muebles, pólizas de seguros, tiendas minoristas online y cafeterías. Los investigadores utilizaron una técnica de aprendizaje automático para analizar si el gasto relativo de los participantes en las categorías era predictivo de rasgos específicos.

En general, las correlaciones entre las predicciones del modelo y las puntuaciones de rasgos de personalidad de los participantes fueron modestas. Sin embargo, la precisión predictiva varió considerablemente entre los diferentes rasgos, con predicciones que fueron más precisas para los rasgos estrechos (materialismo y autocontrol) que para los rasgos más amplios (los Cinco Grandes).

Al observar correlaciones específicas entre categorías de gasto y rasgos, los investigadores descubrieron que las personas más abiertas a las experiencias tendían a gastar más en vuelos, los que eran más extravertidos tendían a hacer más compras para comer y beber, los que eran más amables donaban más a caridad, los que eran más conscientes dedicaban más dinero al ahorro, y los que eran más materialistas gastaban más en joyas y menos en donaciones.

Los investigadores también encontraron que aquellos que reportaron un mayor autocontrol gastaron menos en cargos bancarios y aquellos que calificaron más alto en neuroticismo gastaron menos en pagos de hipotecas.

«No importaba si una persona era mayor o joven, o si tenía un salario alto o bajo, nuestras predicciones eran ampliamente consistentes», dice Matz, coautora del estudio. “La única excepción es que las personas que vivían en áreas muy desfavorecidas eran más difíciles de predecir. Una posible explicación podría ser que las áreas desfavorecidas ofrecen menos oportunidades para gastar dinero de una manera que refleje las preferencias psicológicas.»

Visto en el contexto de investigaciones anteriores que han intentado utilizar el comportamiento online para predecir la personalidad, estos resultados sugieren que las predicciones de personalidad basadas en los gasto son menos precisas que las predicciones basadas en «me gusta» de Facebook o actualizaciones de estado, que ofrecen un reflejo más directo de preferencias individuales e identidad.

Los hallazgos tienen aplicaciones claras en las industrias de servicios bancarios y financieros, lo que también plantea posibles desafíos éticos. Por ejemplo, las empresas de servicios financieros podrían usar predicciones de personalidad para identificar a individuos con ciertos rasgos, como un bajo autocontrol, y luego dirigirse a esos individuos en una variedad de dominios, desde publicidad online hasta correo directo.

“Esto significa que a medida que las predicciones de la personalidad se vuelven más precisas y ubicuas, y a medida que el comportamiento se registra digitalmente a una escala creciente, existe una necesidad urgente de que los encargados de formular políticas se aseguren de que las personas (y las sociedades) estén protegidas contra el posible abuso de tales tecnologías,” resaltan los investigadores.

Referencia bibliográfica:

Gladstone, J. J., Matz, S. C., & Lemaire, A. (2019). Can Psychological Traits Be Inferred From Spending? Evidence From Transaction Data. Psychological Science, 30(7), 1087-1096. https://doi.org/10.1177/0956797619849435

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Los niños tienden a la reciprocidad negativa directa, pero ¿pueden aprender a ser recíprocos con actos positivos directos?

  • 04/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

La reciprocidad de los actos se observa a menudo entre las personas, aumentando notablemente con la edad. De hecho, las interacciones de reciprocidad social tienen implicancias directas en todas las fases del comportamiento social por lo que promover la comprensión de la reciprocidad es fundamental desde el desarrollo temprano.

En un estudio con niños se encontró que alrededor de los 5,5 años los niños eran constantemente recíprocos con el comportamiento anterior de sus compañeros (House, Henrich, Sarnecka, & Silk, 2013).

En otra ocasión, para investigar de qué manera los pequeños recompensan y castigan a las personas que los benefician o perjudican, un equipo de investigadores le pidió a niños de entre 4 y 8 años que jueguen un juego de computadora. En el juego, los niños interactuaron con cuatro avatares de animales que podrían ser: a) benefactores que les darían un regalo (una pegatina virtual) mientras incurrían en un costo personal o, b) malhechores que les quitarían las pegatinas virtuales. Luego, tuvieron la oportunidad de darles y quitarles pegatinas a los avatares.

Los niños eran más propensos a mostrar reciprocidad hacia los malhechores al quitarles las calcomanías que a mostrar reciprocidad hacia los benefactores al darles calcomanías. Esto indica que los niños tendían a mostrar más reciprocidad negativa directa que reciprocidad positiva directa (Chernyak, Leimgruber, Dunham, Hu, & Blake, 2019).

Con la edad, los niños estaban cada vez más dispuestos a participar en una reciprocidad positiva, pero de manera generalizada en lugar de hacerlo de manera directa, al darles pegatinas a los avatares que no habían sido sus benefactores. Solo los niños mayores, alrededor de los 7 años, tendían a decir que un benefactor debía recibir una calcomanía, demostrando que comprendían una norma de reciprocidad.

Sin embargo, una breve capacitación en normas sociales, en la que los niños escucharon una historia sobre alguien que le daba un beneficio a un benefactor, aumentó la reciprocidad positiva directa posterior de los niños.

En resumen, aunque los niños son capaces de participar en la reciprocidad directa, parecen más propensos a retribuir acciones negativas del mismo modo, que a acciones positivas. Pero es posible aprender la reciprocidad directa positiva mediante la exposición a historias sobre reciprocidad.

Referencias bibliográficas:

Chernyak, N., Leimgruber, K. L., Dunham, Y. C., Hu, J., & Blake, P. R. (2019). Paying Back People Who Harmed Us but Not People Who Helped Us: Direct Negative Reciprocity Precedes Direct Positive Reciprocity in Early Development. Psychological Science, Vol. 30, pp. 1273-1286. https://doi.org/10.1177/0956797619854975

House, B., Henrich, J., Sarnecka, B., & Silk, J. B. (2013). The development of contingent reciprocity in children. Evolution and Human Behavior, Vol. 34, pp. 86-93. https://doi.org/10.1016/j.evolhumbehav.2012.10.001

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Intervenciones enfocadas en las consecuencias muestran mayor eficacia para promover hábitos saludables

  • 03/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

El entrenamiento cognitivo centrado en las consecuencias podría ser más efectivo para promover hábitos más saludables que las intervenciones centradas en volver a capacitar las asociaciones mentales de las personas (Van Dessel, Hughes, & De Houwer, 2018).

La investigación se enfoca específicamente en la capacitación de “abordaje por evitación” en la cual los participantes aprenden a acercarse a algunos objetivos (por ejemplo, alimentos nutritivos) y evitar otros (por ejemplo, comida chatarra). Se supone que la exposición repetida a estos grupos refuerza sus asociaciones mentales de manera que aumentan los comportamientos positivos y reducen los comportamientos negativos. Sin embargo, los estudios no han demostrado consistentemente un efecto de este tipo de entrenamiento.

El científico psicológico Pieter Van Dessel y sus colegas plantearon la hipótesis de que esta capacitación puede funcionar cuando en realidad altera las creencias de las personas sobre las consecuencias que siguen cuando se buscan o evitan ciertos alimentos.

«Nuestros hallazgos muestran que enfocarse en estas inferencias adaptativas puede ser eficaz para cambiar el comportamiento alimentario poco saludable,» dice Van Dessel, y señala la importancia de esta cuestión pues suele ser difícil cambiar este tipo de comportamiento automático.

Para probar su hipótesis, los investigadores realizaron tres estudios online y uno de laboratorio, con un total combinado de 1547 participantes. En los cuatro estudios, los participantes completaron una serie de pruebas por computadora en las que vieron un avatar digital parado cerca de un refrigerador abierto. En cada prueba, el refrigerador contenía un alimento en particular y una señal de color indicaba si los participantes debían mover el avatar hacia el alimento o lejos de él.

Algunos participantes también vieron una barra que indicaba la salud del avatar, que reflejaba las consecuencias de las decisiones que tomaban. Si optaban por acercarse a la comida saludable (o evitar la comida no saludable), la barra de salud del avatar se llenaba y el avatar parecía más saludable mientras exclamaba «me siento saludable». Eligiendo acercarse a la comida no saludable (o evitar la comida saludable), en cambio, la barra de salud se agotaba y el avatar parecía menos saludable, a la vez que exclamaba «me siento enfermo.»

Otro grupo de participantes vio estos resultados y se les dijo explícitamente que intentaran hacer que su avatar fuera lo más saludable posible.

Los resultados fueron consistentes en todos los estudios: los participantes que tenían la misión explícita de maximizar la salud de su avatar mostraron las evaluaciones automáticas más positivas de los alimentos saludables, dieron las calificaciones más positivas a los alimentos saludables y tenían más probabilidades de elegir un cupón para el alimentos saludables en comparación con los participantes que vieron las consecuencias de sus elecciones pero que no tenían un objetivo y aquellos que no vieron las consecuencias en absoluto y solo realizaron el entrenamiento típico de abordaje por evitación.

Los participantes a los que se les dio un objetivo relacionado con la salud también parecían internalizar la relación entre los alimentos y sus consecuencias: en comparación con los otros grupos, tenían más probabilidades de acercarse a los alimentos saludables y evitar los alimentos no saludables cuando se les daba la posibilidad de elegir alimentos sin consecuencias.

Estos efectos también se extendieron a la conducta alimentaria real. En una versión del experimento, los participantes siguieron la tarea del avatar con una tarea supuestamente no relacionada que implicó calificar las características sensoriales de los bocadillos, como los dulces y las papas fritas. Los resultados mostraron que los participantes que habían trabajado para maximizar la salud de su avatar en la primera tarea comieron cantidades más pequeñas de los refrigerios en comparación con sus compañeros.

En otro experimento, los participantes que tenían el objetivo de mejorar la salud de su avatar informaron que tenían una alimentación menos saludable al día siguiente y una mayor intención de comer alimentos saludables.

Van Dessel estaba intrigado al descubrir que los resultados del entrenamiento de inferencia eran tan sólidos:

«Después de una instancia de entrenamiento de inferencia, en una ocasión, en un contexto específico, encontramos efectos en los comportamientos reales de los participantes colaciones y el informe propio sobre el consumo de alimentos un día después del entrenamiento. Esto es sorprendente porque esta capacitación rápida debe ir en contra de toda una historia de aprendizaje de muchos años, en la que las personas podrían haber aprendido que comer alimentos poco saludables tiene efectos positivos para ellos.»

Los hallazgos sugieren que cuando los entrenados tienen un objetivo que requiere que aprendan las consecuencias de ciertos comportamientos, mejora la efectividad general del entrenamiento de abordaje por evitación. La investigación futura ayudará a aclarar si cambiar ciertos aspectos de la tarea, como hacerla más relevante personalmente o incluir más ensayos, fortalecerá los efectos.

Los investigadores ahora están ampliando estos hallazgos, investigando si el entrenamiento basado en las consecuencias puede ayudar a reducir otros comportamientos no deseados (como fumar y el consumo de alcohol), e incluso aumentar ciertos comportamientos positivos (como los comportamientos amigables con el medio ambiente).

Referencia bibliográfica:

Van Dessel, P., Hughes, S., & De Houwer, J. (2018). Consequence-Based Approach-Avoidance Training: A New and Improved Method for Changing Behavior. Psychological Science, 29(12), 1899-1910. https://doi.org/10.1177/0956797618796478

Fuente: Psychological Science

  • Clínica

Antidepresivos (ISRS) se relacionan con el incremento de suicidios violentos

  • 03/10/2019
  • David Aparicio

Existe suficiente evidencia que vincula (especialmente en niños y adolescentes) el uso de antidepresivos y el incremento del riesgo suicida. Algunos han argumentado que no se debe a los compuestos de los antidepresivos ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) sino a la severidad de la depresión de los pacientes.

Sin embargo, estudios posteriores que controlaron la variable severidad de los síntomas depresivos, han encontrado que el incremento del riesgo de suicidio se mantiene y que el uso de antidepresivos incrementa en un 2.5 veces el riesgo de intención suicida en comparación con el placebo.

El estudio

Ahora un nuevo reporte publicado en el European Journal of Clinical Pharmacology, desarrollado por el Instituto Karoliska en Suecia encontró que el consumo de antidepresivos no solo incrementa la ideación suicida sino que también el riesgo de suicidio violento.

El estudio fue desarrollado con los análisis de meticulosos reportes forenses del gobierno sueco de casi 10,000 personas que habían muerto por suicidio entre los años 2005 y 2012 y compararon las muertes por suicidio violento (ahorcamiento o uso de armas de fuego, por ejemplo) y suicidio no violento (envenenamiento, sobredosis, etc). Esta distinción es muy relevante porque las personas tienen mayor probabilidad de lograr el suicidio con métodos más definitivos.

Gracias a la detallada información del Registro Nacional de Prescripción Sueca, los investigadores pudieron determinar el nivel de antidepresivos que tenían las personas al momento de su muerte, desde cuando estaban bajo medicación y si tenían otra prescripción farmacológica.

Es envidiable el nivel de información con la que contaban los investigadores.

Con todos estos datos, los investigadores encontraron que los suicidios violentos eran más frecuentes entre los varones (esto no es nuevo). Lo que no se esperaban fue que los suicidios violentos fueron más frecuentes en los varones de mayor edad y no en los más jóvenes o más impulsivos.

Al estratificar los resultados también pudieron detectar una relación inversa: el riesgo de suicidio violento aumentaba cuando el tratamiento con ISRS era menor a 28 días y el riesgo disminuía al incrementar la duración del tratamiento.

Limitaciones e implicaciones clínicas

Basados en sus resultados los autores consideran que no puede excluirse que los ISRS pueden incrementar, durante el primer mes de tratamiento, el riesgo de utilizar un método violento de suicidio lo que al mismo tiempo incrementa el riesgo de un resultado fatal (Nuevamente: estos métodos son más efectivos para acabar con la vida) y que este riesgo debería ser considerado en futuras investigaciones.

Los autores también aclaran que todo estos datos provienen solo de personas que cometieron suicidio y no se contó con datos sobre los intentos suicidas previos, los trastornos comórbidos y otros factores relevantes que convergen en una conducta tan compleja como la ideación e intento suicida. Por lo tanto resaltan que estos datos tienen implicaciones clínicas inmediatas y que no se debe utilizar los datos de esta investigación para discontinuar, ni aplazar ningún tipo de tratamiento farmacológico.

Referencias bibliográficas: Forsman, J., Masterman, T., Ahlner, J., Isacsson, G., & Hedström, A. K. (2019). Selective serotonin re-uptake inhibitors and the risk of violent suicide: a nationwide postmortem study. European Journal of Clinical Pharmacology, 75, 393–400. https://doi.org/10.1007/s00228-018-2586-2

  • Ciencia

El contexto moldea la elección de los alimentos

  • 03/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

¿Una banana o un alfajor… o galletitas dulces, o una barra de chocolate, o una oblea con pasta de maní?

Cuánto preferimos algo depende de qué otras opciones tenemos disponibles y, de hecho la presencia de alternativas poco saludables puede llevarnos a optar por los alimentos saludables, según explica el autor de un nuevo estudio, Scott Huettel, profesor de psicología y neurociencia en la Universidad de Duke (Sullivan, Fitzsimons, Platt, & Huettel, 2019)

Con el aumento de las tasas de obesidad, los investigadores quisieron examinar los factores que impulsan las elecciones alimentarias de las personas. Por lo tanto, diseñaron un estudio para saber cómo ver golosinas indulgentes, como Snickers y Oreos, afectaba la elección de alimentos más saludables como el salmón o el pomelo.

Invitaron a los participantes del estudio, 79 adultos jóvenes del área de Durham-Chapel Hill, a ayunar durante 4 horas previas, para que llegaran con hambre.

Primero, los participantes del estudio eligieron entre alimentos indulgentes (sabrosos pero no saludables) y alimentos disciplinados (saludables pero no sabrosos). Cuando se les dio una opción simple de uno a uno (por ejemplo, entre salmón enlatado y galletas Oreo), casi todos los sujetos prefieren la merienda indulgente.

Pero los investigadores tomaron las mismas opciones y combinaron cada una con una comida indulgente. Por ejemplo, los participantes vieron salmón junto con Oreos, y Snickers junto con Oreos. A los participantes se les dijo que tenían una probabilidad del 50% de obtener cualquiera de los artículos en un par.

Cuando se les presentó esa opción, los participantes tenían el doble de probabilidades de elegir el par que incluía una opción saludable, como el salmón y las Oreos.

Una posible explicación implica atención. El elemento saludable, por ejemplo, el salmón, era el elemento diferente entre las opciones, por lo que se destacaba visualmente. Los investigadores rastrearon los movimientos oculares de los sujetos y descubrieron que los sujetos pasaban más tiempo mirando el salmón y otros alimentos saludables cuando estaban rodeados de golosinas indulgentes.

Si pensamos en la lucha contra la obesidad, es posible advertir que en muchos barrios es difícil encontrar alimentos saludables, y muchas veces abundan la comida rápida y la comida chatarra. Pero simplemente agregar opciones saludables, como una pequeña sección en una esquina del almacén, generalmente no ha funcionado, dijo la coautora del estudio Nicolette Sullivan, una asociada postdoctoral en psicología en Duke.

La nueva investigación sugiere que parte del problema en ese enfoque puede ser cómo se muestran los alimentos, dijo Sullivan.

«En este momento, los alimentos están muy segregados. Tal vez si ponemos algo saludable en el medio de la sección de bocadillos, quizás eso podría alentar a las personas a elegirlo».

Ella espera que la investigación pueda guiar nuevos enfoques para fomentar dietas más saludables.

«Las personas luchan para tomar decisiones saludables», dijo Sullivan. “Si podemos cambiar el conjunto de alimentos entre los que las personas eligen, las personas podrían tomar decisiones más saludables. Y eso podría tener un profundo impacto «.

Referencia bibliográfica:

Sullivan, N. J., Fitzsimons, G. J., Platt, M. L., & Huettel, S. A. (2019). Indulgent Foods Can Paradoxically Promote Disciplined Dietary Choices. Psychological Science, 30(2), 273-287. https://doi.org/10.1177/0956797618817509

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Tómalo con calma: el exceso de ejercicio puede agotar tu cerebro

  • 02/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Encontrar un equilibrio en lo que hacemos es necesario para mantener una buena salud mental y física. Esto incluye el ejercicio físico. Un nuevo estudio sugiere que el entrenamiento atlético excesivo no solo hace que el cuerpo se canse, sino que también agota al cerebro (Blain et al., 2019). De hecho, algunos atletas pueden sufrir el «síndrome de sobreentrenamiento,» en el cual su rendimiento se desploma al experimentar una abrumadora sensación de fatiga.

Para arribar a esta conclusión, los investigadores impusieron una carga de entrenamiento excesiva a triatletas, estos mostraron una forma de fatiga mental. Esta fatiga incluyó una actividad reducida en una porción del cerebro importante para tomar decisiones. Los atletas también actuaron de manera más impulsiva, optando por recompensas inmediatas en lugar de las más grandes que tardarían más en alcanzar.

«La región prefrontal lateral que se vio afectada por la sobrecarga de entrenamiento deportivo fue exactamente la misma que se había mostrado vulnerable al trabajo cognitivo excesivo en nuestros estudios anteriores,» dice el autor correspondiente Mathias Pessiglione del Hospital de la Pitié-Salpêtrière en París. «Por lo tanto, esta región cerebral se presentó como el punto débil de la red cerebral responsable del control cognitivo.»

Juntos, los estudios sugieren una conexión entre el esfuerzo mental y el físico: ambos requieren control cognitivo. Sugieren que la razón por la cual dicho control es esencial para el entrenamiento atlético exigente es que mantener el esfuerzo físico y alcanzar una meta distante requiere control cognitivo.

Pessiglione y sus colegas reclutaron a 37 atletas masculinos competitivos, de resistencia, con una edad promedio de 35 años. Los participantes fueron asignados a continuar su entrenamiento normal o aumentar ese entrenamiento en un 40% por sesión durante un período de tres semanas. Los investigadores monitorearon su rendimiento físico durante los ejercicios de ciclismo realizados en días de descanso y evaluaron su experiencia subjetiva de fatiga utilizando cuestionarios cada dos días. También realizaron pruebas de comportamiento y escaneos de resonancia magnética funcional (IRMf).

La evidencia mostró que la sobrecarga de entrenamiento físico llevó a los atletas a sentirse más fatigados. También actuaron de manera más impulsiva en las pruebas estándar utilizadas para evaluar cómo harían elecciones económicas. Esta tendencia se mostró como un sesgo a favor de recompensas inmediatas sobre las que requieren más tiempo. Los cerebros de los atletas que habían sido sobrecargados físicamente también mostraron una disminución de la activación de la corteza prefrontal lateral, una región clave del sistema de control ejecutivo, al tomar esas decisiones económicas.

Los hallazgos muestran que, si bien el deporte de resistencia es generalmente bueno para la salud, exagerar puede tener efectos adversos en el cerebro. “Los estados neuronales son importantes: no se toman las mismas decisiones cuando el cerebro está fatigado», dice Pessiglione, quien sugiere que puede ser importante controlar el nivel de fatiga para evitar que se tomen malas decisiones en los ámbitos político, judicial o económico.

Referencia:

Blain, B., Schmit, C., Aubry, A., Hausswirth, C., Le Meur, Y., & Pessiglione, M. (2019). Neuro-computational Impact of Physical Training Overload on Economic Decision-Making. Current Biology: CB. https://doi.org/10.1016/j.cub.2019.08.054

Fuente: Science Daily

  • Clínica

5 pasos para actuar frente al abuso sexual infantil

  • 02/10/2019
  • María Florencia Ledre

La violencia que sufren niñas, niños y adolescentes, es un hecho mundial que no distingue la cultura, la clase social, el nivel de educación, la edad o el origen étnico. Las tipologías del maltrato infantil son muchas, el maltrato psicológico, la negligencia, el maltrato físico, la exposición a la violencia, la explotación sexual y el abuso sexual (Ramirez y Fernandez, 2011).

Desde la mirada de la salud pública, se define el abuso sexual como una actividad sexual, donde se utiliza a una persona menor que no está preparada evolutivamente, ni tiene capacidad de comprensión y de dar consentimiento (OMS, 2002). Si bien, la edad se considera un criterio clave, lo que será definitorio será la existencia de una falta de comprensión del sentido de la actividad sexual y la imposibilidad de la persona para rehusar tal situación (Finkelhor, 1997). En este sentido, Save the Children España (2012) considera que el abuso sexual, además de constituirse por toda actividad sexual impuesta por alguien mayor de edad a una niña, niño o adolescente, también puede ser impuesta por una persona menor hacia otra menor, cuando la primera es considerablemente mayor que la víctima.

Actualmente, el abuso sexual continúa siendo una realidad invisibilizada. Pero en la medida en que se  reivindica el lugar de las mujeres en la sociedad, en que se habla más abiertamente de la violencia de género y se hace foco en la visión patriarcal del mundo, el maltrato a la infancia es una realidad que se instala en la sociedad y esto conlleva la denuncia de miles de casos. 

El descubrimiento del abuso sexual infantil, conlleva consecuencias graves para la víctima y su grupo familiar y social

El abuso sexual es difícil de reconocer,  puede suceder durante años sin que exista sospecha ya que el agresor emite amenazas a las víctimas sobre las consecuencias, así las paraliza evitando que pidan ayuda y generando en ellas sentimientos de culpa, desvalorización, descreimiento y desesperanza. 

El descubrimiento del abuso sexual infantil, conlleva consecuencias graves para la víctima y su grupo familiar y social. La protección que se le pueda dar a la niña o al niño y el pronóstico de su recuperación dependerá de que tan tempranamente se detecte, de la intervención de especialistas y de la contención familiar, que puede creer o no al menor.

Qué hacer ante sospecha o revelación

La Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (2016), elaboró una guía muy completa de orientación y recursos disponibles en Buenos Aires (Argentina) con indicaciones acerca de cómo escuchar a niñas y niños para detectar abusos sexuales y cómo actuar para proteger y velar por su integridad psicológica, física y social.  Los pasos que se proponen son 5:

  1. Se debe propiciar una escucha adecuada en función de la edad de la persona, su madurez y situación concreta ya que cuando se anima a romper el pacto de silencio que su abusador le impuso, no escucharlo o dudar de su relato es otra forma de maltrato y revictimización, provocando desamparo y desesperanza. Los adultos deben saber que las niñas y los niños,  en la gran mayoría de los casos no mienten ni fantasean, que no pueden reproducir situaciones de victimización sexual que no han padecido.
  2. El segundo paso es realizar la denuncia. Se debe recomendar a la persona adulta prestar mucha atención a los pasos del proceso civil y penal e informarse sobre cómo deben ser realizados. Así, en caso de que los mismos no se respeten, la persona a cargo de la protección podrá exigir que se cumpla con las buenas prácticas.  Además se prepara a la familia sobre este proceso como una tarea ardua que puede desalentar o confundir, pero remarcando la importancia que tiene para sus hijos o hijas, que necesitan que la justicia intervenga el delito.
  3. La denuncia posibilita la asistencia inmediata, por un equipo interdisciplinario que evaluará el riesgo de la situación y brindará contención psicológica a fin de garantizar la protección y la salud de la víctima. Siempre es la persona adulta quien debe relatar los hechos denunciados. El equipo no debe interrogar a la niña o al niño, pero si se produce un testimonio espontáneo, debe registrarlo ya que muchas veces es el único relato que la víctima hace. Paralelamente a este proceso las personas menores perjudicadas deben recibir asistencia médica y psicológica. Esta asistencia, tiene como objetivo la contención, no el peritaje de lo denunciado.
  4. Una vez efectuada la denuncia se deben tomar medidas de protección según lo amerite el caso, ordenando procesos cautelares respecto del ofensor, que garanticen la seguridad de la víctima.
  5. Luego se da inicio al proceso civil y la investigación penal, entre otras acciones simultáneas donde el menor y la familia deben contar con un sistema de soporte adecuado que le brinde contención y los recursos necesarios para afrontarlas.

Evaluación y tratamiento

El abuso sexual infantil altera principalmente la dimensión emocional, tanto a corto como a largo plazo pero también afecta otras áreas del desarrollo. Algunos autores agrupan sus consecuencias en torno a cuatro factores que ayudan a comprender los comportamientos de infantes víctimas de este maltrato: la sexualización traumática, la estigmatización, la traición y la falta de sensación de poder (Finkelhor y Browne, 1986). 

El proceso de evaluación y de intervención debe tener en cuenta que el fenómeno afecta a las personas a distintos niveles y que el curso de la sintomatología dependerá de innumerables factores y circunstancias, tantas como posibles respuestas al evento traumático (Ramirez y Fernandez, 2011).

El TEPT es el problema más frecuentemente analizado aunque no es su única consecuencia. Los tratamientos dirigidos a menores también se han centrado en problemas de ansiedad, conductas sexualizadas, problemas de autoestima, depresión y conductas perturbadoras y antisociales. Según la valoración de un metaanálisis sobre los efectos obtenidos por distintos tipos de tratamientos, la terapia cognitivo conductual, centrada tanto en la familia como en niñas o niños,  produce mayores efectos terapéuticos sobre los síntomas traumáticos (Harvey y Taylor, 2010).

Referencias bibliográficas:

Fundación para Estudio e Investigación de la mujer (2016) Abuso sexual en la infancia. Guía de orientación y recursos disponibles en CABA y Provincia de Buenos Aires. https://feim.org.ar/wp-content/uploads/2016/08/Guia-ASI-2016.pdf

Harvey, S. T. y Taylor, J. E. (2010). A meta-analysis of the effects of psychotherapy with sexually abused children and adolescents. Clinical Psychology Review, 30, 517-535

López, Orjuela; Bartolomé, Liliana. “Violencia Sexual contra los niños y las niñas. Abuso y Explotación Sexual infantil. Guía de material básico para la formación de profesionales”. Save the Children. España, 2012.

Ramirez, C. y Fernández, A. (2011). Abuso sexual infantil: una revisión con base en pruebas empíricas. Behavioral Psychology / Psicología Conductual. Vol. 19, Nº 1.  pp. 7-39

World Health Organization (2002). Informe mundial sobre la violencia y la salud: resumen. Washington, D.C.: Organización Panamericana de la Salud, Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud.

  • Ciencia

Investigadores sostienen que no hay suficiente evidencia que respalde el uso de antidepresivos

  • 02/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

«Los antidepresivos no deben usarse para adultos con trastorno depresivo mayor antes de que haya evidencia válida que demuestre que los posibles efectos beneficiosos superan a los efectos nocivos,» sostuvieron en un reciente artículo Irving Kirsch (Universidad de Harvard, un experto en antidepresivos y el efecto placebo), Janus Jakobsen y Christian Gluud (Centro de Investigación de Intervención Clínica de Dinamarca) (Jakobsen, Gluud, & Kirsch, 2019).

Basan esta conclusión en una revisión exhaustiva de los estudios existentes. Estos investigadores explican que los análisis de los ensayos clínicos encuentran consistentemente que los antidepresivos tienen una ligera ventaja estadística sobre el placebo. Sin embargo, este efecto es mínimo y es probable que ni siquiera sea notablemente diferente del placebo para médicos o pacientes. Aunque hay una ligera diferencia estadística, se asocia con una calificación «sin cambio». Se estima que la diferencia es equivalente a menos de 2 puntos en una escala de 52 puntos, y otra investigación ha encontrado que se necesita una diferencia de, al menos, 7 puntos para ser clínicamente relevante.

A pesar de estos resultados, el uso de antidepresivos es muy extendido y está en crecimiento.

Una percepción común es que los antidepresivos son necesarios en los casos más severos de depresión, incluso si no son efectivos para la depresión leve a moderada. Sin embargo, estudios actuales no han podido apoyar esta hipótesis (Lewis et al., 2019). Los investigadores escriben que «no hay evidencia clara para apoyar la noción de que los antidepresivos serían más beneficiosos en la depresión severa en comparación con la depresión leve o moderada.»

Otro punto clave es que los antidepresivos a menudo se recetan para el tratamiento a largo plazo, a pesar de la falta de estudios rigurosos a largo plazo, y la evidencia de que los síntomas depresivos pueden empeorar con el uso de antidepresivos a largo plazo (Hengartner, Angst, & Rössler, 2018), (Vittengl, 2017). Los investigadores escriben que «no hay evidencia que respalde el tratamiento a largo plazo con antidepresivos.»

También criticaron los altos niveles de sesgo en los ensayos clínicos existentes, lo que resulta en una sobreestimación de los beneficios y la minimización de los daños.

Los investigadores escriben que los ensayos independientes no vinculados a la industria farmacéutica no encontraron «ningún efecto significativo de los ISRS,» pero los ensayos con un «sesgo con fines de lucro» probablemente encontrarían un efecto estadísticamente significativo para los antidepresivos. Los estudios, donde un autor era empleado de la compañía farmacéutica, “tenían 22 veces menos probabilidades de tener declaraciones negativas sobre el medicamento.”

Los investigadores también señalan que el diagnóstico de depresión es un juicio subjetivo basado en la interpretación o de una serie de criterios por parte del médico tratante. No se basa en ningún marco causal o biológico, y «no hay pruebas objetivas ni pruebas de laboratorio (por ejemplo, análisis de sangre, resonancias magnéticas) para la depresión o para validar el diagnóstico».

El estudio también revisa investigaciones sobre los efectos adversos de los antidepresivos. Destacan el riesgo de problemas gastrointestinales, disfunción del sueño y disfunción sexual, que pueden continuar incluso después de suspender los medicamentos. También señalan que gran parte de los datos sobre daños provienen únicamente de estudios a corto plazo, y que los efectos a largo plazo son probablemente más graves. También destacan que los efectos de la abstinencia pueden ser graves y durar varios meses, o más.

Los investigadores concluyen que cualquier recomendación para recetar antidepresivos debe evaluar los beneficios y los daños del medicamento pues esta revisión sugiere que los beneficios potenciales son mínimos en el mejor de los casos, mientras que el riesgo de daño es mayor.

Finalmente, sugieren reformas estructurales, abordar temas como el desempleo y la pobreza, que están sustancialmente correlacionados con la experiencia de la depresión. También citan pautas internacionales para el tratamiento de la depresión, que se centran en el ejercicio, la higiene del sueño y la alimentación saludable como intervenciones de primera línea.

Referencias:

Hengartner, M. P., Angst, J., & Rössler, W. (2018). Antidepressant Use Prospectively Relates to a Poorer Long-Term Outcome of Depression: Results from a Prospective Community Cohort Study over 30 Years. Psychotherapy and Psychosomatics, 87(3), 181-183. https://doi.org/10.1159/000488802

Jakobsen, J. C., Gluud, C., & Kirsch, I. (2019). Should antidepressants be used for major depressive disorder? BMJ Evidence-Based Medicine. https://doi.org/10.1136/bmjebm-2019-111238

Lewis, G., Duffy, L., Ades, A., Amos, R., Araya, R., Brabyn, S., … Lewis, G. (2019). The clinical effectiveness of sertraline in primary care and the role of depression severity and duration (PANDA): a pragmatic, double-blind, placebo-controlled randomised trial. The Lancet. Psychiatry. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(19)30366-9

Vittengl, J. R. (2017). Poorer Long-Term Outcomes among Persons with Major Depressive Disorder Treated with Medication. Psychotherapy and Psychosomatics, 86(5), 302-304. https://doi.org/10.1159/000479162

Fuente: Mad in America

  • Ciencia

12 factores a tener en cuenta para proteger al cerebro del deterioro provocado por el envejecimiento

  • 01/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

A medida que vamos envejeciendo, y de manera gradual, podemos notar que nuestra eficacia y agudeza mental disminuyen. Muchas investigaciones han resaltado que hacer ejercicio físico ayuda a mantener la plasticidad del cerebro (capacidad de adaptación y cambio), lo que contribuye a su mantenimiento funcional en niveles óptimos. El ejercicio aeróbico, en el que el cuerpo alcanza el 80% de la frecuencia cardíaca máxima, muestra el mayor efecto sobre la eficiencia del corazón al bombear sangre a los tejidos del cuerpo. Otras formas de ejercicio también son eficaces para retrasar el proceso de envejecimiento, como el yoga para promover la flexibilidad muscular y proteger contra el daño articular. Sin embargo, el ejercicio aeróbico sigue siendo el estándar de oro para desacelerar los efectos inexorables del envejecimiento sobre la eficacia con la que su cuerpo puede funcionar.

Durante la última década, los investigadores han explorado la idea de que si el ejercicio aeróbico puede beneficiar al resto del cuerpo, también debería promover un envejecimiento cerebral saludable. En parte, este efecto puede atribuirse al impacto de un mayor flujo sanguíneo para nutrir las células básicas del cerebro, las neuronas. Debido a que las neuronas dependen del oxígeno y la glucosa que proporciona la sangre, se mantendrán más saludables cuando obtengan más nutrición de las sustancias vitales que necesitan. El ejercicio también puede estimular el crecimiento de las dendritas, las partes de las neuronas que dan soporte al aprendizaje y la memoria.

Gran parte de la investigación existente sobre los efectos del ejercicio sobre el envejecimiento cerebral y otras formas de promover la salud física se centran en la materia gris (MG), el componente del tejido cerebral que refleja la integridad de las neuronas en todas las áreas responsables del aprendizaje y la memoria. Pero no suele tenerse en cuenta el papel potencial de la materia blanca (MB), que media “la conectividad entre regiones de materia gris, trabajando con áreas de procesamiento de información u organizando y permitiendo el rango extraordinario de todos los posibles comportamientos humanos,” señalan los autores de un nuevo estudio (Clark et al., 2019).

Thomas Wasenaar y sus colegas de la Universidad de Oxford señalaron el compromiso a largo plazo que debemos asumir si queremos cambiar el curso de nuestro envejecimiento cerebral. Contando con la disponibilidad de un gran conjunto de datos, identificaron diferentes factores que contribuyen a la integridad neuronal. Los tamaños de muestra en los estudios que incluyeron oscilaron entre 4700 sujetos, y algunos incluyeron un componente de seguimiento (Wassenaar, Yaffe, van der Werf, & Sexton, 2019).

Al evaluar cada factor en profundidad, identificaron 8 condiciones modificables que debemos evitar para promover la salud de la MB y otras 4 que debemos incorporar con el mismo fin.

La hipertensión (presión arterial alta), la obesidad, la diabetes y el tabaquismo (condiciones que también contribuye a la mala salud cardiovascular) deben ser evitadas para la salud del cerebro. Otros factores que contribuyen a un procesamiento más lento de la MB son síntomas depresivos, trastornos del sueño, depresión y aislamiento social. Los 4 factores protectores para el envejecimiento de la materia blanca son la actividad física, los hábitos alimenticios saludables (preferiblemente la dieta «mediterránea»), el ejercicio mental (mantener cognitivamente activo) y practicar meditación.

Conocer los factores que deben evitarse y aquellos que deben adoptarse es útil para comenzar a realizar intervenciones en el estilo de vida capaces de proteger el funcionamiento de la materia blanca y así contribuir a un envejecimiento lo más saludable posible.

Referencias:

Clark, C. M., Guadagni, V., Mazerolle, E. L., Hill, M., Hogan, D. B., Pike, G. B., & Poulin, M. J. (2019). Effect of aerobic exercise on white matter microstructure in the aging brain. Behavioural Brain Research, 373, 112042. https://doi.org/10.1016/j.bbr.2019.112042

Wassenaar, T. M., Yaffe, K., van der Werf, Y. D., & Sexton, C. E. (2019). Associations between modifiable risk factors and white matter of the aging brain: insights from diffusion tensor imaging studies. Neurobiology of Aging, 80, 56-70. https://doi.org/10.1016/j.neurobiolaging.2019.04.006

Fuente: Psychology Today

  • Ciencia

Alta desigualdad de riquezas vinculada con un mayor apoyo a los líderes populistas

  • 01/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Las personas que viven o piensan que viven en una sociedad económicamente más desigual pueden tender a apoyar más a un líder fuerte e incluso autocrático (Sprong et al., 2019). Científicos de 30 universidades de todo el mundo recolectaron datos de residentes en 28 países con brechas variables en los ingresos entre los pobres y los ricos cuyos resultados sugieren que el crecimiento en el apoyo a líderes populistas puede deberse en parte al aumento de los niveles de desigualdad económica, dijo Jolanda Jetten, científica psicológica de la Universidad de Queensland en Australia y una de las autoras en el informe.

Los investigadores examinaron los efectos de la desigualdad económica en el deseo de las personas de un líder fuerte, e investigaron si este vínculo puede explicarse por las percepciones de anomia, el colapso percibido en el tejido social de la sociedad.

En la primera fase de su investigación, combinaron datos objetivos sobre desigualdad económica del Banco Mundial con una encuesta entre más de 6000 estudiantes en 30 universidades de todo el mundo. En la encuesta, no solo hicieron preguntas a los participantes diseñadas para evaluar sus percepciones de una brecha de riqueza, sino también sus percepciones de anomia y sus pensamientos sobre la necesidad de un liderazgo fuerte para superar las dificultades sociales.

Al analizar los datos, los investigadores encontraron evidencia de que las personas en países con altos niveles de desigualdad económica, tanto reales como percibidos, apoyaban más a un líder fuerte. Pero solo la desigualdad percibida parecía tener alguna relación con un sentido de corrosión social y gubernamental.

En la segunda fase, los investigadores ampliaron la forma en que midieron el deseo de los participantes de tener un líder fuerte. Examinaron cuánto aceptarían los participantes un líder que no solo fuera fuerte, sino que también estuviera dispuesto a renunciar a los valores democráticos y romper las reglas para corregir los problemas sociales. Encuestaron a 515 adultos australianos de entre 19 y 80 años sobre sus percepciones de la desigualdad nacional, la anomia y el deseo de un líder fuerte. Utilizaron las mismas medidas y control que en el primer estudio, aunque también se les pidió a los participantes que calificaran su apoyo a un líder más autoritario y menos democrático.

Nuevamente, las personas con percepciones más altas de desigualdad y anomia mostraron un mayor deseo de un líder fuerte.

En una serie final de experimentos, los científicos se propusieron encontrar evidencia causal del vínculo entre la desigualdad económica y el deseo de un líder fuerte. Reclutaron a estudiantes universitarios australianos y una muestra online de residentes de EE. UU. Para que se imaginaran a sí mismos como consumidores de ingresos medios en una sociedad ficticia llamada Bimboola. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a condiciones en las cuales la brecha de riqueza en la sociedad era amplia o moderada.

Luego se les pidió que completaran las medidas de anomia y preferencias del líder. Aquellos asignados a la condición de alta desigualdad de ingresos no solo percibieron una brecha de riqueza más amplia en las monedas de Bimbolean en comparación con los asignados a la condición de baja desigualdad, sino que también sintieron niveles más altos de anomia y expresaron más apoyo a un líder fuerte.

«Nuestra investigación muestra que la desigualdad económica no solo está asociada con un aumento de la criminalidad, una mala salud mental y física y niveles más bajos de confianza generalizada, sino que también puede afectar el comportamiento social y las actitudes políticas,» señala Jetten.

Estos hallazgos no confirman un vínculo automático entre la desigualdad y el atractivo de los partidos populistas y los líderes radicales. Sugieren que los estudios futuros deberían investigar posibles diferencias entre países, particularmente en el contexto de factores históricos.

Referencia:

Sprong, S., Jetten, J., Wang, Z., Peters, K., Mols, F., Verkuyten, M., … Wohl, M. J. A. (2019). «Our Country Needs a Strong Leader Right Now»: Economic Inequality Enhances the Wish for a Strong Leader. Psychological Science, p. 095679761987547. https://doi.org/10.1177/0956797619875472

Fuente: Association for Psychological Science

Paginación de entradas

Anterior 1 … 153 154 155 156 157 … 351 Próximo
Iniciar sesión — Pro
  • Únete a Psyciencia Pro
  • Webinars
  • Recursos
  • Tips para terapeutas
  • Watson (podcast)
  • Café (red social)

Clínicos Pro

Directorio de psicólogos y psiquiatras de la comunidad Psyciencia Pro.

  • Dra. Camila Rojas

    Psicólogo/a

  • Hollman Castro

    Hollman Castro

    Psicólogo/a · Estados Unidos

    Online
  • Julio Kanzepolsky

    Psicólogo/a · Argentina

    Online
  • Lorena Campano

    Psicólogo/a

  • Msc. Katia Rosenbaum

    Msc. Katia Rosenbaum

    Psicólogo/a · Argentina

    Online
Ver directorio completo

Psyciencia Pro

EXCLUSIVO

La psicología de las personas que no ven el mundial

jueves, 18 de junio 2026

Una sesión con Freud costaría hoy casi 2,000 dólares

miércoles, 10 de junio 2026

La psicología de las personas a las que no les importa su cumpleaños

domingo, 7 de junio 2026

El reloj no piensa. El cerebro tampoco.

jueves, 14 de mayo 2026

Ver todo

Webinars

FORMACIÓN

Autismo en mujeres: el elefante en la sala (webinar)

miércoles, 13 de mayo 2026

Psicoterapia con población LGTBIQ+ (webinar)

lunes, 9 de marzo 2026

Cómo crear tu página web de psicología con IA en 90 minutos (webinar)

lunes, 16 de febrero 2026

Ver todo

Opinión

OP-ED

La psicología de las personas que no ven el mundial

jueves, 18 de junio 2026

Distractibilidad sin diagnóstico: un nuevo motivo de consulta

miércoles, 17 de junio 2026

No todo es psicología: Sé compasivo con quien fuiste

domingo, 14 de junio 2026

Ver todo

Tips para psicoterapeutas

ARTÍCULOS

Una regla para no odiar mi trabajo

sábado, 13 de junio 2026

Cómo interrumpir a tus pacientes sin romper el vínculo

martes, 24 de junio 2025

Cuando el paciente habla al final: cómo manejar los comentarios de última hora en terapia

miércoles, 21 de mayo 2025

Ver todo

Guías y recursos

RECURSOS

Límites: un recurso completo para psicoeducación y trabajo clínico

miércoles, 1 de julio 2026

Plan de seguridad (Recurso)

miércoles, 17 de junio 2026

Aceptación y desesperanza creativa (hojas de trabajo)

miércoles, 10 de junio 2026

Ver todo
Psyciencia
  • Contáctanos
  • Publicidad
  • Nosotros
  • Publica
Orgullosamente desarrollado por psicólogos

Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.