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  • Ciencia

Funcionamiento neurocognitivo y síntomas del estado de ánimo luego de una lesión cerebral traumática grave

  • 15/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Con el objetivo de investigar el impacto del funcionamiento neurocognitivo en los estilos de procesamiento autocentrados de rumiación y reflexión, y la relación con los síntomas del estado de ánimo después de una lesión cerebral traumática grave (LCT), un equipo de investigadores utilizó un diseño transversal con un componente entre grupos que compara estilos de procesamiento autocentrados y síntomas del estado de ánimo de adultos con LCT y controles equiparados por edad y género (Ownsworth, Gooding, & Beadle, 2019).

Cincuenta y dos participantes con LCT severa (75% hombres, edad M = 36.56, DE = 12.39), y cincuenta controles, completaron pruebas cognitivas de atención, memoria, funcionamiento ejecutivo y el cuestionario de conciencia, cuestionario de reflexión y rumia (RRQ), y Escalas de depresión, ansiedad y estrés (DASS – 21).

Hallazgos del estudio

Los participantes con LCT informaron síntomas de humor significativamente mayores que los controles; sin embargo, los niveles de rumia y reflexión no fueron significativamente diferentes. Los participantes con LCT altos en reflexión y rumiación tuvieron síntomas de humor significativamente mayores que aquellos con alta reflexión y baja rumiación. Los niveles más altos de rumia y reflexión se asociaron con una mejor memoria de trabajo y memoria verbal inmediata y tardía. Los niveles más altos de rumia también se asociaron con una mayor fluidez verbal, autoconciencia y síntomas del estado de ánimo.

Estos resultados llevaron a los investigadores a concluir que las personas con un mejor funcionamiento de la memoria pueden ser más propensas a participar en un procesamiento autocentrado después de una LCT grave. La reflexión sin tendencias rumiativas es más adaptativa para la salud mental que la reflexión con rumia.

Por ello, destacaron que:

  • Las personas con LCT severa informan más síntomas del estado de ánimo que los controles no lesionados, pero no difieren en el procesamiento autocentrado.
  • La función de memoria más pobre está relacionada con niveles más bajos de rumiación y reflexión.
  • La reflexión sin tendencias rumiativas es adaptativa para la salud mental después de una LCT severa.
  • Las personas con mayor autoconciencia y tendencias reflexivas tienen un mayor riesgo de problemas de salud mental después de una LCT grave.

Limitaciones del estudio

La rumiación y la reflexión se evaluaron utilizando una medida de autoinforme que supone que las personas con LCT severa pueden informar de manera confiable sobre los estilos de procesamiento autoenfocados. Además, la dirección de las asociaciones entre el procesamiento autocentrado, la autoconciencia y los síntomas del estado de ánimo no se pudo determinar debido al diseño transversal.

Referencia bibliográfica:

Ownsworth, T., Gooding, K., & Beadle, E. (2019). Self-focused processing after severe traumatic brain injury: Relationship to neurocognitive functioning and mood symptoms. The British Journal of Clinical Psychology / the British Psychological Society, 58(1), 35-50. https://doi.org/10.1111/bjc.12185

Fuente: British Journal of Clinical Psychology

  • Ciencia

Venciendo estereotipos: las mujeres superan las expectativas cuando juegan ajedrez contra hombres

  • 15/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Se cree que estar al tanto de un estereotipo negativo hace que las personas estén más ansiosas, más conscientes de sí mismas y sean menos capaces de suprimir los pensamientos negativos, cuestiones que finalmente obstaculizan su capacidad para realizar la tarea en cuestión. De acuerdo con los datos de 160.000 jugadores de ajedrez clasificados y más de 5 millones de partidas de ajedrez, las mujeres que juegan contra hombres se desempeñan mejor de lo esperado. Las jugadoras no se ven afectadas por los estereotipos negativos sobre las habilidades de las mujeres durante las competiciones de ajedrez, en contraste con investigaciones anteriores sobre el fenómeno de la «amenaza de estereotipos» que han sugerido que la conciencia de los estereotipos negativos puede obstaculizar el rendimiento de las mujeres (Stafford, s. f.).

“Estos hallazgos muestran que incluso los fenómenos psicológicos famosos pueden no estar presentes todo el tiempo. Otros factores además de la amenaza de estereotipo parecen ser más importantes para determinar el rendimiento en torneos de ajedrez de hombres y mujeres,” dice el Tom Stafford, psicólogo científico de la Universidad de Sheffield y autor del estudio.

«Observar una muestra tan grande del mundo real nos da mucha confianza en que nuestros números son confiables,» agrega Stafford.

Debido a que las mujeres están notablemente subrepresentadas en el mundo del ajedrez competitivo, la amenaza de estereotipo puede ser especialmente relevante para las jugadoras de ajedrez. Experimentos previos han proporcionado alguna evidencia de la amenaza de estereotipo en el ajedrez, lo que sugiere que las mujeres tenían menos probabilidades de ganar una partida cuando creían que estaban jugando contra un oponente masculino.

De los datos analizados se desprende que, en general, los hombres tenían una calificación FIDE promedio ligeramente más alta que las mujeres. Pero los resultados del juego indicaron que las mujeres ganaban partidos contra los hombres con más frecuencia de lo que se hubiera predicho dada la calificación de cada jugador. Este patrón se mantuvo en todo el rango de diferencias de calificación.

En otras palabras, las mujeres superaron las expectativas cuando su oponente era un hombre en comparación con cuando jugaron contra otras mujeres, un hallazgo que va en contra del efecto negativo que uno esperaría como resultado de la amenaza del estereotipo. Pero el autor del estudio es cauto en advertir que cualquier conclusión se limita al contexto del torneo de ajedrez y los jugadores calificados.

Referencia bibliográfica:

Stafford, T. (s. f.). Female chess players outperform expectations when playing men. https://doi.org/10.31234/osf.io/bpy3t

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Las narrativas pueden contribuir a crear actitudes más positivas hacia la apertura a la diversidad

  • 15/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

La no discriminación y la igualdad son derechos humanos, fundamentales e inherentes de todas las personas, motivo por el cual encuentran protección en los tratados internacionales de Derechos Humanos como en el derecho interno de la mayoría de los países. Las personas que regularmente enfrentan prejuicios en sus interacciones con los demás tienen más probabilidades de abandonar la escuela, son menos productivas profesionalmente y pueden sufrir una peor salud mental y física que sus pares incluidos. El desgaste psicológico sufrido tiene severas consecuencias.

Si bien las instituciones educativas y los lugares de trabajo están tomando cada vez más medidas para promover la apertura a la diversidad, lo que consumimos diariamente a través de programas de televisión, libros y otros medios podrían ser herramientas más eficaces (Murrar & Brauer, 2019).

«Cuando las personas deciden leer un libro o mirar un programa de televisión, esperan entretenerse, no ser persuadidos de cambiar sus actitudes», escriben Murrar y Brauer. «Por lo tanto, los mensajes sutiles incluidos en las narrativas tienen menos probabilidades de amenazar la necesidad básica de independencia de las personas y, por lo tanto, menos probabilidades de crear reactancia».

Las actitudes intergrupales están estrechamente vinculadas a nuestras identidades sociales, por lo que puede requerir una gran motivación y una consideración cuidadosa abordar conscientemente nuestros propios prejuicios, explican los autores.

Cuando no se cumplen estas condiciones, se ha descubierto que las medidas tradicionales de reducción de prejuicios, como la capacitación en diversidad, el contacto entre grupos y las actividades de sesgo implícito, desencadenan altos niveles de resistencia, lo que hace que los participantes se centren en posibles contraargumentos, razones para descartar la fuente, y sentimientos de ira en lugar de la intervención en sí. Las personas pueden ser aún más resistentes al cambio de actitud cuando su sentido de autodeterminación se ve amenazado, como cuando las personas están obligadas a participar en una intervención de sus empleadores o instituciones educativas.

Los autores explican que estos métodos, indirectamente, comunican a los recipiendarios que hay algo mal con ellos y necesitan cambiar, por lo tanto crean reactancia

Los medios, por otro lado, a menudo son capaces de comunicar mensajes sutiles sobre las relaciones positivas entre grupos, mientras minimizan la percepción de la intención persuasiva. Transportar individuos a un mundo ficticio también los alienta a identificarse emocionalmente con personajes que pueden servir como modelos de comportamiento prosocial.

En un estudio, Murrar y Brauer descubrieron que los participantes que vieron episodios de una comedia que retrataban a un elenco de canadienses musulmanes como individuos agradables y con los que podían identificarse, obtuvieron puntuaciones más bajas en las medidas de prejuicio implícito y explícito que aquellos que vieron una comedia con un elenco completamente blanco. Estos efectos estuvieron presentes tanto inmediatamente después de verlos como 4 semanas después.

En estudios similares, los ruandeses que escucharon una telenovela de radio sobre la reducción de la hostilidad y la desconfianza intergrupales informaron que estaban más abiertos a que las generaciones futuras se casaran con personas ajenas al grupo. También se descubrió que los niños de Europa y América que escucharon narraciones cortas sobre personajes históricos afroamericanos famosos calificaron de manera más positiva a las personas negras.

Los participantes también informaron una mayor reducción en los prejuicios después de ver un video musical de 4 minutos protagonizado por musulmanes canadienses que aquellos que participaron en un ejercicio de contacto imaginario, lo que sugiere que las intervenciones de educación para el entretenimiento son escalables y efectivas para promover la apertura a la diversidad, añadieron Murrar y Brauer.

Es importante destacar que la investigación sugiere que retratar ejemplos de comportamiento indeseable puede ser contraproducente, particularmente cuando el personaje intolerante es el protagonista o no enfrenta las repercusiones sociales de sus acciones. Un excelente ejemplo es el clásico personaje de un programa de televisión Archie Bunker, un padre de clase trabajadora que se dice que «cree en todos los estereotipos que ha escuchado.» En un estudio de 405 participantes estadounidenses y canadienses dirigido por Neil Vidmar y Milton Rokeach, muchos de los participantes informaron que, en lugar de ver a Archie como ridiculizado por sus puntos de vista (como pretendían los showrunners), en realidad se identificaron con él y no vieron nada malo en su uso de insultos raciales y étnicos.

Para finalizar, los autores explican que “un cambio hacia actitudes intergrupales más positivas a escala social depende tanto de la efectividad de una narrativa dada como de la probabilidad de que los consumidores elijan exponerse a esa narrativa.”

Referencia bibliográfica:

Murrar, S., & Brauer, M. (2019). Overcoming Resistance to Change: Using Narratives to Create More Positive Intergroup Attitudes. Current Directions in Psychological Science, Vol. 28, pp. 164-169. https://doi.org/10.1177/0963721418818552

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Enseñar a través de la investigación, en comparación con la educación tradicional, tendría grandes beneficios

  • 15/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Una serie de experimentos con más 17000 estudiantes de 4 países encontró que enseñar matemáticas a través de un método centrado en la indagación/investigación puede mejorar el rendimiento académico y ser más económico que la educación tradicional (Bando, Näslund-Hadley, & Gertler, 2019).

Las economistas de educación Emma Näslund-Hadley y Rosangela Bando, del Banco Interamericano de Desarrollo, y Paul Gertler de la Universidad de California, Berkeley, realizaron 10 experimentos controlados aleatorios en Argentina, Belice, Paraguay y Perú, cuatro países que trabajan con el Banco Interamericano de Desarrollo para implementar programas de matemática y ciencia basados ​​en la investigación.

Aleatoriamente, los investigadores asignaron clases con instrucción basada en la indagación o con instrucción estándar (que generalmente implica lecciones de los maestros, memorización y práctica) de matemáticas y ciencias a alumnos de preescolar, tercer y cuarto grado. (Si bien los estudiantes en la mayoría de los países fueron asignados por clase, en Perú se les enseñó en pequeños grupos de cuatro a siete estudiantes, por lo que se la asignación fue hecha de manera individual).

¿Cuáles fueron las diferencias en el aula?

«Cuando los niños hicieron experimentos prácticos en una clase de ciencias , el maestro estaba haciendo el experimento frente a la clase, sin oportunidad de aprendizaje práctico», dijo Näslund-Hadley.

En una clase estándar sobre proporciones, el docente de matemáticas explicaría la definición y demostraría problemas básicos; luego, los estudiantes pasarían el resto del período practicando problemas, antes de ser evaluados.

En la clase de investigación, por el contrario, el profesor comparó el número de estudiantes que vestían camisas de manga corta y manga larga y ejemplos similares dentro del aula para que los estudiantes pensaran en el concepto, luego, pidió a los estudiantes que, en parejas, llegaran a sus propias definiciones sobre lo que podría ser una proporción. La clase trabajó a través de ejercicios sobre cómo podrían usarse las proporciones en la vida real, como el uso de barras de colores de diferentes longitudes para medir sus escritorios y observar las relaciones entre la longitud de la unidad y el número de barras necesarias para medir. Luego, el maestro y la clase debatieron sobre sus hallazgos y decidieron una definición revisada del concepto de proporción.

Lecciones basadas en la indagación

Los programas y enfoques pueden variar, pero los investigadores encontraron algunos elementos comunes:

  • A los estudiantes se les presenta una pregunta o problema en la que deben trabajar de manera colaborativa para resolver o explicar.
  • Los estudiantes aprenden tanto a buscar fuentes externas creíbles como a recopilar sus propios datos para investigar el problema.
  • Los estudiantes trabajan con otros para desarrollar teorías y explicaciones.
  • Los maestros incorporan instrucción y andamiaje explícitos en puntos relevantes durante la investigación, conectando el contenido que los estudiantes han aprendido y los procesos que usaron para completar la actividad con otros conceptos básicos y formas en que los estudiantes podrían resolver problemas similares en el futuro.

Los investigadores compararon el rango de puntajes en las pruebas estandarizadas de matemáticas y ciencias en cada grupo antes de comenzar a implementar la instrucción basada en la investigación, y luego nuevamente siete meses después. Descubrieron que en las clases que usaban instrucción basada en la investigación al menos cuatro días a la semana durante ese tiempo, los estudiantes mejoraron significativamente más en matemáticas y ciencias, que los estudiantes en las clases regulares.

Los estudiantes de todos los grados y países mostraron beneficios similares de las clases basadas en la investigación, incluidos los niños en edad preescolar. Estos hallazgos sorprendieron a los correspondientes gobiernos por las edades de los niños que participaron.

La cuestión de género

Si bien tanto los niños como las niñas mejoraron en las clases basadas en la investigación, los investigadores encontraron que los niños mejoraron más rápido, ampliando la brecha de rendimiento de género.

«Eso fue muy impactante», dijo Näslund-Hadley. «No es que las niñas perdieran terreno debido a la investigación; crecieron más que los niños ,” pero la mejora en el aprendizaje por investigación fue mucho mayor para los niños.

«Lo que vimos con respecto al género fue que los maestros parecen tener sesgos de género implícitos y tienden a centrarse más en los niños en el aula», dijo. En proyectos que involucraron más discusiones grupales y de clase y colaboración, ese problema se exacerbó. Näslund-Hadley dijo que los países han estado trabajando para proporcionar más capacitación antes y durante la implementación para alentar a los maestros a involucrar a los estudiantes de manera más equitativa.

Aún así, los estudios encontraron que la instrucción basada en la investigación o el problema podría resultar más rentable que la instrucción estándar, particularmente para mejorar el rendimiento de los estudiantes de bajos ingresos. Desde entonces el banco ha estado trabajando con los gobiernos para proporcionar el marco y los materiales para los planes de estudio de forma gratuita.

Referencia bibliográfica:

Bando, R., Näslund-Hadley, E., & Gertler, P. (2019). Effect of Inquiry and Problem Based Pedagogy on Learning: Evidence from 10 Field Experiments in Four Countries. https://doi.org/10.3386/w26280

Fuente: Education Week

  • Ciencia

¿Cómo podemos aumentar la participación de las niñas en la ciencia?

  • 15/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Las palabras sí importan: sutiles pistas lingüísticas pueden ser muy relevantes en relación al compromiso con el que se asume o encara una tarea. Un estudio realizado con el objeto de alentar a las niñas a ingresar a la ciencia halló que describir la ciencia como acciones, al decir “hagamos ciencia”, conduce a un mayor compromiso científico que describir la ciencia en términos de identidades, al pedir a las niñas que “sean científicas” (Rhodes, Leslie, Yee, & Saunders, 2019).

«Estos efectos son particularmente válidos para los niños que son objeto de estereotipos que sugieren que podrían no ser el tipo de persona que tiene éxito en la ciencia, en este caso, las niñas», explica Marjorie Rhodes, profesora asociada del Departamento de Psicología de la Universidad de Nueva York y el autora principal del estudio.

Estos hallazgos sugieren que los esfuerzos para alentar a las niñas a ingresar a la ciencia, un campo en el que están subrepresentadas, podrían beneficiarse al centrarse en describir la actividad de hacer ciencia en lugar de alentarlas a adoptar identidades científicas, al menos en la primera infancia.

«Las raíces de las disparidades de género en los logros científicos se afianzan en la primera infancia», observa Rhodes. «Esta investigación identifica un elemento de los entornos de los niños que podría estar dirigido a reducir las diferencias de género tempranas en el comportamiento científico entre los niños pequeños.»

Los autores de la investigación señalan que los mensajes que los niños reciben a menudo a través de programas de televisión se centran en la identidad más que en la acción cuando se trata de ciencia.

Ellos realizaron cuatro estudios con niños de 4 a 9 años. Aquí, los niños recibieron una introducción a la ciencia que la describía como una identidad («¡seamos científicos! ¡los científicos exploran el mundo y descubren cosas nuevas!»), o como acción («¡hagamos ciencia!; ¡hacer ciencia significa explorar el mundo y descubrir nuevas cosas!»).

Luego se pidió a los niños que completaran un nuevo juego de ciencias diseñado para ilustrar el método científico. La persistencia se midió por cuánto tiempo continuaron jugando este juego.

Cabe destacar que las niñas a las que inicialmente se les pidió «hacer ciencia» mostraron más persistencia en el juego de ciencia que las niñas a las que se les pidió que «fueran científicas».

Por el contrario, los efectos del lenguaje para los niños fueron más variables. Por ejemplo, uno de los estudios encontró que los niños menores de 5 años mostraron una mayor persistencia cuando el lenguaje estaba orientado a la acción, mientras que los mayores de 5 revelaron niveles más altos de persistencia cuando el lenguaje estaba orientado a la identidad.

En general, estos hallazgos sugieren que el lenguaje centrado en la identidad puede socavar la persistencia en algunos niños a medida que adquieren nuevas habilidades, particularmente cuando los estereotipos culturales llevan a los niños a preguntarse si tienen la identidad relevante.

Referencia bibliográfica:

Rhodes, M., Leslie, S.-J., Yee, K. M., & Saunders, K. (2019). Subtle Linguistic Cues Increase Girls’ Engagement in Science. Psychological Science, 30(3), 455-466. https://doi.org/10.1177/0956797618823670

Fuente: Psychological Science

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  • Ciencia

Las tres fases de una emoción

  • 14/10/2019
  • David Aparicio

Russ Harris ha tomado con mucha habilidad las riendas de la difusión de la terapia de aceptación y compromiso (ACT). En su libro La trampa de la felicidad Harris explica con maravillosa simplicidad los principios de la ACT, que para mi gusto, es mucho más adaptable y entendible que el libro Sal de tu mente, entra en tu vida de Steven Hayes (co creador de ACT).

En este breve artículo comparto un pequeño fragmento muy útil para usar en terapia en el que Harris explica las tres fases de la emoción, cómo se activan y el poderoso rol que desempeña nuestra mente a la hora de reaccionar a ellas.

El fragmento no es exclusivo de ACT ni mucho menos es un texto innovador. Sin embargo, es muy útil para explicar el poderoso rol que tiene nuestra mente a la hora de interpretar y evaluar las sensaciones de maneras muy distintas:


Fase 1: ¡Un hecho significativo!

Las emociones se disparan a causa de algún tipo de hecho significativo. Dicho hecho puede tener lugar dentro de tu cuerpo (un recuerdo perturbador, una sensación dolorosa o un pensamiento inquietante) o puede producirse en el mundo que te rodea (algo que puedes ver, oír, oler, saborear o tocar). Tu cerebro percibe este hecho y te advierte de que es importante.

Fase 2: ¡Prepárate para actuar!

El cerebro empieza a evaluar este hecho: “Es bueno o malo? ¿Beneficioso o perjudicial?” Al mismo tiempo, el cerebro comienza a estimular el cuerpo para que actúe, para que se acerca o evite el hecho. En esta fase no se da un “sentimiento” especifico en el sentido usual de la palabra. Si el cerebro considera el hecho como perjudicial, se desencadena la “respuesta lucha o vuela”, y el cuerpo se preparar o bien para atacar o bien para escapar. Si el cerebro considera que el hecho es potencialmente útil, el cuerpo se prepara para aproximarse a él y explorarlo. Y cuando nuestro cuerpo se preparar para actuar, experimentamos toda una variedad de sensaciones e impulsos.

Fase 3: La mente se implica

En la tercera fase, nuestra mente empieza a asociar palabras, ideas y significados a los cambios que se producen en nuestro cuerpo. Por ejemplo, nuestra mente puede ponerles a nuestras sensaciones e impulsos una etiqueta como “frustración”, “alegría” o “sentirse fatal”. Y lo que la mente nos está diciendo acerca de estas sensaciones tiene un impacto significativo sobre cómo actuamos frente a ellas. Imagínate, por ejemplo, a dos personas en una montaña rusa. Una de ellas está aterrada; la otra lo está pasando de maravilla. Ambas están experimentando los mismos cambios físicos (aumento de los niveles de adrenalina, mayor tensión arterial), las mismas sensaciones físicas (estomago revuelto, corazón acelerado) y los mismos impulsos (chillar) pero sus experiencia subjetivas son muy diferentes y dependen de lo que su mente les dice. Una mente dice: “¡Qué divertido!”, mientras que la otra indica: “!Esto es peligroso!”. Adivina quién de los dos lo está pasando bien y quién tiene miedo. Asimismo, el “miedo escénico” de un actor puede ser la “inyección de adrenalina” de otro. Ambos experimentarán las mismas sensaciones (corazón acelerado, piernas temblorosas, etc.) pero su mente interpretará dichas sensaciones de una manera muy distinta.

Puedes comprar el libro: La trampa de la felicidad de Russ Harris desde Amazon:

  • Recursos

“Cuando la empatía duele”. Evaluación multidimensional y propuestas de regulación emocional de la empatía (PDF)

  • 14/10/2019
  • Equipo de Redacción

La empatía es una emoción social compleja, definida como la capacidad de identificar las emociones y pensamientos de otra persona, y responder con una emoción adecuada (Baron-Cohen & Wheelwright 2004). En 1959 Carl Rogers define empatía como la habilidad de percibir la estructura interna de referencia de otra persona con precisión, “como si” se tratara de la otra persona.

El modelo multidimensional de la empatía (Davis, 1983) describe la empatía afectiva como el resultado del proceso pasivo al experimentar una emoción más o menos similar, y que si no se regula correctamente genera sentimientos intensos de dolor y sufrimiento. Mientras que la empatía cognitiva es el resultado del proceso activo en el que compartir las emociones lleva a un mejor entendimiento del sujeto observado. La empatía cognitiva es exclusiva del ser humano y sirve para ejecutar una conducta apropiada de ayuda al otro. De esta manera al comprender “al otro” se percibe el mundo de manera diferente y desde diferentes perspectivas.

En la empatía genuina la cognición y la emoción se expresan de forma moderada, es decir, se superponen los dos componentes de la empatía (Hojat et al., 2011). Batson & Shaw (1991) proponen que la empatía genuina implica una conducta de ayuda a los demás, motivada para reducir el malestar del “otro”, y la distinguen de la empatía centrada en “uno mismo” en la que la conducta de ayuda es para reducir el propio malestar. La diferencia entre sentir malestar o sentir empatía radicaría en la habilidad de la toma de perspectiva, es decir, en aprender a ponerse en el lugar del “otro” pero sin perder nunca la condición “como si” a la que aludía Rogers.

Recientemente se está hablando del término tele-empatía (Fierro, 2015) como una forma de comunicación basadas en imágenes, sentimientos y sensaciones afines, que permite un intercambio emocional que puede influir emocionalmente sobre el receptor. Las imágenes reiteradas de violencia y desgracia ajena que muestran los medios de comunicación de masas o mass media (cine, radio, prensa y redes sociales), influyen negativamente en la empatía afectiva, la persona se habitúa a la tragedia, y se desensibiliza para no sentir (Vossen et al, 2016).

Según un reciente estudio realizado por nuestro equipo, que analiza la evolución de la empatía, la única subescala del modelo multidimensional de la empatía que se modificó durante el seguimiento, fue la IRI-Fantasy Scale (Guilera et al., 2018). Teniendo en cuenta que esta escala mide la tendencia a identificarse con personajes de ficción a través de los mass media (cine, literatura y arte), las propuestas de intervención basadas en entrenamiento de esta habilidad, podrían mejorar la toma de perspectiva y la conducta empática.

La regulación emocional es esencial en la empatía, ya que permite mantener una clara distinción entre nuestras propias emociones y aquellas que pertenecen a otros (Filipetti, 2012).

Descarga el artículo completo en formato PDF.

Autores: Teresa Guilera, Iolanda Batalla

Fuente: Psicosomática y Psiquiatría

  • Sponsor

Detrás de las estadísticas: Entendiendo la investigación clínica [curso online]

  • 14/10/2019
  • David Aparicio

Más de 60 mil estudiantes y profesionales de la salud se han inscrito en el curso Detrás de las estadísticas: Entendiendo la investigación clínica.

Si alguna vez ha omitido la sección de resultados de un documento clínico porque no entiendes de qué se tratan los términos “intervalo de confianza o “valor p”, entonces estás en el lugar correcto.

Este curso especializado de la Universidad de Cape Town está preparado para que los profesionales clínicos (psicólogos, psiquiatras y estudiantes) puedan entender completamente los análisis estadísticos y los resultados que se publican a diario en los papers más importantes de su rama, y se sientan seguros para compartir y desarrollar sus propias investigaciones.

El curso ofrece una aproximación muy fácil tanto para aquellos que tienen algún conocimiento de estadística como para aquellos que no han leído o desarrollado una investigación. Es completamente gratuito y puedes inscribirte y tomarlo cuando desees. Pero te recomiendo elegir la opción de pago (49 dólares) para que puedas recibir el certificado de la Universidad de Cape Town y anexarlo a tu currículum profesional.

Programa del curso

  1. Preparación: Definiendo el tipo de estudio
  2. Describiendo los datos
  3. Construyendo un análisis estadístico intuitivo
  4. La importancia de los primeros pasos: Probando las hipótesis y los niveles de confianza
  5. Cual test debes usar
  6. Data categorial y análisis de los resultados

El curso es completamente online, tiene horarios flexibles y te tomará alrededor de 23 horas en completarlo (2-3 horas por semana).

Para inscribirte haz click aquí.

Agradecemos a Coursera, nuestro sponsor exclusivo de la semana.

  • Ciencia

Cómo mantener reuniones laborales eficaces según la ciencia

  • 11/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Ya sea que trabajemos de manera informal, en oficinas, con labores rutinarias o que demanden mucha creatividad y dinamismo, dedicamos varias horas semanales a reuniones que se relacionan con algún aspecto laboral. De manera particular los gerentes y responsables de recursos humanos invierten tiempo en estos encuentros. La cuestión es que con posterioridad, los asistentes suelen calificarlas como ineficaces, lo cual representa una pérdida de tiempo y dinero.

Tras una revisión de casi 200 estudios científicos sobre este tópico, investigadores de las Universidades de Clemson y Nebraska ofrecen una hoja de ruta con claves para desarrollar reuniones efectivas (Mroz, Allen, Verhoeven, & Shuffler, 2018):

Antes de las reuniones

  1. Diseño de reuniones
  2. Convoque una reunión solo cuando sea necesario.
  3. Programe la duración de la reunión para que se ajuste a los objetivos de la misma; evite las reuniones largas.
  4. Mantenga reuniones de tamaño pequeño, incluya sólo a aquellas personas cuya experiencia y conocimiento sean necesarios.
  5. Adapte la tecnología a los objetivos de la reunión: utilice medios aptos (como videoconferencias, o teleconferencias con adecuada calidad) para los asistentes virtuales.
  6. Responsabilidades del líder y los asistentes
  7. Establezca objetivos claros y resultados deseados para la reunión. Prepare una agenda y distribúyala por adelantado.
  8. Asegúrese de que la reunión sea relevante para todos los invitados. Asista preparado, revise la agenda de antemano.
  9. Asegúrese de que los dispositivos que se utilizarán funcionen y estén listos para funcionar antes de la hora de inicio de la reunión.

Las decisiones tomadas antes de una reunión lo prepararán para el éxito. Durante la reunión entrará en juego el verdadero desafío de su efectividad.

Durante las reuniones

Responsabilidades de los asistentes

  • Llegue temprano (o a tiempo).
  • Evite las quejas, el comportamiento de comunicación dominante y las declaraciones verbales inapropiadas.
  • Evite realizar actividades no relacionadas y la no participación.

Responsabilidades del líder

  • Siga una agenda que establezca objetivos y resultados claros para la reunión.
  • Comience la reunión a tiempo.
  • Evite las distracciones y la multitarea durante la reunión.
  • Permita que los asistentes participen en el proceso de toma de decisiones. Si ya se tomó una decisión, avíseles a todos.
  • Anime activamente a todos a participar.
  • Intervenga cuando los patrones de comunicación interpersonal se vuelvan disfuncionales.

Gran parte de lo que hacemos y pensamos está influenciado por el contexto social y el comportamiento de los demás. Entonces, el éxito de la reunión será en gran medida moldeado por quienes nos rodean.

Después de las reuniones

La investigación muestra que las acciones tomadas mucho después de que finaliza una reunión pueden hacer o deshacer las percepciones de los asistentes sobre el éxito de la misma.

Corto plazo

  • Envíe las actas de las reuniones y los elementos de acción inmediatamente después de la reunión.
  • Evalúe brevemente la satisfacción y la calidad de la reunión inmediatamente después de finalizada, para informar el diseño de futuros encuentros.

A largo plazo

  • Incorpore la satisfacción con la reunión como un componente de la participación de los empleados en toda la organización, a través de encuestas de satisfacción.
  • Haga que los líderes examinen críticamente las reuniones de rutina para determinar su necesidad y valor.

La satisfacción de los asistentes con las reuniones es útil para mejorar su eficiencia a la vez que funciona como predictor significativo de la satisfacción laboral y el compromiso de los empleados en el trabajo.

Referencia bibliográfica:

Mroz, J. E., Allen, J. A., Verhoeven, D. C., & Shuffler, M. L. (2018). Do We Really Need Another Meeting? The Science of Workplace Meetings. Current Directions in Psychological Science, Vol. 27, pp. 484-491. https://doi.org/10.1177/0963721418776307

Fuente: Quartz

  • Ciencia

¿Demasiado autocontrol? Según estudio, caemos mejor de lo que pensamos

  • 11/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Estás compartiendo por primera vez una cena con la familia de tu pareja y la ansiedad te domina: en general te interesa dar una buena impresión, ¿cuánto más cuando se trata de los vínculos afectivos cercanos de una persona significativa?

Conocer nuevas personas, hablar con ellas, sostener una conversación y buscar descubrir cómo nos perciben (algo llamado “metapercepción” por los investigadores) son cuestiones que suelen ir de la mano. Según un estudio, es probable que nuestros interlocutores disfruten de la conversación y de nuestra compañía más de lo que imaginamos (Boothby, Cooney, Sandstrom, & Clark, 2018).

Usualmente hay una brecha entre lo estimamos y lo que realmente piensa la otra persona. Esto puede ser un obstáculo para desarrollar nuevas relaciones, explican Erica Boothby y Margaret Clark, autoras de la investigación. Examinaron esta brecha en una serie de cinco estudios.

Entendiendo la brecha

En un estudio, los investigadores unieron a participantes que no se conocían de antes y les encargaron mantener una conversación de 5 minutos con preguntas típicas para romper el hielo (por ejemplo, ¿de dónde sos? ¿Cuáles son tus pasatiempos?). Al final de la conversación, los participantes respondieron preguntas que midieron cómo les había caído su compañero de conversación y cómo pensaban que habían caído ellos mismos.

En promedio, las calificaciones mostraron que a las parejas de conversación cayeron mejor de lo que los participantes pensaban que ellos mismos habían caído. Esta disparidad en las calificaciones promedio sugiere que los participantes tienden a cometer un error de estimación. De hecho, los análisis de las grabaciones de video sugirieron que los participantes no tenían en cuenta las señales de comportamiento de sus pareja que indicaban interés y disfrute.

En otro estudio, los participantes reflexionaron sobre las conversaciones que acababan de tener: según sus calificaciones, creían que los momentos más destacados que formaban los pensamientos de sus interlocutores sobre ellos eran más negativos que los momentos que formaban sus propios pensamientos sobre sus interlocutores.

Clark señaló que los participantes parecían envueltos en su preocupación sobre lo que deberían decir o lo que habían dicho, de tal forma que no percibían las señales de agrado en los otros.

Estudios adicionales mostraron que la brecha surgió independientemente de si las personas tenían conversaciones más largas o conversaciones en entornos del mundo real. Y un estudio de compañeros de habitación universitarios reales mostró que la brecha puede perdurar durante varios meses.

El fenómeno es interesante porque contrasta con el hallazgo bien establecido de que generalmente nos vemos a nosotros mismos de manera más positiva que a los demás, ya sea que estemos pensando en nuestras habilidades para conducir, nuestra inteligencia o nuestras habilidades al experimentar situaciones negativas como enfermedades o divorcios.

“Cuando se trata de la interacción y conversación social , las personas a menudo dudan, no están seguras de la impresión que están dejando en los demás y son demasiado críticas con su propio desempeño,» dicen Boothby y Cooney. «A la luz del gran optimismo de las personas en otros dominios, el pesimismo sobre sus conversaciones es sorprendente.»

Los investigadores plantean que esta diferencia puede deberse al contexto en el que hacemos estas autoevaluaciones. Cuando hay otra persona involucrada, como un interlocutor, podemos ser más cautelosos y autocríticos que en situaciones en las que calificamos nuestras propias cualidades sin otra fuente de información. Este autocontrol puede impedir que busquemos relaciones con otros a quienes realmente les caemos bien.

«Cualquier error sistemático que cometemos podría tener un gran impacto en nuestra vida personal y profesional.”

Referencia bibliográfica:

Boothby, E. J., Cooney, G., Sandstrom, G. M., & Clark, M. S. (2018). The Liking Gap in Conversations: Do People Like Us More Than We Think? Psychological Science, 29(11), 1742-1756. https://doi.org/10.1177/0956797618783714

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

La musa inspiradora y las soluciones creativas

  • 11/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Es un día ordinario. Terminó tu jornada laboral y, después de pelear contra el tránsito y de resignarte al comprender que agregarle hélices al vehículo en el que te transportás podría no ser viable, llegás a tu casa. Luego de unos minutos dentro, lográs relajarte un poco, pero te sigue dando vueltas en la cabeza ese problema laboral que necesita ser resuelto lo antes posible, y de la manera más creativa posible. Abrís la alacena para sacar el café y ¡AJÁ!… de repente, ¡la solución que buscabas!

¿Son estas soluciones comparables en cuanto a utilidad y creatividad con aquellas que producimos cuando estamos enfocados y en el ambiente laboral?

Investigadores reclutaron a dos tipos de personas cuyos medios de vida dependen de la innovación: físicos teóricos y escritores profesionales. El primer estudio involucró a 45 físicos en un instituto de investigación y 53 escritores, incluidos guionistas, novelistas y escritores de no ficción. Todas las noches durante un período de 2 semanas, los participantes recibieron una encuesta por correo electrónico sobre cualquier idea creativa que habían tenido relacionada con su profesión, y sobre qué estaban haciendo cuando tuvieron la idea. De manera específica, informaron si estaban trabajando en el problema en cuestión, en otro problema relacionado con el trabajo o en algo no relacionado con el trabajo (como pagar facturas).

Además, los participantes informaron si la idea se relacionaba con algún tipo de impasse o proyecto en curso, y si se sentía como un momento «ajá», un momento en que encontraban una solución muy buscada o necesitada. Por último, calificaron el nivel de creatividad e importancia de la idea.

Aproximadamente 6 meses después, los participantes recibieron una encuesta de seguimiento que contenía las ideas que habían enumerado en las encuestas anteriores. Una vez más, calificaron el nivel de creatividad e importancia de cada idea.

El segundo estudio siguió el mismo procedimiento, pero con un número ligeramente menor de participantes y una encuesta de seguimiento a los 3 meses en lugar de 6.

En los dos estudios, los participantes informaron que aproximadamente el 20% de sus ideas más importantes ocurrieron cuando estaban pensando en otra cosa, y calificaron las ideas como tan importantes y creativas como las formadas mientras trabajaban en la tarea.

En las encuestas de seguimiento, los participantes calificaron sus ideas anteriores como un poco más creativas, pero menos importantes, en comparación con sus calificaciones anteriores. En general, eran más propensos a calificar las ideas generadas durante la deambulación mental como los codiciados momentos «ajá» en comparación con las ideas generadas durante el trabajo (Gable, Hopper, & Schooler, 2019).

Los autores reconocen algunas limitaciones en la investigación, incluida su dependencia de la subjetividad de los autoinformes de los participantes. Pero los hallazgos son una indicación de que los profesionales creativos rutinariamente tienen algunas de sus ideas más creativas fuera del trabajo.

Referencia bibliográfica:

Gable, S. L., Hopper, E. A., & Schooler, J. W. (2019). When the Muses Strike: Creative Ideas of Physicists and Writers Routinely Occur During Mind Wandering. Psychological Science, 30(3), 396-404. https://doi.org/10.1177/0956797618820626

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Oficinas abiertas = trabajadores más activos y menos estresados

  • 11/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

¿Puede el diseño de un lugar repercutir en la salud de las personas que trabajan en él? La ciencia nos dice que la disposición de una oficina impactará no sólo en economía financiera y espacial, sino también en el bienestar físico y mental de los empleados.

Las personas que trabajan en oficinas, por lo general, tienen estilos de vida de baja actividad. Según estudios, no compensan su inactividad del día laboral con ejercicio fuera del trabajo. Los estilos de vida sedentarios están asociados con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, entre tantas otras comorbilidades.

Se han vinculado los entornos de oficina específicos con enfermedades y estrés relacionados con el lugar de trabajo (Clemes, O’Connell, & Edwardson, 2014; Kirk & Rhodes, 2011). Posteriormente, Casey Lindberg, psicológico científico, y sus colegas quisieron estudiar la relación entre los distintos entornos de oficina y los resultados de salud a corto plazo de los empleados utilizando mediciones objetivas de los indicadores de actividad y el estrés para explorar cómo los diferentes tipos de diseño en el lugar de trabajo están relacionados con el bienestar de los empleados (Lindberg et al., 2018).

Las herramientas digitales que ofrecen los teléfonos inteligentes y los rastreadores de actividad permiten a los investigadores estudiar el comportamiento del mundo real tal como sucede en el momento, por este motivo podemos decir que se han convertido en aliados de la investigación científica (Harari et al., 2016).

Aprovechando estas nuevas herramientas digitales, Lindberg y sus colegas equiparon a 231 empleados en la Administración de Servicios Generales de los Estados Unidos (GSA), una agencia del gobierno de los Estados Unidos, con rastreadores de actividad y monitores de frecuencia cardíaca durante 3 días y 2 noches. Los participantes también descargaron una aplicación de monitoreo del estado de ánimo en sus smartphones que les preguntaba sobre sus estados de ánimo en momentos aleatorios cada hora durante todo el día, tanto cuando los participantes estaban en el trabajo como en su casa.

Los participantes trabajaban en cuatro edificios diferentes de oficinas y desempeñaban distintas funciones dentro de la GSA. El muestreo de una amplia gama de trabajadores y tipos de oficinas era importante para los investigadores porque significaba que sus hallazgos podrían aplicarse ampliamente a muchos tipos de trabajadores fuera de la GSA.

Oficinas abiertas = trabajadores más activos

Dentro de los resultados más previsibles, se encontró que aquellos empleados que trabajaban principalmente en computadoras se movían menos durante el día que aquellos que no trabajaban en computadoras. Los trabajadores de mayor edad y aquellos con índices de masa corporal (IMC) más altos fueron menos activos que sus colegas más jóvenes y de IMC más bajo. Estos hallazgos coinciden con los de investigaciones anteriores (Sisson et al., 2009).

Los investigadores también encontraron algunas asociaciones que no habían previsto. Las personas que trabajan en mesas abiertas largas (el arreglo que se encuentra en muchos diseños de oficinas abiertas) eran un 20% más activas que los trabajadores de cubículos, y un 32% más activas que las personas que trabajaban en sus propias oficinas.

«Es posible que la naturaleza abierta de un espacio conduzca a una mayor actividad física al fomentar la interacción y la movilidad, incluido el movimiento a espacios diseñados para reuniones no planificadas y llamadas telefónicas, cuando estén disponibles,» escribieron Lindberg y sus colegas. También sugieren que los trabajadores pueden necesitar hacer mayor uso de espacios compartidos en lugares de trabajo con diseño abierto ya que es menos probable que tengan sus propias impresoras o espacios para reuniones programadas.

Además, hallaron que aquellos empleados que se desempeñan en cubículos u oficinas propias tenían mayor estrés autoevaluado en el trabajo y mayores indicadores fisiológicos de estrés (a través de monitores de frecuencia cardíaca) en el hogar después del trabajo. Los investigadores especulan que un mayor nivel de estrés podría ser causado por niveles más bajos de actividad, y la investigación previa respalda esta noción.

Es evidente la importancia que reviste el diseño del lugar de trabajo: impactará en la salud física y mental de los trabajadores, a la vez que tiene implicancias económicas para empleadores. Las oficinas abiertas pueden representar un desafío de gestión y estrategia para los encargados de dirigirlas, pero sus repercusiones tienen la potencialidad de ser muy beneficiosas.

Referencias bibliográficas:

Clemes, S. A., O’Connell, S. E., & Edwardson, C. L. (2014). Office workers’ objectively measured sedentary behavior and physical activity during and outside working hours. Journal of Occupational and Environmental Medicine / American College of Occupational and Environmental Medicine, 56(3), 298-303. https://doi.org/10.1097/JOM.0000000000000101

Harari, G. M., Lane, N. D., Wang, R., Crosier, B. S., Campbell, A. T., & Gosling, S. D. (2016). Using Smartphones to Collect Behavioral Data in Psychological Science: Opportunities, Practical Considerations, and Challenges. Perspectives on Psychological Science: A Journal of the Association for Psychological Science, 11(6), 838-854. https://doi.org/10.1177/1745691616650285

Kirk, M. A., & Rhodes, R. E. (2011). Occupation correlates of adults’ participation in leisure-time physical activity: a systematic review. American Journal of Preventive Medicine, 40(4), 476-485. https://doi.org/10.1016/j.amepre.2010.12.015

Lindberg, C. M., Srinivasan, K., Gilligan, B., Razjouyan, J., Lee, H., Najafi, B., … Sternberg, E. M. (2018). Effects of office workstation type on physical activity and stress. Occupational and Environmental Medicine, 75(10), 689-695. https://doi.org/10.1136/oemed-2018-105077

Sisson, S. B., Camhi, S. M., Church, T. S., Martin, C. K., Tudor-Locke, C., Bouchard, C., … Katzmarzyk, P. T. (2009). Leisure Time Sedentary Behavior, Occupational/Domestic Physical Activity, and Metabolic Syndrome in U.S. Men and Women. Metabolic Syndrome and Related Disorders, Vol. 7, pp. 529-536. https://doi.org/10.1089/met.2009.0023

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Los bebés pueden percibir y reflejar físicamente el estrés de sus madres

  • 10/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Los bebés no solo perciben el estrés de sus madres, sino que también muestran los cambios fisiológicos correspondientes (Waters, West, & Mendes, 2014).

Sara Waters, académica postdoctoral de la Universidad de California en San Francisco, Wendy Berry Mendes, profesora asociada de emoción Sarlo/Ekman en la UCSF y Tessa West de la Universidad de Nueva York, autoras del estudio, explican que investigaciones anteriores han demostrado que las emociones pueden ser «contagiosas» y que existe una sincronía emocional entre las parejas románticas; esto fue lo que las motivó a investigar si también podría existir sincronía emocional en otra relación cercana: la que se da entre una madre y su hijo.

Para ello, reclutaron a 69 madres y sus bebés que tenían entre 12 a 14 meses de edad. Conectaron sensores cardiovasculares a la madre y al bebé y tomaron grabaciones de referencia de cada uno. Después de instalarse, la madre y el bebé fueron separados y la mamá fue asignada a dar un discurso de 5 minutos a dos evaluadores, seguido de una sesión de preguntas y respuestas de 5 minutos. Algunas madres recibieron señales positivas de los evaluadores, incluyendo asentir, sonreír e inclinarse hacia adelante. Otras recibieron respuestas negativas, como fruncir el ceño, sacudir la cabeza y cruzar los brazos. Un tercer grupo de madres no recibió ningún comentario. Madres e hijos se reunieron más tarde.

Como se predijo, las madres que recibieron respuestas negativas informaron mayores disminuciones en las emociones positivas y mayores aumentos en las emociones negativas que las madres en las otras dos condiciones. También mostraron signos de aumento del estrés cardíaco.

Y los bebés se dieron cuenta rápidamente de esta respuesta al estrés: los bebés cuyas madres recibieron comentarios negativos mostraron aumentos significativos en la frecuencia cardíaca en relación con la línea de base a los pocos minutos de reunirse con sus madres.

Es importante destacar que la respuesta del bebé siguió la respuesta de la madre, es decir, cuanto mayor fue la respuesta al estrés por parte de la madre, mayor fue la respuesta al estrés del bebé, una asociación que en realidad se hizo más fuerte con el tiempo.

«Antes de que los bebés sean verbales y puedan expresarse plenamente, podemos pasar por alto cuán exquisitamente sintonizados están con el tono emocional de sus cuidadores,» señala Waters. Quizás tu bebé no sea capaz de decirte que te ves estresada o de preguntarte qué está pasando pero, según este estudio, tan pronto como está en tus brazos, está captando las respuestas corporales que acompañan tu estado emocional e inmediatamente comienza a sentir en su propio cuerpo tu emoción negativa.

Referencia bibliográfica:

Waters, S. F., West, T. V., & Mendes, W. B. (2014). Stress contagion: physiological covariation between mothers and infants. Psychological Science, 25(4), 934-942. https://doi.org/10.1177/0956797613518352

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Separar a los hijos de sus madres en la infancia puede causar vulnerabilidad neurobiológica aún en la adultez

  • 09/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Ser separados de la madre en la infancia puede tener repercusiones traumáticas para la vida de los niños en el futuro. Y es que el apego es mucho más que un sentimiento, es un concepto general crítico para el desarrollo a lo largo de la vida (Hofer, 2006).

El vínculo de apego entre una madre y su hijo se forma por primera vez en el útero, y se ha encontrado que los fetos desarrollan respuestas preferenciales a los olores y sonidos maternos que persisten después del nacimiento, explica Myron Hofer, quien fue director del Instituto Sackler de Psicología del Desarrollo en Universidad de Columbia hasta su jubilación en 2011. Estos rápidos procesos de aprendizaje temprano continúan durante la etapa de desarrollo del recién nacido, en la que los niños comienzan a reconocer los rostros y las voces de sus madres.

A partir de este momento, la separación materna temprana puede dar lugar a una serie de reacciones emocionales traumáticas durante las cuales el niño se involucra en un período ansioso de llamadas y un comportamiento de búsqueda activa seguido de un período de disminución de la respuesta conductual (Pascuzzo, Moss, & Cyr, 2015).

En un estudio con ratas bebés, Hofer descubrió que este comportamiento fue en gran medida una respuesta a la pérdida de calor que recibe la cría a través del contacto corporal, nutrientes y otras interacciones fisiológicas con su madre. Mientras Hofer pudo normalizar los ciclos cardíacos y de sueño REM de las ratas neonatales en su laboratorio al proporcionarles calor artificial, estimulación táctil (por ejemplo, acariciarlos con un pincel) y abundante leche, esta investigación no explicó el papel de los comportamientos de nivel superior, como la reciprocidad, la imitación, la sintonía y el juego en la relación madre-hijo.

«Al pensar en la implicación de estos hallazgos para los bebés humanos, uno puede suponer que este tipo de reguladores maternos simples se encontrarían temprano en el período posnatal de un bebé, pero que pronto las interacciones más sutiles e intrincadas serían importantes», señala Hofer.

Su estudio también estudió el efecto de la separación en ratas en la adolescencia y la edad adulta. Cuando se sometió a un período de inmovilización de 24 horas, se descubrió que el 80% de las ratas adolescentes que fueron retiradas de sus madres antes del destete desarrollaban úlceras estomacales en respuesta al estrés. Mientras tanto, las ratas criadas normalmente no experimentaron ulceración alguna. Inesperadamente, esas mismas ratas destetadas temprano fueron menos vulnerables a las úlceras en la edad adulta, cuando aproximadamente el 50% de las ratas criadas normalmente experimentaron úlceras, lo que sugiere que pueden ser menos sensibles al estrés con la edad.

Aunque las relaciones humanas son más complejas que las de los roedores, la investigación sugiere que retirar el apoyo materno temprano en la vida de un niño puede tener una serie de consecuencias fisiológicas y de comportamiento que pueden contribuir a un patrón complejo y cambiante de vulnerabilidad a lo largo de la vida, dice Hofer.

“Las variaciones en las cualidades de las relaciones madre-hijo entre los humanos parecen tener profundas raíces biológicas en la forma de su capacidad para moldear las respuestas psicológicas y biológicas de los niños a su entorno, efectos que se extienden hasta la edad adulta,” concluye.

Referencias bibliográficas:

Hofer, M. A. (2006). Psychobiological Roots of Early Attachment. Current Directions in Psychological Science, Vol. 15, pp. 84-88. https://doi.org/10.1111/j.0963-7214.2006.00412.x

Pascuzzo, K., Moss, E., & Cyr, C. (2015). Attachment and Emotion Regulation Strategies in Predicting Adult Psychopathology. SAGE Open, Vol. 5, p. 215824401560469. https://doi.org/10.1177/2158244015604695

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

6 maneras de establecer una rutina productiva para hacer tareas

  • 09/10/2019
  • David Aparicio

La sola palabra tareas puede traerte horribles recuerdos. Estar sentado por muchas horas, estudiar algo que no te gusta o sentirte presionado porque no te alcanza el tiempo para abordar todo lo que necesitas aprender.

Para hacer de las tareas un proceso más efectivo y productivo la especialista en estrategias de aprendizaje de la Universidad de Syracuse, Janine L. Nieroda-Madden, escribió en The Conversation 6 principios para hacer de las tareas una actividad más manejable sin importar si estás en 5 grado de primaria o 3 año de la facultad.

1 Establecer prioridades

Establezca una lista de prioridades basada en el programa de clase o la lista de tareas. Esto puede ser útil para abordar tareas difíciles, crear motivación y activar su sentido de control e independencia cuando se trata de aprender. La lista de prioridades ayuda a mantener los objetivos y le brinda una sensación de satisfacción al tachar cosas de la lista a medida que se completan.

2 Aborde las tareas difíciles primero

Comience con sus tareas más difíciles primero para aprovechar al máximo su nivel de energía y para concentrarse al comienzo de una sesión de trabajo. Puede atender las tareas más fáciles o que requieren menos tiempo al final de una sesión de trabajo.

3 Divida las tareas en pasos más pequeños

Es posible que no sepa cómo comenzar una tarea importante, lo que podría provocar la dilación o sentimientos de fracaso. Para protegerse de esto, divida las tareas principales en tres o cuatro pasos más pequeños. Dentro de una sesión de tarea, puede sentir una mayor sensación de logro al completar cada pequeño paso hacia el todo más grande. En algunos casos, es posible que pueda distribuir estas tareas en el transcurso de una semana.

4 Crear evidencia de aprendizaje

Aprovecharás más del tiempo que pasas leyendo, revisando notas o “estudiando” si creas algo en el proceso. Por ejemplo, puedes crear tarjetas, un organizador gráfico, un cuadro o notas con viñetas puede ayudarlo a convertirse en un aprendiz activo en lugar de pasivo. Organice las herramientas que cree con la tarea asignada por fecha y tema para que pueda revisar esos elementos y prepararse para cuestionarios, pruebas o proyectos.

5 Construya una red de apoyo

Si no se pueden resolver ciertos problemas de tarea y estás atrapado en una rutina, describa lo que lo confunde y escriba o registre sus pensamientos. Anote las preguntas y sea lo más específico posible para buscar apoyo adicional de maestros o tutores. Cuanto más pueda identificar las fuentes de confusión, más podrá comunicarse de manera proactiva con su red de apoyo (maestros, tutores y otros) para obtener ayuda adicional.

6 Revisar objetivos y establecer nuevos

Al comienzo de cada sesión de tarea, establezca metas para completar sus tareas o tareas. Revise los objetivos al final de la sesión y reconozca una sensación de cumplimiento. Este proceso de establecimiento de objetivos genera confianza con el tiempo y le ayuda a darse cuenta de su potencial incluso cuando se enfrenta a dificultades. Una rutina de tarea productiva lo ayudará a darse cuenta de que el aprendizaje es un viaje continuo. El viaje puede ser difícil, pero organizarse lo hará lo más libre de estrés posible.

Fuente: The Conversation

  • Ciencia

Atención y envejecimiento: diferencias cognitivas entre el envejecimiento normal y la trayectoria hacia la enfermedad de Alzheimer

  • 09/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Los estudios sobre la teoría de la selectividad socioemocional han encontrado que, en comparación con los adultos más jóvenes, los adultos mayores tienen más probabilidades de preferir interactuar con personas emocionalmente cercanas y muestran un procesamiento cognitivo preferencial de estímulos positivos en comparación con negativos (Fung, Lu, & Isaacowitz, 2019).

Para integrar estas dos líneas de hallazgos, investigadores examinaron la atención hacia las expresiones faciales emocionales (positivas y negativas) de objetivos emocionalmente cercanos manipulados experimentalmente, en comparación con objetivos no cercanos, entre adultos jóvenes y adultos mayores.

En comparación con los adultos más jóvenes, los adultos mayores observaron más las expresiones faciales de objetivos emocionalmente cercanos que los no cercanos, independientemente de la valencia. Esta diferencia de edad se produjo en mayor medida entre quienes respaldaron más los objetivos eudaimónicos (que pueden ser entendidos como aquellas metas que combinan la madurez psicosocial y el bienestar subjetivo (Bauer & McAdams, 2010)).

Por otra parte, sabemos que muchos aspectos de la cognición disminuyen tanto en el envejecimiento normal como en la trayectoria hacia la enfermedad de Alzheimer (EA). Algunas de las diferencias en las disminuciones de la memoria episódica pueden deberse a deterioros tempranos de la atención que tienen consecuencias para la memoria posterior. Hay que tener en cuenta que, además, la atención es una construcción multifacética que podría verse afectada de manera diferencial en el envejecimiento normal y en el desarrollo de la EA.

Según los modelos de atención de la neurociencia cognitiva, existen tres tipos de redes de atención: alerta, orientación y ejecutivo. La eficiencia de estas tres redes se puede capturar mediante la prueba de red de atención (PRA).

Un estudio encontró que el envejecimiento normal y la trayectoria hacia la EA evidenciaban diferentes patrones de disminución de la atención. Mientras que el envejecimiento normal se asoció de manera más consistente con deficiencias en las alertas, las fases tempranas de la trayectoria hacia la EA se asociaron de manera más consistente con deficiencias en la atención ejecutiva, y las fases posteriores de la trayectoria EA fueron mixtas. Los resultados mixtos con EA se atribuyen en gran medida a los tamaños de muestra pequeños y los efectos confusos de la desaceleración general (McDonough, I., et al., 2019).

El funcionamiento de las redes neuronales durante tareas cognitivas es de gran interés en la enfermedad de Alzheimer, y puede ser variable en la memoria a corto plazo. Un estudio evaluó la integridad funcional de la red de atención dorsal (involucrada en la atención relacionada con la tarea) y la red de atención ventral (involucrada en la atención impulsada por el estímulo) variando las demandas de control de atención en una tarea de memoria a corto plazo.

Treinta y cinco pacientes con EA y veinte controles en los setenta realizaron una tarea de memoria a corto plazo mientras eran monitoreados por imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf). La variación en la carga (cinco versus dos ítems) permitió estudiar las redes de atención dorsal (RAD) y ventral (RAV). El rendimiento disminuyó con una mayor carga en ambos grupos. Los pacientes con EA tuvieron un desempeño ligeramente peor que los controles, pero la precisión se mantuvo por encima del 70% en todos los pacientes. El análisis estadístico de las imágenes de IRMf reveló la activación de RAD para alta carga en ambos grupos. No hubo diferencia entre grupos o activación común para condiciones de carga baja en comparación con alta.

La interacción psicofisiológica mostró una relación negativa entre las RAD y las RAV para condiciones de carga alta versus baja en los pacientes. En conclusión, la RAD permaneció activada y conectada a la RAV en pacientes con EA leve que lograron realizar una tarea verbal de memoria a corto plazo monitoreados por IRMf. RAD era necesaria para la tarea, pero no suficiente para alcanzar el rendimiento normal.

Un rendimiento ligeramente inferior en los pacientes con EA temprana en comparación con los controles podría estar relacionado con el mantenimiento de la atención hacia los distractores, la disminución de las funciones ejecutivas, el procesamiento fonológico deteriorado o la capacidad reducida en el procesamiento de pedidos en serie (Kurth et al., 2019).

Referencias bibliográficas:

Bauer, J. J., & McAdams, D. P. (2010). Eudaimonic growth: Narrative growth goals predict increases in ego development and subjective well-being 3 years later. Developmental Psychology, 46(4), 761-772. https://doi.org/10.1037/a0019654

Fung, H. H., Lu, M., & Isaacowitz, D. M. (2019). Aging and attention: Meaningfulness may be more important than valence. Psychology and Aging, 34(1), 85-90. https://doi.org/10.1037/pag0000304

Kurth, S., Bahri, M. A., Collette, F., Phillips, C., Majerus, S., Bastin, C., & Salmon, E. (2019). Alzheimer’s disease patients activate attention networks in a short-term memory task. NeuroImage: Clinical, Vol. 23, p. 101892. https://doi.org/10.1016/j.nicl.2019.101892

McDonough, I. M., Wood, M. M., & Miller, W. S., Jr (2019). A Review on the Trajectory of Attentional Mechanisms in Aging and the Alzheimer’s Disease Continuum through the Attention Network Test. The Yale journal of biology and medicine, 92(1), 37–51. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6430165/

  • Ciencia

¿Puede la atención intensificar la emoción?

  • 09/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Aunque la acción visualmente guiada exitosa comienza con los procesos sensoriales y termina con el control motor, los procesos intermedios relacionados con la selección adecuada de información para el procesamiento son especialmente críticos debido a la capacidad limitada del cerebro para manejar la información. La atención, la emoción y la motivación contribuyen a la priorización y selección de información (Raymond, 2009).

En un estudio, los participantes buscaron una imagen objetivo (por ejemplo, un bebé, una pareja, un palacio) entre un conjunto de 10 imágenes y luego calificaron la intensidad emocional y el carácter distintivo de cada imagen. Ellos calificaron las imágenes que habían buscado como más intensas emocionalmente y más vívidas que las imágenes que no buscaron. Esto que indica que la atención a las imágenes objetivo podría haber aumentado la intensidad emocional percibida.

El efecto parecía estar relacionado con el mayor carácter distintivo de las imágenes a las que se les dio atención y era mayor para las imágenes neutrales que para las imágenes positivas y negativas, posiblemente porque las imágenes positivas y negativas son inherentemente más distintivas.

Otros dos experimentos utilizaron un procedimiento de corte espacial en el que los participantes tenían que presionar una tecla cada vez que aparecía una «X» a la derecha o izquierda de la pantalla, dirigiendo así su atención a la imagen presentada en ese lado de la pantalla.

Los participantes percibieron las imágenes espacialmente ordenadas como más intensas emocionalmente que las imágenes no capturadas. El efecto se produjo incluso cuando recibieron instrucciones de ensayar mentalmente el nombre del objeto en las imágenes no rescatadas (por ejemplo, repetirse a sí mismos «bebé» si había un bebé en la imagen).

Tomados en conjunto, estos resultados sugieren que la atención puede cambiar la percepción e intensificar la emoción percibida (Mrkva, Westfall, & Van Boven, 2019).

Referencias bibliográficas:

Mrkva, K., Westfall, J., & Van Boven, L. (2019). Attention Drives Emotion: Voluntary Visual Attention Increases Perceived Emotional Intensity. Psychological Science, 956797619844231. https://doi.org/10.1177/0956797619844231

Raymond, J. (2009). Interactions of attention, emotion and motivation. Progress in Brain Research, pp. 293-308. https://doi.org/10.1016/s0079-6123(09)17617-3

Fuente: Psychological Science

  • Ciencia

Modelo mutualista: ¿de qué manera se relacionan el rendimiento académico y las habilidades cognitivas en niños y adolescentes?

  • 09/10/2019
  • Maria Fernanda Alonso

Quienes obtienen puntajes altos o bajos en ciertos tipos de tareas cognitivas (como las tareas verbales) en las pruebas de inteligencia, tienen una puntuación similar en otros tipos de tareas cognitivas (por ejemplo, tareas numéricas). Este efecto, conocido como variedad positiva, puede surgir o amplificarse mediante el mutualismo, un mecanismo por el cual los procesos cognitivos participan en interacciones recíprocas entre sí durante el desarrollo.

Una investigación mostró que las interacciones recíprocas positivas entre el vocabulario y el razonamiento parecían ocurrir durante el desarrollo cognitivo, explicando la variedad positiva de los adolescentes (Kievit et al., 2017).

Otro estudio replicó y amplió estos hallazgos al analizar los puntajes en vocabulario y razonamiento matricial de niños de 6 a 8 años y verificar que un modelo de mutualismo explica los resultados mejor que otros modelos. Además, los efectos de acoplamiento mutuo entre vocabulario y razonamiento fueron más fuertes en los niños más pequeños que en los adolescentes. Además, una simulación mostró que las especificaciones del modelo y la muestra de datos utilizada permitieron el apoyo de modelos alternativos (por ejemplo, un modelo que postula un factor de inteligencia general) en caso de que explicaran mejor los datos (Kievit, Hofman, & Nation, 2019).

Estos hallazgos apoyan el acoplamiento de procesos durante el desarrollo cognitivo y sugieren que el mutualismo es esencial para comprender el desarrollo cognitivo en la infancia y la adolescencia.

The development of academic achievement and cognitive abilities is critical for child development. In this article, we reviewed evidence from recent research on the bidirectional relations between academic achievement and cognitive abilities. Findings suggest 1) the relations between reading/mathematics and working memory/reasoning increase with age; 2) reading/mathematics and working memory/reasoning predict each other in development; 3) direct academic instruction exert positive effects on reasoning/executive function development; 4) such cognitive-academic mutual relations seem weaker (or non-existent) among children with disadvantages (e.g., with special needs or low SES) than among typically developing children. These findings, taken together, support the Mutualism Model and the Transactional Model, but further suggest that sustained and high-quality schooling/education, especially in the primary and secondary stage, not only directly fosters children’s academic and cognitive development, but also is the key factor that indirectly contributes to academic and cognitive development by triggering the cognitive-academic mutualism, especially among children with disadvantages.

El desarrollo del rendimiento académico y las habilidades cognitivas son fundamentales para el desarrollo del niño. Investigaciones han encontrado relaciones bidireccionales entre el rendimiento académico y las habilidades cognitivas. Los resultados sugieren:

1) las relaciones entre lectura / matemáticas y memoria de trabajo / razonamiento aumentan con la edad;

2) lectura / matemáticas y memoria de trabajo / razonamiento se predicen mutuamente en el desarrollo;

3) la instrucción académica directa ejerce efectos positivos sobre el razonamiento / desarrollo de la función ejecutiva;

4) tales relaciones mutuas cognitivo-académicas parecen más débiles (o inexistentes) entre los niños con desventajas (por ejemplo, con necesidades especiales o bajo estatus socioeconómico) que entre los niños con desarrollo típico.

Estos hallazgos, tomados en conjunto, respaldan el modelo de mutualismo y el modelo transaccional, pero sugieren además que una educación de alta calidad y sostenida, especialmente en la etapa primaria y secundaria, no solo fomenta directamente el desarrollo académico y cognitivo de los niños, sino que también es el factor clave que contribuye indirectamente al desarrollo académico y cognitivo al desencadenar el mutualismo cognitivo-académico, especialmente entre los niños con desventajas (Peng, Peng, & Kievit, s. f.).

Referencias bibliográficas:

Kievit, R. A., Hofman, A. D., & Nation, K. (2019). Mutualistic Coupling Between Vocabulary and Reasoning in Young Children: A Replication and Extension of the Study by Kievit et al. (2017). Psychological Science, Vol. 30, pp. 1245-1252. https://doi.org/10.1177/0956797619841265

Kievit, R. A., Lindenberger, U., Goodyer, I. M., Jones, P. B., Fonagy, P., Bullmore, E. T., … Dolan. (2017). Mutualistic Coupling Between Vocabulary and Reasoning Supports Cognitive Development During Late Adolescence and Early Adulthood. Psychological Science, 28(10), 1419-1431. https://doi.org/10.1177/0956797617710785

Peng, Peng, P., & Kievit, R. (s. f.). The Development of Academic Achievement and Cognitive Abilities: A Mutualistic Perspective. https://doi.org/10.31219/osf.io/9u86q

Fuente: Psychological Science

  • Recursos

Guía de estilo sobre salud mental para medios de comunicación

  • 08/10/2019
  • Equipo de Redacción

Las palabras importan. Comunicar sin prejuicios depende de ti.

Los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la percepción que la sociedad tiene de la realidad. Tienen la capacidad de reforzar prejuicios y estereotipos, pero en la misma medida también pueden luchar contra ellos. En el ámbito de la salud mental, todavía existen muchas ideas erróneas y mitos que contribuyen a crear estigma en las personas con un problema de salud mental. Es importante que los medios sean conscientes de que el tratamiento mediático que dan a la salud mental puede evitar la discriminación y contribuir a que sean ciudadanas de pleno derecho.

El estigma aparece cuando vemos a la persona con un problema de salud mental como “el otro” o “la otra”. Hacer esa diferenciación entre “ellas” y “nosotras” nos puede conducir a olvidar que 1 de cada 4 personas tiene, ha tenido o tendrá un problema de salud mental a lo largo de su vida. Todos y todas podemos ser ese “otro” o esa “otra” en algún momento de nuestras vidas. O tal vez lo sea algún familiar, amiga o compañero de trabajo. Y sin embargo, a pesar de ser un problema de salud tan habitual, las personas con un problema de salud mental suelen aparecer en los medios calificadas como “perturbadas”, “violentas” o como alguien a quien temer o rechazar.

Los medios de comunicación están formados por profesionales del periodismo que pueden (y deben) concienciarse, a nivel individual, de la realidad y diversidad de los distintos colectivos para mostrar a la población una imagen real de las personas con problemas de salud mental. De lo contrario, los comunicadores y comunicadoras podrían transmitir, de forma inconsciente y como parte de la sociedad que son, falsas creencias y estereotipos que a menudo perpetúan el estigma hacia las personas con problemas de salud mental.

Cada noticia cuenta. Cada artículo es importante

Aunque en los últimos años ha habido una mejora en el trato mediático de la salud mental, se sigue transmitiendo de forma sutil y algunas veces explícita, una imagen errónea y negativa de los problemas de salud mental. En diarios e informativos, estas noticias suelen aparecer en la sección de sucesos, estableciendo una relación entre conductas antisociales y el trastorno mental. Se siguen elaborando titulares a menudo alarmistas y sensacionalistas. Las pocas informaciones positivas tienden a ser paternalistas y destacan las carencias y necesidades, pasando por alto las capacidades de la persona. Rara vez el problema de salud mental se muestra como una circunstancia más de la persona, en lugar de como su cualidad fundamental.

Para conocer una realidad, no hay mejor manera que acercarse a ella y dar voz a las protagonistas, que no son otras que las propias personas con problemas de salud mental. Por todo ello, los medios (prensa, radio, televisión, internet)
deben tener en cuenta varios factores a la hora de elaborar informaciones sobre salud mental: el lenguaje que emplean, las imágenes que escogen para ilustrar la noticia, los temas que eligen y las voces con las que cuentan.

La guía incluye importantes temas cómo:

  • La salud mental en cifras
  • El tratamiento mediático de la salud mental
  • El lenguaje
  • Las imágenes
  • Los temas
  • Las voces
  • Los testimonios de 1a persona
  • Ejemplos de campañas: buenas prácticas
  • La salud mental en las redes sociales
  • Recomendaciones para periodistas
  • Preguntas y respuestas sobre los problemas de salud mental
  • ¿Qué es la salud mental?
  • ¿Qué puede desencadenar un problema de salud mental?
  • ¿Puedo tener yo un problema de salud mental?
  • Necesidades personales y familiares tras el diagnóstico
  • ¿Es cierto que los trastornos mentales conducen a actos violentos?
  • ¿Es lo mismo un problema de salud mental que una discapacidad mental?
  • ¿Por qué hablamos de salud mental y no de diagnósticos?

Y mucho más.

Descarga la guía completa en formato PDF.

Referencia bibliográfica: Fábregas, M., Tafur, A., Guillén, A., Bolaños, L., Méndez, J. L. y Fernández de Sevilla, P. (2018). Guía de estilo sobre salud mental para medios de comunicación: las palabras sí importan. Madrid: Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA.

  • Análisis
  • Artículos de opinión (Op-ed)

Mi viaje descubriendo mi autismo: cómo aprendí a dejar de tratar de encajar

  • 08/10/2019
  • Equipo de Redacción

Mi nombre es Eloise y soy muchas cosas a la vez: soy estudiante de posgrado en la Universidad de Oxford; Soy tutora, feminista, nieta, hija, hermana, hermanastra, amiga. También soy autista.

Me diagnosticaron hace varios años, a los 27 años. Pero, mirando hacia atrás, los signos siempre estuvieron ahí. Siempre he albergado intensos «intereses especiales» que forman algo entre una pasión y una obsesión. Por ejemplo, cuando era niña, estaba obsesionada con coleccionar muñecas Barbie, no para jugar, sino para crear la casa de muñecas Barbie «perfecta», completa con muebles hechos de cajas de cartón de cereales y abundantes cantidades de pegamento y purpurina. La mayoría de las personas neurotípicas tienen intereses favoritos, pero los suyos son más parecidos a los pasatiempos, que pueden se suspender si la vida está ocupada. Es todo lo contrario para individuos autistas como yo. A menudo necesitamos estos intereses especiales para mantenernos cuerdos en un mundo que puede ser tan desconcertantemente complejo; tales intereses pueden proporcionar previsibilidad, enfoque y una gran recompensa.

Desde entonces, mi interés por las personas plásticas se ha transformado en una profunda fascinación por comprender a las personas reales. Hoy me siento afortunada de estudiar psicología como parte de mi doctorado. Otro de mis intereses especiales es la ficción literaria. Desde que era pequeño, he leído con voracidad. Lo que más me atrajo de la literatura fue la posibilidad de aprender las reglas sociales, las expectativas, cómo enfrentar los desafíos y mucho más, todo desde la comodidad de mi sillón sin el riesgo de decir algo incorrecto o cometer un error. Nuevamente, esto es típico de muchas personas autistas, particularmente mujeres, pero también muchos hombres, que aprenden sobre el mundo social explícitamente a través de actividades como la literatura, pero también de telenovelas, películas y observando de cerca a otras personas importantes. Luego usamos lo que hemos aprendido en situaciones sociales, para «camuflar» nuestra falta de instinto social, y nos comportamos de acuerdo con las reglas sociales de la situación específica.

Necesitamos estos intereses especiales para mantenernos cuerdos en un mundo que puede ser tan desconcertantemente complejo; tales intereses pueden proporcionar previsibilidad, enfoque y una gran recompensa

Desafortunadamente, sumergirme en la literatura no me proporcionó toda la comprensión y las habilidades que necesitaba para hacer frente a las complejas reglas sociales de la vida adolescente. Cuando cumplí 13 años y me mudé a la escuela secundaria, fue cuando las cosas me salieron mal. No entendía las reglas sociales en el enorme monolito de concreto que se convirtió en mi infierno, y comencé a ser maltratada. Por ejemplo, una niña una vez me escupió en el corredor, en cuyo momento le informé que escupir a alguien se considera un delito de agresión común en virtud de la Ley de Justicia Penal. Esto provocó muchas risas por parte de la niña y sus amigos, lo que solo intensificó la situación. Pensé que los disuadiría en ese momento, pero mirando hacia atrás no entendí cómo «mantener la cabeza baja» y evitar el peligro.

El acoso me dejó muy ansiosa, sintiendo constantemente como si los matones estuvieran a punto de estallar en mi armario. No podría salir en público si pudiera evitarlo, y las pesadillas plagaron mi sueño.

El autor estadounidense Paul Collins, cuyo hijo es autista, escribió en Not Even Wrong: Adventures in Autism (2004) que: “Los autistas son las clavijas cuadradas definitivas, y el problema con golpear una clavija cuadrada en un agujero redondo no es que martillarlas sea un trabajo duro, sino que estás destruyendo la clavija”. Puedo decir por experiencia propia que la presión social de crecer puede ser un ambiente tóxico para nosotros los autistas, ya que nos vemos obligados a cumplir con las normas o destacar y correr el riesgo de intimidación y trauma.

Lo que más me atrajo de la literatura fue la posibilidad de aprender las reglas sociales, las expectativas, cómo enfrentar los desafíos y mucho más, todo desde la comodidad de mi sillón sin el riesgo de decir algo incorrecto o cometer un error

En retrospectiva, la siguiente señal de advertencia de que era autista fue mi primera experiencia universitaria, en un lugar que me gustaría olvidar, estudiar literatura inglesa. Llegué con un auto lleno de libros y me sorprendió la persona que estacionó a nuestro lado descargando cajas de alcohol. Luché inmensamente con el lado social de la universidad, incluidos los ruidosos bares y clubes, que asaltaron mis sentidos y dejaron mis oídos sonar durante días después. Me fui después de dos semestres.

Avancé unos años e intenté nuevamente, esta vez para estudiar psicología experimental en Oxford. Fue glorioso sentirme intelectualmente estimulada por el tema de la mente humana, y pude trabajar apasionadamente durante todas las horas y evitar las discotecas y los aspectos socialmente más abrumadores de la universidad sin que nadie pensara que era extraña. Había encontrado mi nicho intelectual: podía perseguir mi interés especial, la gente, e incluso encontré un nuevo interés especial en el remo. El mundo neurotípico puede ser discordante, pero aprendí en Oxford que las personas autistas, como las orquídeas, pueden prosperar en un ambiente que nos convenga. Por ejemplo, sé de un hombre autista exitoso que ama los juegos de mesa, y trabaja en una cafetería de juegos de mesa. Me gustaría creer que existe un nicho para cada individuo autista, incluso si puede requerir un poco de comprensión por parte de los demás y algunos ajustes, como eliminar las luces brillantes para reducir la sobrecarga sensorial.

En esta etapa, mi salud mental era la mejor que había tenido en mucho tiempo. Sin embargo, cosas malas pueden suceder inesperadamente. Estaba cruzando el puente de Magdalen en Oxford con mi buena amiga Tess en 2012. Estábamos despreocupados, charlando sobre nuestro año sabático juntas y disfrutando del sol. Un hombre que pasó junto a nosotros de repente saltó sobre mí con sus manos alrededor de mi cuello e intentó estrangularme. Luché y finalmente me escapé. Pensé que era extraño que hubiera sucedido esta cosa horrible, y aun así me encontraba consciente y respirando. Nada había cambiado, pero todo también había cambiado.

Después del ataque, desarrollé una recurrencia de problemas de salud mental desde mi juventud. Crecí más y más mal. Estaba ansiosa, obsesiva, deprimida y comencé a tener pensamientos suicidas. Estaba abrumada por el mundo, solo por ser, y no sabía cómo lidiar con eso.

Recibir este diagnóstico fue un gran alivio

Puse mi energía mental limitada en mis estudios académicos para ocultar mi creciente infelicidad, y gané una beca competitiva para comenzar un doctorado en Oxford. Pero todavía me sentía «diferente» y nunca había lidiado realmente con mis problemas de salud mental. El estrés aumentó. En un momento desesperado, me conecté a Internet y compré todos los libros de autoayuda que pude encontrar. Pasé una semana acurrucada en mi habitación tratando de curarme a través de la autoeducación. Cuando me di cuenta de que esto era poco probable, llegué al fondo. Fui ingresada en el hospital, pero todos los médicos no estuvieron de acuerdo con mi diagnóstico. La mayoría comentó que sentían que «les faltaba algo».

Finalmente, tuve una cita con un psiquiatra superior en Oxfordshire. Pasé tres horas con él hablando en profundidad sobre mi vida, mi salud mental y mis sentimientos de ser diferente. Después de esta gigantesca sesión, se volvió hacia mí y dijo: «Eloise, creo que eres autista». Me informó que el autismo femenino es más difícil de detectar porque tendemos a ser mejores para «camuflar» nuestras dificultades sociales. Al mismo tiempo, explicó cómo la presión de tratar incansablemente de encajar puede tener un costo comprensible en nuestra salud mental.

Recibir este diagnóstico fue un gran alivio. Finalmente, alguien estaba seguro de algo: hasta cierto punto, no me importaba lo que fuera, solo quería una respuesta. Ahora tenía una explicación de por qué siempre me había sentido diferente.

Siendo yo, reuní todos los libros que pude encontrar sobre el autismo en las mujeres y los leí todos. Fui a conferencias sobre autismo y autismo en mujeres, y hablé con expertos. Escribí sobre mis experiencias, hablé con amigos y familiares. Usé mi amor por aprender a aprender a amarme a mí misma.

gran parte de mi viaje ha sido aceptarme como soy y dejar de tratar desesperadamente de «encajar»

Finalmente volví a estudiar para mi doctorado. Amo mis estudios y probablemente se haya convertido en uno de mis intereses especiales. Espero con ansia cada día que pase en el laboratorio, ya sea que esté analizando datos de neuroimagen o escribiendo artículos académicos. Finalmente, comencé a aplicar mi mente crítica a la cuestión del autismo. Se podría decir que se ha convertido en uno de mis intereses especiales. Reflexioné sobre mi propia situación con el objetivo de ayudar a otros como yo también. No puedo rebobinar el pasado y compensar todas las malas experiencias que he tenido. Pero puedo usarlos para ayudarme a ayudar a otros. El autismo me fascina por sus acertijos científicos, pero también porque lo he vivido y sé cómo se siente.

Al principio, sentí una gran resistencia a ser diferente. Pero me he dado cuenta de que no se trata de ser diferente por el hecho de ser diferente, se trata de ser la versión más auténtica de ti mismo, particularmente en las relaciones, porque compartir y expresar tu verdadero ser con los demás puede aumentar la apertura, la sinceridad y la confianza. Creo que gran parte de mi viaje ha sido aceptarme como soy y dejar de tratar desesperadamente de «encajar». Soy quien soy, soy autista y orgulloso, soy diferente y, por primera vez en mi vida, estoy de acuerdo con eso.

Sobre la autora: Eloise Stark, es estudiante de DPhil en psiquiatría en la Universidad de Oxford. Escribe para Student Minds y The Mental Elf, y para The Psychologist.

Artículo publicado originalmente en AEON y cedido para su repubicación en Psyciencia

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