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Psicología humana en tiempos de máquinas 💞

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  • Ciencia

6 Técnicas de negociación utilizadas por negociadores con rehenes

  • 19/02/2015
  • Maria Fernanda Alonso

Muy seguido se nos presentan situaciones en las que debemos negociar con otras personas sobre asuntos que nos conciernen mutuamente, y no hay nada más frustrante que sentir que estamos más cerca de un ojo morado o un par de dientes menos en la boca, que de una negociación exitosa.

En su blog Barking Up The Wrong Tree, Eric Barker presenta el Behavioral Change Stairway Model (Modelo de Escalera de Cambio de Comportamiento), que fue desarrollado por la unidad de negociación de rehenes del FBI, y que cuenta con 5 pasos para lograr que otros vean tu punto de vista y cambien lo que están haciendo.

Esto no funciona únicamente con criminales atrincherados empuñando rifles, sino que es posible aplicarlo a la mayoría de los desacuerdos.

Hay 5 pasos:

  1. Escucha Activa: escucha su lado y hazles saber que los estás escuchando.
  2. Empatía: entender de dónde vienen y cómo se sienten.
  3. Rapport (establecer buena relación): empatía es lo que vos sentís. Rapport se da cuando ellos sienten lo que vos sentís. Ellos empiezan a confiar en vos.
  4. Influencia: Ahora que confían en vos, te ganaste el derecho de trabajar en la solución del problema con ellos y de recomendar un curso de acción.
  5. Cambio de Comportamiento: Ellos actúan. (Y quizás salen con las manos en alto.)

escalera de negociacion

Pero, ¿por qué nuestros intentos de negociación terminan a las gritos o con mechones de pelo del otro en nuestras manos? Lo más probable es que empecemos desde el cuarto paso (influencia) y que  esperemos que la otra persona inmediatamente vaya al quinto (cambio de comportamiento). Y eso nunca funciona. Decir “por esto es que yo tengo razón y vos estás equivocado” podría ser efectivo si las personas fueran fundamentalmente racionales. Pero no lo son.

Eric Barker entrevistó a Chris Voss, ex jefe de la unidad de negociación internacional de rehenes del FBI, quien dijo: “ Los seres humanos son incapaces de ser racionales, insensibles… Entonces, en vez de pretender que las emociones no existen en una negociación, los negociadores de rehenes han diseñado un abordaje que toma a las emociones completamente en cuenta y las usa para influenciar la situación, que es de la forma en que en realidad se hacen todas las negociaciones…”

Decir “por esto es que yo tengo razón y vos estás equivocado” podría ser efectivo si las personas fueran fundamentalmente racionales. Pero no lo son

El escalón más crítico en la Escalera de Cambio de Comportamiento es el primero: Escucha Activa. Todos los otros escalones le siguen. Pero la mayoría de las personas son terribles escuchando.

Chris Voss dice: “Si cuando estas haciendo tu argumento, el único momento en que la otra parte está en silencio es cuando está pensando en su propio argumento, tiene una voz en su cabeza que le está hablando. No te están escuchando. Cuando ellos te están presentando su argumento, vos estás pensando en tu argumento, esa es lo voz en tu cabeza que te está hablando. Así que es bastante parecido a tratar con un esquizofrénico.”

“Si tu primer objetivo en la negociación, en lugar de presentar tu argumento, es escuchar a la otra parte, esa es la única forma en que podés callar la voz en la cabeza del otro. Pero la mayoría de las personas no hacen eso. No entran en una negociación queriendo oír lo que la otra parte tiene para decir. Entran a la negociación queriendo exponer su argumento. No le prestan atención a las emociones y no escuchan.”

Los puntos básicos de la escucha activa son bastante sencillos:

  1. Escuche lo que dicen. No interrumpa, no te manifiestes en desacuerdo ni “evalues.”
  2. Mueva la cabeza, y haga comentarios breves de reconocimiento, como “si” y “ajá.”
  3. Sin ser incómodo, repita la esencia de lo que le acaban de decir, desde su marco de referencia.
  4. Indague. Haga preguntas que muestren que estuvo poniendo atención y que muevan la discusión hacia adelante.

Si querés saber más sobre esta habilidad, podés leer Las 5 fases de la escucha activa.

¿Qué seis técnicas usan los negociadores de rehenes profesionales del FBI para llevarlo al siguiente nivel?

1. Hacé preguntas abiertas:

No querés respuestas de si o no, querés que se abran.

Via Crisis Negotiations, Fourth Edition: Managing Critical Incidents and Hostage Situations in Law Enforcement and Corrections (Negociaciones de crisis, Cuarta Edición: Manejando Incidentes Críticos y Situaciones de Rehenes en Aplicación de Leyes y Correccionales): “Una buena pregunta abierta sería ‘Suena como un asunto difícil. Decime cómo pasó todo.’ No es sentencioso, muestra interés, y es probable que lleve a más información sobre la situación del hombre. Una respuesta pobre sería ‘¿tenés un arma?’ ‘¿de qué clase?’ ‘¿cuántas balas tenés?’, porque fuerza a respuestas de una palabra, da la impresión de que el negociador está más interesado en el arma que en la persona, y comunica un sentido de urgencia que aumentará en lugar de rebajar la tensión.”

2. Pausas eficaces:

Hacer pausas es poderoso. Usalas para hacer énfasis, para fomentar a alguien a seguir hablando o para calmar las cosas cuando alguien se pone emocional.

Gary Noesner, autor de Stalling for Time: My Life as an FBI Hostage Negotiator (Buscando evasivas por tiempo: Mi vida como un Negociador de Rehenes del FBI) ha dicho: “Eventualmente, incluso el sujeto más sobreexcitado emocionalmente encontrará difícil sostener un argumento de un solo lado, y retornará a un diálogo útil con los negociadores. Así, permaneciendo en silencio en los momentos correctos, los negociadores realmente podrán mover todo el proceso de negociación hacia adelante.”

3. Animadores mínimos:

Declaraciones concisas para dejar saber a la otra persona que estás escuchando, y que sigan hablando. Gary Noesner dice: “Incluso frases relativamente simples, como ‘sí,’ ‘O.K.,’ o ‘ya veo,’ transmiten eficazmente que un negociador está poniendo atención al sujeto. Estas respuestas alentarán al sujeto a hablar y gradualmente le darán más control de la situación al negociador.”

4. Reflejar:

Repetí la última palabra o frase que la persona dijo para mostrar que estas escuchando y que estás comprometido. Gary Noesner explica: “Por ejemplo, un sujeto puede declarar, ‘estoy enfermo y cansado de ser presionado,’ a lo que el negociador puede responder, ‘te sentís presionado, ¿eh?’”

5. Parafrasea:

Repetir lo que la otra persona dice es decirlo en tus propias palabras. Esto muestra poderosamente que realmente entendés y no estás repitiendo como un loro.

Chris Voss le dijo a Eric Barker en su entrevista: “La idea es escuchar realmente lo que la otra parte está diciendo y volverselo a decir a ellos. Es como un proceso de descubrimiento para ambas partes. Primero que nada, estás tratando de descubrir qué es importante para ellos, y en segundo lugar, estás tratando de ayudarlos a escuchar lo que estan diciendo pasa saber si lo que están diciendo tiene sentido para ellos.”

6. Etiquetado Emocional:

Dale un nombre a sus sentimientos. Esto muestra que te identificás con lo que sienten. No hagas comentarios sobre la validez de los sentimientos (podrían ser totalmente locos) pero mostrales que los entendés.

En Crisis Negotiations, Fourth Edition: Managing Critical Incidents and Hostage Situations in Law Enforcement and Corrections: “Un buen uso del etiquetado emocional sería ‘suenas muy herido por haber sido dejado. No parece justo.’ porque reconoce los sentimientos sin juzgarlos. Es una buena respuesta Aditiva Empática porque identifica el dolor que subyace a la ira que siente la persona y suma la idea de justicia al mensaje del actor, una idea que puede llevar a otras formas de obtener justicia. Una respuesta pobre sería ‘no necesitas sentirte de esa forma. Si él estaba jugando contigo, no valía la pena.’ Es sentencioso. Le dice al sujeto cómo no debe sentirse. Minimiza los sentimientos del sujeto, que son una gran parte de quien es. Es Empatía Sustractiva.”

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Fuente: Bakadesuyo.com
Imagen: Groundreport

  • Ciencia

La ‘extraña muerte’ del conductismo radical

  • 18/02/2015
  • José Olid

El conductismo ha muerto. Un capítulo corto en la historia de la Psicología. Acusado desde el principio como corto de miras y simplista, fue obviamente reemplazado por la revolución cognitiva hace ya bastantes décadas. Esta perspectiva es la que se transmite comúnmente en libros de texto, revistas y publicaciones populares (Baron-Cohen, 2014; Miller, 2003).

Ser conductista parece ser pertenecer al pasado, ser un vestigio de la Psicología. Parece ser una sorpresa para algunos, entonces, que el conductismo radical -y su ciencia y análisis de la conducta-  de hecho está prosperando. Parafraseando a Mark Twain, «los informes sobre la muerte del conductismo han sido enormemente exagerados».

Lejos de haber llevado a una histórica muerte absoluta, las ideas del conductismo radical forman una parte importante de nuestro presente psicológico. Y son precisamente esas ideas las que están haciendo que el conductismo radical se esté posicionando en una posición claramente ventajosa. Dado que sus principios, términos y teorías se están convirtiendo poco a poco en parte del pensamiento popular, es difícil distinguirlo de otros modelos y posturas. Aquí tendremos algunos ejemplos.

La construcción social de la ciencia

Skinner definía el conductismo radical como la filosofía de la ciencia de la conducta. Conducta, para el conductismo radical, se refiere a todo lo que un organismo hace, lo que para humanos incluye experiencias privadas como pensamientos y emociones. Esto es lo que lo diferencia de formas tempranas de conductismo, que se centraban sólo en las conductas públicas y observables. De hecho, ese es uno de los motivos por los cuales es llamado radical.

Lo que es menos conocido es que el conductismo radical desecha la idea de que el mundo puede ser objetivamente conocido, y asume el conocimiento científico como una construcción social. Para el conductismo radical, la ciencia es una forma de conducta humana (muy especializada) por lo que es objeto del mismo análisis contextual que cualquier otra conducta.

Con sus orígenes en el pragmatismo americano de William James, John Dewey y Charles Pierce (Menand, 2001, el conductismo radical toma a la ciencia como un método para encontrar maneras útiles de hablar y relacionarse con el mundo, y no como un método para descubrir la verdad última o la naturaleza de la realidad. De hecho, esa tarea es imposible, porque ninguna ciencia podrá jamás aportar una perspectiva no sesgada sobre su materia de estudio.

Lo que subyace a la visión de la ciencia dada por el conductismo radical es «invención» (Hayes&Follette, 1992). Describe la ciencia como el proceso por el cual nosotros inventamos (en el sentido creativo de formular o disponer) maneras de hablar del mundo que son útiles. Mientras que es posible que exista un mundo real ahí fuera, nosotros jamás podremos conocerlo de manera objetiva. Esta visión de la ciencia contrasta con aquella que la describe como un proceso de descubrimiento, mediante el cual vamos iluminando poco a poco la verdad última de la naturaleza. El conductismo radical rechaza de pleno esta idea positivista, y se posiciona como totalmente aontológica (Barnes-Holmes, 2000).

Aunque a veces pueda ser entendido como mecanicista, el conductismo radical es mejor entendido como una variante de contextualismo filosófico (Hayes y otros, 1988). El contextualismo cubre un amplio rango de modelos filosóficos, incluyendo al constructivismo social, que es actualmente popular en ciencia psicológica (Gergen, 2001) y su particular relevancia para la práctica clínica (Rapley y otros, 2011). Viniendo desde la misma postura filosófica, no es sorprendente que el constructivismo social y el conductismo radical tengan mucho que ver relacionados con los asuntos típicos en la práctica clínica. Por ejemplo, la reserva de la Sociedad Británica de Psicología (BPS, 2011) sobre que el manual diagnóstico DSM descontextualiza el problema de las personas y se pierde su carácter personal es totalmente compartida por los principales analistas de conducta (Hayes y otros, 2011).

El aprendizaje como un proceso evolutivo

En los últimos años la psicología evolutiva ha ido relacionando la conducta humana con el marco teórico darwiniano. Las habilidades y capacidades humanas son concebidas como adaptaciones psicológicas en el mismo sentido en que nuestro cuerpo obedece a adaptaciones biológicas. Una de las mayores críticas que se hace a esta suposición de la psicología evolutiva es que el supuesto contexto que favoreció el desarrollo de habilidades humanas es histórico y por tanto inobservable e inmedible; de esta manera, dichas críticas remarcan que las explicaciones de la psicología evolutiva son especulaciones y poco más que historias «porque sí». (Rose&Rose, 2000).

El contextualismo funcional también entiende la actividad humana dentro del marco del darwinismo, pero en su caso dicha relación puede ser estudiada directamente en un presente evolutivo. El aprendizaje es entendido como el proceso por el cual nos adaptamos a nuestro entorno, teniendo en cuenta nuestro periodo vital. Aprendemos cuando variantes conductuales son seleccionadas por el entorno, que hace que sea más posible que se repitan en el futuro. Skinner llamó a este proceso selección mediante consecuencias (comunmente conocido como «reforzamiento»), en el sentido en que las consecuencias causan un aumento o una reducción en la probabilidad futura de la conducta (Skinner, 1987). Tal y como explicó Darwin en relación a la manera en que las especies se adaptan al entorno mediante selección natural, Skinner explicó cómo los organismos individuales se adaptan a su entorno mediante el aprendizaje en su periodo vital. Esto no es sólo una gran especulación o un «porque sí». La selección natural del comportamiento no es una teoría o una hipótesis, es un proceso directamente observable que ha sido ampliamente estudiado en laboratorio y en situaciones diarias.

La «operante» es un concepto central en conducta evolutiva y es el equivalente a la especie en biología evolutiva. Operantes y especies son las unidades en las cuales la evolución y el cambio como variantes individuales son seleccionadas. En biología evolutiva, los organismos viven y mueren conforme la especie evoluciona. En conducta evolutiva, las conductas son seleccionadas conforme la operante evoluciona. La principal diferencia es que en las especies el organismo vive de manera concurrente y se distribuye en el espacio, mientras que en la operante las conductas ocurren de manera consecutiva y se distribuyen a lo largo del tiempo (Glenn y otros, 1992). Igualmente, tanto especies como operantes son moldeadas por la acción selectiva del entorno. No es de extrañar que Skinner haya sido descrito como «el Darwin de la ontogenia» (Donahoe, 1984).

Lenguaje y psicoterapia

Uno de los más curiosos malentendidos del conductismo radical es que no puede explicar el comportamiento complejo, como el lenguaje. A juzgar por la manera en que se aborda comúnmente este asunto, fue la crítica de Chomsky sobre Conducta Verbal(1957) de Skinner la que asestó el golpe de gracia. Lo que es extraño sobre esa crítica es que, realmente, es totalmente errónea. Sea lo que fuere que Chomsky criticó, claramente no lo hizo sobre la postura funcionalista de Skinner (Andresen, 1991; MacCorquodale, 1970).

Es cierto que los primeros investigadores conductistas se centraron en el estudio del lenguaje centrándose en animales no humanos o en humanos con sistemas lingüísticos poco desarrollados. Igualmente, esa estrategia fue tan sólo el comienzo, y la intención siempre fue dirigir la investigación hacia análisis más complejos en el momento en que fuera oportuno. Fue en el comienzo de la década de 1980 cuando Murray Sidman y sus compañeros realizaron una serie de investigaciones que condujeron a la teoría de la equivalencia funcional (Sidman, 1994) y más tarde a la teoría del marco relacional (RFT: Hayes y otros, 2001). Los detalles de esas teorías van más allá de este artículo, y se podrían resumir en que describen en qué manera los humanos lingüísticamente competentes relacionan y combinan funciones derivadas de los aprendizajes. Dicha habilidad puede sonar trivial, y lo cierto es que es algo que sólo se ha encontrado en humanos: otros animales fallan a la hora de realizar aprendizaje por derivación en relación de equivalencia. Es una habilidad que permite a los humanos enlazar todo tipo de eventos y estímulos (incluidos pensamientos y emociones) de manera arbitraria, lo cual parece ser la diferencia entre el lenguaje simbólico humano y otras maneras de comunicación animal.

Los principios básicos de análisis de conducta, junto a la equivalencia estimular y la RFT, han sido transformados en modelos terapéuticos, siendo los más característicos la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT: Hayes y otros, 2011) y la Terapia Dialéctico Conductual (DBT: Dimeff y Linehan, 2001). Curiosamente, gran parte de los terapeutas que ejercen en la actualidad no están enterados de ello, o en el mejor de los casos no tienen ni idea de la relación de esos modelos terapéuticos con el conductismo radical.

Una asociación con la neurociencia y la epigenética

El conductismo radical está interesado en nuestro funcionamiento biológico y neurológico. A pesar de que se dice que dicha postura ignora «nuestro interior» y lo mira como si fuera una «caja negra», no es realmente cierto. Skinner (1974) fue muy explícito en ese sentido, y escribió: «El organismo no está vacío, por supuesto, y no puede ser tratado como una «caja negra» (página 233).

En este caso, sin embargo, no necesitamos entender lo que ocurre por dentro para estudiar las relaciones funcionales que tenemos con el entorno exterior. Es muy factible el hecho de que, mientras nosotros desarrollamos la investigación sobre cómo nos relacionamos con nuestro enorme contexto, las neurociencias sigan estudiando nuestro funcionamiento biológico interior. Los datos de una ciencia no invalidarán los datos de la otra en parte porque están respondiendo a diferentes preguntas. Dado que las neurociencias investigan sobre como nuestra neurobiología correlaciona con nuestro comportamiento, no puede explicar el significado contextual de nuestra conducta. Puede ser que nos diga qué ocurre en nuestro cerebro cuando pensamos y hacemos ciertas cosas, pero en ningún caso nos dirá por qué pensamos o hacemos esas cosas. La neurociencia puede identificar qué partes de nuestro cerebro están activas cuando pensamos en jugar al tenis, pero no nos puede decir por qué pensamos en jugar al tenis en primer lugar, ni tampoco el significado que tiene jugar al tenis para nosotros. Esto requiere de un análisis contextual, y ese es el dominio de la psicología (para una mayor discusión sobre niveles cercanos y lejanos a la causación, consultar Alessi, 1992).

Lejos de ser extraños compañeros de cama, el conductismo radical contempla a la psicología y a la neurociencia como necesitadas la una respecto a la otra. La neurociencia profundizará en nuestro entendimiento del funcionamiento humano llenando los huecos «temporales» (cómo eventos pasados afectan a nuestro comportamiento futuro). A cambio, la ciencia psicológica ayudará a configurar los puntos interesantes sobre los que los neurocientíficos deberían investigar. Shallice y Cooper (2011), escribieron: «Sin tareas analíticas putativas, interpretar los resultados de imagen funcional es poco más que ver las hojas caer» (p. 186). La neurociencia es dependiente de un análisis contextual coherente para organizar su actividad y darle sentido a sus datos. Las dos ciencias se necesitan mutuamente.

La epigenética es el estudio de la expresión genética y la heredabilidad fenotípica que ocurre sin que se produzcan cambios profundos en la estructura del ADN (Jablonka y Lamb, 2005). Aunque se pensó que podría ser una «estupidez lamarckiana», hoy en día la epigenética está ampliando nuestro entendimiento de la manera en que nuestro genoma interactúa con el entorno.

Michael Meaney y sus compañeros, por ejemplo, concluyeron como una modificación conductual en ratones podía modificar la expresión genética de sus descendientes, que presentaron conductas estereotipadas moduladas por el ambiente, que moduló la estructura genética.

La epigenética está empezando a entender cómo eventos del entorno afectan a la expresión de nuestros genes en las generaciones actuales y futuras. El análisis de la conducta está a la vanguardia de esta asociación, en parte porque comparte un modelo evolutivo, y también porque el análisis de la conducta está compuesto por un conjunto de teorías y métodos que describen nuestras relaciones contextuales con el entorno, algo que los epigenetistas necesitan con la intención de explicar su impacto en la expresión génica.

Actualizando desde cero

El conductismo radical es descaradamente utópico. La utopía no se concibe ingenuamente como un lugar o destino (el término fue acuñado por Tomás Moro del significado griego antiguo «ninguna parte», después de todo), sino más bien como un ideal a alcanzar. La intención de la ciencia psicológica es hacer del mundo un lugar mejor, más justo, seguro y sostenible. Este es el valor y la dirección desde la cual el conductismo radical se aleja del sueño utópico. No es raro ver camisetas donde se lee «Salva al Mundo con Análisis Conductual» en conferencias sobre ACT y análisis de conducta. Quizás alguien pase por alto la presunción, pero seguramente no la ambición.

Skinner recibió influencia de las ideas del filósofo del siglo XVII Francis Bacon, quien veía que el propósito de la ciencia era la mejora del Estado del hombre. Para Skinner, problemas sobre el medio ambiente, la polución, la sobrepoblación o la falta de alimentos eran fundamentalmente problema de conducta humana, y quería que la ciencia dijera algo al respecto.

Hoy en día, la ciencia psicológica está jugando un rol incremental en cómo organizamos el comportamiento, y los psicólogos están realizando una contribución positiva en cada nivel de la sociedad. En Reino Unido, por ejemplo, la Administración general del gobierno ha creado el «Behavioural Insights Team» (Equipo de Investigación Conductual) con el propósito específico de usar el conocimiento y los métodos psicológicos para realizar una mejora de la política social. En el NHS (National Health Service), las terapias como ACT y DBT están ayudando a mejorar el bien estar psicológico ofreciendo apoyo para que las personas vivan una vida que tenga más significado. En educación, los psicólogos numerosas intervenciones en grupos de atención especial. En otros campos está sucediendo lo mismo: marketing y negocios, dieta y comida saludable, deportes de élite e incluso conducción segura. El tiempo de que la Psicología marque la diferencia en la sociedad es este, y los modelos explicativos que aporta el conductismo radical tienen un papel principal.

Muriendo de éxito

Fue el historiador Thomas Leahey quién primero escribió sobre la extraña muerte del conductismo radical (Leahey, 1992). Él notó que el análisis de la conducta estaba en realidad en buena forma, y que a lo largo de las décadas ha continuado creciendo.

Muchos de los principios del conductismo radical son aplicados realmente en el pensamiento y la cultura popular. «El conductismo está muerto, larga vida al conductismo», escribió Steve Hayes reflejando el hecho de que muchas personas realmente practican conductismo radical sin saberlo (Hayes, 1987). Él notó eso hace 25 años y hoy en día es aún más cierto.

En los libros de texto, sin embargo, aún se ofrece esa versión como si el conductismo fuera un movimiento monolítico, cuando la realidad es que está compuesto de muchas variedades muchas de las cuáles sí están realmente muertas. Mezclarlas todas y tenerlas como un único conductismo ha supuesto un malentendido enorme.

Eso hace que se confunda el trabajo de Watson con el de Skinner de manera muy frecuente, incluso en libros de texto que supuestamente han pasado una revisión académica (Hobbs y otros, 2000).

Skinner predijo que el conductismo radical moriría algún día, y lo haría por su éxito y no por fracasar (Skinner, 1969, p. 267). Entendió que dejaría de ser necesario en la medida en que los problemas del mentalismo y el positivismo lógico se fueran resolviendo.

El conductismo radical nunca fue entendido de manera dogmática para la psicología, siendo realmente parte del amplio campo que supone el contextualismo, y Skinner comprendió que existiría mientras fuera útil. Desde la muerte de Skinner, el conductismo radical se ha definido y se han ampliado sus aplicaciones, extendiéndose y revitalizándose, y ese proceso continúa.

Lejos de ser un capítulo de la psicología del pasado, las ideas del conductismo radical, los principios y la ciencia continúan dando forma y contribuyendo a las discusiones contemporáneas, teorías, práctica e investigación. Quizás ahora es la hora de rehabilitar nuestro entendimiento de una de las más importantes posiciones filosóficas de la psicología moderna.

Traducción del artículo: The Strange Death of Radical Behaviorism de Freddy Jackson Brown y Duncan Guillar publicado en The British Psychological Society.

Ilustración de Fabián Valenzuela

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El día que Skinner condicionó a Erich Fromm

  • 17/02/2015
  • Equipo de Redacción

En 1958, B.F. Skinner y Erich Fromm asistieron al mismo simposio en California. Skinner halló que From «parecía tener algo para decir acerca de casi cualquier cosa, pero nada muy ilustrativo», y «cuando comenzó a argumentar que las personas no eran palomas, decidí que había que hacer algo»

«En una pedazo de papel escribí ‘observa la mano izquierda de Fromm. Voy a moldear un movimiento de karate’ y se la pasé bajo la mesa a Halleck Hoffman. Fromm estaba sentado directamente frente a mí en la mesa y hablándome a mí mayormente. Giré mi silla ligeramente de manera que pudiera verlo con el rabillo del ojo. Gesticulaba mucho cuando hablaba, y cuando su mano izquierda subía, yo lo miraba directamente. Si bajaba la mano, yo asentía y sonreía. A los cinco minutos estaba moviendo el brazo en el aire tan vigorosamente que el reloj se le salía a cada rato por la mano».

«William Lederer había visto mi nota, y le susurró a Halleck. La nota vino con un agregado: «veamos si podes extinguirla».

«Dejé de mirarlo directamente, pero el movimiento de karate siguió durante un largo rato. Fue un truco injusto, pero Fromm me había enojado -en primer lugar con sus generalizaciones sin fundamento sobre la conducta humana y luego con la implicación de que nada mejor podría hacerse ‘si las personas fueran consideradas como palomas'».

Fuente: Skinner’s 1983 memoir A Matter of Consequences.

Gracias a Fabian Maero por compartirlo.

  • Clínica

El homicidio como estrategia evolutiva

  • 17/02/2015
  • Rita Arosemena P.


Era excepcionalmente brillante. Un estudiante de Leyes sobresaliente, miembro destacado del Partido Republicano y poseedor de un carisma y dotes sociales que le permitieron abrirse paso fácilmente hacia la élite de su entorno. Sin embargo, cuando se descubrió al Ted Bundy oculto, aquel espejismo de hombre decente y encantador fue sepultado por la atrocidad de sus crímenes: una serie de violaciones, torturas, mutilaciones y asesinatos llevados a cabo entre 1974 y 1975. Oficialmente, fue vinculado con treinta y seis homicidios; extra oficialmente, se sospecha que pudo haber sido el autor de más de cien.

Mujeres jóvenes, delgadas, de tez clara, con cabellos largos, lacios, oscuros, y una partidura en el medio. Las víctimas de Bundy cumplían con un evidente patrón de selección que garantizaba que todas guardasen franca semejanza física con una persona en específico: su ex novia de la universidad, «primer amor» y primer desengaño amoroso, Stephanie Brooks.

Entre la recopilación de diálogos contenidos en el libro Conversations with a Killer de Stephen G. Michaud y Hugh Aynesworth, producto de una serie de entrevistas realizadas durante su reclusión en la Prisión Estatal de Florida, Bundy expresa: «La sociedad quiere creer que puede identificar a la gente malvada, o a la gente mala, o a la gente que hace daño, pero no puede. El asunto es que hay gente menos preparada psicológicamente para el fracaso. Algunos pueden lidiar con el fracaso de una manera positiva; otros no». (Michaud, Aynesworth, & Bundy, 2000).

De la insatisfacción a la impotencia. De la depresión al enfado. De la ira a la violencia… La violencia es, en el contexto rutinario, solo una de las posibles vías que elige el ser humano para plantar cara tanto al malestar que ocasiona la pérdida de un estímulo deseado como a la angustia que produce el temor a perderlo. La violencia es, sin duda, el más censurable y catastrófico remedio susceptible de ejecución como alivio inmediato a la tensión que conlleva el no cumplimiento de una expectativa, pero, ¿y si fuera, justamente, el más efectivo mecanismo de adaptación que hemos diseñado? ¿Y si la estrategia evolutiva más eficaz para la resolución de conflictos arraigados a impulsos y necesidades primarias, no fuese otra que la praxis del homicidium?

La teoría de la adaptación homicida

Oscar Wilde escribió: «Destruimos, siempre, aquello que más amamos», y el psicólogo, sociólogo y catedrático de la Universidad de Texas, David Buss, no difiere mucho de este enfoque. Conocido por su extensa y profusa investigación en el campo de la violencia vista bajo la lupa de la psicología evolutiva, Buss es miembro distinguido de la American Psychology Association, premiado con el G. Stanley Hall Award por sus contribuciones al campo del estudio del comportamiento y autor de varios libros, entre ellos: The murderer next door: Why the mind is designed to kill (2005).

Las investigaciones de Buss acerca de la violencia como componente intrínseco a la naturaleza humana, convergen en una vasta publicación de informes y artículos que postulan el homicidio como una respuesta eminentemente adaptativa, hipótesis que sugiere que el ser humano es, en esencia, siempre igual: sucumbe ante los mismos impulsos y se ve aturdido por las mismas pasiones, reaccionando de forma prácticamente invariable ante aquellas condiciones impuestas por el medio que suponen una amenaza para su integridad individual, su garantía reproductiva o su status de reconocimiento social.

En la teoría de la adaptación homicida, publicada por primera vez en el año 2005 y posteriormente actualizada dentro del boletín Agression and Violent Behavior (2011), David Buss, en colaboración con Joshua Duntley, profesor de ciencias sociales y del comportamiento,enumera una serie de posibles escenarios en los cuales una persona aparentemente normal puede recurrir a dar caza a un miembro de su propia especie como resolución eficaz a un conflicto dado. El argumento, en palabras de Buss, es simple: «en la fría y calculadora lógica de la evolución, a veces matar es ventajoso». (Buss, 2009).

Prevenir la injuria, ofensa o daño sobre uno mismo, una pareja o aliados de una coalición; salvaguardar el estatus social, evitando ser percibido como débil o vulnerable; proteger recursos, territorio, alimento; eliminar rivales, vigentes y potenciales; prescindir de lazos de parentesco innecesarios, y de todo agente externo que interfiera en la conservación y expansión de las propias fuerzas. El homicidio, según Buss, ha sido a lo largo de millones de años un procedimiento tan funcional y plausible para solventar problemas de orden adaptativo que es razonable plantear la hipótesis de que ha prevalecido evolutivamente a través de mecanismos de selección natural y sexual. Aquel que muere deja de ser un rival para quien lo mata; un competidor muerto pierde de inmediato la capacidad de influir directamente en el medio que antes compartía con su asesino; en consecuencia, este obtiene acceso a un número mayor de recursos en un espacio de tiempo reducido e invirtiendo, para ello, un esfuerzo menor.

La teoría de la adaptación homicida respalda la existencia de dos condiciones frecuentes bajo las cuales un hombre es propenso a recurrir al homicidio como estrategia evolutiva. La primera involucra la pérdida o amenaza de pérdida de una pareja sexual, y la segunda, el deterioro de su estatus social a raíz de una humillación pública. La pérdida o amenaza de pérdida de una pareja encierra tanto la infidelidad como el abandono definitivo, siendo este último el detonante más potente, ya que la infidelidad -explica Buss- puede ser vista por el hombre como un fracaso puntual, mientras que el abandono irremediable de la mujer supone el triunfo incuestionable del rival, la privación de un valioso recurso reproductivo y una grave ofensa a la reputación y al prestigio social.

Desde el punto de vista evolutivo, hay, en esencia, dos formas de ganar: puedes llevar a cabo acciones que te hagan más fuerte frente a tus competidores o puedes hacer pagar un precio a tus competidores, y el precio más alto que pueden pagar es la muerte. Esto los elimina (Buss, 2009).

Explotable, es el término que emplea Buss para describir el conjunto de cualidades que un hombre, por razones evolutivas, no está dispuesto a tolerar en su imagen pública. La traición y el abandono de un cónyuge flagelan directamente un status quo sin el cual pasa a ser visto como un organismo débil, susceptible de ser humillado por otros, y de baja estimación frente a parejas potenciales. Ante tales circunstancias, hay cabida para dos remedios: el hombre puede confrontar directamente a su rival y descartarlo por superioridad de fuerzas o recursos, recuperando a su pareja y restableciendo la integridad de su prestigio, o bien puede, cuando esto no es factible, recurrir al exterminio de su rival, de la ex pareja causante de su humillación pública, o de ambos.

Los primeros seis meses posteriores al término de la relación constituyen aquel lapso en el cual la mujer corre mayor peligro. Un hombre que, transcurrido este periodo, no ha hallado una pareja sustituta por no considerar que exista ninguna equiparable a la anterior, puede dar inicio a una cacería humana caracterizada por un ritual de asechamiento donde el victimario da seguimiento a su presa y aguarda, agazapado, el momento indicado para atacar. Una mujer que ha dado término a un vínculo amoroso con un hombre cuya propensión a la violencia es evidente y significativa, debe elegir, como mejor opción, el distanciamiento inmediato.

Las motivaciones que empujan a un asesino en serie a matar son las mismas que hay detrás de los homicidios ejecutados día a día, y que se relacionan con status y reputación. Ted Bundy inició su cacería después de que una hermosa mujer perteneciente a la clase alta lo rechazara. Sus motivos para matar eran «robar la más valiosa posesión de las clases establecidas: sus jóvenes, hermosas y talentosas mujeres».(Bryant, 2005)

Las circunstancias que llevan a un miembro del sexo femenino a cometer homicidio están, en cambio, ligadas a cuestiones de practicidad y condiciones de vida confortables. El aborto espontáneo y el infanticidio son, según Buss, los dos principales mecanismos de adaptación homicida desarrollados por la mujer, y ambos surgen en respuesta a problemas adaptativos como la no disposición o escases de recursos para la conservación de la descendencia, o la convicción de que la misma interfiere negativamente en la posibilidad de obtener recursos aún mejores.

El infanticidio es una práctica común en un amplio número de especies. Las ratas blancas se comen a las crías de otras hembras para apoderarse de sus nidos y criar en ellos a su descendencia. En otros casos, pueden llegar a matar a sus propias crías si estas han nacido con algún tipo de deformación o carácter físico irregular. (BBC.CO.UK, 2012)

Una teoría abierta al debate

Pretender que puede predecirse con exactitud una respuesta homicida en un individuo es tan inconsistente como pretender que puede predecirse con exactitud cualquier otro tipo de comportamiento. La estructura mental del ser humano es tan compleja y se encuentra sujeta a una variedad de estímulos externos tan heterogénea, que Buss reconoce que hablar del homicidio como una respuesta adaptativa, plausible el amparo de la lógica evolutiva, es válido únicamente bajo circunstancias determinadas.

Factores como la crianza, el entorno social, rasgos de la personalidad acentuados e incluso consideraciones de tipo neurológico juegan un papel fundamental tanto en la activación de una respuesta homicida adaptativa como en la inhibición de la misma. No obstante, también existe un elemento que funge como fuerte agente regulador y que podría, incluso, explicar por qué algunas personas recurren a patrones de conducta violenta no letal y no al homicidio per sé: el temor al castigo.

La teoría de Buss no debe ser interpretada como un argumento favorable al homicidio, sino como un enfoque, desde el prisma de la psicología evolutiva, que busca explicar los cimientos de la conducta violenta en el hombre. Los mitos que difunden la creencia en un pasado y naturaleza humana pacíficos, al igual que los alegatos que definen el homicidio como uno de los males de la época moderna, no ayudan -en opinión de Buss- al desarrollo de ambientes de prevención, sino que contribuyen a la formación de esquemas morales peligrosos que dificultan el estudio de una de las facetas más arraigadas a la especie humana, impidiendo, así, llegar a una comprensión profunda de sus circuitos psicológicos.

Referencias bibliográficas:

  • BBC.CO.UK. (27 de Mayo de 2012). ¿Por qué algunos animales matan a sus crías?
  • Bryant, M. (2005). The Murderer Next Door: Psychologist explores the circumstances and motives that push people to kill. Obtenido de University of Texas:
  • Buss, D. (3 de Mayo de 2009). Nuestro instinto asesino. Redes. (E. Punset, Entrevistador)
  • Buss, D. M., & Duntley, J. D. (2011). Aggression and Violent Behavior. En Evolutionary Approaches to Explaining Violence (Vol. 16). Estados Unidos: ELSEVIER.
  • Feinmann, J. P. (2009). Facundo. Un texto de la filosofía de occidente. En D. F. Sarmiento, & J. P. Feinmann, Facundo (pág. 21). Argentina: Editorial Eduvim.
  • Hobbes, T. (1651). El Leviatán. Universidad Nacional Autónoma de México, México.
  • Michaud, S. G., Aynesworth, H., & Bundy, T. (2000). En Ted Bundy: Conversations with a Killer (págs. 67-68). Estados Unidos: Authorlink.
  • Ciencia

10 recomendaciones científicas para mejorar tu vida

  • 16/02/2015
  • Maria Fernanda Alonso

¿Pensaste, alguna vez, que quizás exista algo que podrías hacer para mejorar tus cosas?¿Que tu vida es buena, pero de alguna manera podría ser mejor? Hay algo que te falta, pero no sabés bien qué es. En su blog Barking Up The Wrong Tree, Eric Barker comparte con nosotros 10 recomendaciones basadas en investigaciones científicas que pueden ayudar a mejorar tu vida:

Sal a la naturaleza

Probablemente subestimás cuán importante es esto. Y es que incluso hay investigaciones que dicen que lo hacemos. Estar en la naturaleza reduce el estrés, te hace más creativo, mejora tu memoria, y puede incluso llevarte a ser una mejor persona.

Ejercítate

Todos sabemos lo importante que es ejercitarse, pero pocas personas lo hacen consistentemente. Además de los infinitos beneficios para la salud, ejercitarte te hace más inteligente, más feliz, mejora la memoria, la calidad del sueño, incrementa la libido y te hace sentir mejor en cuanto a tu cuerpo. También podría reducir las migrañas, así como ayuda a lidiar con la ansiedad y el estrés cotidiano. Una simple caminata podría mejorar el proceso creativo. El ejercicio físico disminuye el riesgo de deterioro cognitivo y presenta grandes beneficios para personas con Alzheimer, Parkinson y TDAH, entre otras condiciones.

Un estudio de Harvard que siguió a un grupo de hombres por más de 70 años, identificó al ejercicio físico como uno de los secretos de una buena vida.

Pasa tiempo con tu familia y amigos

Daniel Gilbert, experto en felicidad de Harvard, identificó esto como una de las mayores fuentes de felicidad en nuestras vidas. No sentirte conectado socialmente puede hacerte más estúpido y puede matarte. La soledad puede llevar a ataques al corazón, accidentes cerebrovasculares (ACV) y diabetes. Las personas más longevas del planeta han hecho gran énfasis en el compromiso social. Las buenas relaciones son más importantes incluso que el ejercicio, para una larga vida. Los amigos son claves para mejorar tu vida. Compartí buenas noticias y respondé con entusiasmo cuando otros comparten buenas noticias con vos, para mejorar tus relaciones. Y si querés ser mucho más feliz, hacé algo amable por ellos. Y no debemos olvidar el importante rol de la autocompasión y sus repercusiones en nuestra vida social, física y mental.

Expresa gratitud

Te hará más feliz. Te ayudará a mejorar tus relaciones. Puede hacerte mejor persona. Puede hacer que la vida sea mejor para todos los que te rodean.

Meditación

Meditar puede aumentar la felicidad, el sentido de la vida, el apoyo social y la capacidad de atención, mientras reduce la ira, ansiedad y fatiga. Así también podría estimular la empatía, y puede ayudarnos con el estrés, la depresión, la memoria y la regulación de la emoción. Y en un sentido similar, orar puede hacerte sentir mejor (incluso si no sos una persona religiosa). Una buena manera de meditar es practicando mindfulness.

Duerme lo suficiente

Cualquier deficiencia en el sueño te afecta. Estar cansado hace que sea más difícil ser feliz. La falta de sueño es equivalente a mayores probabilidades de enfermarse. “Consultar algo con la almohada” mejora la toma de decisiones. La falta de sueño puede hacerte más propenso a comportarte inmoralmente. Los problemas de sueño cuestan miles de millones. Además, dormir poco estaría relacionado con el declive cognitivo y con la demencia. Las siestas también son muy buenas. Dormir la siesta incrementa el sentido de alerta y el desempeño en el trabajo, mejora las habilidades de aprendizaje y purga las emociones negativas mientras realza las positivas.

Desafíate

Aprender otro idioma puede mantener tu mente afilada (incluso podría retrasar los síntomas de Alzheimer), acá podés encontrar 7 secretos para hacerlo. Las lecciones de música incrementan la inteligencia y las habilidades del aprendizaje. Desafiar tus creencias fortalece tu mente. Aumentar el poder de voluntad sólo toma un pequeño esfuerzo cada día y es más responsable de tus éxitos que tu CI. No educarse o no aprovechar oportunidades, son dos cosas de las cuales las personas más se arrepienten en sus vidas.

Reir

La personas que usan el humor para hacer frente al estrés tienen mejores sistemas inmunes, reducen el riesgo de ataques al corazón y ACV y viven más. Reir debería ser como una vitamina diaria. Con solo rememorar momentos divertidos podés mejorar tus relaciones. El humor tiene muchos beneficios y puede ayudarnos a contrarrestar situaciones o eventos desagradables. Aquí podés aprender sobre los Grupos Terapéuticos de Risa, orientados a difundir y desarrollar el uso del humor y la risa con fines psicoterapéuticos.

Contacto físico

El contacto físico puede reducir el estrés, mejorar el rendimiento en equipo, y ayudarte a ser persuasivo. Los abrazos te hacen más feliz. El sexo podría ayudar a prevenir ataques al corazón y cáncer, mejora el sistema inmune, extiende tu vida y te hace más feliz. Mientras besamos se establecen en nuestros cerebros importantes vías nerviosas que asocian a los besos con emociones positivas.

Se optimista

El optimismo puede hacerte más saludable, más feliz y puede prolongar tu vida. Los optimistas podrían regular mejor el estrés. La armada lo enseña para incrementar la fortaleza mental en los soldados. Ser seguro mejora el rendimiento. Y tené presente que la nostalgia podría incrementar el optimismo pues tiene la capacidad de facilitar la percepción de un futuro más positivo.

Fuente: Bakadesuyo.com

Otras voces

💌 Sitios afines: amistades, colegas, referentes y compañeros de camino que leemos con gusto.

  • T The Classical Mind andrewbharker.substack.com Ensayos de la vida intelectual
  • R Revista de CETECIC cetecic.com.ar Una revista académica con artículos de terapia cognitiva conductual escrita por Ariel Minici y Carmela Rivadeneira, dos referentes en la TCC de América Latina.
  • P Psyche psyche.co Revista de ensayos con artículos de psicología y neurociencias.
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Gana una beca completa para el curso online de terapias de tercera generación

  • 16/02/2015
  • Equipo de Redacción

Psyciencia es una de las principales webs de difusión de las terapias de tercera generación, y hemos recibido muchos emails solicitando cursos online de estas terapias.

En esta ocasión, y en conjunto con la Asociación para el Avance de la Ciencia Psicológica, te queremos regalar una Beca Completa para el Curso Online dirigido por el Lic. Juan Pablo Colleti, para que tengas la oportunidad de aprender con más detalle sobre estas terapias (Costo Regular: 88 dólares). Click aquí para obtener mayor información del curso.

Para concursar sólo tienes seguirnos en Facebook y contarnos por qué crees que debes ser el ganador de la beca en nuestro muro de Facebook, usando el hashtag #BECATERCERAGENERACION

El sorteo se realizará el domingo 22 de febrero a las 22: 00 hrs (Argentina) y revelaremos el ganador a través de un nuevo post en Psyciencia que será publicado en nuestras redes sociales.

Recuerda que debes usar el hashtag indicado: #BECATERCERAGENERACION para poder participar, además de seguirnos en nuestra cuenta de Facebook. El concurso es válido para cualquier país.

¡Esta es tu oportunidad de aprender con los mejores!

  • Ciencia

7 pasos para hacer más fáciles las conversaciones

  • 16/02/2015
  • Maria Fernanda Alonso
photo of men having conversation

Todo empezó con la decisión de tu jefe de relocalizarte en otra ciudad. Subirías de jerarquía y ganarías más dinero. Así que llegaste emocionado a tu casa para compartir las buenas nuevas con tu pareja quien, con un monólogo de 15 minutos, te enumeró todos los motivos por los cuales tomar aquel trabajo es un error. ¿Un error?, ¿UN ERROR?-, gritás, -¡YO NACÍ PARA ESTE TRABAJO!

Ahora sólo se escuchan gritos e insultos, y en lo único que podés concentrarte es en la vena inflamada de la frente de tu pareja, que sobresale en su rostro completamente colorado y sudoroso… y pensás que probablemente te verás igual, porque llegó tu turno de gritar.

Esta clase de situaciones no pasan tan a menudo, pero nos sentimos impotentes cuando ocurren. Y porque son raras es que pareciera que no aprendemos a manejarlas mejor. El problema es que estos momentos son, muchas veces, críticos porque se dan con personas que nos importan.

En su blog Barking Up The Wrong Tree, Eric Barker, con la ayuda del Dr. Albert J. Bernstein psicólogo clínico con más de 10 años de experiencia, y autor de varios libros sobre cómo tratar con los problemas de las personas (Cerebros de Dinosaurio: Tratando con todas esas personas imposibles en el trabajo; ¿Soy la única persona cuerda que trabaja aquí? 101 Soluciones para sobrevivir la locura de la oficina; Vampiros emocionales: Tratando con personas que te drenan hasta dejarte seco), comparte con nosotros siete pasos para manejar esas conversaciones difíciles:

Primero, necesitas permanecer calmo

Ya tenés una persona reaccionando de manera exagerada, lo peor sería que alguien más haga lo mismo. Si te convertís en Hulk, habrá una batalla de gritos y nada se arreglará. El Dr. Bernstein llama al lado emocional de nuestros cerebros “cerebro de dinosaurio” que sólo entiende “pelear” o “huir”.

Bernstein dice: “… la idea básica es que en muchas situaciones, reaccionás con los instintos programados en tu cerebro de dinosaurio, antes de pensar bien en la situación. Si estás en tu cerebro de dinosaurio, vas a poner a funcionar un programa de 6 millones de años, y nada bueno va a pasar. En ese caso, el cerebro de dinosaurio de la otra persona va a entender que ellos están siendo atacados, y luego vos vas a responder con más peleas o huyendo, y cualquiera de las dos va a llevar la situación a lo que me gusta llamar el efecto ‘Godzilla conoce a Rodan‘: muchos gritos, edificios derrumbados, y nada constructivo se concreta.»

Entonces, ¿qué se puede hacer? Controlá tu nivel de excitación y poné todo tu esfuerzo en mantenerte calmado. Al igual que el investigador de Harvard, Shawn Achor, Bernstein sostiene: toma a los problemas como desafíos en lugar de crisis.

Bien, lograste calmarte, pero los demás siguen como locos, ¿cuál es la mejor estrategia aquí?

Tratarlos como niños

No, esto no significa que seas condescendiente, pero no tratarías de razonar con un niño gritando. Y no te enojarías con él porque grita, sino que tratarías el problema subyacente. Tratar de explicar de manera lógica por qué los gritos no sirven a un niño de 3 años, no funciona. Y tampoco va a funcionar con adultos. Ignorá el drama.

Bernstein dice literalmete “Si te sentis como un docente de preescolar, probablemente lo estás haciendo de la manera correcta.” “Si sos padre, ¿cómo lidias con las rabietas? Las ignorás, o al menos tratás de ignorarlas. Pero con un adulto intentás y tratás de hacer que desistan, y eso nunca funciona.”

Entonces, estás calmado e ignorás los gritos porque los ves como si fueran niños grandes. Pero, ¿cómo hacer que paren esos gritos, llantos y chillidos?

“Por favor, hablá más despacio. Me gustaría ayudar”

Cualquier cosa que ralentice la situación es buena. Uno de los primeros trabajos de Bernstein fue con psicópatas violentos en una institución. Rápidamente, se dio cuenta que “despacio” significa “calmo,” y calmo significa pensar y reaccionar.

¿Cómo hacés para que una persona deje de gritar? La reacción natural, decir “dejá de gritar,” es la peor: será tomada como si le estuvieras diciendo qué tiene que hacer. A nadie le gusta que le digan qué hacer, especialmente si están enojados.

En lugar de eso, probá con esta variante: “Por favor, hablá más despacio. Me gustaría ayudar.” ¿Por qué funciona esto? Porque rompe el patrón que tienen en la cabeza.

Ellos esperan que les hagas frente, pero vos no lo hacés. Les estás pidiendo aclarar las cosas. Te mostrás interesado. Esto los hace cambiar del cerebro de dinosaurio, a pensar. Y eso es bueno.

El mismo principio funciona también en el teléfono: buscás sacarlos de ese patrón sin que lo tomen como pelea de tu parte. Bernstein llama a esto la “regla ajá.”

Explica Bernstein: “Cuando alguien te esta hablando en el teléfono y para para respirar, tu reacción natural es decir ‘ajá’. Es algo universal. No nos damos cuenta de que lo hacemos. Pero si esperas tres respiros sin decir ‘ajá’, la otra persona se detendrá y dirá ‘¿estás ahí?’ Lo probamos muchísimas veces, y fue maravilloso lo bien que funcionó. Lo que te acabo de dar es una manera de interrumpir a alguien que te está gritando en el teléfono, sin decir una palabra. Simplemente no digas ‘ajá’.”

Ese reductor de velocidad los saca de su momento de enojo por un segundo y los hace pensar de manera práctica.

Ya no están gritando, pero eso no significa que no estén enojados y tampoco significa que estés haciendo un progreso real. ¿Qué convierte a una persona histérica en un adulto racional con el cual podés hablar?

Pregunta: “qué te gustaría que haga”

Bajar la velocidad es genial, y también verlos como niños. ¿Cuál es la siguiente gran estrategia? Necesitás hacerlos pensar. Cualquier cosa que los mueva de la reacción emocional a pensar racionalmente, es buena.

“Cuando las personas están enojadas con vos, o te están atacando, es muy fácil defenderse o salir corriendo, pero lo que realmente necesitás hacer es algo que enganche su cerebro,” dice Bernstein. “Lo que buscás es mover una situación de enojo a una posibilidad de negociación.” “Podés hacerlo preguntando simplemente ‘¿Qué te gustaría que haga?’ Esto los mueve de su cerebro de dinosaurio a su corteza, y entonces la negociación es posible,” pues necesitan formular una respuesta y eso los hace pensar (aunque sea por un segundo).

Y ahora, ¿qué hacer para mantener las cosas en el camino correcto?

No hagas declaraciones. Hacé preguntas:

Otro gran error que todos cometemos: explicar. No expliques. ¿Por qué? La otra persona lo entenderá como una manera camuflada de pelea. ¿Sabés por qué? Porque es una manera camuflada de pelea. Es la manera educada de decir “esto es por qué yo tengo razón y vos no.” Y todo el mundo lo ve como es.

Bernstein sostiene: “Explicar es casi siempre una forma disfrazada de volver a pelear. Muchas explicaciones se escucharán como ‘mirá, si realmente entendés la situación, verás que yo tengo razón y vos estás equivocado.’ Ese es un ataque, y también es una de las maneras de lograr la dominación de otras personas. Actuamos como si sólo estuviéramos explicando nuestra posición de manera realmente clara, entonces la otra persona entenderá y estará de acuerdo con nosotros. Nunca vi que eso funcione.”

Entonces, ¿qué tengo que hacer? Preguntas. Según Bernstein, una de las reglas principales para llevarse bien con los demás, es preguntar y no decirles qué hacer.

Él también recomienda otra técnica que viene directo del manual del negociador de rehenes: Escucha activa: “Lo que yo hago típicamente con las personas es reflejar la emoción que están sintiendo. Si ellos dicen algo así como ‘Soy Jesucristo, y están tratando de crucificarme’, en lugar de decir ‘no, no sos Jesucristo’, decile ‘eso debe darte mucho miedo.’ Él responderá ‘¡Sí!’ El acto de escuchar es reflejar el estado emocional de la persona, no necesariamente el contenido de lo que están diciendo.”

Para aprender más sobre esta gran habilidad, podés leer Las cinco fases de la escucha activa.

Ahora que están calmos, ¿cómo te asegurás de no echarlo a perder y terminar de nuevo donde habían comenzado?

Empezá las oraciones con “me gustaría…” no con “vos sos…”:

Ahora que están siendo racionales, lo último que querés es hacer o decir algo que suene como una acusación. Y ellos van a ser ultrasensibles ante esto, porque hasta recién se sentían atacados.

En el libro Cerebros de Dinosaurio, Bernstein dice “cualquier oración que empiece con ‘vos sos’ y no termine con ‘maravilloso’, va a ser tomada como insulto.”

Lo que estás haciendo ahora es básicamente negociar, así que empezá tus oraciones con “me gustaría…” Alejate lo más que puedas de la palabra “vos”. (El experto en relaciones, Dr. John Gottman, recomienda lo mismo cuando las parejas románticas discuten.)

Ya casi saliste de los bosques, pero hay una última cosa que hacemos a menudo, que echa a perder todo y nos vuelve a poner en el ring…

Déjalos tener la última palabra

Necesitar tener la última palabra es como abandonar una maratón a 100 metros de la meta. Hiciste todo bien hasta ahora. No dejes que tu ego eche todo a perder en el último minuto.

Así como explicar es en realidad un intento de dominación, también lo es necesitar tener la última palabra. Estás cambiando tu meta de “calmar esta situación” a “demostrarles quién tiene la razón”. Bernstein dice: «La última palabra es usualmente un intento de tener la razón. Podés deshacer cualquier cosa positiva que hayas hecho, diciendo una palabra que los lleve de nuevo al ataque.”

No muerdas el anzuelo. Dejalos tener la última palabra, dejalos sentir que tienen la razón si eso te permite alcanzar tu meta verdadera.

Según Bernstein lo más importante que hay que hacer en cualquier tipo de discusión es lo siguiente: cuando ellos hablan, preguntate por qué están diciendo lo que están diciendo. Pensá qué está pasando por sus cabezas, no por la tuya. Esto aleja los juzgamientos y lleva al entendimiento y la compasión. “Antes de juzgar a las personas, intentá entenderlas.”

Fuente: Bakadesuyo.com
Imagen: delfit

  • Ciencia

El arte de hacer regalos

  • 13/02/2015
  • Maria Fernanda Alonso

En un capítulo de la serie Friends, Ross le pregunta a Rachel si puede ver un collar que le había regalado cuando eran novios, y tras una frustrada maniobra evasiva, Rachel le confiesa que lo había cambiado. Ante la indignación de Ross, ella le pregunta -¿no te parece mejor que lo haya cambiado por algo que disfruto y que realmente puedo utilizar?, a lo que Ross responde -¿por qué lo cambiaste?, -Por crédito, susurra Rachel.

Como Ross, muchas veces nos encontramos buscando regalos para un ser querido, y aunque ponemos todo nuestro empeño en esa labor (que sólo finaliza cuando consideramos que encontramos “el regalo perfecto”), puede que no termine siendo del todo exitosa la selección. Una investigación sobre dar regalos, de la Universidad de Cincinnati nos ofrece una estrategia interesante a la hora de hacer presentes.

“Cuando se trata de elegir regalos para personas cercanas, como las parejas, quienes regalan intentan de manera especialmente intensa, ser considerados y demostrar sus conocimientos sobre su pareja,” dice Mary Steffel, investigadora y profesora asistente de marketing en la Facultad de Empresas Carl H. Lindner de la Universidad de Cincinnati. “Irónicamente, estos intentos de ser considerados pueden fallar: encontramos que quienes regalan tienden a elegir tarjetas de regalos más específicos y menos versátiles cuando compran para sus parejas que para sus amigos, pero que los recipiendarios prefieren tarjetas de regalos más versátiles, sin importar que tan cercanos son a quien hace el regalo.”

La investigación cuenta con el análisis de datos de múltiples experimentos donde se pidió a los participantes que se pongan en el rol de un dador o recipiendario, y que luego elijan entre tarjetas de regalos que variaban en cuanto a la especificidad o la versatilidad. Steffel y su equipo también incorporaron datos del mundo real, de múltiples servicios de tarjetas de regalos. Los resultados mostraron que la preferencia del dador, de dar regalos personalizados, con frecuencia le juega en contra.

Cuanto más específicas eran las tarjetas de regalos, más tiempo les llevaba a los beneficiarios usarlas, dijo Steffel. “Los dadores no anticiparon esto. Pensaron que a los recipiendarios les tomaría el mismo tiempo sin importar cuán específicas fueran.”

Así que, si estás sumido en la ansiedad porque mañana es el día de los enamorados y todavía no encontraste el regalo perfecto para tu pareja, tené en cuenta esta estrategia.

Fuente: Science Daily

  • Ciencia

Pautas para que un encuentro familiar no se convierta en pesadilla

  • 13/02/2015
  • Marta Camacho Calvo

Después de estas Navidades habrás tenido la oportunidad de reunirte con la familia y disfrutar de estas entrañables fiestas. No obstante, las cosas no siempre resultan como uno espera. La familia no se elige y en muchas ocasiones las personas somos muy distintas y podemos sentir que no tenemos mucho en común con algunas personas de la familia. La discrepancia en algunos asuntos, la incompatibilidad o algunos roces o disputas del pasado, pueden amargarnos este tipo de reuniones y generar un ambiente que no deseamos.

A menudo en terapia psicológica, los psicólogos nos encontramos con personas que sufren por dificultades en la relación con la familia propia o política. Esta interacción negativa puede llegar a ser muy difícil de tolerar para la persona. Si padece algún trastorno emocional estas situaciones desencadenan un empeoramiento de sus síntomas. También hemos observado que estas dificultades pueden ocasionar y agravar problemas de pareja y familiares

Si ha sido tu caso y quieres que esto no vuelva a suceder, te ofrezco algunas pautas que puedan ayudarte a manejar próximos encuentros:

  1. Antes de acudir al encuentro, lo primero que has de plantearte es cuál es el objetivo de la reunión y lo que esperas conseguir de ella. Tenlo presente y una vez estés allí intenta actuar de forma consistente con ese objetivo. Por ejemplo, si tú objetivo es pasar un rato agradable con ellos, compórtate de forma agradable. No podemos esperar que algo ocurra de forma espontánea sin implicarte y esforzarte  en conseguirlo.
  2. Vigila tus expectativas. Si acudes a la reunión pensando que algo va ir mal, estarás haciendo que aumente la probabilidad de que eso suceda. Tu foco de atención estará dirigido a percibir aquello que encaja con tus expectativas negativas y habrá muchas otras cosas que pasarán desapercibidas para ti. Intenta valorar la situación en base a lo que vivas en el momento, evitando anticipaciones sobre cosas que  todavía no han sucedido.
  3. Exprésate, pero no intentes que los demás adopten tu punto de vista. Posiblemente, discrepes en muchos asuntos u opiniones. Las emociones negativas empezaran a surgir cuando al expresar tu desacuerdo, pretendas cambiar el punto de vista de los demás. En la mayoría de las ocasiones, lo único que se consigue es despertar sentimientos de rabia y frustración, emociones realmente complejas de controlar. Por ello, tu objetivo será expresar lo que piensas de forma respetuosa sin necesidad de obtener una respuesta de aprobación.
  4. Si te descontrolas, tómate un respiro. Cuando experimentas emociones negativas hay ciertas señales que te pueden indicar la aparición de las mismas antes de que sean demasiado intensas. Las señales pueden ser físicas, como aumento del ritmo cardíaco, calor intenso, tensión muscular, etc. Pero también pueden aparecer algunos pensamientos negativos incontrolables. Intenta identificar las señales que aparecen en tu caso, te ayudará analizar situaciones del pasado que hayan generado ese tipo de emociones. Si esto te sucede en una reunión familiar, ante los primeros síntomas, intenta salir temporalmente de la estancia o del espacio en el que te encuentras. Hazlo hasta que esas emociones se hayan reducido. Si salir físicamente no fuera posible, respira y tómate un tiempo antes de hablar o de actuar, trata de pensar si aquello que vas a hacer o decir es fruto de un impulso negativo que puede tener consecuencias importantes.
  5. Evita hablar de temas polémicos. Existen ciertos temas que pueden generar conflicto por las discrepancias que generan. Estos pueden ser política, religión, fútbol, etc. Aprende de tu experiencia en familia y valora si estos temas han sido el origen de disputas. Si fuera el caso, es mejor evitarlos.

Si a pesar de poner en marcha estas pautas, notas que los problemas en la interacción con familiares te siguen afectando mucho y no sabes salir de esa situación, debes saber que hoy en día la psicología brinda herramientas útiles para resolver estas dificultades. Puedes beneficiarte de un entrenamiento en habilidades sociales y asertividad en el que aprendas a defender tus derechos de un modo adecuado, respetando también los de los demás, así como de una intervención que se adapte a tus dificultades y objetivos.

Te invitamos a visitar Psicomaster.es, centro especializado en psicología en Madrid, España.

Imagen:  Brownpelincala

  • Recursos

(PDF) Guía de promoción de hábitos saludables a través del ocio

  • 12/02/2015
  • Equipo de Redacción

La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) ha elaborado la Guía de promoción de hábitos saludables a través del ocio, con la finalidad de servir de recurso de ayuda para educar a los niños y niñas en estilos de vida saludables.

La guía está dirigida a padres y educadores y aborda diferentes temáticas: alimentación saludable, ocio y tiempo en familia, deporte y salud, gestión del tiempo, educación  y responsabilidad en el uso de las TICs, prevención en el consumo de sustancias tóxicas, animación a la lectura y un epílogo sobre la educación en valores.

La educación en hábitos saludables en niños requiere la incorporación y el mantenimiento de rutinas diarias en el entorno familiar, siendo la constancia la clave de este aprendizaje. Tal y como aseguran los autores de la guía, la adquisición de hábitos de vida saludables redundará en importantes beneficios en el desarrollo del niño al prevenir la aparición de problemas como la obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes y otras enfermedades crónicas

Descarga: Guía de promoción de hábitos saludables a través del ocio

Fuente: INFOCOP

  • Clínica

La terapia conductual es efectiva para tratar la pica en niños con discapacidades del desarrollo

  • 12/02/2015
  • Alejandra Alonso

Un nuevo estudio muestra que las intervenciones conductuales intensivas podrían ser efectivas para eliminar la pica en niños con discapacidades del desarrollo, entre ellos niños autistas.

Los investigadores dicen que un subconjunto de niños con discapacidades intelectuales y del desarrollo presentan pica, lo cual es grave ya que podría llevar a complicaciones médicas que amenacen la vida. Sin embargo, interrumpir la pica puede requerir vigilancia constante por parte de los cuidadores ya que entre los objetos consumidos se incluyen artículos del hogar tales como juguetes o monedas, o materiales naturales como tierra o virutas de madera.

“La literatura existente en el tratamiento de la pica consiste en su mayoría en estudios de casos de unos pocos niños,” comenta el autor principal, Dr. Nathan Call, director de los Programas para Conductas Severas en el Centro de Autismo Marcus de Atlanta.

“Esto muestra lo que es posible, pero podrían haber sesgos en las instancias de publicación. Así que decidimos observar a cada niños que entró por la puerta durante los últimos 12 años.”

Los investigadores miraron los archivos de 11 niños, cuya edad promedio era de 10.8 años, todos excepto uno con Trastorno del Espectro Autista, tratados con programas ambulatorios.

Todos fueron referidos específicamente por pica, excepto por uno que fue tratado por pica luego de su tratamiento por agresión. Las intervenciones conductuales no fueron las mismas para todos los individuos, pero incluían componentes en común tales como:

  • Bloquear al niño para que no coma un objeto inapropiado al estar con el niño en todo momento o, en algunos casos, con restricción física, esta modalidad se desvanece con el tiempo.
  • Redireccionar al niño hacia una actividad de su preferencia.
  • Recompensar al niño por eliminar un objeto no comestible con un pequeño regalo.

“Es un proceso iterativo,” dice Call. “Puede que tome semanas resolver la combinación adecuada.”

La efectividad del tratamiento fue evaluada al llevar a los niños a habitaciones donde se habían puesto anzuelos (objetos que serían tentadores y ellos querrían consumir). El promedio de reducción de la pica desde la línea base hasta el final del tratamiento, en este marco clínico, fue del 96%. En tres casos se alcanzó la reducción en un 100%. El número de sesiones que se necesitaron para alcanzar dichos resultados a veces tomó semanas. Solo en un caso se alcanzó una reducción menor al 90%.

La práctica general de los investigadores fue entrenar a los padres o cuidadores sobre cómo mantener el tratamiento y darle seguimiento en casa. Se proveyeron 6 meses de servicios de seguimiento cuando era posible. Los investigadores no contaron con datos de seguimiento para algunos de los participantes que vinieron de afuera de los Estados Unidos.

Call describe haber tratado a un individuo que fue hospitalizado en muchas ocasiones por comer objetos tales como pastillas de cloro para piscinas, botones de su camisa o curitas que tenía puestas en su cuerpo.

“Como pueden imaginarse, sus padres tuvieron que ser super-vigilantes. Pensamos que las figuritas (stickers) tenían una similitud suficiente a las curitas y la evaluación final fue mandarlo a casa en colectivo con figuritas pegadas por toda su ropa y el todavía las tenía cuando llegó a casa”, dice él.

La pica en otras poblaciones ha sido vinculada a deficiencias nutricionales, tales como niveles bajos de hierro. Sin embargo, Call y su equipo observaron que para los niños en el estudio, la pica era un comportamiento “automáticamente mantenido”, no tenía que ver con búsqueda de atención o manipulación, y no paraba luego de que se proveían suplementos nutricionales apropiados.

El Dr. Call nos recuerda que los niños pequeños usan esta modalidad, es decir llevar objetos a sus bocas, para explorar y conocer el mundo y que muchos de los niños que ellos trataron funcionaban a un nivel cognitivo similar al de los niños pequeños. Esa podría ser la razón por la cual las conductas también son parecidas.

Fuente: Psychcentral
Imagen: Fabiko HLC

  • Ciencia

Un par de siestas después de una noche sin sueño podrían revertir el desequilibrio hormonal

  • 12/02/2015
  • David Aparicio

Muchos consideran que una noche de sueño perdido no puede recuperarse, pero un estudio publicada en la revista The Journal of Clinical Endriology & Metabolism, nos ofrece nueva evidencia que apoya la teoría que un par de siestas de 30 minutos podrían revertir los estragos hormonales causados por la falta de sueño.

Este descubrimiento se desprende de un proceso de investigación que contó con 11 hombres sanos que fueron sometidos a dos sesiones de sueño en laboratorio, donde se controló el momento de sueño y despertar, las condiciones de luz y la ingesta calórica. En la primera sesión, los hombres solo durmieron dos horas y luego los investigadores les tomaron muestras de orina y saliva para medir los cambios hormonales. En la segunda sesión, los hombres también durmieron 2 horas pero se agregaron dos siestas de 30 minutos al día siguiente y se volvió a medir sus niveles hormonales.

Se encontró, cuando los hombres durmieron 2 horas y sin siestas, un incremento de 2.5 en la norepinefrina, la hormona y neurotransmisor que responde al estrés y que puede producir mayor frecuencia cardíaca, presión sanguínea y bajos niveles de la proteína interleukina-6, un componente crítico para el buen funcionamiento del sistema inmune. Por otro lado, no se encontraron diferencias significativas en los niveles hormonales y de proteínas cuando disfrutaron de las 2 siestas.

Estos resultados sugieren que tomar un par de siestas, después de una noche con poco sueño, podría restablecer los altos niveles hormonales y evitar problemas de salud.

Pero antes de que uses este artículo como excusa para quedarte hasta las 4 de la mañana viendo tu serie, favorita pensando que al día siguientes repondrás las horas del sueño, recuerda que este estudio es muy pequeño y todavía faltan más datos que nos ofrezcan una respuesta más concreta. Además, la falta de sueño afecta otros procesos que no fueron considerados en este estudio, como por ejemplo:  el aprendizaje, la memoria, el juicio, la atención y la resolución de problemas. Así que por favor trata de dormir de 7 a 9 horas en la noche, que es lo que el cuerpo de un adulto necesita.

Fuente: Time

  • Clínica

Fumar podría producir un adelgazamiento de la corteza cerebral

  • 11/02/2015
  • Alejandra Alonso

Hoy en día todos sabemos que fumar no es bueno para la salud. En muchos países algunas consecuencias de este vicio se pueden observar en los mismos paquetes de cigarrillo. Ahora, un estudio a gran escala realizado por un equipo internacional, incluido el Instituto Neurológico Montreal de la Universidad McGill y la Universidad de Edinburgh, suma a la lista de desventajas evidencias de que el fumar por un largo período de tiempo puede causar adelgazamiento de la corteza cerebral.

La corteza es la capa externa del cerebro en donde toman lugar funciones cognitivas críticas tales como la memoria, el lenguaje y la percepción. Los hallazgos sugieren también que dejar de fumar ayuda a restablecer al menos parte del grosor de la corteza.

El estudio contó con 244 hombre y 260 mujeres –una muestra cinco veces más grande que cualquier otro estudio previo sobre el tema. La edad promedio fue de 73 años. El grupo actual incluía a fumadores, exfumadores y no fumadores.Todos los sujetos fueron examinados cuando eran niños en 1947 como parte de la Encuesta Mental Escocesa. Los investigadores utilizaron datos de salud reunidos durante entrevistas recientes con los sujetos y también se analizaron datos provenientes de imágenes de resonancia magnética (IRM) que mostraban el estado actual de la corteza cerebral de los sujetos.

“Encontramos que los fumadores y exfumadores tenían, a la edad de 73 años, muchas áreas de la corteza cerebral más delgadas que aquellos que nunca fumaron. Los sujetos que dejaron de fumar parecían haber recuperado parcialmente el grosor de la corteza por cada año sin fumar,” dice el autor principal del estudio, Dr. Sherif Karama, profesor asistente de psiquiatría en la Universidad McGill, psiquiatra en el Instituto Universitario de Salud Mental Douglas y afiliado del Instituto Neurológico Montreal.

El proceso de aparente recuperación es lento, sin embargo, e incompleto. Los exfumadores que solían fumar mucho y habían dejado de fumar por más de 25 años todavía tenían una corteza más delgada.

Aunque al envejecer la corteza se va haciendo más delgada, el estudio encontró que fumar acelera este proceso. Una corteza cerebral más delgada está asociada con el deterioro cognitivo en adultos.

El Dr. Karama cree que es muy importante el hecho de que las personas estén informadas sobre el efecto duradero que el fumar podría tener sobre la corteza cerebral.

Fuente: Psypost

  • Análisis

(Vídeo) Parul Sehgal: Conociéndonos desde los celos

  • 10/02/2015
  • Maria Fernanda Alonso

Parul Sehgal es editora de The New York Times Book Review. Nos introduce al tema de la charla con un recuerdo de su infancia donde, como niña (y quizás sin saberlo en ese momento), descubre una parte de sí misma a través de los celos.

“¿Qué son los celos? ¿Qué los impulsa, y por qué nos encantan en secreto? Ningún estudio ha sido capaz de captar su soledad, la longevidad, la emoción sombría”, dice ella, “a excepción de la ficción.”

Y así, de la mano de grandes obras, nos hace meditar en quiénes somos cuando sentimos celos y envidia, cómo nos convertimos en detectives, desarrollamos habilidades que no sabíamos que teníamos y ponemos a trabajar nuestro ingenio con más motivación de la que nos gustaría admitir.

Puedes activar los subtítulos buscando “Spanish” en la solapa “Languages” que aparece en el reproductor.

Si te gustó este artículo, también te puede interesar El lado bueno de la envidia.


Fuente:
Ted.com
Imagen: Integeneral

  • Clínica

Condicionamiento clásico: la venganza de Pavlov

  • 10/02/2015
  • Fabián Maero

Volvemos al ruedo con otro artículo que toca el área del conductismo (sí, otro más). Esta vez, sin embargo, vamos a enfocarnos en un área mal conocida y peor valorada en el campo del aprendizaje: el condicionamiento clásico.

Condicionamiento clásico para principiantes

La mayoría de nuestros artículos se refieren al condicionamiento operante, un área dentro de la psicología que generalmente se asocia a los desarrollos de B.F. Skinner, aproximadamente desde la década del 40, que se refiere a la interacción entre la conducta y el ambiente y en particular a cómo las consecuencias moldean la conducta (esta descripción es una carnicería, pero no quiero extenderme demasiado sobre este tema en este artículo, pueden visitar este artículo en donde describimos los principios de condicionamiento operante aplicado al Angry Birds)

El condicionamiento clásico (que también se suele llamar “respondiente” o “pavloviano”), en cambio, comprende una serie de principios de aprendizaje que surgen del trabajo que Ivan Pavlov llevó a cabo a principios del siglo XX.

La historia de Pavlov es bastante conocida por los estudiantes de psicología. Ivan Pavlov era un fisiólogo ruso que estaba investigando las secreciones salivares, gástricas y pancreáticas en perros, para lo cual había implementado un aparato que le permitía medir con precisión el volumen de saliva y otras secreciones emitidas por un perro (la ciencia es a veces una cosa asquerosa, lo sé). En el transcurso de su investigación notó que los perros salivaban al ver los guardapolvos blancos de las personas que los iban a alimentar, es decir, comenzaban a salivar antes de recibir la comida, lo que llamó una “secreción psíquica” (porque esa secreción no dependía de la comida en sí sino de la anticipación). A partir de entonces cambió el foco de su investigación, y comenzó a investigar bajo qué condiciones podía obtener ese resultado.

Pavlov hipotetizó que cuando un estímulo cualquiera predice la ocurrencia de otro estímulo que dispara una respuesta automática, aquel primer estímulo adquiriría la capacidad de disparar esa respuesta. Dicho de una manera un poco más técnica: un estímulo incondicionado (EI), genera una respuesta incondicionada (RI). Tener comida en la boca (EI), dispara naturalmente salivación (RI); si un estímulo neutro (por ejemplo, en el caso de los perros de Pavlov, ver a las personas que proporcionan la comida) predice el estímulo incondicionado en repetidas ocasiones, ese estímulo comenzará a disparar la respuesta incondicionada. Ese estímulo se llamará estímulo condicionado (EC), y la respuesta que ese estímulo dispara se llamará entonces respuesta condicionada (RC). Pavlov experimentó entonces asociando distintos sonidos y estímulos visuales a la comida. Por ejemplo, ponía un metrónomo antes de alimentar a un perro; después de repetir esto en varias ocasiones, bastaba con que el perro escuchara el metrónomo para que empezara a salivar (nota para pedantes: a pesar de lo que cuenta la leyenda popular, Pavlov nunca usó una campana, porque un estímulo así sería demasiado impreciso y difícil de controlar1). La cosa iría así:

  1. Presentación de Estimulo Incondicionado (EI – comida)———Dispara Respuesta Incondicionada (RI – salivación)
  2. Presentación de un estímulo neutro (metrónomo) antes de presentar el EI (comida)—Dispara respuesta incondicionada de salivación. Este emparejamiento se repite varias veces.
  3. El Estímulo Condicionado (EC – metrónomo) genera ahora una Respuesta condicionada (RC – Salivación)

 

Pavlov nunca usó una campana, porque un estímulo así sería demasiado impreciso y difícil de controlar.

Pavlov estableció así uno de los momentos más importantes en la historia de la psicología. Había descubierto un principio del aprendizaje que era aplicable tanto a animales como a humanos, que permitía tanto predecir como establecer nuevas respuestas. Si bien Pavlov no era propiamente un conductista, los principios que él descubrió inspiraron a las primeras generaciones del conductismo, y fueron la base para todo un campo de la psicología científica. Durante el siglo XX miles de psicólogos e investigadores utilizaron esos principios complejizándolos y refinándolos y quizá sea justamente el éxito que tuvo Pavlov (o mejor dicho, sus investigaciones), lo que hizo que quedara un poco en segundo plano en psicología. Hoy, el condicionamiento clásico suele enseñarse como si fuera una nota al pie en las carreras de psicología, una mera anécdota histórica de un abordaje obsoleto.

Ahora bien, ¿recuerdan a Schwarzenegger en Terminator? Bien, el “Volveré” bien podría haberlo dicho Pavlov (y sí, me he dado el gusto de ponerle un título hollywoodense a este artículo).

Hoy en día una plétora de investigaciones utilizan los principios del condicionamiento clásico en áreas que son de extraordinario interés en la psicología, y no me refiero a investigaciones que “más o menos, algo tienen que ver con el condicionamiento clásico”, sino que están explícitamente basadas en esos principios. Si me acompañan, veamos algunas de esas áreas.

(Algunas) aplicaciones del condicionamiento clásico

Vamos a omitir las aplicaciones más conocidas del condicionamiento clásico tales como fobias y aprendizajes básicos, ya que las pueden leer en cualquier libro de texto. Demos, en cambio, un vistazo a las aplicaciones y desarrollos del condicionamiento clásico más subterráneas, más desconocidas. En el ejemplo clásico del perro de Pavlov, lo que se condiciona es la secreción de una glándula (salival, para ser más precisos). Ahora bien, ¿qué otras respuestas pueden ser influenciadas por mecanismos de condicionamiento clásico? Vamos a examinar dos áreas: respuesta a las drogas y respuesta inmune.

Tolerancia a las drogas y sobredosis

Esta es una línea de investigación fascinante.

Supongamos que administramos una inyección de adrenalina a una persona, precedida por, digamos un tono audible. Como quizá sepan, la adrenalina tiene el efecto de aumentar el ritmo cardíaco y el azúcar en la sangre. En este ejemplo la adrenalina sería un estímulo incondicionado (EI), el tono audible el estímulo condicionado (EC), y el aumento de la presión sanguínea y descenso del azúcar en la sangre serían la respuesta incondicionada (RI). Ahora bien, si repetimos este procedimiento varias veces, ¿qué creen que pasaría al presentar el tono audible solamente?

Intuitivamente probablemente diríamos que el tono audible, al igual que el metrónomo en el caso del perro de Pavlov, generaría un aumento del ritmo cardíaco similar al de la adrenalina.

Error (me encanta decir eso). Lo que sucede en esos casos es que al presentar el tono, el ritmo cardíaco y el nivel de azúcar en la sangre descienden2. Es lo que se denomina una respuesta condicionada contradireccional (porque va en la dirección opuesta a la RI). Por decirlo de alguna manera, el organismo “compensa” el efecto de la adrenalina que se va a administrar y –esta es la parte crucial– esta compensación hace que el efecto de la adrenalina que se administra sea menor. Estas respuestas contradireccionales han sido observadas en la administración de anfetaminas, atropina, clorpromazina, glucosa, histamina, litio, morfina, naloxona, entre otros3.

La parte interesante es que esto permite explicar la tolerancia a las drogas y las sobredosis. Cuando una droga se administra repetidas veces en un mismo contexto (la misma habitación, por ejemplo), ese contexto o estímulo se vuelve un EC que dispara una RC compensatoria, y así disminuye el efecto de esa droga. Ahora bien, cuando esa misma droga con la misma dosis se administra en un contexto nuevo, esa respuesta compensatoria no se produce; no hay nada que le “avise” al cuerpo que va a recibir una dosis, por lo cual el efecto de la droga, ahora ya sin freno, se multiplica y se produce una sobredosis.

Esta respuesta compensatoria (y su ausencia), puede tener consecuencias dramáticas. Schneider4 cuenta la siguiente anécdota:

“Un hombre quizá haya matado a su padre sin querer. Su padre, que sufría de cáncer pancreático, estaba recibiendo cuidados en su casa, en un dormitorio pobremente iluminado. Sentía mucho dolor y recibía cuatro inyecciones de morfina por día. En el día de su muerte, el hijo se encontró con que su padre se había movido hasta el living, que era muy luminoso, y como era la hora de su inyección y su padre estaba dolorido, el hijo le administró su dosis usual de morfina en ese lugar. La reacción del padre fue excepcional, y un médico inmediatamente diagnosticó sobredosis de morfina, pero nada pudo hacerse.”

Por supuesto, es imposible saber a ciencia cierta si hubo mecanismos de condicionamiento clásico en esta historia, pero es bastante probable que así haya sido. Numerosas investigaciones dan cuenta de este efecto en el desarrollo de tolerancia a las drogas y sobredosis. En un estudio Siegel y colaboradores encontraron que un mero cambio de lugar bastaba para duplicar la ocurrencia de sobredosis5.

El mismo mecanismo permite explicar los impulsos (craving), para el consumo de drogas. Permítanme un rodeo para explicar esto. Seguramente están familiarizados con lo que nos pasa cuando vemos comida en una vidriera o cuando sentimos el olor del asado que el desgraciado de nuestro vecino está cocinando. En esos casos, no sólo babeamos como perros, sino que con frecuencia efectivamente comenzamos a sentir hambre. En parte esto se explica por una respuesta contradireccional: el cuerpo, ante el EC de ver comida, comienza a aumentar la producción de insulina, lo cual genera un descenso del azúcar en la sangre y así comenzamos a sentir hambre (en la siguiente sección hablaremos más de esto). Del mismo modo, la exposición a estímulos vinculados al consumo de drogas puede disparar una respuesta compensatoria que hace que aumente el deseo de consumir.

De esto se derivan algunas indicaciones clínicas2. En primer lugar, se deriva que es relativamente fácil ser abstinente si no se confronta con estímulos vinculados al consumo; en segundo lugar las recaídas son más probables apenas una persona en recuperación se expone a estímulos asociados al consumo (por ejemplo, cuando una persona recibe el alta de una clínica de adicción y vuelve a vivir en ambientes previamente asociados al consumo). Finalmente, la prevención de recaídas se ve facilitada si se debilita el vínculo entre estímulos y consumo. Esto es lo que se denomina “exposición a señales” (cue exposure therapy), y básicamente consiste en exponer a los estímulos que disparan el consumo a la vez que se bloquea la respuesta de consumir. La evidencia para este tipo de intervención está aún en sus etapas iniciales pero parece ser prometedora6. (Para leer un poco más sobre el efecto del ambiente en la administración de drogas pueden leer este artículo que escribimos sobre farmacología conductual)

Respuesta inmune y medicina

Pareciera algo sacado de las peores páginas de los libros de mala psicología (no voy a nombrar ninguno para no herir susceptibilidades), pero pareciera que la respuesta inmune del cuerpo también es susceptible de ser influida por condicionamiento clásico.

En un estudio ya clásico Ader y Cohen (1975)7 descubrieron accidentalmente que podían condicionar una respuesta de inmunosupresión. Observaron que si en un procedimiento de condicionamiento clásico asociaban la administración de sacarina (el edulcorante que usan para el café) a un medicamento inmunosupresivo (ciclofosfamida -se utilizaba para tratar enfermedades autoinmunes), posteriormente la mera inyección de sacarina tenía un efecto inmunosupresor. Tiempo después se demostró que también es posible condicionar una respuesta de inmunosupresión en seres humanos8.

¿Tienen alguna alergia? Russell y colaboradores9 trabajaron con conejillos de india alérgicos a una proteína. Asociaron la presentación de esa proteína a un olor específico y encontraron que luego de repetidas asociaciones el olor por sí mismo disparaba una respuesta de alergia (incremento de la histamina plasmática). Booth y colaboradores demostraron que es posible condicionar una respuesta alérgica en la piel de seres humanos10. Recuerden esto la próxima vez que comiencen a estornudar en primavera, quizá el culpable no sea un alergeno sino algún estímulo del ambiente asociado a él.

En una línea de investigación vinculada, Woods y Ramsay demostraron que es posible condicionar la secreción de insulina, tanto en animales como en seres humanos11. Un estímulo que se asocia a la ingestión de comida puede provocar un aumento en la secreción de insulina, de la misma manera en que las respuestas compensatorias contradireccionales actúan en la tolerancia al consumo de drogas.

Pero además de investigar si es posible causar una respuesta alérgica o deprimir el sistema inmune, también ha sido investigado si es posible utilizar los mismos principios para mejorar la respuesta del organismo frente a diversas enfermedades. Y al parecer, esto es posible. Es posible aumentar la actividad y el conteo de células natural killers (NK), utilizando condicionamiento clásico. En una serie de experimentos prometedores, Exton et al.12 dicen lo siguiente:

Datos de experimentos animales sugieren que el condicionamiento clásico tiene el potencial de modificar la progresión de tumores. Incrementos clásicamente condicionados de la actividad de células NK en ratones pueden prolongar el tiempo de supervivencia luego de la inoculación de tumores. Más aún, la inmunoterapia activa con células alogénicas del bazo en animales con linfomas es aumentada por el condicionamiento, resultando así en un retraso en el crecimiento de tumores.

En un estudio de caso, Olness y colaboradores13 utilizaron condicionamiento clásico como co-tratamiento para una niña de 11 años con Lupus, y esto es lo que narran:

“a lo largo de doce meses la niña recibió 6 en lugar de 12 tratamientos con ciclofosfamida, la mitad de la dosis acumulativa que hubiera sido administrada. La niña mejoró clínicamente, y 5 años después continúa estando bien.”

Impresionante, ¿no?

Cerrando

Como dije, la evidencia para estos tratamientos aún es inicial y debe ser tomada con cautela. Después de todo, esto es investigación, y hay un motivo por el cual la investigación siempre avanza lentamente. Cuando meramente especulamos, podemos imaginar muchas cosas pero eventualmente los desarrollos se estancan y quedamos condenados a la repetición. Pero cuando la evidencia es sólida, cuando hacemos los deberes, los resultados pueden ser extraordinarios.

Consideren esto: un siglo después de Pavlov, no sólo los principios que postuló aún se sostienen (han pasado por varias modificaciones y refinaciones, sin embargo), sino que siguen generando nuevas aplicaciones en campos insospechados.

Para no extendernos demasiado sólo hemos tocado dos áreas en este artículo, pero las áreas de aplicación son enormes – por ejemplo, la literatura sobre la relación entre el condicionamiento clásico y el efecto placebo, que vamos a tratar en un próximo artículo.

Por supuesto, con respecto a las líneas de investigación que abordamos en este artículo, se necesitan más ensayos para confirmar los estudios, se necesita saber de qué manera funcionan, cuáles son las condiciones necesarias para que suceda, pero sólo por un momento imagínense las posibilidades si estas áreas de investigación prosperaran.

Imaginen que pudiéramos mejorar el efecto de los tratamientos para el cáncer, ayudar a tratar las alergias, o reducir la necesidad de medicamentos inmunosupresores.

Pavlov estaría contento.

Referencias

  1. Specter M. DROOL. New Yorker. 2014. https://www.newyorker.com/magazine/2014/11/24/drool.
  2. Van den Hout M, Merckelbach H. Classical Conditioning: Still Going Strong. Behav Psychother. 1991;19:59. doi:10.1017/S0141347300011514.
  3. MacRae JR, Scoles MT, Siegel S. The contribution of Pavlovian conditioning to drug tolerance and dependence. Br J Addict. 1987;82:371-380. doi:10.1111/j.1360-0443.1987.tb01493.x.
  4. Schneider SM. The Science of Consequences : How They Affect Genes, Change the Brain, and Impact Our World. Prometheus Books; 2012.
  5. Siegel S, Hinson RE, Krank MD, McCully J. Heroin “overdose” death: contribution of drug-associated environmental cues. Science. 1982;216:436-437. doi:10.1126/science.7200260.
  6. Drummond DC, Glautier S. A controlled trial of cue exposure treatment in alcohol dependence. J Consult Clin Psychol. 1994;62:809-817. doi:10.1037/0022-006X.62.4.809.
  7. Ader R, Ader R, Cohen N, Cohen N. Behaviorally conditioned immunosuppression. Psychosom Med. 1975;37:333-340. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1162023.
  8. Goebel MU, Trebst AE, Steiner J, et al. Behavioral Conditioning of Immunosuppression Is Possible in Humans.; 2002:1869-1873. doi:10.1096/fj.02-0389com.
  9. Russell M, Dark KA, Cummins RW, Ellman G, Callaway E, Peeke H V. Learned histamine release. Science. 1984;225:733-734. doi:10.1126/science.6205449.
  10. Booth RJ, Petrie KJ, Brook RJ. Conditioning Allergic Skin Responses in Humans: A Controlled Trial.; :492-495.
  11. Woods SC, Ramsay DS. Pavlovian influences over food and drug intake. In: Behavioural Brain Research.Vol 110.; 2000:175-182. doi:10.1016/S0166-4328(99)00194-1.
  12. Exton MS, Von Auer AK, Buske-Kirschbaum A, Stockhorst U, Göbel U, Schedlowski M. Pavlovian conditioning of immune function: Animal investigation and the challenge of human application. In: Behavioural Brain Research.Vol 110.; 2000:129-141. doi:10.1016/S0166-4328(99)00191-6.
  13. Olness K, Ader R. Conditioning as an Adjunct in the Pharmacotherapy of Lupus Erythematosus. Journal of developmental and behavioral pediatrics : JDBP 13, 124-125 (1992). doi:10.1097/00004703-199204000-00008.

Imagen: monsteroftheid

  • Ciencia

Cómo ser conscientes de nuestras emociones sin rechazarlas

  • 10/02/2015
  • Clotilde Sarrió
Es frecuente iniciar una sesión de terapia preguntándole al paciente cómo se siente y que éste, rápidamente, responda con un «bien» convencional, estándar e involuntario que muy pocas veces reflejará su verdadero estado anímico, pues no siempre somos conscientes, no ya de cómo nos sentimos sino de las sensaciones y emociones que pueden estar haciéndonos sufrir. 

¿Qué son las emociones? Cómo explorar y descubrir las emociones

Es un hecho que el ser humano, aunque hable con frecuencia de las emociones e incluso de sus propias emociones, no sea consciente en la mayoría de las ocasiones de que las siente o de que éstas repercuten en su estado anímico y en su vida de relación.

Las emociones son ciertas reacciones de índole tanto psicológico como fisiológico, que plasman la adaptación del individuo ante ciertos estímulos (recuerdos significativos, vivencia de un suceso, percepción de lugares, objetos o personas). Psicológicamente, las emociones influyen en la atención y en las respuestas del individuo, así como también, fisiológicamente, modulan una batería de respuestas biológicas que van desde el lenguaje verbal y no verbal hasta manifestaciones del sistema nervioso autónomo como la frecuencia cardíaca y respiratoria, la salivación, la contracción de los músculos de fibra lisa (digestivos, urinarios, respiratorios), la sudoración, la dilatación de las pupilas o la rubefacción facial entre muchas otras respuestas de nuestro organismo.

Desde una perspectiva conductual, las emociones establecen en cada momento nuestro posicionamiento ante el entorno, y provocan en el individuo respuestas de aproximación o de alejamiento ante ciertas personas o situaciones. En estas respuestas, además de las características individuales definitorias de cada persona, influirá la educación que se haya recibido así como el ámbito sociocultural del grupo donde cada cual se desarrolla desde el nacimiento hasta la adultez.

Diferencias entre emociones y sentimientos

Aunque, por su similitud, las emociones y los sentimientos suelen ser confundidos y utilizados como dos términos conceptuales indistintos, hay ciertas diferencias que los identifican.

  • Los sentimientos son un estado de ánimo de índole afectivo, por lo general de larga duración, que surge a partir de las emociones experimentadas como consecuencia de nuestra vida de relación. Aunque en lenguaje coloquial utilicemos la palabra sentimiento para expresar ciertas experiencias sensoriales subjetivas, en el ámbito de la psicología, dicho término se aplica a aquellas experiencias subjetivas (como amor, celos, dolor o sufrimiento ) que son fruto de las emociones.
  • Las emociones son expresiones de tipo psicológico, fisiológico, biológico o también consecuencia de estados mentales consecuencia de la adaptación del individuo a los estímulos procedentes del exterior (seres, objetos, situaciones).

Generalmente, las emociones son causadas por la liberación de ciertas hormonas y neurotransmisores (dopamina, serotonina, noradrenalina, cortisol y oxitocina) que luego convierten las emociones ensentimientos. Es decir, es el cerebro quien se encarga de convertir las hormonas y neurotransmisores en sentimientos.

Las emociones tienen una carga de intensidad muy superior a los sentimientos, duran menos tiempo que éstos y tienen la misión de incitar a que el individuo actúe. Como ejemplo de emociones podemos citar la alegría, la tristeza, la felicidad, la sorpresa, la ira, el miedo, el asco o el asombro.

En Terapia Gestalt y siguiendo a Jean Marie Robine, la emoción se contempla como el punto de partida de toda experiencia que acaba manifestándose en forma de sensación física o corporal.

Tres diferencias básicas entre sentimientos y emociones

  • Los sentimientos duran más que las emociones, pero son menos intensos que estas.
  • Los sentimientos son consecuencia de las emociones.
  • Los sentimientos son la valoración que conscientemente hacemos de nuestras emociones, mientras que éstas son reacciones fisiológicas y psicológicas que surgen como consecuencia de ciertos estímulos.

No es lo mismo sentir que pensar

“No podemos amar si no podemos sentir, expresar dolor y rabia o bajar la guardia, del mismo modo que no podemos decir un sí rotundo si no somos capaces de decir igualmente un no de todo corazón”

(Michael Vincent Miller)

Consideremos que una represión constante y reiterada de las emociones (y por ende de los sentimientos por ellas generados) será causa frecuente de diversos conflictos emocionales.

Las sensaciones y las emociones son elementos fundamentales de una serie de conflictos que pueden hacernos sufrir y que no solucionaremos si no sabemos como hacer frente a las sensaciones y las emociones que les son inherentes.

En ciertas técnicas de psicoterapia, muchas veces se interviene en base a los pensamientos y a la acción aunque prescindiendo de qué es lo que el individuo siente, o bien, en el caso de que los sentimientos sean contemplados, se haga sólo con la finalidad de poder controlarlos. Estas técnicas, a la larga, suelen ser ineficaces ya que no trabajan con la comprensión de las causas emocionales generadoras del problema que origina el sufrimiento.

Termina de leer el artículo completo en el Terapia Gestalt, el blog de Clotilde Sarrió

Imagen: Imagenesgratis

  • Ciencia

10 investigaciones relacionadas con el amor y las relaciones de pareja

  • 09/02/2015
  • Alejandra Alonso

Se acerca San Valentín, una fecha donde las parejas expresan su amor y su cariño. En verdad las relaciones amorosas son una parte muy importante de la vida de cualquier persona. Por eso nos pareció que te podría interesar leer brevemente los resultados de estas 10 investigaciones sobre el amor y las parejas.

1. Enamorarse toma un quinto de segundo

Toma un quinto de segundo para que los químicos que inducen la euforia empiecen a actuar en el cerebro cuando estas mirando a esa persona especial.

Estudios de imágenes cerebrales sugieren que 12 áreas diferentes del cerebro están involucradas. Cuando se mira o se piensa en la persona amada, éstas áreas liberan un cóctel de neurotransmisores en el cerebro, incluyendo oxitocina, dopamina, adrenalina y vasopresina.

El cerebro obtiene del amor una sensación similar a la de una dosis pequeña de cocaína

El cerebro obtiene del amor una sensación similar a la de una dosis pequeña de cocaína.

2. Mapa cerebral del amor y el deseo

El primer estudio en mirar las diferencias neuronales entre amor y deseo sexual encuentra coincidencias notables y diferencias marcadas.

La regiones activadas fueron aquellas involucradas en la emociones, motivación y pensamientos de alto nivel.

Este descubrimiento sugiere que el deseo sexual es más que sólo una emoción básica ya que requiere de una motivación dirigida a la meta y pensamientos más avanzados.

El amor se construye sobre estos circuitos, con la diferencia de un área clave que se encuentra en el estriado. Este área del cerebro se suele relacionar con el balance entre niveles altos -y bajos- de funciones.

3. Besar nos ayuda a decidir

Dos estudios nuevos sobre el tema de los besos han encontrado que, aparte de ser sexy, besar también ayuda a la gente a elegir parejas y a quedarse con ellas.

En una encuesta, las mujeres en particular calificaron a los besos como importantes, pero los miembros más promiscuos de ambos sexos los calificaron como una forma muy importante de evaluar a una nueva pareja.

Besar tiene un rol en el mantenimiento de la relación

Pero besarse no es importante solo al principio de una relación; también tiene un rol en el mantenimiento de la misma.

Los investigadores encontraron una correlación entre la cantidad de besos que se daban las parejas que llevaban mucho tiempo juntas y la calidad de su relación.

4. Las parejas se ven más parecidas luego de 25 años de estar juntas

Un estudio encontró que luego de 25 años de casados, los rasgos faciales de las parejas se hacen más parecidos, a juicio de observadores independiente.

Esto puede deberse a la dieta, el ambiente, la personalidad o incluso como resultado de empatizar con tu pareja a través de los años.

5. Las relaciones a distancia pueden funcionar

Contrariamente a lo que se suele pensar, las relaciones a distancia pueden funcionar de acuerdo con un nuevo estudio.

Dos factores que ayudan a que las relaciones a distancia se mantengan vivas son que estas parejas:

  • Se confían información más íntima.
  • Tienen una visión más idealizada del otro.

Como resultado, aquellas personas que se encuentran en una relación a distancia suelen tener niveles de satisfacción con la relación y estabilidad similares a aquellos que están geográficamente más cerca.

6. Cuatro cosas que matan una relación

Por más de 40 años el psicólogo John Gottman ha estado analizando relaciones, tanto buenas, como malas. Ha seguido a parejas por décadas en muchos estudios psicológicos para ver qué clase de comportamientos podrían predecir si permanecerán juntos.

De acuerdo con sus estudios, estas son 4 cosas que matan a las relaciones: criticismo repetitivo, muchas expresiones de desprecio como el sarcasmo, ser defensivo y cerrado, que es cuando la comunicación se apaga casi por completo.

7. Los matrimonios modernos demandan realización personal

La cara del matrimonio ha cambiado significativamente a través de los años, de acuerdo a un nuevo estudio.

Solía tratarse de proveer seguridad y solidez, ahora las personas quieren realización psicológica para sus matrimonios. Más que nunca la gente espera que el matrimonio sea más como un viaje hacia la realización personal y la auto-actualización.

Los simples actos de amabilidad suelen ser los más apreciados

Desafortunadamente en cara a estas demandas, las parejas no están invirtiendo el tiempo y esfuerzo suficientes para alcanzar este desarrollo.

El autor del estudio, Eli Finkel, explica:

“En general, si querés que tu matrimonio te ayude a alcanzar la auto-expresión y el desarrollo personal es crucial que inviertas tiempo y energía suficientes en el matrimonio. Si sabes que el tiempo y la energía no están disponibles, entonces tiene sentido ajustar tus expectativas de acuerdo a esto para minimizar la decepción.”

8. Un ejercicio simple para salvar un matrimonio

Un nuevo estudio de tres años encontró que las tasas de divorcio se redujeron a la mitad solo con mirar películas sobre relaciones y discutirlas luego.

El autor principal del estudio, Ronald Rogge, dijo:

“Los resultados sugieren que los esposos y las esposas tienen un muy buen sentido de lo que podrían estar haciendo bien y mal en sus relaciones. En consecuencia, puede que no necesites enseñarle muchas habilidades para cortar las tasas de divorcio.
Tal vez solo necesites que piensen sobre cómo se están comportando en la actualidad.”

9. La relación post-divorcio

Incluso luego de divorciarse, las relaciones no necesariamente terminan, especialmente si hay niños.

Un estudio sobre crianza compartida post-divorcio ha encontrado que podría terminar en una de cinco formas:

  1. Duos disueltos, donde generalmente es el padre el que desaparece.
  2. Amigos perfectos, es decir que los padres continúan siendo mejores amigos.
  3. Colegas cooperadores, que es cuando las parejas se mudan pero siguen en buenos términos entre ellos.
  4. Asociados furiosos, que son aquellos que continúan peleando luego del divorcio.
  5. Enemigos a muerte, donde los niños se convierten en rehenes en las peleas y usualmente sufren como resultado de esto.

10. Son las pequeñas cosas

Finalmente, como vivimos en un mundo altamente comercializado donde se nos anima a pensar que el amor puede ser vendido y comprado, vale la pena recordar que muchas veces son las pequeñas cosas las que pueden hacer una diferencia.

Una encuesta reciente hecha a casi 4000 ingleses adultos encontró que los simples actos de amabilidad suelen ser los más apreciados.

Llevarle una taza de té a la cama a tu pareja, sacar la basura o decirles que se ven bien podrían hacer más que una caja de chocolates o un ramo de flores (¡aunque a nadie le molesta recibir esas cosas tampoco!).

Algunos de estos datos nos muestran que ni siquiera hay que complicarse mucho para mejorar la relación, una palabra amable todos los días, una película compartida, intentar con la famosa comunicación, un besito… todo eso puede ayudar un montón.

Fuente: Psyblog

  • Ciencia

Cómo fomentar el cambio y evitar las respuestas defensivas

  • 09/02/2015
  • David Aparicio

Deberías hacer más ejercicio,¨ ¨creo que deberías comer más sano,¨ ¨tendrías que tomar menos café¨ o ¨debes dejar de fumar,¨ son algunos ejemplos de consejos que escuchamos de nuestro médico, familiar o amigo que está preocupado por nuestra salud, pero que en realidad son muy poco efectivos y no se traducen en cambios conductuales porque activan respuestas defensivas como: no tengo tiempo para hacer ejercicio, no tengo mucha energia, o no tengo dinero para comer más sano.

¿Qué podemos hacer para motivar el cambio en las personas?

Una reciente investigación publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Science, encontró que los ejercicios de autoafirmación que se centran en los valores que son importantes para las personas, como su familia, el trabajo, la religión o cualquier otra cosa que tenga un significado especial, pueden incrementar las conductas saludables, reducir las negativas y activan la corteza prefrontal ventromedial (CPVM) relacionada con las autoafirmaciones relevantes.

Las intervenciones basadas en los valores personales pueden tener un profundo impacto

Para llegar a esta conclusión, los investigadores reclutaron a 67 adultos sedentarios que hicieron ejercicios de autoafirmación centrados en valores, se evaluó su respuesta cerebral a través de Imágenes por Resonancia Magnética funcional (IRMf) y fueron seguidos un mes después de terminado el estudio.

Los datos obtenidos demostraron que las personas que se autoafirmaron tuvieron más actividad en la CPVM, lo que sugiere que los consejos tuvieron un mayor impacto y en consecuencia practicaron mayor actividad física en comparación con el grupo que no realizó los ejercicios de autoafirmación.

Esta investigación nos demuestra que las intervenciones basadas en los valores personales pueden tener un profundo impacto en la manera en que nuestro cerebro responde a los mensajes de salud y en consecuencia un enorme impacto en la calidad de vida de las personas.

Fuente: PsyBlog
Imagen: Whoshouldmarry

  • Definiciones

Definición de la semana: Bulimia nerviosa

  • 06/02/2015
  • Alejandra Alonso

La bulimia nerviosa se caracteriza básicamente por:

  1. Atracones recurrentes,  los cuales consisten en comer en determinado período de tiempo una cantidad de comida mayor que la que comerían otras personas en el mismo período de tiempo y en circunstancias similares. Además la persona siente como si perdiera el control sobre lo que come.
  2. Conductas compensatorias inapropiadas para no ganar peso (provocarse el vómito, uso de laxantes, etc.).
  3. La persona además tiende a evaluarse en base a su peso y forma.

Los atracones y conductas compensatorias inapropiadas se dan al menos una vez por semana por 3 meses.

Cabe agregar también que los individuos con bulimia nerviosa suelen tener un peso normal, o estar en sobrepeso. No obstante, no es común encontrar este trastorno en personas con obesidad.  Estas personas tienden a estar a “dieta”, evitando comidas que desencadenarían un atracón o que contienen muchas calorías. Además, la amenorrea suele ser común, aunque no se sabe si se debe a las fluctuaciones en el peso, deficiencias nutricionales o estrés emocional.

Es un trastorno con un índice elevado de suicidio

Las conductas compensatorias inapropiadas, como la purga pueden provocar desgarros esofágicos, arritmias cardíacas y ruptura gástrica, entre otros.

Es un trastorno con un índice elevado de suicidio, por lo que se debe tener en cuenta este dato cuando se está frente a un paciente que presenta síntomas de bulimia.

Para realizar el diagnóstico diferencial es importante descartar:

  1. Trastorno por atracones: en donde no se presentan conductas compensatorias inapropiadas, luego de los atracones.
  2. Síndrome de Klein-Levin: en algunos trastornos neurológicos, como este, hay una alimentación trastornada pero no suele presentarse la preocupación por el peso y la forma.
  3. Trastorno depresivo mayor con características atípicas: comer de más es común en este trastorno, pero en ausencia de las conductas compensatorias inapropiadas y la preocupación excesiva por el peso.
  4. Trastorno límite de la personalidad: los atracones pueden ser parte del comportamiento impulsivo característico de este trastorno.

Fuente: American Psychiatric Association, (2013), Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA:American Psychiatric Publishing.

 

  • Recursos

(PDF) Guía para padres y madres en situación de divorcio

  • 06/02/2015
  • Equipo de Redacción

La familia constituye el núcleo social básico de convivencia. Su estructura y las relaciones que dentro se producen son fundamentales para el desarrollo del individuo y a la vez, configuran la sociedad. Una familia es algo vivo, cambia y evoluciona, y le afectan las decisiones que dentro de ella se toman, ya sean individuales o de todo el grupo.

Una separación forma parte del recorrido de muchas familias y, cada vez más, está considerada como algo cotidiano. Sin embargo se convierte, en la mayoría de los casos, en una experiencia dolorosa con consecuencias afectivas y materiales. Y al revés, en ocasiones la perspectiva de pasar por un proceso de separación complicado y sin recursos personales para superar los momentos difíciles, obliga a muchos a mantener una situación familiar sin desearlo.

Los hijos son, además de una parte fundamental de la familia, una de las principales preocupaciones que surgen a la hora de afrontar una separación. La ruptura puede producirles un fuerte impacto emocional porque, lo que consideraban un lugar cálido y seguro en el que crecer, se convierte para ellos en un lugar solitario en el que no saben ubicarse. Esto, sin duda, dependerá de la forma en que los padres expliquen la ruptura.

En estas páginas encontramos unas pautas sobre como abordar una separación y la forma de planteársela a nuestros hijos. El cambio que se produce en la vida de todos requiere un periodo de adaptación y nuevas normas de convivencia.

Esta guía práctica surge de la experiencia cotidiana de sus autoras desde el Servicio de Orientación y Mediación Familiar del Departamento de Servicios Sociales y Familia. Este Servicio orienta y ayuda precisamente a aquellas parejas que han decidido separarse, para que lleven a cabo su proceso de la forma menos conflictiva posible y llegando a acuerdos con la ayuda del mediador en cuestiones fundamentales, como es el bienestar de los hijos.

Con esta guía pretendemos ofrecer un apoyo a los padres que desean que, a pesar de las dificultades, sus hijos continúen con su desarrollo personal y emocional. A través de estas páginas encontrarán pistas y aclaraciones que les ayudarán a superar momentos y conflictos. Esta guía es también para los hijos, para todos los niños y niñas que en esta Comunidad, viven una situación similar.

Descarga: Nos hemos separado y ¿nuestros hijos? una guía para progenitores.

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