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  • Ciencia

Examinando los efectos de la oración en la salud mental

  • 24/09/2014
  • David Aparicio

Las personas que oran frecuentemente a un Dios de amor y contenedor que está ahí para consolar y proteger en los momentos de necesidad podrían tener una mejor salud mental y sufrir menos síntomas relacionados con los trastornos de ansiedad como: preocupación irracional, miedo, timidez y temor a situaciones sociales, en comparación con las personas que no esperaron que sus oraciones fueran escuchadas por un Dios protector y confortador.

Ése fue el descubrimiento de la investigación titulada La oración, el apego a Dios y trastornos relacionados con la ansiedad entre los adultos estadounidenses , contó con la participación de 1511 personas y sus resultados nos sugieren que es la creencia que tenemos sobre el carácter de Dios, lo que determinaría el efecto de la oración sobre nuestra salud mental.

«Dios es para muchas personas la principal fuente de fuerza y consuelo. Esto les permite ver el mundo de una manera menos amenazante. A través de la oración, las personas buscan desarrollar una relación íntima con Dios. Aquellos que logran este objetivo y creen que Dios estará allí para protegerlas y apoyarlas en momentos de necesidad desarrollan un apego seguro a Dios. En este contexto, la oración parece ofrecer consuelo emocional, lo que puede traducirse en menos síntomas relacionados con la ansiedad.»

¨Otras personas, sin embargo, forman un apego evasivo o inseguro a Dios, lo que significa que no necesariamente creen que Dios estará allí cuando lo necesitan. Para estas personas la oración puede sentirse como un intento fallido de cultivar  y mantener una relación íntima con Dios. Lo que provoca que se sientan rechazados y a su vez la oración se sienta como algo molesto o debilitante, que puede provocar síntomas de ansiedad más graves y frecuentes¨, explica Bradshaw.

Según los investigadores, estos resultados son consistentes con un creciente número de investigaciones que han encontrado que la relación percibida entre las personas y Dios juega un rol importante en la salud mental.

Es la creencia que tenemos sobre el carácter de Dios, lo que determinaría el efecto de la oración sobre nuestra salud mental

En teoría, las personas que oran regularmente viven su religión con mayor fidelidad, lo que puede traducirse en menos estrés. Las personas que oran a menudo pueden tener más sentido de propósito en la vida o tener más vínculos sociales de apoyo e incluso muchas de ellas utilizan la oración como una estrategia de afrontamiento.

Estos resultados son muy llamativos, pero no han sido consistentes cuando se ha evaluado su efecto afuera de las organizaciones religiosas. Algunos estudios no han encontrado efectos positivos en la salud mental de las personas que oran, incluso, algunos han encontrado efectos adversos en las personas que oran con mayor frecuencia. Bradshaw explica que todavía no entendemos bien por qué se dan estas inconsistencias, pero nos ofrece algunas posibles explicaciones:

Expectativas individuales: algunas investigaciones donde participaron adultos mayores encontraron beneficios en la salud mental de las personas que creen que sólo Dios sabe cuándo y cómo responder a los pedidos de la oración. Las personas que no sienten que sus oraciones hayan sido respuestas no tuvieron beneficios en su salud mental.

La oración es una conducta muy compleja

Estilo de oración: en general, las oraciones meditativas y coloquiales se han relacionado con mejores resultados, incluyendo el bienestar emocional, en contraste con la oración ritualizada que ha sido asociada con pobres resultados. La oración meditativa tiene que ver con la cercanía y la intimidad en la reflexión y la comunicación con un Dios amoroso que ofrece apoyo. La oración coloquial va un paso más allá, pide orientación en la toma de decisiones y ruega por bendiciones para el mundo en sufrimiento. Estos pedidos son generales, pero están destinados a hacer un mundo mejor en vez de solo buscar el enriquecimiento personal¨, comenta Bradshaw. A diferencia de la oración ritualizada que es menos íntima y por lo general implica repetir oraciones o versos de memoria.

Características percibidas de Dios: las personas pueden percibir a Dios como amoroso, lejano o juzgador, esta creencia afecta la relación entre la oración y la salud mental. Según Bradshaw, la investigaciones previas han encontrado que la oración se asocia con resultados de salud mental deseables entre los individuos que creen que están rezando a un Dios cercano y el presente estudio está en consonancia con eso.

Bradshaw concluye que la oración es un conducta muy compleja, que todavía no entendemos completamente y todavía falta entender cual es la conexión global entre la salud mental y la oración.

Fuente: ScienceDaily
Imagen: DevianArt

  • Definiciones

Definición de la semana: Sesgo retrospectivo

  • 23/09/2014
  • Alejandra Alonso

Después de que los médicos reciben información sobre un caso más un informe de la autopsia, advierten que la causa de la muerte era evidente (algo que podrían haber prevenido con facilidad conociendo los síntomas). Pero las causas de la muerte no son tan claras para los médicos si no cuentan con el informe de la autopsia (Dawson y col., 1988, citados en Myers, 2006). Descubrir que algo ha sucedido hace que parezca inevitable. Los psicólogos denominan sesgo retrospectivo a esta visión retrospectiva de 20/20, también conocida como “fenómeno de lo sabía desde el principio”, es decir la tendencia a creer, después de conocer los resultados, que podríamos haberlo anticipado.

Gary Wells y Amy Bradfield (1998, citados en Myers, 2006), demostraron el sesgo retrospectivo después de mostrar a 352 estudiantes de la Universidad del estado de Iowa un vídeo poco claro de una cámara de seguridad donde se veía a un hombre entrando en un almacén justo antes de asesinar a un guardia de seguridad. Cuando se les mostró una serie de fotografías del caso real, con excepción de la foto del verdadero homicida, los 352 estudiantes hicieron una identificación falsa.

Tendencia a creer, después de conocer los resultados, que podríamos haberlo anticipado.

Aquellos a quienes se les dijo que habían identificado correctamente al sospechoso, se sintieron por supuesto más seguros de su elección, pero también fue 4 veces más probable que recordaran haberse sentido muy confiados cuando hicieron la identificación inicial.¿ Eran conscientes de que el comentario espontáneo del experimentador había influido en sus recuerdos? No, la mayoría negó haber sido influida por esa información.

Esos errores en nuestros recuerdos y explicaciones demuestran porqué se hace necesaria la investigación en psicología. Sólo con preguntar a las personas cómo y porqué sintieron y actuaron como lo hicieron a veces puede resultar engañoso, no porque el sentido común fuera por lo general erróneo, sino porque se manifiesta después de que se sucedieron los hechos. Basándonos en el sentido común nos resulta más fácil describir lo que ha acontecido que predecir lo que sucederá.

Fuente: Myers, D. (2006), Psicología 7ma edición, Editorial Médica Panamericana:Madrid
Imagen: Wikipedia

 

  • Clínica

El trastorno bipolar: qué es y cuál es su tratamiento

  • 22/09/2014
  • CETECIC
woman wearing a blazer

El trastorno bipolar es una categoría diagnóstica utilizada para identificar a personas cuyo estado anímico muestra fluctuaciones tan drásticas que pueden requerir hospitalización. Por un lado, estas personas presentan períodos de pérdida de interés, falta de concentración, intensa apatía y alteraciones en el sueño y el apetito; todos estos, síntomas comunes a la depresión. No obstante, el paciente con trastorno bipolar, también presentará lapsos durante los cuales se sentirá eufórico y exageradamente optimista; probablemente se involucre en muchos proyectos, gaste excesivamente el dinero; seguramente hablará y mentirá en exceso; quizá se ponga irritable, intolerante y hasta violento.

Vale decir, el paciente con trastorno bipolar presenta períodos de disforia muy similares a la depresión que alternan con períodos de gran excitación, denominados de manía o hipomanía de acuerdo con su intensidad. Por supuesto, el paciente bipolar también atraviesa lapsos de estabilidad o intercrisis durante los cuales el estado de ánimo se normaliza y los síntomas pueden desaparecer incluso por completo. A estas fases se las denomina “eutimia”, término general con el que se designan los estados tranquilidad y humor placentero. La expresión “estado de ánimo” refiere al nivel motivacional basal que impulsa al organismo a cumplir objetivos y a alcanzar metas más allá de las necesidades básicas. La regulación adecuada del estado anímico nos permite realizar nuestras actividades diarias, afrontar los problemas cotidianos y, eventualmente, los estresores extraordinarios.

El paciente con trastorno bipolar presenta períodos de disforia muy similares a la depresión que alternan con períodos de gran excitación

En efecto, la cualidad del estado anímico varía en función de los ambientes en los cuales nos hallemos y las demandas que los mismos nos planteen. Tal regulación se produce de manera automática y natural en la mayoría de las personas. No obstante, en quien sufre un desorden bipolar, el equilibrio anímico se ve alterado. La principal causa identificada de una tal desregulación es de índole genética, lo cual equivale a decir que la bipolaridad constituye sin lugar a dudas una enfermedad médica con bases orgánicas. Ello no obsta para que factores psicológicos tengan un rol preponderante. En este sentido, la investigación ha claramente documentado que los factores ambientales actúan como desencadenantes de las crisis, lo cual torna al manejo de los estresores cotidianos un elemento clave en la terapéutica del trastorno.

El tratamiento del desorden bipolar

En vistas de que la etiología del trastorno es principalmente de tipo orgánica, la primera línea de intervención será la terapia medicamentosa, supervisada por un médico psiquiatra. El fármaco más ampliamente prescripto es el carbonato de litio, el cual ayuda a la regulación del estado de ánimo y ejerce por ende un efecto preventivo sobre las crisis afectivas. Algunos medicamentos tradicionalmente utilizados para el tratamiento de la epilepsia, también han mostrado su efectividad respecto del desorden bipolar. Tal es el caso de la carbamacepina o el ácido valproico.

Durante los episodios de disforia, se pueden combinar con los característicos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (I.S.R.S.) por su efecto antidepresivo. Sea cual fuera la droga prescripta, resulta crucial que el paciente obedezca estrictamente las pautas para su ingesta.

Sea cual fuera la droga prescripta, resulta crucial que el paciente obedezca estrictamente las pautas para su ingesta

El abandono de la terapia medicamentosa no sólo representa el camino seguro hacia una recaída sino que creará resistencia al fármaco, tornándolo menos efectivo cuando se ingiera en el futuro. Este es justamente uno de los temas de la terapia psicológica. El tratamiento psicológico del trastorno bipolar posee como objetivos generales el mejorar la calidad de vida del paciente, aumentando la duración de los períodos de intercrisis y disminuyendo tanto la frecuencia como la intensidad de los períodos de crisis. Para ello, se han aislado algunos tópicos mínimos que la terapia psicológica debe abordar:

  • La psicoeducación, que rondará acerca de las características del cuadro, su cronicidad y su manejo. Particularmente, debe incluirse un capítulo vinculado a la adherencia al tratamiento farmacológico.
  • El entrenamiento en el manejo del estrés, puesto que este proceso se ha documentado como uno de los principales disparadores y moduladores de las crisis.
  • El establecimiento de rutinas y ciclos que ayuden a regular el estado de ánimo. En vistas a este objetivo, vale destacar el aporte de Ellen Frank, una psiquiatra norteamericana quien desarrolló un programa terapéutico denominado terapia interpersonal y de ritmo social.

En el marco de una terapia cognitivo conductual, los tópicos arriba mencionados se trabajan con múltiples procedimientos. De este modo, herramientas como la discusión de pensamientos automáticos, el entrenamiento en resolución de problemas, el entrenamiento autoinstruccional o la relajación muscular profunda, se adaptan y conjugan en programas diseñados para responder a las necesidades del desorden bipolar.

Vale decir, quizá las técnicas sean iguales o muy similares, pero los objetivos y la manera de aplicación difiere. Por lo tanto, para este trastorno pesa más que para otros la recomendación de no aplicar procedimientos terapéuticos de manera mecánica, sin una adecuada conceptualización y evaluación del caso y, especialmente, sin un conocimiento acerca de las particularidades psicopatológicas del diagnóstico.

En este sentido, proponemos a continuación algunas sugerencias que el terapeuta cognitivo conductual deberá observar al trabajar con pacientes que padecen trastorno bipolar.

Sugerencias para el terapeuta que trata pacientes con trastorno bipolar:

  1. Propiciar que el paciente mantenga un nivel adecuado de autoobservación sobre su estado de ánimo, especialmente atento a cambios que marquen el inicio de los estados afectivos.
  2. Monitorear el sueño; pues sus alteraciones tanto en cantidad como en calidad suelen anteceder a los episodios afectivos.
  3. Trabajar con la meta de establecer rutinas de sueño. Es crítico para prevenir las recaídas que el paciente duerma entre ocho y nueve horas diarias. Dormir menos de 7 horas conlleva el riesgo de una fase hipomaníaca, dormir más de 10 horas aumenta la probabilidad de un episodio depresivo.
  4. Propiciar que el paciente no consuma alcohol ni otras drogas. Las sustancias estimulantes, como el café o las bebidas cola, incrementan el riesgo de un ciclo maníaco.
  5. Disuadir al paciente de dietas rigurosas. La privación de comida provoca mucha ansiedad e irritabilidad, lo cual constituye un facilitador para entrar en una fase hipomaníaca. Asimismo, la disminución brusca del peso trae aparejados cambios metabólicos que pueden a su vez provocar una recaída. Por lo tanto, si el paciente tiene sobrepeso, debe perderlo gradualmente y con una dieta basada en la alimentación sana.
  6. Conformar una red de apoyo social que, entre otras cosas, advierta sobre cambios en el humor de los cuales el paciente no se percate.
  7. Insistir mucho sobre la responsabilidad de la toma de la medicación. La adherencia al tratamiento farmacológico es uno de los aspectos críticos a tratar durante la psicoeducación.
  8. Mantener un buen “rapport” y crear un clima de confianza de modo tal que el paciente se sienta cómodo como para contar a su terapeuta TODOS sus síntomas. En ocasiones, algunos cambios aparentemente irrelevantes en hábitos de alimentación, en la actividad sexual o en la vestimenta, podrían representar el primer signo sutil de una pronta recaída.
  9. Favorecer hábitos y rutinas ordenadas. Desde el sueño hasta las actividades laborales, pasando por los momentos de recreación y ocio, deberían conducirse de manera rítmica y ordenada; ello disminuye la probabilidad de episodios afectivos críticos.
  10. Trabajar mucho en la prevención y manejo del estrés. En este sentido, cobran importancia los programas terapéuticos específicamente diseñados a tal fin.
  11. Enseñar al paciente a convivir con el trastorno; aceptarlo. Negarlo no hará más que empeorarlo.
  12. Guiar a los familiares del paciente sobre cómo deben interactuar con el mismo; tanto durante las crisis, como en los momentos de estabilidad. El abordaje conductual familiar se ha mostrado útil para la prevención de recaídas.

A pesar de que el trastorno bipolar es un cuadro crónico cuya cura completa no se ha brindado aún de manos de la ciencia, sí existen tratamientos farmacológicos y psicológicos que mejoran sustancialmente la calidad de vida de quien lo padece. Es responsabilidad del profesional conocerlos y aplicarlos.

  • Recursos

(PDF) Síndrome de Asperger y autismo de alto funcionamiento: comorbilidad con trastornos de ansiedad y del estado de ánimo

  • 22/09/2014
  • Equipo de Redacción

Introducción

La comorbilidad entre el síndrome de Asperger (SA) y los trastornos del estado de ánimo y de ansiedad parece ser altamente significativa. Por ello, se presenta una revisión de la bibliografía científica más actual que aporte evidencias empíricas a tal hipótesis con el objetivo de plantear una prospectiva de investigación.

Desarrollo

La valoración y el diagnóstico del funcionamiento psicosocial analizado en personas con SA o autismo de alto funcionamiento (AAF) confirman una proporción significativa de casos con sintomatología depresiva y ansiosa, y en muchos de ellos se eleva a la categoría de trastornos comórbidos.

Conclusión

Es necesaria una mejor formulación diagnóstica ya que las perturbaciones afectivo-emocionales y conductuales pueden aparecer enmascaradas como sintomatología asociada al SA/AAF. Identificar y reconocer dicha comorbilidad psiquiátrica mejorará el funcionamiento psicosocial de estas personas.

Descarga: Síndrome de Asperger y autismo de alto funcionamiento

  • Definiciones

Definición de la semana: Burnout

  • 18/09/2014
  • Alejandra Alonso

Según Bosqued (2008), el término burnout fue utilizado por primera vez por un psiquiatra de Estados Unidos, llamado Herbert Freudenberger, en el año 1974. Este hombre estaba trabajando como voluntario en una clínica para toxicómanos en Nueva York, y fue allí donde observó en el personal (incluyéndose a él mismo) que, aproximadamente luego de un año de trabajar allí, su actitud hacia el trabajo y su desempeño cambiaban. Resumidamente las actitudes que veía eran las siguientes: pérdida progresiva de energía, desmotivación laboral, cambios comportamentales hacia el paciente (menos sensibilidad y comprensión, trato frío y propensión a inculparlos por la complicación que sufrían) y síntomas de depresión y ansiedad.

Freudenberger (1974, citado en Bosqued, 2008, p. 19) lo definió como: “Un conjunto de síntomas médico-biológicos y psicosociales inespecíficos, que se desarrollan en la actividad laboral, como resultado de una demanda excesiva de energía”.

Tiempo después, Cristina Maslach oficializaría y haría trascender el término en la comunidad académica. Ella lo define como: “Un síndrome de cansancio emocional, despersonalización y reducida realización personal que puede ocurrir entre individuos que hacen alguna clase de trabajo con personas” (Maslach, 2003, p. 2).”

El síndrome de burnout es un padecimiento que afecta a la salud y a la calidad de vida laboral de una persona. Es una clase de estrés crónico que podría definirse como una respuesta psicofísica que da el individuo como consecuencia de esfuerzos frecuentes que culminan en resultados que éste considera como insuficientes e ineficaces. Todo esto le produce al sujeto exhaustividad, sensaciones de indefensión y retirada psicológica y en algunos casos, también física de la tarea. En  fases avanzadas, la persona que padece este síndrome presenta sensación permanente de estar llegando al límite de sus energías o de venirse abajo (Bosqued, 2008).

Mingote Adán y Pérez García (2003) encontraron cinco puntos en común entre todas las definiciones del síndrome de desgaste profesional: a) un comportamiento anormal en lo relacionado al rol profesional que incluye despersonalización y comunicación deficiente con el cliente. También se producen conflictos relacionales con compañeros de trabajo y absentismo laboral; b) Síntomas disfóricos (malestar, agotamiento emocional); c) Sintomatología física, característica del estrés (dolores de cabeza, cansancio, etc.) que se asocian a formas disfuncionales de afrontar demandas laborales;  d) Desmotivación o desinterés por el trabajo que se traducen en un bajo rendimiento; e) Por último, la autoestima profesional y la realización se ven afectadas negativamente por la adaptación inadecuada.

Fuentes:

Bosqued, M. (2008), Quemados, el Síndrome de Burnout: Qué es y cómo superarlo, Ediciones Paidós Ibérica, España.

Maslach, C. (2003), Burnout. The cost of caring.

Mingote Adán, J. C. & Pérez García, S. (2003) Estrés en la enfermería. El cuidado del cuidador, Madrid: Ediciones Díaz de Santos.

Imagen: Roger Ferrer Ibánez (Flickr)

Otras voces

💌 Sitios afines: amistades, colegas, referentes y compañeros de camino que leemos con gusto.

  • R Revista de CETECIC cetecic.com.ar Una revista académica con artículos de terapia cognitiva conductual escrita por Ariel Minici y Carmela Rivadeneira, dos referentes en la TCC de América Latina.
  • J Jonathan Yentch www.youtube.com Cada video es una aventura.
  • J Jason Kottke kottke.org Con casi 30 años online, Jason Kottke es uno de los referentes del blogging. Aquí encontrarás artículos interesantes todos los días.
  • P Pablo Malo Ocejo pablomalo.substack.com Pablo Malo es psiquiatra, escritor y ensayista.
  • P Psicoflix psicoflix.com El Netflix de la psicología, podcast semanal con entrevistas rigurosas a terapeutas y expertos en psicología a nivel mundial.
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  • Ciencia

Cambios en los estilos de bullying mientras los estudiantes crecen

  • 18/09/2014
  • David Aparicio

Mientras los niños crecen el acoso verbal y físico disminuye, pero el acoso cibernético incrementa. Éste fue el descubrimiento general de una investigación recientemente publicada en el Journal School Psychology Quarterly.

El estudio contó con los datos de 1180 estudiantes de 5º a 9º grado y examinó a los niños acosadores y a las víctimas por medio de 3 encuentros, permitiéndole a los investigadores poder observar los cambios que se daban en los estilos de bullying a medida que los niños crecían. También se tomaron en cuenta variables específicas como género y edad. En detalle encontraron que:

Los estudiantes que sufren de bullying cayeron en dos subgrupos: víctimas frecuentes (11%), víctimas ocasionales (29%), víctimas ocasionales del ciberbullying y víctimas tradicionales (se refiere a los ataques verbales, físicos y relacionales pero no cibernéticos) (10%) y víctimas infrecuentes (50%).

Los estudiantes que hacen bullying cayeron en tres categorías: acosador frecuente (5%), abusador ocasional verbal/relacional (26%) y acosador infrecuente (69%).

El personal educativo debería centrar sus recursos en los estudiantes que están entre 5º y 6º grado

El bullying y la victimización decrecen a través del tiempo, sin embargo, se observa un incremento entre 5º y 6º grado, que corresponde  a la transición de la escuela primaria a la secundaria; En general las niñas fueron más propensas a ser víctimas de acoso verbal/relacional y ciberbullying que los niños; en cambio, los niños fueron más propensos a ser víctimas de acoso físico.

Estos hallazgos permitieron a los investigadores extraer una serie de recomendaciones para futuras intervenciones concretas que se ajusten al complicado contexto escolar:

El personal educativo debería centrar sus recursos en los estudiantes que están entre 5º y 6º grado. Las intervenciones deberían enseñar habilidades sociales y emocionales, así como también técnicas para manejarse apropiadamente en nuevos grupos de pares y de jerarquías sociales.

Se deben diseñar intervenciones específicas para niños y niñas. Los esfuerzos destinados a los niños deben tratar los aspectos del bullying físico. Las intervenciones destinadas a las niñas deben enfocarse en los problemas relacionales y el uso apropiado de las redes sociales.

Se deben diseñar intervenciones específicas para niños y niñas

Los padres y maestros deben tratar con sus estudiantes los temas de bullying cibernético y supervisar el uso de la computadora y celular, ya que esto podría prevenir la victimización a través de internet. Los investigadores explican que es muy importante que los adultos hagan los reportes pertinentes sobre el bullying verbal/relacional y cibernético y que hagan las intervenciones correspondientes en todos los casos.

Generalmente nos encontramos a padres y maestros sermoneando o haciendo charlas para crear ¨conciencia¨ en los niños sobre las terribles consecuencias del bullying, pero esto no es suficiente. En realidad casi nunca funciona y ésta investigación nos demuestra que se necesitan intervenciones específicas de acuerdo a la edad y género de los estudiantes para lograr escuelas libre de bullying.

Fuente: University of California, Riverside
Imagen: Daradish

Sin categoría

Mindfulness para personas con deterioro de la memoria y sus cuidadores

  • 17/09/2014
  • Alejandra Alonso

Tristemente, las personas con Alzheimer van perdiendo su capacidad de cuidarse a sí mismas poco a poco, razón por la cual necesitan de alguien que se ocupe de ellos todo el día. Además del deterioro en el estilo de vida que esto significa, también se sabe que los pacientes con Alzheimer suelen sufrir de depresión la cual a su vez empeora el deterioro de la memoria.

Por otro lado, la persona que se ocupa de cuidar del paciente con Alzheimer, que suele ser alguien del círculo familiar, sufre particularmente al ver el avance de la enfermedad tan de cerca y suele presentar una incidencia creciente de ansiedad, depresión, disfunción inmune y otras cuestiones preocupantes sobre salud además de una mayor tasa de mortalidad, según estudios previos.

Investigadores de Northwestern Medicine quisieron averiguar si recibir entrenamiento en Mindfulness (si quieres conocer más sobre esta técnica visita los siguientes enlaces: 1, 2, 3) en conjunto, es decir, paciente y cuidador recibiendo el entrenamiento en la misma clase, sería beneficioso. Ellos hipotetizaban que dicho entrenamiento daría buenos resultados para los cuidadores basados en investigaciones anteriores. Sin embargo, desconocían si sería de provecho para pacientes con deterioro en la memoria, o qué impacto tendría el hecho de que tanto el paciente como el cuidador recibieran las mismas clases en el mismo tiempo.

Pueden aprender a concentrarse en el presente, derivando en el disfrute del momento con aceptación y sin pensar excesivamente en el futuro

“La enfermedad es desafiante para la persona afectada, los miembros de su familia y los cuidadores. Aunque saben que probablemente las cosas empeoren, pueden aprender a concentrarse en el presente, derivando en el disfrute del momento con aceptación y sin pensar excesivamente en el futuro. Esto es lo que se enseñó en el programa de Mindfulness,” dice el autor principal del estudio, Ken Paller, profesor de psicología en Weinberg College of Arts and Sciences en Northwestern.

Este es el primer estudio en demostrar que tanto el cuidador como el paciente con Alzheimer se benefician al hacer mindfulness juntos. Lo que es muy importante ya que los cuidadores no suelen tener mucho tiempo para usarlo en actividades que puedan aliviar su carga emocional.

“Una de las mayores dificultades que encuentran los individuos con demencia y sus familias es que hay una necesidad de nuevas formas de comunicación debido a la pérdida de memoria y otros cambios en el pensamiento y las habilidades. La práctica de mindfulness posiciona a ambos participantes en el presente y los enfoca en las características positivas de la interacción, permitiendo un tipo de conexión que podría sustituir a formas más complejas de comunicación que tenían en el pasado. Es una buena forma de enfrentar el estrés,” explica Sandra Weintraub, coautora del estudio, profesora de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en Feinberg y neuropsicóloga en Northwestern Memorial Hospital.

El estudio incluyó a 37 participantes, de los cuales 29 eran parte de un par paciente-cuidador. La mayoría de los pacientes fue diagnosticado con demencia debido a la enfermedad de Alzheimer o a disfunciones cognitivas moderadas, que suelen ser precursores de la demencia. Otros presentaban pérdida de memoria debido a un accidente cerebrovascular o a demencia frontotemporal, que afecta tanto a las emociones como al habla y a la comprensión de discursos. Entre los cuidadores se podían encontrar al/la esposo/a del paciente, hijos adultos, nueras o suegras.

Los pacientes con Alzheimer eran capaces de utilizar otras funciones cognitivas para participar en el entrenamiento en Mindfulness

Weintraub nota que, si bien los individuos con Alzheimer presentaban pérdida de memoria leve a severa, eran capaces de utilizar otras funciones cognitivas para participar en el entrenamiento en Mindfulness y experimentar emociones y sentimientos positivos.

Los participantes asistieron a 8 sesiones diseñadas específicamente para las necesidades de los pacientes con pérdida de memoria debido a enfermedad neurodegenerativa terminal (demencia) y para las necesidades de sus cuidadores. Ambos grupos completaron una evaluación dentro de las dos primeras semanas de comenzar el programa y dentro de las dos últimas semanas antes de completarlo.

“Observamos que puntuaban más bajos en depresión y los índice de calidad de sueño y calidad de vida mejoraron para ambos grupos. Después de 8 sesiones de este entrenamiento observamos diferencias positivas en sus vidas. El mindfulness incluye conciencia plena con aceptación de eventos en el momento presente. No tienes que dejarte arrastrar en el deseo de que las cosas fueran diferentes. El mindfulness de esta forma toma provecho de las habilidades de la gente antes que enfocarse en sus dificultades”, dice Paller.

Sería bueno que estos datos se conozcan ya que el Mindfulness podría ser un recurso muy valioso para mejorar la situación de las personas con esta enfermedad tan discapacitante y aliviar a su vez a sus cuidadores.

Fuente:  Northwestern University
Imagen: MacBeth 
(Flickr)

 

 

Sin categoría

Déficit de Atención (TDAH): 5 consejos para establecer reglas

  • 16/09/2014
  • Alejandra Alonso

Terminar o incluso comenzar una tarea o actividad con un niño con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, puede ser especialmente frustrante para él y extremadamente agotador para los padres, maestros u otros adultos que se relacionen con el niño.

Poner reglas y que los chicos realmente las sigan haría más fáciles las cosas, pero eso también puede ser todo un desafío en sí considerando que, como lo explica Elaine Taylor-Klaus, los niños con este trastorno pueden tener toda la intención de respetar las reglas pero, a menudo, las rompen “por accidente más que a propósito”. Ella hace una distinción clave entre “travesura” y “neurológico” (es decir, tener dificultades para seguir reglas por los síntomas del TDAH).

Elaine Taylor-Klaus es cofundadora de ImpactADHD.com, una herramienta online de apoyo que entrena a los padres en el manejo efectivo de sus hijos con TDAH y otras necesidades “complejas”. Ella y otros expertos recomiendan las siguientes estrategias para ayudarte a poner reglas.

  1. Tener expectativas razonables.

Los niños con TDAH tienden a tener un retraso en el desarrollo con respecto a sus pares. Se debe tener en cuenta este dato al crear reglas, para que las mismas estén basadas en expectativas reales , dice Taylor-Klaus.

Se debe considerar tanto la edad como las habilidades del niño, dice ella. “Por ejemplo, no levantarse de la mesa por 30 minutos durante la cena podría ser una expectativa razonable para un muchacho de 14 años sin TDAH, pero podría ser mucho pedir para uno de 14 años con TDAH.”

No grites en el auto porque es peligroso y puede causar un accidente

  1. Incluya a los niños en el proceso.

Sus hijos serán más propensos a seguir sus reglas si sienten que las mismas son razonables, y ellos han sido incluidos en el proceso, dice Cindy Goldrich, entrenadora parental, consejera en salud mental, entrenadora de maestras y PTSCoaching. Hable con sus hijos sobre las razones que tiene para cada regla y pídales aportes, recomienda ella.

Haga sus razones objetivas, es decir, que no sean personales, en vez de decir: “No grites en el auto porque no soporto cuando lo haces,” diga “no grites en el auto porque es peligroso y puede causar un accidente”, ejemplifica Taylor-Klaus.

Taylor-Klaus también advierte sobre las negociaciones acerca de la legitimidad de las razones. Ella está a favor de las reuniones familiares. “Si yo digo ‘estén todos abajo en 15 minutos’ sin darles voto en esa decisión voy a obtener un motín o desobediencia.”

En vez de esto, lo discuten en las reuniones familiares y todos toman parte en la planificación y la solución de problemas (ella también prefiere la palabra ‘acuerdo’ en lugar de ‘regla’).

Goldrich subrayó, además, la importancia de escribir las reglas y ser claros con sus hijos sobre las posibles consecuencias.

  1. Limite las reglas.

Tratar de hacer cumplir muchas reglas simultáneamente solo confunde y abruma a todos, dice Diana Dempster, coach de padres y cofundadora de ImpactADHD.

Además, hay que considerar que los “niños con TDAH tienden a ir contra las reglas sólo porque son reglas,” dice Taylor Klaus. Tienden a resistirse a las estructuras porque se sienten encarcelados.

Reserve las reglas para lo que es realmente importante, tal como seguridad y reglas generales del tipo “no lastimamos a nadie a propósito” o “seguir direcciones de los adultos”, dice ella.

Taylor-Klaus tiene reglas sobre no jugar cerca de las puertas (“muy peligroso y probablemente hayan dedos aplastados”) y sobre confidencialidad.

“Mis hijos saben que pueden decirme cualquier cosa, y si la salud y la seguridad son un factor (por ejemplo, si les preocupa un amigo), la confidencialidad sale por la ventana y vamos a mantener la seguridad de la gente primero y ante todo.”

Apoye a su hijo para que aprenda de sus errores y lo haga mejor en el futuro

“Lo creas o no, eso los hace sentir seguros e incrementa la probabilidad de que me hablen sobre ‘cosas’”.

Es vital tener en mente que se debe implementar una o dos reglas por vez, hasta que se conviertan en hábito (incluso si tienes una lista más larga de reglas de la casa), agrega Dempster.

  1. Deje que las reglas sean “las malas”.

“Use las reglas para establecer expectativas, límites y consecuencias y si se rompen (cosa que puedes esperar que pase a veces), no se regodee ni apunte a nadie,” dice Taylor-Klaus.

En lugar de esto, deje que las reglas sean las malas. Dempster compartió un ejemplo: “Si tienes una regla según la cuál tu hijo tiene que dejar la computadora con una sola advertencia, y la consecuencia de no hacerlo es no poder usarla la noche siguiente, diga: ‘Wow, desearía que pudieras usar la computadora esta noche pero las reglas dicen que no puedes. Lo siento mucho.’”

  1. Sea de apoyo.

“Permita que su hijo cometa errores sin hacer un mundo sobre ello”, dice Taylor-Klaus. Apoye a su hijo para que aprenda de sus errores y lo haga mejor en el futuro, agrega.

Ella recalca la importancia de tener compasión cuando se está reforzando una regla. “Recuerda, tu relación con tu hijo durará (esperemos) mucho más que tus reglas para la casa.”

Fuente: PsychCentral
Imagen: Pixabay

  • Clínica

¿Cambiar yo… para qué?

  • 16/09/2014
  • Clotilde Sarrió

Los procesos de cambio (entendiendo como tal el cambio psicológico) son la evolución natural de una determinada situación personal en un contexto dado. En cierto modo, la vida es un proceso de cambio continuo, un perpetuo juego entre continuidad y cambio.

Para la Terapia Gestalt, el hombre en su estado natural experimenta un cambio constante fundamentado en la interacción dinámica entre el sí mismo y el ambiente. Es una constante que ante cualquier cambio surja el sentimiento de miedo por lo que siempre supone enfrentarse a lo desconocido, abandonar determinados estados emocionales asociados a valores, ideas, creencias, o bien enfrentarse a nuevas situaciones en lo concerniente a los ámbitos laboral, familiar o de cualquier otro círculo relacional del individuo con el ambiente.

Instintivamente hay una tendencia a la postura cómoda de dejar las cosas como están y adoptar una pasividad que no requiere ningún esfuerzo porque nos mantiene aferrados a aquello que nos resulta familiar, nos es de sobra conocido y por ende es confortable.El problema surge cuando nos damos cuenta de que ese estado de confortabilidad mengua o desaparece y se hace necesario actuar, hacer algo, pero ¿qué?.

La vida es un proceso de cambio continuo, un perpetuo juego entre continuidad y cambio

Cuando surge esta disyuntiva sólo hay dos opciones: en primer lugar, si estamos bien como estamos (o la pérdida de confort no es mayor que el esfuerzo que nos supone realizar un cambio) no hay por qué cambiar; en segundo lugar si el disconfort nos desagrada hasta el extremo de interferir en nuestro bienestar, tendremos que realizar un cambio.

La primera opción suele ir apareada a los beneficios secundarios que se obtienen de un entorno seguro que nos confiere estabilidad, y en este caso se ponen en marcha los mecanismos neuróticos de defensa que bloquean el curso de la experiencia.La segunda opción tiene lugar cuando somos conscientes y percibimos que, dejar de lado todo aquello que hasta el momento nos ha hecho sentir mal se convierte en la mejor opción.

Termina de leer el artículo completo en Terapia Gestalt

  • Ciencia

(Vídeo) El efecto del café en tu cerebro

  • 10/09/2014
  • David Aparicio

¡Café, café, café, café! Es lo primero en que pensamos y lo primero que tomamos. Incluso algunos sentimos que no hemos desayunado de verdad si no tomamos nuestro cafecito. Pero, ¿qué sucede en nuestro cerebro cuando tomamos esa deliciosa y humeante taza de café?

Los chicos de ASAPscience se valieron de la investigación, un tablero y marcadores de colores y respondieron a esta pregunta de una manera muy divertida.

No voy a desperdiciar tu tiempo parafraseando lo que pasa en el vídeo. Miralo y si tienes ganas coméntanos qué opinas.

  • Ciencia

9 herramientas que te salvaran la vida a la hora de hacer investigación psicológica

  • 08/09/2014
  • David Aparicio

Como toda ciencia, la psicología necesita de la investigación para crecer y desarrollarse. Pero cuando nos toca hacer un estudio, lo que más nos desmotiva son todos esos PDFs, libros, bases de datos y websites con miles de datos que debemos organizar en el cuerpo del marco teórico o de las conclusiones.

Me tocó pasar por todo eso y por eso te quiero compartir estas herramientas/apps especialmente elegidas para ayudarte a investigar más cómodamente y aumentar tu productividad.

1. Evernote (Gratuita)

Evernote

Evernote es una de esas apps que son indispensables para mi y es una verdadera lástima no haberla usado cuando hice mi investigación de tesis. Es una poderosa aplicación que está disponible en casi todas las plataformas de computadoras y móviles (iOS, Android, Windows Phone, etc.) que te permite tomar notas, recordatorios, almacenar PDFs, tomar notas de voz e incluso realizar scans de fragmentos de libros que necesitas para tu investigación, en vez de sacarlos. Y con su plugin Evernote Web Clipper, puedes guardar todo lo que encuentres desde el navegador de tu computadora con un simple clic. Incluso te permite ordenar tus archivos en ¨cuadernos¨. Por ejemplo, puedes guardar todos los PDFs que encuentres sobre afrontamiento en un cuaderno y en otro cuaderno guardar todo lo que encuentres sobre asma.

Todos tus archivos se almacenan automáticamente en la nube, lo que te permitirá compartirlo con tus colegas o equipo de investigación y serán accesibles desde prácticamente cualquier dispositivo. También puedes utilizar su plugin Evernote Skitch que te permite hacer notas y gráficos en los PDFs y guardarlos automáticamente en la nube.

Realmente Evernote Web Clipper me habría ahorrado mucho tiempo, ya que me hubiera facilitado el almacenamiento de PDFs y no habría tenido que recurrir a la antigua manera de descargarlos a mi computadora y ordenarlos manualmente en carpetas.

2.  DOAJ (Gratuita)

DOAJ

Por sus siglas Directory of Open Access Journals es una plataforma online que indexa y provee el libre acceso a más de 1 millón de artículos de 134 países.

3. Google Académico (Gratuita)

Google academico

Google Académico es la sección especializada de Google donde podrás encontrar artículos, tesis, libros y resúmenes de editoriales científicas y académicas. Una de sus características que más me gusta es la opción de solicitar alertas cuando se publican nuevos artículos sobre el tema que busco. Sin duda alguna, Google Académico es una de las herramientas que no debes dejar de probar.

4. Deep Dyve (De pago)

DeepDyve

Algunos le llaman el Netflix de la investigación, ya que te permite acceder a millones de artículos de revistas científicas reconocidas con un pago mensual de 40 dólares (puedes probarlo gratis durante dos semanas). Tal vez estés pensando que es muy costoso, pero es un buen precio. Imagínate que encontraste un artículo que viene perfecto para tu investigación, pero cuesta 30 dólares. Con Deep Dyve pagas 40 y tienes acceso a millones de artículos. Es una buena opción cuando no encontraste lo que buscabas en las plataformas gratuitas como DOAJ y Google Académico.

Este servicio online me salvó la vida y la de mi esposa cuando hacíamos la tesis (a mi me ayudó con los temas de afrontamiento y asma en la infancia y ella pudo encontrar datos específicos de muestras internacionales, incluida China sobre el burnout en agentes penitenciarios).

El único punto en contra de este servicio es que puedes leer las investigaciones completas y sus listas bibliográficas, pero no puedes descargarlas. De todas maneras, creo que es muy útil porque generalmente solo quieres los datos de los estudios y no necesariamente tienes que almacenar esas investigaciones.

5. Trello (Gratuita)

trello gif

Una investigación del tamaño de una tesis puede ser especialmente saturadora. Por momentos podemos sentir que no avanzamos y que no vamos a terminar. Por eso es importante que organicemos nuestro día a día y establezcamos objetivos alcanzables. Es aquí donde Trello entra en escena. Con su interfaz minimalista que permite organizar tu proyecto o investigación en columnas e insertar tarjetas (la imagen demuestra como se mueven las tarjetas), archivos, listas de tareas, asignar fechas, buscar, añadir etiquetas. Trello está disponible desde tu computadora, móvil y tablet.

6. EasyBib (De pago)

EasyBib

Una de las cosas que más odio es hacer la lista bibliográfica. Varias veces perdí los datos bibliográficos por dejarlos para después, eso hizo que desperdiciara tiempo buscándolos en las anticuadas carpetas que tenía en mi laptop. Para que no te pase lo mismo, te recomiendo que uses EasyBib una plataforma online que encontré recientemente, que automatiza este tedioso proceso. Solo tienes que poner la URL del website, libro, base de datos o artículo online y te entregará los datos bibliográficos en el formato que deseas, en nuestro caso, formato APA. El servicio tiene un costo de 4 dólares al mes o 19.99 dólares al año. Creo que vale la pena, te ahorrará tiempo y estarás seguro de que tienes la lista en el formato correspondiente.

7. Mendeley (Gratuita)

Mendeley

Es la app que está de moda entre los investigadores. Esta app te permitirá archivar organizadamente tus artículos en pdf, gestionar búsquedas y preparar la lista de referencias. Tiene menos formatos que EasyBib, pero incluye APA y es gratis. Todo lo que se archive se guardará en la nube de Mendeley y lo podrás sincronizar con tus dispositivos. Si te sientes un poco perdido al utilizarlo por primera vez, te recomiendo que revises esta breve guía en español.

8. Google Drive/Dropbox (Gratuitas)

Drive y Dropbox

Imagínate que pierdes todo tu trabajo cuando ya estás escribiendo los resultados. Lastimosamente es un error común almacenar toda tu investigación en tu computadora ya que corres el riesgo de perderla si sufres un inconveniente como un daño en el disco rígido, o a causa de pérdida o robo. Algunos se auto envían e-mails con archivos adjuntos de las actualizaciones de su trabajo, pero seamos sinceros, esta no es la opción más fácil y eficiente. Google Drive y Dropbox te permiten crear una carpeta que se sincroniza con sus servicios en la nube manteniendo tu investigación segura de cualquier eventualidad que pueda atentar con tu salud física y mental.

Nombré los dos servicios (Google Drive y Dropbox) por cuestiones de gusto. Personalmente prefiero el de Google ya que uso casi todos sus servicios, y además ofrecen desde el inicio 15 gb de almacenamiento gratuitos en comparación con los 2 gbs que ofrece Dropbox.

Pero eso no es todo, Google Drive también nos ofrece la posibilidad de crear y editar archivos de texto, presentaciones y hojas de cálculo directamente desde el navegador web, sin tener que esperar horas a que se descargue una aplicación para poder escribir y sin importar donde estés (está disponible también para tu móvil y tablet). Sólo tienes que abrir una pestaña y empezar a escribir. Puedes invitar a tus amigos y compañeros a trabajar en él y en tiempo real, añadir notas y correcciones, buscar definiciones online, etc. En Psyciencia usamos a diario Google Drive (este artículo fue editado aquí) y sin lugar a dudas es la mejor manera de trabajar textos en equipo y desde cualquier lugar.

Un Plugin de Bono

Cuando hacía mi investigación, las notificaciones de Facebook y Twitter me volvían loco. No me podía concentrar plenamente en la redacción y análisis de los datos. Seguramente dirás «por qué no cerraba las pestañas» y listo. Lo hacía pero a los minutos las volvía a abrir. Esa conducta automática me estaba retrasando mucho.

Por eso elegí instalar StayFocusd es un plugin para Chrome que te permite bloquear por un tiempo determinado esos sitios que te hacen perder el tiempo. Realmente me ayudó a incrementar mi productividad y a terminar esa tesis.

Espero que estas herramientas te ayuden a realizar tu investigación. Son bienvenidos a compartir las apps que ustedes utilizan para investigar.

Imagen: Bitelia

 

  • Clínica

¿Por qué las psicoterapias inefectivas aparentan funcionar?

  • 06/09/2014
  • Paula José Quintero

Una persona con depresión comienza terapia; 2 meses después sus síntomas han disminuido considerablemente. ¿Se debe su mejoría al tratamiento?

La respuesta correcta es “no lo sabemos”. Por un lado sabemos que las psicoterapias basadas en la evidencia pueden aliviar muchos problemas clínicos, de modo que la mejoría puede deberse al menos parcialmente a las intervenciones terapéuticas. Por otro, sabemos que no podemos sacar conclusiones válidas respecto a la efectividad del tratamiento en ausencia de las salvaguardas metodológicas respecto de los errores inferenciales, tales como contar con medidas de resultados validadas, grupos control randomizados y método de doble ciego. Y sin embargo, clínicos e investigadores caen en el error de afirmar que el tratamiento “funcionó” cuando la evidencia para realizar esa inferencia es insuficiente.

El error de afirmar que un tratamiento es efectivo teniendo evidencia inadecuada es frecuente, entendible y a la vez problemático.

Hay algunas razones por las cuales las personas pueden inferir que la psicoterapia es efectiva aun cuando no lo es. Estas fuentes de error inferencial son denominadas causas de efectividad terapéutica espuria (CSTEs: causes of spurious therapeutic effectiveness) y el hecho de no conocerlas puede llevar a los clínicos a asumir que pueden confiar en observaciones clínicas informales para decidir si las intervenciones son efectivas.

La dificultad para reconocer la amenaza de las CSTEs es en parte un producto de procesos cognitivos naturales que dificultan a los clínicos, a los pacientes  y a los investigadores una percepción y evaluación adecuada del cambio terapéutico.

Obstáculos cognitivos para evaluar el cambio terapéutico

El obstáculo más general es el hecho de que el pensamiento científico no se da de manera natural (McCauley, 2011; Wolpert, 1992). Es un pensamiento que debe ser aprendido y practicado sistemáticamente porque requiere un cuestionamiento de las intuiciones del sentido común, como por ejemplo nuestra tendencia a percibir relaciones causales donde no las hay (Bloom & Weisberg, 2007; Cromer, 1993). La mayoría de los errores del juicio que provienen de las CSTEs reflejan probablemente las percepciones e interpretaciones rápidas e intuitivas que dejan por fuera explicaciones alternativas del cambio terapéutico.

Cuatro obstáculos cognitivos son la base de la mayoría de las CSTEs -las cuales son entendidas como instancias específicas de estos obstáculos en el contexto de la psicoterapia.

Realismo Ingenuo

Es un concepto que proviene de la filosofía y se refiere al supuesto de que el mundo es exactamente como lo vemos (Ross & Ward, 1996; Segall, Campbell, & Herskovits, 1966). Muchas expresiones de la vida cotidiana demuestran el poder que tiene el realismo ingenuo sobre nuestro pensamiento: “ver para creer”, “lo ví con mis propios ojos”, “lo que ves es lo que hay”. Esta heurística (atajo mental) lleva a focalizarnos en lo más obvio de nuestro ambiente y a ignorar información más sutil. El realismo ingenuo es erróneo por la simple razón de que el mundo no es tal cual lo percibimos y, extremando las cosas, podríamos decir que en realidad se trata de “creer para ver”.

Este obstáculo tiene implicancias importantes cuando evaluamos los resultados de la psicoterapia: puede llevar al clínico a confiar en sus propios juicios intuitivos y, como consecuencia, a 1) percibir erróneamente un cambio cuando no se produce, 2) interpretarlo erróneamente cuando sí se produce o 3) ambos a la vez.

Esto nos recuerda, también, un principio que es en general olvidado: el “cambio que ocurre tras la terapia” no es equivalente al  “cambio debido a la terapia”, un error lógico habitual conocido como post hoc, ergo propter hoc (después de esto, por lo tanto, a consecuencia de esto).

Sesgo de confirmación

Se trata de la tendencia común a buscar evidencia consistente con la propia hipótesis y a negar, rechazar o distorsionar la que no lo es (Lilienfeld, Ammirati, & Landfield, 2009; Nickerson, 1998). Aunque se trata de un fenómeno cognitivo, éste puede ser alimentado por emociones y deseos, conformando lo que se ha denominado “razonamiento motivado”. Debido a que lo clínicos quieren que sus pacientes mejoren, pueden ser llevados a percibir cambio cuando no lo hay. Más específicamente, el sesgo de confirmación puede llevar a los clínicos a prestar atención a los “aciertos” e ignorar los “errores” y, así, a sobreestimar el grado en que sus intervenciones se asocian con la mejoría subsiguiente.

Causalidad ilusoria

El filósofo David Hume (1748) sostenía que los humanos son proclives a percibir relaciones causales entre los fenómenos aun cuando no las hay. Las investigaciones sobre causalidad ilusoria corroboran esta perspectiva. Hay dos posibles explicaciones para el fenómeno de causalidad ilusoria que no se excluyen mutuamente (McArthur, 1980). La primera es perceptual: los individuos tienden a atribuir causalidad al estímulo más vívido y prominente de sus campos visuales y a otorgar menos importancia causal a lo que se encuentra en segundo plano (Lassiter, Geers, Munhall, Ploutz-Snyder, & Breitenbecher, 2002). La segunda es cognitiva: los individuos recuerdan más la información proveniente de estímulos más prominentes en su campo visual que los que están en el fondo o segundo plano (Taylor & Fiske, 1978). Con la ayuda de la heurística de disponibilidad, por medio de la cual medimos la probabilidad de un evento considerando su accesibilidad en la memoria, llegamos a ver a ese evento prominente como el que tiene más influencia.

Debido a la causalidad ilusoria, clínicos, pacientes e investigadores pueden llegar a la conclusión de que el tratamiento posee un efecto causal sobre el paciente cuando no es así. La mejoría del paciente en las sesiones de terapia es claramente visible para el clínico mientras que explicaciones rivales de esa mejoría (cosas que le ocurren al paciente fuera de las sesiones, efecto placebo, etc) rara vez son consideradas. Y como consecuencia, a estas explicaciones se les asigna menor peso causal.

Ilusión de control

Es la tendencia a sobreestimar nuestra capacidad para influenciar eventos (Langer, 1975). Por ejemplo, la mayoría de las personas prefieren elegir ellas  mismas un ticket de lotería o tirar una moneda para tomar una decisión antes de que otro lo haga por ellas, a pesar de que eso no aumenta la probabilidad de mejores resultados. Esta ilusión puede predisponer a los terapeutas a creer que tienen más influencia causal sobre sus pacientes de la que en realidad tienen. Esta ilusión de control ocurre con más frecuencia cuando la persona en cuestión: a) está personalmente involucrada en los comportamientos, b) está familiarizada con la situación, c) conoce el resultado deseable, d) tiene una historia de éxitos en la tarea (Thompson, 1999). Como habrán notado, casi todos (sino todos) estos criterios los cumple la figura del terapeuta. De hecho, cuando las intervenciones son seguidas  por mejorías, los terapeutas suelen concluir que ellos son los agentes causales activos aun cuando no lo son (Matute, Yarritu, & Vadillo, 2011).

Estos cuatro obstáculos cognitivos podrían ayudarnos a comprender por qué algunos terapeutas sobreestiman los resultados positivos de sus pacientes. De una muestra de 129 terapeutas, el terapeuta medio se calificó a sí mismo en el percentil 80 en términos de efectividad y habilidades. El 25 % de los participantes se calificó en el percentil 90. Ninguno se calificó por debajo de la media.

En suma, estos sesgos cognitivos contribuyen a la dificultad que implica evaluar el cambio en psicoterapia así como una capacidad disminuída para reconocer las dificultades inferenciales de las CSTEs.

Causas de efectividad terapéutica espuria

Describiremos a continuación 26 CSTEs que pueden llevar a las personas a concluir que psicoterapias inefectivas o incluso dañinas son efectivas. No se trata de una lista completa ni definitiva pero provee un buen comienzo como punto de apoyo para conceptualizar los desafíos que afrontan los clínicos, investigadores y pacientes cuando evalúan la efectividad psicoterapéutica.

Se han dividido las CSTEs en tres categorías. Estas categorías son conceptuales, no empíricas. Dentro de algunas CSTEs se incluyen las salvaguardas metodológicas para evitar sus efectos distorsivos.

Categoría 1: Percepciones erróneas de cambio terapéutico donde no lo hay

1. Efecto placebo ilusorio: se percibe una mejoría cuando no la hay.

2. Beneficios paliativos: sentirse mejor respecto de los propios síntomas sin que hayan mejorado de manera tangible.

3. Confundir el insight (comprensión) con la mejoría: confundir/ equiparar la comprensión de un problema con la resolución del mismo.

4. Reescritura retrospectiva del funcionamiento pre-tratamiento: creer que alguien ha mejorado como consecuencia de la tendencia a recordar el funcionamiento previo al comienzo de la terapia como siendo peor de lo que era (salvaguarda metodológica: tomar medidas de funcionamiento antes de comenzar el tratamiento).

5. Sesgo de la respuesta de cambio: cambiar la norma de evaluación con respecto al resultado como consecuencia del tratamiento.

6. Reducciones de los sesgos cognitivos: vincular las reducciones de los sesgos cognitivos al reporte de síntomas pre-tratamiento (salvaguarda metodológica: medir los sesgos cognitivos a lo largo de todo el tratamiento).

7. Características de la demanda: es la tendencia de los pacientes a reportar mejorías de acuerdo a las hipótesis que ellos creen que tienen los terapeutas o investigadores (salvaguarda metodológica: utilizar medidas de resultados bajas en reactividad).

8. El error del consultorio: confundir las conductas del paciente en sesión con mejorías en la vida del paciente (salvaguarda metodológica: reportes paralelos de mejoría por fuera de sesión).

9. Artefactos test-retest: es la tendencia de las puntuaciones en las medidas de psicopatología a disminuir de manera espuria en la segunda administración (salvaguarda metodológica: utilizar medidas de resultado con buena confiabilidad test-retest/no utilizar medidas que puedan tener una estructura de “salida fácil”, como responder “no” a todas las preguntas para no tener que ampliar).

10. Desconocimiento de los resultados en condiciones de control: se refiere a la falta de información que se tiene respecto a lo que hubiera ocurrido si el tratamiento no se hubiera administrado (salvaguarda metodológica: comparación con grupo control).

11. Deserción  selectiva: se refiere a la tendencia de los pacientes que abandonan el tratamiento a mejorar menos que los que continúan en él (salvaguarda metodológica: medidas en pretratamiento y comparación de diferencias entre los que abandonaron y los que completaron tratamiento).

12. Sesgo de cumplimiento: confundir la adherencia al tratamiento con variables que predicen mejoría (salvaguarda metodológica: medidas de adherencia al tratamiento/ comparación con la adherencia en los controles).

13. Atención selectiva hacia los resultados: se refiere a la tendencia a elegir las variables de resultado en las que los pacientes están mejorando (salvaguarda metodológica: estudio doble ciego; explicitar predicciones  respecto de las variables y los resultados).

14. Memoria selectiva respecto de los resultados: es la tendencia a recordar preferencialmente indicadores de mejoría en oposición a los indicadores de empeoramiento (salvaguarda metodológica: estudio doble ciego).

15. Interpretación selectiva de los resultados: es la tendencia a interpretar cambios ambiguos como indicadores de mejoría (salvaguarda metodológica: estudio doble ciego).

Categoría 2: Interpretaciones erróneas de cambios en los pacientes que derivan de factores extra-terapéuticos

16. Remisión espontánea: es la tendencia de ciertos problemas psicológicos a remitir por sí mismos.

17. Historia: se refiere a la enorme cantidad de eventos que ocurren en la vida de los pacientes por fuera del consultorio (salvaguarda metodológica: repetir medidas a lo largo del tratamiento; rastreo de eventos vitales por fuera del tratamiento).

18. Naturaleza cíclica de algunos trastornos: es la tendencia de algunos trastornos a aumentar y descender (salvaguarda metodológica: seguimientos a largo plazo).

19. Naturaleza limitada de los episodios: es la tendencia de los individuos con determinadas condiciones clínicas a mejorar una vez que los episodios han seguido su curso y finalizado (salvaguarda metodológica: seguimientos a largo plazo).

20. Regresión a la media: se refiere a la tendencia de las puntuaciones extremas a volverse menos extremas en el retest (salvaguarda metodológica: usar medidas altamente confiables)

21. Maduración: es la mejoría que ocurre por el desarrollo psicológico natural.

22. Interferencia por tratamientos múltiples: se refiere a la tendencia de las personas que comienzan un tratamiento a comenzar otros al mismo tiempo (salvaguarda metodológica: utilizar los tratamientos complementarios como co-variables en los análisis).

23. Error diagnóstico inicial: errores en el diagnóstico inicial pueden resultar en inferencias erróneas de mejoría (salvaguarda metodológica: utilizar medidas de diagnóstico validadas y diagnosticadores bien entrenados; descartar causas médicas).

Categoría 3: Interpretaciones erróneas de cambios en los pacientes que derivan de los factores no específicos del tratamiento

24. Efecto placebo: se refiere a la mejoría que deriva de la expectativa de mejoría (salvaguarda metodológica: inclusión de medidas de los mediadores propuestos; medición de expectativas).

25. Efectos de la novedad: se refiere a la mejoría debido al entusiasmo con respecto a la perspectiva de recibir una nueva intervención (salvaguarda metodológica: inclusión de medidas de los mediadores propuestos; medición de expectativas).

26. Justificación del esfuerzo: los pacientes que invierten mucho tiempo, energía y dinero en un tratamiento suelen sentir la necesidad psicológica de justificar ese compromiso (salvaguarda metodológica: inclusión de medidas de los mediadores propuestos).

Implicancias: Humildad ante todo

Las CSTEs son en general ignoradas porque son no intuitivas. Además, son menos evidentes a la percepción que el fácilmente observable impacto del cambio en el paciente y por esto mismo, están destinadas a quedar en segundo plano. Como consecuencia, algunos clínicos pueden asumir erróneamente que pueden prescindir de la investigación y reemplazarla por la observación clínica informal.

El rechazo a adoptar prácticas basadas en la evidencia rara vez refleja un rechazo a la evidencia per se. Más bien se trata de la creencia equivocada de que las observaciones clínicas informales son tan confiables como la evidencia aportada utilizando las salvaguardas metodológicas.

Las intuiciones clínicas y las observaciones informales juegan un rol muy importante en el campo de la psicoterapia, especialmente en la generación de hipótesis. Por lo tanto deberían ser consideradas como falibles pero a la vez importantes para ser evaluadas mediante evidencia sistemática.

Las CSTEs ocultan la imperiosa necesidad que tenemos los clínicos, investigadores y estudiantes de cultivar humildad. Todos estamos expuestos a las limitaciones del procesamiento de la información. Como consecuencia, todos los profesionales y los pacientes deberían permanecer escépticos frente a las proclamas de tratamientos “confiables” en ausencia de datos rigurosos. Las CSTEs nos recuerdan que aunque nuestras intuiciones pueden parecer adecuadas a veces, pueden estar equivocadas. Y así destacan los límites inherentes de nuestro conocimiento cuando lo aplicamos con un paciente en un tratamiento particular. Deberían servir, de este modo, para invitarnos a estar atentos a nuestra tendencia hacia la sobre-confianza y no fiarnos de ella.

Descarga el artículo original en formato PDF.

Referencias bibliográficas

  • McCauley, R. (2011). Why religion is natural and science is not. Oxford, England: Oxford University Press.
  • Wolpert, L. (1992). The unnatural nature of science. Cambridge, MA: Harvard University Press.
  • Bloom, P., & Weisberg, D. (2007, May 18). Childhood origins of adult resistance to science. Science, 316, 996–997.
  • Cromer, A. (1993). Uncommon sense: The heretical nature of science. New York, NY: Oxford University Press.
  • Ross, L., & Ward, A. (1996). Naive realism in everyday life: Implications for social conflict and misunderstanding. In E. S. Reed, E. Turiel, & T. Brown (Eds.), Values and knowledge (pp. 103–135). Hillsdale, NJ: Erlbaum.
  • Segall, M. H., Campbell, D. T., & Herskovits, M. J. (1966). The influence of culture on visual perception. Oxford, England: Bobbs-Merrill.
  • Lilienfeld, S. O., Ammirati, R., & Landfield, K. (2009). Giving debiasing away: Can psychological research on correcting cognitive errors promote human welfare? Perspectives on Psychological Science, 4, 390–398.
  • McArthur, L. Z. (1980). Illusory causation and illusory correlation: Two epistemological accounts. Personality and Social Psychology Bulletin, 6, 507–519.
  • Lassiter, G., Geers, A. L., Munhall, P., Ploutz-Snyder, R. J., & Breitenbecher, D. L. (2002). Illusory causation: Why it occurs. Psychological Science, 13, 299–305.
  • Taylor, S. E., & Fiske, S. T. (1978). Salience, attention, and attribution: Top of the head phenomena. In L. Berkowitz (Ed.), Advances in experimental social psychology (Vol. 11, pp. 249–288). New York, NY: Academic Press.
  • Langer, E. J. (1975). The illusion of control. Journal of Personality and Social Psychology, 32, 311–328.
  • Thompson, S. C. (1999). Illusions of control: How we overestimate our personal influence. Current Directions in Psychological Science, 8, 187–190.
  • Matute, H., Yarritu, I., & Vadillo, M. A. (2011). Illusions of causality at the heart of pseudoscience. British Journal of Psychology, 102, 392–405.
  • Ciencia

Responder positivamente al balbuceo de tu bebé podría acelerar su desarrollo de lenguaje

  • 05/09/2014
  • David Aparicio

El balbuceo de los niños es sencillamente irresistible. Una vez que lo escuchamos se nos conmueve el corazón, empezamos a cambiar nuestra voz y a movernos ridículamente para llamar la atención del bebé y con suerte obtener una sonrisa.

Cuando hacemos esto, le estamos enseñando al bebé cómo comunicarse y le estamos ayudando a formar sonidos más complejos y aprender a utilizar el lenguaje más rápidamente, según un nuevo artículo de la revista Infancy.

En la investigación, los científicos observaron las interacciones de 12 madres con sus bebés de 8 meses por 30 minutos, dos veces al mes, durante 6 meses. Lo que encontraron fue que los infantes cuyas madres respondieron positivamente a lo que pensaban que sus bebés estaban diciendo, mostraron un aumento en el desarrollo avanzado de las vocalizaciones de las consonantes-vocales. Esto quiere decir que el balbuceo se ha sofisticado lo suficiente como para que suene más a las palabras.

Le estamos enseñando al bebé cómo comunicarse

Por otro lado, los infantes cuyas madres no intentaron entender lo que sus bebés decían no mostraron la misma tasa de crecimiento de las habilidades de lenguaje y comunicación.

Pasado un mes de las observaciones, se les aplicó una encuesta a las madres que fueron más atentas al balbuceo y se halló que a los 15 meses de edad sus bebés produjeron más palabras y gestos que los bebés que no recibieron la misma atención y respuesta.

Según Gros-Louis, esta diferencia se debe a que la interacción de las madres con su bebé mientras ellos balbucean les demuestra que pueden comunicarse y en consecuencia esos bebés les prestaron más atención a sus madres y balbucearon más.

Este estudio nos recuerda que somos, desde muy pequeños, sensibles a la estimulación social y que podría ayudarnos a aprender a vocalizar sonidos más complejos y habilidades de lenguaje más temprano. Y no solo esto, sino que además podemos enseñarle a los padres a formar el lenguaje de sus hijos, lo que probablemente ayude a formar también la sensibilidad del niño.

Fuente: Psypost
Imagen: Mas Vida Reproducción

  • Ciencia

12 factores que afectan tu memoria

  • 04/09/2014
  • Maria Fernanda Alonso

Salís del trabajo después de un día agitado, subís a tu auto y manejás hasta tu casa. En el camino vas pensando que al llegar tendrás (¡por fin!) ese momento de paz que tanto necesitabas: tirado en el sillón más cómodo, con una taza de café y un sandwich en las manos, mirando tu serie de televisión favorita. Cuando llegás a tu casa anhelando la materialización de lo planificado (con la sensación de que es lo único que realmente importa en el mundo en ese momento), buscás la llave para abrir la puerta, pero… ¡¿dónde está?!, ¡¿DÓNDE ESTÁ?!

Por lo general el olvido no es algo serio, dice el Dr.Majid Fotuhi, fundador y director médico deNeurExpand Brain Center, en Luterville, y coautor de The Memory Cure. Ciertos medicamentos, algunos gérmenes, la falta de sueño e incluso el estrés, pueden afectar tu memoria. Lo bueno es que ella es maleable y por tanto puede cambiar y mejorar. Según el Dr. Fotuhi, la memoria puede ser potenciada con intervenciones simples y poderosas.

A continuación te presentamos 12 cosas inesperadas que impactan en la memoria:

Falta de sueño

Haber asistido a la fiesta de la noche anterior hace que sea menos probable que recuerdes el nombre de tu nuevo compañero de trabajo al día siguiente. «Mientras que una parte del cerebro toma una siesta cuando dormimos, áreas más profundas involucradas con la memoria y la respuesta emocional se vuelven relativamente más activas» dice el Dr. Allen Towfigh, director médico de New York Neurology & Sleep Medicine. «Las personas con privación del sueño y trastornos del sueño no sólo sufren de deterioro de la memoria, sino también de fatiga diurna, disminución de la atención, y reducción del tiempo de reacción.» La recomendación estándar de ocho horas de sueño cada noche no necesariamente funciona para todos. Si te despiertas cansado y caes dormido inintencionalmente durante el día, entonces puedes necesitar más horas de sueño, dice el Dr. Towfigh.

Una tiroides disfuncional

Cuando la tiroides está fuera de control, puedes sentir demasiado calor, demasiado frío,
ansiedad o depresión, y tu memoria también puede verse afectada. «Aunque la tiroides no tiene un papel específico en el cerebro, la pérdida de memoria es algo que una persona nota cuando deja de funcionar con normalidad», dice el Dr. Fotuhi. Ella es una glándula en forma de mariposa que se encuentra delante de la tráquea, y se encarga de casi todos los procesos metabólicos del cuerpo. «Las personas con niveles altos o bajos de tiroides (muy común en las mujeres) pueden tener dificultades con la memoria y la concentración», dice. Pide a tu médico un examen simple de tiroides para determinar si es la culpable de tus problemas de memoria.

Buscás la llave para abrir la puerta, pero… ¡¿dónde está?!, ¡¿DÓNDE ESTÁ?!

Sofocos

“Cuantos más sofocos experimente una mujer durante la menopausia, peor será su capacidad de recordar historias y nombres», dice el Dr. Fotuhi. «Afortunadamente, los sofocos no dañan el cerebro de ninguna manera, la memoria mejora una vez que los sofocos desaparecen”. Otros síntomas relacionados con la menopausia que contribuyen a la pérdida de la memoria incluyen el insomnio y la apnea del sueño, dice el Dr. Fotuhi.

Medicamentos recetados

Revisa su botiquín: muchos medicamentos comunes recetados pueden hacerte sentir olvidadizo. Medicamentos para trastornos de ansiedad como Xanax, Valium, Ativan (benzodiacepinas) ponen un freno a la parte del cerebro que mueve los eventos desde la memoria a corto plazo hacia la memoria a largo plazo. Los antidepresivos tricíclicos tienen un efecto similar. Medicinas para el corazón, incluyendo las estatinas y beta bloqueadores también han sido relacionados con problemas de memoria, al igual que los analgésicos narcóticos, fármacos para la incontinencia, las ayudas del sueño, e incluso los antihistamínicos como Benadryl. En pocas palabras: No dejes de tomar tu (potencialmente necesaria para vivir) medicación, pero habla con tu doctor si crees que alguna droga puede estar alterando tu memoria.

Ansiedad y depresión

«No entendemos la relación exacta, pero una fuerte evidencia indica que la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar alteran los circuitos neuronales involucrados en el desarrollo y recuperación de recuerdos,» dice el Dr. Towfigh. «La severidad de la pérdida de memoria a menudo refleja la severidad del trastorno del ánimo – una depresión severa produce igualmente una severa pérdida de memoria”. Períodos prolongados de estrés todos los días aumentan los niveles de cortisol en el cerebro, lo que hace que nuestras células cerebrales pierdan sinapsis (puentes que conectan unas con otras), esto hace más difícil crear y recuperar recuerdos, y esto es debido a que el estrés cotidiano contrae nuestro cerebro. La buena noticia es que cuando existe pérdida de memoria con un trastorno del ánimo (incluyendo ansiedad y depresión), generalmente, es al menos parcialmente reversible. «A medida que el estado de ánimo del individuo mejora, a menudo también lo hace la pérdida de memoria,» dice el Dr. Towfigh.

La severidad de la pérdida de memoria a menudo refleja la severidad del trastorno del ánimo 

En este artículo puedes leer sobre los alimentos que ayudan y los que no ayudan a la depresión. También puede interesarte el artículo 6 ejercicios de respiración para relajarse y disminuir la ansiedad.

Fumar

Si todavía fumas, eso puede ayudar a explicar los lapsos de pérdida de la memoria. «Fumar daña el cerebro alterando su suministro de sangre,» dice el Dr. Towfigh. Una investigación publicada en Archives of General Psychiatry reunió datos obtenidos de más de 7.000 hombres y mujeres, y encontró un declive más acelerado de las funciones mentales con el paso del tiempo (incluyendo la memoria junto con el habla y otras funciones cerebrales) de los fumadores comparados con quienes nunca fumaron. «Por otra parte, el tabaquismo promueve la acumulación de proteínas anormales que deterioran la capacidad del cerebro para procesar y transmitir información,» dice el Dr. Towfigh.

Una dieta alta en grasas

Un estudio reveló que ratones adolescentes tenía habilidades de aprendizaje y memoria más pobres después de ser alimentados con una dieta alta en grasas durante ocho semanas, mientras que otro estudio en ratas de mediana edad encontró que el hipocampo (la parte del cerebro responsable de la memoria a corto plazo) puede ser particularmente vulnerable a los efectos de las dietas altas en grasa.

Fumar daña el cerebro alterando su suministro de sangre

Se necesita más investigación para determinar a ciencia cierta si las dietas ricas en grasas afectan a la memoria humana, pero esto es lo que sabemos: la alimentación calóricamente densa promueve diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, y todas ellas pueden dañar el cerebro, dice Dr. Towfigh. Aquí puedes leer más sobre la relación entre diabetes y el deterioro cognitivo en adultos mayores.

«Esto es cierto a principios de la vida, también. Estudios vinculan la obesidad infantil con una capacidad de atención reducida y la disminución de la concentración y el enfoque «. También se ha investigado la relación que podría haber entre el sobrepeso infantil y la habilidad en matemáticas.

Te recomendamos que leas el artículo la dieta y su repercusión en las funciones cerebrales.

Estrés

Una emergencia súbita puede hacer que sea difícil de recordar algo tan simple como tu dirección. Un estudio en ratas, publicado en la revista Neuron muestra que las hormonas del estrés influyen en un área de la zona del cerebro que controla la memoria de trabajo. Los investigadores encontraron que el estrés repetido reduce receptores en la parte del cerebro que está conectada a los procesos de pensamiento. Aunque este estudio fue realizado en animales, el cerebro humano funciona de manera similar, explica el Dr. Towfigh. «El estrés repetido o crónico puede ser perjudicial. La exposición regular a los glucocorticoides elevados (una hormona liberada por la glándula suprarrenal) también hace que se reduzcan receptores, haciendo que las células cerebrales sean menos capaces de responder a señales neuroquímicas (químicos cerebrales).” Encontrar maneras de aliviar el estrés puede ayudar. Practicar meditación cumple la doble función de aliviar el estrés y ayudar a mejorar la memoria, según un estudio de la Universidad de California, Santa Barbara.

Artículos recomendados: ¿Qué es mindfulness? y Manual de inoculación del estrés.

Gérmenes

En un estudio de 2013, los investigadores encontraron que las personas expuestas a muchos gérmenes, como el herpes simplex tipo 1 (el virus del herpes labial), durante su vida eran más propensas a tener problemas de memoria que las personas expuestas a menos gérmenes. Entre los más de 1.600 participantes en el estudio, los que presentaron una mayor «carga infecciosa» tuvieron un aumento del 25% en el riesgo de una baja puntuación en una prueba cognitiva. Aunque no existe una vacuna para el virus del herpes labial, la vacunación infantil contra otros virus podrían ayudar a prevenir problemas en el futuro, sugieren los investigadores. Además, el ejercicio regular puede ayudar también. Los médicos piensan que infecciones repetidas pueden dañar los vasos sanguíneos, ya que una alta carga infecciosa está también vinculada a un mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos.

Deficiencia de vitamina B12

Los vegetarianos y los veganos se encuentran en un riesgo mayor de ser deficientes en vitamina B12, encargada de mantener sanas las células nerviosas y sanguíneas, además de ayudar a hacer el ADN. Esto se debe a que B12 se encuentra naturalmente sólo en alimentos de origen animal: mariscos, carnes, aves, huevos y productos lácteos. Además de fatiga, pérdida de apetito, estreñimiento, y pérdida de peso, una deficiencia de vitamina B12 también puede conducir a problemas de memoria. Si crees que la dieta sin carne puede estar afectando tu memoria, el médico puede darte un análisis de sangre que determina si deberías tomar un suplemento de vitamina B12.

Las personas más expuestas a los gérmenes eran más propensas a tener problemas de memoria

Pero no sólo los vegetarianos corren riesgos de ser deficientes en vitamina B12. Las mujeres embarazadas, adultos mayores y cualquier persona con anemia perniciosa o trastornos gastrointestinales, como la enfermedad celíaca y la enfermedad de Crohn, pueden necesitar suplementos.

El té verde

Dentro de las cosas que pueden impactar de manera beneficiosa a la memoria, se encontró que los químicos contenidos en el té verde podrían ayudar a su mejoramiento, según un estudio de la Universidad de Basilea. «Varios compuestos, EGCG y L-teanina, en el té verde incrementan la neurogénesis (crecimiento de nuevas células cerebrales) en el hipocampo, la parte del cerebro utilizada para la memoria a corto plazo y para aprender cosas nuevas», dice el Dr. Fotuhi. Qué cantidad de té verde todavía no ha sido determinada, agrega, y recomienda combinarlo con otros hábitos saludables, como el ejercicio, para mayores beneficios de mejora de la memoria.

Ejercicio

Sesiones regulares de ejercicio también pueden ayudar a mantener la memoria afilada. «El ejercicio físico mejora el estado de ánimo y el sueño y, al hacerlo, mejora invariablemente la cognición y la memoria,» dice el Dr. Towfigh. En un artículo anterior hablamos sobre cómo el ejercicio frecuente puede mejorar nuestra memoria. Asimismo postulamos sus efectos sobre el control del estrés cotidiano, su relación con la salud cerebral y el modo en que mejora la capacidad cognitiva, entre otros beneficios.

En este artículo colaboró Andrés Díaz. 

Fuente: Time.com
Imagen: Hubspot

  • Ciencia

¿Qué es la salud sexual?

  • 04/09/2014
  • Laura Diaz

La salud sexual es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad; no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud”.

Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha definido la salud sexual como “la experiencia del proceso permanente de consecución de bienestar físico, psicológico y sociocultural relacionado con la sexualidad.”

La sexualidad es un aspecto central del ser humano a través de su vida e incluye sexo, identidades y roles de género, orientación o preferencia sexual, erotismo, placer, intimidad y reproducción.

La sexualidad se vivencia o experimenta y se expresa en pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas, roles y relaciones. Aunque la sexualidad puede incluir todas esas dimensiones, no todas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad es influenciada por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.

La sexualidad es un aspecto central del ser humano a través de su vida

Ambos organismos consideran que, para que pueda lograrse y mantenerse la salud sexual, deben respetarse los derechos sexuales de todas las personas. En efecto, para lograrla, la OMS asegura que se requiere un “enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener relaciones sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia.”

La salud sexual es el resultado de un ambiente que reconoce, respeta y ejerce estos derechos sexuales:

1. El derecho a la libertad sexual. La libertad sexual abarca la posibilidad de la plena expresión del potencial sexual de los individuos. Se excluye toda forma de coerción, explotación y abuso sexuales en cualquier tiempo y situación de la vida.

2. El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexual. Este derecho incluye la capacidad de tomar decisiones autónomas sobre la propia vida sexual dentro del contexto de la ética personal y social. También están incluidas la capacidad de control y disfrute de nuestros cuerpos, libres de tortura, mutilación y violencia de cualquier tipo.

3. El derecho a la privacidad sexual. Este involucra el derecho a las decisiones y conductas individuales realizadas en el ámbito de la intimidad siempre y cuando no interfieran en los derechos sexuales de otros.

4. El derecho a la equidad sexual. Este derecho se refiere a la oposición a todas las formas de discriminación, independientemente del sexo, género, orientación sexual, edad, raza, clase social, religión o limitación física o emocional.

5. El derecho al placer sexual. El placer sexual, incluyendo el autoerotismo, es fuente de bienestar físico, psicológico, intelectual y espiritual.

6. El derecho a la expresión sexual emocional. La expresión sexual va más allá del placer erótico o los actos sexuales. Todo individuo tiene derecho a expresar su sexualidad a través de la comunicación, el contacto, la expresión emocional y el amor.

7. El derecho a la libre asociación sexual. Significa la posibilidad de contraer o no matrimonio, de divorciarse y de establecer otros tipos de asociaciones sexuales responsables.

8. El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables. Esto abarca el derecho a decidir tener o no hijos, el número y el espacio entre cada uno, y el derecho al acceso pleno a los métodos de regulación de la fecundidad.

Todo individuo tiene derecho a expresar su sexualidad

9. El derecho a información basada en el conocimiento científico. Este derecho implica que la información sexual debe ser generada a través de la investigación científica libre y ética, así como el derecho a la difusión apropiada en todos los niveles sociales.

10. El derecho a la educación sexual integral. Este es un proceso que se inicia con el nacimiento y dura toda la vida y que debería involucrar a todas las instituciones sociales.

11. El derecho a la atención de la salud sexual. La atención de la salud sexual debe estar disponible para la prevención y el tratamiento de todos los problemas, preocupaciones y desórdenes sexuales.

Los derechos sexuales son derechos humanos fundamentales y universales

Fuente: Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS)

* Artículo previamente publicado en la web del centro especializado: Himero Psicosexualidad y cedido por la autora para su publicación en Psyciencia.

 

  • Ciencia

Disrupción en la red cerebral de las personas con dislexia

  • 02/09/2014
  • David Aparicio

La dislexia es uno de los trastornos de aprendizaje más diagnosticados y ocurre cuando las regiones cerebrales responsables de procesar el lenguaje escrito no funcionan correctamente.

Gracias a las investigaciones basadas en las técnicas de neuroimagen, hemos podido aprender qué ocurre en el cerebro de las personas con este trastorno, pero todavía nos falta mucho por entender, por ejemplo: cómo se comunican las diferentes áreas del cerebro (conectividad funcional) de las personas con dislexia.

Para conocer cómo estas regiones cerebrales se comunican, la estudiante de doctorado Emily Finn y sus colegas de la Universidad de Yale, desarrollaron un análisis de la conectividad funcional y de las fluctuaciones coordinadas de todo el cerebro de 75 niños y 104 adultos con dislexia a través de la resonancia magnética funcional, y publicaron sus resultados en la revista Biological Psychiatry, según ellos este es el primer estudio en evaluar dichas conexiones, dado que los estudios anteriores solo evaluaron la conectividad de regiones específicas del cerebro.

Realizado esto, compararon la conectividad cerebral de los lectores con dislexia con las imágenes del grupo control y hallaron que los lectores disléxicos tienen:

  • Reducción de la conexión con las redes visuales y las regiones prefrontales.
  • Incrementada actividad en el hemisferio derecho.
  • Conectividad reducida en el área visual que procesa las formas de las palabras.
  • Persistente conectividad con las regiones anteriores del lenguaje alrededor de la  circunvalación cerebral de la región inferior frontal.

Esta conectividad alterada es consistente con los problemas de lectura característicos de la dislexia.

Comparados con los lectores normales, los lectores disléxicos tienen conexiones más débiles  entre las áreas de procesamiento de información visuales y las áreas que controlan la atención, lo que sugiere que las personas con dislexia tienen más dificultades para concentrarse en las palabras escritas. Adicionalmente los lectores adultos jóvenes mantienen una alta conductividad en las regiones cerebrales involucradas en la fonología, lo que sugiere que ellos continúan sosteniendo el esfuerzo de estrategias de pronunciación hasta la adultez en vez de utilizar estrategias más automáticas basadas en la reconocimiento visual de las palabras.

Potencialmente estas investigaciones podrían ayudar a mejorar intervenciones específicas que tienen como objetivo a estas personas que luchan con la lectura.

Fuente: Psypost 
Imagen: Specialedpost

  • Clínica

Por qué dudamos que la serotonina sea la responsable de la depresión

  • 01/09/2014
  • David Aparicio

«Los bajos niveles de serotonina serían los responsables de la depresión».

Ese sería el enunciado de una de las explicaciones más comunes sobre la depresión y de ella derivan los tratamientos basados en antidepresivos (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina o ISRS) como la Fluoxetina y Sertralina, que buscan incrementar los niveles de serotonina, lo que se traduciría en una disminución de los síntomas de depresión.

Pero, en realidad, aún no contamos con una medida precisa que nos permita conocer los niveles de serotonina en el cerebro (el test comúnmente realizados se hacen a través de muestras de sangre) y todavía no sabemos con exactitud cómo funcionan los ISRS.

Incluso nuevas investigaciones han encontrado que cerca de ⅔ de los pacientes que consumen ISRS continúan deprimidos.

Otras investigaciones hallaron que cerca del 80% de las mejorías supuestamente causadas por los ISRS se debe al efecto placebo. Sumado a esto, también se ha encontrado que los efectos de los antidepresivos no son clínicamente significativos. Incluso hay estudios que hallaron una selectividad de los estudios publicados sobre los antidepresivos y su aparente eficacia.

Estos resultados inspiraron a un grupo de investigadores dirigidos por el profesor Donald Kuhn a desarrollar una innovadora investigación (disponible en la revista ACS Chemical Neuroscience) que utilizó ratones genéticamente diseñados para que sean incapaces de producir serotonina en su cerebro.

El equipo de investigadores diseñó una serie de pruebas conductuales que ayudarían a determinar los efectos de los bajos niveles de serotonina en el cerebro de los ratones.

Según la teoría de la depresión a causa de los bajos niveles de serotonina, estos ratones deberían estar super deprimidos, pero para su sorpresa, esto no fue así.

Lo que encontraron fueron ratones sin signos de depresión pero extremadamente agresivos e incluso demostraron conductas compulsivas. Pero lo más sorprendente es que, bajo estrés, los ratones se comportan exactamente de la misma manera que los ratones normales. Y además, un subconjunto de los ratones sin serotonina respondió de manera similar a los ratones normales a la medicación antidepresiva.

Los científicos explican que estos hallazgos sugieren que la serotonina no es un factor importante de la depresión y que existen diferentes factores involucrados en este trastorno y creen que estos resultados podrían alterar cómo se recetan los antidepresivos y las alternativas de tratamiento.

Nota del editor:  si estás tomando antidepresivos,no los dejes ni modifiques sin consultar con tu clínico antes. Aún no hay datos definitivos sobre a qué personas pueden serle útiles o necesarios los antidepresivos, por lo cual toda decisión al respecto debe ser consultada con un psiquiatra. Existen varios tratamientos psicológicos con distintas perspectivas que han demostrado ser tan eficaces para depresión como los antidepresivos a corto y a largo plazo (hemos mencionado algunos aquí , y en este link hay una lista más detallada), por lo cual quizá también quieras considerar preguntar a tu psicólogo o psiquiatra sobre alguno de ellos, sobre qué tan eficaz es en tu caso y qué podrías esperar al respecto.

Fuente: ScienceDaily
Imagen: Robson (Flickr)

  • Recursos

(Vídeo) Cómo el azúcar afecta a tu cerebro

  • 30/08/2014
  • David Aparicio

Cuando comes algo cargado de azúcar, el paladar, intestino y cerebro toman aviso. Esta activación de tu sistema de recompensas cerebral no es diferente al de las sustancias adictivas como el alcohol o la nicotina – una sobrecarga de azúcar incrementa los niveles de dopamina y te deja con ganas de más azúcar. En esta clase de TED la especialista en nutrición Nicole Avena nos explica por qué debemos disfrutar con moderación de los dulces y golosinas.

El vídeo está en inglés (le pedimos disculpas por eso), pero estaremos atentos para agregar los subtitulos en español cuando estén disponibles.

Puedes tomar un breve test sobre el vídeo aquí.

  • Clínica

Terapia de exposición 3.0

  • 29/08/2014
  • Fabián Maero

Ah, exposición. Vapuleada, desdeñada, pero pese a todo más útil que una Victorinox en un camping.

Terapia de exposición es un recurso que ha demostrado ser efectivo en una amplia gama de trastornos, como por ejemplo fobias, estrés postraumático, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de pánico, trastorno de ansiedad social, entre otros (Norton & Price, 2007).  Además de su eficacia, una gran ventaja de terapia de exposición es su flexibilidad en tanto herramienta: se puede adaptar a distintos formatos (exposición prolongada, interoceptiva, vía realidad virtual, en vivo, imaginaria, gradual, masiva, con tensión aplicada, etc), y se puede utilizar como tratamiento en sí misma o como componente en tratamientos más complejos. Tiene unos 60 años de investigación y aplicación clínica a sus espaldas, y en general es uno de los recursos más potentes que se pueden utilizar en la clínica.

Además de todo eso, es uno de los recursos menos utilizados en psicoterapia. Por ejemplo, Harned, Dimeff, Woodcock, & Skutch, (2011) sugieren que sólo entre un 7 y un 38% de los terapeutas TCC utilizan terapia de exposición en el tratamiento de trastornos de ansiedad. ¿Por qué cuernos pasa esto? Mi hipótesis (que, de paso, es completamente robada de Boudewyns & Shipley, 1983 y Fontana et al., 1993), es que en primer lugar, los terapeutas no entienden bien terapia de exposición, y segundo, más importante, es que a los terapeutas les da ansiedad trabajar con terapia de exposición.

Consideren el siguiente reporte de intervención (Craske et al, 2014):

“Roberto es un hombre de 43 años que buscó terapia por pensamientos intrusivos relacionados con dañar a su hijo recién nacido. A la vez que creía que nunca dañaría a sus hijos, sentía un extremo malestar por estas imágenes. Específicamente, imaginaba que sofocaba a su hijo mientras éste dormía”

Se abordó el caso con terapia de exposición, y en el reporte del caso Craske y colaboradores narran lo siguiente:

“Algunas de las exposiciones más difíciles, tales como poner su mano en el cuello de su hijo dormido durante un período especificado de tiempo, fueron trabajadas tempranamente en la terapia” (la cursiva es mía).

¿No les da un escalofrío en la nuca la parte resaltada en cursivas? Es chocante, sin duda. Sin embargo, el tratamiento funcionó en 12 sesiones. Tres meses de terapia. Y no es un caso aislado, en absoluto; hace algún tiempo publicamos un video de Lars-Goran Öst trabajando con una persona fóbica a las serpientes en sólo 3 horas.

Lo curioso es que exposición es un recurso que todo terapeuta utiliza, más allá de su orientación teórica, más tarde o más temprano, aún de manera involuntaria. Piensen en lo que pasa cuando acompañamos a un niño que tiene miedo a entrar a una pileta: lo ayudamos a entrar al agua con paciencia, lo alentamos a que juegue en la parte menos profunda, y gradualmente lo alentamos a que se nade a la parte más honda (salvo que adhieran a la escuela de enseñanza natatoria de mi primo, denominada “Ups, te empujé a la parte más honda de la pileta sin querer”). Vean el video de Öst,y podrán notar que está haciendo exactamente eso (lo del contacto gradual, no lo de mi primo, que de todos modos fue efectivo). Por supuesto, terapia de exposición es más sofisticada y necesita un entrenamiento especial -particularmente una comprensión del contexto en que tiene lugar la conducta- pero en su esencia, se basa en tomar contacto sin defensa con experiencias evitadas.

El asunto es que trabajar con exposición requiere un terapeuta dispuesto a experimentar malestar. Los que trabajamos con exposición sabemos que es más fácil (y menos efectivo), hablar de una fobia con un paciente en lugar de ayudarlo a exponerse al miedo.

Exposición hoy

Una característica fascinante (al menos para los nerds como yo), de los procedimientos que se basan en investigación es que van cambiando y mejorando según avanza lo que sabemos sobre ellos. No son estáticos, no permanecen siempre iguales sino que cambian, se adaptan conforme vamos aprendiendo, y este ha sido el caso también con exposición. A la vez que sigue siendo una de las principales herramientas del arsenal terapéutico, ciertas formas de trabajar con ella han cambiado en base a lo que fuimos aprendiendo. Si no están demasiado aburridos hasta aquí, permítanme reseñar los principales cambios que han ocurrido dentro del campo de terapia de exposición.

Modelo teórico

Se sabe que la exposición generalmente funciona. Ahora bien, dar cuenta de cómo funciona es un asunto completamente distinto.

Para decirlo mal y pronto (lo cual no creo que sea un problema, si quisieran leerlo bien dicho no me estarían leyendo a mí), inicialmente se postuló que la exposición funcionaba por medio del mecanismo de habituación (Rankin et al, 2009),  generando un “des-aprendizaje” del aprendizaje del miedo (véase Bouton, 2002). Esto tiene consecuencias concretas en la clínica: si la teoría postula que la exposición tiene que borrar o reemplazar el aprendizaje anterior, puedo evaluar el progreso de una terapia midiendo el nivel de miedo del paciente: si el miedo se va, es que el aprendizaje se debe haber borrado/olvidado/habituado. En gran parte, de aquí viene la conocida instrucción de “permanecer en la situación hasta que el miedo disminuya”. Si el miedo baja, es que el aprendizaje anterior ha perdido efecto.

El cambio de mareas se originó cuando a partir numerosas investigaciones se comenzó a postular que la exposición no borra ni reemplaza los viejos aprendizajes sino que genera un nuevo aprendizaje inhibitorio que compite con el anterior (Bouton, 2002; Craske et al., 2008). Verlo de esta manera involucra que  el estímulo que genera el miedo adquiere una doble función, excitatoria e inhibitoria; luego de la exposición dependerá de una serie de variables contextuales cuál será la función que se expresará en un momento determinado, es decir, si se expresará el aprendizaje excitatorio (ie. miedo), o el inhibitorio.

Para representarse esto, imaginen que tienen una ruleta de casino que en lugar de tener varios números y opciones, sólo tiene un número posible, pongamos el 7. Cada vez que se haga girar la rueda, saldrá el 7 porque es el único número que tiene (sí, es la ruleta más aburrida del mundo). Esa es la situación con el aprendizaje excitatorio inicial, cuando predomina el miedo: es completamente predecible que ante un estímulo A, habrá una respuesta de miedo B. Ahora bien, cada aprendizaje de exposición es como agregar a la ruleta otro número, y otro, y otro, hasta llegar a decenas de números posibles en la ruleta. El número original no se ha ido ni borrado sino que se ha convertido en altamente improbable: frente a un estímulo A, ahora puedo tener la respuesta B, pero también la respuesta C, o D, o E, etc. Eso es lo que denominamos ampliación del repertorio de conductas o también flexibilidad.

Como decía antes, esto tiene consecuencias prácticas: si con la exposición estoy tratando de “borrar” un aprendizaje, voy a seguir ciertos pasos e indicadores. Si, en cambio, con la exposición estoy tratando de generar respuestas alternativas, voy a seguir otros pasos.

Estrategias clínicas

De acuerdo a varias investigaciones respecto a las sutilezas de cómo funciona la extinción, Craske et al (2014), proponen una serie de recomendaciones clínicas para trabajar con exposición. Si todavía no están hartos… solo denme unos minutos más. Algunas de las estrategias que se sugieren son las siguientes:

Violación de expectativas: esta estrategia consiste en diseñar exposiciones que principalmente violen las expectativas respecto a la frecuencia o intensidad de los resultados negativos. Es decir, en lugar de que la exposición se sostenga hasta que el miedo baje, es preferible que se sostenga hasta tanto las expectativas sobre el estímulo sean violadas, hasta que el paciente aprenda algo nuevo. Craske lo ejemplifica de esta manera: “para personas que tienen miedo de tener un ataque cardíaco en un ascensor, la exposición puede ser llevada a cabo en ensayos de exposición cada vez más prolongados en el ascensor aunque el miedo no disminuya en cada ensayo” (las cursivas son mías). Básicamente, la idea es enfatizar la diferencia entre expectativas y experiencia.

Extinción profundizada: cuando sea posible, se combinan varios estímulos que han pasado por un proceso de exposición en un solo ensayo. Por ejemplo, si estamos trabajando con miedo a las arañas, podemos exponer primero a un tipo de araña, luego a otro tipo de araña, y luego (extinción profundizada), exponer con ambos tipos de araña a la vez.

Extinción ocasionalmente reforzada: este requiere un poco más de experiencia para llevar a la práctica, consiste en provocar (o permitir), que durante el período de extinción haya nuevas oportunidades de experimentar la respuesta problemática. Por ejemplo, inducir nuevamente síntomas de pánico en situaciones que han pasado por exposición y ya no generan respuestas de evitación.

Prevención o remoción de señales de seguridad: esta estrategia es bien conocida, se trata de remover todo objeto o conducta que sirva para señalar que el sujeto está “a salvo del miedo” durante la exposición. No tiene sentido llevar a cabo una exposición si la persona tiene un blister de clonazepam en el bolsillo “por las dudas”.

Variabilidad: esta es mi favorita (sí, tengo estrategias de exposición favoritas, soy tan geek como quiero). Básicamente implica volver un poco más impredecible el estímulo de la exposición. “En exposición variable, ésta es llevada a cabo con los ítems de la jerarquía en un orden aleatorio, sin importar los niveles de miedo o la reducción de miedo (…) Llevamos a cabo exposición con estímulos variables, con duraciones variables y con niveles de intensidad variables” (Craske, 2014)

Múltiples contextos: esta también es una estrategia ampliamente conocida, y es similar a la anterior, ya que consiste en llevar a cabo la exposición en el mayor número posible de contextos distintos en lugar de sólo hacerlo en el consultorio. La idea aquí, claro está, es generalizar el aprendizaje a situaciones distintas para fortalecerlo y volverlo más disponible.

Reconsolidación: esta estrategia es la que menor solidez de evidencia tiene, pero resulta interesante para pensar. Consiste en presentar brevemente el estímulo condicionado antes de la exposición, por ejemplo, presentar la araña durante unos segundos, una media hora antes de empezar con la exposición. Esto viene de la mano de los desarrollos en neuro sobre las emociones y recuerdos (Ledoux, por ejemplo), que sugieren que cada vez que un recuerdo es recuperado se vuelve a escribir en la memoria a largo plazo; por lo tanto, introduciendo nueva información cuando ese recuerdo se recupera se podría modificar el recuerdo en sí. Como dije recién, la evidencia es contradictoria en este caso (y hay algunos problemas conceptuales también), pero vale la pena jugar con la idea.

Cerrando

Sin duda, trabajar con exposición no es para cualquier terapeuta. No sólo es más complejo de lo que parece, sino es necesario cierto grado de valentía para no sólo permitir, sino activamente promover que el malestar esté presente en una sesión. Ayudar a que un paciente enfrente sus monstruos requiere un terapeuta dispuesto a hacer lo mismo.

Varias de las indicaciones que hemos reseñado apuntan a potenciar el miedo, en lugar de disminuirlo. Por decirlo de algún modo, estas indicaciones apuntan a traer el miedo a la luz y lidiar con él de varias formas. Los que trabajan con modelos que enfatizan flexibilidad psicológica (ACT, por ejemplo), habrán notado que varias de estas indicaciones son consistentes con el modelo: generar variabilidad de respuestas y aproximación (como podría ser observar con curiosidad y apertura al estímulo), no focalizar en la emoción sino en la conducta, permitir o incluso fomentar que el miedo esté presente. Steven Hayes termina un handout de exposición con estas instrucciones para cuando se realiza la exposición (Hayes & Smith, 2005):

“Divertite un poco. Hacé algo (cualquier cosa), nuevo en esa situación. Contá un chiste. Tarareá. Comé. Saltá. Jugá pequeños juegos mentales”

Técnicamente, lo que está promoviendo en ese fragmento son nuevas conductas. En la práctica, esto resulta en sentir abiertamente el miedo; no es tolerarlo, no es resignarse a él, no es intentar borrarlo, sino aceptarlo, aumentarlo incluso, y jugando un poco, hacerle espacio en la vida.

Imagen: Batanga

Referencias

  • Bouton, M. E. (2002). Context , Ambiguity , and Unlearning : Sources of Relapse after Behavioral Extinction: Four Mechanisms of Relapse.
  • Craske, M. G., Kircanski, K., Zelikowsky, M., Mystkowski, J., Chowdhury, N., & Baker, A. (2008). Optimizing inhibitory learning during exposure therapy. Behaviour Research and Therapy, 46(1), 5–27.
  • Craske, M. G., Treanor, M., Conway, C. C., Zbozinek, T., & Vervliet, B. (2014). Maximizing exposure therapy: An inhibitory learning approach. Behaviour Research and Therapy, 58, 10–23.
  • Harned, M. S., Dimeff, L. A., Woodcock, E. A., & Skutch, J. M. (2011). Overcoming barriers to disseminating exposure therapies for anxiety disorders: a pilot randomized controlled trial of training methods. Journal of Anxiety Disorders, 25(2), 155–63.
  • Norton, P. J., & Price, E. C. (2007). A meta-analytic review of adult cognitive-behavioral treatment outcome across the anxiety disorders. The Journal of Nervous and Mental Disease, 195(6), 521–31.
  • Rankin, C. H., Abrams, T., Barry, R. J., Bhatnagar, S., Clayton, D. F., Colombo, J., Thompson, R. F. (2009). Habituation revisited: an updated and revised description of the behavioral characteristics of habituation. Neurobiology of Learning and Memory, 92(2), 135–8.
  • Análisis

Sexo dopamínico

  • 28/08/2014
  • Asociación Educar

Una de nuestras hormonas más famosas es la Sra. Dopamina: la “mina” (mujer, en lunfardo) que te “dopa” (te droga). Aunque también el término podría aludir a minas de oro, o de guerra, cosa que también tendría su lógica. Lejos estamos de que éstas sean sus raíces etimológicas, pero es muy real que particularmente los hombres (aunque no en forma exclusiva) somos altamente vulnerables a quedar dopados por… minas.

Cuando los niveles de dopamina son óptimos somos la mejor versión de nosotros mismos: estamos motivados, alegres, satisfechos, nos relacionamos bien con los demás, nuestra libido es buena, sentimos amor, tomamos riesgos a conciencia y estamos entusiastas, pero no febriles.

Asimismo, si nuestra dopamina está muy alta nos sentimos obligados a conseguir lo que sea sin que nos importen las consecuencias; nos ponemos exigentes y de mentalidad fija. Esto era muy bueno hace 150.000 años cuando lo que teníamos que obtener era comida, abrigo o pareja, comandados por nuestra genética.

Sin embargo, si los niveles están muy bajos puede venir el desgano, la depresión, libido baja, disfunción sexual y la búsqueda de adicciones para restablecer lo perdido.

Cuando los niveles de dopamina son óptimos somos la mejor versión de nosotros mismos

No malinterpretemos: no es solamente la dopamina la responsable de estos cambios, pero sí influye enormemente. Es que a la hora de entendernos, si fuéramos un guiso, las hormonas serían algo así como los condimentos. Así como hay mil formas de condimentar un guiso, variando las cantidades y proporciones de las distintas especias, hay también innumerables posibilidades de combinar cantidades y tipos de hormonas dentro de nosotros.

A los guisos que comemos los sazonamos a voluntad, en cambio nuestro “guiso” emocional se adereza casi siempre sólo, guiado por funciones inconscientes. De hecho, algunos huelen exquisito y otros, horrible; los hay incomibles, picantes, salados, desabridos, etc. Asimismo, están los que tienen mal aspecto pero saben bien, o los que por más ricos que parezcan son intragables. En fin, las combinaciones son incalculables y las sorpresas están siempre a la vuelta de la esquina.

Lo que no deja de sorprender es el hecho de que por más que sepamos que somos nosotros los que fabricamos nuestros cócteles hormonales, solemos responsabilizar a otros por el estado de nuestro ánimo, asumiéndonos como máquinas reactivas, únicamente manejados por el entorno.

Pero volvamos a la dopamina y las minas (no me refiero a las que explotan, ni a las de oro.) Venimos con una orden genéticamente programada que puede resultarnos súper estresante: reproducirnos. Como sabrán, nacemos con todo un paquete de órdenes ancestrales como, por ejemplo, conseguir territorio, establecer jerarquías, alimentarnos, ahorrar energía y perpetuar la especie, entre muchas otras. Pero ya que pasamos tantas horas con el sexo dándonos vuelta por la cabeza, sea consciente o inconscientemente, veremos cómo la Sra. (o Srta.) Dopamina puede intervenir para arraigar ciertos patrones de comportamiento.

Nuestras primitivas redes emocionales del cerebro activarán fuertemente el circuito dopaminérgico de recompensa, premiándonos con placenteras descargas cuando nos movemos en dirección a su pedido de encuentro sexual. Nos premia cuando se nos pasa por la cabeza, e incluso más si hacemos algo para conseguirlo, y nos recontra gratifica cuando lo logramos. Y después: ¡Hasta la vista, baby! Chau premios por un buen rato. A no ser que…

Las hormonas serían algo así como los condimentos

Pasemos primero a los ratones. Los científicos ponen un ratón macho con una hembra receptiva y al cabo de un tiempo (y antes de que “concrete”) le miden sus niveles de dopamina y ven ―como es de esperarse dentro del paquete de cambios hormonales que inducen a un macho a procrear― que los valores de dopamina suben hasta que logra copular con ella (hay que estar muy atentos, porque es uno de los actos más veloces y cortos que conozco ―admiro profundamente la paciencia científica―). Acto seguido le vuelven a medir su dopamina y se observa que el número cayó por debajo de lo normal y puede mantenerse así por varios días. No obstante, si lo colocan junto a una nueva hembra receptiva, la cifra inmediatamente vuelve a subir como parte del paquete hormonal de conducta procreativa, para luego volver a hundirse una vez alcanzado el objetivo de copular. ¡Pobre ratón! Uno imagina que ya no da más… Sin embargo, cuando aparece a su lado otra nueva hembra receptiva… ¡Dale que va! Lo mismo. Y si le siguen presentando ratonas, el final del cuento puede llegar a ser muy triste. Quizás en el cielo de los ratones lo reciban como a un héroe, pero en la tierra su misión habrá terminado.

Como se puede ver con los ratones, intercambiar genes es absolutamente prioritario para la naturaleza. Cada vez que los hacemos, los nuevos individuos recombinan caracteres, se reparan cadenas de ADN averiadas y se da también la posibilidad de que ocurran mutaciones que pueden mejorar la especie.

El placer recibido por una “auto dosis” de dopamina es sumamente adictivo

Los humanos no estamos exentos de este tipo de comandos genéticos, pero nuestros comportamientos sexuales, alterados por el aprendizaje social, son mucho más complejos y variables. Sin embargo, no es poco común quedar atrapado en el primitivo patrón de comportamiento del tercero en discordia, y la dopamina tiene mucho que ver en este escenario. Tendemos a repetir patrones de conducta que nos producen placer y al hacer esto los reforzamos y solidificamos hasta creernos que son nuestra única posibilidad.

El placer recibido por una “auto dosis” de dopamina es sumamente adictivo y, a veces, simplemente quedamos pegados a los comportamientos que nos hicieron conseguirla.

Al igual que con cualquier adicción, hay un período de “subidón” y otro de “resaca” que nos hace anhelar restablecer los niveles dopamínicos anteriores, cosa que generalmente buscamos a través de los patrones de comportamientos que ya conocemos. La dopamina sube durante los coqueteos para luego caer después del orgasmo. Claro que algunos sienten esta resaca como desesperante y hacen lo que sea por recuperarlos. De hecho, si buscar un tercero es la única opción que conocemos para lograrlo, no es de sorprenderse que quedemos atrapados en una adicción sexual. Somos adictos a lo que no podemos dejar de hacer. Si nuestro cerebro no conoce otra opción, no puede elegirla.

Hay distintas formas de abordar el sexo. Si polarizamos la manera en la que encaramos nuestra vida sexual podemos encontrar dos extremos: por un lado, la lujuria, por el otro, el amor. En la lujuria total el otro es un objeto usado para obtener el placer de un orgasmo, mientras que en el amor total la ecuación se invierte y lo importante es lo que damos y el orgasmo deja de ser el fin primordial. Oscilamos combinando ambas variables.

En el extremo del amor, el nivel de dopamina se mantiene más estable al no caer abruptamente después del orgasmo.

No estamos diciendo que la única forma de ser felices es evitando el orgasmo .Pero, ¿por qué no expandir nuestras posibilidades? Usar nuestra sexualidad como forma de comunicación íntima y de expresión de afecto profundo ―y no sólo con un fin de descarga― amplía las opciones de nuestro cerebro. Instalar nuevos patrones de comportamiento nos ayudará a independizarnos de nuestros comandos biológicos ancestrales, y nos dará la posibilidad de elegir cómo sentirnos bien.

Ésta no es una cuestión menor: reentrenar nuestro sistema de recompensa, ayudarlo a aprender a esperar y postergar la gratificación (o encontrarla circulando caminos nuevos) puede ser uno de los desafíos más liberadores de nuestra vida.

Instalar nuevos patrones de comportamiento nos ayudará a independizarnos de nuestros comandos biológicos 

Aprender a independizarnos de nuestros comandos emocionales primitivos y reconocernos más que ellos nos proveerá de una enorme fortaleza. Dejar de ver los pedidos de nuestro cerebro emocional como órdenes y entender que son simplemente opciones que conscientemente podemos ignorar o tomar nos dará una gran entereza:

¿Por qué no usar al sexo como herramienta para enseñarle a nuestro sistema emocional a circular por otras opciones?

Cambiar hábitos no es algo que se aprenda en un abrir y cerrar de ojos. Esto no nos produce una satisfacción inmediata, y a nuestro sistema emocional no le gusta esperar: está en cada uno elegir. Las recompensas más grandes son las que más cuestan conseguir. Para obtener logros nuevos es necesario hacer las cosas de una forma distinta de la que venimos funcionando: paso a paso, pero con determinación y paciencia.

Como bien dijo Albert Einstein: “Locura es hacer una y otra vez lo mismo esperando un resultado diferente”. O como lo expresó una anciana sabia: “Es mejor aprender a remar que seguir cambiando de botes”. Si no sabes remar un bote, tampoco sabrás hacerlo en otro. Aprender es, a largo plazo, un mejor negocio para bajar nuestra cuota de estrés y crecer durante el proceso.

¡Qué tengan una hermosa semana, con niveles óptimos de dopamina, para mantener nuestra energía alta, nuestra mente calma y nuestro corazón contento!

Autor: Prof. Nse. Carlos Teisaire
Artículo de opinión: La opinión es una creencia subjetiva, y es el resultado de la emoción o la interpretación de los hechos. Una opinión puede ser apoyada por un argumento, aunque las personas pueden dibujar las opiniones opuestas de un mismo conjunto de hechos. Este artículo representa la opinión del autor y no necesariamente de aquellos que colaboran en Psyciencia.
Artículo previamente publicado en Asociación Educar.
Imagen:  Jandira

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